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Meditación de la mañana: "El poder del recuerdo", con Guillermo Simó.

Brahma Kumaris España25:43

Transcription

Om shanti. Muy buenos días.

Esta meditación matutina, la meditación para empezar el día con una conciencia poderosa, elevada. Vamos a explorar hoy ese término que usamos en la meditación, que es el recuerdo, el poder del recuerdo. El recuerdo implica varias cosas. Una es recordar quién soy, recordar mi naturaleza eterna como alma, como ser de luz y como en el viaje del tiempo, a través del tiempo, el alma se ha se ha llenado de de capas de capas de podríamos decir como óxido. Por ejemplo, cuando cuando un metal se oxida, cómo se cubre, ¿no?, de ese óxido. De alguna forma al alma le ha pasado esto y ese óxido tiene la forma de nuestras debilidades, el ego, todas esas capas de de ignorancia en realidad que se han acumulado en en el alma.

Y entonces cuando hablamos de recuerdo, está el recuerdo de nuestro de nuestro estado original, el estado original de luz, poder del alma en su autenticidad. podríamos decir como el estado puro, puro libre, el estado puro en el sentido libre de libre de óxido, como si se limpiara todo ese todo ese óxido. Y luego está el recuerdo de de la fuente del el ser, que también es un alma, pero que su luz y poder son tan profundos y constantes que nos capacita o nos permite, nos facilita el liberarnos de todas esas capas de óxido. Ese recuerdo, el recuerdo del alma suprema es el que disuelve lo falso, lo ilusorio, lo negativo que hemos acumulado en en el alma.

Vamos a explorar esos pensamientos en la forma de una meditación. Vamos a ajustar la postura, aflojar un poco. Sientamos alguna tensión en alguna parte del cuerpo. Dejar que la respiración se vaya armonizando y regulando. Y vamos llevando la atención hacia adentro. Vamos conectando con nuestro interior, sintiendo ese centro interior donde hay tanta actividad sutil, la actividad de los pensamientos, los sentimientos. nuestro entendimiento, discernimiento, todo eso está ahí en nuestro interior. Es ahí donde podemos crear pensamientos en la meditación, pensamientos diferentes, pensamientos que nos ayuden a transformar nuestra experiencia, nuestro estado de conciencia, también nuestra forma de vernos a nosotros mismos y a los demás. más y al mundo, ya que todo depende de nuestro estado de conciencia. La vida que vivimos depende de nuestro estado de conciencia. Las situaciones según el estado de conciencia las llamarás problema terrible o según tu estado de conciencia un pequeño reto que se me presenta. Eso depende de cómo percibo esa situación y la percepción es algo que se crea en la conciencia.

Yo soy ese ser consciente. Yo soy la conciencia. Yo soy el alma, el ser consciente, el ser espiritual que piensa, que siente, que experimenta, que discierne, que decide. Todas esas funciones, toda esa actividad se da en mi interior, en la conciencia. Así que ahora tomo conciencia de mi naturaleza de ser un ser de luz, un ser espiritual. Puedo sentirlo o visualizarlo como un punto de energía, como una estrella. El alma y al pensar en soy un alma, automáticamente siento la luz del alma en una vibración pacífica. Soy un alma de paz. En esta conciencia espiritual suelto todos los pensamientos mundanos, todos los temas y asuntos de las situaciones prácticas. Todo eso lo dejo a un lado para adentrarme más y más en la experiencia de un estado de conciencia diferente, un estado de conciencia espiritual. Empezamos el día y por tanto después, a lo largo del día, me involucro en los asuntos prácticos, en los temas concretos. Pero ahora es el momento de crear ese estado de conciencia desde el cual voy a desarrollar mi papel en la práctica.

Soy esta alma maravillosa, un ser de luz y paz. Y así puedo conectar con mi verdadera esencia de lo que soy. La mayor parte del tiempo tenemos pensamiento sobre lo que hacemos, lo que hago, lo que tengo. Pero ahora conecto con mi esencia, con lo que soy en lo profundo, mi verdad, el alma de paz, de silencio, estable, conocedora. Permanezco ahí unos momentos en este estado agradable de la conciencia del alma.

