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L1 M1 sanando a través del poder de la Nutrición

Lizbeth Flores12:01

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Hola, soy Pilar Tamés, nutrióloga funcional en Bienesta y para empezar con esta certificación les quiero hablar sobre el enfoque de lo que es la medicina funcional e integral.

Un tratamiento funcional viene desde la prevención. No se necesita esperar a que se llegue a un punto crítico, sino siempre buscar optimizar la salud. Y cuando ya haya un problema, se busca un tratamiento complejo e integral. No se trata de apagar síntomas, sino de buscar las raíces y de posibles causas que al arreglarlas la salud y la calidad de vida mejorarán.

En algunos casos, la medicina convencional se queda en lo que dicen los libros y se olvidan de la práctica y de que el ser humano es un ser integral y que podría mejorar no solo con el medicamento alópata, sino en otras áreas. Lo que busca la medicina funcional es crear profesionales de la salud que integren todos los conocimientos para ir más allá, no quedarse dar en un medicamento o una simple dieta, sino buscar todas las herramientas que mejoren la calidad del vida. Esto contemplando también la parte emocional, buscando factores que pudieron poner al paciente en esta situación, ya que muchas no se dan por casualidad, sino se dan por causalidad para así poder cambiar el chip de las personas. Solo así el paciente tendrá deseos de cambiar su estilo de vida con las herramientas que le des.

Algo muy importante es que una persona con diagnóstico se le quiera atribuir todos sus problemas a su condición y enfermedad, cuando en muchos casos estos síntomas no se deben a la enfermedad, sino a otros factores. He tenido pacientes con diagnóstico de esclerosis múltiple con muchos dolores que al darles una dieta y tratamiento antiinflamatorio, el dolor disminuyó mientras antes se le atrevía todo su dolor a su condición y decían que era normal. No porque tenga una etiqueta es la razón de todo lo que pasa.

Es importante hacer un correcto cuestionamiento a los pacientes para encontrar las causas que pudieron contribuir al estado actual. Por ejemplo, en pacientes con Parkinson siempre indagar más en el estilo de vida, preguntar, ¿Trabajabas con solventes o con químicos o metales pesados? ¿Sudabas y orinabas lo suficiente para desintoxicar tu cuerpo? ¿Tuviste alguna infección bacteriana importante en tu vida, etcétera? No es buscar a quién culpar, sino buscar detonantes que pudieron haber disparado al cuerpo para llegar a esta condición y hacer cambios de acuerdo a ellos.

Por lo tanto, el punto es, en lugar de dar un diagnóstico, indagar y hablar con los pacientes para corregir los desbalances clínicos que se pudieron dar por factores ambientales, como cuáles: la nutrición, la contaminación, radiación, xenobióticos, experiencias sociales, trauma, etcétera, que logran alterar procesos fisiológicos como la comunicación celular, la bioquímica del cuerpo, la replicación celular, la desintoxicación, el transporte y circulación de nutrientes.

Se debe buscar en dónde está este desbalance, si es hormonal de neurotransmisores, de mitocondria, de desintoxicación, de biotransformación, del sistema inmune o inflamación, de la digestión o de la absorción, balance microbiano o un sistema musculoesquelético fallido. Para esto nos vemos obligados a apoyarnos de los estudios de laboratorio como coporrológico, estudios genéticos y estudios de sangre. En estos últimos es muy importante no quedarse en el rango de niveles que dice el estudio, sino ir a niveles funcionales.

Por ejemplo, muchos pacientes llegan con una Tshiroides de cuatro y el parámetro funcional ideal debe estar de uno a dos, mientras los laboratorios dicen que de 0.47 a 7. Y este paciente tiene síntomas como aumento de peso, debilidad muscular, depresión, estreñimiento o fatiga. Esto nos puede hablar de un hipotiroidismo subclínico y si no actuamos rápido, en unos años su TCH se puede salir más de control y pueden crear más problemas.

Otro parámetro muy común es la vitamina D, que es la única vitamina en forma de hormona que tiene funciones directas con la tiroides, con los huesos, con la parte emocional, entre otras. En los laboratorios ponen que debe de estar arriba de 30, pero se ha visto que en los estudios que para tener efectos benéficos debe de estar entre 50 y 70.

Hay cuatro ps que siempre deben tomarse en cuenta en cada consulta funcional. Personalizar, siempre buscar qué es lo más adecuado para esa persona. Predictivo, lograr llegar a conclusiones uniendo toda la información adquirida para siempre buscar por dónde está conectado todo. Preventiva. Siempre seguir la parte de la prevención. participativa, dejar que tus pacientes comenten contigo para buscar metas alcanzables y explicarles el porqué de las cosas para crear una conciencia más profunda.

Entonces, vamos a la raíz. Si hay un desbalance es porque algo está faltando. Primero vamos a la causa. Por ejemplo, si el paciente dice que son normales los calambres por tener fibriomalgia, pero en su estudio te das cuenta de que está bajo en potasio y te dice, "Pero si diario como plátano y pongo sal del Himalaya en mi agua." Más bien tenemos que preguntarnos, ¿este paciente está absorbiendo? Probablemente de ahí venga todo el problema o la deficiencia.

Por lo tanto, lo primero que se propone utilizar en la medicina funcional son las 5 RS, un método para mejorar la función gastrointestinal y lograr absorber todos los nutrientes. Esto consiste en remover, quitar todos los patógenos como bacterias, virus, hongos, parásitos, alérgenos y toxinas del intestino.

