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Eh, o mejor dicho, en estos días que pensé en hablar de la restauración, sentí como que era un tema que la mayoría de nosotros lo manejamos. De alguna manera pensamos que tenemos suficiente entendimiento con respecto a la restauración, pero me doy cuenta que es necesario, hermano, que nosotros vayamos más allá de lo que sabemos para que podamos de esa manera pues eh pues prepararnos para recibir esa promesa de ser restaurados, pero también para retener lo que ya Dios nos restauró. Porque una de las cosas que podría ser para nosotros eh lamentable es experimentar la restauración de Dios y perderla más adelante. Y entonces yo creo con todo mi corazón de que Dios no desparrama lo que hace o que el Señor desperdicia lo que hace. Dios quiere restaurar nuestras vidas y quiere Dios también que tú ya no tengas la necesidad de ser restaurado en lo mismo. Y la única manera para poder retener eh pues esa restauración es comprender los principios de la restauración.
Ahora, todos nosotros necesitamos ser restaurados en una o en varias cosas todavía. Ninguno de nosotros podemos captarnos de que ya no hay necesidad. Usted sabe que la vida que hemos pues transitado, pues sufrimos alguna pérdida de cosas, eh hemos sido dañados en otras o bien nos han robado algunas cosas. Esa es la realidad de la vida. Hemos tenido esas experiencias, pérdidas, daños o robos. Ahora, cuando nosotros entramos a esta comunión con el Espíritu Santo y aprendemos a escudriñar las escrituras, nos damos cuenta en medio de nuestra de nuestro dolor, ¿verdad?, o de nuestra crisis de que las Escrituras nos revelan a nosotros para que tengamos esperanza de que Dios es poderoso para restaurar todas esas cosas. Yo no sé si usted dice amén a eso. Claro que sí, pero me llama la atención que nunca nos habíamos eh percatado o pues eh, ¿cómo decirlo? Eh, dedicado a tratar de investigar si la restauración necesita que sepamos algo más.
Repito, para que no perdamos lo que ya Dios nos restauró, porque Dios no tiene ningún problema cuando él te restaura algo. El problema es nuestro si nosotros perdemos lo que ya Dios nos restauró. Ahora, para eso es necesario de que pues preste atención usted a lo que dice la escritura y que aprenda o aprendamos cuáles son esos principios de la restauración.
Hay dos pasajes que a mí me uno solo, pero que lo voy a leer en dos versiones y me llamó la atención por qué en una versión dice cierta palabra que trata con la restauración y por qué en otra dice otro término que tiene que ver también con eh una ley, por decirlo así, una ley que Dios instituyó en el Antiguo Testamento y todavía está vigente. Quiero que venga conmigo a Joel, capítulo 2, verso 25, pasaje conocido. Aquí dice en Reina Valera, dice así: "Y os restituiré los años que comió la oruga, la langosta, el pulgón y el revoltón, mi gran ejército que envié contra vosotros." Mire cómo dice esta versión. Yo voy a restituir los años. La siguiente versión RBR dice: "Yo restauraré los años que han comido." Igualmente la langosta que pulula, la langosta que lame, la langosta que consume y la langosta que corta. Mi gran ejército que envié contra vosotros. Esta segunda versión, cuando se menciona las diferentes etapas del mismo insecto, deja ver qué es lo que hace según la etapa en la que se encuentra. Es el mismo insecto, pero tiene la etapa cuando se encuentra como oruga, como como langosta, como pulgón o como revoltón, de tal manera que dice la langosta que pulula. Pulular es multiplicarse así rápidamente, una multiplicación que que no es eh insignificante, por decir algo, ¿verdad? Este, ¿qué animal es el que se multiplica mucho cuando pareir da muchos hijos? Ah, el conejo, ¿verdad? Eso es una forma de pulular, de multiplicarse en un solo parto, un montón. Bueno, así hay algunos hermanos también, ¿verdad? Pero no, no, no ellos no un montón, por lo menos unos dos, ¿verdad? Los que son eh papás de gemelos. Ah, pero también anualmente lo hacen.
Bien, el asunto es que que lo de este pasaje nos revela, esta es la esperanza que tenemos y este pasaje nos revela lo que Dios desea hacer con usted y conmigo. Esto es lo que Dios quiere hacer. Esta palabra está vigente todavía. Esta palabra todavía permanece y esto es lo que Dios quiere hacer. Y me llama mucho la atención que aquí hay que aplicarle eh eh atención porque esto significa que solamente hay alguien en la existencia que puede devolverte el tiempo perdido. Solamente se trata que pueda devolverte las cosas que que que has perdido o que yo he perdido, porque la mayoría de la gente eso es lo que quiere. La mayoría de la gente lo que quiere es que le devuelvan lo que perdió. Pero hay cosas, hermano, que que no requiere de la intervención de Dios porque usted puede hacerlo. Si alguien pierde un carro, se lo chocan o se lo robaron, pues usted puede comprar otro y se acabó el problema. Si perdió un trabajo, usted puede conseguirse otro trabajo y hasta mejor. Pero aquí está hablando de que Dios quiere restaurar los años perdidos y nadie nos ofrece a nosotros, nadie nos da la promesa o la esperanza de que nos pueden restaurar los años perdidos. Solamente nuestro Dios.
Y oiga lo que le voy a decir en en una lógica muy pues común, ¿verdad? Por eso es lógica. Lo que significaría para nosotros, la interpretación que significaría para nosotros es como regresarte a tu tiempo del pasado, regresarnos atrás. Y y pues es lo mismo regresar, no es ir para atrás, regresarte a tu pasado, eso podría ser considerado lógicamente. Sin embargo, cuando yo veo que son años que el Señor quiere restaurar, podrían ser considerados ahora en este sentido de lo que Dios está prometiendo, es restaurarte los años que desperdiciaste, restaurar los años que que no tuviste que que se te se te arruinaron en la vida. Puede ser por factor de que alguien intervino para que se dañaran, se arruinaran esos años. Un factor puede ser, no te protegieron en un momento que necesitabas protección y entonces te expusieron al peligro y alguien se aprovechó y arruinó tu vida. Estoy pensando en voz alta. O sencillamente llegaste a una edad cuando tú no te importabas los consejos eh o la autoridad de los padres y desobedecimos, va. Y entonces esa desobediencia nos llevó a tener malas experiencias que arruinó la etapa de nuestra vida. En vez de seguir estudiando, en vez de de crecer eh eh de manera pues normal, digámoslo así, si se puede considerar, pero algo pasó en nuestra vida que cambió el ritmo de aquella vida y nos llevó a pagar un alto precio como consecuencia. Entonces, Dios lo que dice es que él nos puede devolver esos años.
