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El poder de las palabras (subtitulado)

Cecilia Serpa24:43

Transcription

Y el mundo en pañales. El poder de la palabra y la comunicación verbal diferencia a los humanos del resto del mundo animal. Nos permite hablar de lo que hacemos y explicar por qué lo hacemos, describir cosas que son visibles e invisibles. Incluso modela nuestra forma de pensar.

Por ahora, a mí no puede hacer nada más que pegar el oído al mundo adulto de las palabras. Aunque a mí ha nacido con un cerebro especialmente preparado para reconocer la palabra entre todos los demás sonidos de conciencia.

Y la capacidad potencial de Annie para aprender una lengua es mayor que la de los adultos que la rodean. Pero todavía tiene que hacer frente a uno de los problemas más difíciles de la vida: descubrir cómo formar palabras, aprender su significado y comprender las complejas reglas que las relaciones.

Con seis semanas de edad, Jolie es físicamente incapaz de hablar. Su laringe, que está desconectada, le permite respirar al mismo tiempo que come. Pero su cerebro va muy por delante de su anatomía. Desde que nació, es capaz de escuchar todos y cada uno de los sonidos individuales que componen las palabras de forma diferenciada y absoluta.

J. Por qué. Vayan viendo aquí. Todos los humanos nacemos con la habilidad que al crecer perdemos de distinguir los sonidos que no pertenecen a nuestra lengua materna.

Cómo. Y yo ahora mismo. Jolie puede distinguir cada uno de los aproximadamente 150 sonidos que componen todas las lenguas humanas. Como todos los bebés, Holly al nacer era internacional, está capacitada para aprender a hablar cualquier lengua del mundo.

O mucho antes de ser capaces de articular una sola palabra, los bebés empiezan a hablar. Qué. Con tres meses y medio de edad, la laringe débil y ya está en posición correcta. Empieza a controlar los 100 pares de músculos de su lengua y labios que le permitirán formar sonidos.

No. Y puede que el il y no lleve la voz cantante en esta conversación, pero para ella es una valiosa práctica de los mecanismos del diálogo. Fin.

A. El tono melodioso de la madre nos puede parecer exagerado, pero a Lily le encanta. Mantiene su atención y hace las palabras más fáciles de procesar.

I. Y así, en comparación, el tono monótono de la conversación adulta es frustrantemente aburrida. Ahora, los bebés hacen prácticas de voz a las horas más extrañas. Estos balbuceos, repitiendo sílabas una y otra vez, son un buen ejercicio para la boca y las cuerdas vocales.

Un poco, pero no son una forma de comunicación. Aquí vamos al ángulo. El balbuceo no se aprende de los padres, es una técnica preprogramada. Los sonidos que emite esta pequeña y madrugadora criatura son comunes a todas las lenguas humanas. Si alguien estuviera oyendo la, le sonaría exactamente igual que cualquier otro bebé chino o francés de su misma edad.

Nadie ha descubierto una nueva e importante forma de comunicación que los adultos usamos inconscientemente. Todavía no es capaz de formar palabras, pero puede utilizar los ojos para hacer llegar sus mensajes. Pues. Y aunque una vez ha captado la atención de su madre, la dirige con la mirada hacia el objeto que desea.

Ahora es una forma de comunicación imperfecta. 2. Pero al final funciona. Y volver. Cada uno. Hoy. No aprender a hablar no es sólo cuestión de emitir sonidos, también hay que aprender lo que significan las palabras. Como los canales.

Y ahora a Morgan le fascina la conversación adulta de sus padres porque distingue palabras que conozco y le encantaría participar si supiera cómo. Probablemente Morgan él tiene muchas palabras diferentes, pero todavía no sabe decir ninguna.

Con el paso de los meses, el balbuceo se va haciendo más variado y fluido. Soria insiste cada vez más en repetir los sonidos que pertenecen a su lengua materna. Tal cual, o sus balbuceos se parecen tanto a lines que su madre la trata como si lo fuera. Y tal.

A. O sea, está a punto de empezar a hablar. Guau, guau, guau, guau, guau, guau. Puede parecer un sonido más, pero allí que acaba de decir su primera palabra. La. La es su forma de decir plátano, pero todavía no ha comprendido que su palabra puede representar la idea abstracta de un plátano, de cualquier plátano, en cualquier forma.

