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Manufacturing Consent: Tú NO sabes que NO sabes lo que pasa.

Diego Ruzzarin6:44

Transcription

El problema es que tú no sabes que no sabes lo que está pasando. Repiten mensajes idénticos. No solo controlan el contenido de las noticias, sino que dictan de qué se habla y de qué no se habla.

En el libro "Manufactura el consentimiento" de Chomsky, se habla sobre una teoría de los medios, sobre cómo los medios realmente son un gran aparato de manipulación para hacerte pensar que lo que te conviene es lo mismo que le conviene a la élite poderosa que domina el mundo. Chomsky parte a los consumidores de contenido como dos grandes grupos. Hay un 80% de la población que realmente difícilmente van a cuestionar aquello que reciben como información de los medios formales. Esta es la gente manipulable, pero bajo un modelo democrático, esta base del 80% susceptible a los métodos populistas de comunicación son los que realmente acaban siendo determinantes para la manera en cómo se trabaja en la democracia.

El otro 20% es la élite: son los pensadores, los escritores, los políticos, la clase educada, los líderes de opinión. Pero ellos también juegan un papel al modificar los patrones de consumo de información, incluso las opiniones del 80% altamente manipulable, que la mayoría de la gente cree que es parte del 20%, y raramente lo es. Hay una creación de contenido consensual o de alguna manera planeada que se hace en la élite de los medios, y poco a poco eso se va distribuyendo, multiplicando y replicando hasta llegar a los medios más chicos, a los medios más locales, hasta las pláticas de WhatsApp de tus días. Pero todo es un discurso que está articulado desde un pico de la pirámide y poco a poco se va replicando, seguramente repitiendo palabra por palabra aquello que se les escribe desde arriba, desde el pico de la pirámide, para que se replique y se contextualice para el otro 80% que son los los participantes democráticos.

Esto juega un papel interesante también para la manera en cómo nos relacionamos con nuestra propia historia, porque hoy en día los medios funcionan como un tipo de archivo compartido histórico y cultural. Hay mucha gente que se refiere a periódicos famosos como The New York Times como si fuera una foto fidedigna de la verdad. Pero lo que olvidamos es que realmente los medios no son imparciales. Equivocadamente hay gente que dice que los medios de comunicación son un tipo de cuarto poder. Pero hay una gran diferencia: los primeros tres poderes son poderes públicos, el cuarto poder es realmente un poder privado. Los medios, en su mayoría, funcionan realmente como empresas. Tienen que hacer reportes de resultados, tienen inversionistas, tienen valor de acción y tienen rentabilidad.

Esta lógica de la rentabilidad aplicada a la manera en cómo funcionan los medios distorsiona, pervierte y modifica nuestra relación con la información, la hace incapaz de ser imparcial. Un periódico no puede hablar en contra de aquello que lo permite existir. Un periódico, antes de ser periódico, un canal de televisión, antes de ser canal de televisión, primero es una empresa. Primero tiene que ser rentable, tiene que poder continuar existiendo. Imagínense lo conflictivo, lo paradójico que es que nosotros vayamos a ver archivos históricos de periódicos que son empresas con el motivo de la ganancia, patrocinados con empresarios, mesas directivas, inversionistas, y lucremos como la verdad de lo que sucedió ayer y hoy.

Esta lógica de la ganancia no es realmente buena o mala, atraviesa a las personas que trabajan en estas empresas de medios. No es que la gente sea mala o quiera mentir o quiera engañar. Hay un filtro natural en este proceso por la propia relación que tiene como modelo de negocio empresarial y el tipo de contenido que se produce como un resultado.

Se dice que el medio opera con cinco filtros. Primero es que tenemos que pensar en los medios como empresas que tienen dueños, tienen inversionistas y tienen que declarar ganancias, y bajo la lógica del capital, todo es secundario a la declaración de ganancias.

El segundo filtro es que todas las empresas de medios de alguna manera funcionan con anunciantes. El verdadero cliente de los medios es el anunciante, son los patrocinadores. Nosotros, los que consumimos información de periódicos y noticias, no somos el cliente. Nosotros somos un producto. Nuestros datos, nuestra información y nuestras preferencias se venden a los anunciantes para que hagan anuncios más específicos que lleguen directamente a nosotros y a nuestros intereses.

El tercer filtro es la élite mediática, los líderes de opinión que funcionan dentro de los medios, que enmarcan la pauta narrativa de qué no se puede hablar, qué no se puede hablar, cuáles son los temas importantes, cómo se hace el encuadre de estas noticias de las que vamos a platicar y cuál es el ángulo a través del cual nos vamos a acercar a estos problemas. Estas élites mediáticas, además, lo que hacen es que cierran la puerta a todas las voces que son divergentes, subversivas o que son de alguna manera contrarias a la postura de poder que normalmente se hacen los medios tradicionales.

El cuarto punto importante para la manufactura del consentimiento es la censura tal cual. Más allá de solo manipular, distorsionar y encuadrar diferentes las noticias, hay algunos temas de los cuales simplemente no se habla, llegando al punto de restricciones legales para que no veamos algún ángulo específico de los sobre lo sucedido o algún evento histórico que es importante para nuestra memoria histórica.

El quinto punto que es importante para la manufactura del consentimiento es la creación de un enemigo en común. Es muy normal que algunos medios con algún sesgo ideológico específico traten de hacer una convergencia de un solo enemigo. No simplificar la narrativa, porque imagínate lo difícil que es explicarle a la gente la complejidad del cambio climático o la complejidad del riesgo ambiental en el que estamos viviendo. Es mucho más fácil decir que el verdadero enemigo es tu responsabilidad individual y si tú tomaras buenas decisiones, no habría ningún problema.

El cambio climático, de hecho, la idea principal de la manufactura del consentimiento, como la ponen en el libro, es hacer que la mayoría ignorante piense que por voluntad propia está de acuerdo con la minoría dominante. Es sembrarnos la semilla de que las ideas son nuestras, es tomar estas palabras como significantes, estas frases de microondas como un pensamiento articulado sin que realmente nosotros hagamos el proceso de argumentación y pensar que la idea es nuestra.

[Aplausos]

Y después ver un político en la tele que nos promete resolver ese problema con un enemigo común, con un encuadre conveniente, escondiendo sus intereses económicos, y todavía tenemos la soberbia de decir: "Estoy de acuerdo con él porque pienso igualito que él". Esto va de nuevo en directa posición con la idea de que los medios acaban funcionando como un contrapeso para la corrupción política, que la libertad de los medios es importante porque contrarrestan la corrupción. Cuando no, realmente lo que está pasando es que hay una lógica por detrás del propio funcionamiento mediático, que es la lógica del capital, que es la lógica del interés financiero, y esa lógica, aunque es muy silenciosa y muy sutil, dobla la mano de todas las decisiones que se toman dentro de un medio y acaba perpetuando las condiciones materiales que la permiten y la producen.

Entonces, cuando les hago este mensaje, les quiero recordar que lo peligroso de esto no es que no sepas lo que está pasando, sino que la gran mayoría de la gente ni siquiera sabe que no sabe lo que está pasando.

[Música]