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[Música] Sonoro. Mi amiguito Jeffrey Torkington, en Teposcuencos, Coyoacán, tiene los cuencos de los Himalayas más hermosos del mundo. De verdad que este hombre ha hecho una curaduría excepcional, y se los dice una persona que lleva más de 10 años tocando cuencos. Yo he viajado por todo el mundo; he ido a tiendas en Nepal, en China, en Tailandia, en Indonesia, en Malasia, y he visto los cuencos que hay allá en las tiendas más pro de todas. Y esos cuencos, los más chingones de todos, los tiene Jeffrey Torkington en su tienda en Coyoacán. Y además, emprende estos cursos maravillosos presenciales en donde la gente puede aprender a tocar los cuencos de los Himalayas.
Si tú sientes el llamado de tocar algún instrumento, y ni siquiera se te está dando la guitarra, porque pues el mundo de las notas y es todo un trip y es mucha dedicación, los cuencos son mucho más sencillos y son instrumentos místicos que abren portales. De verdad que siempre que estás tocando los cuencos sientes que estás en una meditación súper profunda; sientes algo muy bello. Y cuando lo compartes con tus amigos o con tus seres queridos, todos quienes los escuchan dicen: "Wow, no puedo creer lo mágicos que son los cuencos de los Himalayas."
Así que escucha bien: se vienen varios cursos presenciales. Va a haber uno en Interlomas del 16 al 18 de mayo. Va a haber uno en Bogotá—gente de Colombia, va para allá—del 23 al 25 de mayo, y en San Luis Potosí, aquí en la República Mexicana, del 30 de mayo al 1 de junio. También va a haber eventos presenciales en Querétaro, León, Juriquilla, Celaya, Monterrey, Guadalajara, Coyoacán, Amatlán de Quetzalcoatl y Satélite. Si en este momento dices: "Sí, ya me apunté", mándale un mensajito a Jeffrey al +52 55 44 016 y también al +52 55 286 7999.
El maestro Mike Tamburo vuelve a México muy muy pronto. Es uno de los mejores maestros del mundo del mundo de los gongs. Y si tú sientes el llamado a aprender a tocar los gongs, también va a estar ofreciendo esta experiencia Teposcuencos Coyoacán. Así que pregunta por los cursos de los cuencos y por los cursos de gong con Mike Tamburo. No te pierdas esta mágica experiencia de ser un cuencoterapeuta. Vas a ver qué cosa tan [Música] fantástica. Estás escuchando Sabiduría Psicodélica por Janina Tomasini. [Música]
Hola, hola amiguitos, ¿cómo están? Bienvenidos a Sabiduría Psicodélica. Muchas gracias por estar aquí. Estoy grabándoles este monólogo hoy, 10 de mayo. Acabo de comer con toda mi familia y estuvo muy bonito. Le cociné a mis papás, a mi hermano y a mi marido. Hice comida deliciosa y estuvimos aquí con mi mamá, y jugamos un juego que nos gusta mucho que se llama Papelitos, que no sé si ustedes lo han jugado, pero es como de escribir personajes de la historia y tienes que irlos adivinando; así estuvo muy divertido. Y estoy ahorita también grabando este monólogo bajo la lluvia. Ay, cómo se agradece cuando empiezan a caer las primeras agüitas aquí en Ciudad de México y empiezan a limpiar el cielo, y las plantas se ponen súper felices; es como: ¡gey, gracias, Dios mío, que cae agüita!, porque con el agua todo y sin ella nada.
Amiguitos, oigan, me gustan mucho estas semanas en donde hago monólogos seguidos, porque resulta un ejercicio muy interesante para mi conciencia; como que tengo que estar muy despierta para cachar las epifanías que hay en la cotidianidad y ahí jalar como los hilitos y generar este entramado para compartirles. Y cuando hago esto, además, también me siento muy conectada con ustedes. Muchas gracias por resonar; gracias por conectarse con este proyecto que me hace tan feliz. Y quiero que sepan—van a decir: "Yanina, eres una frita. Yanina, ¿en qué planeta vives?"—yo, hace 3 días, amiguitos, me acabo de enterar que en Spotify, en cada uno de los episodios del podcast, en la parte de abajo, las personas pueden comentar el episodio. Así que ahora los estoy leyendo y veo la cantidad de amorcito que le dejan a los episodios y dije: "Wow, qué padre tener esta retroalimentación. Se siente muy bonito, de verdad. Muchas gracias a la gente que se dedica un segundito a dejar ahí un comentario de amor. De verdad se los agradezco infinito.
