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Españolas y del Consejo del reino manifestamos a la nación española que queda proclamado rey de España Don Juan Carlos de Borbón y Borbón, que reinará con el nombre de Juan Carlos I. Señores procuradores, desde la emoción en el recuerdo a Franco, ¡viva el rey! ¡Viva! ¡Viva España!
[Música] [Aplausos]
Viva. Con la proclamación de Juan Carlos de Borbón como rey, el 22 de noviembre de 1975, se pone en marcha una nueva etapa en la historia de España, tan cargada de esperanza como de incertidumbre. El rey es muy consciente de que sus primeras palabras expliquen cuál va a ser el objetivo esencial de todo su reinado. El mensaje más importante, aparte de hablar, era transmitirle al pueblo español, sobre todo pensando en una transición, en que yo quería ser el rey de todos los españoles. Y y esto no era fácil en ese momento. La institución que personificó, integra a todos los españoles. El rey quiere ser lo de todos a un tiempo, y de cada uno en su cultura, en su historia y en su tradición. Si todos permanecemos unidos, habremos ganado el futuro. ¡Viva España! ¡Viva Don Juan Carlos!
No ignora que la consolidación de la monarquía en España, en ese momento de la historia, después de que el país haya vivido 5 años en la República, tres en guerra civil y 35 bajo la dictadura franquista, no va a ser una tarea fácil. La monarquía no podía ser sin que fuera democrática. Ahora, ¿cómo eso no lo sabía? Entonces, lo que hicimos fue, y lo que hice sobre todo, fue trabajar en en poder llegar lo antes posible a que fuera España una democracia.
[Aplausos] [Música]
Para conseguir llevar al país hacia las libertades desde la legalidad franquista, el nuevo rey de España tiene por delante una tarea ingente y sumamente delicada. Se enfrenta además a una dificultad añadida. Don Juan Carlos de Borbón cuenta con escasísimos apoyos dentro del [Aplausos] país. [Aplausos]
En el mismo momento en que los reyes saludan a quienes han acudido a vitorear, la oposición democrática, ilegal y clandestina por entonces, está manifestándose ante las puertas de muchas cárceles españolas, exigiendo amnistía para los presos políticos y [Aplausos] [Música] [Aplausos] libertad.
La República, la izquierda acoge al nuevo rey, al que han apodado Juan Carlos el Breve, con abierta [Aplausos] hostilidad. Un punto crucial. Muerto Franco, está Juan Carlos [Aplausos] es un [Música] [Música] democrático. [Aplausos] Franco democratizadores sobre la base de la reforma de la legislación franquista que alberga el rey, me parece difícil, porque las instituciones actuales tienen una difícil transformación, como no sea sobre la base de un cambio radical, lo cual no quiere decir de ninguna manera de un cambio [Música] violento.
Para empezar a ganar un mínimo espacio de actuación política, el rey necesita situar en los círculos de poder del Estado a alguien de su plena confianza. Ese hombre es Torcuato Fernández Miranda. Servir a España con absoluta lealtad al rey. Después de gran esfuerzo, el rey logra que sea nombrado presidente de las Cortes y del Consejo del Reino. A cambio, el rey deberá conformarse con seguir manteniendo en la presidencia del gobierno a Carlos, el hombre nombrado por Franco para sustituir a Carrero Blanco. Don Juan Carlos de Borbón interviene muy directamente en la composición del nuevo gabinete, el primero de la [Música] monarquía.
Política en la calle para reclamar una ruptura total con el viejo régimen y un gobierno de concentración que convoque elecciones constituyentes. Los primeros meses de 1976 transcurren en medio de una oleada de manifestaciones y protestas en exigencia de una inmediata amnistía. Se produce también en ese periodo el movimiento huelguístico. Últimos años que tampoco vamos a tener que aguantar mucho tiempo más. Gloria a los muertos del mundo del [Música] trabajo.
