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M 5,6 Epigenetica y su influencia en la Salud Mente-Cuerpo

Lizbeth Flores51:06

Transcription

Hola, buenas. Soy Esteban Peiró, soy experto en nutrición epigenómica y vamos a hablar de un tema muy importante que es la epigenética.

Cuando hablamos de la ciencia epigenética, es una ciencia apasionante, realmente novedosa y que cada vez más está teniendo una importancia vital en el campo científico de la alimentación, del bienestar y de los hábitos saludables. Prácticamente todas las células de nuestro cuerpo comparten el mismo material genético a nivel de secuencia de ADN, es decir, contienen el mismo contenido genético. Sin embargo, sus metilaciones, sus expresiones genéticas, su mecanismo de expresión es diferente dependiendo de las necesidades que tenga la célula de expresar ciertos genes. La epigenética es esa ciencia que realmente estamos estudiando los factores, los elementos estructurales que van a hacer que los genes se expresen de una forma o de otra celularmente sin que afecte la secuencia del ADN.

Toda esta ciencia apasionante que últimamente está muy en boga en los mundos científicos y médicos es una ciencia realmente, eh, novedosa. Prácticamente desde el año 2003, en desde que los científicos pusieron encima de la mesa el proyecto genoma humano y descifraron todo el genoma humano, nos llevamos grandes sorpresas, sobre todo porque descubrimos que prácticamente en ese momento habíamos contado unos 25,000 genes. Eso sorprendió mucho a la comunidad científica porque tan solo un grano de arroz contiene 50,000 genes y en el proyecto genoma humano descubrimos que teníamos 25,000 genes aproximadamente. Eso fue un descubrimiento bastante curioso, junto a que en aquel momento pensábamos que por cada gen sintetizábamos una proteína. ¿Cómo podía ser que aproximadamente tuviéramos 25,000 genes y sintetizáramos 150,000 proteínas? Algo no casaba ahí.

Los científicos que estudiaron el genoma humano en aquel momento descubrieron una cosa muy importante y es que los genes, la información que contienen almacenada en ellos, que es lo que denominamos en genética genotipo, esa información puede expresarse o no. Lo que se dice en genética puede computar. Es decir, para que entendamos de forma sencilla, los genes funcionan como un interruptor de la luz. Se activan o se desactivan, se silencian o activan la información que contienen. Los científicos se dieron cuenta de que los genes expresaban información o se silenciaban dependiendo de factores químicos, de sustancias químicas estructurales que hacían que los genes se expresaran, como se dice en genética, que metilaran.

Esas sustancias químicas, ¿quién nos las proporcionaba al cuerpo? ¿Cómo llegaban hasta nosotros para que esos genes se activaran o se silenciaran? Los científicos se dieron cuenta de que esas sustancias químicas nos las proporcionaba la alimentación, el medio ambiente y el estado emocional. Teniendo en cuenta que el 90% del genoma se metila, expresa esa información dependiendo de la alimentación, dependiendo del medio ambiente, cómo interactuamos con las cargas externas como los químicos, los metales pesados, las radiaciones. Y un dato muy importante, dependiendo también del estado emocional, quiere decir que el 90% de nuestra expresión génica depende de lo que nosotros hagamos. Dependemos de nosotros mismos.

La epigenética nos ha enseñado un factor importantísimo y es que nuestro bienestar depende de nosotros. ¿Por qué? Porque epigenética es una palabra que viene del griego "epi", que significa sobre o por encima de la genética. Es un segundo escalón que estamos estudiando todos aquellos factores que hacen que los genes se activen o se silencien. Existen muchas personas que pueden contener en su genoma el oncogen, un gen de cáncer, sin embargo, no activarlo nunca. Y ese es el nuevo paradigma actual, intentar actuar de forma que nuestros genes expresen la máxima información positiva posible, porque para un mismo genoma existen muchas epigenéticas, muchas expresiones, lo que denominamos en epigenética muchos fenotipos.

Para que la gente lo entienda, el genoma sería como un cuerpo, un esqueleto, y el epigenoma sería la ropa que le ponemos encima para un mismo cuerpo, que es el ADN, porque nacemos con el mismo ADN que morimos prácticamente. Sin embargo, su expresión es cambiante. La epigenética va cambiando a lo largo de la vida. Es como si a cada cuerpo le pusiéramos una ropa diferente, el aspecto cambiaría, pero el cuerpo sería el mismo. Y esto es una cosa importantísima, porque en biología humana la epigenética nos ha enseñado a que nada pasa por casualidad, sino que todo ocurre por causalidad, porque al final lo que comemos, no solamente la alimentación que seguimos, sino lo que absorbemos, porque hoy en día ya ni siquiera somos lo que comemos. Eso es una cosa importantísima. Somos lo que absorbemos, lo que tocamos, lo que inhalamos, lo que nos hidratamos.

Las cargas medioambientales, dependiendo el lugar donde vivamos, si estamos cargados de químicos, de contaminación ambiental o eh tenemos tendencia a beber en botellas de plástico o estamos rodeados de radiaciones electromagnéticas que afectan nuestra expresión génica, todos estos factores hacen que los genes se expresen de una forma o de otra. Me gustaría hacer hincapié en un factor que es actualmente el campo de estudio más importante a nivel epigenético, que es el factor emocional. Somos seres bioemocionales, no somos robots. Los seres humanos tenemos sentimientos, tantos positivos como negativos. Y cuando un ser humano está feliz o tenemos sentimientos positivos o pensamientos positivos, liberamos hormonas, entre comillas, positivas: endorfina, serotonina. Y cuando estamos estresados, nuestro cuerpo fabrica una hormona que es el cortisol, que tanto unas como otras nos hacen producir cambios bioquímicos en el cuerpo. Por lo tanto, el sistema emocional es un sistema importantísimo en la biología del ser humano, porque el ser humano es el único ser vivo de este planeta que tiene la capacidad o la propiedad de enfermar con tan solo un pensamiento y eso nos hace evolutivamente superiores.

