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B1 08 Sal de tu cueva Acadamia de Lideres Casa de Dios

Luisge24:48

Transcription

[Música] dice la palabra del señor acerca de Damasco. Se confundieron a Matt y Árpád porque oyeron malas noticias. Se derritieron en aguas de desmayo, no pueden sosegarse.

La mayor parte de las noticias que estamos viendo, leyendo y escuchando son malas noticias. Y las malas noticias tienen un efecto en nuestra vida como el que tuvo en estas personas. Y mucha gente escucha las malas noticias justo antes de ir a dormir y después tiene esas grandes pesadillas. Se levanta cansado porque estás oyendo malas noticias. Hay que oír buenas noticias. La Biblia está llena de buenas noticias, desde el Génesis hasta el Apocalipsis. Tú debes de aprender a ver este noticiero, la palabra del señor. Tú debes de sintonizar los dos o tres veces diarias y estar metido en la palabra y estar leyendo las buenas noticias que tiene.

Las malas noticias pueden afectar al más grande de los hombres. Ahora sí, en 1ª de Reyes, capítulo 19, versículo 1. Acabó Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho y de cómo había matado a espada a todos los profetas. Entonces Jezabel, él ya es un mensajero diciendo: "Así me hagan los dioses y aún me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos".

En el capítulo anterior, 18, en el verso 24, Elías le dice a los profetas: "Invocan luego vosotros el nombre de vuestros dioses, invocad el nombre de Jehová, y el Dios que responda por medio de fuego, ese es Dios". Y todo el pueblo respondió diciendo: "Bien has dicho, que sea Dios el que haga bajar fuego del cielo". Y Elías se enfrentó los profetas de Baal en el Monte Carmelo. Y en el Monte Carmelo descendió el fuego de Dios y destruyó el holocausto, lo consumió. Aun las piedras fueron quemadas por el fuego de Dios y el agua que estaba ahí fue consumida. Ese profeta estaba caminando en una dimensión en la que solo se puede caminar por fe. Se hace que uno camina en dimensiones donde otros no caminan. Y con esa fe derrotó a 850 profetas falsos. Pero más adelante, después de hacer ese hombre tan fuerte y tan lleno del poder de Dios, una mujer lo amenaza. Le mandó un su correo electrónico, ¿verdad? Le mandó un su fax y le dijo: "Si mañana no te mato, y ojos que así me añadan los dioses". Y Elías salió corriendo a esconderse. Miren lo que puede hacer una mujer. A veces una mujer puede hacer en alguien lo que 850 profetas no pueden hacer. Salió corriendo a esconderse por la voz de una mujer que le dijo: "Ponme toda tu atención". Le dijo: "Si mañana a esta hora yo no he hecho así que los dioses me añadan, que así me hagan". ¿Cuáles dioses? ¿Acaso no había sido demostrado que los dioses eran falsos? ¿Por qué huyó Elías?

A veces nosotros nos parecemos tanto a Elías. No, un día tan valientes y el otro día bien cobardes. La vez pasada iba yo, creo, en un vuelo en el avión y de pronto el Señor me dijo: "Te pareces tanto al profeta Elías". Le dije: "¡Guau! ¡Qué palabra!". Si me dice: "Un día tienes tanto valor y al otro día te estás escondiendo". Al Señor le dije: "Tienes razón".

Sabe que el temor es una pasión. Películas de terror se hacen, filas enteras se hacen para entrar a verlas. El terror es una pasión que muchos viven. Por eso la Biblia cuando habla de Elías dice que era sujeto a pasiones de hombre. Siendo sujeto a su pasión, salió huyendo, salió corriendo, tuvo miedo. Y muchas personas están así hoy. Salen corriendo, tienen miedo.

Pero cuántos quieren oír buenas noticias esta noche. Entonces ve conmigo al Salmo 112. Hoy tu vida va a cambiar. Tú que me ves por televisión, tu vida va a cambiar mientras escuchas la palabra que Dios tiene para ti. No te vayas. Y ahí donde estás, Dios te va a hablar grandes y maravillosas cosas.

En el Salmo 112, versículo 5, dice así: "El hombre de bien tiene misericordia y presta, gobierna sus asuntos con juicio, por lo cual no resbalará jamás. En memoria eterna será el justo". El versículo 7 está delicioso. "Realmente no tendrá temor de malas noticias, su corazón está firme, confiado en Jehová". Y conmigo en altavoz: "No temeré a malas noticias, mi corazón confía en Jehová". Voltea el que está a la par y dile: "No seas miedoso, ya deja de ver malas noticias, te hace mal a las noticias".

