📱

Get Our Mobile App

Take your business learning on the go!

Download on the App StoreGet it on Google Play

“Orgullo prieto”: Tenoch Huerta resignificando la piel morena

Ruido en la Red7:40

Transcription

[Música] Puse sido amigo del güey que veo en el espejo todos los días, que ha sido muy racista en su vida y que no se había dado cuenta. Pero aún moreno, por estar en donde se cometió un crimen, solo por ser moreno, termina en la cárcel. Pues hoy, exagerado y sensible, porque se siente bien que te traten así; que ladren los pinches perros, es señal de que vamos avanzando. [Música]

Bueno, mi nombre es Tenoch Huerta Mejía, tengo 41 años, soy actor; me gusta comer de todo, me gusta casi toda la música, excepto el metal, porque me cansa. Yo sé que voy a ser muy impopular con lo que voy a decir, pero no todo el reggaetón me gusta; auxilio, me desmayo. Hasta que descubrí el cumbiatón, debo aceptar que me empecé a enamorar del reggaetón, pero más bien del cumbiatón. Y es eso; no es un libro que tiene un montón de anécdotas, y desde las anécdotas en donde yo he ejercido el racismo y donde también lo he sufrido, desde ahí empiezo a analizarlo, empiezo a exponerlo, empiezo a hablarlo, pero de una manera sencilla. Para mí, yo a quien le estoy hablando es a los morritos que van en el metro, a las morritas que van en el microbús, a las morritas que van en la calle; yo les estoy hablando a ellos, porque le estoy hablando al niño que yo fui, y lo que le estoy diciendo constantemente a ese niño es: no hubo una alarma en ti. Lo malo siempre estuvo en los ojos que te miraron. [Música] Venga. [Música]

¿Por qué la gente no acepta el racismo? Porque lo invisibilizamos, y también porque es una práctica común; lo hacemos todos los días. Imagínate que tú, de repente te das cuenta, cuando empiezas a analizar el racismo, que tu abuelita toda la vida te racializó; que tu abuelita, por morena, por moreno, por morena, como se quieran referir o como se deben referir a ustedes, por esas razones prefirió a tu primo, el güerito. ¡Qué dolor! O que tu mamá te insistía en que te casaras con una güera o con un güero para mejorar la raza. Y que esas palabras y esas frases racistas vienen de la gente que más amas, porque el racismo se aprende en casa. Y algo que admiro de las nuevas generaciones es que dijeron: "¿Yo, por qué chingados me tengo que callar? ¿Yo, por qué chingados me tengo que aguantar?", y empezaron a decir las cosas. Y la generación de concreto diciendo: "Generación de cristal". Sí, güey, pero esa generación de cristal tiene dignidad, cabrón, y la está defendiendo todos los pinches días, y son tan punks y tan cabrones y tan radicales que hasta el lenguaje están cambiando, así de cabrones están. [Música]

Primero que nada, examen de conciencia. O sea, identificarlo en ti: ¿cuándo hemos sido racistas y cuándo han sido racistas con nosotros? Porque es bien fácil decir: "Ay, me dijeron, me hicieron, y no sé qué". Y está bien, y está bien hacerlo, y está bien quejarse, y está bien levantar la voz; está muy bien. Pero también no nos hagamos güeyes y analicemos: ¿cuándo chingados lo hemos hecho nosotros? [Música]

Porque el racismo es un sistema. Tú eres güerito, vas al mercado y te venden el kilo de cacahuates más caro; no está bien, no, no está bien. Pero si vas a pedir chamba, si quieres un aumento, que te dejen pasar al antro de moda, o que tengas más posibilidades de ganar una beca, no te lo van a limitar; al contrario, no te van a meter a la cárcel por tener la piel blanca. Pero aún moreno, por estar en donde se cometió un crimen, solo por ser moreno, termina en la cárcel. [Música]

Pues soy exagerado y sensible, porque se siente bien que te traten así. ¿Porque nos parece exagerado el tema del racismo? Pues porque siempre fue invisibilizado, porque siempre se calló, y el día que uno habla, o dos, o tres, o 20, o 30, en un país de 130 millones, te parece exagerado; es por eso. [Música]

Puse sido amigo del güey que veo en el espejo todos los días, que ha sido muy racista en su vida y que no se había dado cuenta. Y después de verlo, empecé a darme cuenta que era hora de dejar de sentir vergüenza de ser lo que soy, y que era hora de dejar de humillar, no solamente al güey que veía en el espejo y a la gente con la que interactuaba, sino era momento de dejar de humillar mi historia; porque cada vez que Dios racializó y cada vez que humillo a alguien, estoy humillando a mis abuelas, estoy humillando a mis abuelos, estoy humillando a mis ancestros, estoy humillando a toda la gente que vino atrás de mí. Sí, he sido amigo de un güey muy racista, muy clasista y muy machista, y está ahorita aquí parado en frente de ustedes tratando de hacerlo un poco mejor. Baja un dedo. Si cotidianamente escuchas frases como: "Cásate con un güero para mejorar las bases", "Trabaja como negro para vivir como blanco", o "Es morenito, pero está bonito", ¿en qué ámbitos nos ha servido? En el ámbito familiar, en el ámbito personal, en el camión, en la tele, en los chistes, en la escuela, en la chamba, en todos pinches lados. Bueno, es que se repite en sus diferentes maneras, no como el juego de las hoyitas con sus diferentes sabores, que son este, y son… siempre te piden el ticket, ¿no? Y cuando te das cuenta que solamente le piden el ticket a los prietos, dices: "El dedo". ¿Si has sentido tratos diferentes en comparación de piel blanca cuando estás de cabeza? Sí, sí lo he sentido; sí, sí, sí ha pasado evidentemente. Cuando vas con cuates güeros, si quieres entrar a un lugar acá medio cool, siempre los pones al frente, porque sabes que ellos van a… van a entrar primero. Si vas con un cuate güerito, una amiga güera, tú sabes que te va a tratar mejor el mesero, que incluso no te van a pedir si dejas poquita propina; no hay. Pero o sea, si una persona blanca deja poquita propina, no hay. Pero entonces sí, sí, sí, sí, sí, he sentido esa diferencia. Cuando vas con tu bandita, ¿has pensado en dejar de hacer lo que te gusta por el contexto de discriminación? Gracias. Me mama que se emputen estos güeyes. Que ladren los pinches perros, es señal de que vamos avanzando. [Música] Huevo. [Risas] Se cayó nomás la cabecita; está bien. Y cualquier pedo, nos vemos a la salida y lo arreglamos a madrás. Claro, tan tan. Gracias. [Aplausos]