Ahora, el asunto es, ¿cómo será que Dios lo hace? Porque la promesa aquí es, yo te voy a restituir los años. Déjeme presentárselo en voz en voz alta el pensamiento que se me ocurre. Imagínese. Ay, voy a poner a Raúlito ejemplo. Estamos orando para que Dios le dé su esposa, pero él dice que tiene, digo tu edad para que vean que en los años no le han pegado. Él le pegó a los años. Por ejemplo, él dice: "Ya, ¿cuántos años tenés de verdad?" Hay en inglés para como según él ustedes no hablan inglés, me lo dijo en inglés. Entonces, él tiene 74 años, pero como él es muy bíblico, dice que los años de nuestra vida son 70 y en los más robustos son 80 y con todo eso volamos. Entonces, él me da a entender que le quedan 6 años. Si si considera esa ecología de vida. Sin embargo, si él se casara, si Dios le provee una esposa, digan amén, hermano, por favor ayúdeme. Entonces, él va a necesitar más años porque nadie va a querer casarse con él si piensa que solo le quedan 6 años. Va a pensar la la esposa: "A mí me va a tocar pagar el entierro." y tan caros que están, ¿me da a entender? Entonces, él va a querer vivir más años. Eso es lo que Dios puede hacer. Si Dios, digamos, perdona Raulito, pero como sos mi tío, ¿verdad? este con toda confianza y vive Jehová que vas a servir como ejemplo. Entonces, si Dios le da la oportunidad o la o una nueva oportunidad de restaurarle [resoplido] un matrimonio a él, Dios no va a querer que se case para que viva solo 6 años. ¿Me doy a entender? Con la nueva esposa. Dios le va a restituir los años perdidos. Y qué se me hace que vas a poder vivir hasta 100 años así como a Sara la rejuveneció. Dios es para él no hay nada imposible, ¿verdad? Hasta hijos te puede dar, dice el profeta.
Ahora, si yo considero este este esta promesa, ¿cuántos quisieran eso también? Ay, qué poca fe tienen, hermano. ¿Cuántos cuántos quisieran esa promesa? No de otra esposa los varones, ¿verdad? Con la que tienen. Aguántese si usted la eligió, aguántese ahora. Por lo menos tener más años para poder vivir la restauración, para poder entender y aplicar los principios de la restauración, que es lo que quiero enseñarles en esta hora.
Ahora, imagínese cuando la Biblia dice: "Yo voy a restituirte los años, los años perdidos." Tengo que ir por lo menos a una tabla que yo me he hecho de las diferentes etapas de la vida para poder hacerle conciencia a usted de las diferentes etapas donde se pueden perder cosas y que Dios promete restituir. Por lo menos hay nueve etapas en la vida: la etapa prenatal, que es la etapa del cigoto al feto; eh la primera infancia, de los 3 a los 4 años; la niñez temprana, de los 4 a los 6 años; la niñez intermedia de los 6 a los 11; la adolescencia de los 11 a los 17; la etapa de la juventud de los 18 a los 35; la etapa de la madurez de los 36 a los 50; ahí estamos un montón. ¿Qué pasó? ¿No tiene fe usted que esté en esa etapa? Mírenlos, qué silencio. Vaya, pues, para que no se enoje los que están en la etapa de los 50, los 65 años o los que están ya en la tercera edad que empieza a los 65 años, los que están en la cuarta edad, pues que no existe, ¿verdad?
Ahora, ¿qué pasó durante esas etapas en nuestra vida? ¿Qué pasó, hermano? En la etapa del cigoto que que que es recién el esperma se pega a la pared del óvulo y lo fecunda. 24 horas más tarde que se pegó, lo fecundó y entonces se convierte en un cigoto. Y en ese cigoto, hermano, una una célula tan microscópica, es donde está toda la información que tiene que ver con tu vida. Y que ahí haya sucedido algo, que haya sufrido un trastoque entonces y que ahora el Dios que permitió tu existencia sabe lo que sucedió ahí y que eso ha repercutido, hermano, en muchas cosas de la salud, en muchas muchas cosas del carácter, en muchas cosas del temperamento, en muchas cosas eh de tus funciones, de tus habilidades, de tus capacidades, aún en muchas cosas que tenía que ver con un don espiritual que iba el Señor a darte y que eso, hermano, se requiere ser también restaurado, esa primera etapa para que tú te reconectes con el propósito por el cual Dios, a pesar de de ese trastoque te haya permitido que nazcas, que crezcas y que llegues a la edad que tienes.
Porque es interesante saber de que una un ser puede ser afectado aún en esa en esa existencia, en esa etapa, estando en los lomos del Padre como esperma, habiendo sido engendrado, hermano, y concebido por la mujer, puede pasar algo aunque la criatura no haya nacido. Y de esto tenemos base. Por ejemplo, ¿por qué Dios instituyó a lo al pueblo de Israel que si nacía entre el linaje de los sacerdotes, que tenían que ser sacerdotes porque eran parte de ese linaje de la tribu de Leví? Si nacía uno, dice, con una imperfección o con un defecto, dicen algunas eh mejor digo defecto en vez de imperfección, en un defecto se había eh eh uno mutilado, uno con su brazo quebrado, con su pierna quebrada, uno con un problema en un ojo, etcétera. Si el sacerdote nacía con un trastoque, aunque viniese de la línea de sacerdotes, no podía ejercer el sacerdocio completamente. Entonces, si Dios establece una ley, lo hace antes que suceda aquello. ¿Por qué? Porque una ley se emite porque existen los considerando. ¿Cuál era el considerando ahí? Considerando que Satanás siempre intenta destruir la semilla eh eh en la etapa de semilla antes que se desarrolle para frustrarle el propósito, entonces Dios pone esa ley. Pero resulta de que ahora viene el Señor y lo que hace es prometernos de que él va a restaurar los años perdidos. Dele palmas al Señor de la gloria, porque esto me da esperanza a mí de de de interesarme cuáles son los principios de la restauración.
