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Meditación y conferencia: “Alerta interior”, con Enrique Simó

Brahma Kumaris España51:21

Transcription

Om shanti. Bienvenidos y bienvenidas a esta charla y meditación en la que hoy vamos a hablar sobre alerta interior. Alerta interior. Y es una palabra que cuando puse el título me gustó, ¿no? Pensar en esta palabra alerta, ¿no? Es como que le avisas a alguien pon atención, pero es más que atención, es como alerta. Es como un soldado, no está en la guerra y tiene que estar alerta, ¿no? Tiene que estar atento, tiene que estar eh consciente, tiene que estar vivo, no puede estar dormido porque entonces el enemigo enseguida le atacaría.

Y antes estábamos comentando que que vivimos unos momentos de mucha distracción y de y de como de pérdida de conciencia. Es como que la gran mayoría de seres humanos están viviendo en un estado de, como llamamos, de piloto automático. Hm. Es decir, actúan de la misma manera, se responde de la misma forma, se habla de la misma manera, se tienen las mismas reacciones, uno se distrae de la misma manera y entonces hemos creado como una normalidad en la que parece que la vida es lo que estamos viviendo. Pero el otro día hablaba con otra persona que me decía, "Enrique, cada día son más las personas que están sufriendo, más las personas que están tristes, más las personas que están deprimidas, más las personas que tienen problemas en las relaciones." Entonces, lo que llamamos normalidad, el estilo de vida que estamos llevando, que claro, todo el mundo lo habla como esto es lo que esto es la vida, eh, no es muy saludable. Hm.

Entonces hemos empezar a trabajar este aspecto de estar alerta internamente. Y alerta quiere decir consciente, es decir, darte cuenta de cuándo empieza una reacción, cuándo empieza una adicción. Antes hablábamos también de adicciones, ¿no? ¿Cuándo empieza eso que tira de ti, no? Porque todos tenemos la experiencia, ¿verdad?, que alguien dice algo y de repente tienes una reacción emocional y parece como que no la puedes dominar y y pum y reaccionas y luego, claro, vienen los problemas, ¿no? No no querías hacerlo, luego te arrepientes, pero si estamos alerta y ese es el entrenamiento, ¿no? Estar como despiertos internamente, como muy vivos y y observándonos y conociéndonos, porque cada uno es diferente. Esto también es importante. No todos tenemos la misma estructura ni la misma forma de entender o de sentir o de percibir o de intuir. Hay muchas cosas, aspectos que son muy personales de cada uno, pero lo que sí que podemos hacer es conocernos a nosotros mismos. Y esto es lo que también estábamos conectando con un grupo de personas que ya hace 2000 años se decía, "Conócete a ti mismo y conocerás el universo." Está escrito, está está explicado, pero parece que el ser humano se ha olvidado de que lo más importante es conocerse a sí mismo y hemos entrado en una fase de cada vez más desconocimiento y tenemos que ir a alguien que nos diga lo que me pasa. Hm.

