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Me VENDIERON de NIÑA y ESCAPÉ de un MATRIMONIO TÓXICO | Isabella Cisneros | #395 SINERGÉTICOS

Jorge Serratos1:20:26

Transcription

O sea, tu papá te entregó una caja de chicles y te dijo, "Ponte a vender." Nada más me dijo, "Ve y véndelos." Y me acercaba a los carros y le compraba chicles. Y yo me acerqué a un carro amarillo. Le dije, "Señor, ¿me compra chicles?" Me aventó, me azotó con todos los dulces. Y me acuerdo que los muchachos se acercaban a mí y me decían, "¿Estás bien?" Los de la gasolinera, el señor no. De verdad que ese momento fue bien doloroso para mí porque cuando veo los carros amarillos me acuerdo de ese señor. Digo, "Que Dios lo perdone porque yo creo que a un niño nunca debes de hacerle eso." Los niños en esa edad somos inocentes, simplemente queremos comer y estamos, ¿sabes?, luchando por ganarnos la vida.

Ya me dice, "Tu papá murió." Me quedé como, lógicamente empecé a llorar, pero por otra parte dije, "Qué bueno a la vez, porque ya no le va a pegar a mi mamá." Que trabajo, todo donde decía trabajo, yo iba. Sí, le ayudaba. A veces hasta tres turnos en el día hacía porque yo era más mi hambre de crecer que decía yo, "Y yo vine y yo no regreso a mi casa pobre otra vez."

¿A qué edad compraste tu primer propiedad? A los 18. Imagínate nada más. O sea, yo yo siempre digo, es que Dios de verdad está conmigo. Yo no sé si todos los americanos, pero el que me tocó a mí pensaba que yo sabía hacer tortillas. Yo desde muy chica que empecé a ganar dinero, yo contrataba o comía en la calle porque decía, "Mi tiempo vale oro." Y yo mi tiempo lo usaba donde yo era buena. Es vivir violencia doméstica. Imagínate gritos y yo ya vivía esos gritos con mi mamá, con mi papá. Yo no puedo permitir y volver a repetir esto. Entonces, en cuanto empiezo a ver eso, yo no quiero esta vida para mi hijo. Y Jorge tenía la cita de migración y me salí. Sí, tú te quieres ir, te vas, pero sin el niño, porque el niño aquí en Estados Unidos es ciudadano americano. Aquí el niño se queda y tú te me vas. Y luego Jorge riéndose y gritándome que sacó una navaja. Jorge y me la [Música] podía.

Hola, ¿cómo están? Bienvenidos de regreso a un episodio más de su podcast Sinergéticos, contentos y emocionados por la persona que vamos a entrevistar el día de hoy, que quiero presentarte a Isabela Cisneros. Isabela, bienvenida a Sinergéticos.

¿Cómo estás, Jorge? Muchas gracias. Muy bien. Ah, estoy bien contenta, superemocionada de estar aquí en tu podcast. De verdad que me siento muy emocionada y y pues feliz y muchas gracias a todo tu equipo, ¿no? Felicitarte a ti por la trayectoria, por lo que estás haciendo. Conozco tu historia eh, un poco detrás de cámaras. Tuvimos una buena coincidencia. Tenemos una amiga en común que le mando saludos a mi amiga Carlita.

Saludos, Carlita. Saludos amiguita hermosa.

Fíjate que estuvimos en Cancún y ahí salió el tema que te iba a entrevistar. No, hombre, yo la conozco, es mi amigocha, ya es cómo habla y mira este es una mujer chingona y tiene una historia. Ya es como habla Carlita Zorola. E pero quiero iniciar esta conversación empezando por tu historia que que yo con nada le gana el poder de una buena historia. ¿Cómo era tu historia? ¿Cómo era tu infancia? ¿Cómo era cuando eras niña?

Ay, Jorge, mira, este, solo quiero decirles que es la primera vez que voy a contar esto, ¿saben? Eh, no lo he contado porque de alguna manera cuando cuando te vas a ese tiempo como que híjole, ¿sabes? Te te duele, ¿sabes? De dónde vienes.

Que sí, claro. Entonces, pues bueno. Ah, nací en la Piedad, Michoacán. Sí. Ah, en una familia, pues imagínate, somos seis, seis hermanos y este y pues mis papás pues de verdad que superpobres. Imagínate que que vivía en una casa de 4x4 de tabique rojo con dos camas. Ah, no había comida en mi casa. Entonces, ah, yo siempre estaba con hambre, ¿sabes? Cuando yo no sé si alguna vez a alguien le ha pasado de que tiene hambre y sus tripas están pero cuando tú tienes el refrio, tiene la comida, tienes la hambre y vas, pero imagínate nada más tener esa hambre, Jorge.

Sí, te entiendo. Y no tener comida y una niña, ¿sabes? Entonces yo la verdad eh lo que hacía era que me iba a la calle y les preguntaba a las señoras como si ocupaban que les lavara los trastes o les ayudara algo para ganarme ese alimento. Entonces, la verdad que que sí fue muy duro.

¿Qué era lo que menos te gustaba de tu infancia en esa época? Pues yo creo que eso, el hecho de tener esa hambre y no tener la comida, este, de estar en esa pobreza extrema, Jorge. Entonces yo siempre decía, yo no voy a ser así, yo no más voy a crecer y y voy a empezar a salir adelante. Esto es temporal. Y a veces lo que hacía Jorge era que me iba a dormir a mi cama, ¿sabes? Para olvidarme de esa hambre que tenía. Entonces, ah, eso era lo que hacía yo para de alguna manera esas tripas cómo me se escuchaban. Es yo yo prefería irme a dormir a la cama y otro día levantarme y a ver el otro día hago.

¿Sabes qué hace tu mamá en esos momentos difíciles? ¿Cómo estaban tus papás? ¿Qué hacían? ¿A qué se dedicaban? Sí, mi mamá, este, ella como que, ¿sabes? Mi mamá perdió su oído. Yo no sabía, apenas hace unos 10 años e eh ella no escuchaba, entonces yo no sabía que tenía ese disability y mi papá este era albañil. Pero, ¿sabes qué, Jorge? Que mi papá este no traía dinero a la casa, llegaba borracho y yo me acuerdo que llegaba y solamente pues golpeaba a mi mamá y como que mi mamá le pedía comida y él le pedía comida a mi mamá y mi mamá le decía, "No hay." Y mi papá pues le empezaba a golpear, ¿sabes? Porque no había comida, pero es porque mi papá no tenía dinero y peleaban. Cuando eso me asustaba, yo me asustaba y me quedaba llorando porque pues era cierto, o sea, mi papá no llevaba dinero a la casa y mi mamá pues se ponía, ¿sabes? Ah, lloraba porque aparte le pegaba en la cabeza. Entonces yo yo lo que hacía es que me tapaba. Fue muy difícil, la verdad, esa esa etapa de mi vida. Porque este yo creo que vivir violencia doméstica, Jorge, es lo peor. Entonces yo me acuerdo que pues imagínate, de por sí no había comida en la casa y luego todavía Anet sale a violencia doméstica, ¿sabes? Mi mamá este llorando y luego aparte ya imagínate con su disability, entonces más hermanos todos llorando. Ah, este, pedíamos comida y no había. Y y muchas veces cuando yo pedía comida, Jorge, era como pues unos cintarazos, ¿sabes? Entonces lo que hacía era que me iba a la calle.