Por lo tanto, realmente, ¿qué estudia la epigenética? Estudia todos aquellos factores externos que nos van a modificar la expresión de nuestros genes. Realmente la expresión génica en la calle le denominamos bienestar, salud, pero es un factor que hacen que los genes se expresen. ¿Cuál es el gran problema actual del ser humano? Esa conexión que tenemos con el genoma, esa información que hemos heredado de los papás y de los ancestros, que la tenemos codificada, lo que denominamos genotipo, esa conexión entre ese genotipo y cuando el gen se expresa, cuando el gen emite esa información, nosotros esa conexión la hemos perdido, nos hemos hecho biológicamente vagos. Entendemos muy bien qué está ocurriendo cuando se expresa un gen. Me duele la cabeza, no me encuentro bien, me cae el pelo, no como nada y engordo, eh, no duermo bien, tengo psoriasis. ¿Por qué ocurre? No lo sé. Realmente el ser humano nos hemos convertido en seres biológicamente vagos. Es decir, hemos creado una figura que es el profesional de la salud y nos hemos puesto en manos de él. Vamos eh funcionando como cuando conducimos un auto que realmente lo estamos conduciendo y no sabemos realmente bien cómo funciona por dentro y cuando se estropea lo llevamos al profesional que es el mecánico a que lo repare. Esto ocurre con el ser humano. Vamos funcionando la mayoría de nosotros hasta que de repente tenemos una disfunción y acudimos al profesional de la salud para que nos sane, nos recupere o mejore nuestro bienestar. Esto ha provocado que no haya una conexión real entre el genotipo y el fenotipo. La gente no sabemos realmente por qué estamos haciendo las cosas. Actuamos a nivel de alimentación por eh alimentaciones modales, es decir, por modas. Hay infinitas dietas y planes de alimentación que salen cada año, se ponen de moda, dietas Atkins, paleolítica, etcétera. Sin embargo, es importante determinar que cada ser humano es un ser biológico diferente.

El gran problema que tenemos es que ni siquiera nosotros sabemos escucharnos a nuestros propios genes, lo que ellos expresan. Y eso es una condición que se da de forma natural en cualquier ser vivo de la naturaleza. Cualquier animal es capaz de leer su genoma. Eso que vulgarmente llamamos en la calle instinto animal es un factor importantísimo de supervivencia. Los animales saben leer su genoma. Cualquier persona que tenga en casa un perrito pequeño y haya tenido descomposición estomacal, él solo sabe qué hierba tiene que morder para poder autorregular su sistema digestivo y no ha estudiado nutrición ni tiene al señor Google para preguntar qué hierba tengo que comer. Está leyendo su genoma. Eso es un factor epigenético importante.

Luego también es muy importante eh determinar cómo hemos llegado a estudiar estos factores, cómo llegamos a descubrir que existían eh. Somos seres humanos idénticamente genéticos, todos compartimos el 99,99% de los genes, sin embargo, somos tan epigenéticamente diferentes. Esto fue gracias a un grupo poblacional que siempre en genética y en epigenética le tenemos que dar las gracias, que es a los gemelos. Entre todas las características especiales que contienen los seres humanos que son gemelos, hay una que a nosotros nos interesa muchísimo porque nos permite trabajar con la genética y es que comparten el 100% de los genes. Por lo tanto, según el dogma genético del año 2003, si comparten el 100% de los genes durante toda su vida, deben ser idénticos. Desarrollarán las mismas características, las posibles mismas enfermedades. Y nos hemos dado cuenta de que esto no es así. Los científicos estudiaron a grupos poblacionales de gemelos que se habían separado en el tiempo y descubrieron cosas importantísimas porque habían personas que habían llevado hábitos de alimentación saludables, un estilo de vida emocional estable. Sin embargo, su homólogo gemelo, o su homóloga gemela, habían llevado un estilo de vida diferente, eh, una alimentación desequilibrada, un estado emocional alterado. Y cuando los científicos juntaron a los grupos de gemelos en los grupos de estudio, se llevaron grandes sorpresas porque vieron seres que eran genéticamente idénticos, pero epigenéticamente diferentes. Incluso habían casos de hermanas gemelas que una de ellas había desarrollado cáncer o diabetes y la hermana gemela no.

¿Qué significa esto? Que nada está determinado. Ya no tenemos la excusa de que "soy así porque lo he heredado de mis papás y de mis ancestros. Yo no puedo hacer nada. Qué mala suerte." Esa excusa la epigenética nos la ha borrado de golpe porque a partir de ahora nuestra biología depende de nosotros. Si el 90% de la expresión génica depende de lo que estamos alimentando, de nuestra nutrición, de lo que absorbemos, de los alimentos que ingerimos, depende de cómo interactuamos con las cargas ambientales, de químicos, metales pesados, radiaciones, es decir, de nuestra limpieza interna celular y depende de lo que el ser humano siente y piensa. Creo que hemos dado un paso adelante a nivel, para mí el más importante a nivel de biología humana y es que eh podemos interactuar sobre nuestra biología, sobre nuestra expresión génica y eso es un factor importantísimo.

Lo el gran problema que tenemos hoy en día, a pesar de poder y de saber esto, es cómo sé lo que me está pasando, cómo sé lo que mis genes están expresando, qué sé lo que realmente mi cuerpo necesita. Porque una cosa quiero destacar muy muy clara y esto es muy importante. Cada ser humano es un ser biológico diferente. Lo que vale para una persona, quizá no vale para otra. Lo que un alimento siente bien y tenga propiedades positivas para un ser humano, quizá para otro no le siente igual de bien, le produzca algún tipo de problema o simplemente no necesita esos nutrientes que le está proporcionando. Es decir, la atención, la nutrición, la atención sanitaria a una persona debe ser individualizada y personalizada.

Hay una frase que dice que eh, ¿qué nutrientes necesitas para tu día a día? Necesitas una serie de cosas, necesitas otra. Una persona que está sentada todo el día necesita una serie de características nutricionales. Una persona que tiene un trabajo muy físico necesita otra. Una persona que está en un entorno limpio, tiene una expresión génica. Una persona que está en un entorno muy sobrecargado a nivel de químicos, humos, pintura, eh aparatos electromagnéticos, cada persona es un mundo diferente y es importantísimo personalizar.

