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Eh, dentro de este ciclo, vamos a comenzar por los griegos, es decir, por el mundo occidental. Y les voy a hablar hoy de estas figuras un tanto legendarias pero históricas, en un trasfondo histórico, que son los llamados siete sabios.
No, el siete es un número que tiene un gran prestigio porque es el, es el número primo más alto de la, de la decena, ¿verdad? Y bueno, hay siete sabios, como pues hay siete combatientes de la guerra de Tebas, o hay los siete nanitos, o los siete eh bandoleros de de de Écija, ¿no?
Eh, los siete sabios vivieron, como se ha dicho, en torno al, en torno al paso del siglo VI al siglo V, eh, más bien en el siglo VI antes de Cristo. Y eran de distintas ciudades griegas. He querido poner ahí un, un mapa para que recuerden ustedes un poco que en esa época el centro del mundo griego no era la península, sino realmente el, el mar Egeo, ¿no? El mar Egeo es el mundo donde nace la cultura griega, eh, eh, la cultura griega. Y nace en diversas ciudades. Es muy importante pensar que estos sabios eh representan eh a a personajes de esta época, de estas ciudades abiertas al mar, prácticamente eh las ciudades de los eh de los sabios, exceptuando, exceptuando uno que es de Esparta, eh, son de ciudades marineras.
Es una época, además, esta del siglo VI, de grandes conflictos sociales, pero también de grandes avances de la cultura griega. Los griegos, por esa época, ya habían colonizado gran parte del Mediterráneo, habían fundado ciudades en muy diferentes sitios, y eran, eran, eran un pueblo e de progreso, eh. Al mismo tiempo que en una época donde empezaban a funcionar ya las monedas, el comercio, y se había producido una cierta evolución cultural respecto a la época anterior.
Se puede hablar en Grecia de los eh distintos personajes como los maestros de la verdad o los buscadores de la verdad. Y es interesante colocar los sabios dentro de, dentro de esta fila, dentro, dentro de esta historia, donde los primeros buscadores de la verdad y los primeros maestros de de los griegos fueron los poetas, eh, siempre Homero y, en segundo lugar, Hesíodo. Fueron los grandes maestros de la poesía griega y de la cultura griega. Eh, estos pertenecen al siglo VIII, eh, un siglo en que ya, eh, se había extendido el el alfabeto, eh, la cultura griega, eh, tenía como grandes centros las diferentes eh ciudades, y donde, eh, los mitos griegos proporcionaban la gran tradición cultural de fondo, con sus héroes y sus dioses.
Ahora bien, el siglo VI, del que vamos a hablar ahora, representa un cambio respecto a esta perspectiva, porque estos sabios ya son, eh, gente de ciudad. Pertenecen a lo que Aristóteles llamaba ya una sabiduría política. Recuerden ustedes que "política" viene de "polis", eh, de son y de distintas ciudades griegas. Eh, cada uno es de una de las de la de las siete, eh, en este orden, más o menos. Aquí vamos a ver un momentito, eh, en en este orden: Tales era de Mileto. Mileto está ahí en la costa jonia, es una es una de las grandes ciudades comerciales, de las más ricas. Y en cambio, otro personaje, Solón, era de Atenas. Atenas no era todavía la capital del mundo griego. Bias era de de una ciudad que Priene, que en este, en este mapillonoesdostollsolo. Priene está muy cerca de Mileto. Pítaco era de Mitilene, es decir, de la isla de Lesbos, que ustedes ven ahí. Eh, Cleóbulo era de Lindos, que está en la isla de de Rodas. Eh, Quilón era de Esparta, y Periandro de Corinto. Es decir, que si uno se fija en el mapa, hay cuatro que proceden de esta costa de de Asia Menor, que estaba colonizada, eh, por distintos distintos pueblos griegos, donde había una zona de de Eolios y una zona de Jonios, y ahí era donde había vivido Homero, fuera quien fuera, ¿no? Habrá también otros sabios posteriores que proceden más o menos de esa zona. Pitágoras, por ejemplo, procede de la isla de Samos. Eh, Heráclito era de Éfeso, que está en esa zona. Halicarnaso es la patria de Heródoto. De manera que cuando hablamos de la Grecia, hay que imaginarse esta esta Grecia costera, esta Grecia de de comerciantes, de viajeros, de gente abierta al Mediterráneo y buscadores de nuevas experiencias y aventuras. No es el mundo de Ulises, eh, solo que Ulises, que era de una pequeña Ítaca, era un rey, eh, y pertenecía todavía todavía al mundo mítico. Estos no pertenecen al mundo mítico, sino a un mundo que es ya histórico.
Ahora, hay que decir que estos sabios gozaron de un enorme prestigio durante siglos, un prestigio que no corresponde muchas veces a lo que sabemos de ellos, porque, como ustedes verán, hay, eh, fundamentalmente dos sabios de los siete que son Tales y Solón, de los cuales tenemos, eh, bastantes noticias. Pero de los demás sabemos bastante poco. Eh, son figuras que pronto entraron en la leyenda, eh, y y eh se caracterizan por algún rasgo especial, pero sobre todo porque pertenecen a este grupo de sabios.
El siglo VI es un siglo donde todavía la cultura oral, es decir, lo que se cuenta, eh, y lo que se cuenta es muy rico en este mundo mediterráneo. No hay que pensar que la cultura griega está ligada a estos horizontes. Yo, por eso, he querido empezar con este mapa. No, justamente lo que hizo los griegos aventureros, eh, críticos, abiertos a a nuevas ideas, etcétera, era esa esa cercanía del mar y esa cercanía también del Oriente, por un lado, eh, detrás estaba el mundo persa, el mundo persa que comunicaba también con el mundos antiguos como Babilonia, etcétera, etcétera. Y de delante estaba ese mundo de aventuras, eh, que era el Mediterráneo. Los griegos eran audaces, eh, parlanchines, y sobre todo eran buscadores de la verdad.
