Transcription
[Música] [Aplausos] Qué t Perdón. Buenas tardes. Gracias por por estar conmigo en este momento tan único en la vida. No, los nervios de afuera, hermoso y doloroso, pero no importa, hermoso igual. Gracias, gracias Costa Rica, gracias. Gracias, hermoso, único, único. Eh, vamos a comenzar y la primera cosa es una imagen vale más que 1000 palabras. ¿Por qué cada vez es más difícil enseñar en el aula? Y no solo enseñar, también está muy difícil aprender, que los chicos aprendan y que nosotros encima ganamos poco. Todo difícil. Y y la pregunta es que ya no sabemos qué hacer para llamar la atención de nuestros alumnos. Perdón por el engaño. Perdón. Ya no sabemos qué hacer para llamar la atención de nuestros alumnos. Perdón, perdón, pero duele igual, pero no importa. Este, el concepto es fácil, no hace falta caerse, disfrazarse de payaso, mientras esperamos que los sociólogos, los tecnólogos, los psicólogos, los científicos vengan a darnos herramientas, porque sin lugar a duda estamos en el medio de un cambio, ¿o no? Increíble. Es un desafío. Entonces, mientras estamos esperando que alguien nos venga a ayudar a ver qué tenemos que hacer, hay cosas que se pueden hacer ya. Y y eso es lo que vengo a ofrecerles hoy. Hoy vengo a darles claves asociadas con la neurociencia para que el aula sea mejor, para que puedan sobrevivir felices, recuperar el placer, porque todo docente gozó dando clase y ahora está perdiendo. Fíjense ese docente del principio, está batido, no está como ya no sé qué hacer y bueno, no quiero más. Vamos a empezar entonces. Y y obviamente que la primera pregunta que tengo que hacer es, ¿qué es aprender? No pregunté qué era el amor, qué es aprender. Y ya voy sintiendo lo que piensan. Y hay mucha gente que inmediatamente me dice, adquirir información. No me gusta, está incompleto, muy incompleto. Porque cuando estás dando clase y a veces volás, cuando das y aprendes el doble mientras das, terminás y desde un alumno te dice, sí, eso entra en el examen. ¿Cuántas veces nos pasó? Porque sin lugar de dudas, aprender tiene una importancia enorme cuando sé en qué lo voy a usar y sobre todo el cerebro necesita que sea pronto. Cuando uno le dice a un niño, cuando sea grande, uh, está muy lejos eso. Entonces, aprender es a adquirir información para ser usada, usada en su casa, en su contexto social, en el aula. Eso es muy importante. Pero además de de esto de aprender, hay otra cosa que es fundamental, sin lugar a duda. Cuando aprendemos, guardamos en la memoria, ¿no? Al menos eso dice la neurociencia, por ahora. Y en qué memoria, en dónde, en el cerebro. Les quiero aclarar algo, que el cerebro es una parte del sistema nervioso central. Aprendemos con todo el sistema nervioso central, pero el término más común y más conocido es cerebro, y la mayor parte de las memorias muy cognitivas están ahí. Entonces, acá viene algo muy simple. Enseñar sin conocer cómo funciona el cerebro, ya lo dijo Jaime antes, es empezar a fracasar. Un docente que puede pensar que puede hablar y hablar 50 minutos, es no tiene ni idea cómo funciona el cerebro. Por algo las charlas te duran 15 minutos, ¿o no? Y a veces miras el reloj igual, ¿o no? Entonces, imagínate 50 minutos. Entonces, sin lugar a duda, lo más importante de todo es empezar a conocer cómo funciona. Nos va a ayudar un montón y ese es mi objetivo, darles claves mientras esperamos esa ayuda que viene. Sí. Y ahí ese cerebro puede tener dos estados: o duerme, sueño, o está despierto, en la vigilia. Espero que en el aula esto no ocurra. Se aprenden los dos estados. Uno de los grandes aportes de la neurociencia es descubrir las funciones del sueño y demostrar que el sueño es fundamental para aprender. El único consejo es que hay que dormir bien para aprender. Saquen