Yo una vez me acuerdo que fui al médico, esto fue en Sevilla hace muchos años y como yo sé lo que me pasa, pero claro, no sé recetarme, o sea, eso es el médico, pero yo sabía perfectamente lo que me pasaba, cómo me pasaba, dónde me pasaba. Entonces fui al médico, le dije, "Mira, tengo un malestar aquí, pero que lo noto aquí, pero además luego me sube aquí, luego tengo, se enfadó conmigo." Dice, "Pero tú, pero esto te lo tengo que decir yo." ¿Cómo quieres que me Pero tú qué me estás diciendo? No sé qué. Digo, "Pero te estoy explicando exactamente todo lo que me está pasando, pero yo lo que quiero saber es que me digas qué es y que me des algo." Pues se molestó muchísimo, como diciendo, "Yo te tengo que decir lo que te pasa a ti, no tú, tú a mí." Pero lo lógico es que yo lo diga, porque yo soy el que está viviéndolo, el que el que sabe las sensaciones, ¿no? Las las la la las sí las sensaciones físicas que estás teniendo y y el impacto que está teniendo alguna situación en ti. Pero claro, luego está la otra persona que sabe el remedio o sabe la pastilla o lo que tengas que tomar. Pero hay tantas cosas hoy en día que podríamos resolver nosotros con un poco de autoconocimiento, pero pensamos que siempre hay otro que tiene que ayudarnos, ¿no? Incluso a nivel psicológico. ¿Cuánta necesidad y apoyo psicológico se necesita hoy en día? Cada vez más, a todos los niveles, psicología, psiquiatría, coaching, terapia, tantas cosas. ¿Por qué? Al final es porque no acabas de conocerte. Pero si uno se conociera y se trabajara un poco internamente, muchas cosas se ahorrarían. Y es verdad que en un momento dado podes chequear con alguien, tener una conversación. Claro que sí, eso ayuda mucho, pero yo veo que hay una dependencia muy grande hoy en día de los demás. Hay poco trabajo personal de decir, "Bueno, voy a hacer el trabajo personal, voy a conocerme un poco mejor." Entonces funcionaría todo mejor. La gente se queja de que sanidad y no sé qué funciona mal. Bueno, funciona mal porque hay demasiada gente. Si la gente aprendiera a ir cuando de verdad es necesario, funcionaría muy bien. Yo en 60 y pico años que tengo, habré ido, bueno, cuatro veces más, pero quiero decir cuatro veces en relación en toda mi vida, porque voy cuando realmente me hace falta, ¿no? Si todos hiciéramos eso funcionaría muy bien. Habría espacios para realmente tratar a las personas que les está ocurriendo algo.

Pero claro, cuando uno está desconectado de sí mismo, cuando uno no tiene ese esa percepción y esa alerta interior y darse cuenta, tiene constantemente me duele, tengo un dolor, ni siquiera me duele aquí. Tengo un dolor, tengo un dolor. ¿Dónde tiene el dolor? No sé muy bien si es aquí o aquí. Es aquí. Sí. Ah, sí, sí, aquí, aquí, aquí. ¿Qué me pasa? Tómate esto. Ay, qué bien, bien. Al día siguiente tengo otro dolor. ¿Dónde? Esta vez me lo noto por aquí. Es un poco cómico así, pero veis un poco la idea, si nos conociéramos nos ahorraríamos muchísimas cosas y tendríamos la capacidad de de resolver muchas cosas pequeñas que se resuelven solas. Yo me acuerdo que incluso con mi hija yo tenía ya esta intuición cuando era pequeñita, ¿no? Cuando era un bebé y los primeros años y me acuerdo cuando cogía un poquito de fiebre o algo, la llevaba al médico, claro, y luego me daba antibióticos, me acuerdo. Entonces yo lo miraba y pensaba, 40,000 no sé qué. Y digo, "Ay, pobrecita, le voy a poner esto." Digo, "Déjame probar otra cosa." Y entonces leía, pues remedios de toda la vida, que si vinagre en los pies, que si una un tapetito, no sé qué, que es un no frío, la cabecita, no sé. Oye, y le quitaba la fiebre. Digo, "Fíjate, esto funciona." Y nos hemos ahorrado a los 40,000 bichitos que pobrecita, no sé si le hacían falta o no. Y hay tantas cosas así del día a día que no son nada grave, pero enseguida vamos hoy corriendo a a urgencias para que nos den algo. Cuando en otras épocas se resolvía en casa, porque había un cierto conocimiento, no de medicina, sino de de remedios caseros. Hm.