La verdad, en griego, se dice "aletheia". Ya importante, "aletheia" es una palabra de origen negativo. Significa la "a" significa que no, eh, y "letheia" viene de "lethe", olvido. Eh, algunos filósofos, por ejemplo, Heidegger, ha insistido en que es muy importante entender cómo los griegos vieron la verdad como una especie de descubrimiento. Eh, la cultura griega es una cultura de de descubrimientos, de avances. Primero estuvieron los poetas y los adivinos. Más tarde están los sabios, eh, los sabios, que son gente de ciudad y que, como veremos, son gente de de ideas, fundamentalmente. Ya no ya no se basan en los mitos, sino que se basan en los razonamientos, las palabras y el progreso. Eh, luego vinieron los filósofos. Los filósofos son ya de la siguiente, de la siguiente generación. En Mileto, después de Tales, vendrá Anaximandro, que que es ya un filósofo, eh, clarísimo. Vendrá Pitágoras, por otro lado, y avanzará en busca de la de la verdad hasta, por ejemplo, Parménides, que es que escribe un gran poema sobre la "aletheia".
Es muy importante que los griegos vieran la verdad como algo que había que descubrir y comprobar. Es curioso, si ustedes se acuerdan, que en la en la en la poesía épica, ¿quiénes garantizan la verdad a los poetas? ¿Quiénes hacen que los poetas sepan, eh, qué pasó tiempos lejanos, qué pasa incluso en el Olimpo de los dioses? Eran Las Musas. Eh, Las Musas son una especie de divinidades, de divinidades menores. Eran, eran nueve hijas de Mnemosine, la memoria. Están ligadas a la memoria y representan la tradición colectiva, y ellas inspiraban a los poetas. Eh, los mitos se transmitían a través de esa poesía inspirada por Las Musas.
Ahora bien, en este caso, en esta época, hay una especie de ruptura con el pasado. Ya lo importante no va a ser la memoria, lo importante va a ser la justicia. Y la justicia no viene tanto de las de Las Musas como de la búsqueda de la verdad. Eh, una frase, una frase griega de otro filósofo, Jenofonte: "Encuentran la verdad". Ese podría ser un buen lema para la aventura que inician los sabios: la búsqueda de la verdad, la busca de lo mejor, que no viene del pasado, sino que viene del encuentro con la realidad. Eh, encuentro de la realidad a través de la vida política en, eh, las ciudades.
Es curioso también que respecto de Las Musas, se acuerdan, eh, Hesíodo. Hesíodo, eh, contaba que a él se le habían aparecido cuando pastoreaba sus vacas en Beocia. Pero y Las Musas le le contaron, eh, lo que él cuenta luego en la Teogonía sobre los dioses, pero le hicieron una advertencia: "Nosotras contamos verdades, pero también sabemos contar mentiras semejantes a las verdades". Entonces, esto plantea ya un problema, ya en Hesíodo, eh, ¿dónde está la verdad? Hay que buscar la verdad. Eh, Las Musas, es decir, la tradición, eh, eh, garantizan un cierto conocimiento, pero más allá de eso hay que buscar la verdad. Y eso es lo que buscan los sabios: la verdad y la justicia.
Ahora bien, como les decía, eh, es más famoso el grupo, los nombres de los siete, que no algunos de los siete, de los que sabemos muy poco. Tanto es así que lo más famoso de los de los sabios, a través de la leyenda, una leyenda de muchos siglos, eh, son algunas frases, algunas frases hechas, una especie de frases, eh, como de pequeños lemas que han permanecido durante muchos siglos como característicos, como características de la filosofía griega. Unas veces se atribuían a un sabio, otros a otro, pero es curioso que de muchas de estas figuras no tenemos, no tenemos libros. El único que que que sabemos que escribió y que ha dejado una obra poética importante fue Solón, que era de Atenas, y en Atenas, eh, se ha conservado bastante de su obra. Pero los demás se han conservado muy pocas cosas, a veces solo frases.
Por ejemplo, eh, de Cleóbulo, que era de Lindos, eh, esa frase que dice: "La medida es lo mejor" (Metron ariston). A mí me parece que esta es una frase muy significativa porque significa la medida en la, en la ética, en la moralidad. Eh, hay que comportarse, eh, eh, manteniendo siempre unos ciertos límites. Esa es la, la virtud más esencial de de la, digamos, de la de la clase media griega, lo que en griego se llama la "sophrosyne", eh, la templanza. Pero la medida es también muy importante porque estas son gente que mide las cosas. Lo característico de estos, que son, eh, comerciantes, viajeros, etcétera, es que miden las cosas. Tales, por ejemplo, medirá la altura de las pirámides de Egipto. Todo se, todo se hace ya ahora ya con medida. Eh, la medida significa, e, e, una una cierta, un cierto acercamiento, eh, racional al mundo.
Otro, por ejemplo, otra frase es de Solón: es esa famosa frase de "Conócete a ti mismo" (Gnothi seauton), que volverá a recoger Sócrates con otro sentido. "Conócete a ti mismo" significaba en época antigua: sabe que tienes tus limitaciones, eh, no te creas inmortal, no creas que puedes, eh, ser como un héroe de los de antaño, ¿no? "Conócete a ti mismo", conoce, eh, eh, a ti mismo.
Otro, otra frase de de Tales, quizá es: "Nada en exceso" (Meden agan). Vuelve a insistir en lo mismo, eh, la medida. Hay que recordar que los que los griegos eran de un mundo relativamente pobre. No se puede comparar el mundo griego en grandiosidad con el mundo egipcio, ¿no? O con el mundo persa, ¿no? Las grandes ciudades estas de Persia o el mundo de las pirámides y esos, con sus enormes ejércitos de esclavos, etcétera, etcétera, ¿no? Grecia es un mundo limitado, pero de esa limitación es de donde va a salir la profundidad del pensamiento griego.
