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🌜La NOCHE ya no es SEGURA: El Cambio Radical en la Guerra de Ucrania 2025

Cosas Militares20:59

Transcription

El frente de Ucrania ya no es el mismo de hace 2 años. Todo ha cambiado mientras rusos y ucranianos tratan desesperadamente de adaptarse a esta nueva realidad, y quien no logra adaptarse a tiempo lo paga con su vida.

Pero hace dos años ya había drones FPV. Hace 2 años ya había municiones merodeadoras a mansalva. Hace 2 años ya había artillería para todos. Y hace 2 años ya conocíamos el dron Sagit 136, ¿no?

Por tanto, entonces surge una pregunta que es: ¿qué ha cambiado realmente?

Pero bueno, hm, esto es, digamos, como cuando pones a hervir el agua. Al principio solo vas sumando grados al agua: 30, 40, 50. Va subiendo la temperatura, pero no sucede nada. Luego empiezas a ver pequeñas burbujas hasta que finalmente el agua alcanza el punto de ebullición, 100ºC, y entonces lo líquido se transforma en gaseoso y la naturaleza del agua muta. Y eso es exactamente lo que ha sucedido en Ucrania. Acabamos de cruzar el punto de ebullición y eso ha transformado la naturaleza de la guerra, la naturaleza del frente tal y como lo conocíamos.

Y no es una cosa menor, porque ahora mismo estamos ante el tipo de guerra, el frente más letal que ha conocido la historia. Hay cosas antiintuitivas. Por ejemplo, ahora mismo caen en combate más artilleros y conductores logísticos que soldados en vanguardia. Ahora mismo, el ratio entre muertos y heridos se ha vuelto más drástico y las heridas graves que en el pasado habrían podido ser tratadas se han transformado en auténticas sentencias de muerte.

Por eso, en el vídeo de hoy nos vamos a adentrar en las entrañas de este nuevo tipo de frente. Vamos a conocer por qué es tan distinto, cómo es posible que alguien a 5, 10 km del frente tenga una probabilidad de ser destruido mayor que alguien que está a 1 km de la primera línea del frente. Esa es la gran clave que vamos a explorar en el vídeo de hoy.

Así que si queréis acompañarme en este apasionante y a la vez terrible vídeo, os invito a hacerlo. Bienvenidos a todos los que formáis parte de esta comunidad, interesada en los asuntos militares en español. Yo soy Yago Rodríguez y ahora, comencemos.

Desde que comenzó la guerra de Ucrania, ningún bando ha podido hacerse con la superioridad aérea para que sus máquinas puedan atacar las carreteras del adversario, lo que ha provocado que la única forma de atacar la logística enemiga sea la artillería. Y bueno, sí, ya sé que alguno me lo dirá: efectivamente, de forma local y ocasional, también podías infiltrar fuerzas especiales en la retaguardia enemiga para que atacaran dicha retaguardia. Las municiones merodeadoras, por su parte, ya existían, cierto, pero no eran tan numerosas. Y aunque los drones FPV ya estaban presentes en cantidad, sus radioenlaces eran vulnerables a los perturbadores de señal y no estaban diseñados para ir mucho más allá de 5 o 6 km en el mejor de los casos.

No obstante, es justo reconocer que ya estos cambios introdujeron un nuevo frente. Es cierto que ya el peligro en el frente no estaba en el primer kilómetro hasta los 3 km de profundidad, sino que empezó a haber un riesgo más real de 3 a [música] 6 km de profundidad. Pero esto todavía no marcaba el punto de ebullición. ¿Y por qué no marcaba el punto de ebullición? Porque aún no era una distancia tan grande, porque aún no era una distancia que se podía gestionar bien a pie y además no había tantos medios letales para destruir al que se aproximara a esa distancia. En otras palabras, el camión logístico aún podía acercarse a 3 km de la primera posición y esa posición se hacía un enlace, se acudía al camión, se obtenía lo que fuera, se caminaba 3 km y punto, se acabó. Con tanto, el frente era más o menos seguro dentro de lo que veo es un frente. Claro.

