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2. Experiencia Institucional de la Resistencia Antimicrobiana

SiESABI50:21

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Muy bien, continuamos ahora con la mesa titulada “Experiencia institucional de la resistencia antimicrobiana”. Por lo que doy la bienvenida a quienes participan en este espacio. Se encuentra con nosotros la doctora Alexia de la Torre Rosas, directora del Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH y el SIDA. De igual manera, se encuentra con nosotros la doctora Vanessa Lizeth Vizcarra Monguia, subdirectora de Promoción y Protección a la Salud del ISSSTE. De igual manera, se encuentra con nosotros la doctora Arlene Orta Guerrero, directora del Consejo de Salubridad General, en representación del secretario, el doctor Marcos Cantero Cortés; Gabriel García Rodríguez, director general de Epidemiología; y el doctor Jorge Rafael Gamboa Cardeña, coordinador de programas médicos en la Dirección de Prestaciones Médicas del IMSS.

Para dar inicio a la primera participación de la mesa titulada “Experiencia institucional de la resistencia antimicrobiana”, cedo la palabra a la doctora Arlene Horta Guerrero, directora del Consejo de Salubridad General, en representación del secretario, el doctor Marcos Cantero Cortés.

Muchas gracias. Buenos días a todos. A mí me quedó una duda de la pregunta que les hizo el doctor Gabriel hace unos minutos: de todos aquellos que han tenido un paciente pediátrico y cuyos padres han insistido en una receta por antibióticos, ¿cuánto se dieron a esta solicitud? No, porque es difícil, sobre todo ante el miedo de perder el paciente, perder la confianza de los padres, que estos ya no vuelvan. Entonces, muchos de nosotros seguramente cedimos alguna vez a esta insistencia. Perdón, ¿si podemos pasar la primera, por favor? ¿Me pueden ayudar con la presentación? Perfecto. Bueno, el doctor Gabriel también ya nos hizo algún adelanto de todo lo que se ha trabajado por la Estrategia Nacional Contra la Resistencia Antimicrobiana. Y bueno, padres, sabemos que para que se pueda implementar un cambio, un proceso, algo que vamos a empezar de cero, pues tiene que haber un compromiso, y ese compromiso empieza desde la cabeza, desde la rectoría del sistema. Cuando esto no sucede, sí, pues obviamente el trabajo cuesta más, el convencimiento es mucho más difícil. De ahí que la alta dirección o la cabeza debe estar muy, muy involucrada, muy comprometida en este proceso para que se pueda llevar a cabo. Este involucramiento pues va a generar también confianza en todos aquellos que estemos participando en este proceso, y esto lo comento porque estos acuerdos de los que ya nos platicaron hace unos minutos sí vienen de la mano del trabajo de la Secretaría de Salud, del doctor Alcocer, del Consejo de Salubridad y obviamente todas las instituciones que han estado participando.

El primer acuerdo que se publicó el 5 de junio de 2018 en el Diario Oficial de la Federación establecía las acciones necesarias para vincular no solo la salud humana, sino también la salud animal y lo que es la salud agroalimentaria, de manera que pudiéramos reducir o eliminar el riesgo de esta resistencia antimicrobiana. Se vino la pandemia, se siguió trabajando con este acuerdo y, posteriormente, en noviembre de 2022 se publica una modificación a este acuerdo. Esta modificación fortalece todavía más el trabajo intersectorial. Sí nos dice que tenemos que trabajar de la mano, no solo la Secretaría de Salud, sino todos los institutos: el IMSS, el ISSSTE, Sedena, Semar, Pemex y, pues en algún futuro, involucrar también al sector privado, que es parte de nuestro sistema de salud también. Y también con este nuevo acuerdo, el publicado en noviembre de 2022, se fortalecen los objetivos para poder implementar la Estrategia Nacional Contra la Resistencia Antimicrobiana, de manera que pudiéramos tener qué es lo que tenemos que hacer mucho más claro todavía y no quede de una manera vaga. [Música]

