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Cómo Hacer De 2026 El Mejor Año De Tu Vida

Adrià Solà Pastor23:30

Transcription

Otro año más. Otro año más que nos reunimos tú y yo para hacer del próximo año el mejor año de nuestras vidas. Respóndeme con absoluta transparencia y honestidad. ¿Qué tal ha ido este último año? ¿Te sientes orgulloso? ¿Orgullosa de verdad? Porque a mí me encantaría que me miraras a los ojos fijamente y que me dijeras, "Adriá, este año lo he reventado. He conseguido todo lo que me propuse."

Pero algo me dice que desgraciadamente no ha sido así, que empezaste enero con fuego en los ojos por querer de hacer este 2025 algo espectacular y que has llegado a diciembre mirando hacia atrás sin tener nada memorable que contar. Otro año de "el lunes empiezo". Otro año de "cuando tenga tiempo". Otro año más de promesas rotas que conoces tú y solo tú en silencio, que por eso duelen más.

Cuántos sueños se han quedado en ese limbo que hay entre la procrastinación y las excusas que te cuentas día tras día. Y eso no es lo peor de todo. Lo peor de todo es que te estás acostumbrando, acostumbrando a la mediocridad. Acostumbrando a ser ese testigo, ese espectador de la vida increíble de los demás. Y duele, duele profundamente. Lo sé porque yo he estado ahí, pero escucha esto. Ese dolor que sientes ahora mismo es exactamente la gasolina que necesitas.

Porque ahora imagina algo diferente. Imagina que en el próximo año la coherencia se apodera de ti, que la constancia y la perseverancia vuelven a formar parte de tu esencia más pura y que cumples todas las promesas que en un principio te hiciste. Imagina llegar a diciembre de 2026 con una mirada que grita, "¡Qué año más memorable acabo de vivir!" Es posible. No solo es posible, es inevitable. Es inevitable si aplicas exactamente la metodología única que te voy a transmitir en este vídeo. Una metodología que he creado yo para hacer del año próximo el mejor año de tu vida.

Vamos con el primer punto. La rueda de la vida, una auditoría anual necesaria. Antes de preguntarnos hacia dónde vamos, es crucial que hagamos una auditoría de dónde venimos. Y para eso me encantaría proponeros un ejercicio que he propuesto alguna vez en este canal, pero que es crucial. La rueda de la vida. La rueda de la vida consiste en hacer un círculo y dividirlo en tres grandes categorías: relaciones, trabajo y salud. Y esas tres grandes categorías las dividiremos en tres subcategorías, cada una de ellas. Por ejemplo, trabajo, será crecimiento, propósito y dinero. Luego tenemos relaciones, amor o romance, familia y amigos. Y finalmente tenemos salud, mente, cuerpo y alma. Se vería así.

Vamos a el iPad, ¿de acuerdo? Y como cada año os voy a demostrar mis dotes artísticas y vamos a dibujar la rueda de la vida. Ya tenemos mi rueda de la vida puntuada con notas del cero al 10. Y lo más interesante es que si repetís cada año, podéis comparar cómo ha evolucionado de un año al otro. Yo es un ejercicio que hago cada año. Aquí tenéis la captura de pantalla de mi rueda de la vida del año pasado y podéis ver en qué he empeorado y en qué he mejorado.

¿Por qué va tan bien este ejercicio? Porque es una representación gráfica y visual de en qué punto te encuentras en tu vida y aún más importante de la coherencia que hay entre tu vida, tus acciones y el estado ideal de cada una de estas categorías. Tu orden de prioridades, ¿a qué le das más importancia? Si para ti algo muy importante es la familia, ¿cómo puede ser que en esa rueda de la vida veas la peor nota? Te hace reflexionar sobre eso, esa congruencia entre tu orden de prioridades y el tiempo, acciones, cariño que le dedicas a cada una de estas subcategorías. Cada año, evidentemente, el propósito es ir mejorando, pero también autoactualizar cada una de estas secciones según tu nivel de crecimiento.

Estas son algunas preguntas que te pueden ayudar a interpretar, a sacar conclusiones de tu rueda de la vida. ¿Qué tan alineadas están mis acciones con lo que quiero ser en cada área? ¿Estoy dedicando tiempo y energía a aquello que digo valorar? Si aún no he logrado ciertos resultados, puedo al menos afirmar que mis comportamientos cotidianos van en la dirección correcta.