Por este motivo, los profesionales de la salud estamos todo el día realizando algo que es básico y que estamos leyéndolo en todos los libros, en todos los programas, que estamos diagnosticando. Parece ser que la palabra diagnóstico es la palabra más utilizada por los profesionales: diagnosticar, diagnosticar, diagnosticar, ver qué tiene nuestro paciente para poder ayudarle. A mí me gustaría hacer un poquito de hincapié en esta palabra porque la etimología de las palabras para mí son muy importantes. Si nos vamos al origen del latín del diagnóstico, observaremos que viene de la palabra "di", que en latín es dualidad, dos, "a", que es negación, y "gnóstico" conocimiento. Son dos personas que no tenemos ni idea. Es decir, viene el paciente a nosotros y no sabe lo que le pasa y nosotros como profesionales de la salud tampoco sabemos lo que le está pasando y hacemos miles de pruebas para descartar y llegar a un diagnóstico. Pero un diagnóstico simplemente es un punto de partida. Un diagnóstico sin un plan de acción no sirve absolutamente para nada. El realizar un plan de alimentación es un plan de acción. El tomar una medicación es un plan de acción. El amputar un brazo, una operación es un plan de acción. Por eso es tan importante un diagnóstico claro, directo y efectivo y un plan de acción lo más ajustado y lo más profesional posible a ese diagnóstico.

¿Por qué digo esto? Porque el ser humano es un ser que está cambiando continuamente. Somos homeodinámicos cada segundo, cada pensamiento, cada instante. Estamos adaptándonos a la temperatura ambiental. Estamos captando señales externas, aunque no nos demos cuenta, con marcadores sensoriales del cuerpo. Y el ser humano no siempre es igual. Por eso es tan importante determinar que nada es para toda la vida. El ser humano es un ser biocambiante, estamos continuamente adaptándonos a nuestro medio y es importantísimo esta esta parte del ser humano es importantísima hacer hincapié en ella porque los famosos test análisis que antes utilizábamos que determinaban que ese resultado era así para toda la vida, eso ya no existe. Yo siempre digo a mis pacientes, eh, no puedo comer esto para toda la vida, no debo de hacer esto para toda la vida. Yo creo que "para toda la vida" es una palabra para mí muy fuerte, muy gruesa y creo que estamos cambiando continuamente.

Y también quiero hacer hincapié en un en en una cosa cara hacia los profesionales de la salud. La mayoría de las pruebas, la mayoría de los profesionales estamos obsesionados con el "no". "No debes hacer esto, no debes comer lo otro, no es bueno esto." Y tenemos que empezar a cambiar las terapias hacia el "sí". Es importante que la gente no solamente se le restrinja lo que tiene que hacer, sino que se le deduzca y se le dé un plan de acción de lo que debe hacer. La gente de las consultas dice: "Muy bien, sé todo esto lo que no tengo que hacer, pero doctor, al final, ¿qué hago? ¿Qué es lo que tengo que hacer? Esto está muy bien, sé que me falla la vitamina B12, sé que tengo que potenciar el omega 3, sé que tengo una falta de antioxidantes, pero ¿cómo lo hago?"

Eso es importantísimo porque la alimentación, la nutrición, la medicina funcional, que es la medicina que nos basamos en la prevención, en la atención al al ser humano desde un punto de vista holístico integrativo, no solamente es importante una alimentación, es importante una alimentación equilibrada, es importante realizar hábitos como ejercicio físico saludable y también es importantísimo una cosa: las emociones, los pensamientos. Este es el trabajo holístico. Tenemos que trabajar los tres factores: los factores alimenticios, los factores de ejercicio físico y de bienestar y los factores emocionales.

Y aquí me gustaría hacer el hincapié en una palabra que utilizamos todos los días los profesionales de la nutrición, que es la palabra "dieta". Es una palabra que particularmente yo no me gusta demasiado porque a los pacientes les echa hacia atrás. Cuando un paciente escucha la palabra dieta, automáticamente está imaginando que va a ser una dieta, un plan de alimentación restrictivo con menos calorías. "¿Qué voy a comer? ¿Lechuga, pollo y arroz, ¿no?" Y eso sí que me gustaría volver a la etimología de las palabras porque la palabra dieta viene del griego "diet", que significaba estilo de vida saludable. Los griegos decían: "Aliméntate de forma equilibrada y saludable. Realiza ejercicio físico moderado y saludable." Y ojo al dato, hace 2,000 años decían que la palabra dieta también había otro factor que era "piensa de forma positiva y saludablemente". Es decir, los griegos estaban hablando de epigenética sin saber realmente que era epigenética.

Esto es un factor importantísimo porque los profesionales de la salud tenemos una responsabilidad con respecto a nuestros pacientes. Tenemos que intentar realmente ser profesionales de la salud porque la mayoría nos hemos convertido en profesionales de la enfermedad. Sabemos ayudar a los pacientes cuando ya han caído, cuando vienen a la consulta y tenemos que paliar la sintomatología que tienen. Sin embargo, el futuro y ya el presente es la prevención. Ahí es donde actúan los profesionales de la salud. Decirle a las personas cómo tienen que interactuar, cómo tienen que alimentarse, cómo tienen que equilibrarse emocionalmente, cómo tienen que moverse. Esa es nuestra labor, educar, concienciar. Para mí es la palabra clave, la conciencia, ¿vale? En cómo se tiene que llegar a ese bienestar, porque un plan de alimentación estipulado por un profesional lo podrán seguir durante una semana o dos, pero al final dejarán de hacerlo. Porque una cosa es importantísima. Todos los seres humanos comemos hoy en día lo que nos apetece y sobre todo hemos heredado hábitos y gustos y costumbres familiares. Es un hábito conductual. Cambiar la alimentación de una persona es cambiarle la vida. Por lo tanto, es más importante hacer un trabajo de reeducación nutricional, enseñarles no solamente a comer equilibradamente, sino a masticar muy bien los alimentos.

La masticación es un factor importante. La primera fase de la absorción de los alimentos y los nutrientes es la masticación. La mayoría de personas hoy en día no masticamos. Hoy en día comer en ocasiones es una pérdida de tiempo. No tenemos tiempo, no nos viene bien. O comemos y ni siquiera miramos la comida. No sabemos ni qué color tiene ni qué sabor. Estamos leyendo el teléfono, la paratología móvil, estamos viendo la televisión, estamos comiendo de pie porque no tenemos tiempo y la masticación es un factor importantísimo porque las amilas de la saliva empiezan a degradar el alimento para absorberlo. Pero hay una cosa aún más importante que eso y es que nuestra lengua es un marcador biológico que está conectado con el aparato digestivo. Es un detector, un sensor que está informando las papilas gustativas continuamente al estómago de lo que va a recibir. Si nosotros no masticamos y estamos deglutiendo, cuando llegan los nutrientes, el alimento al estómago, no sabe lo que está recibiendo y lo que hace es aumentar la peristalsia. Es decir, los movimientos peristálticos son más rápidos, las digestiones son más pesadas, más lentas, pueden producir factores de flatulencia, hinchazón, eh incluso diarreas y sobre todo hay un factor importantísimo. Ante eso se produce una falta de absorción. Es lo que denominamos en nutrición actual pacientes "cilindros". El alimento entra, el alimento sale, pero no se nutre. Esto es importantísimo. Hay un factor importantísimo que es la masticación.

