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“Las deportaciones masivas serían un gran golpe para la economía de EE. UU.”

DW Español12:54

Transcription

[Música] Bienvenidos a la entrevista en DW. Los saluda Silvia Cabrera desde Berlín.

La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca el 20 de enero está avivando el debate migratorio en los Estados Unidos. Durante su campaña, el líder republicano propuso implementar la mayor operación de deportación en la historia de Estados Unidos, dirigida a los aproximadamente 11 millones de inmigrantes indocumentados que residen en el país. Señaló que, en una primera fase, el objetivo es deportar a un millón de personas anualmente.

Analizamos el tema con Ernesto Castañeda, doctor en sociología por la Universidad de Columbia, actualmente profesor titular de la American University en Washington DC, donde dirige el Laboratorio de Inmigración y el Centro de Estudios Latinoamericanos. Especialista en temas migratorios, su más reciente libro, "Realidades de la Inmigración: Desafiando las Percepciones Erróneas Comunes", esto en español, por supuesto, analiza y refuta algunas de las creencias más arraigadas sobre los migrantes.

Bienvenido, profesor Castañeda. Gracias por acompañarnos.

Muchas gracias, Silvia.

Bueno, me gustaría empezar preguntándole: ¿cómo interpreta usted la promesa de Trump de llevar a cabo deportaciones masivas de migrantes? ¿Hasta qué punto estos planes son viables?

Pues, sobre todo, es una promesa de campaña. Es imposible que deportar a los más de 11 millones de personas inmediatamente al tomar el poder este lunes 20 de enero. Entonces, ahora están haciendo un poco una campaña para bajar las expectativas. Eh, como bien decías, por ejemplo, poner una meta de un millón al año es un poquito más realista, pero igual sería complicado. Son números que ni siquiera se pudieron conseguir con la administración de Obama después de la crisis económica, o durante la pandemia, o las deportaciones importantes que hizo el gobierno de Biden desde la frontera. En este caso, está pensando en deportar gente desde el interior, lo cual es más complicado. Entonces, habrán deportaciones, pero no será el nivel eh que podrían haber pensado algunos de sus votantes.

Bueno, habrá deportaciones. Si se si se llegaran a incrementar, sin embargo, ¿cómo podría afectar esto a la economía de los Estados Unidos? ¿Qué sectores, por ejemplo, de la economía estadounidense se verían más afectados por la deportación de trabajadores indocumentados?

Así es. Si esto fuera cierto y eventualmente deportar a, digamos, a 4 millones de personas, sería un gran golpe para la economía americana. Eh, ¿por qué? Primero que nada, porque la población estadounidense, su eh tasa de crecimiento está eh disminuyendo y está acercándose a cero. Es decir, que en los últimos años el crecimiento poblacional ha sido en gran medida gracias a la migración internacional. Entonces, si no hay crecimiento poblacional de gente en edad trabajadora, no hay crecimiento económico. Y la migración ha sido clave en la historia de Estados Unidos, pero sobre todo en los últimos años para conseguir esto. Eh, industrias como la construcción, la reconstrucción de Los Ángeles, por ejemplo, las cosechas en California, en Texas, en Florida, dependen en gran medida de la mano de obra inmigrante. Eh, alguna de ella con papeles, alguna de ella ciudadana, pero también un porcentaje importante indocumentada. En la construcción, en muchas ciu- en muchos estados, es hasta el 40% de la mano de obra eh emigrante la que lleva estas industrias hacia adelante. Entonces, el Laboratorio de Migración, lo que hemos calculado es que si deportan a esos 4 millones de personas, además serían sus familiares, esposa, hijos ciudadanos, habría por lo menos un eh decrecimiento del producto interno bruto de Estados Unidos de el 4%, lo cual sería mucho más de lo que ha crecido Estados Unidos en los últimos par de años, que ha sido entre 2 y 3%.

Claro, un golpe fuerte para la economía de los Estados Unidos. Hablamos de esos efectos en en el país, pero ¿qué impacto podrían tener estas deportaciones en los países emisores de migrantes como Venezuela, México, Guatemala o El Salvador? ¿Y cómo afectarían a sus relaciones con Estados Unidos?