El Consejo de Salubridad General, a través de estos dos acuerdos, pues da el apoyo a través de reforzar la implementación de todas las medidas que tenemos enfocadas a la resistencia antimicrobiana y también a través de estos se generó un comité, lo que le llamamos el Comité Técnico sobre Resistencia a los Antimicrobianos, el cual involucra tres subcomités: uno de ellos, salud animal; el otro, el de salud humana; y lo que sería la salud agroalimentaria. De tal forma que estos tres, de la mano trabajando, como también lo vimos hace unos minutos, forman lo que es el Comité Técnico sobre Resistencia Antimicrobiana. Estos comités, estos comités y el comité técnico, pues están formados por diversas instituciones, tanto de la Secretaría de Salud como la Dirección General de Epidemiología, la Dirección General de Calidad y Educación en Salud, así como el IMSS, el ISSSTE, las INSABI por parte de la Secretaría de Salud, obviamente el Consejo e instituciones como Agricultura o Semarnat que forman parte también de estos comités. Y bueno, algo que dijo el doctor Gabriel hace unos minutos es muy importante: hay una frase que dice que lo que no se define no se puede medir. Entonces, había que definir muy bien qué es lo que vamos a hacer y, obviamente, si no lo medimos, pues tampoco lo vamos a poder mejorar. Si no tenemos evidencia, datos, números de aquello que estamos haciendo, pues difícilmente vamos a poder mejorar y prevenir la resistencia antimicrobiana. De ahí que este grupo de trabajo multisectorial desarrolló también en este año, en el 2023, diversos acuerdos. Aquí están, son los acuerdos de la CONASAMI, donde son cinco de ellos que van desde impulsar la creación de este comando operacional, no solo a nivel nacional, sino también establecer estos comandos a nivel estatal, de tal manera que la Secretaría de Salud de cada uno de los estados, como órgano rector en el estado, pueda vincular a todos los sectores y puedan estar trabajando en pro también de lo que es la resistencia antimicrobiana. Estos acuerdos también involucran la capacitación, la educación, que es muy importante; garantiza el trabajo de los comités hospitalarios dentro de cada uno de los hospitales; administrar el consumo de antimicrobianos, y no solo administrar, incluso conocer cuántos antimicrobianos utilizamos en cada una de nuestras instituciones, soltamos recetas y no sabemos ni qué estamos dando ni cuánto estamos dando. Periódicamente, y bueno, pues fortalecer la vigilancia también, tanto de infecciones nosocomiales como de otro tipo de padecimientos. Esto es parte de los logros que hemos tenido, incluyendo otro que creo que es algo relevante porque, a raíz de que generamos estos acuerdos y pudimos trabajar de manera intersectorial, por primera vez este año pudimos contestar—nos sentamos todas las instituciones—la Encuesta Anual de Autoevaluación Nacional sobre Resistencia de Antimicrobianos que genera la OMS; la pudimos contestar por primera vez, incluyendo salud humana, animal y agroalimentaria. La completamos. Si ustedes observan el ejercicio en años pasados, pues apenas completamos la encuesta por el país, y esta vez pudimos hacerlo gracias al trabajo interinstitucional, gracias a los comités y subcomités que hemos formado y que, de esta manera, nos ha permitido también conocer un poco más, porque esta encuesta nos habla de cómo estamos, qué estamos haciendo, cuáles son las acciones, algunos números que ya empezamos a tener sobre resistencia antimicrobiana, etcétera. Y bueno, otro de los logros, y son algunos nada más porque ya también en la presentación anterior les mostraron las publicaciones y demás, es bueno este curso sectorial que se tiene a través de la página de SABI, que está enfocado al primer nivel de atención. Este curso, pues obviamente nos habla de la importancia de la educación, y algo muy importante es la educación a nivel básico. Hablamos no nada más de ustedes que están en formación, sino incluso niveles inferiores, donde también está pensado en proponer programas de educación para que los alumnos de preparatoria, secundaria, empiecen ya a conocer sobre resistencia antimicrobiana, tomen medidas tan simples como el lavado de manos que nos va a ayudar a prevenir muchas enfermedades y que podamos, desde ese nivel, empezar a capacitar. Y bueno, pues no se diga la educación a los padres, como bien lo decían hace un momento, el poderles dar ese tiempo de explicarle al papá, a la mamá, por qué no necesita un antibiótico en ese momento su hijo, es algo que puede ser muy valioso y que nos va a ayudar también en este camino que tenemos muy largo todavía sobre la resistencia antimicrobiana. Y pues bueno, no se diga el seguir capacitándonos para aquellos que, a lo mejor, ya terminamos una etapa de nuestra formación, pero que, finalmente, en el camino, pues seguimos en la educación. Entonces, este curso sectorial es parte de los logros que hemos tenido con estos acuerdos, de manera que todos aquellos que están en formación en el primer nivel de atención puedan tomarlo y aprender sobre la resistencia antimicrobiana. Y bueno, pues por último, solo decirles que las acciones principales para atacar, para poder vencer la resistencia antimicrobiana y que no tengamos los resultados que la OMS declara que probablemente tendremos en unos años más, con una mortalidad muy alta, con estancias hospitalarias muy largas, con costos muy elevados también hospitalarios, pues es trabajar todos juntos, trabajar desde ahora para contener la resistencia a los antimicrobianos; prescribir de manera adecuada; educar a los que nos toque ser educadores y a los que no, pues aprender de lo que tengamos que hacer de manera correcta; la vigilancia es muy importante de la resistencia y las infecciones asociadas; y bueno, no se diga el cumplimiento de la legislación, que es parte del trabajo que también tenemos que hacer para poder lograr y vencer la resistencia a los antimicrobianos. Les agradezco mucho su atención. Agradecemos la participación de la doctora Horta Guerrero. Escuchemos ahora a la doctora Vanessa Lizeth Vizcarra Munguía, subdirectora de Promoción y Protección a la Salud del ISSSTE.