Entonces, si nos conociéramos un poquito mejor y recuperáramos un poco esa alerta interior, descubriríamos que hay muchas cosas en la vida que podríamos resolver, que podríamos y podríamos vivir de una forma mucho más consciente. Pero claro, el paso es este de mirar hacia dentro, de estar alerta dentro. ¿Qué está pasando? ¿Qué está ocurriendo? Y si nos acostumbramos a mirar hacia dentro, te das cuenta enseguida de algo que está pasando. Te das cuenta enseguida algo que te está sentando mal. te das cuenta enseguida algo que algo que ha ocurrido, que alguien ha dicho y que mm no sabes por qué y entonces ya no es no sé lo que me pasa, sino perfectamente captas y y sabes encontrar la raíz de lo que te está pasando, el sentimiento que tienes y entonces ahí lo puedes cambiar. Hm. Es muy fácil cambiar algo cuando es pequeñito. Es muy difícil cambiarlo cuando se ha hecho muy grande. Entonces, está la alerta significa darte cuenta de lo pequeñito. Y cuando hay un pinchito, pues lo quitas y no pasa nada. Pues ese pincho entra y si no te das cuenta y te rascas y no te das cuenta y se mete dentro y no te das cuenta y se pudre y se estropea y se infecta y al final tienes que ir al médico. Ahí tengo aquí una infección. Pero si era un pinchito que solamente tenías que quitártelo. Hm.

Lo mismo que con los dientes. Es una anécdota, pero yo enseguida noto que me pasa algo y voy al dentista y a veces ni siquiera me ve lo que es. Digo, "Sí, ahí detrás hay algo." Pues no lo veo, Enrique. Digo, "Mira bien, mira bien, porque ya verás." Ay, sí, sí, sí, es verdad. Oye, qué increíble. ¿Cómo sabes tú? No, que lo noto. Ah, vale, vale. Oye, qué gusto da que venga gente así. O sea, esto se arregla enseguida. Pero, ¿qué hace mucha gente? Nada, no tengo nada. Una pastillita, me quito el dolor. ¡Uf! Últimamente es que no sé qué, pero nada, esto debe ser. y al final no aguanto más, tengo que ir al dentista. Y claro, o te quitan la muela o te hacen algo. Entonces, ¿por qué no hacer el esfuerzo de mirar hacia dentro? Y ese es el reto. Este es el reto porque la energía del mundo hoy en día está fuera. Vivir fuera, expandirse fuera, mirar fuera, mirar lo que hacen los demás, las noticias, lo que está pasando, las conversaciones es de lo que está pasando. No se habla de lo que nos pasa a nosotros, de cómo estás tú. Se habla de lo que pasa en el mundo de las noticias. Entonces, hay que empezar a mirar más dentro. Ese es el cambio, estar más alerta dentro, estar más atento a lo que está pasando y convertirte en ese soldado interior de tu propio reino, de tu propio mundo, de tu propio país interno y darte cuenta cuando algún enemigo empieza a atacar o cuando algún no alguna emoción empieza a surgir y ahí puedes detectarla y entonces puedes trabajarla, resolverla y no esperar a que se convierta en una reacción ya más intensa. H, entonces esa palabra es muy bonita. A mí me gusta alerta. Alerta interior, alerta. Como si fueras un guerrero espiritual, ¿no? Que no lucha contra nadie fuera. Es el guerrero que lucha con consigo mismo. Porque al fin y al cabo las batallas internas es con nuestras propias debilidades. Eh, algo que quiere hacer algo y tú dices, "No, mejor por aquí, ¿no? El hábito." Dice, "por aquí." Eh, y es verdad que estamos Hm. como de una forma natural, inmersos en muchas adicciones. La gente cree que la adicción es solamente la droga y el alcohol y el tabaco. Hay muchísimas adicciones hoy en día en nuestra sociedad. Incluso enfadarse es una adicción. Hay personas adictas al sufrimiento, sufren por todo, necesitan sufrir por todo, porque la química que genera el sufrimiento la han la han como asumido de tal manera y asimilado de tal forma que llega un momento que si no sufro es como que, ¿qué hago? Una vez en un grupo les dije, "Tengo una varita mágica y os voy a quitar todas las preocupaciones de golpe. ¿Qué pasaría en vuestras vidas?" Y uno de repente dice, "¿Qué? Pero si no me preocupo, ¿qué voy a pensar? ¿Qué voy a hacer sin preocupaciones? ¿Cómo se puede vivir sin eso? Otra vez adicción. Adicción a preocuparte por algo. Eh, entonces hay tantas adicciones, adicción a comer, adicción tantas cosas, adicción a los móviles, adicción al like, a las series. Está es un mundo de adicción hoy en día, no es un mundo de tranquilidad, de paz, de serenidad. Es un mundo de ¿Qué es? ¿Qué hace la adicción? La adicción es como te estimula y luego necesitas necesitas en la gratificación instantánea, como llaman ahora, ¿no? Enseguida estímulos instantáneos para sentirte un poco de de esta sustancia que te da satisfacción.