¿Qué edad tenías en ese momento? Cuando de ese tiempo hace que tenía como 3 años, Jorge. Estaba muy chiquita.

¿Te acuerdas? Sí, claro, claro. Este porque creo que eso me hizo madurar mucho, ¿sabes? El hecho de de tener hambre y no tener comida. Tenía que sí o sí salir a a buscar.

¿Qué pasó con tu papá? Mi papá murió cuando yo tenía 5 años. Sí, sabes 5 años. Y sabes, Jorge, te voy a decir una cosa. Lo que yo me acuerdo de mi papá es una vez que me trajo una caja de chicles, ¿sabes? y me puso a vender en una gasolinera. Y ese día, Jorge, yo estaba bien contenta porque empecé a vender los chicles, ¿sabes? Y ya ya recibía dinero, ya yo podía comprarme algo. Entonces, era tan emocionante ya cuando yo ya podía hacer dinero. Ese es el recuerdo que tengo de mi papá.

O sea, tu papá te entregó una caja de chicles y te dijo, "Ponte a vender." Sí. Y te enseñó solamente, o sea, nada más me dijo, "Ve y véndelos."

¿Y cómo los vendías? ¿Qué hacías? Pues iba y me acercaba a los carros, imagínate que era una gasolinera. Sí. Y me acercaba a los carros y le compraba chicles y y sabes qué, Jorge, que me acuerdo mucho porque cuando yo vengo a México eso veo los niños vendiendo chicles y mazapanes y yo eso hacía en ese tiempo. Entonces, imagínate que yo siempre digo, "Wow, me acerco a los niños y le digo, "Mijo, oh, mi hija, este, ah, ¿dónde están tus papás?" y me dicen, "Ah, ya están en la casa, me compra chicles". Y yo, "Claro, vente a comer conmigo." Porque sabes que, Jorge, nunca sabe dónde va a llegar este niño.

Amén. Con esa hambre que trae. Entonces, yo me acuerdo y yo digo, "¿Sabes qué? Este niño no sé si vaya a ser el presidente de este país, así es de que vamos a ayudarlo, ¿sabes? Y además haces mucho empatía porque te acuerdas. Te daba pena, te daba vergüenza cuando te entregó la caja con los chicles eh hay mucha gente que le da pena, le da vergüenza, que le da inseguridad. A nivel sentimiento, ¿qué qué qué sentiste? Hago mucha empatía contigo. Conozco tu historia por una amiga en común porque pues al igual que tú, yo también fue muy pobre y y fíjate que hay mucha gente que es que me da pena. Yo digo, pene es una palabra de cuatro letras que no deja plata, pero cuando eres un niño, una niña a los 5 años y tu papá te entrega una caja con chicles y te dice, "Ponte a venderlos en una gasolinería", ¿no lo dudaste o qué pasó por ti? O o lo tengo que hacer porque mi papá me lo dice.

Pues es que le ahora sí que el hambre hace que no te dé pena, ¿sabes, Jorge? Ah, huevón. El hambre dices, o sea, tengo que comer. Entonces, te avientas, te vas y y lo haces. ¿Sabes? un niño con hambre, de verdad que, o sea, hay que cuidar mucho a esos niños, ¿sabes? Entonces, este sí me acuerdo que que yo feliz cuando ganaba dinero porque me compraban los chicles.

En aquella época te supervisaba tu papá, tu mamá o solamente tú te ponías en la gasolinera y podías a He escuchado algunas cosas de que cuando tú vendes en la calle o no es como tan fácil de yo me pongo en esta esquina, sino como que está controlado. Eh, ha cambiado mucho los tiempos. En tu tiempo cuando tú estabas, eh, ¿qué pasó? O sea, lo podías hacer sin ningún tema.

Sí, Jorge, porque creo que en ese tiempo toda la gente de la colonia y la gasolinera estaba tan pegadita a mi casa que toda la gente se conocía, ¿sabes? Te compraban, entonces me compraban y y aparte me ayudaban, ¿sabes? Este, a veces me preguntaban, ¿ya comiste? Y me daban algo y y ay, yo me acuerdo que había una muchacha que estaba llenita y y ella decía, "¿Quieres ir conmigo a correr en las mañanas?"

Ándale. Y este y yo dice, "Y después de que corramos, ¿sabes? Te voy a comprar una torta y un chocomil." Claro que me levantaba, iba a las 5 por mí de la mañana y yo iba, Jorge, y yo corría y me decía, "Pero corre, corre como tú corres." Y yo corría y corría y corría, pero yo me estaba imaginando la torta con el chocomil, ¿sabes? Entonces ella se emocionaba porque yo la motivaba y ella le daba más y pues eso hacía que ella adelgazara, ¿sabes?

Cóm hac sinergia. Sí, la verdad que que este tengo bonitos recuerdos, pero también malos recuerdos, ¿sabes? Este cuando venía los chicles me pasó en una ocasión, tengo dos cosas, una buena y una mala. Ah, la buena es que eh no sé si te acordas, bueno, sí, debes de acordarte todos por ahí. Halloween.

¿Qué pasa en Halloween? Los niños, ¿qué hacemos? Pedimos dulces, ¿verdad? Dulces. Tricky tricky. Halloween. Tricky dulces. Ye. Sí, claro. Sí. Entonces, pues haz de cuenta que yo este, ¿sabes que yo nunca nunca fui a pedir, te confieso, nunca fui a pedir dulces no me llevaron porque crecí en un internado y las monjas eran no eran malas, eran cabronas y pues decían que el Halloween es del y que pues pues temas religiosos, no quisiera meterme en este tema para no polarizar, pero pero nunca me tocó esa experiencia de pedir, pero pues claro que todo el tiempo estaba antojado con el tema del Halloween, solo que estábamos en el internado. en la niñez.