Cinco trabajadores muertos por disparos de la policía es el saldo de los enfrentamientos que se producen en Vitoria el 3 de marzo de 1976. Después de 3 meses de [Aplausos] huelgas, la indignación de la población ante la actuación policial es incontenible. La tensión durante el entierro es enorme. Las consecuencias políticas de los trágicos incidentes revierten sobre el gobierno presidido por Carlos Arias, a quien se acusa de ser incapaz de canalizar las aspiraciones ciudadanas de democracia y de libertad. Los sucesos de Vitoria aceleran el proceso de unidad de la oposición, hasta ahora dividida en dos organismos unitarios: la Junta y la Plataforma. El 26 de marzo se presenta a la prensa el nuevo órgano de oposición, que recibe el nombre de Coordinación Democrática, a la que se suman todos los partidos antifranquistas. Popularmente será más conocida como la Plata-Junta. La Plata-Junta reclama la ruptura democrática con el pasado y la apertura de un proceso constituyente como única vía para alcanzar la democracia.
España, España. Caídos por Dios y por España. Presente José Antonio Primo de Rivera. Presente Francisco [Aplausos] Franco.
El franquismo más inmovilista, agrupado en torno a la Confederación Nacional de Excombatientes, se opone férreamente a cualquier cambio que suponga renunciar al espíritu del 18 de julio de [Música] [Música] 1936.
Dos muertos y cuatro heridos. Este es el resultado el 9 de mayo de 1976. Esta vez, entre las dos facciones del carlismo, en la concentración anual en Montejurra. El suceso acaba salpicando a varios ministros y golpea de nuevo al gobierno de Arias Navarro, que aparece definitivamente ante la opinión pública como alguien incapaz de llevar adelante la transformación política que el país [Música] necesita.
Opinión. A propósito de su presidente del gobierno, en unas declaraciones realizadas a una revista estadounidense, Don Juan Carlos describe a Carlos Arias como un desastre sin paliativos. Para entonces, el rey tiene ya en mente el nombre del futuro presidente: Adolfo Suárez, ministro, secretario general del Movimiento del gobierno de Arias. Sencillamente, señores procuradores, quitarle dramatismo a nuestra política. Vamos a elevar a la categoría política de normal lo que a nivel de calle es simplemente normal. Vamos a sentar las bases de un entendimiento duradero bajo el imperio de la ley. Y permitidme, para terminar, que recuerde los versos de un autor español: "Está el hoy abierto al mañana, mañana al infinito. Hombres de España, ni el pasado ha muerto, ni está el mañana, ni el ayer escrito." He [Aplausos] dicho.
El 5 de julio de 1976, Adolfo Suárez acude a la Zarzuela para jurar su cargo como nuevo presidente del gobierno. El rey ha podido, por fin, después de obtener la dimisión de Arias, nombrar a un presidente. Elegido por, sorpresa general, las críticas a la decisión del rey son casi unánimes. Tanto la clase política como los medios de comunicación consideran que Suárez carece de categoría política para emprender las reformas que el país necesita. La opinión general es que Don Juan Carlos ha asumido un gran riesgo con este nombramiento. En ese momento, se produce una apuesta en favor mío, y es una apuesta del rey. Y yo soy consciente de que el rey se juega, quizás con ese nombramiento mío, se juega casi el reinado. Soy plenamente consciente de ello.
Los miembros del gobierno de Suárez son igualmente muy mal recibidos por la opinión pública. Pero el rey, que confía en que este sea el gobierno que conduzca al país hacia las libertades democráticas, decide apoyarlo públicamente, presidiendo el primer consejo de ministros del nuevo [Música] gabinete.
La presión de la oposición contra el nuevo gobierno se intensifica. La Plata-Junta convoca en todo el país movilizaciones para reclamar amnistía para los presos políticos y por el regreso de todos los exiliados. El gobierno de Adolfo Suárez llega a La Coruña, donde se va a celebrar un trascendental consejo de ministros presidido por segunda vez por el rey. En este consejo se aprueba una amplia amnistía que afecta a todos los delitos de intencionalidad política, aunque deja fuera los delitos de [Música] sangre. La amnistía es bien recibida por la oposición, que siente que las cosas en España pueden estar empezando a [Música] cambiar.
Se va a proceder a la votación. Don Antonio Garro. El paso político más importante del gobierno de Suárez es la presentación en las Cortes para su aprobación de la Ley para la Reforma Política. Su autor principal es Torcuato Fernández Miranda. Esta ley es la llave jurídica que permite a los españoles emprender, si lo desean, las reformas legales que han de desembocar en un sistema democrático, es decir, acabar legalmente con el franquismo. No el riesgo que corre el gobierno es que esa ley tiene que ser votada precisamente por las Cortes franquistas, a las que pretende liquidar. Sí. La votación se produce el 18 de noviembre de 1976. Votos afirmativos: 425. Votos negativos: 59. Abstenciones: 13. El proyecto de ley ha sido aprobado. Sea la [Música] sesión.
