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Meditación y conferencia: “Libérate del yo limitado”, con Guillermo Simó

Brahma Kumaris España54:14

Transcription

Om shanti. Os damos la bienvenida a esta meditación de hoy con una reflexión sobre liberarnos, libérate del yo limitado. Y eso es uno de los objetivos también de la meditación. La meditación lo que nos ayuda es a trascender esa conciencia limitada.

¿Qué es la conciencia limitada? y ¿qué sería una conciencia más ilimitada? Es un tema muy profundo y podríamos desarrollarlo en bastante tiempo, pero bueno, algunas algunas ideas así fundamentales.

Conciencia limitada es la que nos atrapa en el yo y el mío. A veces decimos el ego, ¿no? El ego limitado. Y es esta conciencia que va asociada a todo lo limitado, todos los límites de tu vida. El primer límite empieza por esta conciencia física de identificarte tanto solo con este cuerpo físico material. Toda la visión se basa en la forma, el género, la edad que tienes. En en base a eso vives como una conciencia muy limitada de de quién eres. Y alguien podría decir, "Pero bueno, si yo siempre me he visto así, siempre me he visto como el cuerpo." Ya, pero y si accedemos a un nivel de conciencia más amplio, donde te desapegas también de esa conciencia limitada del cuerpo y conectas con tu esencia espiritual y te das cuenta que eres más que este cuerpo físico, que te extiendes más allá de este cuerpo físico. Ya lo iremos viendo.

Pero la conciencia limitada o el yo limitado también es el que se ha construido con todas estas etiquetas. que te has puesto, algunas te las han puesto, empezando por tu nombre, que está bien, está bien que tengamos un nombre para diferenciarnos unos de otros, empezando por el nombre, pero luego está la identificación con tu idioma, tu nacionalidad, tu cultura, tu nivel social, tu estatus social. Y luego muy importante y muy fuerte en la conciencia limitada está tu rol, tu rol profesional o rol familiar. Y las personas se ven mucho a sí mismas en función de ese rol. Habemos visto como a veces hay gente, muchas personas cuando se presentan, lo que pasa que hoy hoy hoy en día a lo mejor eso ya se empieza a resquebrajar porque todo es tan inestable, pero la gente, por ejemplo, se presentaba con su tarjeta de presentación y decían, "Juan Rodríguez, director comercial." Es como si director comercial y Juan Rodríguez es lo que lo que yo soy, o sea, es es mi mi identidad. Y luego cuando se jubilan después tienen crisis porque ya no saben lo que son. [risas] Tanto apego, tanto apego y tanta conciencia limitada de tu rol profesional, de tu trabajo. Tantos años trabajando en ese mismo puesto, en este mismo cargo. Hay mucha gente que jubilada entra en un poco de depresión o o si no depresión, eh, un poco de crisis de identidad, ¿no? Y ahora, ¿qué hago yo? ¿Quién soy? ¿No? porque tenía un rol que me daba una identidad, ¿no?

Pero quiero clarificar que tener un rol profesional y hacerlo con con honestidad, lo mejor que tú sabes, etcétera, eso no tiene ningún problema, pero el problema está en tu identificación excesiva con ese rol. Es un poco lo que la meditación nos abre una conciencia espiritual y te das cuenta de que primero eso es un rol y yo no soy el rol. Rol es lo que hago. Rol es es un trabajo que tengo en este mundo. Necesitamos necesitamos recursos económicos. Tenemos que trabajar. Este es un poco eh la configuración del mundo tal como es, pero no tengo por qué definirme a mí mismo en función de ese rol. Eso es un rol. Pero, ¿quién soy es mucho más profundo, es mi esencia, mis cualidades, mi verdadera naturaleza interior, lo que de verdad es importante. El rol es secundario, no digo que no sea importante, está bien tener está bien si tienes el rol que te gusta, pero no es lo más importante y sobre todo no define quién eres tú.