Pues, me decías, entonces en la temporada de Halloween, ¿vendías más chicles o qué pasaba? No, pues haz de cuenta que todos me daban dinero los señores y no me no me aceptaban los chicles, Jorge.

Ándale. Entonces, yo me llevaba los chicles bien contenta y aparte dinero y aparte unos me daban dulces y al otro día, ¿qué crees? Que yo no me he comíado los dulces. Yo iba y los vendía y vendía los chicles y hacía más dinero. Doble o triple ganancia. Sí.

¿Qué hacías con el dinero? ¿Se lo dabas a tus papás? ¿Te lo quitaban? O o o qué hacías con el que juntabas. No, yo lo que hacía, Jorge, era que me iba y compraba comida y la llevaba con mi mamá, ¿sabes? Porque mi mamá, pues yo pienso que ella, imagínate que si no escuchaba y se sentía mal porque pues no había dinero, ah, mi papá no llevaba dinero, puros golpes. Y yo creo que ya de ver, yo ahora que soy mamá, Jorge, entiendo entiendo que quizás ella este estaba pasando por momentos muy fuertes, dolorosos, pero no la apoyaba a nadie, ¿sabes? ni por parte de mi papá, ni por parte de mi mamá de, o sea, no la apoyaba, no tenía apoyo de nadie de las dos partes. Entonces, ella solita, ¿sabes? Con con con todos los hijos y y pues para mí era triste ver a mi mamá ahí acostada, ¿sabes? Que que este vulnerable y yo lo que hacía pues era ahora sí que llevarle, te traje esto, ¿sabes? Te traje veces le agar le le llevaba un taquito o algo y llega contenta y a mis hermanitos también.

Qué bonito. Fíjate que hago mucha empatía puente contigo ahorita que dices ahora que soy mamá, yo también me he dado cuenta de eso. Este que los a veces los los hijos somos los jueces más implacables o juzgamos o criticamos. No no se es hijo hasta que no se es padre. Me decías que te acuerdas una anécdota bonita. Claro, pues el imagínate alguna dolorosa.

Ay, sí, Jorge. Está Ay, no está. Mira esta dolorosa Jorge. Este era un señor. Ah, haz de cuenta que ese señor Jorge llegó en un llegó en un carro amarillo y pasadito de peso, pero le voy a decir gordo. Okay. porque era un gordo y este y yo me acerqué en un carro amarillo, me acerqué y le dije, "Señor, ¿me compra chicles?" Jorge, me aventó. Imagínate que yo era una radiografía de flaca. Me aventó con la puerta, no le importó. Me azotó Jorge con todos los dulces, todos cayeron por todas partes en la alcantarilla y todo. Jorge, yo de verdad este llorando, sofocada y me acuerdo que los muchachos se acercaban a mí, me decían, "¿Estás bien? Los de la gasolinera." El Señor no, Jorge, al Señor no le importé para nada, ¿sabes? Entonces, de verdad que ese momento fue bien doloroso para mí porque todavía me acuerdo y de verdad que me da, híjole. Y cuando veo los carros amarillos me acuerdo de ese señor, entonces digo que Dios lo perdone, ¿sabes? Porque yo creo que un niño nunca debes de hacerle eso. Simplemente decirle, "No, gracias." ¿Sabes? Pero, ¿por qué? ¿Por qué así? O sea, creo que a veces los seres humanos sí este descargan algún enojo, o algo con otras personas, heridas. Pero tienes razón, con los niños no. Con los niños no porque no sabes qué está pasando en esos niños, no sabes qué está pasando en su familia, no puede uno juzgar, no puede criticar porque este los niños en esa edad, Jorge, somos inocentes, simplemente queremos comer y estamos, ¿sabes?, luchando por por ganarnos la vida.

¿Qué pensaste? Te dio miedo, te dio inseguridad después de ese acontecimiento, ¿seguiste vendiendo? ¿Cómo qué pasó después? No me cuando veía un carro rojo y gordo no me acercaba. Ya no decía, no puede ser que pueda pasar lo mismo, ¿sabes?

Sí, te quedó el estrés postraumático, ¿no? Sí. Dices que tu mamá no escuchaba de un oído en ese momento que tardaron años en en darse cuenta. Fíjate que otra cosa que tenemos en común, lo mismo pasó con mi mamá y con mi papá, ambos, ¿no? Que yo tuve el privilegio de hacerle sus estudios y mi mamá ya falleció y de comprarle su aparatito, ¿no? Y yo recuerdo mucho cómo se le iluminaron los ojos cuando es increíble cómo hay personas que no escuchan de un lado. Esto es esto es esto está bien cañónji, güey. O sea, a mí le pasó con mi mamá, con mi papá, que mi papá vive y que le mando saludos y está viendo este episodio hasta que no se hace en el estudio.

Sí, digo, y te digo que es increíble porque yo en un momento de mi vida, soy buzo, tuve una hipoacusia súbita y me exageré en un buceo en Cozumel y la hipocusia súbita significa que de un día a otro dejas de escuchar este totalmente y te dan corticoides y te afortunadamente recuperé el oído, pero yo no yo caminaba por la calle y sentía que me iban a atropellar porque no escuchaba. Fíjate cómo cómo te acostumbras a a todo.

Tu papá fallece cuando tenías 5 años. Sí. ¿De qué muere tu papá? Sí, Jorge. Ah, mira, mi papá hay dos versiones, Jorge, pero la verdad como yo estaba tan chiquita, pues no la sé, ¿sabes? Yo solamente creo ahora que si hubiera habido dinero, mi papá estuviera vivo, ¿sabes? Ah, ¿por qué? Ah, porque una gente dice que mi papá le dio cáncer. Okay. Otra gente dice que él le gustaban mucho las chicas de la noche, ¿sabes? Y que se gastaba todo el dinero allá y que le pegaron una infección en la boca. Entonces siempre mi papá yo lo veía con un paño aquí colgado. Sí.

