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Muy buenas a todos. Tenemos el día de hoy una nueva clase virtual, el curso de desarrollo personal. En las clases pasadas hemos hablado de los inicios y los antecedentes de la filosofía medieval y también hemos visualizado un documental sobre la misión evangelizadora y hasta peligrosa de San Pablo, o también conocido como Saulo de Tarso.
Que era necesario que ustedes logren ver el documental para contextualizar o preparar el terreno de lo que viene ya la filosofía medieval. En esta primera etapa, llamada la característica, en la clase del día de hoy, emocionante es comunicar y advertir que deben estudiando sus tareas a correo electrónico y como toque a una práctica, examen, análisis y visualización, ingresar a la plataforma Microsoft Teams para desarrollarlo en la obra de clase.
Dicho esto y sin más preámbulo, vamos con la clase del día de hoy denominada "La Filosofía Medieval 1: La Patrística". Bien, entonces, como ya hemos dicho anteriormente, la característica va a corresponder el primer gran periodo de la filosofía medieval. No vamos a situar entre el siglo VII y el siglo VIII después de Cristo.
¿Y qué pasa en los primeros siglos? Siglo I, siglos II. Justamente en esos primeros siglos se da el contexto del documental que hemos visto, ¿correcto? La muerte de Jesús, la resurrección de Jesús, San Pablo, la misión de San Pablo, sus viajes a Corinto, Éfeso, Atenas y posteriormente la muerte de San Pablo. Todo ese período del cristianismo incipiente de los primeros años después del nacimiento, resurrección de Cristo, se va a llamar el período del "Paleocristianismo".
Pero ya en el período del siglo VII, del siglo VIII, ya se da la Patrística con la obra cumbre de su máximo representante. Nos referimos a San Agustín de Hipona, que lo vamos a ver más adelante en esta clase. Luego del siglo VIII al siglo XV viene la segunda etapa llamada la Escolástica. Después de ese período, pues va a finalizar lo que llamamos la filosofía medieval y va a dar paso a otro tipo de filosofía ya moderna.
Es el primer período de la filosofía en la Edad Media con el fin de tratar de justificar y complementar la lucha entre la fe y la razón. Vamos a ver que la fe va a querer ganar terreno a la razón, pero como no va a poder competir en estas instancias, van a tratar de justificarse o complementar algunas teorías entre fe y razón para unificarlas. Recordemos que el cristianismo bebe mucho de las influencias del neoplatonismo, entonces vamos a ver que en esta lucha se dará una unión, más bien, entre la filosofía y la teología.
Esta primera etapa la denominamos Patrística, ya que es el período de la elaboración de las grandes doctrinas y los padres de la Iglesia, los primeros. Entonces, vamos a ver ahora qué busca o qué fin tiene la Patrística. ¿Correcto? Entonces, vamos a ver qué la Patrística busca justificar la fe desde la razón. También va a buscar defender el cristianismo de las religiones paganas, de las herejías y de la cultura grecorromana.
No solamente el cristianismo fue la única religión, también hubieron otras como, por ejemplo, el maniqueísmo, que es una religión persa. Actualmente, dirán, en ese momento. Entonces, por ejemplo, que no cultivó y ponga era maniqueo antes de convertirse al cristianismo. Pero la religión cristiana va a buscar defender porque va a pensar que únicamente la única religión fiel y verdadera es el cristianismo y va a defender de las demás religiones paganas, las herejías, las blasfemias y toda la cultura grecorromana que venía anteriormente.
Ahora vamos a ver, pues, el tema principal. El tema principal de este período de la Patrística se da en torno a la reflexión filosófica de Dios y, por lo tanto, las relaciones que van a existir entre la fe, la religión y la razón. La filosofía, el tema principal será justamente eso, la relación de Dios y cómo la fe va a iluminar a la razón. Ojo, la fe va a iluminar a la razón. ¿Qué quiere decir eso? Que fe y razón son indispensables para comprender el mensaje o significado del encuentro con Dios.
