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Hume: La experiencia sin relato

Filosofía con Flow17:53

Transcription

Jun destaca como por ser uno de los críticos. Los llaman críticos de la metafísica, pero lo que interesa de todo esto es que cuando Jun critica la metafísica, no va solamente a poner en cuestión o a desechar esas entidades o esos seres que son como totalidades, que son como el Yo, como como el mundo humano o como Dios. No es como el paradigma de ser que todo el mundo se da cuenta que requiere de la fe nuestra para afirmar su existencia. No nos pasa que con Dios todo el mundo se da cuenta, pero lo que va a mostrar Jun es que lo mismo, la misma fe es necesaria para creer en Dios que para creer en el yo, no como en mi alma, en identidad personal.

Pero no solo eso, sino que la misma fe hace falta para creer en la causalidad en la que se basa toda la ciencia. O sea, lo que él va a decir es que normalmente nosotros, pues proyectamos sobre las cosas esquemas causales cuando realmente, por empiria, por experiencia, lo único que es tangible o observable de alguna manera son algunos hechos. Y la contigüidad entre ellos. Es decir, lo único que nosotros podemos, eh, verificar es que pasa una cosa y que pasa la otra. Y podemos también llegar un poco a generalizar y decir, bueno, normalmente ante fenómenos de este tipo, porque nunca se repiten exactamente el mismo acontecimiento, por más que sea llover, nunca llovió igual. Pero vamos a decir, fenómenos de tal tipo como las precipitaciones, pues bueno, parece que cada vez que ocurren se siguen de tal otro fenómeno.

Pero el nexo causal que hay entre entre una cosa y la otra es algo que ponemos nosotros. Y ahora lo vamos a ver como lo explica Jun. Vamos a hacerlo como un poco más detenidamente y cómo él dice entonces que todos esos órdenes causales en los que creemos son cuestión de fe, no de razón. Por más que esa fe, pues pueda tener su importancia, pues para no paralizarnos en la vida, por ejemplo, ¿no? Pero que no es algo que creamos por el uso de nuestra razón y mucho menos de la empiria o de esa experimentación de la que la ciencia hace gala, ¿no?

Con Laren se hace una diferencia entre lo que serían relaciones entre ideas por un lado y cuestiones de hecho. ¿De qué tipo son estas que llamamos relaciones entre ideas? Estas relaciones entre ideas son son las que componen justamente la lógica formal, las matemáticas. Un triángulo tiene tres ángulos, eso nos dice algo del mundo externo, ¿no? ¿Verdad? O Ana tiene tres letras, Ana es un hombre con tres letras, nos dice algo del mundo externo, ¿no? Las relaciones entre ideas tienen poco que ver, o mejor dicho, su verdad no depende de un cotejo con el mundo exterior, sino que su verdad es intrínseca. ¿Por qué? Porque son juicios formales, son como si dijéramos verdades de perogrullo, aunque a veces son muy complejas.

Todas esas que son equivalencias, equivalencias entre ideas. El ángulo tiene tres ángulos, está el predicado añadiendo algo al sujeto, ¿no? ¿Verdad? De triángulo, el la propia palabra, el propio sujeto es una idea que implica tener tres ángulos y por tanto tres lados. Y podríamos seguir con más cosas. Entonces, las relaciones entre ideas no relacionan las ideas con el exterior, sino que se trata de la relación entre unas ideas y otras y su verdad es una verdad de coherencia. Eh, cuando decimos que una relación entre ideas, una un juicio de este tipo que relaciona ideas es verdad, lo único que queremos decir es que es coherente, que es consistente dentro de lo que está planteando.

Entonces, se trata de esos, eh, juicios que pertenecen al mundo de las ciencias formales y aunque no sean científicos, también seguirían siendo formales. Son juicios formales, son juicios que no añaden nada sobre el sujeto. Son juicios en los que, como en todos, hay un sujeto y hay un predicado y el predicado no añade nada al sujeto, no añade información sobre el sujeto, solo la explica, digamos, como que la expande, la hace más clara. Quería decir que, eh, lo que el predicado dice del sujeto es algo que no podría hacer de otra manera. O sea, que si A es, si el sujeto es tal y se llama así y tiene ese nombre y pertenece a ese conjunto de cosas, no podría ser más que de esa manera. Por tanto, no se añade información, solo es como que se explica la sola coherencia, la sola consistencia entre sus argumentos.