¿Qué son las chicas de la noche? Pues las chicas que trabajan en la noche, eh, las chicas que trabajan en la noche en los bares, pues sabes. Entonces, mi papá iba y se gastaba el dinero con las chicas y por eso no llevaba nunca dinero con sexos servidoras. Sí. Pues yo digo, para ponerlo en contexto, nos escuchan personas de 68 países y puede ser que no entiendan o que son las chicas de la chicas de la noche, pero sí, sí, sí. Sexo servidoras. Ya entendimos todos, Saú. Sí. Y yo, tú eres muy presa. Yo, ¿sí entendiste? Sí. Okay. Le pegaron, puede ser que le hayan pegado una infección. Le pegaron algo en la boca y mi papá, imagínate que traía un paño aquí siempre, ¿sabes? Entonces, ah, pues yo escuchaba esas dos versiones, pero yo estaba muy chiquita, ¿sabes? Igual que mi mamá. O sea, yo me enteré de su oído hace apenas 10 años, cuando yo ya, gracias a Dios, ya podía hacerle estudios en todas partes, ¿sabes? y revisar qué pasaba con mi mamá, porque decía, "Mi mamá, este, ¿por qué mi mamá nunca, Jorge? Mi mamá nunca me dijo, hija, te amo, hijo, ¿cómo estás?" No me decía nada. Y yo decía, "¿Por qué mi mamá nunca me dice eso?" Y cuando yo empecé a entrenarme, me di cuenta de de de que era eso, ¿sabes? Que que precisamente como no escuchaba y todo, pues aparte no sabía decir un te quiero. Yo le enseñé.

Sí, sí, sí. Lo mismo con mis padres. Sí. No, pues no te enseñan. un un encuentro con mi papá y platicando con él, eh, me decía, "Es que a mí nunca me enseñaron a dar un abrazo, a decir te quiero, decir te amo."

Tu tu papá muere a los 5 años. ¿Cómo es la muerte? ¿Cómo la ves? Eh, ¿te dijeron, "¿Viste un cajón o qué pasó?" Jorge, vi una caja y mi papá lo vi ahí, ¿verdad? Entonces, yo me acuerdo que yo le dije a una tía, "Tía, ¿por qué mi papá está acostado?" Y me dice, me dice mi tía, "Está dormido, mi hija." Cuando me dice, "Está dormido, yo seguí dando vueltas jugando en la caja de mi papá. Yo estaba jugando dando vueltas." Ajá. Entonces, pero yo no entendía. Mi mi tía me dijo que estaba dormido, ¿sabes? Entonces, yo me quedé con esa idea de que mi papá estaba dormido. Ya hasta después ya pues este que veía que la gente ah lo estaba cuando lo estaban enterrando, ¿sabes? y todo. Ya, pero ¿por qué si está dormido? ¿Por qué lo están enterrando? Entonces ya me dice, "No, es que tu papá murió. Se lo llevó, se fue al cielo, ¿sabes? Entonces ya yo, wow, me quedé, ¿cómo? ¿Sabes cómo que se fue?" Entonces, lógicamente empecé a llorar. Pero por otra parte, Jorge, este, híjole, por otra parte dije, "Qué bueno a la vez porque ya no le va a pegar a mi mamá. ¿Sabes? Entonces, qué feo que una niña a esa edad pues prefiera que el papá no esté para que no golpee a la mamá, ¿sabes? Entonces, eso es violencia doméstica que híjole, ese mensaje va para todas las parejas. Hay que cuidar a los niños. Su mentalidad es bien importante. Luego se quedan traumados, ¿sabes? de que no cuidan esa ese esa violencia y empiezan a vivirla ahí los papás gritándose y no saben que el niño, ¿sabes? Está viendo todo eso y le afecta. Entonces, muchas veces es mejor se pararse.

Sí. Quiero resaltar algo que se me hace bien bonito que compartes en el inicio de esta conversación, que que tienes un recuerdo bonito de tu papá. Te dio una caja de chicles y te enseñó a trabajar. Fíjate que eh a mi edad me he dado cuenta que en la vida pasan cosas buenas o pasan cosas malas, pero que mucho de lo que te pasa tú puedes tomar la decisión de encontrar lo bueno, ¿no? Y pudieses expresarte solo mal de tu papá, pero dices, "Oye, pues me enseñó a vender, ¿no? Me dio una caja de chicles y me dio un oficio, más allá de decirlo e con vergüenza. Te emocionas y dices, oye, y me compraban los vecinos y yo hice, aunque tuviste momentos buenos o malos, muere tu papá, tu mamá se queda sola. ¿Qué pasa contigo?

No, pues imagínate que este en la casa pues yo igual vendía chicles como te digo, y luego ya de repente llega llega una familia Jorge a la casa y también es esto algo que no he contado nunca. Llega una familia a la casa y me acuerdo que dicen, "Ay, híjole, a la morenita o la herita." Y yo me quedo ahí me dio el síndrome del impostor Jorge porque, o sea, llega una familia a la casa, llega una familia y no más a la morita o la herita. ¿Quién le pregunta eso? Le pregunta a mi mamá a la pareja que llega.

¿Y tú conocías a la pareja? No. Okay. No la conocía. Era la primera vez que la veía yo. Pero te digo una cosa, no tenía miedo cuando dicen a la abuelita, o sea, yo estaba asumiendo que querían llevarnos, ¿sabes? A alguien que se la iban a llevar. tu intuición de niña te entendió. Vienen por Sí, vienen por una y yo quiero yo quiero irme, ¿sabes? Entonces yo me acuerdo que me dio el insíndome de la impostor en ese momento y dije, "Híjole, pero no me van a escoger a mí porque porque siempre cuando salimos siempre la que se quieren llevar es a la herita o sabes o consuelo regálele a la herita o algo." Pero a la morenita pues a mí nunca me daban cariño Jorge las personas. Nunca, o sea, nunca me decían, "Ahí te va." O sea, era siempre toda la atención a mi hermana, la herita, ¿sabes? Pero yo era la que siempre andaba acomidiéndome para que me dieran algo y con mi sonrisa de oreja a oreja, ¿sabes? Entonces, este, de esa manera era la de la que yo caía bien a la gente.

¿Te querías ir? Sí, sí, me quería ir. O sea, tú intuiste cuando llegó esta pareja, este matrimonio y tu mamá les dijo, "A la gerita o a la morenita es, se van a llevar a alguien." Sí, claro, porque tu mamá no te dijo nada por lo que estoy entendiendo. No, no, yo no sabía. Ellos llegaron y yo cuando ellos dicen eso, pues te digo que a mí me dio eso, el síndrome del impostor de que dije, "A mí a mí no me van a llevar, ¿verdad?" Pero yo estaba haciendo ahí puntos, me estaba riendo. Se van a llevar a la guarita. Sí, claro. Y yo riéndome y todo y haciendo, ¿sabes? como dije, ay, para que me lleven a mí, ¿sabes? Por dentro y este y bien emocionada porque yo quería irme con ellos. Yo decía, "Diosito santo, que me lleven, que me lleven, que me lleven y este y en eso, en es quiero preguntarte algo que me llama mucho la atención en esta historia. Tú lo intuías en ese momento era normal que en otras familias o en otras casas se llevara niños. ¿Ya lo habías visto? ¿Sabes qué, Jorge? Yo sí veía como que, ay, llévese a llévese a mi hija y se la dejo con tinas, ¿sabes? Era como que ahí se cómo, llévese a mi hija y ahí se la dejo con tinalgas como que para que si se porta mal le pegue, ¿sabes? Entonces, comadre, fíjese que no puedo ya este con tanta cría ahí se la dejo para que me la cuide un tiempo y luego me la trae, ¿sabes? Entonces era como en aquel tiempo, ¿sabes? Yo no sé si ahora, pero en aquel tiempo era como que aparte la gente como que se conocía y no era tan grande, ¿sabes? Entonces, pues fíjate que fíjate que mi mi abuelita Malia, mi mamá

Un hijo de esa persona y mi hijo, la verdad que lo amo. ¿Qué edad tiene tu hijo? 22 años, Jorge.