Hoy quiero hablar de un tema súper importante. Creo que a lo largo de 300 y tantos episodios del podcast no he abierto esta conversación, y me parece turboimportante. Hoy voy a hablar de la tontería que es que te importan las opiniones ajenas. Realmente creo que ese laberinto, porque eso es lo que es, ese laberinto puede ser uno de los caminos más equivocados que tomes en tu vida: que le des importancia a las opiniones ajenas, cuando estoy hablando de opiniones negativas, obviamente, ¿no? O sea, si un amigo tuyo te da una opinión chida para que evoluciones, eso es bellísimo. Pero el que te importe lo que dice una vieja en el Instagram de ti, o que te importe lo que dicen tus compañeros de la oficina de ti, o que te importe lo que te critica tu suegra o tu cuñada o cosas de esas, o sea, de verdad, no pierdas tiempo en tu vida enfocándote en eso, porque es un laberinto sin salida.
El primer concepto que tenemos que integrar si nosotros nos queremos liberar de las opiniones ajenas es el arquetipo del maestro. Tú, mi amor, tú hermosa que me estás escuchando, carnalcito de mi vida, de todos los bomboncitos, nubecitas de colores que existen en el universo, quiero que entiendas que tú, en tu forma, en tu expresión, en tu camino, en tu error, pero en tu virtud, en todo lo que tú eres, mi amor, eres un maestro. Y eres maestro, fíjate muy bien, de tu propia existencia. No hay un guía más supremo para ti que tú mismo. Y cuando entres en la dimensión de entenderte como un gran maestro, como el líder de tu propio camino, no vas a poder desprenderte de las opiniones ajenas; necesitas integrarlas para que puedas soltar la distorsión—quiero utilizar esta palabra—como la desfragmentación que genera en tu ser el que vayas dejando pedacitos de ti en el complacer al exterior, ¿no? Ay, es que estas amigas piensan que debería de vestirme así. Ah, entonces me voy a vestir así. Ah, es que mi jefe de la oficina dice que soy tonta. Entonces voy a fingir que pienso de esta manera. Ah, es que mi marido me está exigiendo que yo debería de actuar de tal manera. Entonces voy a empezar a actuar de tal manera. Y entonces, si te fijas, hay como una cierta desfragmentación de tu ser. Hay partes de tu ser que se van distorsionando, se van diluyendo, se van desapareciendo o van tomando formas, y vas tomando caminos que no te corresponden porque le estás dando peso a la opinión exterior. Entendiéndote en el arquetipo del maestro, entendiendo que tú eres un sabio máximo con todos los radares completamente activados, con toda la posibilidad, con toda la multidimensionalidad que implica ser un ser humano. O sea, porque todos, en la configuración que sea que vivan y expandan muchísimo su conciencia o no, o sea, en su realidad limitada—porque al final sí es limitada, y limitado va a ser cuando ya nos unifiquemos con todo—en esa realidad limitada, todos tenemos una visión profunda; todos tenemos un cierto intelecto, una cierta validez en la forma en la que nos movemos en esta realidad, porque cada quien tiene su verdad. Si tú te pones a filosofar sobre lo que es la verdad, te vas a dar cuenta de que la verdad no existe más que en tu propio interior. O sea, no hay algo de verdad afuera. La verdad no está puesta fuera, porque siempre va a estar en discusión, porque todo es: pues este güey piensa una cosa, tú piensas otra. No se puede sostener una verdad mutua. No hay una verdad en conjunto; la verdad es interior.
Cuando tú te entiendes como el maestro, no puedes seguir fragmentando tu ser para complacer al exterior, porque además te das cuenta de que absolutamente todo lo que piense la gente de ti es una proyección. A mí no me choca una persona que no me está generando algo que significa un pico que me está enterrando de algo que a mí me molesta; si no, esa persona pasa desapercibida. Si me molesta, es mío. Si me molesta, es mío. Entonces, si tú le molestas a alguien, es porque eso es algo que esa persona tiene que trabajar. Entonces, diluir tu personaje, desfragmentar tu ser por complacer proyecciones de las personas significa desperdiciar tu vida.
Segunda cosa que yo te quiero decir para que tú puedas ir deshaciendo el que te importen las opiniones de los demás es que te aterrices en lo que realmente es la experiencia humana. ¿Qué quiero decir con esto? Si tú no estás grounded, o sea, como enraizado en la tierra, y estás suponiendo cosas muy extrañas de la realidad porque no trabajas tu intelecto para darte cuenta realmente de qué se trata esto, vas a seguir suponiendo que vienes a complacer, que vienes a encajar, que vienes a fingir; vas a tener conceptos que no son reales. Y hay mucha gente—obsérvalo con mucha atención—que tiene conceptos muy distorsionados sobre la realidad. Por eso es tan importante que te importe ser inteligente. Por eso es tan importante que una de las prioridades de tu vida sea desarrollar tu intelecto. De verdad es—piénsalo—súper importante que tengas presente esto en la vida, porque mientras más profundo seas, mientras más veas el espectro completo de lo que es la vida, mientras más aterrizado, enraizado con lo que realmente es la vida estés, tú, persona que me estás escuchando, hermosa, te vas a dar cuenta de que hay miles de historias que te cuentas y miles de historias que te cuenta el sistema, que son una reverenda jalada, que son cosas que de verdad no importan; que si tú de verdad te dieras cuenta de lo breve que va a ser tu pasar por aquí, el día que estés cerrando los ojos y te estés yendo a la otra dimensión, te vas a turboarrepentir de no haber priorizado tu autenticidad, tu expresión auténtica, tu libertad.
