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Sin Formato - Temporada 2 - Episodio 5 - Vidaflor Cabada Lara: ¡Ingeniería! ¿En qué?

Barlovento Films42:11

Transcription

[Música] Hola vida flor cavada. Muy buenas tardes, Don Jaime. Muchísimas gracias a ustedes por la invitación. Es un honor estar aquí para venir a platicar un poquito, pues de lo que somos, de lo que hacemos y pues todo lo que ustedes nos pregunten.

[Música] La Pollera colorada, definitivamente. [Risas] Era, por decirlo así, crecí escuchando cumbias durante toda mi vida y al principio la aborrecía, ¿no? Pero era lo que me daba de comer y lo entendí ya bastante grandecita. Mi papá era ingeniero, bueno, era porque se dedicaba antes a eso, ahora ya no se dedica a eso. Era ingeniero de audio y sonorizaba a muchos, a muchos grupos musicales, ¿no? Varios de aquí de Veracruz, entre ellos Los Flamers, Los Juniors, Los Audaces del Ritmo, los brujitos de Catemaco y pues andaba todo el tiempo en en los bailes con él en la cumbia y pues era algo que que escuchaba, ¿no? Pero si de niña lo aborrecía, no sé por qué, quizás porque lo tenía que escuchar mucho tiempo, pues quizás en casa o era algo que se o quizás era algo que me quitaba mi papá también, ¿no? Porque él viajaba mucho por por esa situación. Entonces, pero no, ahora ya me encanta. Sí, la verdad es que sí me ha encantado ser cantante, ser actriz, ser artista, dedicarme a esa parte, ¿no? Ser bailarina, desarrollarme más.

Pasaba mucho y recuerdo en este momento, ¿no? Cuando eran pequeñas, mi hermano, que pues después le siguió los pasos a mi papá en la parte de la música, él me ponía, no sé, los discos que de Gloria Trevi o de Alejandra Guzmán y me decía, "No, ahora lo vas a hacer así y así", y me dirigía, ¿no? Y me gustaba. E incluso en un en una época cuando tenía yo como 11 años, él tenía un grupo musical que se llamaba Los Nerds y entonces ensayaban en la cochera de la casa, como cualquier adolescente, ¿no? Y este y un día le dicen, "Oye, este, vamos a poner las de Alejandra Guzmán", dice, "Vamos a traer una chava que va a cantar". Pues yo era una niña, ¿no? Como iba a cantar a hacer el amor con otro, pues si ni siquiera sabía qué significaba. Pues ya el que ponen a cantar a la chica se salía de tiempo, se salía. Él agarra y dice, "A ver, traigan a mi hermana", y me dan el micrófono y empiezo a cantar. No, pues ya te quedas para esto. Tenían una una tocada en en el auditorio Tamsa, que está, pues enfrente de Casa Tamsa, ¿no? Dices, "No, pues te vas a aventar acá". Yo, pues sí, ¿no? Como niño, pues aún no le da pena, ¿no? Ahí vamos y sí me acuerdo a la gente aplaudiendo y yo ahí cantando y pero sí es algo que se me ha quedado pendiente en el tintero, ¿no? Me hubiera gustado este tomar clases de canto para tener mejor afinación, educar más mi voz, ese tipo de cosas, ¿no? Al quizás algún día las pueda lograr, no sé. Todavía no me muero.

