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Neurogastroenteróloga: Las 5 Claves que Transforman tu Digestión (Adiós Hinchazón)

Dr. Borja Bandera1:20:46

Transcription

Nuestro intestino es nuestro contacto con el exterior. Hay una relación estrechísima entre sistema nervioso y sistema digestivo, ¿no? Bueno, realmente hay una relación estrecha entre el cerebro central y el cerebro intestinal. Una alteración de la microbiota no es porque sí. El intestino es básico, tiene tres formas de hablar: con gases, con alteraciones en la motilidad y...

¿Y qué es la neurogastroenterología? El abordaje de todo lo neurológico que influye en lo digestivo. Lo notas porque te aumenta el latido cardíaco, se te hace un nudo en el estómago, te da diarrea. El paciente se siente atacado a veces.

No es culpa de los pacientes, sino de los profesionales, ¿no? Y hace una pregunta rara. ¿Pasa lo mismo con los niños?

Depende de la persona. Eso es lo que llamamos dispepsia funcional. Ahora se llaman trastornos de interacción intestino-cerebro. Si tú pierdes esa capacidad, van a aparecer enfermedades digestivas, del colágeno, fibromialgia, síndrome de fatiga crónica. ¿Qué papel tiene el nervio vago en la salud digestiva?

Bueno, para mí el nervio vago es... si aprendiésemos un poquito a escuchar qué nos dice el cuerpo, pues quizá no aparecerían tantas patologías.

Bienvenidos al episodio 109 de Mejor que ayer. La patología digestiva, la sintomatología digestiva genera muchísima frustración, ansiedad y es tremendamente prevalente en nuestra sociedad. Los trastornos funcionales digestivos, poco conocidos, también son inmensamente prevalentes. Y la experta de hoy, la invitada de hoy, la doctora Beatriz Rodríguez Medina, nos va a ilustrar sobre cómo abordar esta patología. Nos va a enseñar muchísimo sobre patología funcional digestiva. Ella es médico especialista en aparato digestivo, subespecializada en neurogastroenterología, una parte de la especialidad poco conocida generalmente. Pero además, lo interesante de Beatriz es que es graduada en psicología también y pues tiene mucho interés, mucho interés en ese abordaje integral de la patología funcional digestiva, que como digo, pues es un tema muy importante. ¿Quién no ha padecido en algún momento de su vida sintomatología digestiva y se ha hecho pruebas y el médico le ha dicho: "Bueno, está todo bien, ¿no?" Bien, vamos a ver, vamos a profundizar hoy en este episodio. Bien, Beatriz, bienvenida. ¿Cómo estás?

Muy bien, muy tranquilita aquí contigo.

Fresquita, ¿no?

Sí, sí, sí, sí, porque hace un calor.

Genial. Pues ya te digo, ya te lo he dicho fuera de cámaras, pero este tema a mí personalmente y profesionalmente me interesa muchísimo. Primero porque es muy desconocido y segundo, pues porque es como que se suele meter en el cajón, ¿no? Se suele meter ahí en el cajón, cerrarlo con llave y esto no existe, pero existe porque lo vemos en nuestra familia, amigos, eh, en el entorno cercano, ¿verdad?

Sí. El problema es que yo creo que desde el lado médico es algo bastante complicado de abordar y también al médico le produce frustración porque es algo multifactorial, pero que está aumentando cada vez más por el tipo de sociedad que tenemos y cómo vivimos.

Eso es otro, ¿no? Que que parte de lo que sentimos muchas veces viene de cómo funciona nuestra sociedad y la sociedad que hemos creado. Hay una frase que leí en tu web de Antonio Damasio que dice: "El cuerpo sabe lo que la mente aún no se ha dado cuenta." ¿No? Algo así.

¿Qué quiere decir esta frase? Bueno, yo soy muy fan de Antonio Damasio. Eh, de hecho, hay una charla que doy por ahí que se titula "El error de Descartes" porque es el título de un libro de él y él hace mucha alusión a a que todo está conectado, ¿no? A que lo que pasa en el cuerpo también está en la mente y viceversa, ¿no? Entonces, lo que quiere decir él con esa frase es que nuestro cuerpo, nuestra parte visceral, eh, se anticipa, tiene mucha más sabiduría a nivel de respuesta que nuestra propia mente, que tiene que hacer un procesamiento, lleva un poquito más de tiempo. Entonces, si aprendiésemos un poquito a escuchar qué nos dice el cuerpo, pues quizá no aparecerían tantas patologías, entre ellas las digestivas, pero hace referencia a eso.

Buenísimo. ¿Y qué es la neurogastroenterología? Que probablemente incluso entre médicos no se conozca.

Es el abordaje, bueno, como dice la palabra, el abordaje de todo lo neurológico que influye en lo digestivo, tanto el movimiento, las secreciones de neurotransmisores, la que se generen patologías como los trastornos funcionales, todo lo que está relacionado con el sistema nervioso digestivo y el central engloba la neurogastroenterología, que es algo... es una rama todavía muy joven y de la que todavía queda mucho por recorrer.

Porque ya damos el primer mensaje clave: hay una relación estrechísima entre sistema nervioso y sistema digestivo, ¿no?

Sí. Bueno, realmente hay una relación estrecha entre el cerebro central y el cerebro intestinal.

Cuéntanos, cuéntanos qué es eso del cerebro intestinal.

Bueno, cuando está muy de moda la frase de "el intestino es el segundo cerebro", pero eh, no es metafórico, realmente hay un cerebro en el intestino. Hay es exactamente igual que que un cerebro, o sea, son plexos nerviosos, son dos plexos nerviosos que están entre las capas musculares del intestino y funciona exactamente igual que el sistema nervioso central.

Entonces, no es el segundo cerebro. Yo siempre digo que es el primero.

Bueno, porque filogenéticamente es más antiguo. Es decir, de alguna forma la el la sabiduría, la naturaleza dijo o o consideró que era más importante aprender a nutrirte y desarrollarte que pensar, ¿no? Entonces, realmente es es es el primero, o sea, es más sabio, filogenéticamente más antiguo el cerebro intestinal que lo que es el neocórtex, que es la parte frontal, ¿no? La parte que nos permite planificar, hacer cálculos, pensar en el futuro, todo.

Y probablemente, si lo piensas a nivel evolutivo, ese como tú dices, primer cerebro digestivo, a través del buen funcionamiento de del sistema digestivo y del permitir el nutrirnos, permitió el crecimiento del cerebro que conocemos, ¿no? Es decir, permitió esa nutrición del cerebro que requiere mucha energía y su desarrollo a lo largo de miles y miles y miles de años.

Exactamente. Es que es así. Es así. Cuando la capacidad digestiva y la capacidad de digerir nutrientes, absorber vitaminas y demás aumentó y había más capacidad, pues aumentó y eso está descrito a nivel evolutivo, aumentó lo que es la capacidad craneal y el tamaño de cerebro del sistema nervioso central de cerebro.

Bien, pues vamos a echar un buen rato entendiendo este sistema nervioso entérico, ¿no?, que es como se llama. Sí que e bueno, en investigación y en el mundo de la divulgación sí que se escucha el término "eje intestino-cerebro". ¿Hace a qué hace alusión exactamente?

A mí ese eje, esa palabra no me gusta mucho porque las personas cuando escuchan "eje intestino-cerebro" piensan en el cerebro y el intestino. Entonces, realmente es eje cerebro-cerebro. Entonces, realmente es... el eje intestino-cerebro es una... es una conexión con nosotros, con toda la todo lo que es autónomo, todo lo que nosotros no hacemos conscientemente. Es decir, nosotros conscientemente nos movemos, realizamos alguna acción, pero nosotros no gestionamos nuestro latido cardíaco, no gestionamos la secreción de hormonas tiroideas, no gestionamos nuestra frecuencia respiratoria, la podemos controlar un poco, eso, pero no gestionamos la digestión. Entonces, todo eso que digamos se tiene que regular de forma autónoma, se tiene que autorregular, forma parte del intestino-cerebro y es mucho más complejo que un intestino y un cerebro. O sea, todos los componentes que que lo forman... eh, es mucho más complejo que esa palabra, pero bueno, hay que llamarlo de alguna forma.

Vale, pero podemos entonces incidir voluntariamente en el funcionamiento de ese sistema nervioso entérico.

Eh, indirectamente sí, pero pero al incidir en ese eje intestino-cerebro, hm, no es tan sencillo como realizar una acción. Es un entrenamiento, un entrenamiento.

Es un entrenamiento en el que nosotros tenemos que aprender a aumentar este sexto sentido, la interocepción, ¿no? Cómo nos sentimos por dentro. En ese intestino-cerebro, en las vísceras están las emociones. Entonces, aprender a escucharlas. Si nosotros estamos siempre en la cabeza, siempre estamos pensando, siempre estamos planificando, no damos tiempo ni a escuchar si tenemos ganas de ir al baño, si tenemos hambre. Y eso es lo que nos pasa hoy en día, ¿no? Entonces, es un entrenamiento en el que tú te pares y te des cuenta, es como aumentar más conexiones, sobre todo desde el nervio vago, aumentar más conexiones para tú decir: "Oye, estoy sintiendo un poco de de enfado, estoy sintiendo un poquito de miedo, oye, tranquilízate que estás muy rápido." O sea, escuchar lo que dice el cuerpo, porque tiene más sabiduría que nuestra cabeza.

Sí. Y además, yo creo que todo el mundo conoce la relación directa que hay entre las emociones y el sistema digestivo. Todo el mundo ha tenido diarrea en momento de nerviosismo o dolor de barriga cuando está muy irritado, ¿no? Es decir, es casi es casi inmediato. Si tú te si te fijas, ¿no? Si ahora te da una noticia, te pones muy nerviosa, es casi inmediato que haya cierto malestar digestivo. O sea, así de potente esa conexión entre sistema nervioso central y entérico, ¿no?

A ver, realmente es que es como si fuera todo lo mismo. Yo siempre es como si fueran dos recipientes que están conectados por una tubería, ¿no? Y entonces lo que ocurre en un sitio ocurre en el otro y viceversa. O sea, no hay que separarlos. Claro, esa mentalidad cartesiana de esto, esto, esto, es lo otro es el error. Tenemos que tener un pensamiento un poquito más más integral donde pensemos que todo tiene que ver con todo. Entonces, eso es muy importante que lo tengamos en cuenta hoy en día, ¿no? Porque sí que sí que no somos partes, somos un todo. Entonces, cualquier hábito, cualquier cosa que haga va a repercutir en cualquier otra parte. Entonces, hm, emociones en el intestino. A ver, primero habría que definir qué es una emoción, ¿no? Entonces, una emoción se siente en la víscera. Tú no sientes una emoción en la frente, ¿no? Tú el miedo no lo sientes en el hombro. Entonces, claro, la emoción eh ahí Damasio también distingue mucho lo que es emoción y sentimiento. La emoción es algo visceral. Lo notas porque te aumenta el latido cardíaco, se te hace un nudo en el estómago, te da diarrea, pero luego el sentimiento es cuando tú ya le pones la razón, ¿no? Y y...