Muy buenos días tengan todos ustedes. Si me comparten la presentación, por favor. ¿Alguien me apoya con la presentación? Bueno, empezaré con la introducción en lo que nos ponen la presentación. Bueno, para hacer secuencia de mis compañeros, el trabajo de los comandos internacionales del sector salud al interior de las entidades federativas, en esta experiencia de la instalación ha surgido muchas preguntas: muchas preguntas de cómo le hacemos, con quién empezamos, cómo capacitamos, qué recursos necesitamos. Creo que quiero empezar por ahí, para empezar a romper estos paradigmas. Hoy estamos en un congreso predominantemente de los profesionales de la salud, es decir, necesitamos capacitarnos y entender cómo está la política de estado, la normativa que existe actualmente, la necesidad de reforzar el entendimiento del uso de microbianos, por supuesto, no solamente en el ámbito hospitalario, sino también desde el primer nivel de atención. Es la primera reflexión y el primer trabajo. Sin embargo, tenemos que trabajar, como ya lo han dicho mis compañeros, en diferentes frentes; es decir, formar a los profesionales en el ámbito hospitalario, comprender que el médico de primer contacto, la enfermera de primer contacto, necesitamos reforzar, porque de repente el enfoque de alta especialidad se sitúa en resolver los problemas y la respuesta del sistema ya en el ámbito hospitalario, cuando ya es mucho más complejo. Entonces, tenemos que cambiar este paradigma en donde, por un lado, tenemos que reforzar los instrumentos y la capacitación y las competencias en el ámbito de la formación de los recursos humanos, desde su formación en las escuelas. Y, por supuesto, pues tratar de ir trabajando con los trabajadores en las diferentes instituciones públicas y, por supuesto, entender y el compromiso y el acuerdo que también se está haciendo en algunas entidades federativas de involucrar a los clusters de salud en los ámbitos privados, porque recuerden que muchos de los pacientes, antes de llegar a nuestras instituciones, han llegado a una farmacia o han llegado a un consultorio privado. Y ahí empieza el inicio del manejo médico, puede ser correcto o no; sin embargo, esta comorbilidad o falta de respuesta del sistema, pues nos llegan pacientes muy complejos y obviamente que es difícil contener esta pandemia hoy del uso indiscriminado. ¿Qué me apoya a poner la diapositiva? Creo que… y yo acá… acá… a ver… listo.