Hay otro, eh, frase que dice: "Atiende al momento oportuno". Conoce el "kairos", "kairos" es como se dice en griego, el momento oportuno. Eh, otra frase que es de Tales, y que está muy muy relacionada, quizá con esta época del comercio, eh, dice: "Presta fianza y ya tienes la ruina". Hay que pensar un poco en el mundo este, un poco de la desconfianza que había entre los griegos, porque, que los griegos también son muy marrulleros, ¿no? Y astutos de siempre. Y esta era la época del comercio, claro, del comercio de la moneda. La moneda se había inventado a comienzos del siglo, entre el siglo VII y el siglo VI, justamente en esa parte de Lidia, en el, en el norte de esta de la de de la península esa que hoy es Turquía. El rey Creso, probablemente, tiene esa fama de rico porque ya manejaba monedas. Eh, eh, otro, y otra Periandro, que fue de Corinto, está también ahí, eh, Corinto, eh, eh, que fue tirano, y que Platón excluye de los sabios. Decía: "Todo es práctica, lo fundamental es la práctica", lo que se llama la "melete". Y finalmente, de Bias, que no sabemos mucho, de Bias, que era de Priene, eh, sabemos que era un gran juez. Ha quedado una frase, eh, muy elogiada por Heráclito, que dice: "La mayoría son malos" (Ho pleiōn kakoi, kakoi). Es decir, la mayoría son malos. Que es una frase curiosa para un juez, ¿no? De todas maneras, yo creo que quiere decir "malos" quiere decir como de mala calidad, ¿no? Quiere decir que sean malvados. Quiere decir la mayoría son gente torpe, necia, etcétera. Pero es es también algo que estará muy estará muy enclavado en el pensamiento griego. Ya digo que Heráclito, que tenía muy mal genio, decía que el único inteligente de los siete era Bias, que había dicho esto de que la mayoría son malos.
Junto a las máximas, eh, también circulaban pequeñas pequeñas sentencias o pequeñas, eh, "gnoma". Eh, por ejemplo, eh, una especie de adivinanzas: "¿Qué es lo más viejo? Dios. ¿Qué es lo más grande? El espacio. ¿Qué es lo más bello? El universo. ¿Qué es lo más sabio? El tiempo". En fin, esta especie de sabiduría, eh, de sabiduría un tanto coloquial, eh, es lo que se transmite, eh, eh, junto con las imágenes de los de los siete.
Los siete, como les digo, también tuvieron mucho éxito en las representaciones durante mucho tiempo. A ver si, ah, perdón, un momentito. Esta primera, he aquí un mosaico. Este es un mosaico italiano de cerca de Roma, del siglo I, que a veces, a veces se conoce con el nombre de "La escuela de Platón", pero yo creo que no es la escuela de Platón, que son los siete sabios, eh. Y ven ustedes que están reunidos ahí en en un ambiente, en un ambiente así, digamos, como familiar, ¿no? Porque es muy importante que los siete sabios se relacionaron, según la, según las noticias antiguas, eh, muy muy cordialmente. No es curioso que siendo de sitios tan separados, eh, cada uno de una ciudad, eh, e, tuvieron buenas relaciones. Eso no lo podemos atestiguar del todo porque es es legendario, pero hubo, eh, hubo incluso una algunas reuniones de los sabios. Y Plutarco, ya les contaré luego, escribió un libro, libro, perdón, escribió un pequeño librillo que se llamaba "El banquete de los siete sabios". O sea, que una de las cosas que caracteriza a los sabios es la concordia entre ciudades diferentes. Ustedes piensen que los griegos, las ciudades griegas muchas veces peleaban los unos con los otros, ¿no? Pero en cambio, la sabiduría parece que los que los unifica, ¿no? Eh, eh, de estos, como digo, alguno es de un sitio como Esparta, el otro es de Atenas, el otro de Mileto, pero, eh, el se crea como una especie de de atmósfera, atmósfera de sabiduría en en torno a ellos.
Aparte de de este, este es un mosaico del siglo I, Cristo, italiano. Este es un mosaico de Mérida. Este es un mosaico del siglo IV después de Cristo, es decir, más o menos de la época de Teodosio, quizás fuera algún algún pariente o algún amigo del emperador Teodosio, que era de esa zona, ¿no? Que se había construido una una estupenda casa ahí con estos mosaicos. Y como ven ustedes, es un mosaico muy curioso. Bueno, la proyección ha estado un poco, en fin, eh, un poco inclinada, eh, eh, donde arriba, arriba están están los siete sabios, que tienen puesto sus nombres en griego, en griego. Eh, yo no sé, no sé si el el artesano que fabricó el mosaico sabría griego. Probablemente no, probablemente copiaba, eh, copiaba algo, un modelo que tendría, pero no, no deje ser curioso que un señor ahí en en Extremadura, ¿no?, un romano, un romano del siglo IV, eh, eh, tuviera ese mosaico en el salón principal, eh, para demostrar que era un hombre culto. Eh, él sabía quiénes eran los siete sabios y además tenían ahí claramente puestos los nombres en griego.
Es más rara la la zona de abajo, la zona de abajo, como ustedes ven, eh, que donde parecen tres guerreros desnudos, uno lleva casco, pero los otros también son guerreros, y una una mujer vestida. Alguien piensa que se refiere al principio de la Ilíada, eh, que esto sería la la escena esta primera de la disputa entre Agamenón y Aquiles, eh, eh, por la por la por la muchacha Criseida, ¿no?, que había que devolver a su padre. Y ahí la escena. Y eso sería al principio de la Ilíada. No deja ser curioso el el contraste, el contraste entre las dos escenas. Por una parte, la escena épica de abajo, eh, que también también tiene un significado cultural, ¿no? Es advertir a la gente: "Oiga, que aquí sabemos, sabemos de la Ilíada, sabemos quiénes eran los héroes, quiénes eran los griegos, ¿no? El del casco puede ser Agamenón, y el otro puede ser uno Aquiles, quizá el otro Ulises, y el otro la esclava esta en cuestión, Criseida o Criséida, ¿no? Eh, eh, el contraste entre el mundo este y el mundo de los sabios, que es un mundo que ya ven ustedes de personajes venerables, vestidos, etcétera. El primero Quilón, luego uno del lado de Solón, en fin, ponen los nombres. Yo aquí no los leo bien, pero ahí estaban puestos los nombres. Y es muy curioso que eso estaba representado, como digo, en una gran mansión del el siglo IV. Es decir, el siglo IV, es muy difícil que ahí alguien supiera griego, eh, sino, pero era, se sabía, ¿no? La gran sabiduría procedía de este mundo antiguo griego.