22 años es lo mejor que me ha pasado en la vida, mi hijo y es un hijo que hace la diferencia en este mundo. Mi hijo, ¿cómo es vivir violencia doméstica?

Ay, Jorge, pues imagínate, los gritos, ¿sabes? Imagínate gritos. Y yo ya vivía esos gritos con mi mamá, con mi papá y yo dije, yo no puedo permitir y volver a repetir esto, ¿sabes?

Sí. Entonces, imagínate ya empoderada, porque yo ya había leído a John Maswell, a Luis G, a Tony Rob, ya había leído un chorro de libros, entonces yo ya estaba empoderada, yo ya sabía cuál era el tono de violencia doméstica.

Sí, claro. Entonces, en cuanto yo empiezo a ver eso, Jorge, yo digo, yo no quiero esta vida para mi hijo, ¿sabes? Yo soy la única que ahorita toma la decisión de decir ya no más, ¿sabes? Entonces me acuerdo que me salí de Estados Unidos y Jorge tenía la cita de migración y me salí con mi hijo. A mí no me importó nada de eso.

De hecho, cuando yo pensaba casarme con un gringo, jamás me imaginaba el mentado sueño americano ni nada de eso. Porque yo, como yo soy buena para trabajar, donde quiera puedo trabajar. Porque mira, viví en Estados Unidos y ahorita estoy trabajando aquí, ¿sabes? Entonces yo digo que una persona que sabe trabajar donde quiera y que tiene las habilidades y los negocios que tienes tú también es importante.

Claro, pero hay que nada más saber, ¿sabes qué es lo más grave que viviste con él?

Ay, Jorge, cuando yo le pido el divorcio, sí, él me dijo que no me lo iba a dar, que no me lo iba a dar y se reía y me decía que no me lo iba a dar y yo le decía que no quería estar con él, ¿sabes? Y me lleva, Jorge, me acuerdo que me llevó a un baldío ya tarde y mi hijo estaba bebito recién nacido, se queda con mi suegra y ahí voy al baldío con él. Lógicamente tú sabes que en Estados Unidos sí o sí tienes que andar en coche.

Sí o sí. Entonces, me lleva a un baldío y me empieza, Jorge, a empezar a gritarme, a decirme cosas, que no me iba a dar el divorcio, que estaba loca, que este, que aparte si me quería ir, que me fuera, pero sin mi hijo, que porque mi hijo no, mi hijo no iba a estar con una mexicana, ¿sabes? Que mi hijo iba a estar con él porque él era americano y que él hacía casi casi me estaba diciendo como que yo valía menos por ser mexicana y él más por ser americano y él iba a tener como la custodia de mi hijo, ¿sabes?

Jorge, yo me acuerdo que yo empezaba a llorar y le gritaba, le decía, "¿Cómo crees que, o sea, cómo crees que me vas a quitar a mi hijo?" Dice, "Sí, porque tú te quieres ir, lógicamente en inglés, ¿no? Sí, porque tú te quieres ir y tú te vas, pero sin el niño, porque el niño aquí en Estados Unidos es ciudadano americano, aquí el niño se queda y tú te me vas." Y luego, Jorge, de repente se ponía como riéndose y gritándome y luego de repente sacó una navaja, Jorge, y me la ponía aquí.

No, hombre. Cuando me ponía aquí la navaja, Jorge, yo sentí que ya me mataba. Sí, yo dije, yo lloraba, Jorge, y le suplicaba, "No lo hagas, mi hijo me necesita, no lo hagas." Y él, "Sí, lo voy a hacer porque tú no mereces estar aquí y tú ya te tienes que ir." Y aparte me decía, "De todas maneras, tu familia ni siquiera se preocupa de ti. Aquí te voy a, ¿sabes? Aquí te voy a matar." Casi casi me decía, "Vágame, Dios." Y yo, Jorge, llorando y suplicándole, "No, mi hijo me necesita, está chiquito, mira que..." Y Jorge llorando literal. Yo ahorita, Jorge, te lo juro, ya no lloro porque he me he entrenado tanto para sanar todo eso que me dejó, ¿sabes? Porque no es nada fácil, Jorge, todo eso lo que me hizo él.

Eso no es lo peor. Ah, total que ya ahí cuando después de que me me hace así que me iba a matar y todo, este, yo le digo, "Ah, que no, le suplico y le grito de una de mil maneras que no que no lo hiciera y de repente me dice él riéndose, ¿sabes qué? Mejor no te voy a matar." Y se empieza a reír, Jorge, imagínate nada más, se empieza a reír y yo dije, "¿Qué onda con este?" ¿Sabes? O sea, de primero una cara y luego de repente me pone otra cara y luego ella dice solamente ángeles quieren. ¿Sabes como estoy bromeando? Es una broma. Y yo ahí mi mente, Jorge, empezó a trabajar al 1000 por hora. Mañana me voy con mi hijo y vámonos. Y vámonos. Y al día siguiente, Jorge, va, porque yo llegué y me acuerdo que le dije a su mamá que yo me iba a divorciar y me dijo que no, que él me amaba, que me quería y que al niño también, que por favor, que me lo suplicaba, que él no más estaba pasando un momento difícil, que lo entendiera, que bla bla bla. Y yo, Jorge, yo dije, "No puedo creer, yo me tengo que ir, yo no puedo estar aquí. ¿Sabes a dónde voy? Qué hijo, o sea, ¿cómo va a crecer mi hijo con eso? Yo ya no puedo volver a repetir la misma historia, ¿sabes? A lo mejor sí, económicamente, muy bien. Sí, pero violencia, yo ya no quería volver a pasar eso.