De manera muy puntual, quisiera hacer una breve relatoría de los trabajos que se han hecho al interior del ISSSTE en los últimos años. Se han hecho algunas estrategias, por supuesto, algunas en las cuales hemos participado en forma sectorial, desde obviamente la instalación de la red institucional de vigilancia epidemiológica, REVISSTE, en donde se monitorea toda la vigilancia de laboratorios. Desde 2017 empezamos a hacer un monitoreo por RAM, por supuesto, alineados a la publicación de la NARAM en el Diario Oficial de la Federación en el año 2018. En el 2019 tuvimos la oportunidad de participar en la evaluación de RAM en conjunto con el sector, con la Organización Mundial de la Salud, y para el año 2019-20 se hizo el primer, la primera publicación y la primera investigación; se realizó un estudio fenotípico y genotípico de más de quinientos… bueno, son quinientas cepas de pacientes hospitalizados en diferentes subdelegaciones del país, en los estados de Ciudad de México, Aguascalientes, Sinaloa, Puebla, Yucatán. Si bien es cierto es un inicio de una, de un pequeño muestreo, bueno, pues se detectan las bacterias que son ampliamente conocidas del grupo prioritario o escape, para algunos que la conozcan así. Entonces, se detectaron estos microorganismos y bueno, es el primer, digamos, ejercicio de investigación de conocer nuestra realidad al interior de las instituciones del ISSSTE. También hemos participado en diagnósticos situacionales de la vigilancia epidemiológica y, particularmente, de RAM. En el año 2022 se participó en un primer simposio internacional de resistencia antimicrobiana. Se han hecho algunos diagnósticos, se ha hecho acompañamiento a las unidades para empezar a fortalecer la capacidad instalada en competencias del personal. Obviamente, inicialmente empezamos con el personal que trabaja directamente con esto, con epidemiología, infectología, los químicos de laboratorio. Sin embargo, repito, hasta ahorita el enfoque ha sido meramente hospitalario. Recientemente, en el 2023, hicimos el trabajo de una guía operativa para la vigilancia de RAM en las instituciones. Apenas estamos empezando, es la primera fase, no solamente de conocer, tener conocimiento claro de las definiciones operacionales y de cómo empezar a empujar ese trabajo al interior de las unidades, empezar a hacer diagnósticos de infraestructura, de personal de salud, de cómo qué contamos, qué personal contamos. Hay unidades que hoy pues no tenemos un área de epidemiología tan fortalecida, tenemos menos este personal de epidemiología, pero repito, tenemos que cambiar esa estrategia, no solamente encontrar el especialista que debe estar monitoreando todas estas, estas infecciones y toda la estrategia, sino también encontrar el apoyo con médicos de primer contacto, las unidades de primer nivel, para que desde ahí se empiece a reforzar la estrategia de capacitación continua. En agosto de 2023 tuvimos un primer curso taller enfocado en la vigilancia epidemiológica. En este momento está llevando a cabo también un curso para enfermería, para todo el personal de enfermería del ISSSTE, trabajando con este tema tan importante como son las infecciones asociadas a la atención, y también tuvimos uno específico para personal de epidemiología y de laboratorio, con más de 900 personas conectadas. Es el inicio apenas de, repito, de la sensibilización del personal y de poder poner en contexto y la dimensión de este problema importante de salud pública. La Constitución de la población también, a través de las redes sociales, empezamos a hacer spots y videos de poder acercarnos a la población derechohabiente, en donde podamos comentar y tocar el tema y visibilizar la importancia de la resistencia, del uso adecuado y de esta parte de colaboración mutua entre el derechohabiente y el trabajador, de poder identificar el porqué no se le prescribe algún antibiótico y poder concientizar acerca de las problemáticas de qué pasaría si seguimos con esta tendencia. Recientemente, bueno, con los acuerdos de CONASAMI hemos también trabajado con las subdelegaciones y obviamente fortalecido la gestión directiva, primero para la instalación, la instalación de los comités de antimicrobianos. Actualmente tenemos el 50% de las unidades. Todavía nos falta por cumplir la meta, porque es el primer inicio. Hablábamos del compromiso de la alta dirección, es el inicio nada más de poner en la mesa de la discusión directiva, gerencial, este con este enfoque de poder decir: vamos a poner el tema. Pero además, instalar un comité, como muchos de ustedes saben, bueno, se vuelven grupos, grupos de trabajo, no que, que de repente dice: ya vamos a la acción, tenemos que instalar el comité con gente operativa, con gente experta que permita llevar las intervenciones a la acción. No siempre se puede lograr todas las cosas porque también faltan recursos, sin embargo, tenemos que empezar por capacitar, por sensibilizar, por hacer intervenciones puntuales al interior de los hospitales y de ahí partir para conocer nuestra realidad. En el Hospital Bicentenario, que podemos decir que es uno de los que está más avanzado en el tema, ya se han hecho vigilancia de consumo de antimicrobianos en el uso hospitalario durante el año 2017-2022 y también la generación de programas como el PROA. Es decir, pues repito, vamos en la primera fase del inicio de tomar este liderazgo y este trabajo institucional. Y bueno, hemos avanzado poco a poco. De manera final, nada más quiero poner en contexto las acciones para la implementación del PROA: pues se necesita reforzar la gestión directiva, pero la gestión directiva con enfoque en salud pública y también el poder buscar y empezar a analizar proyectos e intervenciones de mejora. Yo, por mi formación, he comentado en algunos grupos de enfermería del área de epidemiología: de nada nos sirve seguir midiendo y monitoreando y saber nuestra realidad epidemiológica si no llevamos a la intervención; de nada nos sirve notificar, publicar y aisladamente si nuestro mismo personal de las áreas quirúrgicas o las áreas, o las áreas clínicas no conocen su realidad, no conocen los paquetes preventivos y por qué es importante, no conocen que se están, se han incrementado las infecciones de herida quirúrgica, porque tiene que ver la retroalimentación a las diferentes áreas. Sé que es fácil… no es fácil, por formación, de acuerdo a la formación que uno tenga, clínica, epidemiológica o quirúrgica, muchas veces no somos fáciles de reeducarnos a nosotros mismos. Tampoco es fácil el trabajo colaborativo y estamos empezando apenas a trabajar en ello, en donde se vea el valor que tiene enfermería, medicina, trabajo social, nutrición, el área química. Por ejemplo, discutíamos en el estado de Puebla, en la instalación de Puebla, que ellos no pueden darse el lujo de no instalar rápidamente y de forzar toda la estrategia de NARAM, ¿por qué? Porque Puebla es una de las universidades que forma el licenciado en farmacia, por ejemplo, por poner un ejemplo. Entonces, no podemos decir que no podemos poner en la mesa de la discusión y en la mesa de poder establecer acuerdos entre universidades y las instituciones de salud, a que estos personales de recursos en formación de este ámbito puedan establecer estrategias de común y de trabajo común y colaborativo entre ellos. Se tiene que invertir en proyectos específicos, es decir, se tiene que invertir en poder hacer este monitoreo, análisis, compartir información. La información que no se comparte no sirve para más nada más que estar en un indicador y por decir: estamos mejor que tú, o sea, esa comparativa no nos lleva a ningún, a ningún resultado real y productivo para el sistema. Y, por supuesto, tenemos que seguir fortaleciendo las capacidades técnicas del equipo multidisciplinario y cuando digo así es, no solamente seguir teniendo foros de enfermería, de epidemiología, de los diferentes áreas involucradas o de infectología, sino tenemos que poner en la mesa la discusión de cómo trabajamos juntos, cuál es el rol que representa cada uno de los individuos en esta estrategia. Pues por mi parte es todo, les agradezco su atención.

Muy buenas tardes. Agradecemos la participación de la doctora Vizcarra. A continuación toca el turno en la participación a la directora del Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH y el SIDA, la doctora Alexia de la Torre Rosas.