Entonces, claro, ¿qué pasa? que el yo limitado debido a que parte de una especie de desconocimiento profundo de de quién soy, construye esta imagen. Pues yo soy tal persona, género masculino, femenino, esta edad, este aspecto y este rol, mi familia. Luego entran los míos, ¿no? Mío son, he dicho antes el yo y el mío. Mío son los hilos del apego, ¿no? Mío. Si hay un perro por la calle, lo veo, ¿no? Y me da igual, ¿no? Hay un perro ahí. Pero si es el perro que es mi perro, es diferente. Es mío. Eh, cuando le ponemos la etiqueta de mío a algo, lo conviertes en parte de tu identidad también. Todo lo que es mío. Hm. Si rayan un coche por la calle, no pasa nada. Pero si rayan el que es mío, es como si me rayaran a mí, porque me enfado, pero pero a base de bien. [risas] Acaban de rayar mi coche. Darnos cuenta como los los hilos del apego nos hacen sufrir por todo aquello que que consideramos mío, todo lo que conecta con mío. Y a veces puede ser eh a un nivel más de la personalidad y de los pensamientos. es, por ejemplo, mi idea, mi idea, mi punto de vista. Y alguien dice, "Ese punto de vista que dices tú, no, eso no, no sirve, no, no vale." Y te sientes a veces ofendido, ¿no? Si critican mi punto de vista es como si me están criticando a mí y es un error total porque eso es solamente una idea, es un es un punto de vista, no es lo que tú eres, no es tu esencia.

Pero vemos un poquito por dónde va esta reflexión de que estamos tan apegados a todo lo que tenga que ver con ese yo limitado, el yo limitado, el yo que hemos ido construyendo, esa imagen que tenemos de nosotros mismos y todo lo que asociamos con mío. También están ahí mis relaciones, mis familiares, ¿no? Mi mi pareja, hijo, padre, madre. Esas son las más esas son las relaciones más intensas, ¿no? Y después están otras, ¿no? Bueno, y hermanos, pero el mío se extiende, ¿no? Tíos, sobrinos, mi mi mi la extensión del mío es muy grande, muy grande. Pero todo eso es conciencia limitada, limitada. Son unos límites. Lo mío y lo que no es mío, lo de los míos y lo que no es de los míos. Y si nos fijamos en el mundo, el mundo se mueve así. Eh, los que son de mi nación o de mi religión o de mi cultura, los queremos más. [risas] Me siento identificado con ellos. Los demás, bueno, lo que les pase es asunto de ellos, ¿no? Ya ya no me interesa tanto porque no son de los míos. Y vemos hoy cantidad de conflictos, ¿no?, de de los diferentes grupos, diferentes ideologías, diferentes razas. Todos tienen esa identificación limitada del yo limitado. Si reflexionamos un poco sobre ello, veremos que todos los problemas del mundo, todos los problemas del mundo, de alguna forma u otra, tienen que ver con esta conciencia del yo limitado.