Todo el mundo anda temiendo las malas noticias. Le duele por aquí y le dice el doctor: "Le voy a sacar un examen". "Ay, debe ser cáncer". Dis, le da un poco más de sueño de lo debido y está de plano es un espíritu de muerte. Lo llama el jefe y le dice: "Ven, quiero hablar contigo en la oficina". Dice: "De plano me van a despedir". ¿Dónde está la confianza en Dios?

De las buenas noticias que nuestro evangelio glorioso tiene, de confiar en las noticias buenas que tiene la Biblia. Dice la escritura en el Proverbio número 25, adelante de los Salmos: "Como el agua fría al alma sedienta, así son las buenas noticias de lejanas tierras". ¿Cómo son las buenas nuevas? Las buenas noticias son como, como agua fría al alma sedienta. Como cuando uno tiene sed, es verdad que ya no aguanta y desea un poco de agua. Y le pasan un vaso, uno de agua, pero está sudando el vaso. Se siente tan sabroso beber ese vaso de agua. Se siente es tan satisfactorio. Así es cuando a uno le dan buenas noticias.

Sabes, cuando la gente da buenas noticias, cae bien. Y cuando la gente da malas noticias, ¿cómo cae de mal? Pero usted hay que dar una mala noticia a alguien y a usted no le agrada dar esa mala noticia. A usted no le gusta darla, prefiere que otra persona lo dé. Pero cuando te toca dar buenas noticias, entonces tú vas ahí corriendo y primero las das. ¿Sabe por qué? Porque cuando uno da la primera buena noticia, uno llama a alguien, dice: "Mira, mi amigo, que tengo un notición, te van a aumentar el sueldo".

[Música]

¿Sabe por qué me gusta dar buenas noticias a mí? Porque al primer, porque me invitan a cenar. Es el que dio la noticia. Si no, no. Mira, te tengo un notición. Hoy en la noche cenamos juntos. Venite a la casa a preparar un buen estofado. Buenas noticias. ¿Eres tú portador de buenas o de malas noticias? De buenas noticias.

Hay gente que no le agrada que uno tenga una iglesia donde la gente salga el día domingo sonriente, danzando, al regreso un buen mensaje recibió el poder del Espíritu Santo, la palabra viva le fue otorgada. Hay personas que se enojan con ese tipo de pastores. Quieren que la iglesia sea, que iglesia donde la gente sale toda condenada, se siente más sucia que cuando entró. "Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa". Hoy sí, de verdad tuve la culpa. Salen arrastrados con la lengua de fuera, lamiendo las faltas y el predicador se siente bien porque hizo sentir condenada a la gente. Los señores, a nosotros Dios nos puso para dar buenas nuevas, no nos puso para condenar. Nos puso para predicar la salvación del Señor Jesucristo a todas las naciones.

Tú no puedes decirle a un enfermo que va a estar más enfermo. Esta noticia no. Dada la palabra de Dios. La palabra de Dios da noticias que por su llaga fuimos nosotros curados. Nosotros estamos puestos por Dios. Si tú estás dispuesto por Dios para darle buenas noticias a las personas, tú no puedes, óyeme, porque dar un mensaje que condene. Tu puedes condenar condenados, puedes matar muertos. No. Lo único que puedes hacer es extender la esma, la mano para que resuciten en el espíritu por el poder de Dios. Dedícate a dar buenas noticias.

Escúchame, tu país necesita buenas noticias. Si la mala noticia que a ti te han dado es que estás enfermo, esta palabra santa de Dios tiene una buena noticia para ti: que por su llaga fuimos nosotros curados. Si las noticias es que cada día puede llegar a estar más pobre, eso no dice la palabra de Dios. La palabra de Dios dice que Jesucristo se hizo pobre para que nosotros fuésemos enriquecidos. Si has estado en pecado, la palabra de Dios dice: "Ven y estemos a cuenta y tus pecados serán en blánquez y dos como blanca lana". Si has estado perdido, la palabra de Dios dice: "Que el que cree en el Hijo no se pierde, si no tiene la vida eterna".