Muchas gracias y muy buenos días a todas, todos, todos. Realmente para mí es un honor el poder estar el día de hoy con ustedes y con la mesa y justamente platicar sobre uno de los elementos básicos: dice “experiencia interinstitucional”, y entonces aquí les voy a contar una historia divertida y un tanto para podernos poner a reflexionar. La primera parte es: esta experiencia interinstitucional sale de una emergencia. ¿Cuántos de ustedes—y les voy a pedir en varias ocasiones durante estos minutos que le ayuden levantando su mano—han escuchado o vivieron la experiencia de la pandemia por COVID-19? Los que no, yo creo que estaban en terapia intensiva o en algún lugar con, con algún uso de sustancias. Aprovechando que también tenemos a nuestro equipo de salud mental por acá. Pero la realidad es que otra de las grandes oportunidades, y cada una de las emergencias, abre una ventana de oportunidad, y esta ventana de oportunidad surgió ante la necesidad de poder tener una respuesta interinstitucional. Y esta respuesta interinstitucional significa que juntos somos más fuertes, que juntos podemos llegar muchísimo más rápido y que también nos tenemos que adaptar y que tenemos que tener la capacidad de pensar por el bienestar de las personas, y eso es lo primero que tenemos que poner sobre la mesa cuando hablamos… si pensamos en trabajadores de la salud… trabajadores de la salud somos todas aquellas personas que estamos dedicadas, desde la parte operativa, administrativa, de la visión de gerencia, entre otros elementos, a mejorar la salud de las poblaciones, y qué mejor que hacerlo de manera coordinada, y esto es fundamental. Así surgió justamente el Comando Interinstitucional, y digo que es un honor para mí poder estar en esta mesa porque ya llevamos más de dos años trabajando, pues todos los días de la mano, y como cualquier familia, de repente decimos: ¡Ay, cara, ya no puedo!, y otras veces es de: ¿Cómo no voy a poder si esto es por la población? Y ha sido un trabajo donde nos une el poder pensar en el bienestar justamente de la… si nosotros hablábamos de la pandemia de COVID y que mucho cambió la dinámica de la población, la resistencia antimicrobiana es todavía una emergencia mayor, es una emergencia que tenemos casi como el tsunami arriba, y si no lo observamos, si no nos preparamos, si no hacemos algo, evidentemente estaremos demasiado tarde llegando…

Acciones de las grandes transformaciones que ha tenido la humanidad y que ha permitido el tener una sobrevida mayor. Pues primero está el agua, el saneamiento del agua, las vacunas, pero también el uso de los antimicrobianos. Y esto ha sido, al final, un mal uso de los antimicrobianos; nos está llevando hacia este riesgo. Cuando nosotros pensamos, y vean cuál es la proporción de la carga de enfermedad por resistencia antimicrobiana, poquito se queda corto lo que sería la mortalidad por cáncer, la mortalidad por enfermedades cardiometabólicas, por otras emergencias. Este es realmente una amenaza para la salud global, y esto, evidentemente, lo que se requiere es una visión de diferentes personas, de diferentes capacidades, que nos permite entonces ir resolviendo, como cualquier estrategia compleja, todas las partes del crucigrama y todas las partes que nos lleven a la mejora de la atención. Estas son las muertes, y ya decíamos, quienes más van a sufrir son aquellas localidades, aquellos países de medianos y bajos recursos. Y entonces la tenemos que afrontar a esta resistencia antimicrobiana como un problema también que va a generar desigualdades, como un problema que tenemos. Entonces, hablábamos justamente hace ratito, había una pregunta sobre los objetivos del desarrollo sostenible, y la resistencia antimicrobiana afecta a varios elementos; no nos va a permitir llegar y alcanzar estos objetivos porque genera desigualdades, genera problemas en términos de educación, genera mortalidad, genera problemas en salud, y por lo tanto tenemos que ir más allá.

¿Quiénes consumimos antibióticos todos los días? Levanten la mano. Todos comemos, ya sea carne (los que dicen “no”, yo soy vegano también), los de agricultura consumimos antimicrobianos. Y eso es un gran problema. Voltéense a ver las palmas de sus manos; dependiendo del tamaño de la mano es la cantidad de bacterias que tenemos. Tenemos diez veces, y es la verdad, tenemos diez veces más bacterias en nuestro cuerpo que nuestras propias células; o sea, somos un mundo andando de microorganismos. Y lo que pasa en nuestras manos y en nuestro sistema también, que nos ayude nuestro flora, no se va a quedar con nosotros. Yo ahorita estoy tocando el podio; al ratito va a llegar alguien más y lo hará. ¿Sabían ustedes que solo el cuarenta por ciento de las personas que acuden al baño se lavan las manos? ¡Imagínense eso! Y todo eso no lo comemos y después contribuimos a la riega y a lo demás en términos de, pues, agricultura, ganadería, entre otras acciones. Por lo tanto, el problema de la resistencia antimicrobiana es un problema enorme, y es un problema que requiere la acción y, como bien comentaba Arleén, no solamente de la parte de humanos. Esta visión que se tiene desde la Secretaría de Salud, con el doctor Alcocer, con el doctor Marco Cantero, con todo el equipo interinstitucional, es justamente ver humanos, pero también el resto de estos usos inadecuados de los antimicrobianos. Y a lo mejor esta es la imagen más importante y con la que me gustaría que se quedaran: en medio está la vigilancia epidemiológica. No podemos tener acciones sobre resistencia antimicrobiana si no sabemos cómo estamos en resistencia antimicrobiana; ese es un hecho. Y él decide ahorita que tenemos esta oportunidad histórica, que por primera vez se han podido tener esta información de todas las instituciones que se tienen en el INDRE, ahora un laboratorio exclusivo también para esta vigilancia de resistencia antimicrobiana. Son pasos que se dicen fácil, pero que requiere muchísimo esfuerzo, y que es un paso también histórico. Y yo les diría, la red de enfermedades diarreicas agudas, por ejemplo, he aprendido que tiene más de dos décadas desde su implementación de forma adecuada, un poquito más. Y ustedes saben que tienen que tomar dos hisopos a los pacientes a los que les toman muestras; les desvían que ven en esa caja, ¿cuántos hisopos ven? Tres. Entonces, aquí nos lleva a una conclusión: o no tenemos insumos, o no tenemos la capacitación adecuada. Y esto es lo que nos debe de llevar hacia la acción.