Bueno, de hecho, me siguen cantando, me siguen cantando Veracruz y sus tradiciones. A mí, por ejemplo, el carnaval era algo que me encantaba de niña y después de adolescente me me fascinaba, ¿no? No era tanto el carnaval que conocemos hoy en día en donde van, pues a la, digamos, a la borrachera y a la fiesta y demás. O sea, no, era algo más más bonito, más vistoso, más colorido, lleno de también de los trajes típicos de Veracruz y de México. El Zócalo, el malecón tenía otra, pues otro aspecto, quizás más cuidado a como estamos ahorita, que realmente, pues está deplorable, podemos decirlo de esta manera. Decía, "No, a mí me fascina ver a la playa y ir a recoger conchitas". Ahorita ya ni hay, yo creo que nos las acabamos en nuestra época. Pero sí, mi mamá acostumbraba a ir, no sé, a las seis de la mañana para que no nos agarrara tanto el sol y a esa hora nos llevaba a la playa y con naranjas, sándwiches. Era un Veracruz quizás más familiar que a lo que tenemos hoy en día, que tampoco, desgraciadamente, tampoco nos hemos ido al lado completamente turístico, ¿no? Porque a Veracruz le falta muchísimo apoyo en ese sentido, hay mucho que mejorar. Pero creo que nos estamos saliendo, que se ha perdido completamente la esencia, ¿no? De irse a sentar al malecón a tomarse una nieve o a comer un esquite, estar con la familia. O sea, sí siento yo, ¿no? Es mi perspectiva.

Hoy en día, pues me ha tocado ver diferentes cambios, porque cuando está estuve en un ballet folclórico que se llama Tradiciones de México y pues nuestro principal lugar en donde bailamos, pero en el Zócalo, ¿no? Antes, pues era la plancha completamente sin nada y llegaban y ponían la tarima, el procuraban que siempre el Palacio estuviera bonito, estuviese pintado, los portales, la catedral. Y después lo cambiaron a que ahora el escenario fuera en donde había una fuente y quitaron la fuente. Y, pues digamos que esa parte, el Zócalo, la mantienen, pero de ahí en fuera el resto de los de los edificios alrededor, las casas alrededor, la verdad es que no. El mismo lugar en donde hoy se encuentra el ballet, donde yo estaba, pues también tiene condiciones bastante, bastante malas, porque pues tampoco reciben un apoyo del ayuntamiento como tal. Y así innumerables casas que incluso hemos visto caer, ¿no? Ha habido casos o hemos escuchado, leído que van las personas caminando y caen pedazos de techo. Es deplorable nuestro centro histórico, da tristeza, ¿no? Y da coraje también, ¿no? Porque vemos en donde sabemos que hay dinero en el gobierno y que se va, pues en otros en otros rubros, en otros lugares que quizás no están llegando a donde se tienen que invertir.

Cuando yo iba a seleccionar carrera, yo quería estudiar Ciencias de la Comunicación. Al principio era algo que estaba como más apegado a lo que yo quería estar detrás de un micrófono, aprender, etcétera, ¿no? Pero cuando llegué ahí, hablé con mi papá y le dije, "Oye, papá, es que yo quiero estudiar Ciencias de la Comunicación". Me dijo, "Te vas a morir de hambre, dice. Mejor estudia ingeniería". Y yo, pues ingeniería, ¿en qué? Se puso en lo que has visto aquí toda la vida, porque él reparaba equipos. Yo, pues no es lo mío, pero pues vamos a intentarlo. Yo solía ser muy, muy obediente, lo que mis papás dijeran, eso se hacía. Nunca fui, fue muy, muy poco, muy poco rebelde. Creo que mi mayor rebeldía fue haber tenido a mi hija mientras estaba estudiando, pero de ahí en fuera, si ellos decían, "No sales", no sales. Les decía, "No". Mi papá dijo, "No, pues ingeniería electrónica". Vale, pues ingeniería electrónica. En el camino, pues me fue gustando, porque sí, realmente cuando era muy pequeña, pues mi papá reparaba los equipos de los mismos grupos, llegaban y le daban este y yo aprendí a soldar, a medio transistores, a medir resistencia desde muy chica. Entonces, pues sí, conocía lo que un poco de lo que iba a ver. No era mi pasión, pero sí me gustaba y pues ahí vamos.