El camino hacia la democracia queda ya abierto. Ahora es el pueblo español quien debe decidir en referéndum si respalda o no la vía de la reforma contenida en la ley recién aprobada. Habla pueblo, habla. Este es el momento. No escuches a quien diga que guarde silencio. La participación en el referéndum es muy alta: un 77,4% del censo. La Ley para la Reforma Política es aprobada por el 94,2% de los votantes. La ultraderecha, que ha defendido el "no", apenas supera el 2%. El gobierno, y para el propio rey, que ha respaldado plenamente el proyecto reformista del gobierno [Aplausos] Suárez, irritada por su estrepitosa derrota en el referéndum, la ultraderecha se manifiesta violentamente en la calle contra Suárez.
Mírese [Aplausos] Santiago Carrillo, líder del PC, que lleva casi un año viviendo clandestinamente en España, es detenido por la policía en Madrid en vísperas de Navidad. La detención provoca intensas protestas en la calle por parte de los militantes comunistas, pidiendo su inmediata puesta en [Música] libertad. Una semana más tarde, Carrillo saldrá en libertad. El líder comunista lleva practicando desde hace meses una hábil estrategia para forzar al gobierno a legalizar al PC.
El presidente del gobierno, Adolfo Suárez, es consciente de que sin el acuerdo básico de la oposición, el proceso político emprendido es inviable. Por eso inicia, después de haber ganado el referéndum, las negociaciones oficiales con la oposición democrática. Se trata de crear, de común acuerdo, las condiciones políticas exigibles para que en el mes de junio puedan celebrarse las primeras elecciones libres. La palabra "consenso" se pone de moda.
Todos los esfuerzos del gobierno están a punto de naufragar en el mes de enero de 1977, el mes más sangriento del proceso de transición. Dos estudiantes muertos. Un teniente general, presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar, secuestrado por el GRAPO, el grupo terrorista que desde hace un mes también mantiene secuestrado al presidente del Consejo de Estado. Cinco asesinados en una matanza llevada a cabo por terroristas de ultraderecha contra un despacho de abogados del Partido Comunista. Y dos miembros de la Policía Armada y un guardia civil asesinados a tiros por terroristas del GRAPO. Esta terrible serie de sucesos, cuyo balance es de 10 muertos, 15 heridos graves y dos altos representantes del Estado secuestrados, se concentra en una sola semana que ha pasado a la historia de la transición como la Semana [Música] Negra.
El entierro de los abogados asesinados, que organiza el Partido Comunista, se convierte en una demostración de disciplina, serenidad y [Aplausos] orden. Los comunistas, que siguen presionando en favor de su legalización, actúan con su voluntad de colaboración con el gobierno en pro del proceso político emprendido. Este día, el Partido Comunista se gana ante los ojos de muchos españoles su derecho a ser legalizado.
¡Matado! ¡Gobierno! ¡División! ¡Viva la cabeza!
Todo lo contrario ocurre en las honras fúnebres por los policías y el guardia civil asesinados por el GRAPO. Miembros del sector más ultra del ejército, de la policía y de la Guardia Civil insultan al gobierno y le acusan de [Música] traición. [Música] [Música] De la disciplina está [Música] el error.
A partir del mes de febrero, y una vez liberados por la policía los secuestrados por el GRAPO, el país recobra la tranquilidad. El gobierno sigue adelante con sus planes para la celebración de unas elecciones libres, pero queda pendiente de resolver un asunto capital y políticamente arriesgado: la legalización del Partido Comunista. Adolfo Suárez decide asumir personalmente las [Música] riendas.
Señoras y señores, hace unos momentos, fuentes autorizadas del Ministerio de la Gobernación han confirmado que el Partido Comunista, perdón, el Partido Comunista de España ha quedado legalizado, inscrito en el 9 de abril. En plena Semana Santa, el gobierno legaliza al Partido Comunista. El impacto de la noticia es enorme. La reacción de la población es de cautela. La alegría profunda de los comunistas se manifiesta discretamente en las sedes del partido, pero en los sectores más ultras y en la cúpula militar está una indignación no [Música] disimulada.