Al día siguiente, todos trabajando, agarro a mi bebé, vámonos. Me salgo a Mexicali, Jorge. Me salgo a Mexicali con mi hijo. No me importó los papeles ni nada. Ya tenía la cita y no me importó nada. Yo me salí con mi hijo. Pero fíjate que cuando yo le presté dinero a mi esposo, cuando yo me fui, vendí unas cosas y yo tenía bastante dinero. Entonces, como no tenía cuenta, se la doy a él. Cuando yo me salgo, le pido ese dinero, ya después, ¿sabes? Le pido el dinero que me debía.

Sí. Y me decía que no me lo iba a dar. Y en una de esas, lógicamente me encuentran, Jorge, en Mexicali y cuando me salgo me encuentran y me dice pues que les diera al niño, ¿sí? Y que me iban a dar el dinero.

Sí. Entonces, cuando me dicen eso, pues yo dije, "Con eso voy a poner ahorita un negocio rápido y salgo adelante porque yo quería divorciarme." Dije, "Me divorcio y ya me voy, me regreso a Guadalajara." Yo decía, ¿sabes? Entonces, en eso, Jorge, este, pues ándale, que me dicen que si les prestaba al niño, que al día siguiente me lo da, que al día siguiente me lo daban, que porque pues ya sabían ellos que una vez dándome el dinero, yo me iba a regresar para acá, para Guadalajara y que para ellos pues el único bebé en la familia querían tenerlo más.

Jorge, te lo juro por Dios que yo le creí porque dije, ella es mamá como yo, no me va a quitar a mi hijo, ¿sabes? Y se me hizo fácil prestárselos. Y al día siguiente, Jorge, como la canción, se dio la una, las dos, las tres y la cuatro y nada que llegaba mi hijo. Imagínate nada más yo llorando y no me contestaban los teléfonos. No me contestaban. Yo desesperada que me trajeran a mi hijo, no me contestaban y yo ya no podía pasar. Ahí voy a la línea y les digo, pues, que mi hijo se lo había llevado. "¿Quién se lo llevó, señora?" "Su papá." "Ah, pues no, no puede hacer nada porque es su papá." "No puede hacer nada porque es su papá." Y yo le digo, "A ver, ¿cómo? Pero es mi hijo, yo no puedo pasar." Y él se llevó a mi hijo. "Sí, pero es su papá." "¿Usted para qué se lo dio?"

Entonces, Jorge, yo me quedo ahí, ¿cómo? O sea, no me iban a ayudar ahí en la línea a regresarme a mi hijo. Lo que hago, Jorge, sí. Es que pues ya me voy y me voy con un abogado y me dice igual, "¿Por qué se lo soltó, señora? Si usted no tiene papeles, ¿por qué se lo soltó?" Jorge, ahí voy con otro abogado. Y me vuelve a decir lo mismo. "¿Por qué se lo soltó?" Y yo como Magdalena, llorando y llorando. Pues imagínate, mi hijo bebito, Jorge, lógicamente me necesitaba y no podía estar ahí. O sea, aunque yo sé que estaba bien cuidado, pero era mi hijo, Jorge, ¿sabes? Entonces, ah, ahí voy. Me pasé, Jorge, era como una era de puros abogados. Ahí voy con uno con otro y todos me decían lo mismo. "¿Por qué se lo soltó?" Sí, hasta que llegó con uno. Jorge, estaba joven ese abogado y llegó con ese abogado y me acuerdo, "¿No te acuerdas de los nesteles de los radios?"

Claro que me acuerdo. Entonces de repente su voz de él y empieza a decirme puras cosas y escucha el muchacho, el abogado, no manches. Y luego me dice así para que yo no dijera nada, pues para escucharlo él. Y mi esposo empieza a decirme un montón de cosas bien feas y él escuchando y me dijo todo y me decía que yo no dijera nada, que lo escuchara y escuchara. Y empieza a escucharlo, Jorge, y él diciendo pura barbaridad y media. Ya te imaginarás que que que yo era una mexicana, que bla bla bla bla bla, lo peor.

Ajá. Diciéndome palabras horribles y que sí, "¿Quieres el divorcio? You see, what happen, quieres el divorcio y ya sabes, sí." Ah, en inglés, pues no, pero yo estoy ahí. Entonces, ah, lo dejé que hablara así como me dijo el abogado. Terminó de hablar, Jorge, y ya como que ya se calmó y ya. Entonces me dice el abogado, "Yo tengo sus respuestas."

Sí. Y yo, "¿Qué? ¿Qué?" Y me dice, "Yo tengo sus respuestas para usted." Y me dice, y y yo le digo, "A ver, dígame porque ya estoy bien desesperada. Ya me dijeron todos que no puedo recuperar a mi hijo. Su esposo está obsesionado con usted. La única manera de usted recuperar a su hijo es regresando con él." [Música]

Imagínate, Jorge, regresar con la persona que casi me quería matar, que me quitó a mi hijo, que se estaba burlando de mí, todo y tenía que regresar con él para recuperar a mi hijo. Entonces, para mí, Jorge, de verdad que híjole, fue bien difícil porque imagínate después de vivir violencia doméstica, después de que me trató mal, después de que me gritaba.

Sí, sí. Después de que, o sea, me robó, o sea, me hizo un montón de cosas y luego regresar con él y hacerle creer que no había pasado nada. Eso era lo que me dijo el abogado que tenía que hacer.

¿Y qué hiciste? Imagínate nada más o era fingir y recuperar a mi hijo o no volverlo a ver. Entonces, pues lo que hice fue que, okay, él seguido me hablaba, el papá de mi hijo y una de esas, pues le dije, ¿sabes? Le dije que que yo estaba mal. "¿Sabes qué? Yo me di cuenta que yo estoy mal. Ah, quiero recuperar el matrimonio, quiero estar bien contigo, quiero recuperar a mi hijo, ¿sabes?" Entonces, imagínate nada más que él no me lo creía al principio. Me decía, me decía que yo que no más quería, ¿sabes? Yo lo que quería era el niño y que no que no me lo iba a dar y que bla bla bla. Y yo le decía, "De veras, no me creía, Jorge. Él pensaba que yo, bueno, pues sí estaba mintiendo, ¿verdad?, para recuperar a mi hijo, pero no me creía." Y yo yo quiero recuperar mi familia. Pues lo que me dijo el abogado que le dijera, pues yo actué, Jorge, como me dijo, ¿sabes?

Sí. Entonces, hm, yo le dije que yo solo quería recuperar mi matrimonio y que yo estaba mal, que yo este ah de repente ahora sí que me dio la loquera y que arranqué, pero que le pedía disculpas y que quería ayuda psicológica para poder otra vez continuar una relación de pareja bien, ¿sabes? Una familia y todo.

