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Om Shanti, muy buenos días. Damos la bienvenida a esta meditación matutina aquí en Madrid, donde estamos transmitiendo. Vamos a empezar el día creando ese estado positivo, ese estado espiritual, ese estado más elevado de la mente, conciencia. Y hoy vamos también a explorar la importancia de esas vibraciones que irradiamos y podríamos llevarlo después a la práctica, nuestra vida práctica.
En la comunicación y la relación con los demás, podemos ofrecer un doble servicio. Doble servicio quiere decir servir a través de las palabras, del mensaje hablado al mismo tiempo que servimos a través de las vibraciones. Pero esto es lo que especialmente vamos a crear ahora.
Así que vamos a a llevar la atención hacia dentro. Vamos hacia nuestro interior dejando el cuerpo en equilibrio. Vamos permitiendo que las tensiones se suelten. Vamos aflojando las tensiones, dejando que la respiración también se regule. y creando espacio, creando espacio en nuestro interior.
¿Qué quiere decir crear espacio? Soltar lo que es innecesario. Imagina un armario lleno de objetos y trastos y todo tipo de cosas. Y cuando revisas ese armario, te das cuenta de que la mayoría de esas cosas no las necesitas, las puedes tirar o regalar y así creas espacio. Así que también es una buena analogía para hacer lo mismo con el armario de nuestra mente. ¿Cuántos pensamientos alimentamos ahí que son absolutamente innecesarios? Esa es la reflexión, no solo para esta meditación, sino para todo el día, para nuestra vida en general, crear espacio en nuestra mente.
Y así la meditación es este momento encantador, este momento tan especial y tan disfrutable que se puede disfrutar tanto. ¿Dónde? Ponemos a un lado todo ese ruido de pensamientos mundanos y nos quedamos con la dulzura del silencio y la paz interior. es volver a saborear ese dulce silencio, esa dulce paz del alma en su naturaleza verdadera, su naturaleza original. Nos quedamos allí unos momentos disfrutando de esta calma, esta dulce paz, este dulce silencio.
¿Qué es realmente mi naturaleza? La naturaleza del alma. Es una paz llena de armonía. y llena de bienestar. Podemos sentir esa energía del alma como esa estrella, ese punto de luz y sobre todo centrarnos en la vivencia, la experiencia de esta dulce paz y dulce silencio. Esta dulce paz y este dulce silencio me recuerdan que Yo soy un alma de paz. Y que mi verdadera naturaleza es la paz. y un pensamiento poderoso. Es recordar durante el día entero que yo soy la personificación de la paz.
Una de las metas de la meditación es absorber profundamente esta cualidad de la paz. Que todo mi ser se impregne, se llene tanto de este poder de la paz y del silencio. Que ese sea mi estado natural a lo largo del día y por supuesto para hacer este estado poderoso es esencial desde esta sintonía con mi cualidad de la paz, conectar con el ser que es un océano de paz. El ser que es una fuente inagotable de paz. El alma suprema, el ser supremo, es el otorgador de la paz. Meditar en realidad es tomar esa paz, absorber esa paz, llenarme con esa paz.
Pero el alma ha de mantener motivación y entusiasmo e interés por seguir tomando. El que da el alma suprema es constante, nunca fluctúa, pero el alma es quien toma y a veces, a veces toma, a veces no toma tanto. Puede que a veces fluctuemos en nuestra práctica, en nuestra atención. Tenemos que seguir tomando, llenándonos. Si tenemos la meta de que haya paz en el mundo, lo primero es que el alma se llene con el poder de la paz. El alma absorba profundamente el poder de la paz.
Y desde esta experiencia de verdadera paz podemos hacer un mejor servicio espiritual en los momentos del día en los que estemos compartiendo y tal vez compartiendo alguna una inspiración espiritual con los demás. Tenemos un doble servicio que hacer. Por un lado, las palabras que estamos mucho más familiarizados, pero por otro lado, las vibraciones de la mente, del alma, tienen que esparcirse a la vez que las palabras y entonces eso tiene un impacto mucho más poderoso. De hecho, en el orden de prioridad, primero de observar esto, el estado de la mente, el estado del alma, tiene que ser muy pacífico, muy armonioso, compartiendo esa dulzura espiritual, esa vibración pura. Y después entro en las palabras y esas palabras llegarán, esas palabras tocarán el intelecto de los demás. En relación al poder del silencio, el poder de las palabras es menor. Primero está el poder del silencio y luego el poder de las palabras.
Así que nos damos de nuevo unos momentos para sentir y visualizar que somos personificaciones de paz, verdaderas torres de paz. En silencio, en armonía, en bienestar. Soy una personificación de la paz. Y ahora dediquemos unos momentos a compartir esta paz con el mundo que tanto lo necesita. Este es el mundo de la intranquilidad, el mundo de la falta de paz. El mundo que no tiene armonía ni paz ni equilibrio. es un mundo enormemente necesitado de paz y cómo se va a establecer paz en el mundo. Primero tenemos que traer esa vibración de la paz desde el mundo del silencio, desde la conexión con el alma suprema. Vamos a sentir ahora que estamos esparciendo estas poderosas vibraciones de paz y silencio todo alrededor hacia el mundo entero. Estamos sirviendo con nuestros sentimientos y pensamientos puros. Somos faros de paz. Dedicamos unos momentos a este servicio fundamental. Faros de paz, personificaciones de paz, compartiendo vibraciones puras de paz y silencio. Seguimos ahí unos momentos.
Y poco a poco, tranquilamente nos vamos preparando para retornar. Vamos sintiendo y activando este cuerpo físico y nos podemos llevar hoy de inspiración de esta meditación, el absorber la paz, ser personificaciones de paz y tener esta capacidad, esta práctica de un doble servicio, servir con las palabras, servir con la mente, ya que las vibraciones llegan más rápido. que las palabras. Este es el doble servicio. Poco a poco vamos preparándonos para ir regresando a este plano de la acción, este mundo de la acción, el movimiento. Gracias por acompañarnos. nos llevamos esta inspiración, ser personificaciones de paz, ser quienes comparten e irradian desde el centro de su frente la energía de la paz y practicarlo, practicarlo en, o sea, llevarlo a las situaciones prácticas del día a día. Ahí notar como si estamos atentos a mantener ese estado, eso tiene un impacto, tiene un impacto muy positivo y y ofrece a los demás experiencias y a la vez eso va acompañado de las palabras que entonces llegarán mucho más. Esas palabras tocarán las mentes y corazones. Vamos a experimentar con ello el doble servicio. Gracias por acompañarnos. Oh. Shanti Tío,