No hay, ya saben ustedes, que hay otros mosaicos en España que tienen escenas también de la mitología griega, pero este, en vez de la mitología, tiene los siete sabios, que están también en otros lugares. Es curioso que las imágenes de los siete sabios están incluso en la Edad Media, en muchas iglesias bizantinas, tanto y en Jerusalén, por ejemplo, y en el Monte Athos, y incluso en Rumanía y en Bulgaria, hay iglesias donde están los siete sabios o algunos de los siete sabios mezclados con los profetas. De manera que es asombrosa la la difusión, el prestigio de que gozaron estas figuras, de las cuales, de la mayoría, sabemos muy poco.
Hay que recordar, voy a empezar recordando una famosa frase de de Nietzsche a propósito del prestigio que en Grecia tuvieron los sabios. Eh, eh, dice, dice Nietzsche, eh, hablando, comentando esto, dice: "Después de los héroes míticos, afamados, amados de los dioses, surgieron las ciudades griegas, los sabios, expertos en un saber personal, teórico a la par de práctico". Dice él, "de entrada, es un trazo neto e inolvidable de la esencia helénica. Otros pueblos tienen santos, los griegos tienen sabios". Se ha dicho que un pueblo, pueblo, queda caracterizado no tanto por sus grandes hombres como por la forma en que los reconoce y los honra. Pero únicamente entre los griegos, el filósofo no es un fenómeno accidental. Es decir, con estos empiezan la serie de los pensadores griegos.
Por otra parte, Aristóteles, en su libro acerca de la filosofía, decía que la palabra "sabio" (sophos) se utiliza en varios sentidos, y el tercer sentido es el que se refiere a estos personajes que aplicaron su atención a los asuntos cívicos e inventaron leyes y todo lo que consolida el orden ciudadano. A esta actividad intelectual la denominaron también sabiduría (sophia), y a este tipo pertenecen los siete sabios, que inventaron las virtudes políticas. Claro, es curioso que después de los sabios, ya no se volverá a hablar de sabios propiamente, sino de buscadores de la filosofía, perdón, de la "sophia", es decir, los filósofos. Tanto Pitágoras como luego Sócrates, verdad, rechazan el nombre de sabio (sophos). No son simplemente filósofos, eh, es decir, amantes de la sabiduría, buscadores de la sabiduría. Eh, y y están también los sofistas, que son una variante del sabio, pero ya se dedican a la enseñanza.
Estos estos siete sabios no son, eh, gente de ciudad. Eh, está bien esta referencia explícita a los siete y su tiempo. Aparecen en un marco político, en un ámbito cultural muy receptivo, donde hay una enorme libertad de pensamiento, sin entrar en competencia con los sacerdotes. Eh, recuerden ustedes que en la antigua Grecia, los sacerdotes eran simplemente expertos en ceremonias y ritos, y no había ninguna opresión dogmática, ni había ningún texto sagrado. En los griegos, los griegos nunca tuvieron textos sagrados, eh, más que en algunas sectas, quizá los órficos o los pitagóricos. Pero en principio, en Grecia, siempre hubo una gran libertad de pensamiento, porque los sacerdotes no eran los que contaban los mitos, ni los que guardaban, digamos, las viejas tradiciones, sino los que cumplían los mitos religiosos y podían ser de un dios y de otro.
En cambio, es muy importante la influencia de los pensadores en la invención de las leyes, que ahora se ponen por escrito al servicio de las ciudades y de lo que se, de lo que aquí Aristóteles llama virtudes políticas. Hay que recordar que en las leyes, lo importante es que se ponen por escrito. O sea, todavía no, todavía no hay democracia, eh, digamos, todavía esta época es una época aristocrática. Ya los reyes han sido abolidos en la mayoría de ciudades, en otros sitios como en Esparta, hay hay dos reyes, pero tienen tienen un papel poco relevante cuando se trata de la guerra, eh, pero, pero lo que sí hay es el sentido de que la ley está escrita. Eh, ese es un gran progreso del mundo griego, ya desde el siglo VI y VI. Es decir, ahí se puede, ya no depende de la decisión de los poderosos, sino depende de la de la escritura.
Los sabios son, pues, una especie de guías en el arte de convivir en la ciudad. Eh, debemos recordar que en la ciudad, en la sociedad griega, eh, los competidores anteriores eran los poetas, aedos, inspirados por Las Musas, hijas de la memoria. Los poetas fueron, en efecto, los primeros maestros de la verdad, los guardianes de la larga tradición oral heroica y aristocrática y de los grandes mitos panhelénicos. También los poetas, aunque no lo diga Aristóteles, estaban considerados como sabios por excelencia, y en sus poemas se transmitía todo un conocimiento sobre el mundo. Eh, Platón, más tarde, criticará a fondo, eh, ese prestigio de los poetas. Pero ya antes, Solón tiene una frase muy curiosa que dice: "Mienten mucho los poetas" (Pola pseudēmoi). Los poetas siguieron siendo muy importantes en la escuela. Los griegos no estudiaban ningún libro sagrado, pero estudiaban los, se sabían de memoria los poemas de Homero. Y alguno de los siete sabios fue un poeta, como el recién citado Solón, pero sus elegías expresan una búsqueda, eh, del saber distinto al de la épica. No evocan las hazañas de los héroes del pasado, sino las empresas del presente. Y cuando él invoca Las Musas, no es para que hablen de los héroes y los dioses, sino que para protejan, que protejan la ciudad en la justicia y amparen benévolas las leyes que él mismo ha compuesto. Se sirvió de la expresión poética, escribía elegías para publicar y difundir sus ideas e ideales, para exponer la verdad, no solo como propaganda política.
