Transcription
Para qué ah, antes de empezar, me gustaría dedicar este discurso a Alberto de Arnau, que nos ha dejado este año 2019. Tu legado en el CIS será eterno.
Muchas gracias, queridos padres, profesores, invitados y compañeros. Me llamo Jorge Branger y es un honor formar parte de la primera, en casi 40 años, generación graduada completamente en el CIS. Creo que preparemos los pañuelos.
[Música]
Parece que fue ayer cuando entramos por primera vez por esa puerta azul a nuestra primera clase, nuestro primer "¿qué tal, brother?", encantado, nuestro primer grupo project, nuestro primer examen, con su primer major, la primera jueves y viernes de la resaca. Y ahí estábamos, jóvenes, con ganas, expectantes al cambio y sin miedo a nada.
Ya han pasado cuatro años. Cuando entramos en el FIS, apenas se estrenaba en la primera temporada de Juego de Tronos, apenas anunciaban el iPhone 6. Todavía escribíamos en bol y en papel. No existían los Instagram stories, no se podía llamar con WhatsApp, no teníamos ni Netflix ni HBO; en España no existía Glovo; no teníamos suben y Cádiz, hay descargados en el móvil, y no pedíamos. Todos los demás podíamos celebrar.
Teníamos otro gobierno, otro rey, y no sabíamos ni qué gran influencia tendría Bitcoin. Un poco bol y al footing, flip Goic, abril o Taburete. Y, aunque parezca una eternidad, hay cosas que en esta vida nunca cambian y no van a cambiar.
[Música]
Como el viernes de las lecciones de vida de leyenda, las ganas de emprender y de sobrevolar la estratosfera de Tomás, moderado; la sabiduría de nuestro madurito favorito, Fontecilla; y nuestra queen, para ti tal vez, a Carlitos. Algún día nos dirás qué significa ese águila que tiene estatua.
[Música]
Villalonga 5, gel, que todos lo saben; Tomás, nuestro artista favorito; y Marcos. Las palabras sobran con Marcos. Pero ahora, en dos momentos, al recordar, sino más bien momento de celebrar. Celebremos no sólo por los grandes acontecimientos, sino por aquellos pequeños detalles que marcaron la gran diferencia.
Celebremos todos esos exámenes de Open Wood. Celebremos todos esos trabajos improvisados que eran un éxito. Celebremos aquellos trabajos que podíamos entregar a las 11:59 de la noche. Celebremos todos esos exámenes que no pudieron con nosotros. Celebremos por todos y cada uno de los viernes que nos pudimos despertar a la WTA, o que quisiese mosto.
Una cara, una sonrisa, sin poner el despertador. La vida no está para ser vivida; la vida está para ser celebrada. Así que celebremos por haber tomado una de las mejores decisiones en toda nuestra vida: haber entrado en el FIS. Porque el CIS, más que una universidad, es un estilo de vida.
Esto forma parte de algo grande.
De todas las lecciones que aprendí en estos cuatro años en el CIS, la que más me ha marcado y que ha llevado conmigo todo este tiempo fue una frase que leí en la primera clase de marketing con Francisco, algo así que decía: "Cómo hacer que las cosas sucedan". En las palabras de Walt Disney: "Si puedes soñarlo, puedes hacerlo".
Porque veréis, de todas las razones por las que elegí entrar en el CIS, la que más destaca es que voy a comerme el mundo. Nos iremos a Harvard, Cambridge, Oxford. Pero sí que os puedo asegurar una cosa: somos mejores comunicadores. Nuestras habilidades sociales son envidiadas por todo Madrid.
[Música]
Estamos a sólo una llamada de cumplir cualquier meta, por lo alocado que parezca, con todos esos contactos. Porque todas esas amistades que hicimos en el patio del FIS, tenemos más ganas. Vamos con más fuerza y no pararemos hasta conseguir nuestros objetivos.
Como si quieres emprender y montar tu propia empresa, como si quieres ser un alto ejecutivo de una multinacional. Elegimos el CIS porque queremos hacer lo imposible, y el FIS nos da todos los recursos necesarios para empezar. Los de Stanford construyeron imperios, como hacen los demás, y llevaron al hombre a la luna. Los del FIS ya se nos ocurre algo: generación perdida, Peter.
Quiero que miréis a vuestro alrededor, a los estudiantes, los nuevos en los muslos, marcha 7 - del presente y del futuro.
[Música]
Al principio del discurso se había dicho que preparemos los pañuelos, pero quiero que sepáis que este grupo de graduados él mismo nació para que sancionen con pañuelos. Vendérselos. Nosotros no teníamos miedo al mundo laboral; el mundo, el agua, no tiene miedo a nosotros.
Señores, el mundo es nuestro. Comamos, y mejor aún, incorporemos del viento al universo. Dejemos huella y hagamos que las cosas.
Estudiantes de Madrid, estudiantes de España, estudiantes del mundo, el FIS acaba de subir al listón.
Antes de irme, también quería agradecer a Lola, Francisco. Quiero que sigamos con los aplausos: María Díaz de la Cebolla, Jane, Antonio, Mérito, Judía, Amelia, Google, Saguier, Fernando, Marca, Wikipedia, Mailing, Ritmo, Checo, Anthony, La Isla, Santiago, Nacho, William, Star Bots, y todos aquellos que hacen del CIS una segunda casa para todos.
Por supuesto, también a nuestros padres por confiar en nosotros y en esta inversión a futuro. Muchísimas gracias.
[Música]
[Aplausos]
La prueba.