Ahorita actualmente hago otra cosa, ¿no? Tan apegada a lo que estudié. Sí tiene relación, pero no, no es lo mismo. Digo, no estoy diseñando circuitos integrados, ni estoy programando, ni haciendo innovaciones electrónicas, como quizás mi papá hubiese esperado, ¿no? En la parte de estudiar una ingeniería electrónica. Pero bueno, estoy haciendo otras cosas en la parte industrial, que que pues a mí me me agradan, me gustan. Tiene su lado frustrante, como yo creo que todas las carreras y todo lo que una persona decide hacer, también tiene, pues ese lado que nos cuesta trabajo, ¿no? Pero bueno, pues ahí, ahí vamos. Ya tengo, pues varios años de dedicarme en el rubro de la parte de análisis de riesgo, tanto para industrias de procesos como para industria, para las maquinarias, las la parte de manufactura, en la parte de dar cursos, estudios de confiabilidad, que van un poquito de la mano con la ingeniería que estudié, van más de la mano con otro tipo de ingenierías como ingeniería, ingeniería mecánica, este ingeniería industrial. Pero bueno, vamos a hemos aprendido un poco de de todo a lo largo de estos años desde que egresamos de la carrera, ¿no? Que por cierto, que cuando yo egresé de la carrera dije, "No, yo ya estoy lista, lo sé todo". Hasta que alguien me dijo, "Mentira, tienes en blanco". Y yo decía, "Pero por qué, si mis noches se desvelos y tanto tiempo estudiando y matándome y buscando un libro y otro y otro, ¿pero por qué me estás diciendo eso?". Hasta que finalmente lo entendí cuando ya empecé a trabajar y pues no, no sé nada. Y es algo que ahora, quienes llegan conmigo como residentes a la empresa donde donde formo parte, es lo primero que les digo, "Tengan en cuenta que vienen en blanco". Que es algo complicado. Los he visto, pues batallar, quizás como yo batallé al principio, el entender esa parte. El venir también, pues quizás algo que ha observado entre los jóvenes que llegan a trabajar conmigo es que vienen con un, pues no con un ímpetu, un muchas ganas de aprender, si no vienen más bien con la esperanza de de que, ay, bueno, ya llegué, soy el ingeniero y me van a pagar miles de pesos porque soy yo. Y no es así, ¿no?