Le pones palabras, ¿no?

Claro, le pones un poco de cabeza y dices: "Creo que estoy sintiendo miedo" o "Estoy sintiendo miedo, pero porque estoy aquí y entonces igual es porque me siento sola, porque me pasó esto en el pasado." Entonces ya le pones un poco de cabeza y puedes hablar de sentimientos. Pero realmente las emociones eh es visceral. La emoción lo que busca nada más es supervivencia, por eso son universales las emociones.

Que bueno, si es una especie de lenguaje, ¿no?, al que a veces no le hacemos caso.

Claro, es el sistema nervioso autónomo que que claro, los reflejos no, eh, se activan inmediatamente. La emoción que tantas enfermedades nos producen, que es el miedo, realmente es una emoción primaria y es la que nos ayuda a sobrevivir. Si tú ves un animal, el animal que huye, ¿no? Que se sabe proteger porque tiene miedo, es el que va a sobrevivir. Entonces, al miedo hay que verlo con un poquito de de cariño también porque porque tiene una función, protege o te quiere proteger.

Claro. Claro. El problema es cuando vivimos en una sociedad donde ya la seguridad física está casi asegurada y el miedo está en base a lo a la ficción, ¿no? A nuestras ideas, a nuestros a nuestros protocolos, a nuestra a nuestra cultura.

Me interesa, ya que hemos entrado en el tema de las emociones, eh, intentar entender mecanísticamente cómo impactan de forma positiva o negativa al sistema digestivo. Es decir, eh, todos sabemos lo que he dicho antes, ¿no?, que una emoción negativa, un estado emocional ansioso puede generar malestar digestivo, pero ¿qué está pasando ahí dentro para que lo genere?

Vuelvo a decir lo mismo de antes, que está todo como conectado. Entonces, no es que impacte, sino que realmente si hay una emoción constante ahí, la emoción como se va a manifestar en la víscera, pues al final se va a traducir en un trastorno funcional digestivo. Por ejemplo, yo cuando viene un paciente a la consulta, según lo que me cuenta que tiene, voy a saber cómo está él, voy a saber cómo está viviendo. Y muchas veces él no se da cuenta o ella no se dan cuenta. Y yo se los digo y a lo mejor ellos me dicen: "Pero, ¿y tú cómo sabes eso?" Yo: "Bueno, porque somos humanos todos. Al final el cuerpo habla igual en todos lados." Entonces, no es que la emoción altere exactamente el aparato digestivo, sino que es que la emoción expresándose de forma crónica, que al final obviamente se traduce en una alteración.

Sí. Sí. Pero lo que iba es que al final eh para que haya dolor debe haber algún cambio en el peristaltismo, en la secreción de...

Ah, tú hablas más a ese nivel, al más biológico. Es decir, eh, para que haya diarrea tiene que haber un problema en absorción, no sé, eso por ahí iba.

Vale, vale. Mira, depende de los trastornos funcionales que sean y el diagnóstico que hagamos del paciente, ¿no? Para poder diagnosticar de un trastorno digestivo es verdad que tienen que haber unos criterios, son los criterios de Roma, de Roma, que se se reúnen cada X tiempo ahí.

Pues entonces, según el tipo de trastorno, la alteración en la motilidad, en la secreción, en el funcionamiento va a ser en un lado o en otro.

Por ejemplo, el colon irritable, la alteración está más en el colon, ¿vale? Entonces, alteración el peristaltismo que se mueve mucho, no da tiempo a formar las heces, no da tiempo a absorber el agua, sale normalmente las heces no salen bien, no salen bien formadas o también puede haber un intestino que esté un poquito, un colon que esté un poquito más parado y entonces hay un estreñimiento. Las personas con colon irritable suelen alternar los dos tipos, aunque está más el tipo diarrea o el tipo estreñido, depende y dependiendo de la emoción que predomine también.

Mm. Luego está em las "barrigas de embarazada", ¿no? Que eso es muy frecuente, ¿no? La distensión. No es lo mismo que sea desde aquí, desde la boca del estómago, que desde el ombligo, no nos va a orientar al especialista digestivo según cómo esté hinchado, dónde va a estar el problema. Si es desde aquí, el problema está en el estómago, ¿vale? Entonces, el estómago debe ser, yo siempre uso el símil como un globo cuando lo llenas de agua, ¿no? El estómago tiene que tener una compliancia, una capacidad de de distenderse en base al contenido que tiene.

Y tiene, tiene además que tener una capacidad, además de relajarse, de luego moverse armónicamente para ir vaciándose poquito a poco y llevando el alimento al duodeno, ¿vale? Entonces, los pacientes que tienen una dispepsia funcional, eh, tienen un problema a nivel del estómago, un síndrome de dolor de dolor epigástrico y demás, que es todo a nivel del estómago, es como si ese globo se hubiera convertido en un botijo de barro duro y tieso, sin capacidad. Entonces, cada vez que cada vez que comen, dolor, eso les duele, se sienten se sienten pesados, se llenan muy pronto, no pueden comer y después se queda el dolor, después se queda la comida y mucho tiempo, se empieza a fermentar. Si tomamos ya otro tipo de medicamentos, pues dificultamos también eso. Y entonces ahí empieza a hincharse, pues primero por bloqueo de la digestión y segundo también porque la motilidad no es correcta y muchas veces incluso se queda como rígida hacia afuera.

Eso es lo que llamamos dispepsia funcional.

Sí, aunque ahora va adquiriendo diferentes nombres según los criterios de de Roma. De hecho, los trastornos funcionales digestivos ahora se llaman "trastornos de interacción intestino-cerebro".

Trastornos de interacción, intestino, cerebro.

Sí, es una palabra mucho más justa que yo creo que todavía no está implementado, o sea, es oficial, pero todavía en la práctica clínica nadie lo usa, ¿no? Pero si un paciente escucha que tiene un trastorno de interacción intestino-cerebro, ya entiende mucho más lo que le pasa y el propio profesional también le da más validez, hay un reconocimiento mayor de todo lo que influye en ese problema que tiene el paciente.

Decías antes que más que modular consciente y directamente todo el funcionamiento digestivo, requiere un aprendizaje. Se puede aprender a tener síntomas funcionales mediante pues traumas, conductas, vivencias.

Claro, el problema es cuando el el trauma, la definición de trauma desde el punto de vista psicobiológico es la fijación de una respuesta. La fijación de una respuesta. La respuesta se queda fijada, entonces tú respondes siempre de la misma manera, aunque el estímulo no sea exactamente el mismo. Entonces, eso es lo que...

Pero me recuerda a los veteranos de guerra, ¿no?

Por ejemplo, ahí es cuando se empezó a estudiar el el trauma, efectivamente, el trastorno de estrés postraumático. Entonces, claro, el problema es que si la respuesta se queda fijada, si yo siempre respondo a esto con miedo, eso me va a dificultar a mí en ser más resiliente y adaptarme más a la vida. Mm. Entonces, cuando hay fijación de la respuesta del sistema nervioso en un aspecto concreto, podemos hablar de trauma. Entonces, sí que podemos renegociar esa respuesta, sí que podemos aprender a darnos cuenta usando la cabeza que esa respuesta no es adaptativa, que esa respuesta es una memoria antigua y podemos aprender a que esa respuesta vaya, digamos, disipándose y renegociar el trauma, que es lo que se llama. Es decir, es como crear otro circuito mucho más resiliente, integrar ese circuito con el resto de respuestas del cuerpo, porque normalmente la respuesta, el circuito que se establece cuando hay trauma va a lo suyo, va solo.

Cambiar una respuesta desadaptativa por una adaptación.

Claro, pero hay que entender también que que esa respuesta eh que llamamos traumática nos ayudó a sobrevivir porque el cuerpo siempre va a siempre va a dar una respuesta que va a ser para la supervivencia. Entonces, en ese momento nos ayudó, pero claro, si fue tan fuerte que se quedó fijada y ahora ya yo siempre digo lo mismo, es como usar un paraguas cuando ya no está lloviendo, quita el paraguas porque ya está el sol. Entonces, las personas con trauma están siempre con el paraguas, cargando con el paraguas.

Qué bueno. Me imagino como digestivo y psicóloga, en una misma consulta haces de ambas. Quiero decir, eh, claro, yo entiendo que dentro de pues la mayoría de especialistas en aparato digestivo llega un momento en el que se les diagnostica un trastorno funcional digestivo. Son conocedores de que necesitan hacer algo más, probablemente la esfera psicoemocional, pero suelen derivar, ¿no? ¿Cómo se trabaja esto?

Eh, hm, en la primera consulta suelo dedicar hm todo el tiempo que puedo y sí que intento eh hago de las dos partes. Lo que no hago es terapia, pero un poco por gestión, por falta de tiempo. Sí que sí que tengo como un grupo de psicólogas colaboradoras que trabajan sobre todo con trauma y entonces derivo según lo que me resuena el paciente, derivo a un perfil u otro y si el paciente también quiere, ¿no? Porque sobre todo mi labor en la consulta es hacerle ver que que no es tan sencillo como tomar una pastilla, que hay que hacer un cambio.

El paciente se siente atacado a veces en el sentido de que hay hay a veces hay rechazo de la patología funcional por el sanitario, pero también a veces por parte del paciente. Es decir, yo pues conozco, tengo muchos casos de pacientes que no, no, lo mío no es emocional, lo mío no es estrés, tengo que tener algo, pero no me lo diagnostican, ¿no?

Eso es super común y realmente no es culpa de los pacientes, sino de los profesionales, ¿no? Porque no educamos bien. Entonces, claro, un paciente cuando lleva con un problema digestivo tanto tiempo, empieza a tener alteraciones en su estado de ánimo porque es que está todo conectado, ¿no? Entonces, frustración e indefensión aprendida, es como que que nadie me va a ayudar, nadie me va a quitar esto que tengo. Entonces, lo que hace el médico es hacer unas pruebas y decir: "No tienes nada malo, tranquilo, no te va a pasar nada." Pero el paciente se va y dice: "Ya, pero a mí quién me quita esto." Claro, muchos médicos podemos decir: "Mira, eso es estrés. Estate tranquilo, tal." Pero claro, el paciente se queda en plan: "Sí, pero cuánta gente está estresada y no tiene este problema."