Pero no solamente eso, es importantísimo comer lo más natural posible. Hoy en día estamos comiendo alimentos muy procesados, muy precocinados, muy precongelados que la industria se ha encargado de aumentar, mejorar, potenciar sus propiedades organolépticas con aditivos, conservantes, colorantes, los famosos E, que son químicos y eso lo que hace es mejorar su sabor, su textura, su conservación y eso también crea una adicción celular porque ante esos sabores, ante esa potenciación del sabor, como el famoso glutamato, cuando luego dejas de comer esos tipos de alimentos procesados, sientes que el resto de alimentos son insípidos, como que realmente no le encuentras el sabor real y eso es un problema.

Otro factor muy importante que tenemos hoy en día es lo que llamamos el gran asesino silencioso, que es el azúcar. La alimentación actual en el mundo occidental hemos ido apartando la famosa dieta mediterránea y estamos adaptando una dieta muy procesada con azúcares refinados y eso está provocando graves problemas: disfunciones del páncreas, diabetes, obesidad en nuestros hijos, obesidad en los adultos, inflamación celular, oxidación y eso está provocando muchísimos problemas. ¿Por qué? Porque hay una predisposición celular a que genéticamente estamos preparados a que el azúcar nos sea agradable a todos. No hay nadie que no le guste el azúcar, pero es un factor muy peligroso. Tenemos que volver a las dietas ricas en frutas, verduras, alimentos integrales, cereales integrales, pescados ricos en omegas. Hay que volver a la alimentación tradicional de nuestros abuelos, más natural, más cocinada en casa y menos procesada.

Una cosa muy importante y creo que es uno de los factores que siempre lo pongo el primero porque soy una persona bastante obsesionada con el tema de la hidratación es el tema de la ingesta de agua, la hidratación que no es lo mismo. No es lo mismo beber que hidratarse. La mayoría de personas no beben, ni siquiera beben lo suficiente y las que lo hacen, por desgracia, tampoco beben bien. Cuando hablamos con los pacientes y preguntamos: "¿Usted bebe agua?" "Sí, sí, yo estoy bebiendo." ¿Pero bebe bien? ¿Se quedan sorprendidos? ¿Qué significa beber bien el agua? Antes hemos dicho una cosa importantísima, es que no es lo mismo alimentarse que nutrirse, porque somos lo que absorbemos, pues con el agua, con la hidratación ocurre igual, no lo mismo beber que hidratarse.

Hoy en día la mayoría de aguas que bebemos para empezar están embotelladas en plástico, en hidrocarburos, que contienen bisfenoles y contienen sustancias químicas tan dañinas para nuestras células. Aparte, el agua que bebemos la mayoría de las personas, que la mayoría está embotellada en plástico, es el agua de mineralización débil. ¿Qué ocurre con el agua de mineralización débil? Nuestras células, que tienen que son las que tienen que hidratarse, contienen la capa externa, lo que llamamos la membrana celular. Y esa capa está hecha de fosfolípidos, es decir, de grasas. Y sabemos que la grasa y el agua no casan bien. Entonces, realmente el agua, ¿cómo penetra celularmente si la capa externa de la célula es grasa? Pues penetra celularmente por conductividad, por electrolitos. Cuanto más electrolitos tiene y cuanto más minerales tiene, más hidrata la célula. Entonces, si nosotros estamos bebiendo agua de mineralización débil, nos estamos hidratando, no nos estamos oxidando. Por esto la moda actual de beber 3, 4, 5 litros al día y aún así hay mujeres que retienen líquidos o así hay personas que están deshidratadas o tienen agua intracelular, es por el error de beber el agua sin minerales.

Entonces, ¿qué podemos hacer? ¿Cómo es posible que un profesional de la salud ante un episodio de diarreas, de colitis, nos digan que para hidratarnos tenemos que beber bebidas isotónicas o suero fisiológico? ¿Por qué no bebemos agua si el agua hidrata? Es decir, solamente tenemos que hidratarnos con electrolitos cuando estamos en un periodo de de diarrea de colitis. Vamos a fabricar una bebida en casa de forma sencilla para que esa agua realmente sea rica en minerales, que realmente hidrate. Es muy sencillo.

Primera regla, tenemos que intentar eliminar las botellas de plástico. El plástico, los hidrocarburos que contienen bisfenoles, es un elemento muy tóxico, entre otras cosas porque es poroso, es decir, filtra la suciedad y la toxicidad al agua. Las botellas de plástico hay que pasarlas a cristal automáticamente, nada más las compremos en el supermercado y si puede ser o tenemos osmosis en casa o tenemos cualquier tipo de maquinaria que filtre metales pesados en botella de cristal. Una vez tengamos el agua dentro de la botella de cristal, esa agua continúa siendo un agua pobre, un agua muerta, no tiene minerales, no tiene energía. Hay dos formas de hacerlo. Si añadimos un poquito de sal de casa, sal refinada blanca clásica al agua, le estamos añadiendo cloruro de sodio. Esto nos va a perjudicar realmente porque lo que nos va a provocar el sodio es una posible subida de tensión arterial porque como es una sal refinada no existe realmente una biodisponibilidad de esos nutrientes. ¿Cuál es el truco? Entonces, vamos a utilizar una sal que es muy beneficiosa para el ser humano y los grandes chefs de la cocina lo saben porque da mucho sabor con poca sal. Es la famosa sal del Himalaya. Es una sal que contiene 84 minerales de amplia biodisponibilidad. Entonces, si añadimos un pellizquito, que decimos en España, de sal del Himalaya a una botella de litro y medio de agua de cristal, estamos añadiendo 84 minerales de amplia biodisponibilidad. Esa agua hidrata muchísimo y eso lo saben muy bien los profesionales de la hidratación, que son las personas que están en el desierto. Yo siempre pongo el ejemplo de los beduinos. Te vas con ellos con los camellos y cuando sales que están a 50º a la sombra dices: "Bueno, antes de salir, ¿dónde está el agua?" No llevan agua. Dice: "No, no, llevamos sal, perdón, sal, sí, para hidratarse." Entonces, importantísimo mineralizar el agua. Un agua sin minerales es un agua muerta.