¿Y qué sería una conciencia ilimitada? Y limitada es cuando trasciendes todas estas limitaciones. Y la primera forma de trascender es recordar quién soy y entonces recordar que no no soy no soy un hombre de 45 años llamado Pedro Rodríguez. No, no soy eso. Yo soy esta es la primera la primera llave que va disolviendo este yo limitado es yo soy un ser espiritual o si quieres yo soy un alma. Yo soy un ser consciente y este es mi cuerpo, pero mi naturaleza es espiritual. Soy un ser de energía espiritual. Este es un paso muy profundo. Primero es una idea, pero invitamos a experimentar en la meditación y darte cuenta de que te puedes desapegar de ese personaje, de ese yo limitado. Te puedes desapegar y entonces vas empezando a experimentar tu verdadera naturaleza como ser espiritual. La paz, la calma, el silencio son cualidades naturales para ti. Y entonces, ¿por qué se vuelve esto ilimitado? ¿Por qué no pones límites? Ya cuando cuando sientes que tú eres un ser espiritual y empiezas a pensar, bueno, es que cada ser humano es un ser espiritual y desde una conciencia espiritual, ya sé que esto toma tiempo, lo digo rápido ahora y son temas para desarrollar con mucha tranquilidad, pero en realidad si lo pensamos profundamente, si pensamos que un día de estos, cualquier día de estos nos tenemos que ir, vamos a irnos. Y una pregunta interesante sería, "¿Y qué te vas a llevar? ¿Qué te vas a llevar de todo lo que decías? Mío, mío, mi mi mi perro, mi chalet, mi mi No te vas a llevar nada. Eh, entonces desde esta conciencia espiritual te das cuenta de que nada es mío realmente. Yo interactúo con todo, con todos. Esta conciencia de mío, de posesividad es una limitación. Entonces, la conciencia espiritual te invita a un estado más desapegado. Disfruto, comparto con las personas, los seres espirituales con los que estoy, pero también entiendo la lo transitorio y lo cambiante que es todo. ¿Y qué es lo que es mío realmente. Entonces, me doy cuenta de que lo que es mío de verdad es lo que me voy a llevar dentro. mi sabiduría, mis cualidades, mi forma de ser, mi estado espiritual, eso es lo que realmente forma parte de ti y de tu esencia. Y para otro día desarrollaremos también sería mi karma. Mi karma, ¿qué quiere decir? Pues lo que has construido. ¿Qué has construido? ¿Te llevas bendiciones o te llevas el disgusto de otros? [risas] Eso es un poco el fruto del karma, ¿no? Eh, a veces le hacemos ese ejercicio, ¿no? Es divertido de pensar, si ahora te fueras tú, se acabó tu vida, te vas y nosotros sentimos que el alma es eterna, ¿eh? No, te mueres es el concepto universal. Todo el mundo dice, "Te mueres, te mueres." Pero para nosotros más es, "¿Te vas? Te vas, dejas este cuerpo. Una pregunta interesante que para reflexionar todos, ¿no? ¿Qué escribirían los demás en mi en mi epitafio? Eh, ¿cuál sería el resumen el resumen de la experiencia que yo les he dado a los demás? A lo mejor alguno pondría, "Uf, qué difícil que era." Ese es el epitafio. No, recuerdo que alguien recuerdo que alguien me explicó una historia real, eh, una historia verídica. de era un presidente de una comunidad de de vecinos en un en una urbanización y había alguien que siempre de la comunidad siempre ponía trabas y denuncias y quejándose y creando obstáculos y y les hacía la vida imposible, no solo al presidente, sino a la comunidad, ¿no? Y entonces yo conocí a este presidente y un día le vi le digo, "¿Y qué tal seguís con esa persona tan problemática?" Dice, "No, dice, no, uf", dice, "Menos mal, ya se fue. Eso ya ya se ha ido, ¿no? O sea, fijaros, ¿no? Menos mal ya no está. [risas] Ese es el epitafio. Menos mal que ya no está. Vaya dolor de cabeza que nos daba esta alma, ¿no? En fin, hay que tener buenos deseos hacia todos, pero cada uno que lo piense, ¿no? No me gustaría a mí dejar ese pitafio [risas] en los demás, ¿no? Mejor actuemos de una forma constructiva, amable, positiva, de forma que los demás también nos recuerden con amor, como que hemos aportado algo valioso en sus vidas. Creo que es mejor que nos recuerden así, ¿no? Hay otra expresión que me explicaron una vez que me me divirtió mucho y decía, "Pero eso no es eso no es después de la vida, ¿no? Sino eso es ahora. Es los que te conocen y tal, ¿qué están más felices? ¿Cuando llegas o cuando te vas?" [risas] Y eso va a decir, eso va a darte una pista de cómo andan tus relaciones. O bien les da igual si llegas y te vas o si te vas. Así que son cosas buenas para reflexionar, pero el yo ilimitado es la conciencia espiritual y desde ahí entramos en una conciencia mucho más amplia.