El fíjate este concepto que tengo ahorita muy presente y que se los vamos a compartir de manera turbunda en el curso de la sombra, que tengas integrados los finales. La gente que no trabaja la muerte, la gente que no tiene el concepto de que se va a morir presente, no tiene integrado el final de su vida; no tiene integrado el dejar ir. Y si no dejas ir, ¿qué pasa? Alargas cosas que no deberían de ser alargadas y empiezas a diluirte y a perderte en experiencias que no te corresponden o que no tendrías ni por qué estar ahí metida, güey. Tienes que trabajar muy muy profundamente el concepto de la muerte como uno de los conceptos que te van a llevar a arraigarte en la tierra, a estar grounded en esta dimensión, para que tú puedas ver realmente de qué se trata todo esto. Esto no se trata de lo que estás sosteniendo en este momento. Piénsalo. Si tú ahorita en este momento estás bien enliado con muchos temas, victimizado, con muchísimo sobrepensamiento, vas a una reunión y regresas y empiezas: habré dicho lo correcto, habré dicho algo incorrecto. Van a estar pensando en esto; te habría tomado mucho la conversación. A ver, estás confundido; estás creando una narrativa sobre la realidad que no es, porque la realidad es 300, 500 veces más simple de lo que estás percibiendo en este momento. Por eso te digo: trabajar tu intelecto, expandir tu conciencia es la clave para que tú puedas vivir una realidad verdadera. O sea, ¿de qué se trata este pedo? De fluir. Si no estás fluyendo, entonces estás separado de la realidad; no estás enraizado.
Quiero que te des un segundo para que pienses en esta palabra que me fascina, que es lo inconmensurable. Nosotros, como seres humanos, no tenemos la capacidad en la mente de entender lo inconmensurable, que es lo infinito, ¿no? O sea, todo tiene que tener una circunferencia y una etiqueta para que el humano entienda. Y por eso es que hemos humanizado a Dios. Por eso es que a Diosito lo vemos como un señor de barbitas y es un señor administrador del universo que vive allí arriba en el cielo. Porque no podemos entender que el universo en sí, que no tiene ningún límite y es infinito y se sostiene por sí mismo, no podemos entender que eso sea Dios. Entonces, como no entendemos lo inconmensurable, tampoco tenemos presentes las infinitas posibilidades del universo. Así que quiero que te des un segundo para imaginar todas las opciones que existen en el universo. Me refiero a perfiles, cosmovisiones, encarnaciones, gente que se dedica a diferentes cosas, relaciones, entramados, dificultades, pero abundancia, pero, o sea, piensa todo lo que configura el universo; y si ahorita estás captando toda esa ese infinito, eso inconmensurable, esa posibilidad, ¿por qué crees que unas posibilidades sí son válidas y otras no? O sea, ¿en qué momento te creíste el trip de que tú sí eres más válido que otras personas? ¿O en qué momento te creíste el trip de que el universo se equivoca? No, o sea, si el universo se equivoca, entonces tú eres más inteligente que el universo, y eso es imposible. Si tú en este momento piensas: el universo cometió un error a la hora de crear a estos seres malvados, no. El universo no se equivoca. Y si no se equivoca, entonces la opinión negativa es una tontería; es un desperdicio de tiempo. Clasificar en bueno y malo es una pérdida de tiempo. Piénsalo. No hay bueno ni malo. No hay suficiente ni insuficiente; no hay—no existen esas clasificaciones. Solo existen infinitas posibilidades. Y si eso existe, lo que sea que tú manifiestes, lo que sea que tú hagas, lo que sea que tú expreses, el camino que sea que quieras tomar es válido. Es válido. Te tienes que permitir ser. Deja de limitar tu expresión mágica y hermosa, tu autenticidad, porque nos contaron el cuento de que unos güeyes sí son válidos y otros no.