Bueno, en la carrera éramos seis mujeres. Cuando iniciamos, me parece que en mi generación nos graduamos tres o cuatro, no recuerdo bien. Si era como, pues un poco una competencia entre nosotras más que el apoyarnos, porque efectivamente, ¿no? En ese momento era una carrera dominada por los hombres y pues te había que estar muchas veces a la par. Cuando egreso y empiezo a trabajar, pues me pasó mucho que al ir las primeras veces a campo, a la industria, los operadores y la gente se burlara de mí porque decían, "Ay, ahí viene la ingeniera, ¿no?". Y ellos hablaban de sus años de conocimientos y, por ejemplo, si les daba una instrucción, me decían, "No es que estás equivocada, esto no se hace así". Pero como no, si aquí ya lo vimos en el plano, ya lo plasmamos. "No es que una cosa es lo que ustedes ponen en el papel y otro lo que nosotros podemos hacer". Y entonces, pues básicamente me chamaqueaban, ¿no? Por decirlo de alguna manera, básicamente me chamaqueaban y se burlaban. Pero pues eso me ayudó mucho a forjar mi carácter, ¿no? Porque algo que sí tendríamos que tener todas las mujeres ingenieras es un carácter bastante fuerte y sí, saber marcar ciertas líneas, saber marcar ciertas directivas con las personas que trabajan contigo. Ahora hay otras normas que ya nos están diciendo, "Oye, tienes que bajarle un poquito aquí y buscar más tomar cursos de liderazgo, irte más por este lado, porque mira que está bien, hay que aprender a tener el trato con con las personas, ¿no? Con el personal, entender que cada uno de ellos puede llegar a tener problemas y situaciones". Pero a veces abusan. Y esa es la parte que como empresaria más me ha costado, o sea, porque ¿qué pasa? Yo yo suelo escuchar mucho a las personas que trabajan conmigo de que, "Ay, bueno, que si alguien tiene un problema y está en mis manos ayudarle, pues le ayudo". Pero me ha pasado que llega el momento en el que abusan de, "Oye, ayúdame otra vez y ayúdame otra vez, o ahora necesito más". Y entonces ahí es donde se empieza a complicar, porque también te vuelves el malo de la historia, ¿no? Después de ser el buen, el jefe buena onda, el que ayudaba, pues ahora a veces no se puede, ¿no? A veces sí puedes apoyarles en ciertas cosas, pero pues también hay que tener ciertos límites. Y pues sí, esa es la el manejo del, al final es algo que que me ha costado bastante en la parte de como empresaria, porque una cosa era manejarlo personal como jefa de grupo en la parte de la ingeniería, como parte de un proyecto, pero ya estar, digamos que después de mí no hay nadie más. Ahí sí se me ha sido más complicado, porque hay que ver todo lo administrativo, lo técnico, nuevamente, la parte del trato con el personal. Eso, eso es bastante, bastante complejo, al menos, al menos para mí, sí lo es. Quizás para otras personas no, porque pues trato de escuchar a la gente, ¿no? Y luego pienso, bueno, es que a mí me trataron por años así de esta forma y no me gustaría a mí como jefa tratarlos. Pero igual y es un poco mi utopía de cómo veo las cosas, porque la gente no, no sé, no quiero decir que a lo mejor no le den un valor a ese tipo de apoyos, ¿no? Pero quizás lo ven, "Ah, bueno, este está bien, no importa que si mañana no vamos a trabajar, no va a pasar nada, no nos va a descontar porque nada más le vamos a avisar que estamos enfermos". Y pues sí, a lo largo de de toda esta carrera como como ingeniera, creo que estoy en la etapa más compleja, ¿no? Porque bueno, por un lado, este soy empresaria, por otro lado, pues continúo trabajando para otra empresa y bueno, también doy clases. Entonces, sí, estoy como en un malabar ahí en la parte laboral, digamos. Pero es, pero al final, cada una de las cosas que desempeño en cada lugar, pues es algo que me gusta mucho, que le encuentro su encanto, ¿no? Por ejemplo, había hecho una pausa en las clases, hoy doy clases en una maestría por la misma saturación de ser empresario y también trabajar para otra empresa y dije, "No, pues voy a hacer una pausa". Pero hoy por hoy, realmente me hace mucha falta y de hecho voy a retomar nuevamente las clases. Semana más o menos empieza la interacción de otro tipo con con otras personas, ¿no? Porque aunque son clases en línea, pues hay una interacción semanal con con los alumnos. Ya todos son, la mayoría son ingenieros, algunos recién egresados, otros con mucha experiencia, otros jubilados. Y como que es otro tipo de temática, ¿no? Y eso, pues pues también ayuda como que a liberar un poco el estrés de todo lo demás, de todas las otras cosas que generan. Así que, bueno, pues fui madre a los 21 años, estaba en la carrera, complicado, sí, pero no imposible. He tenido la fortuna de tener mucha ayuda, ¿no? Mucho apoyo, tanto familiar como de amistades. Hoy es un tema sensible y ese viaje ha sido más difícil todavía, a veces por mi trabajo he tenido que viajar mucho y la he tenido que dejar sola, obviamente, no sola sola, pero sí ha sido complicado. Y hoy en día estoy bien feliz y bien orgullosa de ella, porque a sus 18 años es una joven centrada, sabe lo que quiere, ya aprendió un oficio además, además de su de su carrera y lo que está estudiando. Y a pesar de que no he estado ahí siempre, y esa parte es complicada, es sensible para mí, pero no es imposible porque no lo ha sido. Hay que saberlo manejar, hay que tratar de estar en los momentos más importantes y sacrificar, quizás algunos. Y también hacer la partícipe. Creo que es ha sido la clave de mi éxito, ¿no? El hacerla partícipe de todo lo que hago. Ella ha estado involucrada desde mi primer trabajo hasta el día de hoy como empresario. Y eso, creo que, no sé si bien entienda lo que hago, pero sé que entiende por qué muchas veces no estuve.