Sin embargo, a lo largo de 2024, paulatinamente, pero fundamentalmente a lo largo ya de 2025, esa franja no hizo más que crecer y crecer y crecer hasta convertir la guerra en un infierno. Antes, en 2022 o 2023, cuando querías interceptar a un camión recorriendo a toda velocidad una pista forestal, tenías que calcular la velocidad del vehículo y el tiempo de vuelo de tu proyectil de artillería, que a 20 km del cañón podía tardar 40 segundos o más en hacer blanco, a lo que cabía sumar una imprecisión probable de un proyectil de artillería de cerca de 60 m. En otras palabras, que si tú querías acertarle a un camión que viaja a 80 km/h, tenías que calcular 40 segundos, un minuto de vuelo del proyectil y una imprecisión de 60 m de cada proyectil. Por tanto, eso suponía que tenías que disparar un montón de proyectiles para intentar hacer blanco y lo más normal que era que no hicieras blanco. La realidad es que lo más normal era que el del camión, igual tras cinco o 10 viajes, lograras acertarle una vez, pero podía hacer bastantes viajes sin que le pasara nada.

[música]

Encontraste, amigos míos, y esta es la clave: la tasa de interdicción, que cómo suena, la tasa de interdicción se ha vuelto pues elevadísima. Cuando hemos empezado a alcanzar el punto de ebullición, probablemente fue en el verano de 2024, cuando para reaccionar al ataque ucraniano sobre Kursk, los rusos desplegaron una exótica arma: los drones FPV guiados por fibra óptica.

[música]

El dron de fibra óptica imitaba el diseño de los misiles antitanque filoguiados y lo adaptaba a los drones FPV para que fueran imposibles de inhibir, con la ventaja adicional de que con la fibra óptica la calidad de la imagen que recibe el piloto es tremenda. Y sí, los primeros drones filoguiados eran algo en depless. Su fibra óptica se tendía a romper con facilidad, tenían poquito alcance y apenas podían hacer giros bruscos, pero en muy pocos meses los han perfeccionado y son mucho más resistentes y maniobrables. Incluso pueden recibir algo de energía a través de ese cable. Poco a poco el diseño, como decimos, se fue haciendo más robusto. Los carretes de fibra óptica aumentaron de tamaño hasta albergar decenas de kilómetros de cable, algunos hasta 60 km.

Peor aún, la proliferación de aviones de ala fija para el reconocimiento y la aparición de cámaras infrarrojas made in China por precios de hasta 250 € provocaron que el enemigo tuviera ojos en todas partes. El abaratamiento de las cámaras infrarrojas fue cable porque provocaron que la segunda noche dejara de ser segura. Efectivamente, antiguamente había muy pocos drones suicida que llevaran cámaras térmicas, pues eran carísimas, hasta 5.000 €, sin embargo, a partir de 2024 su precio cae en picado, abriendo las puertas a lo que al fin por primera vez en la historia supone que la historia sea, ¿qué digo? Que la noche se ha vuelto igual de peligrosa que el día.

[risas]

Perdonad, eh, he dicho cable en vez de clave y madre mía. El punto de ebullición exacto de este fenómeno se alcanzó en febrero y marzo de 2025, cuando la unidad experimental Rubicón de Rusia pudo organizar una operación de interdicción de la retaguardia ucraniana en Kursk durante la retirada. Aquellos días, las imágenes de vehículos atacados durante la noche por los drones se hizo muy común. Es más, se dio la paradoja de que la noche y el invierno empezaron a ser más peligrosos que el verano o el día.