Esto ha sido mi experiencia de que en esta conciencia del alma o conciencia espiritual también empiezas a ver a los demás como almas, como seres espirituales y no estás tan cerrado, tan tan identificado con tu pequeño entorno, sino que te das cuenta de que en una conciencia espiritual tengo interés en general, tengo interés por el bienestar de los demás. Y tengo una visión de cercanía porque les veo como seres espirituales, no les veo en función de la raza, del aspecto, de la edad, del estatus social, de la cultura, de la religión. Os fijáis que todas estas etiquetas nos separan. Cuando tú etiquetas a alguien, ya le estás encajonando, ¿no? Lo estás definiendo de una forma limitada. Fortaleces su yo limitado, ¿no? Y este etiquetar hace mucho daño. En cambio, cuando dices, "No, es un ser espiritual", eso rompe todas las etiquetas. Todos son seres espirituales y todos responden bien al respeto, a la paz, a la armonía. Todos los seres espirituales les gusta eso. Entonces, tu conciencia se va haciendo más amplia y te sientes como con más cercanía. a todos y no sientes ese apego a tus identificaciones. Entonces, esto es algo que la meditación nos va a ayudar, nos va a ayudar a desarrollar esta conciencia mucho más mucho más amplia, mucho más ilimitada, mucho más generosa, mucho más abierta, mucho más flexible, mucho más sabia. Hm. Así que vamos a meditar, que eso es lo importante. Lo importante, eso esto era la explicación. Ahora lo importante es que vivamos eso, que lo sintamos. Y esta es la maravilla de la meditación, ¿no? Que te lleva a la experiencia. Entonces es una meditación guiada. Vamos guiando y simplemente tenéis que ir escuchando, procurando estar presentes, que no se nos distraiga la atención y conectando con esos pensamientos. Vamos a ajustar la postura. Es bueno que la espalda esté recta. y ir aflojando las tensiones que notemos en los pies, las piernas, las manos, los brazos, los hombros y el cuello. y la respiración, observarla y dejar permitir que la respiración vaya encontrando su ritmo natural y poco a poco vamos llevando la atención hacia nuestro interior. Vamos conectando con nuestro interior y eso empieza por sentirnos presentes, sentirnos conectados con el aquí y el ahora. Ahí empezamos ya a meditar cuando cuando conscientemente elegimos soltar todos los pensamientos del pasado y del futuro. Quien sea que yo soy, estoy aquí ahora presente, consciente del momento. Y eso quiere decir que voy tomando conciencia de mi mundo interior. Tomo conciencia como un observador de cómo me siento, cuál es mi experiencia, tomo conciencia de mis pensamientos. Voy observando el aquí y el ahora, especialmente el aquí y el ahora en mi interior. Y a medida que observo, procuro observar sin juicio, sin análisis, sin crítica, simplemente mente observo como un observador neutral, un observador que observa desde la calma, observa desde el silencio, observo con interés, con curiosidad, para comprender y para crear claridad [música] en mi interior. y me doy cuenta de que junto a observar puedo crear nuevos pensamientos. Puedo enfocar la mente en algo diferente. Y hoy en la meditación podemos reflexionar unos momentos sobre cómo desde pequeño, pequeña, he ido absorbiendo en mi conciencia esa identidad limitada, ese yo limitado. Piensa por unos momentos en cómo te has ido viendo a lo largo de tu vida en función de tu forma, tu aspecto, tu edad, tu género y después tu nacionalidad, tu cultura, tu nombre y luego en gran medida tu rol. tu rol en el trabajo o en la familia, fuera el rol de madre o el rol profesional, cómo has ido construyendo esa imagen de ti con la que te identificas tanto y te ves y te has visto como ese personaj personaje con el que te identificas y con el que los demás también te identifican. Y cómo seguro tienes la experiencia de que desde [música] esta conciencia del personaje creas muchos apegos, te aferras a muchas cosas, tienes una conciencia de mío hacia muchas cosas. mis relaciones, mis posesiones, mis ideas, mi punto de vista, mi forma de trabajar, mi rol, mi estatus, tantos míos, míos como etiquetas que te han ido definiendo. Ahora en el silencio, en la quietud de esta meditación, te invito a que te des cuenta de que todo eso no explica ni describe realmente quién eres, quién eres de verdad. Si simplemente coges uno de los más importantes, de las identificaciones más importantes, el rol, el rol profesional o el rol que has tenido durante mucho tiempo, ese rol tiene que ver con lo que haces, con lo que