Está muy loco ahora que estoy construyendo lo del curso de la sombra—que por cierto ya lo grabo el martes, estoy emocionadisisima porque han sido unos encerrones, amiguitos. No saben, mi amiga Daniela y yo estamos creando algo de verdad que va a ser—me atrevo a decir esto, óyelo bien—te va a cambiar la vida. Pero en estos clavones que hemos—pues en estos clavados que nos hemos dado en nuestra propia historia y en nuestros propios pedos y en nuestra propia sique para poderles compartir—me he dado cuenta del terror que tenemos verdaderamente de ser y de ser locos. Y nos dimos un clavado, mi amiga Daniela y yo, en revisar qué es lo que la gente clasifica como loco, ¿no? O sea, porque loco no hablo de del que perdió la razón, del loco que está en el manicomio. No, no, no, no hablo de esa locura; hablo de cuando tú le dices a alguien: "Ay, estás bien loco", que es algo que a mí la gente me dice muchísimo. No manches, eres bien locochona; eres bien, estás como que bien loca, ¿no? Y te pones a pensar realmente qué es lo que pensamos que es loco y llegas a un punto en donde loco es libertad. Loco es una persona que se atreve a ser. Entonces está muy cabrón que, como estamos turbocondicionados por las opiniones externas y porque sí queremos validación y porque sí queremos encajar y porque sí queremos que nuestros papitos volteen y nos digan: "Muy bien, bebito precioso", limitamos un chingo nuestro ser y pasas tu vida en una vida bastante mediocre—y me atrevo a decir esa palabra, aunque no me gusta—pues sí, en una vida que no te cuadra, en una vida que no te hace sentir pleno y feliz, porque sí se puede vivir pleno y feliz porque delegas tu ser, la validación de tu ser a todo el exterior. Díganme, por favor, que sí encajo, ¿no? O sea, tú no te puedes dar la validación que estás buscando. Te estás buscando en la mirada de tus papás, la mirada de tu marido, la mirada de tus amigos, la mirada de tus compañeros de trabajo, la mirada de quién sabe qué personas que están ahí alrededor de ti, güey. Y la banda, te digo algo, la banda está más metida en sí misma de lo que puedes ver en este momento. Así que te repito: no pierdas tiempo de tu vida dándole espacio a la opinión ajena. La opinión ajena son puras proyecciones. Algo que es horrible de decir, pero es verdadero. Es: ¿cuánto le enoja a la gente que está enojada? O sea, la gente que no está chido, ¿cuánto les enoja a la gente feliz? Porque claro, o sea, una persona que es completamente libre, feliz, auténtica, plena sexualmente, que se vive en su máximo esplendor, pues va a ser una amenaza para la banda que todavía no está ahí. Y entonces, si esa persona que se está atreviendo a ser feliz, de repente deja que el virus de las opiniones externas empiece a comerle el cerebro y empieza este sistema horroroso que viene muy de la de la educación católica con la que crecimos que se llama culpa. Ay, chance no merezco tanto. Ay, chance y no debería ocupar tanto espacio. Ay, chance y y ahorita que estoy muy feliz, pero me va a venir algo malo porque no puede ser tanta felicidad, ¿no? O sea, ¿cuántas veces has estado en esos dilemas existenciales? Porque no te puedes creer y no te puedes encarnar esa máxima libertad, ese máximo gozo, esa máxima dicha. Como que llegas ahí, dices: "No, no, no, no, espérate, no. O sea, ¿cómo crees que tanto? Voy a ocupar un poquito menos."
Hay un concepto que a mí me costó mucho trabajo integrar, como que a lo largo de mi vida. Me llevó un tiempo y lo vi mucho en el sapo. A mí el sapo me dio mucho esto, que es darme cuenta de que siempre estás protegido. O sea, no necesitas protegerte con cosas o con acciones para que la red sagrada amorosa de la existencia te tenga ahí tomado. Y yo lo he vivido en muchos sapos, ¿no? O sea, que de verdad me diluyo con absolutamente todo y pierdes la identidad con el personaje y pierdes cualquier certeza que tengas y entras en un espacio de vulnerabilidad gigantesco que se siente como aventarte del bungee y de repente, pum, caes en la redecita amorosa de la existencia y la vida te dice: "Aquí has estado siempre, güey. Hagas lo que hagas, la red amorosa de la existencia te sostiene." Entonces, si tú entiendes esto, tienes que entender que todo lo demás no importa. Tú estás en Dios. Entiéndeme este concepto, y no es religioso. Tú estás en Dios. Tú estás en lo sagrado; tú eres divino. Y si estás siendo un pedacito de la divinidad, encarnando una experiencia mística en esta realidad, todo lo que tú hagas, todo lo que tú eres es precioso. Entonces, que un güey conflictuado, traumado, que no sea trabajado a sí mismo, voltee y diga que tú eres un no importa. O sea, realmente haz el zoom out. No le puedes dar importancia a eso. No le puedes dar permiso de robarte lo sagrado que eres. No te puedes permitir que algo tan sin importancia robe tu brillo o te distraiga de tu camino o signifique siquiera algo.
Yo creo que algo que también yo noto—y a ver tú qué opinas de esto que te voy a decir—pero cuando una persona está muy conflictuada con las opiniones externas, es porque es una persona que por lo general critica mucho. O sea, por lo general, como tú no estás chido con los demás, tú crees que los demás no están chidos contigo. Es una proyección. Porque una persona que deja de criticar—que es algo que yo hice hace mucho, mucho tiempo, como que hubo un momento en mi vida que dije: "Ya no hay cabida para esto, o sea, ya es un autoengaño, ya, o sea, criticar al otro cuando sé que el otro soy yo, o sea, ya es como: what the fuck, entonces ya no lo haces"—pero cuando una persona sí es muy criticona, por lo general siente que las personas van a ser igual con ellos. Entonces tú también, si quieres que te dejen de importar las opiniones externas, tienes que dejar de juzgar. Es una promesa que te tienes que hacer para poderte liberar. Digamos que esta es la clave del acertijo. En cuanto tú frenes el juicio, vas a dejar de sentir que los demás están en ese mismo lugar, porque acuérdate, todo esto son proyecciones.