los celulares de las piezas de los chicos. Sí, hay que dormir bien. Pero ahora nos vamos a concentrar en esto, en lo que se llama la vigilia. Es otra foto, pero no importa. La vigilia, en lo que se llama la vigilia. ¿Qué es la vigilia? Estar despierto. Cuando un alumno está despierto en un aula, está atento. Tiene dos posibilidades. Miren, la chica de atrás está atenta a lo que ocurre en el aula, mientras que este chico, ¿qué pasó? Se fue. Está haciendo lo que se llama la intromisión, introspección. Queda claro. Son los dos estados: o lo tenés atento a lo que ocurre, o se metió para dentro. Pasa en un aula. Vamos a agarrar la silla sin caerme. Ahí va. Para eso estaba. Tengo un alumno en un aula clásica, sentado, quieto, mirando al docente, que encima está sentado allá, la voz monótona, sí. No me explicó para qué me va a servir, solo siento que es para el examen y falta un montón. Conozco el aula, conozco mis compañeros, el olor, las paredes, los colores. Entonces, primero que hago cuando me aburro es molestar a los compañeros, mirar el celular, que siempre es una fuente hermosa de información y cosas que me gustan. Y si [Música] no, mi cerebro sin pedirme permiso se va y se puede ir a pensar planes futuros muy creativos o a una nube etérea dudosa. Sí. Entonces, bueno, ¿cuál es son las claves que quiero darles? Ahí vamos. Son todas claves para recuperar la atención. Y otra vez, el dos. Hay dos formas de recuperar la atención. Vamos a sacar los textos para que no los atrapen. Todavía. Hay una forma que es inconsciente, refácil, llamar la atención en forma inconsciente, sin un esfuerzo mental. Y hay otra que es más difícil, que es la consciente. Vamos a la inconsciente, que es la más fácil de hacer en un aula. En primer lugar, todo docente debe cambiar el tono de voz. Hay docentes que hasta pestan despacio. Sí. Cambiar el tono de voz, pero no alcanza con cambiar el tono de voz. Un buen docente debe ser como un chico cuando explica, lleno de señales ostensivas, moverse mucho. Cuando dice algo interesante, no sabes lo que es el núcleo de la célula, o sea, mi cara tiene que demostrar que a mí me gusta para generar pasión. Queda claro. Por eso nunca un docente va a ser reemplazado por una computadora, porque la pasión empieza ahí, en todas esas señales. Queda claro. Sí. Entonces, gracias. La idea es muy simple: cambiar tonos de voz, demostrar en la cara que lo que das te gusta. Si no, ¿cómo lo vendes? Como un chico, viste, como habla un chico cuando te cuenta algo, que se mueve. Sí, sí. Cambiar los tonos, la mirada, los tonos de la boca, sí. Moverse todo el tiempo. Cuando me muevo, atrapo la mirada. Y cuando atrapo la mirada, cerca del cerebro, donde regula el movimiento de los ojos, hay un centro de atención. Por eso, cuando me muevo, atrapo la mirada. Si me quedo quieto, la mirada se quedó. Queda claro. Moverse. Y además, a nadie le gusta que alguien se acerque si no lo conoce bien. Todo docente debe acercarse al alumno, pasar cerca, eso, moverse e ir hacia el fondo del aula. Y obviamente, ahí va, les dejo para que lean. Sí. Dejarlos moverse, que se hagan mano, que hagan cosas, rompen biromes. Sí. Vamos ahora a la segunda forma de captar la atención. ¿Cuál es? Muy simple. Generar curiosidad. Es la más difícil de todas. Sí. Cuando das pasión, generas curiosidad. Sin embargo, lo que más usamos conscientemente es el temor. Lo que voy a dar ahora entra en el examen, es la más usada. Pero para terminar, hay una muy simple que se llama, sí, aprendizaje activo. Ya oyeron hablar de esto. Es viejo, pero ahora la ciencia empieza a darle demostración de que es sumamente útil. Por ejemplo, aprendizaje basado en problemas, ¿o no? El ABL, las clases al revés, el aprendizaje colaborativo, sí, la gamificación, ludificación, que