expresas, pero no es lo que eres. Tú no eres un rol. El rol es algo adquirido y muchas veces algo temporal y a veces tiene que cambiar o a veces simplemente no puedes seguir con un mismo rol y entonces, ¿quién eres? Te das cuenta de que no eres el rol. El nombre es algo arbitrario que se le ha dado a tu cuerpo. El nombre, el rol, la nacionalidad que es circunstancial. Te das cuenta que casi todas esas cosas que defines como el yo realmente no son lo que tú eres. Son solo etiquetas. Etiquetas que son útiles para movernos en el mundo, pero que no son tu esencia. Ahora te invito a esta exploración interior y que cambies la perspectiva desde la que te ves. Te invito a profundizar en unos pensamientos que llevan a una transformación de conciencia. Te invito a que observes tu cuerpo físico y que consideres que ese cuerpo que ocupas no eres tú realmente. El cuerpo es como como un traje, como un vehículo. Imagina que el cuerpo es como un coche, pero un coche necesita un conductor. Tú eres el ser espiritual que se expresa y utiliza este vehículo físico para expresarse. El cuerpo es el vehículo y tú eres el conductor. El alma, el ser espiritual. Ah, te invito a que siente, sientas o pienses que ahí en el interior de tu cabeza brilla una hermosa luz, como una diminuta estrella de luz a la altura del centro de la frente. Un punto de luz, una estrella diminuta. Piensa por unos momentos que realmente este punto de luz simboliza el ser espiritual que tú eres, el ser de luz y el ser de paz, como una estrella [música] de energía espiritual. Y tú eres esta estrella. este ser de luz consciente, un ser de paz. Date unos momentos ahora para ir entrando en esta conciencia. Yo soy el alma, la estrella, el punto de luz, irradiando energía de paz, paz y silencio. Paz y calma. Ese es mi estado natural. Conectar con el alma significa experimentar mi esencia de paz. En esta paz, la mente está serena [música] y calmada, despejada. Se despeja el ruido de los pensamientos innecesarios, pensamientos de preocupaciones, de prisas, de multitud de tareas que tengo que hacer o de cualquier problema que haya en mis situaciones prácticas. Ahora, en esta conciencia [música] de ser un alma de paz, mi mente se despeja, se despeja de todo este ruido, el ruido de tantos y tantos pensamientos que bullen allí en mi mente, que burbujean ahí en mi mente a lo largo del día hay tanto y tanto ruido y ahora se despeja todo eso. La mente se vuelve como un lago de calma, quietud, una mente serena y los únicos pensamientos son los de esta meditación. Para eso está la meditación, para poner a un lado todo lo demás y centrarme en pensamientos poderosos, positivos, pensamientos que elevan mi estado de conciencia, pensamientos que elevan mi frecuencia espiritual. Y sí, dentro de la meditación a veces surge algo, surge algún pensamiento de alguna preocupación, de lo que sea, aprendo a observar lo que venga y dejarlo pasar, no darle energía. De alguna forma sería como posponerlo. Supongamos, supongamos que tengo que resolver un problema, una situación. Ahora, la meditación no es el momento de hacer eso. La meditación es el momento para recargar de energía positiva al alma y de paz y de silencio. Podemos posponer cualquier situación, cualquier pensamiento de tareas pendientes, cosas que nos acordamos en la meditación. Podemos posponerlo como si le dijéramos a la mente, "Sí, vale, pero después, cuando se acabe la meditación, le dedicaré tiempo a esto." Ahora solo quiero permanecer en esta paz tan saludable, esta paz tan nutritiva para el alma. Y seguimos ahí unos momentos disfrutando de la paz y el silencio. Y desde ahí, desde el silencio, Podemos abrirnos a sentir una luminosidad, una conexión como si estuviéramos en presencia de una poderosa y hermosa luz, también un ser de luz, también un punto de luz, pero este ser de luz es una fuente ilimitada. de luz y poder espiritual. Es el alma suprema, el ser supremo. Este ser está más allá de esta dimensión física. Está en una dimensión [música] de silencio y luz. Y desde esta conciencia espiritual puedo sentir esa conexión armoniosa y amorosa con este ser que es una fuente poderosa e ilimitada de luz y poder espiritual. Siento como si me alcanzaran esos rayos de energía pura y poderosa que me van llenando y recargando. y voy absorbiendo esta luz y poder espiritual. Permanecemos unos momentos ahí con este sentimiento de tomar este baño de luz, de poder espiritual. Siento Como mi luz se va haciendo más poderosa, mi estado espiritual más