Si eres una de esas personas que dices que eres un cristiano caído, por ahí te tengo buenas noticias. La palabra dice que Dios no dejará caídos a sus justos para siempre. Si has estado deprimido, triste o angustiado, la palabra de Dios dice: "El gozo del Señor es nuestra fortaleza". Si estás débil, la palabra de Dios dice: "Que en tu debilidad el poder de Dios se perfecciona". Si vives inseguro, la palabra de Dios está en una buena noticia: "En paz me acostaré y asimismo dormiré, porque él me hace vivir confiado". Si te sientes derribado, la Biblia dice que podrías estar derribado, pero jamás serás destruido. Si te sientes separado de Dios, te tengo la buena noticia que la Biblia dice: "Si el Espíritu de Dios no contenderá con el espíritu del hombre para siempre". Si has estado en quiebra, te tengo buenas noticias. La palabra de Dios dice que él va a restituir lo que comió el saltón y la oruga. Si has estado perdido en tu avivamiento, se te ha estado oyendo, la palabra de Dios tiene una buena noticia: que la gloria postrera será mayor que la primera. Y si en tu familia ha habido separación de hijos y padres, esta santa palabra de Dios dice que él hará volver el corazón de los padres a los hijos y el de los hijos a los padres.

[Aplausos]

Si has perdido algún ser querido y has estado de luto, la palabra dice que los muertos en Cristo resucitarán primero. Te reunirás con él y que el día del arrebatamiento. Si has estado cediendo, la palabra de Dios dice que vengamos a él y bebamos y no tendremos sed jamás. Si las puertas se te han estado cerrando, espera la buena noticia y cree la que dice que él abrirá camino donde parece no haber camino. Abrirá un río en la tierra del Seque, dalí será sombra del gran peñasco en tu vida.

Escúchame acá. Si tú piensas que vas al infierno, te tengo la buena noticia: el que cree en el Hijo y lo recibe, pasa de condenación a vida. Y si tú crees que el Anticristo está venir a perseguir y te va a hacer daño, tú tienes que esperar a ver lo que la Biblia dice que Cristo le hará al Anticristo en su venida y con él vendremos todos nosotros. Hay buenas noticias para ti hoy, no malas noticias.

Dice la palabra del Señor de esta manera: Acabó Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho y de cómo había matado a espada a todos los profetas. Entonces Jezabel, él ya es un mensajero diciendo: "Así me hagan los dioses y aún me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos". Elías salió corriendo para una cueva al monte de Horeb, se fue a esconder. 40 días camino, imagínense qué prisa llevaba para huir. Y hay muchos aquí que están huyendo hacia su cueva. Y lo peor es que hacen una cueva en el monte de Jehová y se esconden. Quieren salir. Las malas noticias han hecho esconderte. Hay gente que ha escondido los talentos que Dios le dio. Hay personas que han escondido el potencial que tienen porque oyeron malas noticias. Oyeron una voz que los hizo correr a esconderse. Hay gente que está escondida porque es corta, gente que se esconde porque es delgada, gente que se esconde porque es alta, gente que se esconde porque es baja, gente que se esconde porque es blanca, gente que se esconde porque es negra, gente que se esconde. Ya deja de esconderte. Dios no ha fabricado cuevas para sus hijos. Dios quiere a sus hijos en el Monte Carmelo, aceptando los desafíos que Dios tiene para él y no escondidos en una cueva.

Estando escondido Elías en la cueva, oyó la voz de Dios que le dijo: "Elías, ¿qué haces aquí?". Pero usted me dice: "Para acá". Y allí estaba en la cueva. "¿Tenías qué haces tú allí?". Y vino la presencia de Dios. Un gran viento que rompía los montes, Dios no estaba allí. Un fuego, un terremoto, Dios no estaba allí. Pero de pronto viene un silbo apacible. Dice la palabra que Elías tapó su cara con un manto, con su manto, y salió de la cueva. Y al salir de la cueva, Dios le dijo: "Regresa por tu camino, Elías, y llegarás". Ponme toda tu atención acá. Dios está hablando te. No te escondas. Dios diseñó el Carmelo para ti, no una cueva. Y si estás metido en tu cueva, déjame decirte, Dios no va a entrar allí. Dios no entró a traer a Elías. Dios le habló a Elías que él debería salir de allí. Y tú estás en tu cueva esperando que un hermanito lindo te llegue a sacar de ahí, que alguien tenga lástima para sacarte de ahí. Ni Dios va a entrar ahí. Dios va a estar afuera esperándote. Sal de ahí. ¿Qué haces adentro? Te quiero hacia afuera. Tú te imaginas a Elías con el profeta que duró 850 profetas. Ahora se enfrenta al reto de salir de la cueva. ¿Cómo voy a salir de la cueva? La gente sabe que yo derroté a los 850 profetas. Cuando salga, voy a ser avergonzado. Por eso cubre su rostro también y sale. Y Dios le dice: "Bueno, las primeras instrucciones te las di cuando estabas adentro, pero no te voy a dar otras instrucciones hasta que salgas de allí". Cuando Elías salió, entonces Dios le dijo: "Vuelve por tu camino y llegarás". Tú tienes que volverte por el camino que perdiste un día y llegarás. Tú tienes que recobrar lo que un día perdiste y lo vas a hacer en el nombre del Señor Jesucristo.

