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Vamos a estudiar ahora otro problema de los mercados, que es la existencia de información asimétrica. El mercado provee los eh los productos de forma, los bienes y servicios los provee de forma adecuada cuando hay información simétrica entre las partes, cuando todos tienen la misma información sobre el producto. Sin embargo, cuando una de las partes tiene una información diferente a la otra, más información o menos información, el el resultado del mercado no va a ser eficiente.
Los problemas de información asimétrica pueden ser de dos tipos: los problemas de riesgo moral y los problemas de selección adversa. Los problemas de riesgo moral son problemas que ocurren con posterioridad a la compraventa, con posterioridad a la firma en contrato. Y los problemas de selección adversa son problemas de información ex ante, son problemas que vienen de antes de la firma del del contrato, que proceden de antes de la compraventa.
Vamos a empezar estudiando los las situaciones de riesgo moral. Esto, como hemos dicho, son hacen referencia a situaciones, a problemas de información cuando la información es asimétrica con posterioridad a la celebración del contrato. Esto lo ocurre cuando después del contrato, pues cambian los incentivos que tenían los individuos antes de llevar a cabo ese contrato y, por tanto, se se comportan de forma distinta a como se comportarían sin dicho contrato o a como sería esperable que se comportara.
Un ejemplo de esto ocurre cuando con los eh con los seguros a todo riesgo, con los seguros de los coches a todo riesgo. Lo ideal sería que que los individuos, bueno, pues que los individuos se comportaran siempre de la misma manera, ¿no?, que fueran siempre igual de cuidadosos con su coche. Sin un seguro a todo riesgo, el individuo tiene un nivel de de cuidado con el coche. Y una empresa de seguros, pues puede pensar, puede ofrecer un seguro destinado, pues a individuos que tienen un comportamiento, pues razonable con el coche. Sin embargo, los individuos cuando no están asegurados, si tienen pequeñas rozaduras, pues tienen que ser ellos qui quien se hagan qui se hagan cargo de la reparación. Si tienen un seguro a todo riesgo, cuando el coche tiene algún tipo de roce, pues lo va a pagar el seguro. Y por tanto, una vez que el individuo ha contratado el seguro a todo riesgo, pues con posterioridad a a ese contrato, pues el individuo ya no tiene los mismos incentivos que antes a ser muy cuidadoso a la hora de conducir. Y el individuo puede ser un poco más descuidado que antes a la hora de llevarlo.
Esto genera que los eh que los coches con que los coches eh asegurados A todo riesgo, por general, tengan un mayor nivel de accidentes en la en la realidad, unos un mayor nivel de accidentes de pequeños accidentes que los coches sin este tipo de seguros. Y esto, pues supone un problema para el mercado. El hecho de que con posterioridad a la realización del seguro, la empresa de seguros no pueda, por supuesto, controlar cuál es el nivel de cuidado que tiene quien ha contratado un seguro, pues genera un, pues un problema para el mercado.
Imaginemos que alguien va a que alguien va a a contratar un seguro a todo riesgo. Pues él lleva, tiene una historia, esa persona tiene tiene un historial de conducción. Él sabe cómo de cuidadoso eh es a la hora de conducir. Y bueno, pues sabe que conforme a su a su historia a la hora de conducir, pues es muy improbable que tenga un accidente. Pues siempre ha sido muy cuidadoso, nunca ha tenido un seguro a todo riesgo, ha sido muy cuidadoso, ha tenido muy pocos accidentes y por tanto considera que es muy improbable que vaya a tener un accidente en el futuro. Sin embargo, una vez que contrate el seguro a todo riesgo, su comportamiento va a ser distinto. Y la empresa aseguradora debe tener esto en cuenta. Es decir, debe tener en cuenta que a la hora de contratar el seguro, este individuo, pues van a cambiar sus incentivos, ya no va a ser tan cuidadoso como antes y posiblemente, pues su coche vaya a tener más rozaduras, más pequeños accidentes de los que tenía antes de contratar el seguro.
Por tanto, la compañía de seguros, teniendo esto en cuenta, pues debería eh pedirle una prima de seguros muy elevada. El consumidor, cuando ve esa prima de seguros elevada, teniendo en cuenta que él no ha tenido accidentes casi nunca, pues no le interesa pagar una prima de seguros tan elevada, no le interesa contratarlo, porque sabe que conduciendo, que como ha conducido hasta ahora, pues no es eh no espera que le sea rentable contratar ese seguro. Finalmente, pues la transacción no se realizará, no se puede realizar el seguro, porque el individuo, esa prima tan elevada, conforme a su historial, considera, conforme a su historial, el prevé que va a seguir comportándose de la misma Man de la misma manera y no cree que vaya a serle rentable pagar esa prima de seguros tan elevada.
La compañía de seguros, en previsión de que cambie su comportamiento del individuo, exige una prima muy elevada. Pues finalmente, esta transacción no se lleva a cabo. Y lo que observamos en en este tipo de mercados, lo que ocurre en la realidad con los seguros a todo riesgo, es que solo se terminan vendiendo a un precio muy alto. Y los individuos que lo contratan, pues son individuos que prevén que van a tener muchos accidentes en el futuro. Pero se destruye el mercado para un tipo de individuos que consideran eh que van a ser mucho más cuidadosos. Y no se provee el el mercado para para este tipo de individuos.