Ahora, esto es interesante porque cuando hablamos de restauración, según los pasajes que utilicé, por lo menos hay dos ideas de la restauración y quiero llevarlo paso a paso en esto. Yo quisiera que usted aprenda como nunca en esta en esta tarde porque Dios lo quiere restaurar a usted y restaurarme a mí también. Entonces, una de las primeras ideas para la restauración es es en sí la palabra restauración. La la palabra restauración significa que te regresen todo lo perdido. ¿Cuántos quisieran eso? Que te regresen todo lo perdido. Uno de los ejemplos es que el primer Adán perdió mucho. Todo lo perdió primer Adán. Entonces, lo que perdió el primer Adán, el postrer Adán lo regresa, que es nuestro Cristo. Esa es restauración. El primer Adán, como ejemplo, nada más una cosa, el primer Adán perdió la autoridad. Se perdió la autoridad. Ahora el postrer Adán restaura a nosotros la autoridad, porque en el nombre de Jesús tenemos autoridad. Por medio de su sangre, por medio del pacto, por medio del sacrificio, nosotros recuperamos la autoridad en el nombre de Jesús. Entonces, en Cristo nos la devuelven. Esa es la primera idea que que implica, hermano, esto que Dios quiere hacer: te van a regresar todo.
Pero de ahí entra la el segundo ejemplo y es la palabra restitución. Esta segunda idea de restitución también involucra la palabra restauración. Es decir, si tú lees en una versión, él va a restaurar los años que se comió la la langosta, etcétera. Pero otra versión dice, él va a restituir los años que se comió también la langosta. Entonces, sí son sinónimas, pero tienen diferentes resultados. Aunque cuando nosotros buscamos en el hebreo la palabra restauración, es la palabra sham. Diga conmigo, shamam. La palabra shalom. Shalom significa paz. Pero shalom es un derivado de paz. Y sham lo que quiere decir, oiga esto: nada perdido, nada arruinado, nada quebrado. Ay, Dios, hermano, yo estaría saltando hasta con una pierna porque esto es maravilloso. Entonces esa palabra se utiliza para las versiones donde dice que te va a restaurar o te va a restituir. Entonces, básicamente es sinónimo para nosotros. Sin embargo, tienen diferente aplicación y con diferentes resultados.
Si lo primero es que te van a regresar todo, aquí viene una pregunta. Tú perdiste cosas que fueron malas, pero tú las querías en ese momento, a pesar que eran malas. ¿Tú quieres eso de regreso? No queremos eso, pero entonces tenemos que saber qué significa que te van a regresar todo lo perdido en la restauración, porque hay cosas que se perdieron, pero que estaban conectadas muy fuerte a tus emociones, a tus sentimientos y aún a tu forma de pensar, que no necesariamente eran buenas. Pero tú insistías en tenerlas y de repente Dios provocó algo. Por eso dice: "Envié mi gran ejército contra vosotros." O sea, que Dios permitió que vinieran, hermano, esas plagas sobre la cosecha de Israel y que se las devastara. Dios lo permitió. Dios envió para quitar aquello que neamente, digamos, una persona quiere seguir teniendo a pesar que no le conviene. Entonces eso sin lugar a duda no queremos que se nos restaure. Pero entonces debo de entender el significado de de la restauración y por qué los principios de la restauración. Porque si restitución significa y restauración significa nada perdido, nada quebrado, nada arruinado, entonces debo de entender que solo aquello de lo que me fue dañado, de lo que me fue robado o de lo que tuve pérdidas que sí eran para mí, que sí Dios lo permitió, que eran tuyas, que sí existían porque a Dios le placía que fueran tuyas. Fue Dios posiblemente el que te las dio, que proveyó, pero algo pasó que se perdieron. Ese algo no es insignificante. Por eso los principios de la restauración te enseñan, oiga esto, ¿por qué se pierden las cosas que él establece?
Entonces, ahora la palabra restitución, ¿por qué Dios conjuga esas dos palabras? Mire lo que significa entonces restitución, que es palabra que involucra restauración, pero restitución significa ir más allá, ir más atrás de lo que fue tomado, quitado, dañado y robado. Ir más allá de tu momento de dolor, ir más allá del momento que te lamentaste, ir más allá, ir más allá antes de tu sufrimiento, antes de tu dolor, antes de tus lágrimas. ¿Qué podría haber antes de las lágrimas, antes del dolor, antes del sufrimiento? Ayúdeme, por favor. ¿Qué es lo que existe en esa misma idea? Como una condición en el alma. Si lloraste, si te dolió, si te decepcionaste, ¿qué pasa antes de que llegara eso? Ah, sí, sí, un sentimiento, pero me refiero que no estabas llorando porque tenías algo. No estabas en dolor, no te habían herido. No estabas sufriendo, no habías tenido la experiencia que causa eso. Entonces, restitución es ir más allá, años perdidos. Es decir, llegar al tiempo donde tú eras feliz, donde tenías paz, donde los problemas de la vida te mantenían en una inocencia, que es una virtud, que no estabas prejuiciado, porque cuando nos pasa algo, nos prejuiciamos y siempre alerta, hermano, se pierde la confianza y hay que trabajar para restaurar eso. Entonces, la restitución es ir más allá. ¿Cuántos quisieran eso? Ah, que poquito. O sea, que a usted le gusta que le que estar perdiendo cosas. Entonces, usted no necesita la restauración, ¿verdad? ¿Cuántos necesitan la restauración? Amén. Yo lo necesito.
Entonces, déjeme ponerle un ejemplo. Ahora, lo que me llama la atención que la palabra restauración es lo mismo, pero que su aplicación es de una forma y lo que vas a experimentar es de una forma, pero siempre en lo que Dios te promete. Pero la restitución es un término legal. Y esto es lo que me llamó la atención, es un término legal. Por ejemplo, quiero aplicarlo en este pasaje de de una narración que la Biblia nos da cuando Saqueo, por ejemplo, Saqueo tenía mala propaganda que a todo el mundo se saqueaba, hermano. Entonces, el Saqueo oyó una vez que Jesús iba por el camino y que multitudes lo seguían. Y Saqueo, según dice la historia, era de baja estatura y entonces las multitudes no lo permitían a él establecer contacto visual con aquel que podía cambiar, hermano, su vida. Entonces, lo que la Biblia dice que se subió a un árbol, a un psicómoro, para poderlo ver y Jesús lo vio entonces. Y Jesús se dirigió a él para decirle que había llegado la salvación a él y a su casa. Y entonces aquel hombre fue tan impactado por las palabras de esperanza de Jesús que iba a restaurarle la reputación que él tenía, porque Saqueo tenía fama de engañar a la gente y de robarle. Era un trancero, pues. Y entonces eh en ese impacto que llega a él, Saqueo dice esas palabras, puesto en pie dijo al Señor: "He aquí, Señor, la mitad de mis bienes daré a los pobres, y si en algo he defraudado alguno, se lo voy a restituir." Oiga esto. Cuadriplicado. Esa es restitución.