Sí, México ya está listo para recibir más deportaciones. Curiosamente, México está enfrentando, similar a Estados Unidos, una un crecimiento en la producción industrial, un decrecimiento en la población, por lo cual que haya menos migración, que ya ha bajado mucho en los últimos años, y que regresar a gente con habilidades, con idioma, con eh experiencia, sería algo a la larga muy positivo para la economía mexicana. Y el gobierno está dispuesto a, obviamente, recibir con brazos abiertos a los paisanos que regresan. El Salvador también es ahora mucho más seguro que hace unos años y puede crecer económicamente. Entonces, que la migración eh fuera menos o que hubieran retornados que fueran bien integrados a la sociedad, no sería algo eh negativo para esos países. Será negativo para Estados Unidos. Eh, para los países que tienen crisis económicas, políticas, medioambientales como Haití, o crisis económicas como Cuba o Venezuela, sería muy difícil para la gente retornada el eh llevar la vida el día a día. No han medido sus casas, han medido sus eh todas sus posesiones para pagar el viaje hacia la frontera México-Estados Unidos. Entonces, regresarían sin nada en países en situa- que no les pueden dar empleo, no les pueden dar seguridad. También el problema con la deportación es que separaría familias. Si se quedan aquí los hijos nacidos en Estados Unidos y los padres son deportados, es un trauma de por vida, muy difícil decisión. Y la otra es que mucha gente se deportará a su muerte. Si la gente escapó eh porque tenían una amenaza de muerte del crimen organizado, el volver al país podría ponerlos en riesgo.

Claro. Usted habla que el gobierno mexicano está abierto para recibir a esos migrantes que puedan ser deportados por Estados Unidos. Sin embargo, hay críticas hacia el gobierno mexicano. ¿Cómo le parece que ha reaccionado hasta ahora eh en la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum a las amenazas de Donald Trump?

Es una situación complicada. O sea, Donald Trump quiere tener victorias en Estados Unidos, pareciendo que está controlando la inmigración a costa de que otros países hagan el trabajo por él. Entonces, en el pasado había amenazado a gobiernos mexicanos. Fueron, yo creo, muy rápidos en acceder y en cooperar y en poner muchos esfuerzos y, por ejemplo, la Guardia Nacional para hacer tareas de migración en México. Y Claudia Sheinbaum ha sido mucho más eh responsable, cautelosa y no se ha apresurado. No, por lo pronto, Trump no es presidente, hace estas amenazas, pero no tiene ningún poder real. Entonces, primero que nada, esperar a que esté en la Casa Blanca de verdad y luego ver qué tanto es una amenaza y qué tanto es algo que de verdad haría. Si no pasara lo que él pide, es curioso, porque México ya está haciendo mucho trabajo para que mucha gente no llegue a la frontera México-Estados Unidos. En enero de este año hemos visto números muy, muy bajos, un récord de llegadas a la frontera eh que no se había visto en 5 años, o sea, muy bajo. México está siendo un socio muy importante en esta tarea ya. Entonces, no es claro qué más pide Donald Trump. Y los aranceles, parece que es serio este tema, pero le afectarían mucho también a la economía americana. Por lo cual, está bien que el gobierno mexicano no crea que de verdad los grupos industriales y los ciudadanos estarían contentos con estos aranceles. Por lo cual, es bueno que por lo pronto no haya aceptado nada concreto Claudia Sheinbaum y esté negociando y contestando, no que sí, Estados Unidos pone aranceles, México también podría hacerlo. Es una buena manera de continuar la negociación.

Claro. Usted ha hablado algo interesante en este momento. Dijo que qué tanto es una amenaza este problema migratorio para los Estados Unidos. Y yo me detengo allí. Si creemos en el discurso de Donald, ¿qué daño están haciendo los migrantes a la sociedad norteamericana? Se habla mucho de la pérdida de seguridad, por ejemplo. Pero, ¿cuál es en verdad la tasa de criminalidad de las comunidades migrantes?