Claro, se ponen a la defensiva.

Claro, se ponen a la defensiva, ¿eh? Y quizás también es por la connotación negativa que le damos a, o sea, no no te estamos diciendo que estés loco, sino te estamos diciendo que eh hay un impacto en tu caso que a lo mejor también tiene una base genética y le afecta más a ti que a tu vecino que tiene los mismos problemas, pero hay un impacto eh psicoemocional en tu sistema digestivo que está generando un problema biológico, que es esto, ¿no?

Claro, el realmente si yo he comprobado, por lo menos en mi experiencia, que si tú al paciente le explicas bien lo que ocurre, él responde bien, aunque al principio entra la consulta así un poquito con con el escudo y defendiéndose, luego tú le explicas lo que ocurre y de repente hay ahí un click, hay como una eureka y dice: "Es verdad, porque realmente no es exactamente el estrés. No es el estrés, porque tú, o sea, no es el estrés, no es el estrés es una palabra muy amplia, es básicamente la fijación emocional. Por ejemplo, si estás continuamente en el miedo, si estás continuamente en un estado de alerta, ¿no? Con el simpático activado, el sistema de piso simpático, si tu perfil de la personalidad, si eres si eres muy cuidadora, estás pendiente de los problemas de todo el mundo, si la ambición te puede, no, si eres si casi que tu cuerpo es es algo que tiene que funcionar bien, pero tú tienes que ir a por todos tus objetivos e que tienes en la cabeza, ¿no? sin importar lo que le ocurra al cuerpo. Entonces, es un poco, dime cómo eres y te diré cómo está tu intestino. Un poco así.

Bien.

¿Qué papel tiene el nervio vago en la salud digestiva?

Bueno, para mí el nervio vago es m el rey, o sea, lo que hay en esta sociedad es una falta de vago importante. Entonces, a ver. Hm. Bueno, no sé si si... Bueno, para el público explico, ¿no?

Sí, calor desde cero y sí. Eh, nosotros tenemos el sistema nervioso eh central y el periférico, ¿no? El central es el cerebro y la médula y el periférico es todo lo que sale del central, ¿no? Pero dentro del periférico está el autónomo y el autónomo es el que el que es autónomo, el que nosotros no tenemos que pensar para para que se encargue de que funcione nuestro cuerpo. Y la verdad es que es una ventaja evolutiva increíble porque imagínate si nosotros tuviéramos que estar pensando ahora tengo que llenar la vejiga, ahora tengo que... Entonces el autónomo se encarga de todo eso. Entonces el sistema nervioso autónomo se divide en dos, el simpático y el parasimpático. Y el digamos el máximo representante del parasimpático es el nervio vago, que es el nervio del sistema nervioso autónomo más largo que hay. O sea, se llama vago porque va vagando, va errando, vaga, no es porque no haga nada, no, que la gente no lo entienda, va errando por todo, o sea, va a todo nuestro centro, ¿no? Va, va los pulmones, va la tiroides, va la garganta, va, vamos que a todos los órganos, páncreas, hígado, vesícula, vaso, todo va todo, ¿no? Entonces ese es como el representante del parasimpático. Entonces, simpático y parasimpático, el simpático, ¿qué hace? Te prepara para una acción. Entonces, tú decides ir a correr o tú decides, pues hacer alguna actividad de algo, no sé, montar un mueble y entonces el cuerpo dice, el sistema de piso autónomo dice: "Okay, vamos a activar el el simpático, el de la acción." Y entonces pone el cuerpo en acción, es decir, lleva un poquito de de sangre a los músculos, aumenta un poquito a lo mejor la frecuencia respiratoria, aumenta un poquito el latido cardíaco, aumenta el riego cerebral o depende de la actividad, ¿no? Pero acción es el simpático. Ahora, todo lo que no sea acción, el cuerpo, ¿qué va a hacer? Pues como hacen los perros, ¿no? Que hacen los perros cuando se aburren, duermen, aprovechan el tiempo, ¿no? Entonces, cuando no estamos en acción, se activa el parasimpático. ¿Y qué es el parasimpático? Regulación. Regulación y restauración. Es decir, el cuerpo aprovecha para restaurar tejidos, para que se regeneren las células, para comer. Entonces, todo lo que sea restauración, dormir, la digestión, estar tranquilos en reposo, más o menos todo eso y todo lo que da seguridad es el parasimpático. Eh, lo he explicado de una forma un poquito radical, siempre en el simpático hay parasimpático y viceversa, ¿no? Pero para que se entienda es mejor tener un pensamiento así, entendiendo que que todo es un poquito más complejo, ¿no? Entonces, claro, el el nervio vago es el el principal de la de la de lo que es el parasimpático. Entonces, imagínate si tú comes rápido corriendo porque te tienes que ir a tal sitio. O sea, tu cuerpo está en el simpático, pero el vago, que es el que tiene que iniciar la digestión, no se le está dando espacio. Entonces, ¿cómo vas a hacer la digestión? Mal.

Claro, me encanta que has dicho que los perros aprovechan el tiempo durmiendo porque eso yo creo que es lo que falta, ¿no? A nivel de educación social, que parece que descansar es una pérdida de tiempo y me encanta que hayas dicho que aprovechan el tiempo porque si no cuando recuperas, regula tu cuerpo.

Claro, es que es que no solo regulamos durmiendo, que además el dormir hoy en día en muchas personas es algo bastante complicado, o tienen un sueño muy ligero, les cuesta dormir o se despiertan pronto. Entonces, la restauración del cuerpo es todo. E restaurar a nivel de nutriente, a nivel de tejido, a nivel de de reparar la inflamación a nivel del sistema nervioso, pero también a nivel de conexión social, de sentir seguridad, ¿no? Entonces, si nosotros tenemos una conversación agradable, tranquila, suave, eso también es vago, ¿vale? Es la rama ventral del vago, del vago, que es la conexión social, es lo que nos da. Nosotros somos seres sociales, ¿no? Es lo que nos da seguridad, estar tranquilos, estar en comunidad.

La conexión social activa el vago.

Claro.

Qué bueno.

La rama ventral del vago es conexión social. De hecho, cuando e cuando empiezas, tú mismo lo has hecho, ¿no? Cuando yo llegué aquí, empiezas a hablar conmigo: "¿Qué tal? ¿Estás cansada? ¿Cuándo viniste? Tal." Eso es conexión social.

Para relajar al invitado.

Claro. Es intuitivo, pero es la conexión social. Entonces, todo también lo que sea h estar en comunidad, vivir estar juntos sin tener que hacer algo, sin tener una meta, sin todo eso también es vago.

Si estás viendo este episodio, quizás lleves meses con dolor abdominal, hinchazón o estreñimiento, pese a descartar patología orgánica, tener una buena dieta, hacer ejercicio y dormir subjetivamente bien. Como hemos mencionado, recalibrar el nervio vago puede ser necesario para una mejora de síntomas, aunque existen muchas formas de hacerlo con tu estilo de vida. La neuroestimulación no invasiva de la rama auricular del nervio vago es una herramienta no farmacológica con resultados prometedores. Ha demostrado modular motilidad, sensibilidad visceral y el eje intestino-cerebro. Nurosym es un dispositivo con marcado CE de uso domiciliario. Se aplica de forma muy sencilla en el pabellón auricular con un clip y se usa en sesiones cortas y progresivas, presentando un perfil de seguridad muy favorable cuando se usa según sus instrucciones. Esta herramienta extra te puede ayudar desde el ámbito de la neurofisiología, pero siempre dentro del contexto de un abordaje multimodal. Te dejo el enlace en la descripción del episodio si quieres saber más. Antes de comprar, consulta si llevas marcapasos o si estás embarazada o tienes epilepsia no controlada. Y recuerda, esto no sustituye en ningún caso hábitos ni seguimiento profesional.

¿Qué otras estrategias podemos usar como sociedad para mejorar el vago?

Mira, si te das cuenta, la tecnología ha hecho que parezca que estemos más conectados, pero realmente a nivel físico no lo estamos. Es decir, tú puedes tener pues como existe el WhatsApp, Telegram, como existen las redes sociales, pues tú puedes tener conexión con muchas personas y mantener contacto con muchas personas, pero la conexión no es del todo real. Entonces, claro, como tiras de ahí, la gente queda menos, hace menos vida en en real con el cuerpo, con el cuerpo. Es todo desde la cabeza. Entonces, claro, ¿qué podemos hacer hablando de lo social para activar el vago? Hacer más cosas en común, cara a cara, como se hacía antes. Es que estamos hablando de hace 50 años. Nuestros padres, los vecinos, todos estaban juntos, iban todos juntos, el abuelo, el tío, se iban juntos a las vacaciones, o sea, todo eso se ha perdido.

Salían a la puerta de la casa con la silla, se ponían a hablar, a hablar de lo que...

Exacto. Oye, quédate un momento con el niño que yo voy a comprar y el niño conoce perfectamente a la vecina y no sé cuánto. O sea, todo era conexión social, era la vida en tribu y en cuestión de de de 50 años.

Sí. Y además la conexión digital creo que es sustitutiva para la mayoría de esa conexión. Es decir, si hiciéramos las dos cosas, bueno, estaría bien, pero creo que la gente cambia conexión digital por conexión real y ahí está el problema, ¿no?

Claro, el problema es que, a ver, yo no estoy en contra de la tecnología, lo que pasa es que es super es una herramienta tan poderosa que no sabemos usarla, entonces es como muy tentadora, entonces y muy cómoda. Y nuestra sociedad que nos enseña a a cabe ser más productivos y hacer todo más rápido, a a ir cumpliendo metas, ¿no? Y entonces parece que entre más metas, más dopamina y más felicidad sentimos, pero realmente es un es un arma de doble filo. Entonces, hm, ¿qué pasa con con el tema de de las redes sociales donde no está el cuerpo? ¿Qué favorece la disociación?

La disociación, ¿me explicas este fenómeno?

La disociación es, mira, nuestra cultura, nuestra nuestra especie como ser humano, como Homo sapiens, ha ido evolucionando cada vez más a estar más disociado. La disociación es la desconexión o explicado así más o menos sencillo como tú la desconexión de de del cuerpo, básicamente. Es decir, yo estoy tanto en la cabeza en el pensamiento, en las ideas, en las metas que no me doy cuenta de lo que está pasando en mi cuerpo, ¿vale?