Entonces, teniendo como única y verdadera religión al cristianismo, ya que es obra y palabra de Dios, en los primeros siglos de los padres de la Iglesia comenzaron a armonizar, armonizar racionalmente la fe y la filosofía. Estos esfuerzos culminan con la aparición de la obra cumbre del máximo representante de la filosofía de la Patrística. Nos referimos a San Agustín de Hipona, que como dije anteriormente, no fue cristiano en sus inicios, fue maniqueo, una religión pagana persa que actualmente corresponde a Irán.
Correcto. Ahora vamos a ver un poco más sobre la vida y obra de este gran pensador, uno de los primeros padres de la Iglesia, que fue San Agustín de Hipona. San Agustín de Hipona nace en Tagaste, lo que es ahora Argelia, en el año 354. Ojo, hablamos todo esto después de Cristo. San Agustín de Hipona es el punto medio de transición del pensamiento teológico que va a unir, pues, un poco de lo clásico con lo medieval. Es, no es la nueva concepción teológica con la religión.
Bien, entonces, vamos a ver que en el año 384 vive y se traslada a Milán, donde comienza a enseñar retórica. Él viaja de su natal, llega a Italia y comienza a recibir las influencias grecorromanas, especialmente las influencias neoplatónicas. Acá en este período está Plotino, que lo hemos visto en la clase pasada. Y a los dos años después, en el año 386, se convierte al cristianismo, iniciando una teología para defender las bases del cristianismo.
Y ojo, no solamente queda ahí, sino que su obra cumbre va a ser cuando se convierte en obispo de Hipona en el año 396. Llega a la cúspide y se convierte en una ciudad al norte de África de Hipona y lamentablemente fallece en el año 430. Vamos a ver que San Agustín se convierte en obispo de Hipona y ahora se le conoce como San Agustín de Hipona en esta ciudad al norte de África.
Y ahora vamos a ver el planteamiento filosófico. ¿Qué es lo que propone San Agustín? ¿Qué es lo que busca o cuáles son sus concepciones filosóficas y teológicas? Vamos a ver que como primer planteamiento de San Agustín de Hipona es que su filosofía va a ser una síntesis de cristianismo con el neoplatonismo. Considera a la filosofía que es la búsqueda o el camino existencial de la felicidad, pero a través de la enseñanza o es posible a través del que nos lleve a buscar el mensaje de Dios.
Entonces, va a ser que fe y razón se unan. ¿Correcto? Pero para hallar la razón tiene que estar iluminada por la fe y la felicidad únicamente se va a lograr en la búsqueda y el encuentro de la palabra de Dios. Vamos a ver que hay más que hablar, hay más que el tratamiento de San Agustín de Hipona. Podemos decir también que por ello Dios irradia nuestra razón con su luz en esta llamada búsqueda interior. Hay que encontrarla en el interior del alma misma, ya que es ahí donde se va a dar únicamente la iluminación divina.
Correcto. San Agustín de Hipona plantea la interioridad, la búsqueda interior mediante la fe que va a iluminar a la razón y la única forma para que nosotros nos iluminemos es en nuestra alma, en la llamada iluminación divina para encontrar la paz de Dios. Entonces, basándose entre la razón y la fe, nos dice que no hay contradicción alguna entre la fe y la razón. Ojo, muy importante. Es por ello que los primeros padres de la Iglesia con San Agustín de Hipona se esforzaron al máximo para justificar y complementar la manera de pensar griega con la del cristianismo.
Y al igual que Plotino en este neoplatonismo, San Agustín de Hipona afirma algo muy importante en su concepción: que el mal es la ausencia de Dios. Dios va a ser el creador del mundo, del universo, y únicamente el mal se da por desobediencia del hombre o por la ausencia de Dios. Esta parte va a ser muy importante que nos dice que Dios y la creación en el mal resalta que el mal no tiene existencia propia, es algo que no es o no existe, porque la creación de Dios fue buena y perfecta y el mal se debe a la desobediencia de los o como él decía, toda buena voluntad es obra de Dios.