Hay una palabra que a mí me gusta muchísimo y que te la quiero compartir en este monólogo y me parece importante para seguir avanzando en esta aventura. Es la palabra apreciación. Hace ratito estaba hablando con mi amigo Mau Kirner, que tuve una conversación como muy rica con él, y le dije: "Mira, lo más emocionante que nos va a pasar en la vida es sentirnos curiosos ante todo lo que se presenta en nuestro camino, no en el exterior, sino dentro de nosotros. O sea, si yo estoy dispuesta a apreciar mi enojo, va a ser muy distinta, va a ser muy distinto a que si yo me peleo con mi enojo. Si yo estoy dispuesta a apreciarme en mis duelos y estoy dispuesta a aprender de mi duelo, va a ser muy distinto a que si quiero acelerar mi duelo. Si yo estoy dispuesta a apreciarme en mi envidia, en mis celos, cuando pues se manifiesta porque humana, es muy distinto a que me enoje conmigo porque no soy humana y no debo de sentir esto; y
Debes de ser una persona superevolucionada, no te permitas esto.
Entonces, la palabra apreciación nos habla de poder entrar en una dimensión de curiosidad bellísima ante todo lo que somos, porque somos un espectáculo fabuloso. Si tú estás dispuesto a admirar ese espectáculo fabuloso que eres, tanto en lo más chingón como en lo más dark, que lo dark también es chingón, güey. Acuérdate, tu sombra es uno de tus grandes maestros. Si tú estás dispuesto a apreciar, entonces también te vas a dar cuenta de que todas las personas, la que te cae perfecto o la que te cae gorda o la que te da hueva su conversación o la que tiene la conversación más sofisticada de la historia, si tú aprecias, si no te peleas, aprecias, vas a dejar de sentir el universo de los juicios, tanto el juicio interno como el juicio externo. O sea, yo estoy curiosa de observar. No puedo todo el tiempo querer transformar la realidad, porque es agotador. No quiero transformar la realidad de nadie ni la mía, ni mi propia realidad. O sea, yo simplemente estoy apreciando, estoy curiosa de la caja infinita de sorpresas que es Yanina. Ten presente esta palabra si quieres que el universo de las opiniones externas y de las opiniones internas culeras que tienes desaparezca.
Está siendo muy divertido este monólogo para mí, porque fíjense que tengo un oráculo en las manos y estoy sacando cartas y cada una de las cartas me va dando las ideas de lo que les estoy hablando. Entonces, por ejemplo, ahorita salió la palabra apreciación; en otra, salió protegido; en otro, enraizado; en otro, las opiniones, que fue lo que me dio la inspiración del monólogo; en otro, maestros; en otro, la dicha; en otro, la imaginación. Y así he ido construyendo este monólogo. Está siendo muy divertido para mí. Acaba de salir la carta del autoconocimiento y claro, o sea, esta es la columna vertebral de este monólogo. Dentro de más tú te conozcas, dentro de más claro tengas quién eres, menos peso le vas a dar al exterior. Es como si vivieras adentro del templo más sagrado que existe, del lugar más cómodo, lleno de todas las respuestas que sea que tú estés buscando, con esa apreciación, con esa curiosidad, con esa conexión amorosa con el ser que eres, con ese valorar lo sagrado que es existir. Si estás en ese templo, ¿cómo va a penetrar un niño que está fuera del templo con una resortera aventándote una piedrita? No hay manera, ¿cierto? No hay manera. O sea, que avienta el niño 40 piedritas con su resortera. Tú estás adentro del templo más sagrado que existe. ¿Qué carajos importa el niño con las piedritas, que sería pues una metáfora de toda la banda que está allí afuera tratándote de echar caquita, ¿no? O sea, toda la banda que está ahí tratándote de tumbar, porque sí hay gente muy conflictuada.
Yo hoy pensaba en la mañana lo peligrosa que es la gente tonta, y qué horrible que lo diga así con todas sus palabras, pero de verdad la gente que se mantiene en ignorancia por decisión propia, porque hay banda que vive en unos universos muy privilegiados y aún así no quiere reaccionar, no quiere evolucionar y se sostiene en esa ignorancia, esa banda es justo la que viene y tira las piedritas. Es justo la banda que también va a ser grandes maestros, porque va a ser la gente que signifique grandes desafíos para descubrirte a ti en el caleidoscopio infinito de posibilidades que eres. Wow, esta persona me acaba de tirar una caquita gigantesca y a mí se me turbaló, güey. Wow, estoy blindado. ¿Cómo llegó ahí? Autoconocimiento. ¿Cuánto enfocas de tu vida en darte cuenta de quién eres verdaderamente? No hay camino, no hay certeza, no hay firmeza dentro de tu ser. Por eso es tan importante la terapia, la psicodelia, los retiros, la meditación, la meditación diario, los rituales, el escribir, el oírte, el leer, ¿no? Todas estas cosas, el yoga, todo lo que cada quien haga, todos estos espacios para conectarte, para encontrarte, el silencio. Para mí, de verdad, no hay nada más exquisito que adentrarme en mi ser. O sea, como de verdad dedicar demasiado tiempo en mi vida a explorarme.