Entonces, la meditación es todo lo contrario, es no es gratificación instantánea, es gratificación lenta. Es un alimento que va entrando lentamente. Hay alimentos que enseguida te lo tomas y notas energía. Eso es lo que quiere la gente ahora. Pero luego la energía baja enseguida. Eh, un café pum para tal, algo de azúcar pum para ponerme, ¿no? Estas bebidas que son que tienen de todo. Ah, esto y que no, pero luego enseguida baja la energía. La meditación es muy lenta, es muy suave, es un alimento suave que va entrando, pero te va fortaleciendo suave internamente hasta que finalmente tienes un estado interno estable, emocionalmente estable, mentalmente estable. Yo lo digo muchas veces, pero y no lo tengo siempre. O sea, por supuesto que hay momentos en que la mente también se altera, pero nada que ver como antes, ¿eh? Pero con una mente tranquila se vive muchísimo mejor, pero mucho mejor. Es que llega un momento que dices, "¿Cómo se puede vivir de otra manera?" O sea, ¿cómo se puede vivir si no tienes la mente tranquila? O sea, yo a veces me pregunto la gente que no medita, ¿cómo pueden vivir en este mundo? Claro que les está a la cabeza. Algunos le dicen, "Es que es que no puedo más, Enrique, no puedo más." Claro que no duermen. El 50% parece aproximadamente de españoles no duermen por la noche bien. Necesitan tomar algo. ¿Por qué? Porque la cabeza está activa, está distraída con con todos los también con las redes sociales, con la información, está activada. Entonces, claro, ¿cómo la paras? Por eso cuesta meditar. Mucha gente quiere meditar, pero cuesta porque cuando estás tan activo, tan tan eh sí, activado, ¿no? Estimulado, esa es la palabra. Muy bien. Tan estimulado es muy difícil pararlo. Entonces, es mejor correr o mejor hacer deporte o mejor ir a caminar un buen rato para que todo eso poco a poco se vaya sentando. Pero la meditación te va dando una estabilidad constante y estable y transerena. Hm. Pero claro, requiere práctica constante. Esto no es gratificación instantánea. Y es ahí donde mucha gente, no, esto no es para mí. Claro que es para ti. Solo que necesitas poner un poquito más de disciplina y más de voluntad para encontrar los resultados. Eh, entonces pensar en esta palabra alerta. Y vamos a meditar ahora sobre esta palabra, alerta interna. A ver, ¿dónde tenéis que poner más alerta eh en vuestra vida? ¿Dónde tenéis que ser más ese guerrero espiritual interno? de estar despierto, estar atento, qué es lo que se te escapa? ¿Dónde pierdes energía? ¿Dónde te atacan tus propias debilidades? ¿Dónde dónde hay una un agujero allí que tienes que estar alerta para taparlo, para cerrarlo, para vigilarlo, para que no entre? Como dicen los ratones, ¿no? Que los ratones tienen esa habilidad, ¿sabes? Que que es como que aunque hay un agujerito pequeño, se doblan, se meten y entran. Entonces, si les dejas un huequecito, la gente dice, "¿Cómo ha entrado? Si es que está todo cerrado, ¿no? Mira aquel huequecito. Son capaces de entonces captar dentro donde hay agujeritos donde los ratoncitos internos se cuelan y donde puedo poner más atención, más alerta. Hm.