Hay que recordar que, claro, en esa época del siglo VI, aunque la mayoría de griegos ya sabían escribir y leer, eh, el alfabeto se difundió desde el siglo IX, VIII rápidamente por el Mediterráneo. Los griegos, como ustedes saben, perfeccionaron el alfabeto, que tiene un cierto origen fenicio. Eh, los griegos inventaron signos para las vocales, y Y eso supuso un enorme progreso intelectual que quizá uno no se da cuenta. Porque ustedes piensen que donde hay una cultura con alfabeto, todo el mundo fácilmente accede a la cultura. Todo el mundo sabe leer y escribir, porque eso se aprende enseguida. En una cultura sin alfabeto, por ejemplo, que tenga un sistema ideográfico, como el mundo egipcio o en el mundo chino, los que saben escribir son muy poquitos. Eh, son muy pocos. Tienen que ser expertos en en la escritura, o sea, tienen que dedicar eso años y años, como los mandarines chinos o los escribas egipcios. Pero una una cultura que no es alfabética no llegará nunca a la democracia. Eh, en cambio, en Grecia, eso sucede, eso sucede muy pronto.
Bueno, como les decía, los, los, eh, los sabios tuvieron una existencia histórica. Sabemos poco de la vida de muchos de ellos, pero es probable que todos ellos pudieran ver el el eclipse de Sol del año 585. Algunos tendrían más de 40 años, otros tendrían 20. Eh, pero, ese eclipse, tal vez, fuera el que predijo Tales de Mileto. Cuando hablemos luego de Tales, ya les comentaré que Tales tuvo un prestigio enorme, eh, y es muy curioso, porque nunca se le ha discutido Tales por ser no solo un sabio, sino el primer filósofo. Eh, y, eh, y no sabemos que nadie haya leído ningún libro de Tales. Eh, pero sabemos grandes hazañas intelectuales de Tales, como predecir un eclipse, predecir un eclipse. Eh, no sabemos, no sabemos cómo lo hizo. Eh, no sabemos si si predijo exactamente el día o predijo aproximadamente. Eh, supone tener un alto conocimiento en astronomía. No sabemos si para eso Tales recurriría a conocimientos orientales, eh, del mundo de los babilonios o eso, donde tenían, eh, tenían muchos muchos datos, o cómo lo hizo. Pero, pero es muy importante, porque todavía el poeta Píndaro ve el eclipse como un milagro. Hay una frase, hay un poema de Píndaro que recuerda que de pronto Zeus hizo de la noche hizo la noche en el día, y eso podía ser motivo de espanto. No, pero si, si se puede predecir un eclipse, quiere decir que todo el mundo, hasta hasta el sol, está sujeto a leyes. Y eso encaja muy bien dentro del pensamiento. Es decir, el mundo es un mecanismo, y eso es lo que Tales quiere decir desde desde que se se pueden predecir los eclipses, si se puede predecir las mareas, etcétera, el mundo funciona, no depende ya del del capricho de los dioses.
Entre los siete, como digo, está Solón, Bias, Pítaco de Mitilene, Cleóbulo de Lindos, Quilón de Esparta y Periandro de Corinto. Hay uno, Periandro, al que Platón ha borrado y ha introducido otro personaje en su lugar, menos importante, porque fue un tirano. Entonces, Platón, que era muy moralista, no puede aceptar que un tirano sea considerado como un sabio. Eh, de Periandro sabemos algunas cosas por Heródoto, que cuenta cosas tremendas de este Periandro, que por otra parte era muy culto y tuvo reuniones de con y con sabios y tal. Y que es, no es el, quizá no es el único tirano del grupo, porque Pítaco también fue un tirano. Pero es importante que hubiera ya no solo legisladores, la mayoría de estos de estos sabios fueron legisladores, sino también tiranos. Eh, y en eso, ya lo comentaré a propósito de Solón. Solón no quiso ser tirano y dejó el lugar a Pisístrato.
Bueno, en las listas de los sabios a veces aparecen otros nombres. Hay tres un poco más exóticos. Mi libro sobre los sabios se llama "Los siete sabios y tres más", que son, eh, Epiménides, que era de Creta, que era una especie de chamán, eh, hacía milagros, etcétera. Ferecides de Siro, que era un teólogo oriental. Y Anacarsis, se les cita, que es un personaje muy interesante y que recogerá todavía Plutarco, porque es el bárbaro que entra en la civilización y se adapta a la civilización. Y ese es un tipo nuevo, es un tipo nuevo dentro del mundo griego. Ya saben, se acuerdan ustedes que los escitas estaban al norte de Grecia y que tenían fama de ser especialmente bárbaros, ¿no? Eh, eh, vivían, eran nómadas, vivían sobre carros con ruedas rodantes, eh, también tenían la fea costumbre de utilizar a veces las calaveras de sus enemigos como copas, etcétera. En fin, los escitas eran eran bárbaros. Pero Anacarsis es el escita que entra en el mundo de los sabios y se hace amigo de los sabios y, eh, tiene, eh, tiene luego muchas críticas que hacer sobre los griegos. Eh, y este personaje aparece también. Los los nombres cambian, ¿no? En fin, según la tradición, los siete tuvieron buenas relaciones y tratos. Se escribieron cartas y asistieron a algún banquete en Delfos o en Sardes o en Corinto.