Una vez sabemos de dónde venimos, ahora es crucial definir hacia dónde vamos. La visión y la antivisión. Seguramente la gran mayoría de vosotros el día 31 de diciembre va a hacer una lista como si le escribiera Papá Noel o a los Reyes Magos de todos los objetivos que quiere cumplir el año que viene. Incluso va a diseñar un vision board con el coche, la casa, el dinero, la mujer, el hombre, la familia, ese vision board ideal de cómo querría que su vida fuese.

¿Por qué la gran mayoría de personas, incluso haciendo este ejercicio, no cumplen nada de lo que se proponen? Bien, porque nada cambia por inspiración, la gente cambia por desesperación. Piénsalo. ¿Cuándo fue la última vez que transformaste algo importante en tu vida? Te aseguro que no fue cuando leíste una frase bonita, fue cuando tocaste fondo, fue cuando fracasaste, fue cuando te decepcionaron. Fue cuando te miraste al espejo y viendo tu reflejo no te reconocías en el abismo, en el pozo y no en la cumbre. Es ahí donde sucede el cambio. Y esto no es cinismo, es comprensión de la psicología humana. Es entender que dentro de nosotros hay dos fuerzas, dos fuerzas que nos llevan a la acción. El deseo de quién podríamos ser y el terror de en quién podríamos llegar a convertirnos. El cielo que visas y anhelas y el infierno del que quieres escapar.

Daniel Caneman, Premio Nobel de Economía, ya nos lo demostró. El ser humano prefiere muchísimo antes no perder que ganar. Tiene una aversión a la pérdida intrínseca. Repito, prefiere no perder que ganar. ¿Y qué hacemos nosotros? Hacemos todo lo contrario. Creamos vision boards, pegamos fotos de Lamborghinis y playas y escribimos frases bonitas en el espejo. Pero eso sí, seguimos exactamente igual, año tras año. Y aquí está lo que te hace falta. No te hace falta saber dónde quieres ir, te hace falta saber dónde no quieres ir.

Por eso te voy a presentar un ejercicio extremadamente importante que es el de la visión y la antivisión. Quiero que cojas un papel. Vas a dividir una hoja en tres columnas, ¿de acuerdo? Tres columnas. En esta columna vas a colocar ciertas preguntas. En esta columna vas a colocar tu visión, es decir, el futuro ideal que te gustaría conseguir. Y en esta columna de aquí vas a colocar tu antivisión, el futuro al que llegarás si no cambias, si no actúas y si no despiertas. Evidentemente deben ser una visión ideal con todo lo que te gustaría a ti tener en tu vida y una antivisión extremadamente pesimista, todo aquello horrible que podría ocurrir en tu vida si no actúas.

Estas son las preguntas que debes ir respondiendo. ¿Cómo es tu cuerpo? ¿Cómo te sientes al mirarte al espejo? ¿Cuánto dinero tienes? ¿Sigues en el mismo punto financiero? ¿Qué relaciones has perdido por no cuidarlas? ¿Cómo son tus relaciones? ¿Qué relaciones has perdido? O has ganado. ¿Qué tipo de oportunidades llegan a tu vida? ¿Qué dice la gente de ti cuando no estás? ¿Cómo te sientes a nivel de salud y energía al despertar cada mañana? ¿Cómo es tu familia? ¿Quién duerme contigo cada noche? ¿Qué clase de padre o madre eres? ¿Cómo es tu rutina? ¿Cómo es tu día a día? Escríbelo con detalle, por favor. Tómatelo en serio, porque la información que vas a ver reflejada es crucial.

En una columna encontrarás ese futuro ideal, esa visión idónea de tu vida que materializarás, te lo aseguro, si actúas constantemente sin fallar, honrando tu mejor versión. El otro lado, ese infierno del que no escaparás si sigues dormido, distraído y procrastinando, siendo esa persona que te ha llevado a esa vida que no quieres, que vives en el momento presente.

He preparado para ti una guía con la que podrás transformar tu vida de forma radical el año que viene y además convertirte en esa persona que admiras y respetas. Es una guía práctica con la que podrás profundizar en este ejercicio que estamos haciendo aquí y ahora totalmente gratuita, la tienes en el link de la descripción.

Ya sabemos de dónde venimos, sabemos hacia dónde vamos, sabemos hacia dónde no queremos ir. Todo esto no vale para nada sino actuamos de forma estratégica. Por esta razón vamos al tercer punto, el método del año memorable. ¿Sabes por qué no recuerdas lo que ocurrió durante este año, el año pasado y el anterior? Porque no hiciste nada extraordinario. Los días se disolvieron en semanas, las semanas en meses y los meses en años. ¿Por qué? No porque tengas mala memoria, sino porque no viviste nada que mereciese ser recordado. Y la memoria, la memoria no funciona como una grabadora que lo registra todo. La memoria funciona como un museo que guarda y posiciona solo esas vivencias extraordinarias, dignas de ser recordadas.