Entonces, si nosotros cada vez hacemos conexiones y todo, cada vez más desde lo mental, porque al final lo digital es mental, tú desde lo digital no hueles a la persona, no la sientes, no no conectas con ella en el mismo ambiente, no compartes los mismos ruidos que están en ese sitio. Es decir, no hay conexión del cuerpo, solo es mental. Sí, favorece mucho esa rumiación mental, ese trabajo mental, ese trabajo cognitivo y no el estar aquí ahora y estar dentro, ¿no?

Exacto. No favorece el cuerpo. Entonces, claro, nosotros no somos solo una cabeza, somos cabeza y cuerpo, somos todo. Entonces, si estamos disociados, aparecen cada vez más pues las enfermedades autoinmunes, psicosomáticas. ¿Por qué? Porque el cuerpo habla, tú no sabes qué te está diciendo, vamos como un pollo sin cabeza y y aparece la enfermedad y que son las enfermedades que están emergiendo, pero vamos a paso agigantado, ¿vale? O sea, veo que primero contacto social, necesitamos más contacto social del que sea, amigos, familia, como con lo que prefiera la gente. Y después estar más en contacto con el cuerpo, estar más en contacto con tus emociones y tu visceralidad.

Exacto. De necesitamos más contacto en general de verdad, es decir, con todos los sentidos, con los cinco sentidos y con también con lo que nos dice también nuestro cuerpo.

O sea, no es lo mismo yo hablar contigo a través de un FaceTime, ¿no? De de una videollamada, ¿no? A estar hablando contigo aquí en directo, ¿no? Que que estamos compartiendo está la misma luz, está el mismo la misma energía, digamos. Eso lo siente el cuerpo.

Sí. O sea, lo siente el cuerpo, aunque nosotros no nos damos cuenta, pero por eso lo que decía Antonio, la frase que decías al principio, ¿no? El cuerpo, el cuerpo sabe lo que la mente aún no se ha dado cuenta. Entonces, el la calma, la tranquilidad que se respira cuando vas a lo mejor a un hotel o a una casa, todo eso te lo va diciendo la víscera, te lo dice el cuerpo, eso tú no lo compartes en una videollamada.

Entonces, la conexión social no es conexión social, sino conexión social, pero completa.

Sí, sí, claro.

Completa, completa. En presencia, donde yo te pueda tocar, te pueda dar la mano, podamos te pueda tirar para ir para allá o...

Claro, si yo ahora estuviera con el móvil revisando los WhatsApp, no es no es lo que buscamos, ¿no?

Claro, claro. Sí, sí, sí.

Conexión. Vale. Eh, ¿alguna otra estrategia que sea útil a nivel poblacional para mejorar el tono vagal?

Bueno, la segunda parte que no hablamos, bueno, no hablé no hablé mucho es la la del la del cuerpo, la de escuchar el cuerpo, ¿no? Entonces es muy difícil escuchar el cuerpo cuando estás tan entrenado en el simpático, en la acción, en lo que vas a hacer después, en lo que vas a hacer después de después. Es muy difícil escuchar el cuerpo. La gente ni tiene sed ni tiene hambre. O sea, no. En la consulta yo lo veo claramente, o sea, a mí los pacientes me enseñan tanto, me enseñan tanto de lo que ocurre, o sea, aprendo es que todo lo todo lo que lo que sé lo sé por ellos. Entonces, claro, no es que me aguanto porque tengo que hacer tantas cosas y no he ido al baño porque no me da tiempo de ir al baño porque tal, porque no me da tiempo de comer, porque tal, no, porque yo no como nada, hago ayuno intermitente, pero porque claro, no tengo tiempo, pero han dicho que es bueno el ayuno intermitente, entonces claro, como al final del día y luego me acuesto a dormir porque si entonces no están escuchando el cuerpo, están escuchando la cabeza, todo lo que tengo que hacer, que mi jefe me ha dicho que no sé qué, que mis hijos, que mi madre está mala, que mi, o sea, entonces escuchar el cuerpo no es fácil, porque si tú tienes un entrenamiento eh militar casi en estar en el simpático, cuando te vas a parar, por ejemplo, a escucharte, por ejemplo, meditando, no puedes.

La gente no puede. O sea, se pone nerviosa. Se pone nerviosa. No puedo. Tienes que meditar, tienes que hacer yoga. No puedo, es que no puedo, es que me pongo de los nervios, yo prefiero algo más cañero, yo prefiero algo más.

E eso lo he escuchado mucho, ¿eh? Sí, sí, sí. No, meditar me pone de los nervios, ¿no? Pero porque no pueden parar. Claro. Pero entonces yo le digo, entre más nervioso te pones, más lo necesitas. Y todo el mundo es capaz, todo el mundo tiene un sistema nervioso parasimpático, todo el mundo tiene un vago, todo el mundo es capaz de meditar, pero hay que entrenarlo. Entonces, entre más cueste, no es que no es que uno no pueda, no es que uno, ay, esto no es para mí, es que necesitas entrenar más, pero entre más lo entrenes, más salud vas a ganar.

¿Recomiendas meditar 5 minutitos al día?

La mayoría vendría bien a nivel poblacional si fuera obligatorio.

5 minutitos para empezar.

Para empezar, bueno, algo hay que empezar. Tenemos que dedicar más tiempo a nuestro cuerpo. El problema es que nos creemos que el cuerpo va a estar ahí siempre como, no sé, como a nuestro servicio y nuestro cuerpo somos nosotros también, no es un siervo que esté aquí para nosotros. Entonces, eh, hay que cambiar el concepto, o sea, yo tengo este cuerpo, he venido al mundo con este cuerpo y lo tengo que cuidar lo primero, primero que todo, primero que mis hijos, incluso, porque hm, ¿cómo vas a cuidar bien de tus hijos si tú no estás bien? Lo primero es que tú estés bien y si tú estás bien, vas a poder cuidar de todo lo que desees cuidar, pero primero tienes que estar bien y saber poner unos límites, saber decir que no, saber parar un poco, o sea, no no lo no es fácil en esta sociedad. Si nosotros ahora nos fuéramos a vivir al campo, saldría todo solo. Pero si vives en una ciudad con la tecnología, con internet, es muy complicado.

Es cierto que el ambiente es muy decisivo y hay ambientes que te incitan a parar, o sea, hay ambientes que inmediatamente te relajan, eh, la naturaleza, básicamente, ¿no? No sé si será porque su ritmo es mucho más tranquilo o si es que hay algo ahí mucho más evolutivo, pero es verdad que se activa el parasimpático en cuanto pisas un bosque, una playa, una montaña.

Claro. Pero ahí conecta la naturaleza conecta con tu cuerpo y ahí conecta lo que es la sabiduría eh esta que hablamos, la sabiduría ancestral de nuestra biología, ¿no? Entonces, la naturaleza, el sonido de los pájaros, la suave brisa, el verde de los árboles, todo eso nosotros lo conocemos, ¿no? No en nuestra vida, no conscientemente, pero nuestro cuerpo lo conoce. Entonces, hm, cuando uno va a la naturaleza, que debería hacerlo más, sin ningún esfuerzo se va a relajar y se va a regular y va a llegar a casa y si no es capaz de juzgar en plan, ay, perdí el tiempo, ¿por qué no hice esto, si no juzga ese momento, esa semana la la va a afrontar mucho mejor. Así de fácil. Así de fácil. Lo que pasa es que no vamos a la naturaleza.

Déficit de conexión social y déficit de naturaleza. Ya ya tenemos...

De lo animal. Tener un animal ayuda mucho a conectar con el cuerpo, porque tú con animal eh conectas desde lo no verbal, entonces no activas tanto lo cognitivo, activas más las señales más del cuerpo, ¿no? En plan, ¿qué me estará diciendo? Tiene hambre, que no. Entonces te pone un poquito más en el cuerpo, tienes que empatizar con él y entenderlo. Entonces los animales ayuda mucho a estar en el cuerpo.

Te hace una pregunta rara. ¿Pasa lo mismo con los niños, con los niños chicos? que no hablan,

Sí, no que no hablan y cuando hablan y son pequeñitos, cuando todavía no están muy condicionados por nuestros códigos, por las mentes, pues realmente eh muchos padres, ¿no? Cuando ya pasan la parte esta en la que...

Es el choque, ¿no?, de del niño y todos los cambios, eh. El niño es capaz de sacar a ese niño interior adulto, ¿no? Porque tienes que ponerte a hacer cosas y conectar, eh, con él, eh, cuando es un bebé, cuando incluso cuando ya camina. Tienes que sacar cosas que van más allá de lo mental, porque el niño hasta que no empieza a hablar no es capaz todavía, incluso cuando habla, no es capaz todavía de tener concepción lineal del tiempo.

No sabe lo que fue ayer ni lo que es mañana, no entiende. Entonces, él vive al presente, él está donde tiene que estar.

Qué envidia.

Claro, él está donde tiene que estar. Entonces, ahora llora y el adulto se puede agobiar, pero él llora y al rato está riendo y se le quita. O sea, él es lo que es. Es él tal cual. Entonces, eso de alguna forma nuestro cuerpo lo nota. Y un bebé, un bebé sí que tenemos que intentar entender el lenguaje no verbal, pero un bebé es diferente porque un bebé está empezando a comunicarse con este mundo. Entonces ahí es donde está el vago a tope aprendiendo todo.

Es lo primero que aprende el niño, ¿no? Es su sistema nervioso autónomo a regularse los primeros tres meses de vida. Pero pero es diferente. Es diferente.

Interesante todo. Se producen neurotransmisores en el intestino, vea.

Sí, muchísimo. O sea, el intestino es literalmente un cerebro. E hay sitios, eh, bueno, el intestino donde, bueno, la mayor parte de la serotonina se produce en el intestino, pero esa serotonina no pasa al cerebro, ¿vale? Pero a través del vago regula la actividad del sistema nervioso central. Regula al vago periféricamente, pero no sube, no pasa la barrera.

Sí, hay, mira, del vago hay que tener en cuenta que el vago que va por todo esto hacia arriba, el vago tiene el 90% de la información es aferente, es decir, sube. Es decir, eh, el vago su su mayor función es chismear.

Chismear lo que pasa aquí abajo y contarle al de arriba, ¿no?

Sí, sí, sí. O sea, tiene tiene alguna información, tiene un 10, 15% que va de arriba hacia abajo para decir, ¿no?, para informar un poco o dar las órdenes, pero realmente todo es decir arriba lo que está pasando abajo porque es super importante, ¿vale? Pues la serotonina que se produce en el intestino, que es el 90, 95% de la serotonina del cuerpo, eh, va a nivel del va el sistema central, pero a través de la regulación del vago, a través de la información que lleva el vago.

