Transcription
El Señor esté con ustedes. Y con tu espíritu.
[música]
Lectura del santo evangelio según San Mateo. Gloria a ti, Señor.
[canto]
En aquel tiempo, oyó el tetrarque Herodes lo que se contaba de Jesús y dijo a sus cortesanos, "Ese es Juan el Bautista que ha resucitado de entre los muertos y por eso las fuerzas milagrosas actúan en él." Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado por motivo de Herodías, mujer de su hermano Filipo, porque Juan le decía que no le era lícito vivir con ella. Quería mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente que lo tenía por profeta. El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó delante de todos. Y le gustó tanto Herodes que juró darle lo que pidiera. Ella, instigada por su madre, le dijo, "Dame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista." El rey lo sintió, pero por el juramento y los invitados ordenó que se la dieran y mandó decapitar a Juan en la cárcel. Trajeron la cabeza en una bandeja. Se le entregaron a la joven y ella se la llevó a su madre. Sus discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron y fueron a contárselo a Jesús.
Palabra del Señor. Gloria a ti, [canto] Señor Jesús.
Ayer celebrábamos la memoria de un santo y les compartía que había sido un gran convertido. ¿Se acuerdan del santo de ayer? San Ignacio de Loyola era un soldado bohemio, pero tuvo su conversión. Hoy es un santo. Hoy tenemos presente a un santo que también tuvo su conversión, San Alfonso María de Ligorio. Él murió el año 1787, vivió hasta los 91 años. fue un niño genio. A los 19 años ya era abogado. Además tenía las dos especialidades, derecho civil y derecho canónico. Era un genio y quería ser el mejor abogado y de hecho le iba muy bien, pero tuvo un chasco en un juicio. Todo parece indicar. ganó el juicio, pero usó una prueba que él no sabía era falsa y eso lo hizo sentir a él muy mal y se dio cuenta que era un tonto porque estaba buscando la gloria humana, pero tenía que buscar la gloria de Dios y vino su conversión. comenzó a tratar mejor a Jesús y descubre que Jesús lo quiere sacerdote y llegó a ser sacerdote y luego fundó una congregación, la congregación del santísimo redentor, que hoy son los padres redentoristas. San Alfonso María Ligorio utilizó su inteligencia, era un genio para comunicar la verdad. es uno de los santos que más libros ha escrito y uno de sus libros se llama La práctica del amor a Jesucristo, que es un clásico. Y en ese libro dice lo siguiente: "Toda la santidad y toda la perfección consiste en el amor a Jesucristo." Repito, toda la santidad y toda la perfección consiste en el amor a Jesucristo. Ahí está la santidad. Si nos enamoramos de Jesucristo y ese amor a Jesucristo lleva consigo el amor a la verdad. Y eso me conecta con el evangelio de hoy. Amar a Jesús nos lleva necesariamente, obligatoriamente a amar la verdad. Hemos escuchado en el evangelio cómo murió San Juan Bautista. ¿Cómo murió? Le cortaron la cabeza. ¿Por qué? Porque dijo la verdad. Porque le dijo a Herodes y Herodías que están ofendiendo a Dios. Herodías era una mujer casada, se había metido con Herodes, estaban cometiendo adulterio, Herodías. Era una mujer adúltera. San Juan Bautista dijo la verdad y por eso le cortaron la cabeza. Si nosotros amamos a Jesús, tenemos que amar la verdad, porque Cristo es la verdad. Y por eso preparando la homilía, pensaba en tres puntos, tres propósitos que todos, yo el primero, tenemos [resoplido] que sacar del evangelio de hoy.
En primer lugar, no mentir. Por ahí hay que empezar. ¿Cuál es el primer propósito que vamos a sacar? No mentir. No nos acostumbremos. A veces nos pasa a todos decir mentiras, entre comillas, piadosas. No hay mentiras piadosas, hermanos. Piadosas son las religiosas que están en los conventos. Mentira es mentira. Es verdad que a veces se nos sale la mentirita para salir el paso, pero hay que luchar para decir siempre la verdad. Primer punto, para ser mártires de la verdad, decir siempre la verdad. La verdad nos hará libres.
Segundo punto, enseñar la verdad, sobre todo en temas religiosos, hay mucha ignorancia, hermanos, demasiada ignorancia religiosa. Por eso te das cuenta, lo vemos, que muchos católicos se salen de la iglesia y terminan en alguna secta. ¿Por qué? No por mala intención, por ignorancia. Tenemos que enseñar la verdad. Hay católicos que no saben que Jesús está realmente presente en la Eucaristía. Por eso pasan de largo cuando ven una iglesia abierta pasan de largo. No se dan cuenta que dentro del sagrario, ¿quién está? Jesús. [carraspeo] Incluso uno ve uno pone el santísimo y hay gente que pasa de largo, no hace ni siquiera un una venia por lo menos. No debería serse una jeruflexión. ¿No se han dado cuenta que ahí está Jesús? Porque nadie les ha enseñado. Por eso hay que enseñar la verdad. ¿Quién es Jesucristo? ¿Quién es la Virgen María? Los mandamientos. ¿Cómo te vas a confesar bien si no sabes cuántos son los mandamientos y cuáles son los mandamientos? A ver, voy a hacer una pregunta de catecismo básico. Séptimo mandamiento. Piensen en los políticos. No robarás. Hay que saber los mandamientos, hermanos, para confesarnos bien. Enseñemos la verdad. Decimos la verdad, enseñamos la verdad. Y eso empieza en la casa.