En las charlas simposíacas de los sabios que cuenta Plutarco en un curioso texto, eh, De todas maneras, fíjense que cuando hablo de estos, son son de épocas muy distantes. Plutarco es es entre el siglo I y II después de Cristo, es decir, más de 600 años después de de los sabios. Este mosaico es de casi 1000 años después de los sabios, ¿no? Pero Plutarco todavía, cuando cuando escribe, habla del banquete en que se reunieron todos y hablan y e y muestran esa ese afán de concordia, esa visión de la sabiduría como algo amable, eh, y y están en el banquete. Ustedes saben que el banquete para los griegos era un sitio, sobre todo, más que para comer, para para hablar amistosamente. Y es curioso que quien nos ha dejado más noticias sobre los sabios, eh, eh, sea Heródoto Laercio, que es un erudito del siglo II, III después de Cristo, que escribió un libro muy famoso, muy largo, lleno de humor y de anécdotas, que se llama, bueno, ese libro "Vidas y opiniones de los sabios más ilustres", y donde aparecen, el primer, el primer libro de los 10 está dedicado a los sabios. Pero curiosamente, este es un personaje que escribe en el siglo II, III después de Cristo y era un erudito, eh, y se inventa, tiene las mejores anécdotas sobre los sabios. Cuenta cómo eran tal, lo que da idea de cómo de cómo se mantuvo este prestigio más allá de la ficción. Las anécdotas expresan simbólicamente un dato importante: todos compartían un parecido modo de pensar, una actitud similar y una sabiduría convergente. Fueron, por decir así, maestros de la convivencia política. En la razón y el acuerdo ciudadano, dieron ejemplos de conocimientos muy graves en un momento de graves crisis económicas. Mediante la razón y el buen consejo, los sabios trataron de introducir el orden en las polis. Como ya comentaron Cicerón y Plutarco, fueron muy provechosos a las ciudades por su excelencia cívica, lo que en griego se llama "areté". "Areté" es la palabra para virtud, y "areté" en época de Homero, bueno, el "areté" era propia de los guerreros, "areté" de un guerrero es el valor. Pero la "areté" de de estos personajes es la sabiduría. Y tenían habilidad para para promover la paz y la convivencia política, por lo que los griegos llamaban a la "techné", la técnica política de la ciudad.
Acaso con excepción de Tales, que más bien era teórico y científico, eh, los demás seguramente tuvieron un papel importante en su ciudad. El caso de Bias, Bias fue un juez. Solón fue un legislador. Pítaco, una especie de árbitro en las luchas sociales de Mitilene, y peleando un tirano en la próspera y marinera ciudad de Corinto. Pero incluso Tales daba consejos políticos a sus ciudadanos.
Como les digo, eh, voy, eh, solamente dos personajes de aquí, eh, eh, tienen una una especie de biografía o podemos trazar una cierta semblanza de lo que hicieron, que son Tales, Tales de Mileto, en la costa jonia, eh, y Solón de Atenas. A propósito de Tales, hay que recordar que, eh, Tales no solo fue el primer filósofo, sino que funda una especie de escuela filosófica que, eh, seguirán luego Anaximandro, que ya fue un filósofo en el sentido estricto, y Anaxímenes en Mileto. Mileto, Mileto era una de las grandes ciudades jónicas, e, e, y el, el otro, el otro es Solón. Solón era de Atenas, y aparece siempre como uno de los grandes héroes de sabiduría de Atenas. Seguramente el ser de Atenas ha beneficiado mucho, eh, la gran fama de de Solón. Según Plutarco, es el más sabio de todos.
Bueno, voy a decir cuatro palabras sobre Tales y sobre Solón, que son los dos únicos prácticamente que conocemos de todos estos. Es curioso el enorme prestigio que tuvo Tales desde muy pronto. Siempre se le consideró unánimemente como el primero de los sabios, el inaugurador de la serie de filósofos presocráticos, es decir, los investigadores de la naturaleza del cosmos. "Cosmos" es una palabra que todavía no aparece hasta Anaximandro. Dijo, llamó al universo "Cosmos". "Cosmos" en griego quiere decir orden, eh, y es muy importante que los griegos vieran ya desde un principio la naturaleza (physis) como un cosmos. Se trataba simplemente, al investigar la naturaleza, de ver qué leyes tenía. Lo mismo que una ciudad para estar ordenada tiene sus leyes, la naturaleza también debe tener sus leyes.
Le adjudicaron a Tales multitud de conocimientos e intereses: fue astrónomo, físico, geómetra, viajero, estudioso del mundo natural en sentido amplio, una especie de sabio polifacético, un "sophos" de extraordinaria capacidad teórica, originario de una ciudad costera de comerciantes como era Mileto, abierta al, eh, este y al oeste. Predijo con exactitud un eclipse de sol, una hazaña intelectual de tremenda resonancia en su tiempo. Midió la altura de las pirámides egipcias a partir de sus sombras. Eh, probablemente lo que hizo es que cogió un bastón o algo así y, calculando la sombra del bastón y la longitud del bastón por la sombra de las pirámides, midió, midió su altura. En fin, no, no es que se subiera arriba y tal. Desvió el curso del río Halis a instancias del rey Creso. El rey Creso es un rey histórico, pero muy fabuloso también. Y aquí, eh, este desvió un río. Eh, formuló teoremas geométricos. Y en su condición de filósofo, llegó a dos magníficas y sorprendentes conclusiones. Las dos frases que se conservan de él: que el fundamento de todo es el agua. Eh, los, los filósofos, los presocráticos, buscaban el fundamento de la physis. La physis es una multitud de fenómenos muy varios, etcétera, pero tiene que tener una raíz, un fundamento, lo que los ríos llamaban el "arjé". Y Tales dijo: "Es el agua". Bueno, los dioses quedan apartados. Ya no es el mundo de los dioses los que explican el mundo, sino un elemento como el agua. Probablemente quería decir lo húmedo. Aristóteles, cuando comenta, pues dice que la vida está en la humedad, que muchos del del mar proceden muchas cosas, etcétera. Quizá influyera también la idea de lo que tenían los egipcios de que de que la tierra flota sobre el agua. E, probablemente, Tales compartía esa idea de que la tierra era una especie de disco flotando sobre el agua.