Si tú todavía no sientes esa emoción de descubrirte a través de mis palabras y a través de esto que yo siento, quisiera invitarte a que tengas presente esta curiosidad, este "¿quién seré yo?", "¿Qué miles de munditos mágicos existen dentro de mí?", "¿Qué puedo crear con mi palabra?", "¿Qué puedo crear con mi imaginación?", "¿Cómo me puedo volver un artista en la vida cotidiana?" Y si entras en esa dimensión, te lo juro que no va a haber niñito con resortera y piedritas que penetre tu templo. Pero tenlo presente, por favor. Cuando termines este monólogo, vete como muy reflexivo de esto que te estoy diciendo. Tienes que sentirte emocionado de descubrirte y dedicar tiempo a descubrirte. Y no me digas que no tienes tiempo para descubrirte, porque si quieres te organizas y lo tienes. O sea, te estoy hablando de que si quieres tengas 5 minutos al día, pero literal sí tienes que tener un cierto espacio para honrarte. Si no te honras tú, obviamente cualquier persona puede llegar a tumbarte, porque como no tienes una conexión contigo, no tienes un diálogo, un statement, un estatuto dentro de ti, pues güey, cualquier persona llega a confundirte. Y la confusión es muy peligrosa. La gente confundida también es muy peligrosa. La gente que quiere vivirse a través de los demás, quiere que los demás le den respuesta, quiere maestros, quiere líderes, quiere que alguien le haga la chamba, quiere que el psicodélico sea la varita mágica de los milagros. Es peligroso. Es peligroso porque seguimos buscando la respuesta afuera.
El trabajo de sombra, cuando uno de verdad entiende lo que es la sombra, porque he estado sondeando con ustedes qué es lo que piensan sobre la sombra y me doy cuenta de que ni siquiera saben realmente qué es la sombra. Es como, ay, este, mi lado perfeccionista es mi sombra. No, no, no, eso no es la sombra. La sombra es darnos cuenta de que todo lo que nos sucede en la vida, esto es una parte de la sombra, es darnos cuenta de que absolutamente todo lo que nos pasa en la vida tiene una razón de ser, una razón evolutiva. Y cuando tenemos esta parte muy madura de integrarlo todo sin victimizarnos y más bien nos empoderamos a través de los desafíos y comprendemos que la vida es 4,000 millones de veces más compleja que bueno y malo. Cuando de verdad nosotros integramos que no podemos clasificar a ningún ser humano, ahí se abre la puerta a la libertad más grande de todas, que no solamente te la das a ti, sino es una libertad que le ofrendas a todos los seres humanos que habitan este mundo. Porque yo, si integro esta sombra mía, si yo integro esta parte de mi ser, en donde me doy cuenta que soy un ser turbo complejo, turbo multidimensional, yo no puedo exigirle a una persona que sea de cierto modo. Entonces las opiniones externas comienzan a volverse algo insignificante, completamente insignificante; más bien como hasta verlo con esa curiosidad de la que hablamos, con esa apreciación de que, ah, wow, que esta persona piensa así, qué cagado. Oho dice en muchísimos de sus libros que no hay vida que valga la pena si no tienes la mirada de la compasión activada, ¿no? O sea, como que lo más importante que tendría que configurar tu vida es la compasión: compasión por ti, compasión por los otros, como una mirada muy compasiva pues de la vida, güey. O sea, porque esto está muy cabrón. O sea, no sabemos ni de dónde venimos ni a dónde vamos. ¿Cómo no vas a tener compasión por tu noble intento de ver qué pedo con esto que está rarísimo? Entonces, cuando tú tienes activada la mirada de la compasión, en paralelo también está activado el perdón. Yo no me puedo extender demasiado con el rencor de alguien que me dijo… si tengo la compasión de decir, "Seguramente daña porque lo dañaron o seguramente está enojado con mi personaje porque pues ella está enojada con ella misma o su mamá le dijo de chiquita 300 veces que era una mensa y ahora pues hace exactamente lo mismo en su vida adulta". Porque hay mucha banda que no se trabaja, no evoluciona y ¿qué pasa? Solamente saben repetir la historia. Ahorita salió la tarjetita del forgiveness, del perdón. Y sí, tenemos que tener muy activado ese perdón. Y como decía mi tía Laura, que la amo y le mando besitos al polvo cósmico de las estrellas, ahí donde está integrada, el perdón inmediato, perdón instantáneo, decía mi tía Laura. No es un perdón que te voy a dar dentro de un tiempo, no, es el perdón instantáneo. ¿Por qué? Porque me elijo a mí. Porque yo no voy a extender un tema demasiado tiempo sabiendo que se me va la vida de las manos. En este instante me elijo a mí porque quiero estar en paz y te