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Hola, mi nombre es Ana María García Bernabéo. Soy profesora del Departamento de Economía y Ciencias Sociales de la Universidad Politécnica de Valencia y en este polimedio voy a hablaros del monopolio y la discriminación de precios.
El objetivo de esta presentación es definir y conocer las causas del monopolio, conocer en qué consiste la estrategia de la discriminación de precios que aplican los monopolistas o las empresas con poder de mercado. Calcular las cantidades de equilibrio y el beneficio máximo de una empresa cuando practica la discriminación de precios y cuándo no. También relacionar las estrategias de discriminación de precios con la elasticidad demanda a precio.
Como veis en esta gráfica vemos que a diferencia de la competencia perfecta, la curva de demanda de una empresa que tiene poder de mercado o del monopolio tiene pendiente negativa y además que el ingreso marginal siempre está por debajo de la demanda. Por lo tanto, el equilibrio en un monopolio vendrá representado por el punto en el que el ingreso marginal que está por debajo de la demanda es igual al coste marginal, pero el precio habrá que eh ir hasta la curva de demanda para obtener el precio de equilibrio.
¿Cuáles son las causas? ¿Por qué existen algunos monopolios? Cuando la tendencia de los países desarrollados y de la mayoría de las economías es a fomentar la competencia. Bien, un monopolio es el caso más extremo de un mercado no competitivo. Solo hay un único oferente en la industria. Cuando es el caso contrario, que es un único comprador, se denomina monopsonio. Y la consecuencia más importante que hay en de la existencia de los monopolios es que la producción de la economía o del o del o del producto en sí es menor y los precios son más altos. Esta es la consecuencia de la existencia de monopolios, menos cantidad de producción y mayores precios.
Pero así todo existen algunos monopolios. ¿Por qué todavía y a pesar de que la tendencia es a eliminarlos existen? Bien, pueden haber monopolios porque esta empresa tenga el control de algún factor productivo en exclusiva. Pueden haber monopolios porque la empresa tenga una patente que le permita la explotación de ese producto con exclusividad porque tengan una concesión o una franquicia legal que hagan que sea única, una única empresa la que lleva a cabo el desarrollo de esa empresa. Y bien porque haya economías de escala, es decir, porque haya costes medios decrecientes para determinados medios de producción. Es decir, hay casos en que solo una gran empresa de gran tamaño puede realizar la producción de ese bien a niveles eficientes y no podrían haber varias empresas pequeñitas produciendo ese bien. El caso de la electricidad, el caso de los monopolios, se llamarían los monopolios naturales. No tendría sentido muchas empresas pequeñas para producir eh pequeñas cantidades de electricidad.
Una estrategia que aplican las los monopolistas o las empresas que ya no siendo un monopolio tienen poder de mercado, es decir, poder para fijar un precio alto es la discriminación de precios. La discriminación de precios es la técnica o la estrategia que consiste en cobrar por una misma cosa, producto, bien o servicio, un precio distinto dependiendo del consumidor. Es decir, se cobra a unos consumidores un precio más alto que a otros por un mismo bien o un mismo servicio.
¿Cuál es el objetivo de esta estrategia? ¿Por qué se aplica la discriminación de precios? Pues las empresas que tienen poder de mercado, los monopolistas, se dan cuenta de que hay personas que están dispuestas a pagar más por unos bienes que otras y lo que quieren conseguir es capturar ese excedente del consumidor. Si recordáis, el excedente del consumidor es la diferencia entre lo que se paga y lo que se está dispuesto a pagar. Cuanto mayor es la diferencia, mayor es el excedente del consumidor y por lo tanto, si un monopolista conoce esta situación, puede aplicar precios distintos. Para que ello sea posible, es necesario que no se puedan revender los bienes y que el mercado pueda segmentarse.
Y la estrategia va a consistir en aquellos mercados o submercados o segmentos de mercados que tienen una elasticidad de la demanda a precio baja, es decir, son poco sensibles a las subidas en el precio. Si son poco sensibles, le vamos a poder subir el precio y nos van a comprar igual. Por lo tanto, la estrategia será a a los segmentos de mercado con elasticidad de la demanda a precio baja cobrarles alto. En cambio, cuando un subsegmento de mercado o un submercado es muy sensible al precio, tiene una elasticidad de la demanda a precio alta, es decir, si subimos el precio va a dejarnos de comprar, su respuesta va a ser no comprar, vamos a aplicarles un precio bajo.
Para ello, cuando se practica la discriminación, las empresas han de calcular las cantidades que venden en cada uno de los supermercados y qué precios van a cobrar en cada mercado para saber cuál es el precio que les interesa cobrar y qué cantidades les interesa vender en cada uno de estos submercados. Bien, ha de cumplirse que coincidan los ingresos marginales en cada uno de los mercados y que además se igualen a su coste marginal de producción.