Para mitigar la enorme tensión creada entre los mandos militares por la legalización comunista, Santiago Carrillo acepta, a petición de Suárez, reconocer la monarquía, la unidad de España y la bandera nacional. Hemos decidido colocar hoy aquí, al lado de la bandera de nuestro partido, que sigue y seguirá siendo roja, la bandera con los colores oficiales del Estado. Al pisar [Música] España, dije que vendría llorando. Llorando estoy. No tengo más que una palabra: paz. Nos hemos matado ya demasiado. Entendamos en un régimen de libertad, poniendo todos de nuestra parte lo que sea necesario, de un lado y de otro de la barricada. Son muchos. 40 años. No hay históricamente nada que resista el tiempo. Áspera vida la de los españoles. Tengamos, una vez por todas, la mano en la mano del adversario de ayer para discutir, dialogar, en unas Cortes nuevas, la suerte de España. Y basta todos los recelos.
Los exiliados de la Guerra Civil que no han podido o no han querido volver a España durante el régimen de Franco, regresan ahora a su patria, donde son recibidos como el símbolo viviente de la reconciliación entre españoles. Por su parte, el padre del Rey, Don Juan de Borbón, exiliado en Portugal, cede a su hijo Don Juan Carlos los derechos dinásticos de la monarquía española. Con la cesión de los derechos, Don Juan Carlos pasa a ser no solo el rey designado por Franco, sino el rey legítimo de la dinastía Borbón. Majestad, por España, todo por España. ¡Viva España!
Viva. Acudid esta mañana a las 12 al Cine Ideal a escuchar las alternativas políticas que nos ofrecerán los candidatos al Congreso. Convocan para el 15 de junio de 1977. Estas son las primeras elecciones libres que se celebran en España desde febrero de 1936. Para la inmensa mayoría de los españoles, esta va a ser la primera vez que pueden votar en libertad. El país ha conseguido en poco más de año y medio salir de un régimen autoritario y sentar las bases de una democracia de hecho. El pueblo recupera su soberanía. Son casi 600 los partidos que concurren a las [Música] urnas.
Las elecciones las gana la coalición centrista UCD, liderada por el presidente del gobierno Adolfo Suárez. Le sigue el Partido Socialista Obrero Español, a gran distancia de ambos. El Partido Comunista y Alianza Popular. Después, las formaciones nacionalistas. Los partidos extremistas no obtienen representación parlamentaria. Los españoles han votado [Música] moderación.
El primer tramo de la transición política a la democracia se cierra el 22 de julio de 1977, cuando las nuevas Cortes democráticas celebran su primera sesión solemne. En ellas, representantes de las dos Españas hasta entonces separadas y ahora unidas en una tarea común. Este solemne acto de hoy tiene una significación histórica muy concreta: el reconocimiento de la soberanía del pueblo español. El camino recorrido hasta el día de hoy no ha sido ni fácil ni sencillo, pero ha resultado posible por la sensata madurez del pueblo español. Todos hemos construido los cimientos de una estructura sólida para la convivencia en libertad, justicia y paz.
La primera tarea histórica que van a emprender las Cortes democráticas es la elaboración de una [Aplausos] Constitución. Solo si se logra suavizar la crisis económica y garantizar una cierta paz social, será posible abordar la gran tarea política: la elaboración de una Constitución. El gobierno de Adolfo Suárez propone a todos los partidos políticos de la oposición alcanzar unos pactos básicos de actuación sobre la economía española. El acuerdo se logra y en octubre de 1977 se firman los Pactos de la Moncloa.
El 6 de diciembre de 1978, los españoles acuden de nuevo a las urnas para refrendar la nueva Constitución. Esta es la primera Constitución de la historia de España que se aprueba con el acuerdo de todos los partidos con representación en el parlamento. La Constitución sanciona un régimen de libertades en un sistema plenamente democrático que se constituye como una monarquía parlamentaria y se define como Estado de las [Música] Autonomías.
Con la promulgación de la Constitución por el rey, se cierra la transición política de un régimen autoritario a una democracia parlamentaria. Han sido tres años difíciles y muy intensos que los españoles han recorrido con gran esfuerzo, pero en [Música] paz. Con la Constitución en vigor, España entra en la normalidad democrática. El presidente Suárez convoca para el 1 de marzo de 1979 las primeras elecciones constitucionales.