Aprendí este método de Jessie Hitler hace ya más de 6 años y desde que lo apliqué cada año mi vida ha sido memorable, digna de ser recordada. Verá, Jess Hitler se dio cuenta de una gran desgracia del ser humano y es que no valora sus días, haciendo que cada año se convierta en un bucle cíclico repetitivo que se disuelve en una especie de déjà vu hasta que las cosas se ponen chungas, difíciles, estamos a punto de morir y luego nos arrepentimos. Por eso Jessie Hitler organiza sus años de forma casi obsesiva para que estos sean memorables, increíbles, dignos de ser recordados. Tengas mucho dinero o no tengas mucho dinero, da igual.

La base de este método consiste en dividir tu año en cuatro grandes bloques divididos por trimestres. Trimestre 1, 2, 3, 4. En cada trimestre te vas a plantear un único objetivo que te rete, que te saque de la zona de confort, que implique que tengas que enterrar tu versión pasada. Os pongo un ejemplo de cómo se vio para mí el 2025. Trimestre 1, bajar a 12% de grasa corporal. Trimestre 2, Ted talk viral. Trimestre 3, La Criva, realización y producción del proyecto más difícil de mi vida. Y trimestre cuatro, lanzar el podcast a una palabra.

Ahora te voy a plantear una serie de preguntas que te permitirán identificar estos objetivos para que tú también puedas planificarte el año que viene para que este sea memorable. Preguntas. ¿Qué puedo lograr en 90 días que me haga irreconocible? ¿Qué he estado posponiendo por miedo, no por falta de tiempo? ¿Qué contaría con orgullo en una escena dentro de 5 años? ¿Qué versión de mí necesito despertar para conseguirlo?

Verás, los últimos 7 años, cada año, yo he estado planificando mi vida de esta forma. Algunos de vosotros pensaréis, "Oye, cuatro objetivos es muy poco, Adriá." Ese es el gran problema, que nos llenamos de objetivos, objetivos, objetivos para luego no cumplir ninguno. En cambio, yo he sido constante, yo he sido perseverante, yo he sido estratégico y yo he tenido visión a largo plazo y he pensado, oye, si yo me propongo cuatro grandes objetivos cada año y me aseguro de cumplirlos constantemente, año tras año, a lo largo de una década, yo habré cumplido 40 objetivos, grandes objetivos y proyectos. Esto es una absoluta barbaridad. Pero no. Todos os dejáis mover por la motivación, llenando la carta de Reyes, la mochila llena de objetivos que luego no cumplís y se os acumulan año tras año, año tras año. Es hora de cambiar, plantearos cuatro grandes objetivos intensos y cumplir cada uno de ellos. Veréis que incluso así es un gran reto.

Y hablando de proponerte grandes objetivos para este nuevo año, ¿cuánto tiempo has estado pensando en empezar este nuevo proyecto? Dándole vueltas a esa idea, a ese negocio que imaginas en la ducha, a esa marca personal que nunca terminas de lanzar, ese proyecto que vive en las notas de tu móvil. 2026 puede ser el año que finalmente exista. Y el primer paso para materializar este gran objetivo que tienes es crear tu página web en Hostinger. Hostinger te ofrece todo en uno, de escoger tu dominio y abrir tu página web a personalizarla como quieras, como lo he hecho yo con mi propia página web, utilizando el creador de páginas web con inteligencia artificial de Hostinger. Es tan simple como ir al link de la descripción, elegir nuestro dominio, seleccionar crear un sitio web nuevo. Aquí tenemos la opción de escoger una de estas increíbles plantillas que puedes personalizar, como por ejemplo, esta a mí me encanta personalmente, pero si aún quieres crear la tuya propia, tienes la opción aquí de crear tu sitio web con la inteligencia artificial. Simplemente consiste en insertar el título, una descripción de cuál es tu nuevo negocio o marca personal o proyecto y una página web completa se creará en segundos que puedes modificar fácilmente. Además, si quieres empezar tu negocio online, puedes utilizar su nueva herramienta de marketing, Hostinger Rich, con la que puedes construir tus campañas de email marketing, crear tu comunidad online y enviar mails redactados con inteligencia artificial que conviertan a tus suscriptores en clientes. Así que si de verdad quieres conseguir tu objetivo de crear tu nuevo proyecto el año que viene, Hostinger es la mejor solución. Como nuestros amigos de Hostinger nos quieren ver conseguir a esta comunidad todos nuestros objetivos de año nuevo, nos han dado un 90% de descuento. Si seleccionas este plan y pones el código Adria, tendrás un 90% de descuento. Ya no hay excusas con nuestros amigos de Hostinger. Podemos conseguir crecer, construir ese gran proyecto que deseamos. Gracias Hostinger por patrocinar el vídeo de hoy.