Así que vamos entonces a meditar. Como siempre, primer paso es una postura adecuada, la espalda erguida, los pies bien apoyados en el suelo y las manos relajadas descansando cómodamente. Y observa por un momento todo tu cuerpo. Haz una revisión general. Puedes empezar por los pies, moverlos un poco y relajarlos. Observar también las piernas. y soltarlas un poquito. Observar los brazos, las manos y los dedos también que a veces acumulan tensión. Moverlos un poquito. Mira, Andalucía, eh, esto es muy va muy bien. Eh, esto de bailar flamenco, pues es muy muy saludable para para los dedos, para las muñecas. Entonces ponéis bailar un ratito flamenco y veréis que va muy bien, muy agradable y sobre todo como estamos con los móviles y los ordenadores, los dedos se quedan como como enganchados y sobre todo con el móvil, ¿no? Entonces hay que hay que hacer estos ejercicios y mover todos los dedos y las muñecas. Muy bien. Cuando hemos hecho un poquito ese ese movimiento físico, también un poco los hombros, aflojarlos y también el cuello y un poco la mandíbula, es como preparar el cuerpo para el viaje interior, para que no nos moleste, para que esté cómodo, que esté activado relajadamente y entonces podemos conectar con la respiración. Disfruta de tu respiración, de tu respiración consciente. Permítete respirar conscientemente y no hacer nada más. Solo observar tu respiración, observar el aire al inspirar y observar el aire y al exhalar y disfrutar de este momento de conexión con tu mundo interior y de conexión con el presente. Cuando respiramos conscientemente, estamos conectando con el momento presente. Y deja que cada respiración te vaya acompañando hacia tu mundo interior. Cada respiración te va mostrando el camino hacia tu interior. Ser consciente de la respiración es empezar a activar esa actitud interna. de estar alerta. Respiramos inconscientemente casi toda nuestra vida. Meditar empieza por ese paso, estar alerta, estar atento a tu respiración conscientemente. Alerta significa consciencia, atención. Mantente ahí unos momentos disfrutando de activar ese músculo interno de la atención, de estar alerta, de ser consciente, de estar despierto. Meditar no es desaparecer, no es dormirse. Meditar es estar bien activo internamente, con serenidad, con paz, con calma, pero alerta, una alerta interior, una observación interior. Observa tu mundo interior, cómo te sientes en este momento qué energía se está moviendo dentro de ti con esa actitud de alerta. Descubre pequeños cambios, descubre pequeñas sensaciones, descubre tu mundo interior. Aprende a conocerte mejor. Cada meditación es una oportunidad para conocerte mejor. Así que te dejo unos minutos en silencio para que observes, estés alerta, descubras esos pequeños movimientos energéticos dentro de ti, esas diferentes sensaciones. Tómate unos minutos para practicar. y disfrutar del silencio. Sigue practicando, observando. En realidad no hay nada que hacer. Es un trabajo de atención, de estar alerta, de percibir esas pequeñas sensaciones, esos movimientos emocionales dentro de ti, esos sentimientos que aparecen y desaparecen. Observa con atención, con un estado de alerta. internamente. Observa también el silencio que se va creando cuando estás en ese estado de alerta interior. Cuando uno está atento internamente, la atención hace que la mente se calme. Ese estado de alerta, de observación interior, permite a la mente estar más presente. Así que ahora deja que tu mente se calme. Observa tu mente. Observa tus pensamientos. Date cuenta de que tú no eres tus pensamientos. Tú eres el observador. Sigue observando, sigue permaneciendo alerta internamente. No hay nada más que hacer, solo descubrir qué pasa dentro de ti, conocerte mejor, entender los mecanismos que hay en tu interior. Y si aparecen pensamientos que no corresponden este momento, dile a tu mente que los atenderás después al terminar la sesión, que ahora no quieres pensar en esos pensamientos. Educa tu mente. Tú eres el creador de tus pensamientos. Tú eres el amo de tu mente. Enséñale, edúcala. Descubre el silencio. Descubre cómo calmar tu mente. Explora. tu mundo interior. Disfruta esta sensación agradable de serenidad interior que se va despertando dentro de ti. Solo por observar, solo por estar alerta, solo por ser consciente de tu mundo interior. Puedes estar ahí tanto tiempo como desees en silencio, observando. No hay nada que hacer, solo observar con atención. Alerta. Date cuenta. Alerta. No dejes que la conciencia se pierda. No dejes que la conciencia se desvanezca en el sueño o en la inconsciencia. Alerta. Mantente alerta internamente. Silencio en la mente, calma en el corazón.