Para nada. A menudo, los bebés tienen este problema cuando empiezan a hablar porque no entienden que una sola palabra pueda referirse a todo un conjunto de objetos. No. Y por ahora, para allí, que sólo son alas los plátanos reales que se pueden tocar.

No. No. No. Y si, como allí, que acaba de cumplir un año y he aprendido un nuevo juego que le ayudará a comprender la función simbólica de las palabras. Yo. Y señalar es un gesto exclusivo de los seres humanos y una herramienta vital para el aprendizaje.

Cuando hice señala algo como el índice, no es porque lo quiera, sino porque quiere que su madre lo nombre. Telam. En los próximos meses, con la ayuda de este juego y si empezará a darse cuenta de que cada objeto tiene un nombre y de que los nombres sirven para organizar y clasificar el mundo.

Pero clasificar el mundo tampoco es tan fácil. Ah. Y a ver. En el portazo. Aunque. Ah. Algún. Para Román. Todas estas frutas son manzanas. Ahora sabe que una palabra puede representar a todo un conjunto de objetos, pero su concepto mental de manzana es simplemente demasiado amplio. Incluye todo lo que hay en la frutería que sea redondo.

Y puede que estos son unos. No parezcan palabras, pero a los 16 meses Amelia sabe exactamente lo que quiere decir. Como para otros muchos bebés, lo más difícil es conseguir que la boca haga los sonidos adecuados.

Wow. Y acá está. Y aquí está. Guau. Cada vez aprende las palabras más deprisa. Y cuantas más sabes, más rápido aprendió otras nuevas. 4. Zhang. Al cabo de un mes, a su vocabulario se ha ampliado considerablemente, aunque todavía está formado exclusivamente por nombres inconexos.

A los 19 meses, Amelia pronuncia más de 100 palabras diferentes: nombres, adjetivos y verbos. Su vocabulario está a punto de ser lo bastante completo para permitirle empezar a unir palabras.

Tipo. De los dos años. Todos. Como de trabajo. La barragana es la frase típica de dos palabras. Significa algo así como "vamos a lavar la ropa de Tania". Las primeras frases de un bebé pueden no parecerse al habla de los adultos, pero no están construidas al azar. Las palabras están sujetas a unas reglas muy definidas, una gramática rudimentaria.

No hay j. Porque toman quiste como debe ser. Y tú. A mí. Tania emplea las palabras casi en el mismo orden que los adultos. Pequeño, pero igual que al escribir un telegrama, solo se dicen las palabras más importantes.

Hola. Ah. Y ritmo. Alexandra no entiende de fútbol, pero ahora que empieza a dominar su propia voz, disfruta hablando por hablar, aunque no tenga ni idea de lo que está diciendo. 1. De rival. A esta invitación tiene una finalidad muy concreta. Al repetir en voz alta palabras y frases, los niños las asimilan y analizan su estructura.

D. Y preguntar. ¿Qué es eso? Es el último descubrimiento de Alexandra. Tres simples palabras que constituyen la clave de otras muchas. Ahora que sabe preguntar, no dejará de hacerlo ni un momento. Y en los próximos cuatro años seguirá incrementando su vocabulario a un ritmo de unas sesenta palabras semanales.

I. A. Isabel y Lalín, con casi 3 años, han hecho grandes avances en el terreno de la conversación. Son capaces de construir frases de 3, 4 e incluso más palabras. A un animal. Las palabras forman parte integrante del juego. Se pueden contar lo que están haciendo y hacerse preguntas. Y pueden expresar lo que ninguno de los dos puede ver el contenido de su imaginación.

I. Hay ciertas palabras difíciles de pronunciar y echan otras en falta, pero ya pueden hacerse entender como nunca hubieran imaginado. 1. Y yo. Abajo. Hay que tener tan visual. Notting Hill. P. Este pico. Cava. Y aquí. Rea ha estado contemplando el mundo de las palabras desde hace menos de tres años, pero ya sabe la mayoría de las reglas de su lengua y es capaz de crear frases que no ha oído nunca.

Puede utilizar el lenguaje para expresarse y para reafirmarse. Con la ayuda de las palabras de otras personas, ha conseguido desarrollar el extraordinario potencial de su cerebro humano. Con él. Peso. 20. 6. Yo. Comemos. Ellos. La fe. Que se tocan. Vamos. Cada una. Gracias. I. Cannes. I. 3. Y lo hice. Y qué. E. Mágica. I. Y.