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Beneficios Intercambio en economías abiertas 4 4

Cristian Folgar11:14

Transcription

Bueno, seguimos con el intercambio. Que todo lo que razonamos hasta ahora, lo razonamos en términos de bienes físicos, con relación a los bienes. Que la forma de las curvas de indiferencia de nivel de cada uno de los agentes, deberíamos incluir también la recta de precios. Sí, la recta de precios nos marca los precios relativos, en este caso, alimento y vestido, que son los dos bienes que tienen para intercambiar.

Eh, Jaime y Cali. Si nosotros metemos la variable precios, bueno, en aquellos puntos en los cuales sean tangentes las curvas de indiferencia y también tengamos una tangente con la recta de precios, es decir, dicho de otra manera, la recta de precios es el valor de la tangente que pasa por el punto C, que a su vez el punto C es un punto de tangencia entre las dos curvas de indiferencia, las de Cali y la de Jaime, respectivamente. Ahí nosotros tenemos un punto Pareto. Si tenemos un punto Pareto eficiente, porque ese punto de Pareto, en el cual ya ningún consumidor o agente puede mejorar su situación sin empeorar la de un tercero, se da también sobre el punto en el cual la relación de precios es igual a la relación de las tasas marginales.

A partir de distintos óptimos de Pareto, podemos construir lo que llamamos la frontera de posibilidad de utilidad, que esto es cuánto es la máxima utilidad que podemos tener con la dotación de recursos que tenemos. Si los tuviera todos Cali, esta sería la máxima utilidad que podemos obtener. Si los tuviera todos Jaime, esta sería la máxima utilidad que podemos obtener. Sobre la frontera tenemos la máxima posibilidad de utilidad sumando ambos. La canasta L es una canasta que está fuera de la frontera, no nos alcanzan la cantidad de recursos que tenemos, no importa quién de los dos los tenga, de los dos agentes tengan para llegar al punto L. En cambio, el punto H es un punto, lo podemos alcanzar con los recursos que tenemos, pero a su vez, ya sea que mejoremos la utilidad de Jaime o mejoremos la utilidad de Cali, podemos ir a la frontera de posibilidades. Es decir, entre E y F, todo este arco, podemos llegar al punto H. Si el único que se beneficiara con el intercambio fuera Cali, iríamos de H a E. Si el único que se beneficiara con el intercambio fuera Jaime, iríamos de H a F. Como habitualmente ni beneficia a uno ni beneficia a otro, vamos a ir a un punto intermedio entre E y E y F. Partiendo de H, no podemos ir más allá de la frontera, justamente porque nos alcanzan los factores.

La frontera de posibilidad es el símil de la frontera de producción, solo que en vez de hablar de empresas o bienes a producir, hablamos de consumidores que tienen que maximizar su utilidad, buscan maximizar su utilidad. Bueno, si esto que estuvimos analizando lo miramos, hubiéramos hecho que el intercambio es entre empresas que producen alimentos, empresas que producen vestimenta, lo que está intercambiando son factores de producción, capital y trabajo, por ejemplo. Podamos decir que si todo el capital y trabajo que tenemos lo ponemos a producir vestidos, tendríamos en este eje. Si todo el capital y trabajo que tenemos, lo tenemos, estaríamos acá. En vez de estar jugando con dos agentes que consumen y que intercambian bienes, podemos estar hablando de dos sectores productivos, el sector que produce vestido, el sector que produce alimentos, que se reparten entre ellos el capital del trabajo disponible, asumiendo que el capital y el trabajo fueran los únicos factores de producción.