Yo vivía en en el Ejido Primero de Mayo, que bueno, Primero de Mayo Norte, que pues también es una de las colonias, pues más antiguas de Boca del Río. Primero está de las más, más antiguas, es la Carranza y donde siempre ha tenido un muy manafarma, el manantial, que es donde tiene en su casa ahora. Y bueno, pues Ejido Primero de Mayo Sur y Ejido Primero de Mayo Norte. Ahí vivía y ahí llegamos cuando, bueno, yo cuando nací ahí. A mí todavía me tocó desde donde tengo uso de razón, que las calles eran completamente de tierra. Entonces, en aquellos, no había ni siquiera drenaje, no había nada. Había, recuerdo mucho a una persona que se llamaba Doña Julia, que era de un partido político, ¿no? Pero era muy, pues de hueso colorado, ¿no? Del PRI. Y entonces ella empezó a reunir firmas con todas las personas de la colonia, empezó a buscar que a las amas de casa de la colonia se les capacitara y iban reposteras, iban costureras. Y luego logró que con la recolección de firmas y todo el tiempo que se andaba moviendo, pusieran el drenaje. Me tocó ver cómo ponían los tubos enormes. En ese momento, cuando estaban escarbando, yo me acuerdo que estaba aprendiendo a andar en bicicleta, ya grande, por cierto, por ahí de unos, ¿qué será?, unos once, doce años más o menos, que era más o menos en la época en la que tenía mi hermano el grupo. Entonces metían los tubos y yo que salía todavía andar en la bicicleta en medio, ¿no? Cuando ya estaba ya aplanando la calle. Y finalmente, pues se pavimentó de de concreto hidráulico. Es una de las de las de las pocas colonias que está completamente pavimentada de concreto hidráulico. Y se sigue, desde que la recuerdo que lo pusieron, pues ahí está. Y ya no le dan, tristemente, no le dan mantenimiento, pero no lo ha necesitado, porque entre los mismos colonos, pues cuidan el el espacio, ¿no? Lo que tienen al frente de su casa. Ese colonia, pues a mí me, aparte de que me llena de nostalgia, todavía me gusta porque los vecinos se conocen, ¿no? Pasaron todo esto juntos y pues todavía eran de que, "Ay, vamos a a la casa de tal vecino", o si necesitabas ayuda o algo, pues puedes confiar, ¿no? Cosa que no he observado en en, por ejemplo, en donde vivo actualmente, es más difícil conocer a los vecinos, ¿no? No hay como esa apertura de, "Ay, bienvenido, vecino, a mi casa, lo que necesites". No. Y ahí en el en el Ejido Primero de Mayo todavía se da mucho eso, ¿no? De hecho, los vecinos de la casa contigua son mis padrinos, este, mis padrinos de comunión y es y pues eran la mejor amiga de mi mamá, mi madrina, ¿no? Entonces, sí, en esas épocas.