Kisogi, el entierro de tu antiguo yo. Te puedo asegurar que estos cuatro objetivos harán de tu año un año memorable, pero si aplicas el concepto de Kisogi, te puedo asegurar que tu vida valdrá la pena no solo ser recordada, sino también contada. El Kisogi es un concepto de la filosofía japonesa que consiste en plantearte un objetivo, un único objetivo este año que te empuje tanto de la zona de confort, que en tu mente sea tan imposible de conseguir, que te dé tanto miedo y pánico de superarlo, que para ello tengas que enterrar a tu versión pasada, tengas que enterrar a tu yo del pasado, esa versión obsoleta que te ha llevado en este punto en el que no estás contento con tu vida. Un kisogi sería una maratón. Un kisogi sería un ayuno de 7 días. Un kisogi sería un Iron Man. Un kisogi sería escalar el Kilimanjaro. Hay muchos kisogis ahí afuera dependiendo del nivel en el que te encuentres. Estos son un poco más extremos, ¿de acuerdo? Ya más adaptados a mi nivel, pero no necesariamente tienes que hacer estas locuras para plantearte uno de estos objetivos. Pueden ser cosas más básicas, como por ejemplo, empezar un negocio o escribir un libro o dar una ponencia delante de 1000 personas, cosas que para mí no requieren sacrificio, pero porque estoy en un nivel más avanzado.

Te propongo unas preguntas para que puedas encontrar este kisogi. Si supieras que es imposible fallar, ¿qué intentarías? ¿Qué logro haría que tu yo de 10 años te mirara como un héroe? ¿Qué te da más miedo? ¿Actuar fracasar o llegar a los 80 sin haberlo intentado? Y esta es la regla fundamental del Kisogi, un solo objetivo para este año, que empuje a tu yo del pasado obsoleto a morir y que permita renacer otra versión de ti que desconocías capaz de grandes cosas. Es un recordatorio de que no vienes a esta vida simplemente a sobrevivir. Vienes a vivir, a vivir cosas que merezcan la pena ser contadas y ser recordadas.

Los sueños sin sistemas son fantasías y las metas sin un método para conseguirlo ya sabemos cómo terminan. Deseos de Año Nuevo enterrados en febrero y no queremos que este año se repita. Por esta razón debemos meter todo nuestro foco en identificar muy bien cuáles son esas acciones que nos van a llevar a conseguir esas misiones y actuar muy distinto al 99.9% 9% de personas que dedican mucho tiempo a la situación inversa, a pensar en esos objetivos, porque es lo sencillo, pero no a pensar en cómo van a actuar para conseguirlos. Y es aquí donde entran los sistemas.

Los sistemas son agrupaciones tanto de acciones como de hábitos que se acumulan a lo largo de los días de forma invisible hasta que te giras, miras hacia atrás y te has convertido en alguien irreconocible. En esa persona capaz de conseguir superar esas misiones que se había propuesto. Eso es lo que permite un sistema, porque déjame decirte una cosa, sistema, un sistema tiene seguro. La cuestión está en, ¿tienes un sistema heredado o por tu familia o por la sociedad o por los impulsos animales que tienes? O tienes un sistema que tú has diseñado de forma intencional porque visas un objetivo, una misión en particular.

Para crear cualquier sistema necesitamos pasar por cuatro fases. La primera fase ya la hemos cumplido, que es identificar los objetivos que queremos conseguir. Esos cuatro objetivos nos van a valer. ¿Cómo marcamos esos objetivos? Debemos respondernos tres preguntas. ¿Qué exactamente quieres lograr? ¿Cuándo debe estar logrado? ¿Cómo sabrás que lo has conseguido? El otro día estaba haciendo este ejercicio con los alumnos, mis queridos alumnos de Instituto de Comunicación y Teodora me dijo, "Adrea, me quiero poner en forma." Y yo le dije, "Teora, si ya marcas así un objetivo, desgraciadamente hay muy pocas probabilidades que lo cumplas. Debe ser mucho más accionable y que responda a estas tres preguntas. Traducir este objetivo, ponerme en forma a el 31 de marzo. Voy a completar una maratón en menos de 4 horas." ¿Veis la gran diferencia? Así se deberían ver todos tus objetivos.