Y si Dios dice que te va a restituir, no te va a llegar en el mismo porcentaje, en el mismo valor de lo que perdiste, sino que en la restitución te va a llegar cuadriplicado. Es decir, la ley que Dios establece de la restitución manda que recibas más de lo que perdistes. Dele palmas al Señor de la gloria, por Dios santo. Entonces, la palabra que aquí utiliza ya no es sham porque ahora es del griego y es la palabra apodidomi, que significa devolver multiplicado o cuadriplicado. Esta es la restitución. No es solo que tienes de regreso lo que perdiste, sino que viene multiplicado. Hay que prepárate, iglesia del Señor. Párate, hijito de Dios, hijita de Dios, porque si necesitas restauración, va implícito la restitución. Y lo que haya sido dañado, lo que haya sido arruinado, hermano, todo aquello que perdiste alguna vez y que Dios le había placido dártelo, viene de regreso en el principio de la restauración y viene multiplicado para ti. Viene multiplicado. Lo creo con todo mi corazón y me preparo para recibir aquello en el porcentaje que no había perdido. Y si es en la salud, y si es en los años, como hablábamos, y si es en un don de Dios, y si es don, y si es en inteligencia, en capacidad, en habilidad, ¿qué vendrá si antes, hermano, digamos como ejemplo, tu capacidad estaba en tu mano derecha? Y si ahora el Señor te restituye y te multiplica aquella capacidad y de ser derecho, te convierte en ambidiestro, te convierte con la misma capacidad, hermano amado, para poder producir, para poder servir, para poder bendecir. Dele palmas al Señor de la gloria.
Ahora mire este ejemplo del mismo Nuevo Testamento. Me llamó mucho la atención esto. Ahora, si usted quiere, antes de pasar al siguiente pasaje, le recomiendo que lea Proverbios 6:30. Apúntenlo nada más. Proverbios 6:30 dice que no se desprecia ladrón si roba para saciarse cuando tiene hambre. Más cuando es sorprendido. Esta es restitución: paga siete veces. Tiene que dar todos los bienes de su casa. Oh, si al ladrón lo sorprende, tiene que pagar siete veces lo que se robó. Esa es restitución. Dice también Éxodo 20 221. Éxodo 22:1. Si alguno roba un buey o una oveja y lo mata o vende, pagará cinco bueyes por el buey y cuatro ovejas por la oveja. O sea, que aquel pensó que era muy muy sagaz, muy astuto y robó un porcentaje, pero resulta que le aplica a Dios la restitución y ahora lo va a hacer que devuelva multiplicado. Y pone como ejemplo, si fue un buey el que se robó, va a pagar con cinco bueyes. Y fue eh una oveja la que se llevó, va a pagar cuatro ovejas por la oveja que se llevó. Wow. Esa es restitución. Y si el ladrón, que el Señor lo reprenda, Satanás, el ladrón se ocupó para robarte la felicidad, el gozo, la alegría, la energía, eh los recursos, tantas cosas, él es el ladrón. Va a tener que pagar en otro porcentaje lo que te quitó, lo va a pagar. Así dice la Biblia.
Ahora, otro ejemplo que me llamó la atención en esto de la restauración del Señor. Esta versión Stendal se llama 1996. Marcos 3:5 dice: "Y mirándolos, es decir, Jesús alrededor con enojo, condoliéndose de la seguedad de sus corazones, dice al hombre, extiende tu mano." Y la mano la extendió, y su mano fue restituida, sana. Como la otra. La mayoría de las versiones dice: "Y su mano quedó sanada." Pero esta me llama la atención que antes de mencionar que quedó sanada, dice que fue restituida. Ahora, mire lo que dice la versión amplificada. Extiende tu mano. La tendió y su mano fue completamente restaurada. ¿Por qué no dijo fue restaurada? ¿Por qué dijo completamente? Entonces quiere decir que si sin menospreciar, porque lo primero que la gente pide es sanidad de algún malestar. Pero aquí lo que está diciéndonos la la palabra que para declarar la sanidad, Cristo hizo algo más para que pudiera darse la completa sanidad. No sé si me dado a entender la versión Wes, que es otra versión que me gusta mucho, dice: "Extiende tu mano enseguida." Y lo extendió o la extendió y su mano fue restaurada a su estado anterior. Oh, ahí cambia también. Restaurada. Ahora es otra palabra: Apocadsitemi. Apocatsitemi. Miren lo que significa la palabra que estamos leyendo. Su mano fue restaurada. Su mano fue restituida. Apocadmis significa que para poder decir que estaba sanada, la tuvo que reconstruir, restablecer, restaurar, reinstituir. Qué tremendo. Dice que tenía la mano seca. La mano seca. Algunos aseguran y y dan un término, un diagnóstico. Ya se lo voy a dar en un momento, pero ¿qué sería tener la mano seca? Obviamente había había perdido el gruesor normal de su cuerpo, se había consumido. Entonces, si alguien se le va a devolver el gruesor de su mano, ¿qué se requiere? Se requiere una restauración interior que tiene que ver con que su mano nuevamente agarre no solamente movilidad, sino también el gruesor normal del cuerpo. Entonces, si seca una mano, empecemos. Se secó la piel. ¿Qué hay qué hay debajo de la piel? Ah. El hueso está más adentro. Va. Músculos, nervios, tendones, hueso. Para que se seque la mano se tiene que secar los huesos, se tiene que secar los nervios, se tiene que secar los músculos, se tiene que secar la piel. Eso le impide que la mano no solo no tenga el gruesor, sino que no tiene la posición. Entonces, según los estudiosos, él tenía la mano así seca. Por eso me gusta esta versión. Su mano fue restituida sana como la otra. Su mano fue completamente restaurada. Su mano fue restaurada su estado anterior y lo que quiere decir restaurada de ese versículo es reconstruirla.