Y luego, pues fui a la a una primaria que se llama Ford 47. Y si se preguntaban si fue patrocinada por la Ford, sí. En un momento nos tocó, estaba en tercero de primaria cuando la escuela ya estaba como en un momento medio, pues deplorable. Llegaron los dueños de Ford y tumbaron la escuela por completo. Entonces, a nosotros nos mandaron a tomar clases en casas de quien prestaba su casa y cerca de la colonia. Y así fue, transcurrió tercero y cuarto de primaria hasta que nos entregaron la nueva escuela, donde ya venía con el logo un Ford de 1947. Y pues la escuela se sigue llamando ahí así, este, Ford 47. Y ahí está todavía. Aprendí a tocar la guitarra, el teclado y la flauta. Entonces, yo todos los días iba a la secundaria cargando mi guitarra, mi mochila y mi teclado. Y obviamente, dentro de la mochila, la flauta. Me quedaba a veces hasta las tres, cuatro de la tarde ahí, bien feliz, este, tomando las clases adicionales que daban los maestros. Qué bueno, pues por supuesto, eran eran gratuitas, ¿no? Porque hasta eso es algo que que recientemente platicaba con mi hija, le decía que en aquellos tiempos o en aquellas épocas en las que yo era niña o era adolescente y quería hacer algo, buscaba el lugar en donde lo dieran gratuito o fuese un poco más económico, ¿no? Para que mis papás no tuvieran que desembolsar mucho dinero, ¿no? Y en estas épocas, pues creo que hay menos, menos opciones en ese sentido. Mi mamá me llevaba con una muchacha que tenía su propio ballet y callejero, y literal era en la calle. O sea, llegábamos y costaba cinco pesos la clase. Vamos, la clase. Y era Jarocho y Hawaiano. A los diez años, más o menos, tenía. Íbamos todos los días y ella me llevaba. Y nunca, nunca pude bailar con los demás, porque en ese momento no había presupuesto para comprarme los trajes. Mis hermanos, pues estaban, pues ya más grandes y obviamente, pues había que pagarles la escuela a ellos también y era complicado para mi papá, pues y dividirse, ¿no? Y así, pues así era la vida, flor. De ese entonces, como que, pues para mí, sí, es el ajonjolí, los moles, en todo tenía que ver, en todo tenía que estar, que si la obra de teatro, que si es ahí, ahí estaba. Era algo que me que me gustaba mucho. Mi mamá tiene 16 años que que falleció. Mi mamá venía de un rancho que se llama La Camacha, que está cerca de la Mixtequilla, ya más o menos como a dos horas, hora y media, sí, más o menos de de aquí de Veracruz. Solamente una de mis tías tiene un rancho que continúa yendo todos los días. Y este y me la he encontrado varias veces. Me ha dicho, "¿Y cuándo vienes al rancho?". Que a mí me encantaba, me encantaba ir al rancho. Y me iba con mis tíos a la orden a las cinco de la mañana. Y este, me tocó probar el famoso ponche directo de la vaquita. Y les digo, sí, ahorita me lo dan, me muero porque viene directo a la vaquita. Y este, y pues seguía, aprendí, ¿no? Nunca aprendí a montar sola, pero sí me llevaban en el caballo y con ellos ya a la laguna. Había un criadero de mojarras, íbamos y escogíamos básicamente la mojarra que nos queríamos comer y esa la freían. Entonces, sí, era, es algo, bueno, para mí es un recuerdo muy bonito en la parte de del rancho.

Por el lado de la la familia de mi mamá, mi apellido Cavada, realmente sí es de viene de Ángel R. Cabada, el municipio. Él es mi bisabuelo. Y bueno, ahí está como un poco dividido, porque este mi abuela era la digamos que la otra. Yo creo que si me hubiera mi abuela en este momento a decirlo, me ahorcaba. Pero bueno, pues era digamos que que el papel que tenía, ¿no? Con Don Alfonso Cavada, que era mi abuelo. Y pues digamos que esa rama de la familia solamente fueron mi papá y él tuvo un hermano mayor que falleció. Era mecánico, a los 17 años se cayó, no apuntalaron bien el un carro y le cayó encima. Entonces, pues falleció. Muy, muy difícil, la verdad, la muerte de mi tío para para mi abuela. Ella se hizo una mujer muy, muy ruda, muy, muy dura. Luego, de repente, la recuerdo también de niña contándome historias de, pues de cómo ella, ella vivió el ser la otra mujer, ¿no? Porque pues ella siempre decía, "Es que están los Cavada ricos y los Cavada". Y pues sí, si se lo preguntan, me tocó ser del lado de los pobres. Sin embargo, pues bueno, la parte de los ricos, pues eran obviamente de la familia oficial, digamos, ¿no? Este, y pues ella contaba que aunque ella era, pues de lo de la otra o la contraparte o la casa chica, pues decía que todos los viernes le daban dinero para que ella fuera y tenía que ir al salón de belleza y arreglarse y estar siempre presentable y guapa para para Don Alfonso que llegaba, ¿no? Entonces, para mí era como, pues como una historia como curiosa, ¿no? El y nunca le pregunté, bueno, ¿y por qué pues soportaste tanto esa situación o cómo fue para ti? No, nunca me pasó por la cabeza.