¿Qué ocurre con las personas que tienen problemas renales o problemas de hipertensión con el tema de la sal? Tenemos un segundo opción para mineralizar el agua y sobre todo energizarla, darle energía, que sea un elemento vivo. Y lo tenemos con las famosas plantas. Las plantas son seres vivos que nos pueden ayudar muchísimo. Yo siempre recomiendo cortar una ramita de romero y dejarla dentro de la botella de agua. Automáticamente esa agua está estructurándose, está captando vibracionalmente la vibración molecular de la planta y está liberando flavonoides y sustancias como las áreas minerales al agua. Es un remedio fantástico. Incluso exprimir medio limón dentro del agua también favorece la calidad de la misma y favorece también que contenga vitaminas y minerales. Pero tan importante es beber un agua rica en minerales, un agua estructurada y un agua limpia en botella de cristal, como beberla bien. Es importantísimo beberla despacio. Hay que beber el agua poco a poco absorbiéndola. Que la lengua le dé bioinformación. Cuando los alimentos y el agua es un sistema vivo, lo tenemos en la boca, estamos dándole una frecuencia nuestra que el estómago, nuestro aparato digestivo, detectará de forma más sencilla. Es importante beber despacio.

Hay una frase en nutrición que yo hago siempre mucho hincapié en ella porque creo que es el resumen perfecto de lo que estamos explicando. En nutrición decimos: "Bébete los sólidos y mastica los líquidos." Es decir, come despacio y bebe despacio. Tu salud y tu cuerpo te lo van a agradecer porque la mayoría de gente que bebe muy deprisa está rápidamente eliminándose agua vía sudoración, vía orina. Lo que está también eliminando son sales minerales muy importantes para el ser humano. Por lo tanto, es importante nutrirse correctamente, masticando correctamente y hidratarse correctamente bebiendo el agua de forma correcta.

Pero tan importante es esta primera fase de absorción, que es cuando empezamos a masticar los alimentos y empezamos a hidratarnos con el agua, como la parte del aparato digestivo del intestino. Tenemos unas cosas que denominamos microbiota, que es un conjunto de bacterias, de virus, de seres vivos como los hongos, los parásitos. Somos un circo ambulante de bacterias y gracias a ellas estamos vivos. Si pusiéramos todos nuestros organismos como las bacterias, los parásitos, los virus, en en una parte de nuestro cuerpo, prácticamente todas las extremidades inferiores serían parásitos, perdón, bacterias y toda la parte superior serían células corporales. Pero esa microbiota, esa flora intestinal es la que nos permite tener un sistema inmunitario fuerte y lo que nos permite tener un aparato digestivo que absorba de forma correcta. Y esto es un factor importantísimo porque estamos hablando en todo momento de absorción y la primera fase es la parte de la boca con la absorción de la masticación, pero en una segunda fase de absorción a nivel intestinal es importantísimo tener una regeneración de flora intestinal óptima, un equilibrio microbiano intestinal óptimo. Y para eso está tenemos que utilizar los profesionales de la salud. Tenemos que empezar a concienciar a nuestros clientes, a nuestros pacientes, de que la recolonización, la absorción intestinal es importantísima y para ello tenemos una herramienta increíble que son los probióticos. Hemos pasado de una cultura antibiótica antivida a una probiótica provida. Vamos a prevenir antes que curar. Es importantísimo que la gente haga recolonizaciones de flora intestinal, porque la mayoría de personas solo lo hacen cuando han tenido un episodio de arrastre de flora, ante cuando toman antibióticos o cuando han tenido un episodio de colitis, etcétera. Entonces, los probióticos son bacterias vivas que nos van a ayudar a reflorar nuestra microbioma intestinal y nos va a favorecer una absorción mayor. Eso va a repercutir en una mayor absorción de nutrientes, en un sistema nervioso más activo, más protegido y sobre todo un sistema inmune más potenciado.

¿Por qué? Porque el ser humano nos hemos vuelto vagos a nivel del sistema inmune también porque estamos viviendo siempre en nuestra zona de confort. En verano, aire acondicionado a máxima potencia, en invierno, calefacción al máximo. Vivimos en una zona de confort, salimos de ella y enfermamos. Nuestro sistema inmune apenas actúa. Hemos pasado una corriente a partir de la Segunda Guerra Mundial de higiene. Empezamos a obligar a que las construcciones fueran higiénicas, que tuvieran luz solar, ventilación y eso nos ha ayudado mucho, pero la tendencia actual es al extremo, a la sepsis. Ya no solamente es la higiene, hay ausencia total de bacterias, limpieza absoluta. No dejamos que a nuestro niño se le caiga el chupete al suelo, se lo pongamos en la boca, lávate las manos. Enseguida hay una ausencia total de bacterias que está haciendo que nuestro sistema inmune se esté debilitando. El cuerpo es muy sabio, lo que no utiliza lo aparta y empieza a hacerlo débil. Y esto es importantísimo porque hay que sumarle un factor. Aparte de que somos biológicamente más flojos con respecto al sistema inmune, las cargas externas a partir del año 1930 con la revolución industrial han sido cada vez mayores. Las cargas químicas, estamos rodeados de plásticos. Por todos los lados tocamos plásticos, cocinamos con plásticos, con metales pesados. Ha sido tan grande la cantidad de químicos de metales pesados y de radiaciones en la revolución industrial ha sido tan grande que el ser humano no nos ha dado tiempo biológico a adaptarnos. No han pasado ni 100 años y celularmente no estamos adaptados. Si nuestro sistema inmune es tan débil, todavía estamos más expuestos a estas sustancias tóxicas. Un sistema inmune fuerte es una persona protegida ante agresiones externas. Un sistema hepático, un hígado limpio, favorece un sistema inmune potente y eso hace que nos protejamos.