Si crees, llegas a comprender. Si no crees, no comprendes. Y si es que no crees, el mal viene por la ausencia de su palabra o por la ausencia de Dios. Muy certeras las afirmaciones de San Agustín de Hipona. Es por ello entonces que la búsqueda de Dios no es solo un camino intelectual para San Agustín de Hipona. Significa que debe ser algo voluntario, encontrarnos con Dios, que no nazca no por obligación. ¿Correcto? No es algo intelectual. Si es que yo quiero iluminar mi razón, voy a conseguir la fe de la religión. No, sino que debe ser algo armonioso, algo voluntario, algo conseguido con mucho amor para el encuentro con Cristo.
Ojo, el hombre no solo busca la verdad en Dios, sino también la felicidad, y esta se consigue a través del conocimiento y el amor al encuentro con Dios. Por eso que hay otra frase de San Agustín de Hipona que nos dice: "Ama y haz lo que quieras". Escritas con voluntad, con amor, pues a lo que quieras, pero eres consciente de tu propia voluntad que puede ser seguir a Cristo o en su palabra. Dijo es correcto. Y también nos dice, como ya dije, si no crees, no llegarás a entender, dando significado en la razón para poder creer en la iluminación de Dios y el alma.
Y como parte final del planteamiento filosófico de San Agustín de Hipona, vamos a ver qué nos dice sobre el alma. Recordemos que va a estar influenciado por Platón. Recordemos que Platón nos dice que el alma se divide en dos entes: el cuerpo, la materia, y el lado espiritual. Y para San Agustín de Hipona también va a ser algo similar, siguiendo el neoplatonismo. Nos dice que el ser humano tiene dos sustancias: material, espiritual. El cuerpo pertenece al mundo físico y el alma pertenece al mundo de las ideas.
Correctos. Recordemos el mundo de las ideas, teoría de las ideas, Platón, neoplatonismo, que este anís, todo está amarrado. ¿Correcto? Entonces, el lado espiritual es donde está el alma para poder reconocer a Dios en este mundo de las ideas y también cuando este mundo pasa al mundo físico. ¿Correcto? Vamos a ver que Dios nos da el pecado original. Otra de las construcciones importantes del planteamiento de San Agustín de Hipona es que por desobediencia de Dios, al ser arrojados del paraíso, y todo el pecado original también nos transmite el pecado original a todos nosotros.
Y la única persona capaz de poder salvarnos del pecado original es Dios. Nosotros como hombres no podemos pedir que nos salven del pecado original. Si solamente Dios con su misericordia nos puede salvar del pecado original. No hubiese Agustín que tampoco nosotros podemos pedir que nos limpien el pecado original. No es una obligación, pero Dios con su misericordia y su perdón nos va a limpiar. Es el único que nos va a poder salvar del pecado original. ¿Correcto? Ya que, como dije, Agustín de Hipona, toda la humanidad entera entró en perdición después del pecado original y solo Dios puede salvarnos, ya que según su pensamiento somos arcilla en la mano de Dios.
Es solamente dependemos de él en su total misericordia. Bien, hemos llegado pues al final de la clase. Hemos hablado de los grandes rasgos de San Agustín de Hipona, la importancia que tiene él para la Patrística en esta primera etapa de la filosofía medieval. Va a quedar como actividad pues investigar algunos datos anecdóticos, algunos datos biográficos de San Agustín de Hipona y también se van a cuestionar las siguientes dos preguntas para ustedes:
Según el pensamiento de San Agustín de Hipona, ¿creen que el mal es la ausencia de Dios?
¿Creen ustedes que la fe siempre va a guiar e iluminar a la razón?
Van a responder y ya saben que me envían al correo electrónico todas las actividades que se dejan cada semana. Entonces, sin nada más que añadir y agregar, nos vemos en la clase sobre esta clase, eventualmente en una también clase nueva siguiente de filosofía con la Escolástica. Nos vemos, chicos. Chau, chau, chau, chau.