Pero no porque pase directamente, ¿vale? No, no, no es en plan produzco serotonina y atraviesa la barrera hematoencefálica, pero bueno, da igual, es lo mismo, es lo mismo, es lo mismo. Y no, lo más importante es entender que todo está conectado.

Lo más importante es entender que un un intestino feliz es una mente feliz y viceversa, ¿no? Si si la mente no está feliz, el intestino no se pone bien y es está todo en lo mismo, todo en lo mismo. Luego se produce dopamina, gaba, se producen todos los neurotransmisores. Además, eh, el intestino, además de, yo siempre digo que además de un de un cerebro es un corazón, ¿no? Porque tiene unas células como que son exactamente igual que las del marcapasos cardíaco y el marcapasos del intestino. El intestino hace muchos bailes, tiene muchos tipos de movimiento, según hayas comido, estés en ayuno, según haya pasado. Entonces, claro, eso todo depende del marcapasos cardíaco. Ramón y Cajal decía que que eran neuronas y eran la excepción a la regla, pero luego más adelante se vio que que no, que eran células que estaban musculares que estaban unidas por la gap junction estrechas, ¿no?

Exacto. Sí.

Bueno, también se habla mucho de el leaky gut, ¿no? La permeabilidad intestinal.

¿Qué papel tiene aquí? Bueno, ¿qué relación tiene? Pues los trastornos funcionales que tú tratas con esa permeabilidad intestinal y con la microbiota, por ejemplo.

A ver. Eh, realmente antes no te expliqué lo que era el eje intestino cerebro, pero ahora que nombras la microbiota te lo voy a decir. El eje intestino cerebro está compuesto por el sistema nervioso central, el sistema nervioso autónomo.

El eje del cortisol, el famoso eje hipotálamo-hipofiso-suprarrenal.

El cerebro intestinal, que es el sistema nervioso entérico y la microbiota.

Todo eso es el eje intestino cerebro.

Sí, y la microbiota es algo que se ha añadido recientemente, ¿no? H el eje intestino cerebro se ha descrito hace más de 20 años, aunque empieza a [ __ ] ahora un poquito más de voz para que veas cómo son las cosas. Y la microbiota se ha añadido, eh, es el último componente en añadirse por la influencia que tiene, eh, en la elaboración de sus componentes y la regulación del sistema inmune en el eje intestino cerebro. Entonces, la permeabilidad del intestino, a ver cómo te explico, tú no comes las cosas estériles, ¿verdad?

No.

Hay toxinas. Entonces, nuestro intestino es nuestro contacto con el exterior directo y encima tiene que ser permeable para que pasen los nutrientes. Entonces, imagínate qué difícil lo tiene, ¿no? Porque tiene que dejar, tiene que decir, "Tú sí, tú eres un nutriente bueno, tú no, tú no es una tú eres una toxina, tú eres un virus, tú eres un". Entonces tiene que ser permeable, pero en una permeabilidad en equilibrio, per.

No demasiado. Claro, si es muy permeable, pues ahí tenemos el problema. Entonces, e, el sistema inmune, donde más células inmunitarias hay es en el intestino. Por eso mismo, porque realmente la piel es una barrera, pero la piel no te penetra las cosas tanto como en el intestino.

Y aún así también tiene células inmunitarias. Por supuesto, por supuesto, porque por eso usamos también cremas y y tratamientos tópicos, ¿no? Pero no es tan permeable como el intestino. Entonces, claro, lo largo que es el intestino más hm más la permeabilidad que tiene que tener hace que el sistema inmune sea determinante en el en el aparato digestivo.

¿Cuántos metros tenemos de intestino?

Depende de la persona, pero unos siete, ocho en total. Sí.

Que es una aduana muy larga, ¿eh? Sí.

Es una la gente es que yo creo que por como físicamente está diseñado la gente no entiende eso, pero es como la piel, es una barrera entre fuera y dentro.

Sí. Y además tienes que tener en cuenta que es muchísimo más extenso que la piel. Es decir, si nosotros cogemos porque está el intestino, pero el intestino tiene vellosidades.

Y además vellosidades en las vellosidades. Entonces, si nosotros lo estiramos es muchísimo más extenso que nuestra propia piel. O sea, imagínate todo lo que capta el intestino del exterior. O sea, eh, nuestro intestino sabe, ahora mismo yo he venido aquí de Canarias a Málaga, ¿no? Y entonces ya mi intestino sabe que yo no estoy en mi casa, que aquí hay otro ambiente en el aire, hay otras otra comida, otros aceites, otras toxinas, otras bacterias. O sea, el intestino sabe el microcosmos que hay fuera porque lo detecta con el alimento y con todo lo que hay en el alimento.

¿Y cómo es ese? O sea, ¿qué rol tiene la microbiota en la regulación de ese sistema inmunológico tan abundante en el sistema?

Pues claro, el el tema es que la microbiota, eh, la microbiota y el sistema inmune intestinal hacen como una especie de equipo de trabajo en equipo, ¿no?

Entonces es como si el sistema inmune, el sistema inmune intestinal necesita estar estimulado.

Porque si no está estimulado puede ser que se aburra demasiado, hayan fallos.

Hayan fallos. De hecho, hay estudios que demuestran, ¿no?, como en países subdesarrollados no hay enfermedades autoinmunes, no hay enfermedades inflamatorias intestinales como el Crohn, la colitis ulcerosa.

No.

No. Y se asocia a que ese sistema inmune está con mucho trabajo, no tiene tiempo para para hacer tonterías y atacarnos, ¿no?

Sí. Entonces, entonces está el sistema inmunodigestivo y la microbiota está ahí como para decir, mira, nosotros estamos aquí desde el principio del nacimiento. Tú ya nos conoces, sabes que somos buenas, entonces yo te voy a ayudar a decirte qué es malo y qué no es bueno.

O sea, que qué es bueno, qué es malo y que qué es tóxico, que no. Entonces, es como si tú tienes una correcta microbiota, una microbiota en equilibrio, esta microbiota es como si fueran los guerreros del intestino, ¿no? Están ahí. Primero que no van a dejar pasar a cualquier otra bacteria, no van a dejar que se quede aquí, pues yo que sé, una bacteria h que sea mala, no, no la va a dejar pasar. Si tú tienes un buen ejército, va a decir, "Aquí no tienes espacio, vete." Entonces, por eso hay gente que come a lo mejor la misma tortilla con salmonela y y la misma cantidad y no le pasa nada y al otro sí. Entonces, depende de la microbiota y de la barrera. Pero es que además esa barrera, esa esas bacterias ayudan a a producir ciertos precursores para neurotransmisores, ciertos neurotransmisores y también a producir vitaminas, a producir, o sea, a nutricionalmente a estar mejor. Es una simbiosis. Es como si la microbiota e hiciera la función de sistema inmune, pero también de digestión.

Si sin determinadas bacterias intestinales no podríamos digerir ciertas cosas. No tenemos es como es algo es una simbiosis muy muy desde muchos años para atrás es en plan, no me hace falta tener todo tipo de enzimas porque ya yo tengo aquí la microbiota.

Claro. O sea, hace funciones de sistema inmunológico y hace funciones de absorción, o sea, de sistema digestivo.

Sí. Y y neurológica. ¿Por qué? Porque ayuda, ayuda si tú tienes una microbiota mala, si tú tienes una microbiota hm que produce pues determinadas toxinas, determinados componentes que puedes notar la se nota mucho, ¿no? La gente con colon irritable y este tipo de cosas lo nota, mucha niebla mental, muy embotado, ¿no?, por esos productos que producen esa esa bacteria y esa alteración en la permeabilidad intestinal y esa alteración en el sistema en el en la motilidad digestiva y demás.

Vale, entonces la permeabilidad intestinal es la situación en el que hay más permeabilidad de lo saludable y entran cosas que no deben.

Exacto. Y entonces la permeabilidad no solamente a nivel de la inflamación de las células del intestino que dejan pasar más, sino también que la barrera inmunológica no está muy, no está muy atenta y la microbiota no es lo mejor. O sea, es como si fuera todo eso está alterado y favorece que haya una mayor permeabilidad intestinal o una permeabilidad inadecuada.

Y eso genera más inflamación y todos los problemas asociados al todo. Por eso los problemas digestivos tienen relación con con las migrañas, con los dolores articulares, con con los trastornos del sueño y los trastornos del estado de ánimo.

O sea, todo se relaciona. Y mira, un ejemplo para la permeabilidad intestinal super claro que que a mí me llama mucho la atención, los pacientes con con cirrosis hepática, es decir, los pacientes que tienen un hígado que ya casi no no filtra nada.

Pues claro, h lo que tienen alterado es esta permeabilidad, la, o sea, lo que tiene alterado es el filtro del hígado, ¿no? Entonces, aunque tengan más o menos bien la permeabilidad intestinal, claro, como esto no filtra, pues entonces se intoxican, ¿no? Entonces, cuando un cirrótico, un paciente con el hígado que no funciona, entra en encefalopatía hepática, que eso quiere decir que el paciente está como borracho, está como borracho, ¿no? O sea, se comporta como un borracho, hace cosas, una vez uno quemó el hospital, o sea, la planta del hospital, o sea, de todo y de todo, o sea, como si estuviera fuera de sí, ¿no? Entonces le viene el estado de encefalopatía hepática, que es un estado neurológico. Hay varios grados, primero temblor, luego tal. ¿Y sabes cuál es el tratamiento?

Examen.

Poner enemas.

Ah, claro.

Para que elimine la caca y un antibiótico intestinal.

Claro.

Para quitar esas bacterias y quitar esas toxinas.

Castra, ¿no?

No, el espiraxín. Ah, vale. Por si acaso.

Pero bueno, la castra no es mala tampoco, pero así por protocolo. Entonces es vamos a eliminar todo lo que hay en el intestino que está produciendo que este paciente se intoxique porque es una intoxicación como si fuera una droga y así sobre la marcha se quita. Es magia.

Es magia.

Claro. Sí, sí. Es un buen ejemplo.

Entonces, eso es un ejemplo como para ver la importancia que hay de tener un buen filtro tanto en el intestino como en el hígado.

¿Y qué relación entonces hay con las enfermedades autoinmunes? eh, cuando el sistema digestivo y la microbiota no son competentes.

Pues a ver, el sistema inmune, como dice Palacios, es un sistema, ¿no? Pero funciona e funciona totalmente en conjunto, ¿no? Entonces, si hay una alteración o una información errónea en el sistema en el sistema inmunodigestivo, eso puede provocar que hayan fenómenos de autoinmunidad, eh, a nivel del colágeno, de las articulaciones. Entonces, no es que haya algo en concreto, sino más bien que está alterado, ¿sabes? Todo lo que sea autoinmune, alergias, intolerancia, tiene que ver con un sistema inmune que no pone límites, que no distingue lo ajeno de lo propio.