¿Y qué pasó? Y pues ven, le dije, vamos, vamos a salir, invítame, no sé, al cine, invítame, ¿sabes? Entonces, pues sí viene y me invita y me lo primero que me dice, "Ni creas, ni creas que me estás engañando. Yo sé que es tu intención conmigo."

Claro, el niño. Y yo le y yo le y yo le dije le dije, "No, de verdad que no estoy no estoy bromeando contigo. De verdad que no te estoy engañando. Quiero regresar contigo. Quiero tener una familia." Y okay, me dice, so vamos, Jorge, me lleva al cine, pasan los días, me está según sabes, conquistando, perdón, voy al psicólogo porque me dijo que quería ver que porque yo era la que estaba mal, ¿sabes? "Tú estás mal. Sí, ve al psicólogo para que iniciemos una familia bien los dos." Entonces, imagínate que iba al psicólogo, porque él tenía que ver prueba de que iba al psicólogo y y después pasan los días. Pero para eso, Jorge, yo ya voy a a denunciar como mexicana, voy a denunciar que yo viví violencia doméstica en Estados Unidos, que me sabes todo lo que quiso hacer conmigo, todo yo lo dije ahí y que él también intencionalmente se llevó a mi hijo sabiendo que yo no podía pasar, ¿sabes? Entonces, este, ¿recuperaste a tu hijo?

Sí. Qué valiente. Después, Jorge, después de sabes, estar varios días como si nada pasara con él. Sí, sí, sí. Recuperé a mi hijo y cuando lo recuperé, Jorge, en ese momento, no, en ese momento yo ya tenía dos amigas por ahí que les digo, "En cuanto vean un, no sé si se acuerdan los Vpers también que estaban un mensajito rápido y en cuanto vean que llega con mi hijo, rápido mándem a todas las las patrullas. Como 20 patrullas llegaron, Jorge." Y se lo llevan y y ya te imaginarás lo que me dijo cuando vio las patrullas.

Sí, claro. Imagínate nada más. O sea, me habló feo. Qué valentía. Después me acuerdo que me habla su mamá y me dice que por favor y y yo le dije, "¿Se acuerda lo que usted me hizo? ¿Se acuerda? Yo también soy mamá." Y usted no pensó en mí. Y a usted sabe, no le importó. Ahora está pasando lo que yo sentía. Lógicamente, Jorge, salió luego luego, ¿sabes? Salió luego luego y ya. Así yo me la pasé tiempo escondida con mi hijo, así me la pasé escondida, este, porque siempre tenía el miedo de que va a venir y me lo va a volver a se va se lo va a volver a llevar, ¿sabes? Entonces, pues ya yo hice mi vida este ah en Mexicali por un tiempo mientras me recuperaba de todo, divorcio, ¿sabes?, economía, este, a estudiar, prepararme. Como te digo, estudié en en México y estudié en Estados Unidos también porque ahí va, después arreglo papeles precisamente por la violencia doméstica, Jorge. ¿Sabes porque aparte ah me dicen que por qué no había ido a mi cita de migración? Entonces, pues yo les dije la verdad, Jorge, que en ese momento estaba viviendo violencia doméstica con mi esposo y que por eso no había ido, ¿sabes? Entonces, de esa manera, Jorge, fue que yo arreglé mis papeles. Ahora soy ciudadana americana, pero sabes, eh, de esa manera arreglé mis papeles. Después lo que hago es que este me voy con mi hijo a Estados Unidos a estudiar allá.

Imagínate desde cero, ¿no? El ISL, porque aparte allá todo es en inglés, o sea, vas a la escuela y olvídate el español, puro inglés, ¿sabes? Entonces ese era mi sueño. Yo ya sabía inglés, Jorge. Ya con él con con él había aprendido inglés, pero no ah no lo sabía leer, ¿sabes? No era fluido, ¿no? O sea, tenía como muchos todavía como no tenía bien el contexto del inglés, pero yo sentía que ella hablaba inglés. Cuando llego a la escuela me doy cuenta que no sabía, que no sabía hablar inglés. O sea, digo unas palabras sí, pero en realidad como es, ¿sabes? Pues no lo sabía. Entonces, y es el aprender, aprender desde el principio, o sea, no me hicieron válido nada de México.

Jorge, ¿por qué empezaste a dar conferencias y talleres? ¿Por qué hacer seminarios? ¿Por qué hacer estas capacitaciones?

Porque cuando yo empecé a a prepararme tanto y empecé a ver que cuando tú sanas, tú sanas y luchas por tus sueños, Jorge, por tus metas y este pues lograrlo todo. Y yo me siento tan bendecida por eso. Entonces yo dije, cuando yo, imagínate, cuando yo sea psicóloga, cuando ya empiece, ¿sabes? Ah, primero voy a dar todo lo que es ah pláticas y así y luego yo decía, "Y después voy a ayudar a muchas mujeres por todo el mundo."

Amén. Ajá. Entonces, así empezó Isabela Cisneros. Me acuerdo que un día yo me siempre me preparaba, Jorge, iba a seminarios, iba a congresos, a talleres y yo mis papás los mentores, que yo siempre mis libros y cuando iba con lo con las conferencias, ¿sabes? Yo decía, "Aquí es oro puro." Y yo sí les digo de verdad, si quieren hacer cambios en su vida, desreprogramarse para programarse y llegar a extremos, sí o sí, Jorge, la gente se tiene que preparar ir a estas conferencias, ir a seminarios, ir a congresos, ¿sabes? Entrenarse en el desarrollo personal. Entonces, así fue lo que hice yo, entrenarme, entrenarme, entrenarme, porque yo ya tenía claro que eso quería hacer.

¿Qué es Mujeres Iluminando Mujeres?

Fíjate, Jorge, que Mujeres Iluminando Mujeres primero empieza Isabela sola, ¿sabes? Porque me negaron, me dijeron que si no era famosa, pues mi hijita, no subes a la tarima. Entonces, imagínate, Jorge, que que cuando me dicen que no, ¿qué crees que hizo Isabela?

Pues creaste tus propias tarimas, tus propias oportunidades, lo que vienes haciendo desde chiquita, por eso dijiste escritos en la vida y en los negocios.