El comando significa bajar al territorio, significa tener la visión del Consejo de Cofepris, de toda la parte de las instituciones trabajando en conjunto. Cuando yo voy a otra casa, observo cosas que digo: “¡qué bonito está esto!”, y me lo voy a llevar porque es una experiencia de éxito. Y también observo algunos elementos que a lo mejor quien vive ya en esa unidad los deja de observar. Y también seamos realistas: muchos de los trabajadores de salud trabajan en la mañana en una institución, en la tarde en otra, y los fines de semana en una tercera; es decir, ni las bacterias ni las acciones se quedan en las instituciones, no, los llevamos a la comunidad. Esto nos lleva justamente al punto de ir e identificar los riesgos. Si uno de los elementos y les estoy comentando que el 40% se lavan las manos, y luego decimos: “pero el alcohol, que él está aquí”, observen ese alcohol gel. Hemos observado algunos insumos que se encuentran inclusive caducos o que no tienen registros sanitarios en las instituciones de salud, y eso es algo que no podemos permitir. Ya decían, al menos mi abuelita, y seguramente todos han escuchado: “Tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata”. No, si nosotros estamos observando esto, si nosotros estamos viendo el uso inadecuado de los antimicrobianos, si no estamos haciendo algo, somos cómplices de este problema que al final va a llegar hacia todas las personas. La parte de cloración de agua, la parte de un control adecuado de antimicrobianos, todas las políticas, educación, etcétera, es fundamental. Y ya pues tenemos diferente información, y no quiere decir que no hay nada y que por lo tanto tenemos que construir de cero; al contrario, tenemos que construir con esta información, como bien decía la doctora Vanesa. De nada nos sirve medir si no actuamos; tenemos ya la urgencia de actuar, la urgencia de poder cambiar esta realidad. Cuando nosotros vemos brotes hospitalarios y de repente decimos: “¡Pasinetobacter!”, y todos los demás, la horrorosa R, y ahora sí la llaman al infectólogo. Pero somos bien poquitos infectólogos a nivel nacional. Eso quiere decir que realmente donde tenemos que incidir es en todas las personas que se dedican a la atención a la salud; tiene que estar capacitado desde el que toma la decisión de gestión hasta quien compra el medicamento, para que sepa cuáles son las necesidades y cuáles son estas guías de atención que se deben de tener.

Y esto es uno de los resultados de esta acción interinstitucional: lo primero es que hicimos, a través del Consejo, todo un consenso nacional donde participaron todas las instituciones y personas de toda la república, y se estuvo trabajando por meses para tener, por primera vez, ponernos de acuerdo a través de una metodología de consenso. En siguiente término, la estandarización de técnicas; esto es fundamental. Y en tercero, estrategias de uso de información para dar la facilidad, sobre todo al primer nivel de atención, sobre este uso de antimicrobianos. ¿Y por qué hablamos del primer nivel de atención? Porque es donde se utiliza el 80% de los antimicrobianos. Ahí es, ¿cuántos de ustedes han observado amigos o el de la propia farmacia que les dicen: “tengo fiebre, me siento mal, me duele la garganta”? Ah, aquí está este antimicrobiano, de repente. Y ahí decía Gabriel que hasta sin receta estos los conseguía. ¿Cuántos de ustedes han observado, llegado a una farmacia, visto que alguien dice: “ay, tengo fiebre, me duele la cabeza, me duele la garganta”, y que el de la farmacia le diga: “yo creo que tienes cáncer, te voy a dar esta quimioterapia”? Suena ridículo, ¿no? ¿Por qué? Porque estamos conscientes de que si tenemos, y si le damos a alguien quimioterapia de forma inadecuada, podemos matar a esa persona. A nadie se le ocurriría tomarse una quimioterapia solo porque tiene fiebre. Con los antimicrobianos, si los utilizamos de una forma inadecuada, uno, podemos matar a la persona, pero también vamos a modificar la microbiota y por lo tanto podemos matar a la comunidad. Y así como un superhéroe dice: “con un gran poder viene una gran responsabilidad”, así son también los antimicrobianos. Y esa responsabilidad viene de la educación. Tenemos un curso que se hizo justamente sobre resistencia antimicrobiana; ahí está el QR, si no lo han tomado, por favor tómenlo; participamos todas las instituciones, está sencillo, y es para que podamos tener un impacto real. Llevan más de 94 mil personas que han tomado este curso, y nos faltan muchísimas más, nos faltan todas las personas que estamos como dedicadas a la atención de la población. Muchas gracias por su atención. Agradecemos a la doctora De la Torre Rosas, y para cerrar las presentaciones de la mesa “Experiencia Intersectorial de la Resistencia Antimicrobiana”, cedo la palabra al doctor Jorge Rafael Gamboa Cardeña, coordinador de programas médicos en la dirección de prestaciones médicas del IMSS, quien dará su presentación, y la presentación correspondiente a la doctora Celida Duque Molina. Si me ayudan cargando la presentación, por favor. Muchas gracias.