Y muchas veces tiene que ver con la persona también que no pone límites.

Entonces, el sistema inmune digestivo tiene que ser capaz de decir de distinguir qué sí y qué no. Entonces, cuando ya eso falla, falla para todo, falla para ser alérgica, porque alergia es, es decir, reaccionar a algo como si fuera un virus cuando realmente no es nada dañino, ser alérgica o tener alguna intolerancia o tener alguna enfermedad autoinmune que es atacar lo tuyo.

Entonces, más que algo en concreto, el sistema inmune tiene que funcionar bien. Si funciona bien, va a distinguir lo que es malo de lo que es bueno.

Sí. Y además la enfermedad autoinmune también tiene mucha relación con la emoción, ¿no? Con los estados emocionales, o sea, se ven muchos empeoramientos en estados emocionales adversos de las enfermedades autoinmunes.

Claro, porque todo eso tiene que ver con el eje intestino cerebro. Mira, todo el eje intestino cerebro cuando no funciona bien, es decir, cuando la persona pierde la capacidad de autorregularse.

Autorregularse es eso, que que el eje intestino cerebro e pueda funcionar m autónomamente y adecuadamente, ¿no? Entonces, si tú pierdes esa capacidad, mm, van a aparecer enfermedades digestivas, enfermedades del colágeno, fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, eh, síndrome de sensibilidad química múltiple, trastornos endocrinos, tiroides, trastorno de síndrome de ovario poliquístico, todo eso, todo lo que sea endocrino.

Y todo lo que tenga que ver con el sistema inmune y con el sistema nervioso autónomo se va a alterar. Entonces, hm, ¿cuál es la clave? Buscar la coherencia, es decir, hm, que crear el estado en el cuerpo en el que él se sepa regular solo. Es decir, que a pesar de de lo que hay afuera, tú seas tú seas tú estés imperturbable. Mm.

Es decir, ocurre algo, me regulo, me adapto y sigo con lo mío. O sea, que el cuerpo sea sea resiliente.

H.

Y que se mantenga en su homeostasis interna independientemente de lo que hay afuera.

¿Qué pasa? Que si nosotros estamos fijados en algo, siempre estamos alertas, siempre estamos con el miedo, siempre si hay una emoción ahí fijada constantemente, ese eje no se va a regular. H, ¿qué emociones son las más negativas o perjudiciales cuando se sostienen en el tiempo para el sistema digestivo?

A ver, no hay emociones negativas ni positivas.

¿Qué emociones? ¿Qué emociones?

Eh, las que las que más se reflejan en lo digestivo tienen que ver con las emociones primarias. Cada vez que alguien tiene un problema digestivo, hay que ir a su infancia, a sus 10 primeros años de vida. ¿Por qué? Y sobre todo menos entre los cero y los 5 años. ¿Por qué? Porque es cuando es intestino cerebro, está aprendiendo a vivir, a regularse aquí en este mundo, ¿no? Entonces está aprendiendo a entender lo que es el miedo, lo que es el enfado, lo que es el lo que es la risa, la alegría. Entonces está aprendiendo a regular todo eso. Pero si ocurre algo en el que ese circuito se queda más tiempo en una emoción, principalmente el miedo, pero después del miedo vienen otras, pues entonces va a condicionar la personalidad, los rasgos de la personalidad en la edad adulta y por lo tanto la aparición de un problema digestivo. Entonces nosotros después como adultos al tener un problema digestivo, en lugar de enfadarme con el intestino y decir, "Y esto no se me va a quitar nunca, hay que verlo con cariño y decir, ¿qué me quieres decir? ¿Qué me quieres decir que yo no estoy haciendo? ¿Qué qué qué estoy haciendo mal? Es pararse y ver qué pasa. Y realmente si le dedicamos tiempo, eh, por lo menos en la consulta los pacientes lo reconocen bien cuando yo les hablo del miedo o les digo, "Hay mucha ira, hay mucha ira contenida. ¿Con qué estás tan enfadado o con qué estás tan enfadada?" Pero no es porque hay enfado, es porque no se expresa.

Claro. No es que el enfado sea malo, sino que.

Enfado.

Claro, es un enfado contenido.

Contenido.

Es un enfado contenido. O el miedo, ¿no? Es un miedo que está tapado. El miedo, este perfil de nudo en el estómago, de barriga, de embarazada, es un perfil muy típico de los perfiles de personalidad más emocionales.

Y suelen y claro, un miedo en la infancia. ¿A qué puede ser? Cuando eres un bebé, un niño, cuando tienes 2 años, no tienes miedo a nada. Tienes miedo a dos cosas, a que te rechacen tus padres o a que te abandonen, porque dependes de ellos. Son esos miedos. ¿Qué pasa? Que en la adulta tú no piensas que no lo piensas así racionalmente, pero tu víscera lo puede sentir y puede tener conductas, tu personalidad puede tener conductas para agradar, para gustar, miedo a que te juzguen, porque realmente tienes un miedo a que te abandonen. Entonces, para llegar a esa conclusión hay que trabajar. Hay que mirar para dentro.

O sea, realmente terapia, ¿no? Quiero decir, toda.

No cualquier terapia.

Me imagino. ¿Y qué tipo de terapia ayuda más?

A ver, el tema es que creo, a lo mejor alguno me critica, pero creo que las la ser ser psicóloga es una cosa, pero luego depende es como ser médico, ¿no? Tú puedes ser médico, pero luego si eres otorrino o eres traumatólogo, no tiene nada que ver una con otra. Pues con la psicología pasa parecido. Eh, según el tipo de técnica que uses, pues tiene un efecto u otro y no tiene que ver una con otra. Entonces, la clásica de toda la vida es la cognitivo conductual. Pero a mi juicio se está quedando un poquito corta. A mi juicio, ya terapia cognitivo conductual. Hm. Hacemos día a día, o sea, ya estamos a un nivel de de comprensión de con los influencers, con lo que lees por ahí, con los libros y tal, de comprensión de emociones y demás y de y de cosas que debemos hacer y que son buenas para nosotros, que la terapia cognitivo conductual ahí que que esté ahí, que siempre va a estar ahí.

Sí, pero creo que ha tocado un poco techo, claro, o sea, solo eso, ¿no? Entonces, las terapias futuras, a mi juicio, las terapias que tienen que ver con con todas las enfermedades que están creciendo de forma gigantesca son las terapias de tercera generación basadas en el cuerpo o en las emociones.

Se puede poner algún ejemplo para que entendamos un poco de que cómo se trabaja.

Eh, bueno, en basada más en las emociones está, por ejemplo, la terapia Gestalt.

¿Vale? Y trabaja mucho con la espontaneidad, con las emociones, con todo lo que sea menos mente y más soltar. Vale, es aprender a soltar las emociones. Las emociones no hay que no hay que taparlas, no hay que esconderlas, hay que digerirlas. Si no se digieren.

Digerirlas.

Hay que digerirlas. Por eso yo siempre a la gente le digo, a los pacientes le digo, "Pero no tengas miedo del miedo." O sea, míralo, míralo y y mira de dónde viene. Pregúntate por qué tienes miedo, de dónde viene eso? Y cuando a lo mejor llegas a la conclusión de que no sabes de dónde viene o de que hay un vacío, simplemente dile al cuerpo que esté tranquilo, porque es el cuerpo el que está nervioso. Es una memoria del cuerpo. No hay peligro aquí, pero el cuerpo tiene miedo, está fijado en una alerta. Es como el como los veteranos de guerra, pasan 5 años después de la guerra y siguen viviendo el terror, ¿no? El cuerpo está fijado en la respuesta de alerta. Entonces, la emoción hay que hay que hay que abrirse a ella, hay que hay que enfrentarla, no enfrentarla, sino hay que verla y luego dejar que se regule y que salga, gestionarla, aceptarla. Entonces, la terapia Gestalt, por ejemplo, el EMDR, terapias basadas en traumas como el EMDR o Somatic Experiencing, que es lo que en lo que yo me formé, que ese tipo de terapia e tiene como base biológica la teoría polivagal de Porges. Entonces, básicamente consiste ese tipo de terapia en entrenar al sistema nervioso autónomo. Es una terapia muy bonita donde no se donde no se no se usa mucho la cabeza, no hace falta que el paciente cuente nada, simplemente es entrenar la interocepción y entrenar cómo está tu cuerpo y lo que siente tu cuerpo.

Hm. Eh, y me imagino que paralelamente mejorar todos los otros factores del estilo de vida que empeoran el sistema digestivo, ¿no? Que a nivel de nutrición, a nivel de sueño, a nivel de ejercicio físico.

Claro, yo esas cosas no las nombro porque ya tú las tienes super nombradas. Pero a mi consulta llega gente que dice muy frustrada, ¿no? Que ese es un problema muy frustrada porque dice, "Como superb, no tomo trigo, no tomo tal, hago ayuno intermitente, hago deporte, hago yoga, hago meditación y sigo igual de mal." Claro, pero porque eso está bien. Pero, ¿y qué pasa con la parte de dentro? ¿Qué pasa con las emociones? ¿Cómo estás tú?

¿Cómo vives tú?

O, como siempre pregunto, ¿no? ¿De qué tienes miedo? M.

O estás en algún momento en el presente o te cuidas.

Estás en algún momento en el presente. Hay una pregunta que hago mucho yo a los pacientes y es, ¿cuánto tiempo dedicas a la semana para ti? Para el autocuidado pero para ti, no para cosas, no para hacer un check, no para el checklist de venga, tengo que hacer deporte porque es bueno, venga, he hecho deporte, he ido a yoga, he ido a trabajar, no eso que te presiona, sino para ti. Para ti es en plan, pues irme a dar un masaje, caminar, yo que sé, por la playa. o irme al parque a leer un libro, cosas que tú quieras, que te apetezcan a ti, sin juicio, que tu cuerpo quiera hacer.

Sin que tenga que producir algo. H.

Y la gente se queda bloqueada.

Claro. Y me imagino que es por eso, porque por lo que ha crecido muchísimo la los diagnósticos de síndrome de colon irritable, distensión abdominal, dispepsia.

Eh, ¿cuál sería el más frecuente de todos? Tú que ves a diario.

El colon irritable es frecuente, pero creo que tiene más fama. Yo creo que el más frecuente es el síndrome de dolor epigástrico o de distensión abdominal, que son relacionados con la parte esta del estómago.

Esos son los más frecuentes. Son. Dime, dime.