Sirve. Pero estos juicios, además, por tener estas características, son juicios que podemos decir, afirmar a priori. ¿Qué quiere decir esto? Cuando estamos hablando de teoría del conocimiento y decimos a priori, a priori quiere decir siempre anterior a la experiencia. Muchos creyeron, entre ellos la y también Jun, que todas las verdades de las matemáticas y de la lógica eran verdades de este tipo. Se está diciendo entonces que son verdades con las que de algún modo nacemos. Querría decir, o bien que son innatas y que las conociste en una vida anterior, en otro lado, sea esto literalmente o metáfora, o bien quieren decir que nosotros estamos programados así, que nuestra conciencia o o que esa máquina que somos, ¿no? Si nos imaginamos como una máquina artificial, pues bueno, estamos programados con este lenguaje desde en los límites de nuestro conocimiento, desde la forma única que puede conocer el ser humano. Esto funciona así. Hoy, las matemáticas no necesitan de experiencia alguna ni de una enseñanza empírica.

Digo esto y insisto tanto porque K va a ser el primero en negar esta idea. K va a ser el primero y casi único en decir que las matemáticas sí requieren experiencia. Sí requieren experiencia, no porque, eh, sus afirmaciones I sean afirmaciones empíricas, sino porque sus afirmaciones son sobre el espacio y el tiempo, que son las condiciones nuestras para experimentar. Pero que si no hay una experiencia sobre la que proyectarlos, es decir, que si nosotros no tuviéramos experiencias diversas que nos dieran cuenta de que el tiempo va pasando, eh, que nos dieran cuenta pues a base de la sucesión de unas cosas y otras, es como que perderíamos esa noción del vi. Si si no nos pasara nada y nos ponen encerrados delante de una pared blanca y no nos de ver otra cosa, que habría un momento en el que esa noción de tiempo, HM, que nos parece tan intuitiva, dejaría de serlo. No sabríamos si pasaron tres días o cinco minutos.

Entonces, lo que quiero decir que no es exactamente, no es que las matemáticas nos hablen de objetos, eh, de la experiencia, pero sí de aquello que necesitamos presuponer para tener experiencias. Porque podéis tener experiencias fuera del espacio del tiempo. ¿Tuvisteis alguna experiencia que no sea en un lugar y en un momento dado? No. Aquí no. Entonces, entonces por eso él va a decir que de algún modo las matemáticas no son tan, salvo algunas cuestiones aritméticas básicas, no son tan nada más relaciones entre ellas o que por lo menos sin experiencia no podríamos ponerlas a funcionar. No, no llegaríamos a esa noción ni a esas intuiciones.

Pero vamos a volver otra vez al que seguramente si profundizar en él veríamos algo parecido, pero como lo vamos a ver así un poco por encima, solo para introducir esta clasificación, sobreo vamos a simplificar un poco. Relaciones ideas pueden decirse a priori de la experiencia. Ya veremos cómo C critica esto. De esta manera que estamos viendo, cuestiones de hecho, que así las va a llamar, eh, Jun, cuestiones de hecho. Sí, son acontecimientos en los que se está relacionando lo que decimos con algo que supuestamente está ocurriendo y por tanto la verdad o la falsedad de eso que decimos ya no es simplemente una cuestión de coherencia. No, porque estamos afirmando algo sobre el exterior, estamos diciendo que algo está ocurriendo. Aquí sí podemos hablar de verdad o edad, no ya en el sentido de coherencia, sino en el sentido incluso que nos lleva hasta la moral, incluso de si es cierto la información que nos están dando.

Cuestiones de hecho, entonces, sí que ya relaciona lo que se dice con algo que ocurre afuera. Entonces aquí ya no se trata de juicios formales, son juicios sobre que ligan el lenguaje y la realidad y en los que el predicado sí añade información sobre el sujeto. Ya no nos dice el triángulo tiene tres ángulos, ya no nos dice que el nombre Ana tiene tres letras. Ya nos dice que alguien particular que se sienta aquí a la derecha se llama Ana y que y que es astronauta y que trabaja en la masa y al mismo tiempo estudia, eh, química inorgánica en. O sea, sea cuestión de ciencia o no, o sean verdades simplemente de hecho, que en principio es con las que nos movemos casi todo el tiempo, pues son verdades que tienen que tener como una especie de reflejo afuera. O sea, son verdades solo si realmente más allá de lo que se está diciendo tienen un correlato externo y se añade una información.