¿Por qué digo esto? Porque para conseguir un sistema inmune fuerte necesitamos un sistema celular y hepático limpio. ¿Cómo que limpio? Sí. Yo le digo a mis pacientes: "¿Usted cambia el filtro del coche?" "Sí, cada 10,000 km." "¿Y usted limpia su casa?" "Sí." "Yo la limpio todos los días, pero una vez cada 15 días la limpio a fondo y su cuerpo lo limpia." Perdón, lo limpio. Yo pensaba que solamente bebiendo agua se limpiaba, ¿no? El cuerpo está continuamente recibiendo sustancias químicas, bien que por la comida que ingerimos, bien por lo que inhalamos, el aire que respiramos, incluso vía tópica también absorbemos químicos. Y hay un órgano que es importantísimo, que es el hígado, que es el que se encarga de limpiar todas estas impurezas. El hígado también es un sistema que si se carga de sustancias químicas deja de realizar su función correctamente, que es limpiarnos, depurarnos. El hígado también, gracias a la función hepática, sintetizamos y absorbemos vitaminas liposolubles tan importantes epigenéticamente como la vitamina A, la vitamina D, la vitamina K y la vitamina E. Es un órgano que nos permite absorber las grasas. Es un órgano que nos permite también tener un sistema nervioso en buen estado. Y todo esto lo tenemos que conseguir con una alimentación y una quelación importante.

¿Qué es una quelación? Una quelación en nutrición es una limpieza a fondo del cuerpo. Al igual que estamos comiendo para nutrirnos, ahora sabemos que también tenemos que comer para regenerarnos. Esto es un paradigma en la nutrición actual muy importante porque el ser humano funciona por división celular y en ese proceso existe una liberación de suciedad de radicales libres que ese exceso el cuerpo tiene que eliminar. ¿Y cómo podemos eliminar esos radicales libres? Pues a través de sustancias antioxidantes. Una alimentación rica en antioxidantes nos va a permitir una oxidación menor, un envejecimiento menor, un estado de bienestar celular mayor y nos permitirá un bienestar y una sensación general de salud mucho más óptima. ¿Y dónde se encuentran los antioxidantes? Pues sobre todo los obtenemos de aquellos seres vivos que siempre se están defendiendo, que son las plantas. Las plantas son seres vivos que no se pueden mover. Están fijos en un sitio y están recibiendo frío, calor, gérmenes, bacterias, ataques de virus, hongos, etcétera. ¿Y qué hacen? No pueden irse corriendo, refugiarse, no pueden ponerse una cazadora. Lo que hacen es generar sustancias bioactivas muy potentes para protegerse: polifenoles, flavonoides, carotenoides. Son colores muy intensos. Las plantas son verdes intensas, rojas, amarillas, naranjas. Cuando nosotros ingerimos las plantas, las verduras, las frutas, esa bioinformación nuestro cuerpo la utiliza también para defenderse. Por lo tanto, es muy importante que los planes de alimentación actuales sean ricos en frutas y verduras de colores intensos. Es importante comer en colores. Cuanto más colores ingerimos, más protegidos estamos y cuanto más intensos son, mejor. Los colores que más antioxidantes poseen, las frutas y verduras violetas, marrones oscuros, son frutas y verduras que nos protegen mucho, los rojos intensos. Estamos acostumbrados a ir a los supermercados y ver eh batidos de frutas detox que son violetas, intensos, rojos muy intensos. Esas sustancias nos ayudan a eliminar los radicales libres, a no oxidarnos.

Yo siempre pongo el ejemplo a mis pacientes de que nuestra nuestro cuerpo es como una casa, como un hogar y nosotros somos decoradores de hogares, somos decoradores de cuerpos por dentro y podemos hacerlo de muchas formas, de forma profesional o de forma no profesional. La mayoría de profesionales a veces actúan un poco de forma, como yo a veces digo, de forma carnicera. Es decir, eh ante lo cualquier patología, ante cualquier deficiencia, "más, más. Tómate esto, tómate lo otro, tómate estas vitaminas, tómate lo otro." Es como si entráramos en una casa y de repente para mejorarla pusiéramos más muebles. Sí, la casa va a cambiar, pero no por ello estamos mejorándola. ¿Cuál es el protocolo real? ¿Cuál sería un protocolo profesional y y efectivo realmente a nivel biológico? Vamos a ser decoradores profesionales de casas y de cuerpos. Vamos a entrar dentro, vamos a eliminar los muebles antiguos y vamos a limpiar esa casa a fondo. Vamos a limpiarnos celularmente al máximo posible. Vamos a hacer una quelación, una limpieza hepática. Vamos a limpiar la casa a fondo. Una vez lo tenemos ya todo limpio y desintoxicado, vamos a hacer una recolonización. Vamos a flora intestinal. Vamos a recolonizar nuestro intestino para que la absorción sea máxima. Es decir, vamos a pintar las paredes. Ya tenemos la casa limpia y pintada, ya tenemos el cuerpo limpio y tenemos la flora intestinal recolonizada. Ahora viene la nutrición. Ahora viene a amueblar la casa. Hemos limpiado, hemos pintado, ahora viene meter los muebles. Eso es un trabajo profesional porque va a ser un trabajo duradero en el tiempo. Por lo tanto, los protocolos actuales en nutrición y alimentación, limpieza, absorción y nutrición, no al revés, porque hoy en día no eres lo que comes, eres lo que absorbes. Eso es factor importantísimo.

Y es muy importante también que potenciemos nuestro sistema inmune. Es importante que dejemos de estar tan, entre comillas, malcriados biológicamente. Es bueno que de vez en cuando nos duchemos con agua fría, es bueno que cojamos las cosas con las manos, es bueno que cambiemos nuestros hábitos. Por eso es tan importante seguir protocolos que favorezcan y potencien un sistema inmune fuerte. Nos ha llamado poderosamente la atención últimamente los gobiernos en Europa más del norte, los países eh nórdicos y escandinavos donde el frío es muy intenso en invierno, los gobiernos escandinavos de Noruega, de Suecia han obligado a las escuelas a que los niños tres veces a la semana saquen sus pupitres de la escuela, estamos hablando de temperaturas de -28 bajo cero y den las clases a la intemperie para que su sistema inmune sea fuerte. Incluso hay colegios que obligan a que los niños salgan al recreo, al patio, a jugar, a descansar en manga corta. Las mamás tienen que ir con los carros, con los niños sin ningún tipo de protección para que el sistema inmune sea fuerte. Porque un niño cuando enferma y sale de la enfermedad, sale reforzado su sistema inmune. Lo que estamos creando ahora son personas que su sistema inmune no sabe reaccionar ante las alertas porque nunca ha reaccionado ante una agresión fuerte y no tiene memoria celular y reacciona mal. Cada vez hay más intolerancias, cada vez hay más sensibilidades, cada vez más hay reacciones alérgicas, porque el ser humano es un ser biológicamente vago y no reacciona bien ante las agresiones externas.