Este, buenos días a todas y todos. Ya toqué el podio, ya tengo una flora transitoria de la doctora Alexa De la Torre, entonces, pero luego uso el alcohol gel para bajarla. Buenos días a todos y todas, invitados distinguidos, compañeros de la mesa, este, amigos todos que están en esta charla, el grupo de estudiantes, un saludo caluroso de nuestra directora de prestaciones médicas, la doctora Celida Duque Molina, que este, pues fue una persona que impulsó todo esto porque piensa en que invertir en la gente joven y en formación es realmente la mejor manera en la que puede uno utilizar los recursos disponibles, hacer un cambio a través de la gente joven, de todos ustedes que van iniciando esta carrera para la atención de la salud; es muy importante, y es más importante aún el que lo hagamos de la mejor manera y que les demos las mejores herramientas. Entonces, en este compromiso se genera este foro, y yo les doy las gracias por su atención. Pondré mi temporizador porque me han dicho que el tiempo es limitado. Si le damos entonces a la que sigue, por favor. Entonces, vamos a iniciar. Bueno, soy viejo, eso quiero iniciar la presentación haciendo esa confesión a ustedes; soy muy, muy viejo. A mi generación se nos vendió la idea de que el futuro apocalíptico iba a haber una inteligencia artificial que se iba a llamar Skynet, pero ya no es así, se llama Chat GPT. Me dijeron que iban a haber unos robots que nos iban a perseguir y que todos íbamos a tener pastores alemanes. Yo tengo un pastor alemán pensando que podría ser útil, pero luego vemos que ese escenario apocalíptico, pues como que no está cuadrando muy bien. Entonces, en este tener una sensibilidad y una inteligencia muy especial para poder anticipar los riesgos y no permitir que se materialice. Y entonces esto es muy importante porque a la cabeza del sector tiene que haber entonces una persona que haya dicho: “es importante la resistencia, en algún momento se va a acabar el recurso”, y se dio, y luego tuvo que haber un grupo de gentes que también siguieran ese liderazgo y se enamoraran de la idea de que no es una causa perdida, de que hay que trabajarlo. Y entonces nos fuimos agrupando, y hubo un coordinador que en este caso pues es el Consejo de Seguridad General que nos da dirección y un marco normativo. Les presento nuestro futuro apocalíptico, en el cual vemos la resistencia antimicrobiana para unos agentes que la mayoría de ustedes ha estado en contacto con ellos; excelente, ha tenido contacto con ellos en relación a la E. coli, por ejemplo. Tenemos cómo nos va en México, según esta estimación, está la referencia para que lo quiera consultar y sufrir pesadillas en la noche. La resistencia de coli y cefalosporinas de tercera generación es muy alta, es del 60 al 70% en México. Eso limita las opciones terapéuticas que tenemos y que podemos hacer. Entonces, si aquí hay gente que vaya a estudiar o se esté preparando para oncología, levante su manita. [Música] Bueno, si no hay antibióticos va a ser un poco complicado que puedan ejercer de manera adecuada. Hay personas que estén para medicina crítica, que se estén perfilando para la atención del paciente crítico, si también ustedes. Entonces, es muy importante que empecemos a trabajar para que ustedes puedan tener las herramientas para sus trabajos de manera adecuada. Luego vemos cómo es la resistencia del ácido quinolonas, el medicamento favorito de los lugares a donde se da atención ambulatoria. No a lo que llegues, es para, por lo que llegues, va a ser una flora quinolona. Y vemos que si llegas y tienes una infección por ecoli y realmente es meritorio de que recibas antimicrobianos, pues la resistencia a la tasa de fracaso pues puede ser del 60 al 70 por ciento. Y para aquellos amigos que ya están en un ámbito hospitalario, pues se habrán topado en algún momento durante sus diferentes rotaciones con alguien que tengo una infección por Acinetobacter baumannii. Y para mi generación era muy sencillo decir: “Bueno, no importa, o sea, sale con gente”. No, mi generación, luego conforme fue transitando el tiempo y fui haciendo antigüedad, pasó que: “bueno, no importa, tenemos mero pene”. No, bueno, ahora sí en Acinetobacter baumannii en México, resistencia superior al 80%. ¿Por qué es importante que estemos aquí? ¿Por qué es importante que prestemos atención y nos interesemos en el tema? Porque no va a haber una vuelta atrás; es a partir de hoy lo que tenemos que hacer es el más juiciosos en la manera en la que utilizamos los antibióticos. Entonces, la resistencia antimicrobiana se incrementó, sí hubo mal uso de los antimicrobianos durante la pandemia y perdimos diez años de efectividad; también es cierto, teníamos miedo, no sabíamos qué hacer. Estamos acostumbrados a que hay unas sales que nos arreglan la vida, qué son los antibióticos, y van más de 100 años con ellos; estamos muy habituados a que funcionan. En el nuevo futuro, en la nueva realidad, puede no ser así, y es por eso que se agradece mucho el interés del secretario del Consejo, de todos los líderes de las instituciones prestadoras de servicios de salud, y aquellos otros compañeros que ya