Vamos a la segunda fase, las acciones semanales. Las acciones semanales son todas esas acciones que te llevarán a conseguir esta misión en específico, este objetivo en específico. Por eso os pido que os planteéis un objetivo por trimestre, porque si no se juntarían todas. Pregúntate cuáles son esas tres acciones, no más que haciéndolas semana tras semana me van a llevar a conseguir ese objetivo. Con el ejemplo de la maratón, lunes, tirada larga de 18 km. Miércoles, sesión de intervalos en pista. Viernes, carrera de recuperación de 8 km. Domingo, investigar nutrición para carreras de fondo. Debes escribirlas, ponerles día y hora, bloquearlas en tu calendario como si fuese ir al dentista, ir al gobierno o ir a una cita. Deben estar en tu calendario bloqueadas time blocking y respetarlas de forma religiosa semana tras semana. Nieve, llueva, pasa una desgracia, lo cumplimos.

La fase tres son los hábitos. Las acciones semanales te acercan a conseguir ese objetivo, pero son los hábitos que llevan a cabo una transformación en ti de identidad. Una cosa es qué tengo que hacer para conseguir eso. La otra muy distinta es en quién me tengo que convertir para conseguir eso. Y eso es lo que permiten los hábitos. El que te diga que los hábitos son inútiles se equivoca y te está engañando, porque los hábitos son los que moldean la identidad de una persona, persona capaz de conseguir esa vida que sueña. Es imposible conseguir, sostener, mantener, crecer esa vida que sueñas si no te conviertes en esa persona capaz de hacerlo, es decir, transformar tu identidad. Y eso es lo que permiten los hábitos. Siguiendo el ejemplo de la maratón, antes nos hemos preguntado, ¿cómo hago yo para correr una maratón? Ahora debemos preguntarnos, ¿cómo actúa un maratonista día tras día? ¿Cómo actúa, decide? ¿Ejecuta, piensa? A partir de ahí, construimos nuestros hábitos. Dormir 8 horas para la recuperación, estirar 10 minutos al despertar. Hidratación constante, 3 L sin excusas. Son tres simples hábitos que debes mantener día tras día de forma no negociable para transformarte y adoptar esa identidad de esa persona capaz de correr una maratón en menos de 4 horas.

Y la fase número cuatro es el tracking. Aquí es donde el 99% de personas fracasa, no tener un sistema de tracking muy simple que vas a seguir cada día con una hoja de papel. Con una tabla en Notion, con un Google Sheets extremadamente sencillo y basta. Todo lo que no se mide no se mejora. Es imposible empujarte un poco más si no llevas un tracking de toda tu performance anterior. Yo lo he visto con la transformación física, lo he visto con mis ponencias, lo he visto con el canal de YouTube, lo he visto con cualquier cosa. Debes tener un tracking de todo ese input que estás haciendo y la calidad de ese input para empujarlo, cambiar de estrategia. O hacer lo que se llama esa sobrecarga progresiva en cualquier aspecto. Sobrecarga progresiva, ir empujándote para aumentar tu rendimiento de forma que tus acciones cuesten y puedas ir aumentando tu resiliencia, tu capacidad de actuar.

Este sistema es único, no lo encontrarás en ningún otro lugar, así que te pido por favor que lo respetes tanto como lo he respetado yo. ¿Qué significa respetarlo? Significa aplicarlo de forma diligente porque verás todo el esfuerzo que hay detrás entre un sistema que de verdad funciona y que de verdad cambiará tu vida. Simplemente te pido por favor que lo apliques y veas la magia ocurrir. Magia no, esfuerzo, sacrificio y trabajo duro. Pero te aseguro que llegarás a diciembre del año que viene, mirarás hacia atrás y dirás, "Wow, este sistema funciona." Y sobre todo, yo lo he logrado. Yo lo he conseguido. Yo por fin he hecho de este nuevo año el mejor año de mi vida. Confío en ti y esta comunidad está contigo para verte conseguirlo.

Hasta aquí el vídeo de hoy. Te deseo de todo corazón un año próximo lleno de éxitos, de progreso, de amor, de felicidad, de abundancia, de riqueza. Si te ha gustado este vídeo, por favor, envíale este vídeo a una persona que quieres ver progresar, mejorar, a una persona que la quieres ver vivir el mejor año de su vida. Suscríbete, dale like y déjame un comentario. Ya sabes que los leo todos. Te mando un beso, cálido abrazo y nos vemos el año que viene.