Yo siempre me gusta poner un ejemplo bastante descriptivo que para mí fue impresionante, que es un hecho real, que en el año 1950 en las montañas francesas una avioneta estrelló la avioneta contra el papá, la mamá y el niño. Papá y mamá murieron y el niño con 6 añitos sobrevivió y fue adoptado por los lobos. De ahí se rumorea que Walt Disney utilizó esa historia para crear "El libro de la selva", pero esto es un hecho real. Hace muy poco en han hecho una película sobre esto y es una película que me impactó muchísimo porque explica de forma clara lo que yo quiero explicar aquí mismo. A los 13 años, después de vivir desde los 6 años con los lobos, un grupo de exploradores encuentra al niño y cuando los científicos se ponen a estudiarlo, lo que intentan es humanizarlo. Le enseñan a comer, a lavarse, a sentarse, a vestirse. Era un ser humano y él va evolucionando como un ser humano que era, pero todavía tiene ese instinto animal y cuando llueve salía fuera, se rompía las vestiduras, agullaba, tenía todavía esta parte de instinto que él pensaba también que era un lobo. Hay una escena de la película que es preciosa y que determina claramente lo que somos. El niño está en una habitación, en una bañera con agua caliente y está jugando con un patito en la bañera y siempre cerca de él hay un científico que está con papel y lápiz porque antes no teníamos internet ni teníamos telefonía móvil apuntando todos los cambios del niño. De repente el niño está jugando con el patito, con el agua caliente y de repente hace achís y estornuda. El científico que está en la habitación levanta la mirada y apunta en su cuaderno: "El individuo ha presentado hoy su primer síntoma de civilización." Es decir, se había vuelto biológicamente vago mientras estaba fuera en las montañas cogiendo la comida con las manos, tocando la tierra, mojándose, pasando frío, pasando calor. Era un ser biológico fuerte. Ahora se había convertido, como nosotros, en un ser biológico vago.

Es importantísimo potenciar nuestro sistema inmune desde una alimentación correcta, una refloración intestinal correcta y desde un hábito saludable. El sol lo hemos demonizado por el tema de los melanomas, pero el ser humano también hace la fotosíntesis. Necesitamos baños de sol, necesitamos estancias ventiladas, soleadas, intentar pasar el menos tiempo posible en zonas húmedas y oscuras. Esto es muy importante, pero voy a tocar un tema ahora que para mí me parece esencial.

Hemos dicho que la epigenética, los factores epigenéticos son aquellos que los proporciona la alimentación, el medio ambiente y el estado emocional. Hoy en día, en el podio de la epigenética tenemos al estado, al estado emocional porque es quizá el factor que realmente menos conocemos a fondo y que más nos está sorprendiendo, las emociones. El ser humano, ¿cómo reacciona ante las emociones? Cuando hablamos de emociones, eh, la gente cree en sentimientos, en amor, en sentimientos de rabia, de de furia, de Pero las emociones realmente, ¿de dónde viene la palabra emoción? Volvamos a la etimología a las palabras. Emoción viene de "e-motion", "energy motion", energía movimiento. Es un sistema nervioso bioactivo, es una persona bioemocional, es una persona que consume muchísimos recursos, vitaminas, minerales, ácidos grasos para proteger.

Su sistema nervioso, su sistema adrenal. Entonces, una persona bioemocional es una persona que requiere un cuidado especial. Las seres humanos somos seres bioemocionales. Cualquier pensamiento, cualquier sentimiento cambia nuestra bioquímica. Podemos estar perfectamente nutridos, perfectamente entrenados, en un estado de felicidad absoluta. Recibimos una llamada de teléfono y nos da una desgracia y nuestro sistema bioquímico cae al suelo en un segundo. El grupo B se desploma. El sistema nervioso se va abajo. Somos seres bioemocionales y como tales eso tiene consecuencias.

Este es un gran un gran campo a estudiar epigenética porque hay una enfermedad que es la enfermedad silenciosa del siglo XXI también que es la el estrés. ¿Quién no está estresado? ¿Quién no lleva un estilo de vida eh muy nervioso? Con poco tiempo, vamos todos deprisa, tenemos muchísimas responsabilidades y no sabemos muy bien cómo gestionar ese estrés. Ese es el gran foco de problemas en la mayoría de las consultas. Problemas emocionales que derivan en problemas nutricionales y en problemas bioquímicos. Sistemas cerebrales, sistemas emocionales dañados provocan sistemas celulares dañados. y sistemas celulares dañados provocan sistemas cerebrales y emocionales dañados. Vamos en sinergia porque las emociones son parte de nuestra biología.

He dicho al principio de la de la formación que es somos el único ser vivo de este planeta que podemos enfermar con un pensamiento y eso nos hace evolutivamente superiores, pero también con muchas cargas que tenemos que saber llevar. Hay una cosa muy importante y es dentro del sistema emocional hay un mecanismo que lo regula de forma increíble, que es el metabolismo del sueño. ¿Cuánta gente no duerme bien? ¿Cuánta gente no tiene una fase de remunda? no alcanza una fase de rema adecuada y se levanta con cansancio, con un sistema nervioso más poco reforzado, poco revitalizado, con un proceso de recuperación celular por la noche ínfimo, con una un proceso enzimático más pobre, por la mañana tienen falta de energía. ¿Qué hacemos ante una falta de energía por un sueño deficitario? busca energía rápida, café, refrescos, azúcares y entramos otra vez en el problema, el pez que se muerde la cola. Un sueño reparador es importantísimo.