Los problemas de selección adversa hacen referencia a situaciones antes del contrato, no comportamientos con posterioridad al contrato, que no son que no se pueden observar por parte de de las partes, sino a diferencias del conocimiento del bien o servicio que estamos estudiando antes de que se llegue a producir la compraventa.
El ejemplo clásico de los problemas de selección adversa es el de los coches de segunda mano entre particulares. Cuando alguien va a comprar un coche de segunda mano entre particular, pues eh a un particular que sea desconocido, pues desconoce también cuál es el estado en el que se encuentra el coche. Los vendedores, el vendedor del coche de segunda mano, por el contrario, como ha estado conduciéndolo durante un tiempo, pues sabe si ese coche está en buen estado o en mal estado.
¿Qué tipo de problema tiene esto para el mercado? Bueno, vamos a poner unos pequeños números. Pues vamos a imaginar que hay dos tipos de coches en el en el mercado de segunda mano, para simplificar: coches que estén en muy buen estado y coches que estén eh en muy mal estado, pues coches de buena calidad y coches de mala calidad, y coches que sean pues cacharros. Pues podemos imaginar que para los coches de buena, para los coches de buena calidad, pues los vendedores, sabiendo que es un coche de buena calidad, pues estarían dispuestos a venderlos por 8,000. Los consumidores, que saben que es eh un coche de buena calidad, pues podrían valorarlo hasta en 10,000 y estarían dispuestos a pagar hasta ese precio. Los coches de mala calidad, en cambio, como se sabe que son cacharros, pues los vendedores aceptarían venderlos a cambio de tan solo 1,000 y los compradores adquirirlos a cambio de 2,000.
Si no hubiera ningún problema de información asimétrica, si cada uno supiera si un coche llevara un cartel realista sobre si es un cacharro o si es un buen coche, pues no habría ningún problema. Se comprarían los dos tipos de coches a un precio que estuviera entre 8,000 y 10,000, sería un coche que aceptarían compradores y un precio que aceptarían compradores y vendedores para los coches buenos. Y un precio entre 1,000 y 2,000 sería un precio que aceptarían compradores y vendedores para los coches malos. Y se comprarían ambos tipos de bienes.
¿Qué ocurre cuando información asimétrica? Es decir, cuando los vendedores saben cómo es su coche y los compradores no lo saben. Bueno, pues si nadie sabe cómo son, si un coche Es bueno o malo, los vendedores de los coches malos podrían poner un precio para su coche superior a 8,000. ¿Por qué? Porque si la gente paga entre 8,000 y 10,000 por los coches, por los coches buenos, pero nadie sabe si son buenos o malos, y hay coches que se venden a entre 8 y 10,000, pues el vendedor de de un cacharro, sabiendo que los coches se venden entre 8 y 10,000 sin saber de qué calidad son, pues podría pedir 9,000, por ejemplo, para para vender su coche.
¿Qué ocasión? ¿Qué problema tiene esto en el mercado? Bueno, que los que ante esta situación, los compradores desconfiar. Los compradores que quisieran un coche bueno, desconfiar de los coches cuando fueran a ese mercado de segunda mano. No podrían distinguir si los coches son buenos o malos y no estarían dispuestos a pagar, pues esos 9,000, porque les podría tocar o un coche bueno o un coche malo. Estarían dispuestos a pagar muchísimo menos, por ejemplo, 5 o 6,000, pues previendo que les puede tocar un coche bueno o un coche malo. Sin embargo, ese precio de 5 o 6,000, pues no va a haber ningún vendedor de coches buenos que esté dispuesto a vender a vender su coche.
Al final, pues tal y como sucede en la realidad, pues no se pueden vender coches que estén en muy buen estado en un mercado de segunda mano entre particulares. Se venden en en mercados de segunda mano cuando se puede garantizar la calidad del del del coche. Esto es habitual, pues hay concesionarios que sí que garantizan la la calidad del coche, pero entre usuarios de segunda mano desconocidos entre ellos, pues es muy raro ver transacciones en coches de muy buena calidad. ¿Por qué? Porque esta información asimétrica, pues hace desconfiar del de ese, hace desconfiar a los compradores. Y al final, lo único que hacen los compradores es comprar los coches malos, los coches que los cacharros que saben que son con seguridad cacharros. Y los vendedores que van a vender esos coches, pues solo los venden si son realmente cacharros, son de mala calidad. Y lo que sí que hay es un mercado, un mercado fuerte de coches de segunda mano, pues de muy baja calidad, ¿no?, de coches de de muy bajo precio.
El problema de información asimétrica lo que hace es destruir el mercado de los coches de buena calidad. Y esto ocurre con mucha frecuencia en en situaciones en las que hay información asimétrica, en las que el mercado es incapaz de asignar de forma eficiente algunos de los bienes.