luminoso, más lleno de fortaleza. Esa es la conexión o yoga. Yoga significa unión, conexión con la luz del ser supremo. Y eso me permite experimentar con más profundidad. La conciencia de quién soy realmente. Soy luz, soy un alma. Soy un alma eterna. Soy un alma llena de cualidades. No solo es la paz, la paz, el amor, la felicidad y el contentamiento. Todas estas cualidades son mis verdaderos tesoros y ahora se están fortaleciendo, se están expandiendo y creciendo. Seguimos ahí disfrutando de esta conciencia elevada, esta conciencia espiritual. Y ahora sí que puedo por unos momentos retomar esa perspectiva del yo limitado y comprobar la diferencia. darme cuenta de cuán diferente es la vida si me conecto con mi esencia, con mi ser espiritual y suelto ese personaje, ese personaje que está tan atrapado en las situaciones, en lo que pasa, en sus relaciones con los demás, en sus apegos, sus dependencias. sus necesidades, sus deseos, tantas y tantas carencias que tiene [música] el personaje. Mientras que ahora siento al alma llena, al alma en bienestar, el alma contenta. Todo eso está aquí y ahora en mi experiencia. Puedo ver y discernir claramente la diferencia entre la conciencia del alma y la conciencia del yo limitado. Y me doy cuenta que la meditación es la llave que me abre a la experiencia, me abre la puerta a la experiencia de mi ser original. ¿Quién soy realmente? Seguimos ahí disfrutando de este estado poderoso y pacífico de esta conexión con la fuente. Y desde ahí, desde esta experiencia, vamos juntos a dedicar unos pensamientos al mundo que nos rodea y seguramente lo vemos por las noticias, por lo que vemos en nuestro entorno. Por lo que podemos captar que este mundo está lleno, está lleno de intranquilidad, está lleno de falta de paz y que de alguna forma u otra cada alma, cada persona tiene algún tipo u otro de sufrimiento. de pesar, de desequilibrio. Así que ahora desde el silencio, desde este estado tan estable y silencio, vamos a pensar y sentir que abrimos nuestro corazón para emerger los mejores deseos, buenos deseos y sentimientos de paz. hacia el mundo y esto quiere decir hacia todas las almas. Esta es una conciencia ilimitada. No solo comparto estos buenos deseos para mis familiares y mis amistades, también para ellos, pero a la vez también un sentimiento de interés por el bienestar y la paz. de todas las almas del mundo. No importa de qué país, de qué cultura, de qué religión, de qué raza sean. Mis sentimientos y pensamientos son para las almas, no para el personaje, para las almas. Que las almas encuentren ese camino hacia la paz. que las almas encuentren claridad y discernimiento. Esos son mis mejores deseos y que este mundo se vaya transformando de nuevo en un mundo en armonía, en un mundo en paz. Nos mantenemos ahí unos momentos compartiendo estos pensamientos elevados con el mundo que nos rodea. Y ahora poco a poco nos vamos preparando para retornar de este viaje interior. Ya que ahora vamos a incorporarnos de nuevo en el mundo de la acción, en el mundo del sonido, del movimiento y traemos con nosotros de vuelta esta experiencia. Podemos sentir un poco los pies, sentir un poco las manos, activar un poco este cuerpo físico. Estiramos un poco los brazos, los hombros, el cuello y vamos retornando siempre con esta conciencia de que ahora estoy en la experiencia de quién soy, de mi esencia y Desde ahí vamos a seguir cada uno interpretando su papel. No hace falta, no hace falta cambiar nada externo. Los cambios que vengan vendrán de forma natural, pero lo importante es que ahora lo hago todo y me relaciono con los demás de una forma diferente, de una forma mucho más consciente, mucho más espiritual. Quizás a algunos les sorprenda mi calma, mi tranquilidad, pero es una energía muy positiva que vamos a traer en las relaciones, en la familia. Y quizás también notarán que otras personas que nos rodean notarán que estamos más desapegados de de todo lo que es negativo o inútil, porque no nos interesa, no nos aporta nada. Y esa es la experiencia de mi esencia, de mi ser espiritual. Y el ir disolviendo, porque no se disuelve, desde luego con una meditación, ir disolviendo ese yo limitado un poco. Cuanto más disolvamos el yo limitado, mejor nos vamos a sentir, más experimentaremos bienestar, dicha, incluso felicidad en nuestro interior. Así que ese es un poco el viaje que tenemos que el recorrido que tenemos que hacer. del yo limitado al yo, a la conciencia ilimitada. Gracias por acompañarnos. Seguimos avanzando. Om.