tenemos en esta cruzada que son del sector ambiental y del animal. No existen nuevas moléculas antimicrobianas con mecanismo de acción innovadores; no, no las hay. Generalmente lo que tenemos son lanzamientos de nuevas moléculas que tienen mecanismos de acción muy similares a las que ya conocemos. Entonces, eso también limita nuestra capacidad terapéutica. Nosotros, como Instituto, este, pues hemos estado durante todo este tiempo, el 5 de junio del 2018, cuando salió la obligatoriedad de la Estrategia Nacional de Acción contra la Resistencia Antimicrobiana; estuvimos el 9 de noviembre del 2022 trabajando también para adecuar nuestras acciones, nuestros actuales diarios para cuando se hizo la modificación en 9 de noviembre del 2022, y seguimos con mucho gusto y hacemos acciones para cumplir con lo que está hace esta modificación del 15 de junio del 2023. Y todo esto estemos desarrollado diferentes normativas; estamos muy alineados a estos cinco objetivos que tenemos del ENARAM, que van desde la capacitación de todos ustedes, que es algo súper importante, como otras actividades que van en relación a la capacitación, al empoderamiento de la gente, a que hagamos una memoria de cuáles son estos aislamientos antimicrobianos y en función a ello, que era lo que nos comentaba la doctora también De la Torre, pues tomar las mejores opciones, generar esquemas que sean como una especie de combos, pero de México, con aislamientos de México, y que tengan menos riesgos de error para el paciente, menos efectos adversos, y que seleccionemos fármacos más seguros y pues utilizar de forma óptima los agentes antimicrobianos; es una gran responsabilidad. Y parte de esas actividades pues la estamos haciendo hoy aquí, al presentarles cuál es el panorama para que hagamos una mejor toma de decisiones. Bueno, entonces aquí vemos que existen tres componentes que están actuando de manera coordinada por el Consejo de Seguridad General para atender el problema de la resistencia. Entonces, lo que les queremos decir es que estamos conscientes de que el futuro es de ustedes, que estamos haciendo este resguardo, somos estos guardianes de la funcionalidad de los antimicrobianos, pero que necesitamos que también ustedes nos ayuden, sí, que difundan, que vendan esta idea de que las infecciones virales pues no requieren antibióticos, y que las infecciones bacterianas que lo requieren son realmente las que se pueden beneficiar por el uso de una de estas sales. Estos son los objetivos en los que hemos estado trabajando, y hoy este, les comento que a través del CONASABI, todos los institutos del país, en todos los estados, trabajamos haciendo una serie de acciones y damos cuenta acerca de ello, diciendo cómo vamos progresando, y todo esto va en función a esto, a preservar esta utilidad de los antibióticos y que nuestros pacientes reciban tratamientos efectivos. Bueno, creo que ya me acabé la batería del señalador. Ah, okay. Y les presento, por ejemplo, tenemos este curso de que nos hablaban anteriormente, en cursos de capacitación a médicos de primer nivel en cuatro patologías que son muy frecuentes, que habitualmente utilizamos días de otros lugares que no son las más adecuadas. Este es un consenso que se hizo por expertos mexicanos y se hizo de una manera muy atractiva y digerible para que pudieran implementarlo durante su práctica diaria a través de un abordaje sin dúo; o sea, no requiere un gran laboratorio, solo requiere lo que puedo palpar, lo que puedo ver, lo que puedo escuchar, y eso es un cambio muy importante, la manera en la que abordamos los problemas en relación a la atención de enfermedades infecciosas. Entonces, nosotros en el Instituto tenemos una meta de 8,000 médicos de aquí a septiembre; yo estoy seguro que sí vamos a poder, ya vamos 6,213 capacitados, todos ellos con constancia. También tenemos unos órganos que se encargan de dar vida a todo lo que dice este LANARAM dentro del Instituto. Y estos, estos, este, esta reunión de expertos son nuestros comités de antimicrobianos, tanto en el segundo como en el tercer nivel, y es muy grato decir y presumir que nuestros hospitales de tercer nivel ya tenemos en el 100% de ellos un subcomité de antimicrobianos, y que también tenemos un marco normativo que les ayuda a tomar decisiones y les ayuda a disminuir la curva de aprendizaje, porque al final de cuentas es eso, es aprender a hacer cosas nuevas para preservar la utilidad de los fármacos. Y en el segundo nivel, que es donde este, tenemos aquí un reto por el volumen, tenemos muchas unidades, 243, llevamos un avance del 71%. Entonces, ¿qué les queremos pedir a ustedes? Cuando vean que alguien le vaya a prescribir antibióticos y está hospitalizado, recuerden los que tienen que tomarle cultivos antes, tan importante como pasar el antibiótico durante la primera hora ha sido importante, es tomar el cultivo, irlos a revisar, modificar el esquema, suspender si no es infección, si no es bacteriano. Yo creo que todas estas acciones son las que necesitamos para que ustedes tengan un futuro mucho más halagador y no vivan con esta paranoia de que no va a haber antibióticos. Les agradezco mucho.