Porque ninguna Ana que tenga tales años y que haya nacido no sé qué, tiene por qué ser de la NASA, ser astronauta. Es decir, no va en su, como en la esencia de esa, eh, persona, de ese objeto concreto, ser todas esas cosas. No tendría por qué. Entonces aquí se añade información. Bueno, en Jun lo vamos a llamar también así, relaciones entre ideas y cuestiones de hecho. Vamos a ver cómo a Jun le sirve esto para hacer la primera, para vejar vanada, la primera crítica sobre la metafísica. Dice, bueno, dentro de las relaciones de ideas nos encontramos con las matemáticas y con la lógica. Y dice, esas ideas que son a priori, esas relaciones entre ideas, juicios ideales formales que son a priori, dice, son siempre verdad. Son siempre verdad, pero a costa de que no nos enseñan nada, nada sobre la naturaleza, nada sobre las cosas más acuciantes de la vida. Las matemáticas de por sí, dice, nos ofrecen juicios ciertos a costa de que no nos dicen nada sobre el mundo. Por tanto, no hay riesgo ninguno.

Y las cuestiones de hecho, sí, pero entonces requieren de la empa. Las cuestiones de hecho, dice, si nos dicen algo del mundo, pero podemos creer en ellas. Podemos creer en aquello que depende absolutamente de la envidia, depende de la observación. Entonces, aquí es donde abre Jun el problema. El problema de Jun es el problema de la subjetividad y de la empiria y del empirismo, de hasta dónde llega la experiencia. Y entonces aquí es, decimos, dónde se abre el problema. ¿Es posible la experiencia? Pero sobre todo, ¿es posible generalizar la experiencia? Está claro que yo puedo tener una experiencia de 1 tipos y vosotros también, pero puede generalizarse una experiencia. Podemos decir que siempre que ocurra tal cosa va a ocurrir tal otra. Es decir, podemos predecir fenómenos empíricos físicos. Pero además, los podemos predecir con total rotundidad. A partir de Jun, las expectativas científicas y de conocimiento en general se limitan mucho.

Y también lo que hace falta entender de Jun es que criticando esos conceptos de la metafísica como es la causalidad, e, los esquemas de causalidad, también y al mismo tiempo pone un poco en jaque a la ciencia o por lo menos por esto no quiere decir que él crea que la ciencia no vale para nada. Lo que quiere decir es que es limitada y parcial y gran parte de sus elementos son proyectados por nosotros y por nuestras costumbres y por nuestra forma de experimentar el mundo, pero que no llega a los fenómenos, no llega a desenvolver la verdad íntima, no, de los fenómenos, ni es posible hacerlo.

Para empezar a hablar de estas posibilidades de la experiencia, de el hacer de la experiencia juicios universales, cosa que va a negar, va a partir de otra diferenciación y decir, bueno, ¿qué encontramos nosotros en lo que llamamos nuestra experiencia, en nuestra experiencia, en la empiria, en nuestras sensaciones y observaciones, incluso, eh, que es lo mismo, por eso digo que no es tan distinto hasta aquí de Descartes, en nuestro contenido mental? Bueno, pues hay por un lado impresiones. ¿Qué son las impresiones? Las sensaciones. No, las sensaciones. Vamos a a considerar las sensaciones más simples. H, sensaciones son sensaciones o impresiones. Son sensaciones muy primarias para las cuales no necesito yo tener muchos conceptos, eh, ni haber estudiado en la primaria, en el colegio, haber aprendido a leer y escribir, eh, conocerlos en tres hijos de algunas ciencias.