Excelente, Silvia. Ese es un mito. Los los migrantes no son e en conjunto, de manera neta, un problema para Estados Unidos. Crean eh crecimiento económico, eh crean empleos, porque al hacer que los negocios crezcan, eh puede hacer que otros ciudadanos tengan mejores trabajos. También los inmigrantes sabemos que tienen una probabilidad mucho más alta de empezar negocios, de ser emprendedores, de hacer innovación. Mucha gente viene que son científicos altamente calificados que han hecho posible, por ejemplo, Silicon Valley. Entonces, son una un un aporte positivo en el nivel económico. También a nivel fiscal, pagan más impuestos al al gobierno federal de lo que se llevan en beneficios o programas durante su vida. Entonces, también son un aporte para, por ejemplo, el seguro social, ya el retiro. Y eh los inmigrantes, sobre todo los indocumentados, tienen tasas de de de criminalidad mucho más bajas que los inmigrantes legales o que los ciudadanos. Entonces, vemos que en ciudades donde hay mucha migración, el crimen de hecho baja. Nueva York es una ciudad en general muy segura porque hay mucha migración. El Paso, Texas, es otro ejemplo. Entonces, no es cierto que estén creando un problema económico o criminal. Y tampoco cultural, porque ¿qué hacen los migrantes? A través del tiempo aprenden el idioma, aprenden inglés, quieren tener más oportunidades. El mercado laboral americano necesita el inglés y sus hijos, sus nietos, culturalmente son iguales que los hijos de los ciudadanos.

Claro, interesante lo que nos cuenta. Sin embargo, bueno, al parecer el discurso anti-migral lado, no en la sociedad estadounidense, con Donald Trump en el gobierno, podemos esperar que ese discurso se radicalice aún más.

Sí, es un discurso dañino, es un discurso peligroso, es un discurso que mucha gente cree eh ciegamente por alguna anécdota o por lo que dice gente como Donald Trump. Eh, va a seguir siendo agresivo en su discurso y sobre todo en políticas públicas que va a tratar de imponer, ya sea por orden ejecutiva o por el Congreso, que van a hacerle la vida mucho más difícil a los inmigrantes, a sus familiares, a sus comunidades, a sus ciudades o pueblos, a sus estados y, por y por tanto, a todo Estados Unidos. Entonces, un poquito eh eh afectarse a uno mismo estas estas políticas públicas, pero crean división, distraen y y y son algo que su base siempre busca.

Una última pregunta. Como experto en el tema migratorio, ¿qué espera usted de estos próximos 4 años?

Eh, van a haber muchas, muchos intentos de cambiar eh todos los aspectos de la migración indocumentada, tanto documentada sin eh preparación como altamente calificada. Y van a haber en las visas, en los en cómo se maneja el el a los refugiados, cómo se usa el sistema de asilo en Estados Unidos. Va a ser un cambio radical. Va a querer hacer mucho los primeros 100 días, va a meter muchas propuestas. Muchas van a ser eh no realistas o echadas para atrás por las cortes, pero algunas de las cosas que que que quiera hacer tendrán un efecto largo. Entonces, y va a ser algo que a mediano, largo plazo va a debilitar la economía estadounidense.

Una última pregunta. ¿Usted se siente optimista ante lo que viene?

Eh, no vienen tiempos difíciles, eh, pero no eh no va a ser el fin del mundo para la migración, porque sería de verdad destruir la fábrica estadounidense. Es muy difícil encontrar dónde están todos los migrantes. Están, son parte de la sociedad completa. Entonces, sería muy difícil exipar a todos. Es un poco una un un show, eh, un performance para la base el demostrar con muchas cámaras, con mucha atención, algunas deportaciones que se van a dar, pero eh va a ser eh imposible y no sería sabio que deportar a todo mundo. Y también, al mismo tiempo, van a haber maneras nuevas de que hayan, por ejemplo, más trabajadores temporales o más gente viniendo de manera legal para trabajar, por ejemplo, en las propiedades de Trump, que ya lo hacen. Entonces, eh, va a haber un balance en cierto, en cierto momento. Pero por lo pronto, sí, hay muchas comunidades que están con mucha incertidumbre, con mucho miedo, y eso es lo lo lo negativo de esta historia.

Bueno, muchísimas gracias por compartir sus opiniones. Era Ernesto Castañeda, profesor titular de la American University en Washington DC. Hasta luego.

Hasta luego. Gracias.