¿Sabes lo que significa restauración? Entonces, de que Dios te va a enseñar a reconstruir aquello que perdiste. Es decir, si alguien perdió su matrimonio, Dios no te lo va Dios sí te lo puede devolver. Es más, puede devolverte a la misma persona si si vaya, se pelearon y y se fue y se divorciaron. Dios te la puede devolver, ¿sí? O Dios te puede dar una oportunidad para tener un matrimonio. Pero si aquel matrimonio se disolvió, se rompió, se arruinó, se dañó o se lo robaron, hay que pensar qué cosas dieron lugar para que eso sucediera. Porque Dios no solamente te va a devolver a puede devolver a esa misma persona que perdió, sino que puede dar oportunidad para que alguien pueda tener, vaya, esa segunda oportunidad. Pero no te lo va a dar solo por dártelo, para cumplir su promesa, sino Dios quiere devolverlo, porque esa sí es la promesa, pero quiere que algo sea reconstruido para que [grito] no vuelvas a tener la misma experiencia, para que aquel que tiene una segunda oportunidad de hacer un matrimonio no repita lo dañado, lo arruinado, no lo vuelva a perder porque Dios no quiere que estés repitiendo y y él siempre yo te voy a restaurar, yo te voy a restaurar. No, Dios lo que quiere es reconstruir algo que le hizo falta aquello que se perdió. Hermano, présteme atención por el amor de Dios, porque no se trata de que de que nos van a restaurar y nos restauran y después volver a perder. Ah, pero como Dios me puede restaurar, mejores cosas va a ser. Sí, claro que sí, pero Dios quiere reconstruir lo que está más allá de lo que perdiste.
Entonces, ahora cuando unimos la palabra shalom y las dos palabras que el griego nos da para hablar de restauración o de restitución, ambas palabras en los dos testamentos, restauración y restitución, mire lo que significa. Por definición significa restaurar, significa crear una nueva estructura. Oh, entonces la restauración es crear una nueva y mejor estructura de la que antes había o de la que no tenías en la vida. De tal manera que Jesús hizo más que sanar una mano. Jesús, hermano, hizo más. Por eso dice esa versión, reconstruir. Entonces, hágame un favor. ¿Cuántos quieren ser sus propios profetas? Diga conmigo, repita conmigo con todo pulmón, hermano. En el nombre de Jesús, se lo pido. En el nombre de Jesús, repita conmigo. La restauración está por venir a mi vida. Díganlo pues. La restauración está por venir a mi vida. La restauración está por venir a mi casa. La restauración está por venir a mi familia. Diga conmigo: "La restauración está por venir a mi pastor y a su familia." Amén. Yo lo recibo, hermano. La restauración está por venir a esta congregación. Lo declaro en el nombre poderoso de Jesús. Como tu pastor, te declaro que la restauración está por venir a tu vida, a tu casa y a tu familia. En el nombre poderoso de Jesús. Lo declaro con todo mi corazón. Lo declaro, lo creo, lo creo porque sé que usted puede llegar a comprender los principios y aplicarlos en su vida.
Entonces, necesitamos saber que restauración significa crear [resoplido] una nueva estructura. Wow. Esa es una estructura para levantar un edificio. Cuando un edificio estuvo de pie y de repente un terremoto lo derrumbó, ¿qué es lo que va a hacer? ¿Quién va a reconstruir? Tiene que volver a reestructurar primero y la siguiente vez va a usar una técnica mejor. Van a asegurarse de las fallas que habían en aquello que se derrumbó, qué só mala calidad, mal trabajo, poca observación y corrección, etcétera, tantas cosas. Y por eso se derrumbó. Muchas cosas que Dios nos quiere restaurar se derrumbaron porque no le habíamos aplicado diligencia. Cómo tener una estructura para soportar los momentos difíciles de la vida. Y ahora se derrumbó. Tampoco significa que te des por vencido, porque por eso Dios es bueno y promete cosas. Dios de esperanza. Ahora, lo que Dios quiere es no solamente darte la oportunidad que aquello se levante de nuevo, pero que ya no uses el mal material que había o que uses lo que no había cuando creíste que aquello iba a permanecer para siempre.
Hermano, le hablo con todo mi corazón, con temor y temblor. Esto me la aplica a mí el Señor. Yo tengo que aprender de mis de mis fracasos, de mis errores, de mis fallas. Tengo que aprender. Nadie pierde un trabajo solo por perderlo. ¿Por qué pierde la gente un trabajo? ¿Quiere encontrar usted la razón? Sí. En la razón porque perdió el trabajo, no cumplía, no era responsable, hacía las cosas pues solo cuando lo miraba el jefe, qué sé yo, y se le olvidó de que ahora hay cámaras y lo agarraron por una cámara.
Entonces, déjeme ver cuánto tiempo me queda. Ay, se me olvidó poner el tiempo, hermano. 46 minutos llevo. Ah, okay. Oh, sí, ¿verdad? Gracias, Miguelito. Profeta de Dios. Mire, ya me dio permiso para darle. Okay. ¿Qué es lo primero que Dios quiere en estos principios? Hoy vamos a ver los principios de la restauración. ¿Usted quiere aprenderlos? Mire, vive Jehová, delante de quién estoy. Si usted recibe esta palabra de parte del Señor, no solamente usted puede recuperarse, sino que ya no va a perder en aquella área de su vida, sino que va a darle gracias a Dios por la bendita restauración que él puede hacer en nosotros.
Entonces, lo primero que necesitamos entender acerca de la restauración es tan simple y está escrito en el contexto de ese pasaje de Joel, es que cuando él, es decir, Dios comienza a restaurar, él se hace presente en medio de tu casa, en tu familia y en la iglesia. Cuando él comience a restaurar, significa que él va a estar presente en tu estrago, en tu en tu lucha, en las pérdidas, hermano. Déjeme darle una imagen. Caminar entre escombros, cosas tiradas, piedras que quedaron como vestigio de aquello que era una pared o el techo aplastado, arruinado, y que tú camines entre medio de esos estragos, de esos escombros y que sepas que cuando tú caminas te estás lamentando. Cuando tú caminas en medio de tus escombros, estás llorando. Cuando tú caminas en medio de ese techo despedazado, incluso vienen vienen como momentos de añoranza. No sé si me doy a entender con eso. Sí, hasta suspiros. Ay, debajo de este techo estaba yo sentado un día tomando café. Qué momentos aquellos. Vienen recuerdos así, pero ahora los lloras porque estás viendo aquello derribado. Y mientras tú caminas lamentándote en tus escombros, como este pasaje dice, mire qué lindo, dice: "Y sabréis que en medio de Israel estoy yo, y sabréis que en medio de tu crisis, y sabréis que en medio, en cuanto vas caminando en tus escombros y lamentándote y entristeciéndote y llorando, ahí va el Señor a tu lado." Pero él no [grito] va entristeciéndose como tú lo sientes, sino que Dios va, como quien dice, examinando aquello que él va a hacer y ver lo que no tenía y por qué se derrumbó para que tú puedas recibir de parte de Dios la revelación de lo que ahora vas a tener queir como una estructura que te permita levantar de nuevo aquellos años perdidos para que nunca más tengas el temor de que aquello se va a derrumbar de nuevo.