perdono. Lo suelto en la medida de lo que pueda. Si tienes esa capacidad, actívala, porque el perdón instantáneo te hará libre. Esa es la filosofía de la tía Laura, de mi tía Laura, que era psicóloga y decía eso todo el tiempo: el perdón instantáneo nos hará libres. O sea, tú suelta eso y te quitas un costal de papas de encima. Entonces, si alguien te hace una opinión, si alguien te hace daño, si alguien te dijo que no sé qué, suéltalo, güey. No te extiendas. El tamaño de tu drama es proporcional al tamaño de tu ego. Reflexiona mucho esa frase. Si tú realmente no estuvieras instalado en el ego, no harías un dramonón de algo que de verdad no tiene tanta importancia. Si haces el zoom out y te das cuenta de qué se trata la vida…
Acaba de salir ahora la carta de la muerte, la maestra, la maestra de todo esto que estamos hablando. Si nosotros integramos el hecho de que nos vamos a morir, vamos a dejar de darle importancia a la opinión de los demás. Siempre que uno piensa en la muerte tiene que pensar que en tres generaciones ya no va a existir nadie que te conozca. Así que en muy poquito tiempo ya no va a haber nada de lo que eres ni ninguna opinión que hayan hecho sobre ti. Así dejes un legado de libros o de filosofías o de podcasts o de vete tú a saber qué, o sea, de miles de cosas que tal vez la banda puede dejar aquí. Al final tú ya vas a estar integrada en todo. No creo que en ese espacio te esté importando ahí en el cielo con el señorcito de barbas: "Ay, mira, Lupita está ahí hablando de mí de cuando estaba viva". Nunca va a pasar eso. Así que de verdad no le des tanta importancia a lo que piensa la gente de ti. Te vas a ir, y si te vas a ir, tienes que aprovechar la vida. Deja de delimitar tu expresión auténtica porque tus papás te acepten, porque tus amigos te entiendan, porque pertenezcas a este grupito. No hay nada que te vaya a dar más satisfacción en la vida, y te lo digo por experiencia, que el que te valga madre todo. O sea, pero de verdad que te valga, que de verdad voltees y digas, güey, o sea, les caigo bien, chido; les caigo mal, chido. Decían el otro día, no sé si lo vi en TikTok o en algún lado, decían que es de personas muy inteligentes integrar que haya comentarios muy negativos de ti. O sea, que eso sea algo que digas, "A huevo, güey, tiene que existir", y que no te robe ni un poquito tu paz. Entonces, si integramos que nos vamos a ir y que en tres generaciones ya no va a haber nadie que nos conozca, tú no puedes seguir perdiendo tiempo preocupado por lo que opina Chuchita López de ti, güey. No. Por favor, ten presente la cantidad de gente hermosa que existe en el universo. Hay demasiada gente hermosa en este mundo: gente buena, gente progresista, gente evolucionada, gente dispuesta a conectar, banda chingonísima. O sea, de verdad, hay gente impresionante en este mundo y más en esta comunidad de banda libre, de banda chida, de banda de verdad que pues estamos aquí tirando buen pedo, güey. O sea, no queremos generar ningún conflicto, queremos puro amor, güey. Y cuando te das cuenta de la cantidad de gente chida que existe, te suplico, gira tu mirada hacia esas personas. Préstale más atención a la gente hermosa que hay en el universo que al frijolito negro, a la persona conflictuada que te dijo y te hizo y te chingó, que a todo lo demás bellísimo que está ahí. Es como cuando vas, voy a decir una tontería, vas a una boda y todo en la boda salió hermoso y un güey malcopió e hizo algo bien raro, ¿no? Entonces, cuando te preguntan cómo estuvo la boda, dices, "Estuvo hermosa, pero hubo un güey que malcopeó, que ta ta". Entonces, le das un protagónico al güey necio que se empedó e hizo pura tontería en la boda, más que enfocarte en hablar de las flores tan preciosas que hubo, del vestido de la novia, de las conversaciones que tuviste con las personas. ¿Por qué te enfocas en eso? Vas a un retiro y había 27 personas poca madre, güey, y había una persona conflictuada que ay, estuvo medio necia, ah malvibrosilla, y entonces ya te quedas con la persona malvibrosilla que güey, ignora ese pedo. O sea, no le des tanta fuerza al frijolito negro de entre 300 otros frijolitos blancos divinos que están ahí dispuestos para ti, güey. Entonces, si me entiendes, esto quiere decir, enfócate en todo lo maravilloso que te pasa más que en el único comentario en el mes del güey conflictuado, no trabajado, que te quiso fregar y que te dijo y que te hizo. Eso no importa a nivel proporcional. O sea, si tú haces el zoom out y te das cuenta de todo lo que hay aquí, esa tontería no cabe. Es como cuando la banda hace sapo, se da cuenta de lo