contaba Jaime antes. Todo eso se llama aprendizaje activo. Y no solo aumenta la cantidad de alumnos que aprueban, sino lo más fuerte de todo: al alumno le gusta estar en el aula. Y si al alumno le gusta, el docente también. Esa es la Y por qué tiene tanto éxito. Ahí va. Mire, en primer lugar, ¿por qué tiene tanto? Porque tiene íntima relación en la función normal del cerebro. El cerebro está organizado funcionalmente en tres millones de neuronas. Captan estímulos del ambiente, estímulos que vienen de afuera y estímulos que vienen de adentro del cuerpo. Por ejemplo, ¿qué estímulos son? La voz del docente, la voz de mi compañero, el olor, la temperatura del aula. Queda claro. Sí. Lo que estoy mirando. Esos son estímulos que vienen de afuera. Y de adentro: tengo ganas de ir al baño, tengo hambre, me duelen los ovarios, me aprietan los zapatos, qué silla ya incómoda. Todos esos estímulos van llegando al cerebro. Y ¿qué hace el cerebro? Como contó, procesa. La mayor parte de mi cerebro se dedica al proceso cerebral, al procesar esa información. Casi todas las neuronas de mi cerebro se dedican al procesamiento. Y ¿qué hay en el procesamiento? Eso que miro, me gusta, no me gusta, lo entiendo, no lo entiendo, me interesa, no me interesa, lo comparo con mis memorias. Se entiende lo que es procesamiento. Sí. Y por último, ¿qué viene? Ahí va. La respuesta corporal motora. Si me gusta, empiezo a hacer así. Gardia, qué lindo eso. Levanto la mano, tomo nota, acompaño lo que se entiende. Entonces, para que la atención sea plena, tienen que estar los tres. Y lo más lindo de todo es que cuando este es muy intenso, mucho estímulo, más proceso. Y si más proceso, más participo. Pero lo más interesante de todo, se refuerzan para los dos lados. Cuanto más participo, más proceso, más quiero. Y se lo voy a demostrar. Miren, estamos en un aula. Buen día, alumnos. A continuación, tienen que estudiar de memoria estas listas de letras. Pregunta de parcial de la semana que viene, eh. Los repitentes de ahí atrás también, eh. Ahí va. Vamos, silencio, no vale anotar. A estudiar de memoria estas letras. Un embole, un aburrimiento, sin ninguna motivación, ¿o no? Miren, si ahora les digo, alumnos queridos, esas son las iniciales de la canción de cada palabra de la canción Duérmete niño, Duérmete niño, Duérmete ya. Ah, ¿qué pasa? No quieren las letras, no quieren seguir leyéndolas. ¿Por qué? Entendieron el Por qué. Empezaron a cantarlas. Cerebro a mover los labios, abrieron memorias emocionales. Queda claro. Gracias. Se las pongo. Abrieron memorias emocionales. Cuando el cerebro entiende, procesa, responde, ¿qué quiere? Dame más. Se la saco porque están leyendo. Basta. Siempre hay uno que dice, falta una letra. Lo importante es, ha demostrado, cuando el alumno sabe, entiende, participa, quiere más. Se entiende el concepto. Entonces, para terminar, una última pregunta y tengo dentro de los pantalones, pero me dijeron que era mucho. Una última pregunta para hacerles. ¿Quieren sobrevivir con placer en el aula? Porque por eso hicieron. Quieren aprender de sus alumnos. Quieren aprender. ¿Ustedes? ¿Sí o no? Esa cosa que es, uy, enseñar es único. Y además, somos tan útiles. Todos, todos, presidente, por todo pasan por un maestro. Se entiende el poder que tienen para cada alumno. Por eso es un momento único. Es cierto, es difícil, es complicado, pero la pregunta es simple: ¿quieren sobrevivir con placer? Bueno, ahí viene el cómo. Un buen docente. Estos son todos docentes del mundo que me enviaron sus fotos. Un buen docente debe enseñar con la boca cerrada. Sí, en lo posible, escuchándolos a ellos. Basta de monólogos. Un buen docente y el aula tiene que estar llena, llena, llena de alumnos felices. Gracias. Muchas gracias. Muchas [Música] gracias.