Y no te iba a preguntar por el SIBO, que es que como ahora todo parece que todo el mundo tiene SIBO y todo eso, ¿qué qué es SIBO y qué no es SIBO? Y realmente bueno, ¿qué grado?

Tiene que ver con lo que estamos comentando hoy. A ver, ahí sí que te agradezco la pregunta porque a mí mucha gente me viene a la consulta y me dice, "No, doctora, porque yo he visto, vengo porque yo creo que tengo un SIBO porque mi amiga tal tenía los mismos síntomas y yo siempre le digo lo mismo. Digo, mira, el intestino hm es básico, tiene tres formas de hablar, con gases, con alteraciones en la motilidad y alteraciones en la digestión. Entonces, diciéndote lo mismo, va a tener problemas diferentes. O sea, que todos los intestinos hablan igual y no porque igual será porque tienes el Helicobacter Pylori o tienes un SIBO o tienes tal, o sea, ¿me entiendes? Entonces, la gente se confunde ahí.

Pero lo que sí que me gustaría dejar claro es que si tú tienes un SIBO es porque hay algo detrás, ¿vale? Es decir, una alteración de la microbiota no es porque sí, o sea, obviamente puede ser porque sí. Si te has ido un mes a Tailandia o has tomado antibióticos por otra cosa durante tanto tiempo y te alteraste, pero normalmente esas cosas el paciente las asocia fácil porque es el problema y luego lo lo lo el.

Exacto. Pero la mayoría de los SIBO son el resultado de una un trastorno de motilidad, es decir, un intestino que no se mueva adecuadamente.

¿Y qué pasa cuando no se mueve adecuadamente? Que las bacterias se se sobrecrecen, no avanzan.

Claro, yo siempre ahí uso el mismo ejemplo que es que imagínate un río, ¿no? El agua corre y el agua está cristalina, muy rica, ¿no? Y de repente construimos una presa y el agua se queda estancada, ¿no? ¿Cómo se pone el agua? Pozverde, fea.

Pues más o menos eso es un SIBO. Es decir, eh, lo que ocurre es que si el movimiento no es el correcto, no es solamente que el intestino esté parado, sino que el movimiento del intestino tiene que ir hacia delante, ¿no? Y tiene que ir a unos ritmos, pues que vaya hacia adelante, luego haya una onda que vaya hacia detrás o que se quede distendido y se pare. Es decir, son muchas cosas, muchos trastornos de la motilidad que hacen que haya que hay un SIBO. Por supuesto, además del trastorno de la motilidad, pues obviamente si comes mal todo esto, si hay mucho estrés, pero sobre todo el trastorno de la motilidad porque porque realmente nuestro intestino es tan sabio.

Que es capaz de de de estar bien a pesar de que todos los días comas porquerías, no hagas deporte, si tú estás bien, regulado, ¿entiendes? Por eso hay gente que tiene unos hábitos medio lamentables, pero están son bastante felices y bastante.

Sí, eso incluso yo creo que es fácil darse cuenta en uno mismo que ante una misma comida agresiva, digamos, para el sistema digestivo, una comida pesada, no sé, un plato de pescado frito aquí, eh, en función del día en el que la comas, te puedes sentir muy diferente, la puedes digerir muy diferente.

Claro, claro. Por eso, por eso yo a la gente le digo, la gente me dice, "¿Y puedo beber alcohol?" Y yo le digo, "A ver, ¿cuándo bebes alcohol?" Dice, "No, los viernes cuando quedo con mis amigas o voy con mi pareja y no sé cuánto, me tomo una copita de vino y le digo, tómate una, dos y tres." ¿Pero por qué? Porque en ese momento está en conexión social en el vago, feliz. Ya trabajé, ahora estoy descansando, no sé cuá y estoy aquí tranquilo. Es como como la libertad, ¿no? Entonces hace más bien ese momento, permitirte ese momento que las copas de vino.

Entonces ahí hay que mirar eh eh y en una persona que siempre está con el reloj, eh, mirando reloj, todo lo que tiene que hacer, cuando se dedica unas horas a no pensar, a no ponerse a no ponerse normas a ser libre.

Hm.

Eso se agradece. Entonces, hm.

Sí, es el contexto también en el que recibe esos alimentos.

Sí, claro. Y después, como estés, pues si llevas una semana pues muy nervioso por algo, tienes un proyecto, tienes no sé cuánto o te ha pasado algo, pues no vas a tolerar lo mismo. Y entonces, claro.

El estreñimiento puede ser también una patología funcional. Sí, el estreñimiento entra de los trastornos funcionales digestivos o trastornos de intestino cerebro y por supuesto es mucho más común en mujeres y es un estreñimiento crónico sin sin ninguna causa que lo explique.

Y ahí hay algún tipo de explicación psicoemocional, algún patrón de personalidad o algo que tú veas en tus pacientes que tú digas, "Estreñimiento funcional se relaciona con esto."

Pues mira, el estreñimiento que es mucho más común en las mujeres, hm, tiene mucha relación con con también la parte hormonal, ¿vale? Cada vez que hay una mujer estreñida hay que preguntar por, bueno, yo siempre pregunto, ¿no? Pero ahí con más insistencia por si ha tenido hijos, si no, cómo son sus reglas, si son regulares, si hay síndrome premenstrual afectivo, si no, todo eso, ¿no? Porque influye mucho esa parte en todo lo hormonal y eh sexual, hormonas sexuales, influye en el en el estreñimiento, pero también el estreñimiento suele ser típico de perfiles de personalidad que controlan mucho, son personas que controlan mucho las emociones. Yo siempre digo que que imagínate estornudar con los ojos abiertos no puedes, se te salen las cuencas de los ojos, los ojos de las cuencas. Entonces, entonces tú si tienes una emoción y la controlas, o sea, si tú siempre estás controlando lo que tú sientes en tu día a día y siempre estás pues poniéndote la máscara o el disfraz de lo que tienes que hacer para que esté todo bien, probablemente tengas una mayor tendencia al estreñimiento.

Bien, bien, bien. Y.

Es muy típico de mujeres.

¿Eh? Sí, eso no me acuerdo de la estadística, pero era como nueve de cada más o menos así.

Eso.

Eh, bien. A nivel de bueno, dar Yo sé que tus pacientes, los que no tengan conciencia de esa relación entre lo emocional y lo y lo digestivo, te van a pedir soluciones. Eh, te van a pedir, bueno, un probiótico, te van En qué caso puede estar justificado el dar un probiótico, qué tipo de probiótico, ayuda, ¿no?

Bueno, a ver. Claro, primero hay que ver qué pasa al lo primero es ver bien qué le pasa al paciente, intentar entender qué ocurre, no que te dice él solo, él o ella, sino que le ocurre al cuerpo, porque el paciente muchas veces tiene una creencia y está ocurriendo otra cosa.

Pero una vez y ya tengas eso más o menos claro, lo que hago yo es intentar ayudar, porque obviamente si tú ayudas desde aquí, esa persona va a tener como más fuerza, ¿no?, para afrontar lo que tiene que afrontar. Entonces yo miro primero lo que hay, luego ayudo, pero la parte más importante que está en el medio es psicoeducar al paciente y decirle la parte que tiene que hacer él, porque de qué me vale yo darte lo que te vaya a dar si tú vas a seguir comiendo en 5 minutos de pie mientras llevas a tu hijo a la a la guardería o conduces no sé cuánto que tiene trabaja. O sea, normalmente hago que el paciente tenga conciencia o intento que tenga conciencia si él quiere tenerla, es él el que decide y propongo ayuda, ¿no? Ayuda de algún tipo de terapia para para poder aprender a regular este eje intestino cerebro y que haya un poquito de conciencia en que tu cuerpo eres tú también y y mirar para el cuerpo, ¿no? Y luego lo que yo hago en la consulta es ayudar. Depende del problema que tengas. Casi siempre todos tienen SIBO, pero dar un probiótico no es la solución. O sea, ¿te acuerdas, no, que te hablé de la microbiota? Ellos son unos guerreros que están ahí, están así y dicen, "Aquí no pasa nadie, ¿no? Entonces, yo doy un probiótico, el probiótico entra y sale."

No, no, no se queda.

Entonces, a ver, casi siempre hay que hacer eh con un poquito de limpieza. Yo siempre lo comparo con un terreno, digo, mira, si tú tienes un terreno lleno de zarzas, tú no puedes plantar ahí nada, ¿no? Entonces, primero hay que limpiar ese terreno y luego plantar lo que tú quieres.

Y luego ya una vez y plantas, hay que tener en cuenta que cualquier probiótico no vale. Es decir, hay probióticos multicepa, hay probióticos unicepa, hay probióticos que han demostrado eficacia más para esto, más para lo otro. Entonces, no es así, dame un probiótico y ya está.

La farmacia, no decirle al farmacéutico, dame un probiótico.

Claro, probióticos son buenos, tómate los probióticos. A ver, con cabeza que en general te vas de viaje, te has puesto mal o has tomado antibiótico, un probiótico de estos genéricos que tengan muchas cepas y gran y gran cantidad de millones de unidades, pues bien, pero ya para algo en concreto es diferente.

¿Se te ocurre algún mito muy frecuente en trastornos digestivos funcionales por parte de los pacientes?

Eh, sí. El mito es que los pacientes pueden creer que su problema se va a curar como como cuando tienes la tensión alta y te tomas una pastilla. Así de fácil. Entonces, el problema es la creencia que hay de que si tú eres estricta y haces muy bien tus hábitos de vida, deporte, salud, buena alimentación y demás, te vas a quedar bien. Ese es el mayor problema y eso está muy bien, pero hace falta una parte por dentro, hace falta una conciencia.

Sí. Y yo sé que no es fácil, me gustaría decir otra cosa. Me gustaría decir que no sé, respirando tres tres veces por la noche se soluciona todo, pero es que realmente es la solución. Lo que yo siempre le digo a los pacientes es que cuando tú aprendes a saber quién eres con todo, con tus luces, tus sombras, con todo lo que hay dentro, a quitarte las capas y a saber lo que hay en la víscera, realmente h vas a tener muchísima calidad de vida. que vas a tener una vida mucho más honesta con los que están contigo, con tu pareja y con la gente con la que trabajas, con tu trabajo, con lo que haces en la vida. O sea, yo creo que no es para el problema digestivo, es para la vida en general, para todo.

Y y por parte de los profesionales, médicos en general, vamos a decir, eh, ¿existe algún mito o connotación equivocada en torno a los trastornos funcionales digestivos?

A ver, los médicos son un perfil de personalidad bastante autoexigente, que cuesta, les cuesta bastante, nos cuesta bastante poner límites, aguantamos mucho, nos disociamos, estamos bastante disociaditos, pobrecitos nosotros.