Yo, el alma en mi viaje espiritual a través del tiempo y del espacio, he acumulado óxido, he acumulado capas, capas erróneas de conciencia, identificaciones, apegos. Eso es el óxido. Tendencias, tendencias no beneficiosas. Y así me doy cuenta de que solo tomar conciencia o solo observar todo lo que el alma ha acumulado no es suficiente. Hace falta una fuente de luz limpia, una luz poderosa que ayude a disolver lo que es falso, lo que es ilusorio, lo que es óxido en el alma. Por eso, primero recuerdo quién soy, el alma eterna de paz. Y a continuación, desde mi forma de luz, recuerdo a ese ser que también es como una estrella, como un punto de luz, el alma suprema, el residente del mundo del silencio, el nirvana, el mundo de luz y paz. Este recuerdo es una conexión de alma a alma, de alma a alma suprema. Y en este recuerdo me abro yo, el alma a esa ducha, ese baño de rayos de luz y poder espiritual. que vienen del alma suprema, de la fuente de ese compañero constante del alma, constantemente benefactor. Y esta maravillosa luz divina que viene del ser supremo es una luz llena de amor, llena de amor y de poder espiritual que va haciendo su trabajo de disolver todo lo falso, todas esas capas de suciedad espiritual que se han acumulado en el alma. ese ego limitado, esa conciencia limitada, esos apegos que he ido desarrollando a lo largo del tiempo, apegos, dependencias, expectativas, necesidades, todo eso. que me desvía de mi destino de felicidad y paz. Ahora dejo que se disuelva bajo la luz de este recuerdo poderoso, la luz divina y pura del alma suprema. me alcanza, me llena y va disolviendo todas esas imperfecciones del alma. Seguimos ahí unos momentos bajo esta ducha de luz y poder espiritual, dejando que esos rayos sutiles de la fuente suprema hagan su trabajo y vayan disolviendo todo lo falso, todo lo que sobra. en el alma.

Y así este es el poder del recuerdo. Primero recuerdo mi forma original, la forma del alma. Y después recuerdo el punto benevolente, benefactor, el alma suprema, quién es la fuente eterna de todas las cualidades espirituales, los poderes espirituales, conocimiento y sabiduría. Todo está contenido en el ser supremo. Solo tengo que abrirme a sentir esa luz y ese poder y esa fortaleza como me nutre y me llena y me recarga. Seguimos ahí experimentando el poder del recuerdo. Ah.

Y desde este recuerdo, desde esta hermosa conexión que transforma el alma, que llena el alma de luz y fortaleza, puedo sentir y observar como todos mis apegos se van disolviendo, porque todos esos apegos entiendo que surgen, ese estado de vacío, de necesidad, de buscar un soporte, pero ahora yo, el alma, me voy llenando. No necesito esos soportes, esos apegos. Puedo soltarlos, puedo liberarme dándome cuenta que en el fondo esos apegos son una trampa, una trampa que muchas veces me lleva al pesar. Y también cuando profundizo en la experiencia del recuerdo, me doy cuenta de que este recuerdo del alma suprema es también una forma de servir al mundo y a todas las almas, ya que en este recuerdo y en esta conexión me convierto en un canal de luz, en un canal de energía y de luz pura irradiando hacia todas las direcciones en este mundo físico. Todas las almas están interpretando su papel a través de su cuerpo. Pero ahora en estos momentos para muchas almas hay intranquilidad, pesar, falta de amor y de armonía. Hay soledad, todo tipo de dificultades y obstáculos. obstáculos para la paz y la felicidad. Así que ahora podemos dedicar en nuestra meditación unos momentos para ese servicio incógnito tan importante, ese servicio de enviar luz y buenos deseos a todos nuestros hermanos y hermanas o a todos los seres de luz. para que se liberen de sus dificultades, para que se liberen de sus obstáculos. Así que ahora nos convertimos en faros conectados con la fuente. Somos faros, faros de paz, faros de luz, faros de buenos deseos. Dedicamos unos momentos simplemente a esparcir esta energía pura y poderosa, estas vibraciones elevadas. Seguimos ahí compartiendo luz, amor y paz con los mejores deseos de que esta energía y estas vibraciones lleguen a todas las almas, al mundo que nos rodea y las almas experimenten alivio, experimenten ese bienestar.

Y ahora tranquilamente, poco a poco, vamos preparándonos para retornar. Vamos reconectando con el mundo de la acción, del sonido, del movimiento. Vamos sintiendo nuestros pies, nuestras piernas. Vamos activando este instrumento, este cuerpo físico y vamos retornando, trayendo con nosotros la experiencia, el regalo del poder del recuerdo. Esta práctica la podemos llevar a cabo varias veces a lo largo del día, diferentes momentos. Recordar primero el alma, segundo el alma suprema, tercero esparcir luz y poder. Gracias por acompañarnos. Om.