La relación de precios es la que nos va a decir sobre la frontera de producción que no conviene producir más. Cuanto más alto sea el precio de A respecto al precio de B, más vertical va a ser esta recta y, por ende, más se va a producir de A respecto a B. Comparemos esta función con esta otra función. Esta segunda tiene un precio de A más alto que el precio de original. Justamente, la fracción da más alto, más alto. La curva es más vertical. El punto de tangencia de la recta de precios con la función de producción, eso nos va a decir cuánto nos conviene producir de alimentos o de vestimenta, respectivamente. Supongamos que estamos en esta situación. Si baja el precio de los alimentos, sube el precio de la vestimenta, esto se va a hacer más horizontal. Podemos ir a esta a esta posición. Ah, la demanda va a querer o querría querer demandar este, producir, producir vestido, vivienda, beso y A de alimentos que queramos producir en función de la relación de precios, demandaríamos dos. Queríamos producir B2.

Y entonces hay un problema. Si yo quiero producir menos que lo que se está produciendo, ese precio de A va a bajar. Si yo quiero demandar A, que es mayor que A1, si el precio aumentara, como veríamos el aumento de precio de A y la baja de precio, bueno, sería cada vez más vertical, sería cada vez más grande esta fracción y, por ende, más vertical la recta. Y vendríamos. Fíjense que en el punto C es un punto eficiente. La recta de precio está pasando por la frontera de producción de manera tangente. ¿Cuánto de alimentos se produciría? A estrella. ¿Cuánto se demandaría? A estrella. ¿Cuánto se produciría vestido? B estrella. ¿Cuánto se demandaría vestido? B estrella. Ahí estamos en equilibrio, no hay excedentes ni faltantes en ninguno de los mercados. Lo que se produce, se produce eficiente, pues estar sobre la relación de precios es tangente a la frontera de producción y a su vez eso está sobre la curva de indiferencia de la demanda, con lo cual no hay motivo para salirse de este de este punto.

Ahora hagamos la misma relación, pero supongamos que estamos, estamos hablando de un mercado interno y un mercado externo, un mercado que no se, donde no hace comercio con el mundo, mercado cerrado y otro es sí. Supongamos que estamos en la situación inicial, situación A, canasta, la canasta, como vimos antes, se produce lo que se consume en ambos bienes. Ahora tenemos vino y queso como bienes, pero es lo mismo cambiar el nombre a los bienes, no cambia el razonamiento. Mientras estamos en una economía cerrada, estamos así. Abrimos la economía al mundo, el precio de los vinos es más barato, el precio de los quesos es un poco más, más caro que antes, con lo cual esta, esta relación se hace más horizontal. Es decir, que el precio del vino aumenta más que, perdón, el precio del vino baja más que proporcionalmente respecto del queso, o el precio del queso aumenta más que proporcionalmente que el vino. Hay un cambio en los precios relativos en favor del queso. Bueno, la nueva relación nos va a dar el punto B. Y acá produciríamos, producíamos esta cantidad de vino, producíamos esta cantidad de queso. Ahora, con la nueva relación de precios, la demanda querría demandar esta cantidad de vino y esta cantidad de queso. Esta restricción con esta indiferencia, disculpa.

Fíjense que la cantidad que se querría demandar de vino es muy superior a la que se querría producir, pero eso se puede cubrir con importaciones. Y la cantidad que se que se quisiera producir de queso es muy superior a lo que se compraría de queso, pero eso es un problema, pues se exporta. Como justamente el precio, lo que se exporta es relativamente más alto, lo que se importa, por eso de esta relación de, digamos, esta pendiente, pasamos a esta pendiente más aplanada, porque justamente los precios aumentaron más que los precios de exportaciones, aumentaron más que los de importaciones. Que esto más aplanado y le permite a la demanda alcanzar un punto de indiferencia más alto, no la utilidad uno, sino utilidad dos, en donde consumiría más cantidad de vino que la que se produce, consumiría menos cantidad de queso que el que se produce. El excedente se exporta y el faltante se importa. Fíjense que esto también está diciendo que en la medida que el valor de lo que exportamos vale más que el valor de lo que importamos en términos relativos, es decir, aumenta más su precio respecto al otro, mejora el bienestar general en la canasta de los consumidores, tiene una utilidad mucho mayor que la anterior.