Y ahora dirige tu atención al centro de tu frente, dentro de ti, pero a la altura de la frente. Concéntrate en un pequeño punto de luz como una estrella, una pequeña luz. Enfoca toda tu atención en ese punto. Esa es la energía de tu conciencia, la energía del alma. Mantente ahí. Siéntelo. Siente que tú te conviertes en un pequeño punto, una pequeña energía consciente y te desapegas de esta estructura que es el cuerpo. Te desapegas de la estructura de tu personalidad y te desapegas de la estructura de tu historia y te conviertes en un pequeño punto consciente, libre, suelto, una pequeña estrella flotando en el centro de tu frente. Y en ese punto podéis imaginar que se expresa la energía de la paz. Desde ese punto la paz te empieza a envolver. Puedes sentir como una orbe de paz, una ora de paz te envuelve. El punto se expande y crea una orbe de paz y de luz a tu alrededor. Estás envuelto en paz. Estás envuelto en luz. Estás envuelto en silencio. Nada que hacer. Nada que resolver, nada que pensar, solo sentir ese pequeño punto de luz en esa orbe de luz, en esa aura de luz. Y en esta actitud reflexiva, espiritual, de atención interior. Conecta con diferentes momentos de tu vida. ¿Dónde necesitas estar más alerta? Tal vez una reacción emocional en alguna relación, tal vez algún impulso emocional. esos impulsos adictivos que nos parecen normales. ¿Dónde necesitas convertirte en ese guerrero espiritual interior y estar alerta para captar los pequeños movimientos, esas pequeñas sensaciones antes de que se manifieste de otra manera? Revisa tu vida. Revisa diferentes momentos con atención. ¿Dónde hay ese pequeño hueco? Ese pequeño agujero donde se cuelan esos pequeños ratones internos. Pon atención. Observa, descubre. Detecta esas grietas donde pierdes energía, donde pierdes conciencia, donde se dispersa tu atención. donde puedes poner un poco más de atención, dónde puedes estar un poco más alerta para tapar esos agujeros, para cerrar esas grietas, para acumular energía en lugar de perderla. Y ahora, habiendo detectado esas grietas o esos agujeros, Conecta con la luz y llena esos agujeros, esas grietas, esos espacios donde pierdes energía con esa luz divina. Deja que la luz divina selle esas grietas. Cierre esos agujeros. Deja que esa luz divina llene tu vida de atención, de conciencia. Sigue absorbiendo la luz. Sigue llenándote de luz. Sigue llenando tu vida de luz. Tapando esas grietas con luz, cerrando esos agujeros con luz. Deja que la luz te acompañe, que la luz te proteja, que la luz te ilumine. Sigue ahí. Hay nada que hacer, solo sentir esa luz divina, llenar tu vida de luz. Estar alerta para que nada robe tu luz. Y ahora prepárate para regresar guardando esta luz en tu corazón y dejando que esta luz te permita estar alerta el día a día. Respira profundamente, mueve un poco todo tu cuerpo y regresa.

Meditar en muchas ocasiones también es en silencio, pero conectar con tu vida. La meditación tiene que ser algo práctico también. tiene que conectarte con con tu vida práctica, con el día a día. Hay personas que piensan que meditar es desconectarse del mundo y de la vida, ¿no? Meditar también es en ese silencio, en esa alerta interior, revisar tu vida y ver dónde hay pérdidas, ver dónde puedes cerrar agujeros, ver dónde puedes aplicar más luz. Ese trabajo interno también es meditar. Muy bien, seguimos avanzando. Que la luz os acompañe. Om.