Mientras nosotros nos lamentamos y lloramos en medio de los escombros, Dios va examinando como un ingeniero, viendo el fundamento, viendo las estructuras, viendo la mala calidad que teníamos y por eso se derrumbó aquello. Como que Dios agarra esto y dice: "Uy, en vez de una buena piedra, cal usaron estos lodo, usaron estos o en arena." ¿Cuántos cuántos conocen las casas de Cal? Solo solo Enrique y yo la conocemos también. Mi hermana, yo viví en casa de Cal. ¿Cómo se dirá en inglés cal? Ah, la cal. La cal es un material blanco que incluso lo usan como pintura, pero hace una capa. O sea, que las casas se levantan, digamos, de lodo, ¿verdad? Y y la estructura, imagínese, hermano, la estructura es eh, ¿cómo es que se llama esta? No, no, no. Eh, en vez de madera, la vara. La vara de qué es. Ah, a ver, algún constructor, venga, ayúdeme a la No, no lo entiendo. Va, eso. Vara de bambú. Gracias, hermano. Imag una vara de bambú para estructura. Forran de lodo, dejan que se seque el lodo y después le ponen cal en vez de pintura. Entonces esa cal [resoplido] es una capa gruesa y la gente lo que siempre con el transcurrir de los años vuelve a poner otra otra pintura, otra capa de de cal. Entonces, las casas están herejidas con vara de bambú tierna, con lodo y en vez de ponerle repello, eh, en inglés es rechique. Ah, no, ese repollo. Ah, [risas] inglés con barrera, hermano, no se preocupe, estoy bromeando. Okay. Entonces, en vez de ponerle repellar con con cemento, con concreto, le ponen cal y la gente mira la casa impecable, blanca, pero un viento es fuerte. Entonces, Dios viene a tu vida mientras caminas en los escombros lamentándote y dice: "Ay, este usado vara de bambú. Este usó lodo y este puso cal. Con razón se le destruyó." ¿Quién no hace una casa de esas? Si hasta yo me animo, hermano. ¿Quién hace una casa? Cualquiera. No, no necesitas arquitectura, estudiar arquitectura, no necesitas ingeniería, lo único que hay es necesidad. Entonces, muchas de las cosas que Dios quiere restaurar son aquellas cosas que no tenían estructura en nuestra vida. Pero Dios no quiere que te sientas culpable, sino que aprendamos que la restauración es un tremendo regalo que Dios te va a dar. Ay, Dios, hermano. Es un regalón el que Dios te va a dar.
Entonces, en medio de Israel estoy yo. Ahí está el Señor. Yo voy a restituir los años perdidos. Y luego se salta este versículo. Y sabréis que en medio de Israel estoy yo y que yo soy el Señor vuestro Dios, y no hay otro. Nunca jamás será avergonzado mi pueblo. Esa es la promesa cuando Dios te restaura. Esa es la promesa que Dios te dice hoy en esta tarde, iglesia de Cristo. Dios está contigo. Dios ha estado contigo. Dios sabe que necesitas una restauración. Dios sabe que hemos tenido pérdidas, fracasos o daños. Ahora Dios nos dice: "Te voy a levantar." Pero ya no vas a levantar la misma casa hecha de lodo con varas de bambú tierna, ni vas a pintar con cal. Ahora vas a edificar algo que yo te voy a enseñar, que después del fundamento, que es Cristo, aleluya, vas a a reestructurar de nuevo con algo que no tenía lo que se te derrumbó. Bendito sea el Señor.
No podemos pasar por alto este principio, hermano, que él está en medio de nosotros. Entonces, ¿qué vas a hacer sabiendo que Dios ya te prometió que te va a restaurar y que él está en medio de ti? ¿Qué hace usted si sabe que él está en medio de de ti, en medio de tu casa? ¿Qué es lo que vamos a hacer? Vamos a tener cuidado cómo hablamos. Vamos a tener cuidado lo que oímos. Vamos a tener cuidado lo que vemos porque él está en medio. Vas a tener que pedirle a Dios que te dé el temor de él para poder vivir en temor y temblor, porque aquí está el Señor, porque Dios te va a restaurar. Ahora, si usted no cree en la restauración, amén, no va a estar el Señor ahí. Puede hacer usted lo que le dé la gana, pero si yo tengo necesidad de restauración y yo le oro al Señor por porque me restaure, ¿sí? Igual que usted ora y espera en la restauración.
Entonces, lo primero que nos enseña la restauración es que él esté en medio. Y si él está en medio, mi vida tiene que cambiar, tiene que haber un giro en mi vida [grito] porque él está ahí. Porque yo anhelo la restauración y si yo anhelo la restauración sabiendo que él está en medio de mí, no me puedo prestar para destruir a otro o para dañar a otro o para llevar al fracaso a otro. No me puedo prestar porque él está en medio de mí, porque yo espero en la restauración. Sí. Entonces, lo primero es ser consciente que la presencia de Dios te va a acompañar. Y si él está contigo, ¿quién contra ti? Entonces viene un despertar en el en el fluir de la restauración, donde muchos de ustedes van a comenzar a sentir la presencia de Dios en vuestra casa. La vas a ver en tu cónyugue, la vas a ver en tus hijos. Vas a ver los milagros, vas a ver la provisión, vas a ver cosas maravillosas, van a suceder cosas maravillosas porque Dios está en medio de ti. Oh, que necesito para levantar esto. Dios te va a proveer porque él está en medio de ti. Oh, es que, Señor, mira esto y lo otro. Dios te va a proveer porque está en medio de ti. Dios está en medio. Él es el ingeniero por excelencia. Él es el que ha diseñado todas las cosas que existen en el universo. Ha puesto las estrellas en su lugar, los planetas en su lugar. Él le ha dado órdenes al sol para que tenga, hermano, el brillo que necesita alguna región de la tierra. Todas las mañanas ha puesto al sol para que absorba, perdón, la luna para que absorba también la iluminación del sol y cumpla como una luminaria durante la noche. Él ha puesto todo en orden porque eso es lo que él hace cuando está su presencia de tal manera que no te dejará [grito] sin lo que necesitas para tu restauración. Dele palmas al Señor de la gloria.