Vamos a comparar, vamos a realizar un ejercicio de comparación de un monopolista que sabe que se enfrenta a dos segmentos de mercado que tienen distintos niveles de demanda, que viene representado por las ecuaciones que tenéis aquí y que tiene la función de costes que tenéis aquí. Vamos a comparar qué beneficios obtiene el monopolista cuando discrimina precios y qué beneficios obtiene cuando no discrimina precios. Vais a adivinar de forma fácil que si discrimina los beneficios van a ser mayores, pero vamos a demostrarlo.
Cuando discrimina precios en el primer segmento de mercado, va a igualar su ingreso marginal al coste marginal. Para calcular el coste marginal, derivamos el coste total respecto de la cantidad. Y como veis, el coste marginal es de 10, es decir, producir una unidad adicional le cuesta 10. En el segmento de mercado uno, en el primer segmento de mercado que tiene una demanda que viene representada por la ecuación que tenéis aquí, su ingreso marginal es el de 20 - q. Si lo igualamos al coste marginal, vamos a obtener que al primer segmento de mercado, para maximizar los beneficios, le vamos a vender 10 unidades a un precio de 15. Y en el segundo segmento de mercado, la empresa es la misma. su estructura de costes es la misma y el producto es el mismo. Por lo tanto, los costes siguen siendo de 10. La demanda en el segundo mercado es distinta y por lo tanto el ingreso marginal cambia y la cantidad que interesa vender en el segundo mercado es de 7,5 a un precio de 17,5. El beneficio va a ser el beneficio que obtenemos por los ingresos, la suma de los ingresos en el primer segmento de mercado más los ingresos en el segundo segmento de mercado y descontando el coste total de producir la suma de las cantidades. Y aquí es importante destacar que el coste total se calcula una única vez, pero para la suma de las cantidades y por lo tanto restamos una única vez los costes fijos. De esta forma el beneficio es de 56,25.
Si realizamos el caso o la comprobación o la imposición de que el monopolista o la empresa con poder de mercado no va a poder discriminar, la demanda va a ser la suma de los dos submercados. Y el primer paso que hay que realizar para resolver este problema es sumar las demandas. Para sumar las demandas, sumamos la cantidad que venderíamos en el primer mercado con la cantidad que venderíamos en el segundo mercado. Y a partir de aquí el procedimiento es el mismo. Ingreso marginal igual a coste marginal. De forma que obtenemos la cantidad global de 17,5. Fijaros que antes era 10 en el primer mercado y 7,5 en el segundo mercado y ahora es 17,5, pero vendemos a a un único precio, a 15,8, ¿vale? Si calculamos el beneficio de 17,5 unidades al precio de 15,8 es de 51. Si recordáis el anterior beneficio era 56 y ahora es 51. Pero lo vamos a ver mejor en esta tabla de resumen.
En esta tabla podemos ver la estrategia de la discriminación a en una parte y la no discriminación en la otra. Vemos que en el primer segmento de mercado vendemos a un precio de 15 y una cantidad de 10 y en el segundo segmento de mercado se venderían 7,5 y al precio de 17,5. El beneficio si discriminamos es de 56,25 y si no discriminamos es de 51,5. Es decir, las empresas obtienen más beneficios si practican la discriminación de precios.
Un último detalle, vamos a comprobar que se les ha cobrado un precio más alto a el segmento de mercado que tiene una elasticidad menor. Si aplicamos la fórmula de elasticidad demanda a precio, podemos ver que en el primer mercado la elasticidad de la demanda a precio es de tres y el precio era de 15. Por lo tanto, el precio bajo se le aplica al que tiene mayor elasticidad, al más sensible. Y en el segundo mercado la elasticidad es de 2,33 y al precio que se le cobraba era de 17,5, precio alto al segmento de mercado con menor elasticidad.
En resumen, los monopolistas o las empresas con poder de mercado tienen poder para fijar el precio del producto, es decir, tienen poder de mercado. La demanda del monopolio es inelástica y pueden capturar el excedente del consumidor practicando una estrategia que recibe el nombre de la discriminación de precios. ¿Qué es lo que consiguen? Incrementar sus beneficios. Y la estrategia que se aplica es cobrar el precio alto al que tiene menor elasticidad y el precio bajo al que tiene mayor elasticidad.
Podéis consultar más información sobre el monopolio y las estrategias de discriminación de precios en el texto de Francisco Mochón eh de Economía, teoría y política sexta edición de la editorial Mgrao Hill que dedica el capítulo 8 al monopolio. Y en el texto de Rubin Philipin de Microeconomía Séptima edición, el capítulo 10 está dedicado al poder de mercado monopolio y monopsonio.
Gracias por tu atención.