¿Cuántos pacientes? ¿Cuántos clientes, cuánta gente duerme con el celular en la mesita con una frecuencia electromagnética que es el GSM, que es una frecuencia electromagnética microondas, es decir, se transforma en calor. ¿Cuánta gente duerme con el celular en la mesita? ¿Cuánta gente tiene una pantalla de televisión enfrente de la habitación? ¿Cuánta gente duerme con el wifi enchufado? Eso está alterando nuestras fases rem del sueño, nuestras ondas cerebrales, nuestras conexiones nerviosas, nuestra comunicación celular que es vibracional. Esto es importantísimo.

Entonces, para tener un sistema emocional estable hacer una reprogramación emocional. A la gente tenemos también eh educarla emocionalmente. Nos han enseñado la sociedad actual en que no es bueno mostrar sentimientos. Hay que ser fuerte, tienes que ser luchador, no puedes caer nunca, tienes que ser un triunfador, pero el ser humano puede llorar, puede expresar. Las emociones, si no se expresan, se acumulan. Por eso es tan importante una cosa que deja sorprendida mucha gente cuando yo la explico. Es importantísimo alimentar saludablemente nuestras emociones. ¿Qué significa alimentar saludamente nuestras emociones? Significa tener pensamientos y sentimientos positivos.

Hay una cosa, en una frase en epigenética que a mí me marcó muchísimo y y la ha utilizado como un paradigma mío. En epigenética decimos que lo que crees creas. Por lo tanto, es importantísimo tener pensamientos positivos, un equilibrio emocional estable, tener pensamientos positivos y emociones, sentimientos positivos, porque hay un paso todavía más. Las emociones son tan importantes que desde hace poco hemos descubierto que son transgeneracionales. ¿Qué significa? Que se heredan genéticamente. Y esto, ¿cómo hemos llegado a descubrirlo? Aunque sabíamos que era así, por experimentos científicos que hemos hecho, por ejemplo, en Alemania con los campos de concentración de Auswit, la tercera generación, la generación actual de alemanes, que son los nietos de los que han estado los campos de concentración, tienen el mismo síndrome postraumático que sus abuelos y nunca han estado en este campo de concentración. han heredado el miedo.

Hay un experimento muy curioso que causó mucha sensación en Europa hace un par de meses y es que utilizaron eh es un experimento un poco desagradable para el animal, pues son ratoncitos, pero cogen un ratón y lo ponen en la primera habitación de un laberinto en la cual inyectan un olor, una sustancia que les hace recordar al olor de la avellana y de la cereza. A los ratones les encantan las avellanas y las cerezas. ¿Qué hace el ratón cuando huele a villana y a cereza? ¿Cree que en la siguiente habitación va a recibir ese alimento? Por lo tanto, empieza a liberar endorfina. Se hace feliz como nosotros cuando creemos que vamos a comer algo que nos gusta, que nos apetece, salivamos, liberamos endorfina. ¿Qué ocurre cuando el ratón entra a la siguiente habitación? No se encuentra con la avellana y con la cereza. Lo que hace es que recibe una descarga eléctrica lo suficientemente fuerte para que le duela mucho, pero no para matarlo. Esa fase de experimentos se va repitiendo continuamente en el tiempo con el ratón. ¿Qué pasa cuando lleva un tiempo el ratón recibiendo esas descargas? Adquiere lo que denominamos en psicología conduzc adquirida. Es decir, cuando entra en la habitación que ya huele a cereza y avellana, el ratón ya se pone a temblar porque sabe lo que le va a venir después. Hasta ahí todo correcto y todo normal. Lo más curioso del experimento, lo que nos ha llamado poderosamente la atención, es que cuando cogen a su hijo al ratoncito pequeño y lo meten en la primera habitación y huele a avellana y a cereza, ya se pone a temblar. Es importantísimo destacar que las emociones son transgeneracionales.

Por lo tanto, no solo también tenemos una corresponsabilidad con nuestra biología, nuestra alimentación, nuestra limpieza, incluso nuestros pensamientos y sentimientos. van a causar un efecto en nuestros hijos y sobre todo nuestros nietos. Por tanto, la corresponsabilidad del ser humano todavía es mayor porque nuestra descendencia va a tener una corresponsabilidad epigenética con respecto a lo que hacemos. ¿Qué quiere decir todo esto? Todo esto significa que hemos dado un paso adelante en biología, que nuestro bienestar depende de nosotros mismos, que somos lo que hacemos, no lo que heredamos. Actualmente se considera que el 98% de los cánceres son provocados por hábitos epigenéticos incorrectos, fumar, beber, alimentación desequilibrada. Solamente el 2% se considerán heredados. Las últimas tecnologías en Europa de epigenética y en Estados Unidos están buscando silenciar aquellos genes potenciadores y activadores del cáncer y activar aquellos que lo protegen. La epigenética no es una ciencia del futuro, es una ciencia ya de ahora. Y es importantísimo que nos concienciemos, que nos reeduquemos, que sepamos que nuestro bienestar al final va a depender de lo que nosotros vamos a hacer.

Y es cierto, tenemos poco tiempo y tenemos mucha información. Eso es curioso porque actualmente disponemos de muchísima información para poder saber cómo nos encontramos. Tenemos internet, miles de testeadores de análisis para poder saber cómo estamos. Aún así, el ser humano, teniendo conocimiento de cómo se encuentra, seguimos, en vez de cambiar por conciencia, seguimos cambiando por dolor. Es decir, no reaccionamos hasta que nos ocurre algo. Por lo tanto, es importantísimo saber de nosotros mismos quiénes somos, qué está pidiendo mi cuerpo, realmente qué necesito yo, cómo puedo mejorar mi salud, pero no para ganar o perder peso, sino para realmente mejorar mi estado de bienestar. Y esto es importantísimo, la información, porque si tenemos información de nosotros mismos, tenemos herramientas para actuar. Cuando una persona sabe dónde se encuentra, sabe hacia dónde ir. Si nos vamos buscando alternativas, lo que ha hecho el vecino, lo que he leído en internet, lo que he visto en la tele y eso al final no lleva ningún buen puerto. Tenemos que ser conscientes, tenemos que ser responsables con nosotros mismos y eso es una labor fundamental del profesional de la salud. Tenemos que ser concienciadores y reeducadores del bienestar a nuestros pacientes. Porque una cosa quiero decir y termino, si pensamos todos que no tenemos tiempo para cuidarnos, algún día nos daremos cuenta de que tenemos tiempo para estar enfermos. Muchas gracias.