Y también dijo: "Todo está lleno de dioses" (Panta plēre theōn). Una frase rara. ¿Qué quiere decir? Que todo está lleno de dioses. Probablemente quiere decir que detrás, vamos, en términos modernos, que detrás de la materia hay energía. Bueno, esa traducción es mía, no es de Tales. Eh, y y dice una frase: "La piedra de Magnesia tiene alma". La piedra magnesia es el imán. Tiene "psykhe", es decir, eh, Tales, lo que la conclusión de Tales es que detrás de las cosas, eh, visibles, hay una energía, hay unas fuerzas que hay que investigar. Eh, y a eso le llama algo divino. "Todo está lleno de dioses", en fin, con sus explicaciones cósmicas rompió con la, e, eh, tradición mítica de la realidad y abrió camino a las reflexiones racionales sobre los fundamentos de los real. Era un hombre de muchas ideas. Eh, propuso también que las que las ciudades jónicas se reunieran en una confederación para resistir a los persas, pero no le hicieron caso. No le hicieron caso, y todas esas ciudades cayeron enseguida en poder de los persas.
No sabemos, nos gustaría saber si escribió algún libro. Eh, hay alguna referencia, hay alguna referencia a estos al libro de Tales, pero ningún ningún griego parece haber visto nunca ese libro. Eh, y lo que ha quedado de son las frases. Como curiosidad, no está de más recordar una conocidísima anécdota antigua que quiere burlarse del sabio, que es esa anécdota que cuenta que como andaba mirando las estrellas, se cayó en un pozo. Eh, y entonces la criada tracia que tenía se echó a reír, ¿no? Fin, hay un libro que se llama "La risa de la muchacha tracia", se burla de Tales porque no, no ve dónde pone los pies porque está mirando las estrellas. Bueno, esa sería una especie de caricatura del sabio teórico. Pero hay otra anécdota más, que es más práctica, de intención contraria, que que cuenta que, previendo, no sabemos cómo, por motivos astronómicos, que la próxima cosecha de aceitunas en su zona sería abundante, alquiló de antemano todos los molinos de aceite, eh, de manera que pudo imponer los gustos, eh, perdón, los precios de la molienda, con lo que se enriqueció y demostró así que del saber también se pueden obtener beneficios económicos. También esta es una anécdota antigua, ¿no?, que muestra que, bueno, que el prever las cosas, el saber, puede servir para ciertas ganancias. Bueno, aquí queda un poco dibujada esta figura de Tales, que es curioso el el indiscutible, eh, el indiscutible prestigio que tuvo.
El otro, el otro sabio del que del que tenemos, eh, noticias más claras, es el ateniense Solón. Eh, primero porque era de Atenas, y luego también porque fue poeta, fue poeta y conservamos sus obras. De Solón sabemos más que de ninguno, no solo por ser ateniense, sino porque tenemos largos fragmentos de sus poemas y testimonios de sus leyes. Eh, él elaboró unas leyes de Atenas que elogia Aristóteles en la Constitución de los atenienses. Eh, es la, eh, Plutarco escribió una vida de Solón, recoge noticias auténticas y nos lo presenta como un reformador social de largo alcance. No voy a comentarlas aquí, pero lo más importante es que estableció un censo de la población, distinguió cuatro grupos sociales dentro de la sociedad según los ingresos económicos. Eh, estaban los pentacosiomedimnos, que eran los que tenían 500 medidas de trigo al año de renta. Estaban los hippeis, los caballeros, que tenían, eh, hacienda suficiente para tener caballos y armadura. Estaban los zeugitas, que eran los que tenían por lo menos una pareja de bueyes, y estaban los llamados thetes, que eran los pobres, los que no tenían nada, pero eran libres. Es curiosa esta división porque vean ustedes que no se hace ninguna referencia a las familias, eh, porque antes lo importante en Atenas eran los que eran eupátridas, es decir, los que eran de familia noble, y los que eran recién llegados o que o que venían de familias más humildes. No, aquí ya lo importante es la economía. Eh, y Tales hace, hace, perdón, Solón hace esta división. Eh, limitó mucho las prebendas de los poderosos, logró evitar la guerra civil, eh, en un momento muy duro, ¿no? Porque, como les digo, el siglo VI es un libro, es una época de grandes conflictos sociales, porque el el comercio, la la introducción de la moneda, eh, los los viajes hacen que cambie mucho la la economía, eh, y que haya muchos pobres, eh, eh, y allí también muchos nuevos ricos. Y Tales también, perdón, digo Tales, Solón, eh, Solón mejoró mucho la posición de Ática, eh, haciendo de ella una ciudad enriquecida con el comercio, el trabajo y la justicia. Dio una ley de que los hijos solamente debían cuidarse sus padres y sus padres se habían cuidado de la educación y les habían dado un.
Oficio eh prohibió la esclavitud por deudas que existía mucha gente de los pobres cuando ya no tenían nada que ofrecer eh para obtener comida lo que sea se esclavizaban. Eso quedó prohibido a partir de la época de Solón.
En sus poemas se presenta como un campeón de la justicia, el dique dique hombre equilibrado que rechaza los abusos de uno y otros y busca la moderación. La sofrosine eh. Tenemos dos grandes poemas de él, largas elegías. Una que se llama Eunomía. Eunomía quiere decir buenas leyes eh. Y otro que se llama el poema, la elegía a las Musas.
Es curioso el contraste entre los poetas eh épicos que invocaban a las Musas para que les contaran los mitos, para que hablaran de los dioses y los héroes, y las Musas de de Solón, a las que él pide eh sobre todo justicia, justicia que mantengan la justicia y el equilibrio. Hay una frase que dice eh: "Yo quisiera ser rico, me gusta ser rico, pero enriquecerme injustamente no quiero". Y él mantiene la idea de que siempre al final triunfa la justicia y que Zeus, el Dios supremo eh, el Dios supremo es el garante de que la justicia se realiza en la sociedad. Esto algo de esto ya había dicho Hesíodo, el poeta Hesíodo ya había dicho algo, pero Tales, perdón, Solón lo dice de una manera mucho más clara.