Si la restauración tuya necesita que sane tu alma, la va a sanar. Si la restauración tuya, aquel evento te trajo una herida, un dolor, un sufrimiento, un temor, Dios va a restaurar todo eso. Dios se va a encargar de curar la herida de tu alma en sanarla, en cicatrizarla y en sanar todo aquello que tiene que ver con tu alma para que cuando aquello esté de nuevo restaurado, lo puedas disfrutar dándole la gloria al Señor. Dios va a restaurar matrimonios, Dios va a restaurar familias, Dios va a restaurar economía. Dios va a restaurar la salud. Dios va a restaurar las relaciones que él estableció como conexiones divinas para ti [resoplido] y te va a quitar lo que no sirve primero a ti y después de ti. Dos cosas que
Muchas veces solo queremos que nos quiten cosas, pero Dios quiere quitarte cosas que tú tienes y te va a quitar cosas que no debes de tener. Entonces, primer principio: él está en medio. ¡Wow, qué lindo esto!
Segunda cosa del principio de la restauración: es dar un paso hacia delante. Oiga lo que la restauración demanda: dar un paso hacia adelante. Ah, ¿pero no dice usted que él va a ir más allá, va a ir detrás? Sabe que la restauración, hasta cierta manera, es una ironía. Porque cuando nosotros hablamos de restaurar los años perdidos, involucramos lugares, cosas, personas, tiempos, etcétera.
Pero la gente no entiende esto, porque cuando tú quieres que te restauren las cosas, y yo también, ¿qué es lo que hace una persona cuando ha tenido una pérdida y que quiere que le restauren algo? ¿Qué es lo que hace? Ah, ¡qué bueno, verdad, mi hermano! Amén.
Pero hablemos en el punto de que tiene que ver con tu pasado, lo que hoy en el presente tú quieres que se te restaure. La ironía de la restauración es que nosotros, cuando pensamos en que se nos restaure algo, siempre volvemos atrás. Miramos atrás, miramos a las personas que nos dañaron, miramos en qué fuimos dañados. La ironía de esto es que Dios no quiere que mires eso más.
¿Quieres ser restaurado? ¡Ay, Dios! ¿Cuántos quieren ser restaurados? Ya no mires a los que te dañaron. Ya no mires a los que te pagaron mal.
Entonces, interesante, interesante que no cambió eso, se quedó paralizado. Hermanos, ¿quién me ayuda? Déjeme, lo voy a quitar, pues. Nadie me ayuda. Se quedó paralizado. A ver, yo solito me ayudo. Llamados a conquistar. Ahí está. Yo creo que ya me ayudé y lo apagaron. Okay. Gracias.
Entonces, mire, esa es la ironía. Entonces, ¿qué significa la segunda cosa que tenemos que hacer para ser restaurado? Hm. Seguir adelante. Seguir adelante porque la promesa de restauración viene de Dios. Dios sabe que la necesitas. Dios sabe que perdiste algo. Dios sabe que te dañaron algo. Ya caminó entre medio de los escombros. Él ya sabe lo que tiene que hacer.
Entonces, mucha gente, el problema de mucha gente (gracias, hijo) es que piensa que entre más llore por lo que le pasó, más justo va a ser Dios. ¡Ay, hermano, you know what I mean! Mucha gente piensa que entre más lloras lo que te hicieron, más justo será Dios contigo para restaurarte. Dios es justo. Dios es Dios de justicia. No hay injusticia en él. Él no necesita que tú llores más para hacerte justicia. Él no necesita que estés recordando a cada rato lo que te hicieron. Dios lo que quiere es que creas en la restauración que él ha prometido y que camines hacia tu futuro, que vayas hacia delante.
Oiga lo que le voy a decir: como la restauración significa que es ir más allá, mientras tú vas por delante, Dios va a tu pasado, recoge las cosas más allá del momento del dolor. Y entonces dice: "Aquí no se había dado todavía el daño. Aquí es donde estaba bien. Voy a recoger eso." Y mientras tú vas caminando en tu futuro, creyendo en la restauración, Dios te alcanza en tu presente y te lo devuelve. ¡Multiplicado! ¡Dele palmas al Señor de la gloria!
La segunda cosa del principio de restauración es dar un paso hacia delante. Ah, yo lo tengo que hacer bien visual esto. Quiero invitar a alguien que haga el papel de Dios. Vaya, pero venga. Bueno, al Dios que tengo que ayudar yo. Mire, él va a representar al Señor. Venga ese hermano. Okay.
En lo que yo camino hacia mi futuro, vaya viéndome usted. No, no, pero desde así yo digo que así para que en lo que yo camino para allá, aquí si lo hacemos abajo. Sí, ¡qué inteligente! Vamos más abajo. Le voy a ayudar a Dios. Okay.
Entonces, véngase, hermano Miguelito. Okay. En lo que yo camino para allá, usted camina para allá y me va viendo. Dios te va a ver si has creído en la restauración. La restauración significa debes de ir hacia delante y no como tú piensas. Es decir, cómo yo pienso viendo lo que me hicieron, viendo a las personas que me dañaron, todavía lamentándome por lo que me hicieron. Dios dice: "Entonces, ¿para qué quieres que te restaure si todavía estás con tu dolor?"
En lo que yo camino hacia adelante, usted vaya hacia atrás a mi pasado. Ah, no, pero camine recto viendo para allá. Pero cuidado con la cámara, no me la vayas. [resoplido] [carraspeo] Ahí viene. Okay, ahora ya llegué a mi presente. Venga corriendo. Tráigame todo lo que encontró. Dios me alcanza.