No tengo dos hermanos. Una hermana mayor que nos llevamos 13 años y ella con mi hermano se llevaba 12 años, o sea, bueno, un año. Pues yo con mi hermano me llevo, me llevo 12 años y con ella 13. Entonces, pues cuando yo llegué, pues fue como el boom, ¿no? Así de, bueno, pues si ya esto había terminado, ¿por qué llegamos? Por resulta que yo fui una prescripción médica. Bueno, eso decía mi mamá, decía que un año antes este tuvo un tumor en la matriz, un embarazo molar, en donde bueno, a ella le sacaron como una especie de racimo de uvas de la matriz. Y entonces el médico le dijo, este, pues para saber si tu matriz funciona bien, pues en un año te tienes que embarazar. Y yo, eso sí, alguna vez se lo pregunté y no había otra forma en ese entonces, ¿no? No, pues total que me tuvieron a mí. Y cuando yo llegué, así fue como al, pues para mi hermana fue, pues completamente el shock al principio, ¿no? Y mi hermano, para él fue muy difícil el manejar el hecho de que yo fuera una niña, porque él quería un niño, un hermanito. Decía que contaba mi mamá que él decía de pequeño, "No es que yo quiero un hermanito para enseñarle a jugar este ajedrez y para este que a enseñarle a andar en bicicleta e ir conmigo a los Scouts", porque él era scout. Y pues salió niña. Entonces, dicen que fue el drama total en la casa con él. Ya cuando pasaron los días, pues todo fue cambiando. Y y él, pues para mí era un gran amigo, más que mi hermano. [Risas] Él tiene ocho años que falleció. Él tuvo un accidente, se cayó sonorizando el trabajo de su vida, porque el trabajo de su vida. Él vivía en Puebla y lo contrataron para sonorizar una iglesia cristiana, un auditorio más en. Y él estaba muy emocionado porque había tenido que tomar cursos y y hacer cálculos de audio que nunca había tenido que hacer, porque para empezar, pues él era empírico, ¿no? Había estudiado como tal ingeniería de audio. Y pues estaba muy feliz. El día que terminó el proyecto, ese día, él, o cuentan, porque en realidad no, pues no lo sabemos, al probar el sonido, algo no le gustó. Entonces, nosotros los tres le tenemos miedo a las alturas y él dijo, "Yo me subo". Dicen que son que eran entre 8 y 10 metros, más o menos. Y él se subió. Entonces, no sabemos si estando arriba se mareó, le dio, pues un infarto, había tenido una infección en los oídos días anteriores, no sabemos realmente qué pasó, sino que, pues simplemente, pues se cayó. Y sí, sí me enseñó a jugar ajedrez, sí fui a los Scouts. [Risas] Yo que no quiero llorar, pero es bonito recordar a las personas, sobre todo a las personas que amamos. Y tanto él como mi mamá, aún cuando soy una mujer de 40 años, hacen mucha falta, mucha.

El cine me gusta mucho, es algo que disfruto, disfruto bastante, ¿no? El ir a una sala de cine. Yo creo que tengo mi colección de películas que voy comprando o que luego me van regalando. Ya hace como dos años mi novio me dijo un día, "Es que eres la única persona que sigue comprando películas". Yo creo que no, yo creo que somos más de un loquito, seguimos yendo y disfrutando de comprar, de comprar películas y de vez en cuando salirnos de ahora de todas las miles de plataformas y poner el reproductor y verla a gusto, ¿no? Ahora sí, esa es algo que me gusta bastante. Hay películas que sí forzosamente hay que ver en el cine, porque pues en casa nunca vas a lograr el mismo, el mismo sonido envolvente o en la misma calidad de. Y pues bueno, sí he tenido la oportunidad de viajar, me gusta mucho, me gusta mucho viajar. Creo que hay muchos lugares que me faltan todavía por por conocer, ¿no? Es como una de mis obras de teatro musicales favoritas es El Rey León y en una de las canciones dice que en el mundo hay tanto por ver que no alcanzas a ver. Y pues yo creo que es cierto, ¿no? Realmente tendría que no trabajar y no hacer nada para poder conocer el mundo completo y hasta eso, yo creo que no, no me alcanzaría. Quizás algo así como Julio Verne.

