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CAMBIOS LINGÜÍSTICOS.

maria ines lopez yepez6:30

Transcription

Bienvenidos. En esta oportunidad vamos a hablar sobre el cambio lingüístico. Cuando hablamos de lingüístico, nos referimos especialmente, en nuestro contexto, a la lengua española.

El cambio en el idioma español se le llama cambio lingüístico a las transformaciones morfológicas, es decir, de la forma que sufren las palabras debido al uso. Puede ser por la dificultad de pronunciar algunas combinaciones. Por ejemplo, lo correcto, bueno, lo correcto no, la palabra "leche" se deriva del latín "lacte", "lacte", pero como era difícil en esa "c" y esa "t" sonando como la "ch", entonces, pues, la fuerza del uso se quedó "leche". O también cuando tienen dificultad y suprimen alguna letra. "Fermoso" hoy día es "hermoso".

Estos cambios en las formas, cambios morfológicos, son cultismos y palabras patrimoniales. ¿Qué son cultismos? Son esas palabras cuya forma, cuya morfología, sigue muy estrechamente su origen etimológico griego o latino, sin obedecer los cambios que la evolución de la lengua castellana tuvo a partir de su origen en el latín vulgar. Ejemplo: en el latín la palabra "cátedra", hoy día es "cátedra". Si nos damos cuenta, la diferencia no es mucha. Es decir, los cambios no han sido tan drásticos que se genere una palabra diferente. Se conserva la estructura. En este caso, se conserva, eh, la palabra o el origen etimológico.

Ahora, ¿qué significa eso de origen etimológico o qué significa etimológico? La etimología es la rama que se encarga de estudiar el origen de las palabras. En los cultismos, se vienen del latín escrito. En cambio, las palabras patrimoniales son, digamos que se originan en el latín hablado.

¿Qué son palabras patrimoniales? Son aquellas palabras que han cambiado tanto en su raíz, en su forma, desde cuando se originaron. Tenemos el ejemplo de "digitus", "digitus" es "dedo". ¿En qué se parece la forma, la escritura de "dedo" a "digitus"? Pues en nada, solamente que empieza por la letra "d". Entonces, hay un gran cambio, una gran transformación. ¿Qué fue haciéndose a lo largo de todos estos años? Los cultismos, en cambio, han resistido esos cambios y se han mantenido casi que firmes desde la forma en que la palabra se dio y no se nota mucho la diferencia del cambio.

Como dije, las palabras patrimoniales son del latín hablado. Veamos esta, este caso, este ejemplo que sucede con frecuencia. La palabra "focus" es de origen latín, significa "focus", hogar, hoguera. Y entonces se generaron palabras patrimoniales como "fuego". Entonces, ¿en qué se parece la palabra "focus" a "fuego"? Si vemos la evolución, el cambio morfológico ha sido grande. Solamente se parece en que empiezan por la consonante "f". Entonces, es una palabra patrimonial. Pero al mismo tiempo, "focus" es un cultismo, porque existe la palabra "foco". De "focus" viene "fuego" y "foco". "Fuego" no se parece en nada, palabra patrimonial. "Foco", cultismo.

Los cultismos no deben confundirse con los tecnicismos, también comunes en la academia. Eso se parecen los tecnicismos a los cultismos en su origen griego o latino, pero mientras que los cultismos saltan a la actualidad con su forma casi intacta, los tecnicismos componen, son palabras compuestas provenientes de los vocablos que en ocasiones corresponden a cultismos. Por ejemplo, la palabra "cosmología" es un tecnicismo. ¿Por qué? Porque es una palabra compuesta. "Cosmo" es un tecnicismo que resulta de la unión del cultismo griego "cosmos", orden, universo, y el sufijo latino "logía", estudio, ciencia. Entonces, este tecnicismo se origina de un, de un vocablo "cosmo" que es griego y el sufijo "logía" que es latino.

Veamos algunos ejemplos de cultismos en en latinos. La palabra "salir" viene de "salire". Se, se diferencia el cambio que hubo fue que perdió la "e". "Dígito" de "digitus" o "digitus". "Clave" "clavis". "Calendario" "calendarium". "Cálido" "calidum". Eh, "año" "anus". "Relajar" "relajare". Sabemos que la "x" con el paso, con la evolución, se cambió el unido de la "x" a la "j". Por eso "México", "México". "Simena", "Jimena". "Relaxar" es "relajare". En este caso es "relajare", como también lo es "México", no "México", y como también lo es "Jimena", no "Ximena". "Dominar" "dominio". "Fijo" "fixum". "Fijo", "fum". "Ácido" "acidum". "Cripta" "cripta". "Articos". Si nos, si observamos estos cultismos, se parecen muchísimo, muchísimo, mantienen la forma de su origen. Poco es el cambio.

Bien, eh, veamos en este ejemplo. Dice, en esta lectura, en este texto, hay algunos cambios lingüísticos. Eh, algunos son cultismos y otros son palabras patrimoniales. "Si la humanidad encontrara vida inteligente en otro planeta, sería la noticia del milenio". Esos nuevos seres astutos. Entonces, "nuevos" es una palabra patrimonial que proviene del latín "novus". "Astutus" es un cultismo originado de de latín "astutus", "astutus", "astutus", o sea, solo cambia la vocal. O la palabra "hoy" es una patrimonial originada de latín "odi". Fíjate qué, fíjate qué diferencia. "Enigmática" proviene del latín "enigmaticos" y es un cultismo porque se parece mucho. "Homo sapiens" es un tecnicismo porque viene de "homo", hombre, "sapiens", inteligente. Y "antropología" también es un tecnicismo, como lo habíamos visto. Con esto queda claro muchas.