Tú no debes de ir a tu pasado porque tu pasado te va a llevar al lamento, al dolor, a culpar, a acusar y hasta maldecir. Dios es suficiente. Él (gracias, Miguelito) él va a ir a tu pasado, pero él te va a ver que tú vas caminando a tu futuro. Tú has creído que Dios va a restaurarte. Tú has creído en la restauración. Lo que Dios te pide es: ya no te lamentes de tu pasado, sino que camines hacia delante, hacia tu futuro. Porque él prometió, hermano, restituirte los años perdidos. Él fue allá a tu pasado y dio todo lo que tenías antes del evento. Y él dijo: "Oh, aquí está lo que le robaron, aquí está lo que le dañaron, aquí está lo que perdió." Y entonces Dios corre. Dios corre mientras tú vas hacia delante, te alcanza tu presente y te [grito] restaura, restituyéndote en otro volumen, en otra valor, en otro nivel, te lo devuelve multiplicado. ¡Bendito sea Dios para siempre! ¡A su nombre!
¿Qué puede afectar la restauración? Que estés viendo el pasado, que estés echando culpas, que se te salgan de vez en cuando unas maldiciones. Ya estuvo, ya estuvo. Ahora yo debo de creer en la restauración y en la restitución. Yo debo creerle más a mi promesa que a mi pasado. Mi pasado ya no existe, solo en la memoria mía.
¿Para qué Dios te va a devolver solo exactamente lo que perdiste si lo que perdiste muchas veces no tenía estructura en tu vida? ¿Será que Dios te va a devolver lo mismo para que lo vuelvas a perder? Lo que sí va a hacer Dios te va a devolver multiplicadas las cosas. [resoplido] Te va a restaurar de una manera impresionante porque Dios no quiere que nadie mire hacia atrás.
Jesús dijo: "Nadie que después de poner la mano en el arado [resoplido] mire atrás." El que lo hace involucra el reino de Dios. Pero Jesús dijo: "Nadie que después de poner la mano en el arado, mira atrás es apto para el reino de Dios."
¿Me permite unos 5 minutos más? Entonces, siempre en el principio de la restauración, para recuperar algo que perdiste, Dios requerirá que des un paso hacia delante. Perdiste el deseo de fluir en tu don. Perdiste una posición. Da un paso adelante. Cuando hay algo en tu pasado que deseas que sea restaurado, Dios mandará que des un paso hacia tu futuro. Eso es lo que Dios nos pide. Solo camina, sigue adelante. No te quedes de brazo cruzado llorando, lamentándote, porque lo más que puede ganar uno es que llegue alguien, pobrecito, yo estoy con usted y punto. Claro que en su momento te hace sentir bien, pero eso es todo lo que pueden hacer por ti. Pero si tú dices: "Yo voy a querer más a Dios, yo voy a dar un paso hacia adelante." Danlo, sigue adelante.
Te traicionaron, te pagaron mal, te robaron, te hicieron un mal negocio. Imagínese en los trabajos a veces a la gente le toca entrenar gente, ya cuando hay otro bien entrenado, le quitan al que entrenó. Y muchas cosas pueden pasar. Pero Dios dice: "Mi restauración tiene que ver con la restitución. No solamente te voy a restaurar, sino que te voy a devolver más de lo que perdiste."
Mire esto. Y en la medida que avanzas en tu futuro (eso es lo que hicimos), Dios irá por ti a tu pasado y te alcanzará en tu presente y lo traerá de nuevo. Mientras estés dispuesto a avanzar y no tratar de alcanzar lo que quedó atrás, la restauración será la realidad para tu vida. Porque si yo quiero regresar hasta donde me lo quitaron, estoy involucionando en mi vida. Y Dios lo que quiere es que conozca al Dios que restituye los años perdidos.
Para ser restaurado no puedes tener una actitud a tu pasado. Dios lo hará por ti. Dios lo hará por ti. No tú. Deja que Dios tenga que ver con tu pasado. Tú y yo no tenemos que tener una actitud y que todavía a esta hora esté llorando. ¡Ay, ay, se fue! ¡Lo perdí! Dios dice: "Mira, mira mañana, mira lo que te espera mañana. Dale la espalda al pasado y mira que tu mañana es mejor con Dios." Él mismo se va a encargar. No necesita, Señor, ya me vas a alcanzar. Déjalo que lo va a hacer porque Dios sí puede ir a tu pasado. Tú no vayas a tu pasado. Tú ve hacia delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de nuestra fe. Él es poderoso. Para él no hay nada imposible.
Quiero ir finalizando. La tercer cosa que debes de saber en tu principio de restauración es que al hombre de la mano seca, el Señor para declararlo sano tuvo que primero restaurar la estructura de su mano. Ya se lo deletrié desde hoy, pero aquí se lo pongo. ¿Qué hizo Dios? Restauró la estructura ósea, restauró la estructura de su sistema muscular, restauró la estructura de su sistema de nervios, restauró la estructura de su piel seca y a lo quinto lo sanó de su mano completamente, porque Dios trabajó en el interior de todo lo que era necesario para tener el volumen de la mano, la flexibilidad de la mano.
Repito: restauración significa crear una nueva estructura y eso es lo que Dios va a hacer con nuestra vida. Te va a devolver aquello, pero va a hacer que levantes una estructura que no teníamos cuando perdimos aquello. ¿Por qué se derrumba? Porque no hay estructura.
Solo déjenme leer algo. Quiero ver si tengo ese pasaje por acá. Oh, quiero quiero que vea esto de nuevo y termino. Puede subir, hijo. Lucas fue doctor y él escribe y después de mirarlos a todos a su alrededor, dijo al hombre: "Extiende tu mano." Y él lo hizo así y su mano quedó santa. El diagnóstico médico de la mano seca de ese hombre es eso. Se llama parálisis del nervio radial debido a fractura del húmero. Es decir, el húmero aquí se rompió y entonces su mano le quedaba así. Pero para poderla volver tuvo que restaurar todo.
Quiero que se ponga sobre sus pies. Voy a dejar esta parte para seguir platicando de esto, ¿verdad? Y vamos a quizás a tocar en una segunda oportunidad la nueva estructura de la restauración, conocer qué es. Quiero invitarlo. Si Dios ha hablado a su vida y usted está necesitado de que sea restaurado en algo, yo lo invito en el nombre de Jesús, que venga a presentarse delante de Dios para decirle: "Señor, estoy dispuesto a no llorar mi pasado."
Crear una nueva estructura puede implicar todas estas cosas: reestructurar la manera en la que ministrabas la economía, reestructurar la manera en la que usabas tu tiempo, reestructurar la manera del trato a tu cónyugue y familia, restaurar la honra que le debes a los tuyos o a alguien. Este es un llamado para todos nosotros.