Yo no sé ustedes, tienen un dicho acá, pero en Guatemala decimos a la gente que está siempre ahí viendo que los papás les den esto, que la mamá le había, que decimos, se esconde tras las aguas de su madre. Decimos, sí, debajo de las aguas de la madre se esconde. Y hay quienes están haciendo eso con Dios. Corren esconderse tras las aguas del verdad. Cross, me reprenda de año, Señor, defenderme, defenderme. Ya están de las aguas y pelea tu batalla. Suave a la sala fuerte a Jesucristo.

[Aplausos]

Pon atención. Dios no defiende cobardes. Dios defiende valientes que saben que no pueden luchar con sus fuerzas, pero si tienen las de Dios para hacerlo. Y tal vez algún día te vas a ver entre la espada y la pared. No. Y tú sientes que no puedes en tu batalla. Y de pronto topas dicho: "Señor, sprint, la espada y la pared, ¿qué voy a hacer?". Pero de pronto empiezas a sentir que no es la espada la que tienes atrás, adelante es presión que te han hecho, pero atrás de ti tienes al Dios todopoderoso, al poderoso gigante de Israel que acampa alrededor de aquellos que le respetan. Y entonces Dios te defiende. Ya sal de tu cueva esta noche. No tienes por qué estar con complejos escondiéndote. Dios te necesita afuera.

Hay gente que está sentada acá y que incluso visita su iglesia, gente que nos ve por televisión, que hoy es la palabra de Dios, que sabes la palabra de Dios, que lees la palabra de Dios, pero estás metido en una cueva. Porque Elías oía la voz de Dios, pero estaba en la cueva. Todavía estás acá y conmigo esta noche. No digo bien. Esta noche saldré de mi cueva, regresaré por mi camino.

[Música]

Y llegaré. [Música] Eso sonó bien. Gracias, Jesús. Elías tenía miedo de morir. Fíjate, Elías se puede esconder a la cueva. Le dice Dios: "¿Qué haces aquí?". "Sentí un celo vivo por ti, Señor". "Nada, miedo tenía". "Me siento celoso de tu obra". Se parece a mí. Una vez estaba yo angustiado, quería abandonar los caminos del Señor. Como al año y medio de haberme convertido, de haber recibido a Cristo en mi corazón, yo quería dejar los caminos del Señor. Y estaba yo ahí orando al Señor. Una vez había una vigilia y me puse melodramático con el Señor. Me vine frente a mi cama y agarré la almohada y le dije: "Señor, no tengo cara para orar". Y puse la almohada sobre mi cabeza y le dije: "Señor, en tus manos encomiendo mi espíritu". Hoy en día pienso que un ángel debió haber bajado a entregarme los carros al mejor cristiano dramático del mundo. Y así se ponen algunos. Se ponen dramáticos, ¿verdad? El novio terminó con ella y ya no. Como pero mi hija le acaba de hacer en su ceviche. No siento hambre. Me voy a ir a mi cuarto. Es ingrato. Me pasó otra mujer delante de mi. Me quiero morir. No sé. No quiere morir. Si usted quisiera matarlo a él. Pero sabes que no puede. Además, porque yo era por un hombre que le pasó otra enfrente. No vale la pena llorar por eso. Yo todavía está acá. Y empiezan: "Me voy a quitar la vida, voy a tomar tres aspirinas y me voy a morir. Me voy a estar una sola a la muñeca y me voy a colgar, no voy a ahorcar". Y le preguntan: "Pero ahí, ¿por qué no el cuello?". Es que en el cuello siento que me asfixio. Mejor la muñeca. Y así está en un montón. Cómo estaba yo, más dramático de lo que debemos ser. No cree que es un buen día para salir de la cueva. Dios te está esperando afuera. Dios te está esperando.

Y la cueva más peligrosa que tú puedes tener en tu vida es la cueva del pecado. Estás allí escondido en tus pecados. Pero la Biblia dice: "Yo soy el camino, la verdad y la vida, y nadie llega al Padre sino por mí". Sal de tu cueva. Jesucristo te está esperando para darte salvación y vida eterna, para darte perdón de pecados y hará de ti una nueva criatura. O de las cosas viejas quedarán atrás y tú serás hecho completamente nuevo para la honra de Dios.

[Música]