En cuanto a microorganismos, se necesitan estudios coprológicos para ver qué es lo que estamos removiendo y, por lo tanto, dar tratamiento adecuado. Si vas a limpiar una casa, no vas a usar los mismos limpiadores para madera que para vidrio. Tienes que saber a qué te estás enfrentando. Aquí podemos ayudarnos con medicamentos, desparasitantes, antifúngs, antibióticos. También hay suplementos herbolarios que ayudan a hacer esta limpieza. También reforzar incluyendo alimentos que ayuden como un puño de semillas de calabaza o aceite de coco para remover los parásitos y levaduras.

En la dieta se deben de eliminar alérgenos a través de la dieta, en este caso la de eliminación, donde se expulsan todos los posibles alérgenos.

Toxinas y químicos y metales pesados. Aquí es cuando removemos todas las fuentes que nos pueden estar intoxicando, como por ejemplo dejar el cigarro o tabaco, cambiar amalgamas por porcelana, disminuir el uso de tintes de pelo buscar algunos orgánicos, utilizar botellas de vidrios en lugar de plástico, verificar que estamos tomando el agua adecuada, cambiar los utensilios viejos de la cocina, disminuir el consumo de desodorante o maquillaje o buscar productos orgánicos sin aluminio.

En cuanto a radiaciones y frecuencias, este es el tema más difícil, ya que vivimos en un mundo tecnológico y lleno de contaminación radiactiva. Pero por lo menos vuelve tu cuarto de descanso, tu santuario, quita televisiones, no dejes cosas enchufadas. En lugar, pon una lámpara de sales o volcánica, ponle plantas en tu cuarto, apaga el wifi en la noche, no duermas con tu celular en la cama. Fuera de esto, crea una nueva rutina de noche. Báñate antes de dormir para quitar radiaciones o pon los pies en una cubeta con agua y una taza de sales de Epson o sal del Himalaya. Mantén más contacto con la naturaleza. Realiza caminatas de campo. Camina descalzo en el pasto o en madera viva.

Después vamos a reemplazar. es el segundo paso, todo lo que se ha disminuido, como las enzimas, el ácido clorídrico, factores intrínsecos o otros factores que están afectando el ambiente dentro del intestino.

Después vamos a reinocular, reintroducir la microflora intestinal buena. Probióticos, microorganismos vivos que sobreviven el tracto gastrointestinal para colonizar y hacer un balance del microbioma, como los lactobacilus, los estreptococus, los bífidobacterium, enterococos, entre otros. También vamos a utilizar los prebióticos, que son los que crean el mejor ambiente para el crecimiento selectivo de bacterias. Entre ellos están la inulina, el Foz, el gz, la fibra, que los podemos encontrar en alimentos y también vamos a reparar reparar el intestino promoviendo un apoyo intestinal nutricional para la regeneración y sanación de la mucosa intestinal como la glutamina, el butirato, la cúrcuma, el zinc, las vitaminas AD y C. ácidos grasos esenciales como los omegas para promover la salud celular y lubricar el tracto intestinal.

También reparar el sistema de desintoxicación con una buena queelación. Más adelante se les va a hablar de esto, pero recuerda que los alimentos altos en azufre verdes ayudan a desintoxicar como lo es la clorela, la espirulina, la moringa, el cilantro o las algas guacame.

Por último, vamos a rebalancear, dar apoyo para crear un estilo de vida que sea benéfico para tu salud. Este estilo de vida debe de ser relajado, con descanso suficiente y que encuentre el balance dentro de sus actividades diarias para saber de qué manera comer saludable.

En el mantenimiento es indispensable masticar bien, ya que es donde comienza todo. Esta se encuentra en nuestra lengua, donde se encuentran los sentidos que darán señalización a la digestión. Por ejemplo, si comes aguacate, la lengua detecta el sabor y da por ende que es una grasa. Así que da tiempo de avisarle al páncreas que tiene que secretar lipasa para que la digestión de las grasas sea buena y logra absorber sus nutrientes y contenidos de omegas.

Hay que recordar que lo importante es llevar un estilo de vida saludable y balanceado, así que no hay que dejar de un lado el estrés. Debemos incluir herramientas que nos ayuden como el taichí, yoga, meditación, técnicas de relajación para estabilizar el cortisol, mejorar nuestras suprarrenales y mejorar el manejo del estrés. De esta manera el mantenimiento será más fácil y estaremos evitando este disparador de peso, inflamación y desbalance microbiano.

Les voy a dar una pequeña rutina de relajación para todo mundo o para entre consultas estar listo para el siguiente paciente y poder dar la mejor atención posible. Número uno, acostarse o sentarse. Espirar completamente por la boca. Ponga su lengua en su tejido blando detrás de los dientes frontales superiores. Inhale contar hasta cuatro. Aguante la respiración contando hasta siete. Exhale por la boca contando hasta ocho, manteniendo su lengua entre el tejido blando de los dientes frontales superiores. Haz estos cuatro ciclos mañana y noche. La consistencia es clave.

En fin, siempre buscar compasión para escuchar al paciente, poner atención en sus síntomas y esto relacionarlo con los estudios disponibles y su estilo de vida. Por lo tanto, no debemos quedarnos en repetir un protocolo, sino en indagar en los síntomas y la situación de vida de cada paciente, buscar la raíz y no solo seguir apagando síntomas. Esto es lo que en realidad es una medicina funcional e integral.