Justo hay huelga de en medicina.

Pues mira, quizás por eso pues en honor a eso quizá por eso me sorprendió que hubiera huelga porque yo te dije los médicos no suelen hacer huelga porque al final les sabe mal que no sé qué, le sabe mal que lo otro. Pero bueno, los médicos lo que pasa es que hm van demasiado cargados. Entonces, esto es algo muy complejo, o sea, de trabajar con el paciente, resonar con él, poder estar tranquilo en la consulta, mirándole, mirándole a los ojos, viendo qué le pasa, cómo está su cuerpo, no hay tiempo para eso. No hay tiempo, ni tiempo para aprender de eso ni cómo es eso. Entonces, al final el médico y pero al médico le frustra que el paciente no se cure. Entonces,

Sí, pero tampoco hay una cultura ni un sistema que permita una derivación eficiente al profesional de la psicología. Ni siquiera aunque lo permitiera, están establecidos bien los circuitos. Falta eh falta un poco de tiempo todavía. Es cuestión de tiempo. Yo creo que estamos ahí. Es igual que te dije, el eje intestino cerebro. Se empezó a hablar de él hace 20 años y estamos hablando de él ahora. Hm.

Y después la parte, como te he dicho, del paciente de oye, que yo no estoy loco, que yo tengo me duele la barriga, que no me manda al psicólogo, ¿no?

Claro, porque yo siempre le digo al a los a los pacientes, porque es que evidentemente muchas veces los pacientes creen que son cosas de ellos, que son quejicas, ¿no? No, o sea, y es a lo mejor porque es lo que han entendido del médico, pero realmente el paciente lo que tiene lo tiene. ¿Qué necesidad tiene ir al médico y estar quejándose eso? Algo le pasa si se queja es que algo le pasa. Otra cosa es que no sepamos verlo y los médicos lo que quieren es intentar hacer ver al paciente, no te vas a morir, no tienes cáncer. Pero claro, con ese con ese diálogo rápido, pues quizá la energía que nota el paciente es, "Oye, ya cállate que no tienes nada, que no te vas a morir." ¿Sabes? Hay un.

Ya.

Es falta de.

Pero porque frustra, o sea.

Claro, porque frustra.

Porque el no puedo ayudar a esta persona solo para decirle que no se va a morir, que no es algo grave o que compromete la vida, pues frustra. Es como.

Claro. Y sobre todo porque, como te digo, el esto está todo conectado y cuando no funciona bien lo digestivo, tu ánimo cambia. Nosotros a los niños, a los niños de 3, 4 años que no se saben expresar bien, les diagnosticamos de celiaquía porque.

Lo siento más.

Porque están irritables. La madre dice, "Es que es que no sé por qué llora porque está así." Entonces al final vamos a ver, es que porque el niño a lo mejor no sabe definir todavía que le duele o qué le pasa y es porque es tan irritable, o sea, que es que te cambia la personalidad.

Es un calvario tener sintomatología digestiva a diario. Es un calvario, eso lo sabe quién la sufre, ¿eh? Y aunque no, a lo mejor no comprometa la vida, pero sí compromete la calidad de vida. Sin duda.

Claro, claro. Es que estamos en un punto, estamos gracias a Dios, a un nivel de de si miras la pirámide y demás lo de necesidad descubierta que tenemos la seguridad física, pero entonces ahora lo que quizá tenemos que intentar buscar más que producir y hacer muchas cosas es la calidad de vida, estar en paz con nosotros, tener coherencia.

Claro, por ir cerrando que eh y como antesala, por ejemplo, un paciente que tiene esta problemática y está buscando ayuda, pues como tú te dedicas a esto, ¿qué tres recomendaciones iniciales le daría a una persona que nos está escuchando en cualquier parte del mundo que tiene sintomatología digestiva que pudiera ser o no funcional, que eso habrá que estudiarlo? Eh, ¿qué cómo empezaríamos?

Em, tres cosas.

Tres o las que tú quieras. Bueno, dejo de lado toda la parte de comer porque esa yo creo que ya está que se sabe, pero sí que le diría primero que comieran despacio y tranquilos. Mm. Prefiero que lo que coman sea a lo mejor del todo sano, pero si lo comen tranquilos, sin mirar el móvil, sin mirar el correo, sin hacer 20, si comen tranquilo y masticando bien, pues es mucho mejor para que se active el vago. Siempre digo, el estómago no tiene dientes, los dientes están en la boca y hay que comer despacito para que el cuerpo no interprete que estamos en alerta y estamos en modo lucha o huida, sino que estamos tranquilos. Entonces, esa es la primera, comer despacio y con con tranquilidad, ¿vale? Buscar la manera.

de hacer eso.

Luego, la segunda cosa que les diría es que al menos el 50%, al menos el 50% de su tiempo intenten estar en el presente. Es mucho, ¿eh? 50.

Sí, sí. Ya. Pero es que no somos, no somos máquinas, somos humanos, somos mamíferos. Sí. Es que si queremos salud, eh, es lo que eh ya te dije que ya sé que no es fácil, pero es que hay que buscar eso.

¿Cómo te qué te ayuda a ti estar más en el presente, además de la meditación?

Eh, bueno, yo me fui a vivir al campo.

¿Te fuiste al campo?

Me fui a vivir a la naturaleza, en una casa en en el centro, digamos, pero me fui. Y para mí eso es mucho más fácil que cualquier otra lucha, pero claro, todo el mundo no puede hacer eso. Entonces, ¿qué qué se podría hacer de forma fácil en una ciudad, en la casa? Meditar.

Meditar.

Eh, meditar. Siempre propongo meditaciones guiadas al principio porque es más fácil, ¿no? Porque hay alguien que te va guiando. Y hacer actividades que tengan que ver con el cuerpo, bailar, zumba, e, yo que sé, escalada, correr, alguna actividad que tenga que ver con el cuerpo para activar el cuerpo. Gestionar muy bien el tiempo que se dedica a las redes sociales, porque se se está mucho tiempo en la cabeza y aumenta mucho la disociación. Y yo sé que que es sabemos que que es una droga, que que eso es dopamina pura, pero hay que desintoxicarse un poco de eso. Y entre menos uses realmente tu cuerpo va a crear recursos para que lo necesites menos.

Eh, no nos damos cuenta de de toda la fantasía que se crea en nuestra cabeza con eso. Y bueno, aumenta la disociación, el riesgo de enfermedades.

¿Crees que no hemos dejado algo en el tintero o hay algo de lo que te gustaría hablar más?

Eh, bueno, me falta la tercera cosa.

Ah, no has dicho, perdón.

La tercera cosa que es eh que al menos el al menos el 50% de nuestro tiempo estemos conectados, estemos en coherencia con nuestro cuerpo, estemos escuchando cómo está nuestro cuerpo, aunque aunque no aunque no le no lo atendamos, que sepamos cómo está. Por ejemplo, si llevo una semana de locos, que sepa que son que que sea consciente de que mi cuerpo me está informando, de que eso no es bueno y que sepa que eso no es bien para mí, que tengo que poner límite en algún momento, aunque sea tener conciencia, ya no digo poner soluciones.

Sí, simplemente saber que vas como hoyo sin cabeza por la semana.

Exacto. Entonces, al menos el 50% estar en el presente, al menos el 50% hm del tiempo estar en coherencia, estar no solo en la cabeza, sino en todo el cuerpo y comer tranquilos y despacio.

Ya eso sería muchísimo. O sea, ya con eso mejoraríamos. Pero no depende de medicinas ni de médico.

Claro, depende de la persona y también de un entorno social que nos a veces nos guía, ¿no? Y no y nos lleva por el mal camino. El hecho de que haya aumentado tanto la patología funcional, no sé si también ha habido más diagnóstico, entiendo que sí, pero no creo que solo haya habido más diagnóstico, sino que ha aumentado.

No, no, no es de loco, eh, pero y seguirá más y será parte de la normalidad. Por eso, mira, lo que se me ha podido quedar en el tintero es agradecerte.

H que confíes en mí para para compartir esto, porque quizá lo que falta es más información de este tipo y un poco más de cultura más que en en validar metas, retos y demás, eh validar mucho lo que es el el autocuidado, el darse tiempo, no juzgar, ¿sabes? Porque hay mucho juicio, ¿no? Es que ella esa no hace nada porque esa no sé cuánto, porque pierdes el tiempo.

Sí.

Y también probablemente destinar recursos a investigar esta parte de tu especialidad, bueno, que que es de tu especialidad, pero podría ser de todas las especialidades. Eh, bueno, de hecho existen los trastornos funcionales en todas las especialidades. Entonces, a veces, como decía al principio, se meten en un cajón porque nos generan incomodidad, frustración, es como que no, no nos gusta, pero hay que las realidades que están aumentando, la realidad es que hay que darle solución a la persona porque la medicina está para aliviar el sufrimiento humano y no sé si lo estamos haciendo o no sé si estamos poniendo los recursos sufri.

Tiene que haber un cambio de paradigma, es decir, ya la tecnología y los avances a nivel de medicina y de fármaco son muy grandes, muy altos y muy bien por eso. Pero digamos que eso es a lo tangible, a lo macroscópico, ¿no? Para eso ya tenemos como se han se han conseguido grandes grandes retos, ¿no? Pero para esto que realmente tiene que ver con la calidad de vida y con la forma de sociedad de ahora, con la forma de sociedad de ahora no sabemos nada. Entonces, la sociedad manda lo que la medicina tiene que investigar. Entonces si las sociedades, date cuenta lo que hablamos antes, ¿no? Hace 100 años en menos de una vida no había tecnología, o sea, es que es que es una locura.

Ha cambiado mucho.

Es que es demasiado rápido, nuestro cerebro explota, es que es normal, no se adapta.

Pues te agradecemos enormemente tu ratito. Primero que hayas viajado hasta aquí para contarnos todo lo que sabes, que es mucho. Eh, seguro que tus pacientes están escuchando encantados y te lo agradecen también y pues también te va a conocer mucha gente que seguramente pueda pedirte ayuda, eh, así que te agradecemos de corazón por por tu rato y por una conversación tan honesta y tan directa.

Y gracias a ti y gracias también a todos los pacientes porque ellos son los que más me han enseñado a mí.

Genial. Pues esta es tu casa y cuando quieras puedes volver. Gracias, chicos. Episodio 109 de Mejor que ayer. Espero que te haya servido. Estoy seguro de que sí. Si así ha sido, compártelo. Ayudas realmente muchísima gente compartiendo esta información tan importante. Nos vemos en el episodio 110. Un fuerte abrazo y a seguir empoderando.