sagrada que es la vida y se unifica en Dios y habían venido para arreglar la relación con su mamá. Regresan y dicen, pues, ¿cuál conflicto con la relación de mi mamá? ¿De qué, güey? O sea, no, no, no. Ya no cabe. Entonces, please, para que las opiniones externas y el frijolito negro no te importen, haz el zoom out. Haz el zoom out. Ten una mirada mucho más amplia de la existencia, porque este pedo es mucho más amoroso de lo que sea que estés viendo ahorita. Acuérdate, enrízate, trabaja tu intelecto, trabaja tu autoconocimiento, embellece tu templo para que ningún baboso llegue y corrompa lo bellísimo que hay dentro de ti. No importan las opiniones de los demás. La banda que habla horrible de los demás es gente que vive en un lugar horrible dentro de su ser. Una persona bella, una persona feliz, una persona exitosa, una persona libre, no enfoca tiempo en gente. Así que más bien ten mucha compasión, ten mucho amor por esas personas que viven en conflicto, mándales muchísimo amor. Ese es el acto más bello que puedes hacer, el acto psicomágico más bonito que puedes hacer: mandarle amor a la gente que te quiere fregar, y vas a ver cómo para ti tu camino empieza a ser flores y magia y hadas y duendes y puras cosas así superemocionantes y bonitas y no el camino pantanoso, ahí todo truculento de la persona que está ahí fregando. No te conectes con los caminos truculentos. Tú eres otra cosa. Tú eres un ser mágico lleno de arcoiris. Conéctate con eso, mi amor.
Este es el mensaje que te quiero dar el día de hoy y te lo mando con todo el amor. Si de verdad le das mucha importancia a la opinión de alguien, revisa tu ego, porque si te importa mucho eso es porque te importa mucho cómo el personajito que te has creído que eres, cuando en realidad eres algo mucho más infinito que la materia y eres algo mucho más infinito que las narrativas que sostienes sobre ti. No pierdas tiempo de tu vida. La vida es sagrada. La vida es gozo. La vida es disfrute. No te claves con cosas que no valen la pena. ¿Okay?
Bueno, ahora para cerrar este monólogo quiero aclarar una cosa importante: mis retiros mixtos en México de revelación cósmica ya son sold out, pero hay todavía dos retiros disponibles a los que te puedes inscribir este año. Uno es el encuentro de mujeres poderosas que va a suceder en Puerto Vallarta, aquí en la República Mexicana, y el encuentro de mujeres poderosas trae una temática este año que se llama viaje sensual chamánico. Vamos a tener una ceremonia en la playa con un maracame y vamos a comer el cactus hermoso del desierto y va a ser una cosa irreal y voy a hacer un taller chamánico sensual para ustedes para que se puedan liberar, para que puedan encontrar esa diosa máxima que existe dentro de ustedes. Si tienen interés de asistir a este retiro, que todavía hay espacios, en la caja de descripción del podcast les voy a dejar lo que tienen que poner en el mail para formar parte de esta experiencia. Por otro lado, va a haber un retiro que ya te voy a revelar las fechas en la Sierra de Santa Marta en Colombia, del 27 de noviembre al 1 de diciembre. Este retiro todavía no lo revelo. Va a salir la información en mis redes sociales, en Cassette, Art y en Sabiduría Psicodélica a principios de junio para que estés muy atento. Gente de Colombia, los voy a ir a visitar a su país. Entonces va a ser algo espectacular. Vamos a llevar una configuración nueva, pero una especie como de revelación cósmica fusionada con mi amiga Alma Yogi. Les va a fascinar, pero estén pendientes en mis redes, ¿okay? Y bueno, ahí en la caja de descripción del podcast también les dejo el link para que puedan adquirir mis tinturas, merch de Sabiduría Psicodélica y estén muy pendientes porque ya la siguiente semana, creo que el 14 o el 15 de mayo, sale el curso de la sombra. Va a ser un viaje de autoconocimiento de otro nivel. Si eres valiente y quieres darte un clavado en ti, ahí te espero con todo el amor. Gracias por escuchar, gracias por dejar comentarios aquí abajo del episodio, aquí en Spotify, te voy a estar leyendo. Gracias por resonar con mi proyecto y gracias por compartir los episodios, porque de esta manera expando estos mensajes. Espero poderte ayudar de alguna manera con esto que te digo. Reconfigúrate. De verdad que la vida es mucho más sencilla de lo que estás viendo en este momento. Si te complicas, acuérdate, en todo momento tu condición humana de cambio te invita a reivindicarte. En todo momento puedes transformarte, así que no te desesperes. Estamos en un camino de transformación. Te mando todo mi amor y nos escuchamos el próximo domingo. Bye bye. [Música]