Exactamente. Entonces yo dije, "Ah, pues como no soy famosa y no me quieren subir, pues yo pongo mi propia tarima y yo invito a la gente a mis conferencias, ¿sabes?" Entonces empecé a hacerlo yo solita, Jorge, y gracias a Dios me fue muy bien, me ha ido muy bien. Pero después yo dije, "Tengo que darles más porque yo nada más estaba dando en ese tiempo, me acuerdo, Sana tu Vida, Alcanza tus Sueños." Un taller que también tengo un libro de esos. Sana tu vida, alcanza tus sueños, un taller y y yo decía, pero tengo que darles más, tengo que buscar una experta en negocios, tengo que buscar una experta en esto. Y quería como que cada una, Jorge, se enfocara en un tema. Entonces, yo en autoestima, ¿sabes? Yo en autoestima y otra en liderazgo, otra en ventas, otra en espiritualidad y así así nació Mujeres Iluminando Mujeres. Entonces ahora imagínate, Jorge, que pues ando por todo el mundo, donde Isabela no se queda quieta.

¿Qué sigue para ti, Jorge?

Ahorita mira, ahorita tengo una membresía, mira, tengo mi academia, tengo mi academia internacional de desarrollo humano para la mujer. En esa academia, Jorge, tengo varias escuelas. Sí, es una academia integral 360. Tengo este la escuela de autoestima, la escuela de venta, la escuela de liderazgo, la escuela de marketing, porque las enseñamos desde cero, Jorge, ¿sabes? Entonces yo siempre digo que la preparación es bien importante y en mi academia, Jorge, tienen todos ahora sí que el paso desde abajo de ahora sí que desde el punto A. Sí, todo les enseñamos y lógicamente de ahí ya las paso. Por ejemplo, ahorita tengo un taller del arte de el arte de hablar en público que estoy certificada por el doctor César Lozano y también pues lógicamente puedo darlo yo. Básico de básicos, Jorge, y luego ya las mando con el doctor, ¿sabes? Porque él está muy avanzado, una experiencia de más de 30 años, pues las mando con él, ¿sabes? Entonces, yo siempre soy de que me gusta compartir. Okay, ya yo hasta aquí te puedo ayudar. Ahora te mando con esta persona que es más experta y te va a llevar a otro nivel, ¿sabes?

Sí, sí, sí. Entonces, ah, aparte de eso, tengo mi membresía Claridad de Proyectos 2025, que es todos los martes, Jorge.

Sí. Ah, entonces pues ahí tengo a mis Mujeres Iluminando Mujeres que que pues las apoyo, ¿sabes?, con diferentes temas, pero principalmente, Jorge, que sanen, que sanen, porque cuando uno sana puede lograr lo que quiera.

Amén. Y pues tengo mi podcast en Mujeres Iluminando Mujeres. Este estuve con Margarita Pasos, fíjate, tuve en la tarima Margarita Pasos en uno de mis congresos en Playa del Carmen el año pasado. Ahorita tengo a Vilma Núñez y José Villalobos en una certificación, Jorge, de marketing de ventas digitales. Porque yo digo, o sea, siempre estoy pensando, "¿Qué más les doy? ¿Qué más? ¿Qué más? ¿Qué más les doy? ¿Qué me ayudó a mí a crecer?" Jorge, yo no sabía moverle nada tampoco al aparato cuando creé mi marca personal. Tú no sabes cuántas agencias yo les pagué y no más no. Y no más no. No más dinero y dinero y no te ayudan. Y si uno no sabe hasta que aprendiste qué qué dice un ciego otro. O sea, no milo, ¿sabes? Entonces yo dije, "No, yo tengo que también entrenarme en eso y también me entrené en marketing y me entrené en saber cómo era todo." Lógicamente no digo que lo sé todo, porque todos los días aprendo, ¿sabes? Y este, pero yo digo que siempre es importante, yo les digo a los empresarios, si es importante que sí este ustedes tengan el conocimiento qué hay detrás, ¿sí? No es porque ustedes lo van a hacer, pero ustedes saben cómo se hace y no les hacen lo que ellos quieren, sino ustedes deciden.

¿Sabes qué significa para ti? ¿Qué se te viene en la mente cuando escuchas 1 + 1 es igual a 3?

Unión, sororidad, esa esa conexión, ¿sabes? Entonces, cuando, Jorge, cuando yo te conocí en en Los Ángeles, California, por Margarita Paso, yo estaba en un VIP y yo escuché tu historia, ¿sabes? Y me conmovió mucho y y yo dije, "Yo un día voy a estar con Jorge Cerratos."

Mira, qué bonito, ¿sabes? Yo un día voy a estar con Jorge Cerratos porque él me va a entender porque él ha vivido cosas similares a mí.

Sí, te entiendo. No igual, pero sabes, sí, pero pero tenemos los contactos.

Sí. Entonces yo digo, ¿por qué Jorge está donde está? Porque también sabes, esa hambre que yo traigo también él es lo que lo mueve a él, ¿sabes? Entonces yo me estoy muy orgullosa de ti, Jorge, por todo lo que has logrado y todo lo que ayudas. Yo de ti admiro tu vida, admiro tu historia, admiro que la cuentes, admiro que le ayudes a las personas, que te atrevieras a contarla. No es fácil la primera vez.

Yo sé, yo sé que siempre quedan como detalles que uno no quiere soltar la primera vez. Yo lo entiendo muy bien.

Eh, me gusta cerrar siempre este episodio, Isabela, es una analogía. Si radio, televisión, todos los medios de comunicación te escuchan y tienes un minuto solamente, ¿cuál es tu mensaje para el mundo? ¿Qué compartirías?

Crean en ustedes. Crean en ustedes con toda su fuerza, aunque nadie crea, porque de mí, Jorge, mucha gente no me no ha creído. ¿Sabes esa persona que le dije? Súbeme al escenario, yo quiero compartir mi vida. No creyó en mí. Crean ustedes. Y luego de después me ve. ¿Sabes? Me gusta. Hay que creérsela.

Isabela, para las personas que no te conocen, que quieres saber más de tus libros, de tus programas, de tus eventos, lo que haces en inversiones, los negocios que tienen, que no hablamos de esa parte, para ver si le genera morbo a la gente y quiere que hagamos una segunda parte y quieran saber más de la parte de la estructuración, que quería sentarme mucho en el tema de la historia, cómo te pueden buscar, cómo apareces en redes sociales.

Bueno, mira, Jorge, este, mis libros todos los encuentran en Amazon. Sí, todos mis libros están ahí. Ah, mi podcast pues estoy en Spotify, en YouTube como Mujeres Iluminando Mujeres, en Instagram como Mujeres Iluminando Mujeres, en Facebook también como Mujeres Iluminando Mujeres y en mi página web isabelacisneros.net. Así me encuentran. Familia, pues acuérdense que compartir es bueno. Mándenle este episodio la mayor cantidad de personas que ustedes lo consideren prudente. Nos vemos en el siguiente episodio. Muchas, muchas gracias. Saludos. Gracias por apoyar tanto este proyecto. [Música] [Música]