No, las impresiones son esas que yo tendría aunque fuera un niño de 5 años y aunque fuera un niño de. Hicisteis alguna vez ese examen que hay para comprobar el daltonismo. Son también círculos de colores al final. ¿Qué número hay? Pues ninguno. Lo que hay es puntos de colores, como en un cuadro impresionista, porque el número que tú ves es porque tú estás uniendo esos círculos, pues por gamas de color, ¿verdad? Pero, ¿y por qué tenemos esa tendencia a unir cosas que no tienen sentido para que para nosotros tengamos sentido? Porque aquí es verdad que cuando hac esta, enseguida un número, siempre estamos eso como uniendo las cosas para proyectando una línea invisible que no hay para que las cosas tengan un sentido para nosotros. Y esto es lo que quiere analizar en plan de, ¿no estaremos siempre haciendo eso? Eh, lo que hay es impresiones, pero impresiones. Las impresiones son simples. Las impresiones son un color, un sonido, no una unión de que entonces componga un poema, un poema o una canción. No nos produce una impresión. Para eso ya hace falta mucho más. Un poema o una canción no nos vamos eh disfrutando solo desde nuestras impresiones sensoriales. Para disfrutar una canción quiere decir que conoces el idioma, que tienes un montón de experiencias antes de que tú la entiendas, ¿no? ¿Eh? Que la entiendas como canción, de que captes el fraseo, de que captes el ritmo, de que antes de que te guste como canción, tienes que haber pasado por muchos aprendizajes de la vida.

Las impresiones que hay ahí es un sonido, una nota, luego otra. Este cosas que no, que ni siquiera provocarían placer de por sí, ¿no? Sino sonido, [Música] colores, cosas básicas, experiencias, pero siempre con ese asterismo. Es muy importante para la separación, que no confundamos la experiencia, el dato empírico, con lo que a veces confundimos con experiencias y ya son relatos de las cosas. Esto es muy importante para la filosofía. ¿Cuál? La no es cierto, repito, que hay veces que contamos algo que en realidad ya es un relato, ya no es una experiencia. Lo contamos. Eso es sentir. Cuando nosotros contamos, eh, que salimos el sábado pasado y que salimos con no sé quién, que fuimos a no sé dónde, eh, que fuimos a tomarnos vinos a no sé cuál, que luego vimos a este y al otro. Eso es una experiencia. No, eso ya no es una experiencia. Eh, todo ese hilo de cosas ya no es una experiencia. No solo porque paso el tiempo, sino porque para captar ahí, eh, algo con todo ese C de relatos es un relato que hacemos sobre la experiencia. No quiere decir, no hayamos tenido ninguna experiencia, seguramente tuvimos un montón de sensaciones en todo ese tiempo, algunas que nos pasan hasta las aidas. Y lo que hacemos es un relato de ellas, una interpretación de ellas.

Las impresiones son como los puntos de los cuadros de los impresionistas, como los puntos. ¿Qué otros encontramos ideas en nuestra, también en nuestro condido mental, en nuestra propia observación? Tenemos ideas también. Y ¿qué son las ideas? Pues ahí es donde la relación. Las ideas son huellas que dejan las impresiones. Las ideas son huellas que la experiencia, la pura emperia de las impresiones deja a su paso, como quien dice, traumas o pequeños traumas que la experiencia va dejando. Las impresiones son en el momento, aquí y ahora. No hay impresiones del pasado. De eso ya no hay impresiones. Las impresiones son aquí y ahora. Y ¿qué dejan? Dejan una huella. Eh, dejan una huella. No vamos a decir que esa huella es, eh, responde totalmente a la experiencia o no. Vamos a olvidar un momento esas huellas, son huellas como menos viajes, pálidas, fdas, una especie de de cuero, ¿no? Que nos deja impreso, esas impreso llaman impresiones también porque de nos deja impresa una huella. Y ya nosotros con esas huellas, ¿qué hacemos? A veces recomponerlas en forma de relato, moldearlos un sentido, ¿no? Es verdad, para esto nos sirven también mucho los sueños, ¿no? Es verdad que cuando soñás, luego os difícil de relatar en parte porque se nos va olvidando a lo largo del día, pero también resulta que aunque sea seg, nos levantemos, no pasa que es difícil de relatar porque las sensaciones a veces son muy vivas de ese sueño, pero no tienen un sentido para hacer una frase que dices, es que a lo mejor, teor el sueño es que sueño como algo que y no sabes decir ni una frase. Tú tienes como en el cuerpo, ¿no? Una impresión, una sensaciones, pero que no encuentran, eh, no encuentran verbalización posible, ni siquiera porque son impresiones mucho más puras. Y entonces ya cuando empezamos a contarlo, tenemos que modificarlo mucho. Voy a contarlo y te inventas un poco porque si no no hay Cos forma de contar. Bueno, esa intención dice, y nuestras sensaciones, ¿no serán todas así como esos sueños que no sabemos contar? Entonces, bueno, nos los inventamos un poco para que encajen en palabras que sean transmisivas.