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Hola, una vez más, querido público. Los he tardado fleje en subir otro vídeo y han pasado tres años desde que subí mi vídeo sobre la Revolución Francesa, en el que prometí que les hablaría sobre Napoleón. La honesta verdad es que Napoleón Bonaparte y las Guerras Napoleónicas forman un tema muy denso que necesitan su propio vídeo para ser explicado, pues por fin ha llegado el momento. Tres años tarde, pero ha llegado.
La Revolución Francesa, como habíamos visto en las dos partes de mi resumen del tema, llevó a la caída de la monarquía absolutista de los Borbones, la turbulenta transformación de Francia en una república y a Francia entrando en guerra con la mayoría de Europa. Las otras monarquías de Europa se preocuparon en gran medida por la revolución que estaba pasando allí en Francia e intentaron detener su difusión formando varias coaliciones militares. La gran mayoría de estas coaliciones fracasaron y Francia acabó estableciendo estados títeres en la península itálica y en los Países Bajos.
Fue alrededor de entonces cuando entró Napoleón Bonaparte en escena. Napoleón fue uno de los generales más jóvenes de Europa, liderando en su propio ejército a la edad de 26 años, tras haber luchado contra Austria y los italianos mientras una campaña militar en Egipto. Napoleón regresó a su patria, donde se notaba la gran impopularidad del gobierno del Directorio, porque la verdad es que el Directorio fue una oligarquía inestable e incompetente y Francia necesitaba un líder fuerte que pudiera gobernar con prudencia. En 1799, Napoleón acabó con el Directorio en un golpe de estado y se convirtió en Primer Cónsul de la República Francesa.
Napoleón vendió Luisiana a Estados Unidos para prevenir su ocupación por los británicos y más tarde ese mismo año envió tropas para sofocar las revueltas de Haití, pero no hubo éxito y Napoleón eventualmente abandonó su sueño de crear un imperio francés en el oeste. En 1803, los británicos demandaron que Francia abandone los Países Bajos y Suiza, pero los franceses, bajo Napoleón, se negaron a hacerlo, intentando llegar a otro tipo de acuerdo sin éxito. Esta rivalidad con los británicos se empeoraría y eventualmente llevaría a las Guerras Napoleónicas. Gran Bretaña hizo un bloqueo a Francia, pero aún así estaba en alerta constante por una posible invasión francesa.
En 1804, Napoleón se autoproclamó Emperador de los Franceses y Rey de Italia, los primeros títulos entre muchísimos que adoptaría durante su mandato, y así empezó el Imperio Francés. En 1805, Rusia, Gran Bretaña y poco después Austria unieron fuerzas para echar a los franceses de los Países Bajos y de Suiza. Con el apoyo de Suecia, estas potencias formaron la Tercera Coalición. España, apoyando a Francia, luchó contra los británicos en la Batalla de Trafalgar, en la que fue absolutamente reventada por las fuerzas del orden.
Por tierra, Napoleón y su ejército avanzaron hacia el Sacro Imperio Romano Germánico, ocupando Viena antes de la llegada de las fuerzas combinadas de los austriacos y los rusos. Los dos lados se enfrentaron en la Batalla de Austerlitz, en la que murieron 25 mil soldados austriacos y rusos, mientras Napoleón solo perdió siete mil soldados. Napoleón conquistó el Sacro Imperio Romano Germánico, por fin acabando con él y reorganizando sus tierras para convertirla en la Confederación del Rin.
A pesar de que Austria salió de la guerra, se formó otra coalición entre Prusia, Rusia, Gran Bretaña, Sajonia y Suecia. En 1806, Napoleón derrotó a Prusia y avanzó hacia la frontera rusa, estableciendo más estados títeres y el Ducado de Varsovia. Aquel mismo año, Napoleón estableció el Sistema Continental, que exigió que ningún país aliado de Francia podía comerciar con Gran Bretaña. Temiendo una invasión por parte de los franceses mediante naves danesas, a Gran Bretaña atacó Dinamarca, que era neutral, para capturar y destrozar su flota. Esta fue una decisión un poco estúpida por parte de los británicos, sin embargo, y llevó a Dinamarca apoyando a Francia.
Como Portugal siguió siendo aliado de Gran Bretaña, España y Francia decidieron invadir Portugal. Pero pobre de Carlos IV por confiar en Napoleón. Los franceses traicionaron a España, conquistando la península ibérica e instalando al hermano de Napoleón, José, como rey de España. Esto sería un importante punto para Napoleón, ya que los españoles lucharán contra los franceses para librarse de su control durante la Guerra de la Independencia Española.
Napoleón invadió Rusia después de que se negó a someterse al bloqueo continental. La Gran Bretaña en 1812. Un gran ejército francés llegó a Moscú, pero los rusos se negaron a rendirse. Napoleón eventualmente abandonó Rusia, ya que su ejército no tenía los suministros adecuados para luchar en el frío invierno ruso. Un gran error de su parte, un error del que Hitler claramente no aprendió. Si algún día viaja y va a Rusia, por favor, al menos llévese un abrigo.
En 1813 se formó la Sexta Coalición, la más grande de todas, formada por los británicos, portugueses, los españoles (que ya habían expulsado a José I y devuelto el poder a los Borbones), los suecos, austriacos, rusos y prusianos, todos aliados contra Napoleón. En la Batalla de Leipzig de 1813, la coalición militar derrotó a Napoleón. La batalla involucró a más de 600.000 soldados, lo que la convierte en la batalla más grande de Europa antes de la Primera Guerra Mundial.
Como Napoleón no se rindió oficialmente, la Sexta Coalición capturó París en 1814. Napoleón finalmente abdicó en el Tratado de Fontainebleau y fue desterrado a la isla de Elba. En 1815, Napoleón volvió, regresó a Francia y rápidamente reunió otro ejército para marchar hacia Bélgica para asaltar a las fuerzas de la Séptima Coalición, que había crecido tras la victoria en Leipzig. Pero no funcionó como Napoleón había previsto. El Duque de Wellington lideró a sus soldados contra Napoleón en Waterloo y, con el apoyo de Prusia, derrotó a los franceses.
Napoleón por fin se rindió una última vez, siendo exiliado a la pequeñísima isla de Santa Elena en medio del Atlántico, donde finalmente murió en 1825.
En conclusión, voy a acabar diciendo que Napoleón, sin duda, fue uno de los personajes más influyentes de toda la historia. Sin sus hechos y su influencia en la estrategia militar y en el statu quo de la política europea, es muy probable que no viviríamos en la misma Europa que actualmente conocemos.
[Música]
Muchas gracias a todos por ver este vídeo. Por favor, suscríbanse. Acérquense a esta historia para ver más vídeos históricos y políticos y, en general, cosas muy interesantes sobre nuestro pasado y nuestro presente. ¡Hasta pronto, señores!