También la lectura, sí me gusta, me gusta bastante, ¿no? Es algo a lo que le puedo dedicar tanto tiempo como a mí me gustaría. Si a veces sí termino leyendo, pero artículos técnicos y no cosas que a mí me gustan, ¿no? Como soy mucho de de buscar algo que no me haga pensar al momento de leer, la mayoría de las veces. De repente, sí leo algo que que de filosofía o algo un poco más especializado. No me gusta mucho la astrología, entonces también de repente busco libros de de astrología y de cábala y demás. Pero a veces busco cosas que me ayuden a no pensar, como este comedias románticas o libros, libros más como para adolescentes. Y como que me quedé ahí en ese, no hay, hay muchos como que que luego le he comprado a mi hija, ¿no? Que que ya lee, me los pasa. Hoy, este, yo creo que este te puede gustar. Mira, recién el más reciente es uno que se llama Cartas de amor para tus muertos, que no es tan adolescente, sí es ya un poquito más, digamos, adulto. Pero sí es un libro que, que si bien no te hace pensar, pues sí te invita un poquito a reflexionar, ¿no? En las cosas que uno no dice cuando la otra persona se encuentra en vida y que pues termina el autor escribiéndole, pues una carta de amor a muchos de sus muertos. Es parte de. Pero sí, si tuviera que elegir algo, que yo creo que estaría entre el entre el baile y la música y la actuación, quizás también en si tuviera que elegir alguno de los de los rubros de todo lo que hay en el mundo del arte. Lo que no se me da es la pintura. Nunca he visualizado la idea de irme del país a trabajar en otro lado. Una porque me gusta mucho México. Sí he visualizado el el hecho de ir, viajar, conocer y regresar, ¿no? Pero pues sí, el futuro se ve oscuro. Pero siempre se ha visto oscuro. La realidad es que podemos ponerle podemos ponerle muchos nombres al gobierno porque van cambiando cada cierto tiempo y aunque las cosas, pues no pintan bien hoy en día, pues tampoco pintaban bien ayer o antier con otros nombres. Y sin embargo, pues se ha encontrado la manera de de salir, ¿no? Hoy en la parte de del empresario, ¿no? Hoy en día con todos los cambios que surgieron del 2 al 2023 en materias de seguro social y la parte de la reforma laboral, poesía, los empresarios nos va a costar más, sobre todo a los que somos muy pequeños todavía. Pero bueno, siempre se va a encontrar la manera si si realmente uno quiere seguir adelante con ese plan. Y para mí, por ahora, pues sí, es seguir adelante con ese con ese plan, ¿no? Mientras no, digamos, no sienta amenazada a mi vida, ¿no? En en siempre ha habido, pues todas las situaciones que sabemos, es pues secuestros, ¿no? Nada más que antes decían, "Ay, ahí viene el robachicos", y te tiene. Pero tenemos que aprender también, pues a cuidarnos, ¿no? También hacer un poco uso de, quizás, de la tecnología, ¿no? De por ejemplo, con mi hija tengo una aplicación que se llama Life 360, en donde todo el tiempo nos está diciendo dónde estamos la una y la otra para estarnos notificando. Oye, sin necesidad de que nos escribamos, simplemente si una se mueve, te avisa, ¿no? Y pues ir buscando las estrategias para sobrevivir, finalmente. Pero sí, así se ve el futuro medio obscuro, pero pero creo que podemos pasar a través de la oscuridad.

Muchas gracias, vida flor. Gracias por habernos venido a compartir un poco de tu vida. Muchas gracias a ustedes por la invitación. De verdad, es un honor ser parte de de esta serie de Sin Formato, que aunque sí tiene un formato, ¿no? La verdad ha sido una tarde espectacular. Muchísimas gracias. Y pues bueno, aquí estamos. [Música]