Después de actuar durante mucho tiempo como legislador, Solón no quiso, no quiso hacerse con el poder eh. No quiso convertirse en un tirano. Vio que la la situación conflictiva perduraba por debajo de sus leyes y se fue de viaje, emprender eh viajes eh. Seguramente iría, los griegos les gustaba mucho ir a Egipto, los sabios griegos todos todos iban a Egipto eh eh. Todavía pues eso se se nota en Heródoto, los griegos siempre admiraron mucho a los egipcios eh. También también pensaban que los egipcios eran muy raros eh. No, pero siempre fueron siempre, Tales también había ido, Solón fue eh y otros pensadores eh viajarán mucho a Egipto.
Lo curioso de de de Solón, que también visitó al rey Creso en en Sardes y eh y y otros lugares, es que Heródoto dice que hizo un viaje, e lo que digo, en griego *theoria*, quiere decir por por teoría, por afán teórico, es decir, emprendió un viaje digamos para ver el mundo eh. Es el primer digamos así turista intelectual eh con afán intelectual que que viaja eh. Eso mismo lo hará Heródoto, no. Heródoto es el gran viajero en ese sentido, pero Heródoto es porque luego piensa escribir su historia y contarnos todo lo que ha visto. Pero ya eh Solón eh eh había viajado antes y eh de él nos ha quedado una hermosa sentencia que dice: "Envejezco aprendiendo muchas cosas". *Pol guasco didas cominos*, es decir, el el aprender no es cosa de la juventud.
En otros versos se mete con un poeta, Mimnermo, que había dicho que eh después de la juventud ya nada interesante había en la vida, cuando ya no se disfrute de los placeres de Afrodita, decía Mimnermo, ya no vale la pena vivir. En cambio, Solón está en contra, dice: "Corrige esos versos, amigo eh". Y es es el primero que habla bien de la vejez y recuerda esa hermosa frase: "Aprendo muchas cosas mientras envejezco". Debió morir viejo eh eh.
Los los filósofos pues eh están están en un momento crítico de la sociedad griega y a veces fueron sucedidos por tiranos. El el a Solón le sucedió en Atenas Pisístrato, que es el gran tirano de Atenas, pero un tirano ilustrado y que llevará eh adelante las reformas eh camino de la democracia. Es curioso que la democracia, la democracia ateniense eh eh no venga directamente de Solón, aunque siempre se consideró que Solón era el que abrió los caminos de la democracia con esta con esta idea de que la justicia debía proteger a los más pobres, de que los ricos debían limitar sus eh sus prebendas, que los poderosos deben ajustarse a la ciudad eh eh, sino que la democracia viene a partir de las reformas de Pisístrato, que siendo un tirano eh eh derribó a los poderosos aristócratas y abrió muchas muchas reformas eh que que luego que luego seguirían los demócratas. Acuerdan ustedes que Pisístrato, por ejemplo, es el el inventor del teatro o el introductor del teatro en en la Atenas clásica. Bueno.
E de los de los demás de los demás sabios, la verdad es que había poco poco que decir. Algunos los conocemos por incluso por los insultos de de algún poeta. Por ejemplo, Pítaco de Mitilene lo conocemos por los versos de de Alceo eh. Alceo dice en verso: "Al mal nacido Pítaco han elegido como tirano de esta ciudad sin sentido y y todos los idiotas proclaman sus alabanzas". No, este digamos tenía sus algún sabio pues como este tenía sus enemigos. Peleando también era eh eh era un tirano bastante violento a veces y por eso Platón lo lo excluye.
Este Quilón de Esparta sabemos poco de él. Quizá fuera un eforo eh. Esparta no era no fue luego famosa por sus sabios eh. Ya saben ustedes que Esparta se estancó a partir del siglo V eh. Fue un régimen estancado, un régimen que nosotros llamaríamos militar o guerrero, donde dominaba la guerra y las armas y no no había progreso eh. Pero tal vez Quilón eh fue el que H eh asentó en Esparta un sistema de gobierno que era muy curioso, porque había dos reyes, había dos reyes hereditarios eh, había una diarquía de de reyes que tenían funciones guerreras sobre todo, había un consejo eh, un consejo eh eh de de éforos que es probablemente un consejo digamos de legisladores y había luego la asamblea eh, la asamblea de guerreros y tal vez Quilón es el que logró un cierto equilibrio en este sistema. Bueno.
E de los de los sabios en conjunto eh, de otros no no sabemos no sabemos mucho más. Lo que conviene insistir en que en el siglo VI, un tiempo de tremendos conflictos sociales en todas las ciudades eh, agitadas por la introducción de la moneda eh, por el comercio y la aparición de nuevos ricos frente a los nobles de antaño eh, con una multitud de pobres como atestiguan los poetas de la época y que ya tienen nuevas leyes escritas y nuevos hábitos sociales. Estos sabios actuaron ejemplarmente, es decir, fueron sabios teóricos y sabios pragmáticos, fueron progresistas a su manera y precursores de las futuras democracias, buscadores de un orden cívico y equilibrado por la razón y no solo ya fundado en la tradición. Eran enemigos de la violencia y la vieja injusticia basada en los prejuicios de la sangre, la tierra heredada y la fuerza de los bélicos aristócratas.
Curiosamente han quedado en la tradición como como un grupo eh como un grupo bastante bastante unido, bastante unido y un grupo legendario. Y lo curioso es que ese prestigio se ha mantenido durante siglos y siglos. Como digo, ya en el mundo bizantino pasaron a mezclarse con los profetas cristianos que no tenían nada que ver, pero ahí están todavía, ahí están. Por ejemplo, en este curioso mosaico eh de Mérida de de alguien del siglo del siglo IV, de un un español probablemente un español eh de de alta clase eh, que en su casa, en su casa de campo eh recuerda a los a los siete sabios con sus nombres en griego y los contrapone a los héroes de la Ilíada. Bueno.
E y esto es simplemente un poco esta esta evocación de estos famosos personajes de los que sabemos poco, pero que han permanecido ahí como raros ejemplos de sabiduría, abriendo el camino a lo que será luego la filosofía y el gran pensamiento griego. Gracias. [Aplausos]