Y un tercer punto es no aceptar en nuestra vida ninguna ideología, ni de izquierda ni de derecha. Toda ideología es mentirosa. Toda ideología es mentirosa. ¿Quieres un ejemplo? La ideología de género. Nosotros somos o varones o mujeres. Si tienes cromosomas Xi, eres varón. Si tienes cromosomas XX, eres mujer. Esto del género es una mentira. No es que yo me siento mujer, un momentito. Si tienes cromosomas XI, eres varón. Otro tema son las opciones. No hay que humillar a nadie, no hay que aplastar a nadie, pero hay que decir la verdad. El matrimonio es entre varón y mujer. O somos varones o somos mujeres. Pero la ideología de género miente y pervierte a niños, adolescentes, confunde la identidad sexual y genera una serie de comportamientos pecaminosos, antinaturales, que ofenden a Dios y ofenden a la persona humana. Hermanos, no aceptemos ninguna ideología, hay que aceptar el evangelio.
San Alfonso María Ligorio se dio cuenta de la ignorancia religiosa que había en su tiempo y por eso nos ha dejado multitud de libros sencillos, sencillos todos. Y uno de mis libros favoritos, con esto termino, es el libro que escribió sobre la Virgen María. ¿Alguien lo ha leído? Las glorias de María. San Alfonso Marí Ligorio nos ha dejado uno de los libros más bonitos sobre la Virgen María. ¿Cómo se llama? Las glorias de María. Él decía lo siguiente. La oración de los santos es poderosa porque es la oración de los amigos de Dios, pero la oración de la Virgen es mucho más poderosa porque es la oración de la madre de Dios. ¿Quedó claro? La oración de los santos es poderosa, ¿no es cierto? Ustedes tienen sus santos favoritos. Seguramente San Esperito que lo hace todo rapidito o San Judas Tadeo. Aquí hay mucha hinchada. Está muy bien, está muy bien, pero no te olvides, las oraciones de los santos son las oraciones de los amigos de Dios y tienen su poder. Pero más poderosa es la oración de María porque es la madre de Dios. Pidamos a la Virgen hoy que nos ayude para que, como pasó con la vida de San Alfonso María Ligorio, nos convirtamos también de verdad nosotros. Digamos siempre la verdad, enseñemos la verdad y no aceptemos ninguna ideología en nuestra vida. Aceptemos solo el evangelio. Que así sea. Amén.
Hermanos, hoy estamos celebrando a San Alfonso María Ligorio, quien era un niño genio. A los 19 años y era abogado, ganaba todos los juicios, quería la gloria humana, pero tuvo un chasco en su vida profesional y eso hizo que replanteara también su fin. comenzó a buscar la gloria de Dios, se convirtió de verdad, llegó a ser sacerdote, obispo, nos ha dejado una gran cantidad de libros, la práctica del amor a Jesucristo, los mandamientos, preparación para la muerte, las glorias de María, etcétera. Todos ellos muy sencillos de leer porque él quería enseñar la verdad. Hoy el evangelio nos lleva a buscar siempre la verdad. Hemos escuchado cómo murió San Juan Bautista. Murió por decir la verdad. Le cortaron la cabeza por denunciar un adulterio. Tres puntitos, hermanos, como propósitos de hoy. Uno, decir siempre la verdad, no mentir. Cristo es la verdad. Dos, enseñar la verdad. Sobre todo en temas religiosos, hay que enseñar la verdad. Por eso hay que conocer nuestro catecismo básico para enseñar la verdad. Hay gente que no sabe cuáles son los mandamientos, no sabe cuáles son los sacramentos, no sabe quién es la Virgen María, por eso le engañan y luego se sale de la Iglesia. Hay que enseñar la verdad. Y además tres, no acepta ninguna ideología. Nosotros seguimos a Cristo, no seguimos una ideología. Lo que tenemos que aceptar es el evangelio. Vamos a pedirle a nuestra madre que nos ayude a ser mártires de la verdad. San Alfonso María Ligorio nos ha dejado un libro muy bonito, Las Glorias de María. Les animo a que lo lean. Y él decía que las oraciones de los santos son poderosas. Claro que sí, son los amigos de Dios, pero más poderosa es la oración de María porque es la madre de Dios.
Dios te [resoplido] salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por [gemido] nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús, conmigo. Dulce Corazón de María, se la salvación de San José, ruega por nosotros.
Como hacemos todos los sábados, rendimos homenaje a nuestra madre santísima cantando la salve.
[música] Salve reina, [canto] [música] madre y vida [música] es nuestra sangre. [música] A te clamamos. [música] A Jesús [música] [música] y no [música] [música] la manostra y [música] oscuros misericord Señores, [música] vamos con [música] Jesús. [música] C instruí conos [música] [música] [música] [música] María [música] Ora pronobi santa deit. [música][canto]
Oremos. Dios omnipotente y siempre que con la ayuda del Espíritu Santo preparaste el cuerpo y el alma de la gloriosa Virgen y Madre María para que fuese merecedora de ser digna morada de tu hijo. Concédenos que, pues celebramos con alegría su conmemoración, por su piadosa intercesión, seamos liberados de los males presentes y de la muerte eterna. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén. Divin auxiliiscum. Amén.
[música]
El Señor esté con ustedes. Espíritu. La bendición [carraspeo] de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. Pueden ir en paz.
[música]