Y sí, ya lo sé. Toda la infantería de la OTAN se ha entrenado para combatir de noche y sacarle partido a sus medios de visión nocturna, que son superiores. Pero eso de que la noche es tu aliada está empezando a cambiar. En invierno y durante la noche, el contraste térmico del cuerpo humano y su entorno es tan grande que tu temperatura corporal se convierte en un árbol de Navidad lleno de luces, es decir, en algo muy fácil de ver a muchos kilómetros. En verano no tanto. En verano, si hace calor y usas bien tu ropa, puedes llegar a camuflarte térmicamente durante buena parte del día. Pero el punto es que básicamente el daño ya estaba hecho. Al tener una tecnología barata y asequible, su popularización fue rapidísima y de un plumazo has pasado de tener unas 8 horas de noche al día para hacer movimientos a tener 0 horas al día para hacer movimientos.

¿Qué te parece peor todavía? Esas cámaras infrarrojas tenían muchas [música] utilidades. Sí, se las podía montar en un dron camicace, pero también podían usarse para seguir a un soldado hasta su escondite, para solicitar fuego de artillería o directamente para mapear la red defensiva del enemigo y pedir el lanzamiento de bombas planeadoras sobre un punto de resistencia.

Por todo esto, hoy día los campos de batalla de Ucrania se encuentran recorridos de hilos translúcidos. Fíjate, de hecho, en esta curiosísima imagen. Eso que brilla contra luz son miles y miles de kilómetros de fibra óptica, mucha de la cual acaba atorando las ruedas de los coches y de los medios blindados, obligando a hacer paradas puntuales para cortarla.

Muy bien, pero entonces el ser humano se adapta, los ejércitos se adaptan en tiempo de guerra y por tanto la pregunta es: ¿cuál ha sido la respuesta a este nuevo escenario por parte de ambos ejércitos? Y la respuesta, evidentemente, ha sido adaptación. Adaptación al fuego y creatividad a por botones.

Allá por 2023 se introdujeron los primeros inhibidores de señal, que eran bastante eficaces. También aparecieron programas para interpretar la señal en abierto que los drones emitían, [música] lo que permitía ver lo que las cámaras de los drones veían a cualquier soldado. Pero muchas de estas medidas tenían serias carencias. Al fin y al cabo, al encender un perturbador de señal, las unidades de guerra electrónica enemiga podían triangular tu señal. Además, los tanques cargados con perturbadores se convertían en objetivos prioritarios para los misiles antitanque.

También empezaron a aparecer escopetas municionadas con cartuchos de caza, complomadas, eso sí, muy densas y útiles contra los drones. Poco a poco, además, también se empezó a entrenar al personal en identificar los distintos tipos de drones, sus sonidos y, por supuesto, en adiestrarse en ejercicios de ocultación y esquivado, porque sí, los drones, os aseguro, se pueden esquivar. Lo he hecho yo mismo. Es una actividad que no recomiendo porque como no logres esquivarlo, te puede matar del golpe. Ah, pero se puede hacer. Es más, las carreteras han empezado a cubrirse de redes masivas, similares a las de una portería de fútbol que sirve para dificultar los ataques de los drones.

Sin embargo, todas estas medidas han demostrado ser insuficientes por preservar el modo de hacer la guerra de 2023. Por tanto, han desembocado en esta nueva situación al superar ese punto de ebullición. El frente lineal sólido y monolítico, ¿no?, que que era perfectamente trazable incluso en los mapas. Ahora se ha vuelto básicamente poroso, gaseoso, flexible, casi casi postmoderno, podríamos decir.

El caso es que los ucranianos fueron los primeros en adaptarse. En 2024, la falta de infantería y los problemas de reclutamiento llevaron al Estado Mayor Ucraniano a dronizar el frente tanto como fuera posible, buscando de esta forma ahorrar tantas vidas como fuera posible. La primera consecuencia de esta idea era que ya no sería necesario guarnecer sucesivas líneas masivas de trincheras.

[música]

De ahora en adelante lo que harían es seguir construyendo posiciones, pero para escuadras y pelotones. Sin embargo, desaparecieron esas grandes trincheras para compañías o batallones enteros. Por tanto, el mix de Ucrania era: mira, meto drones, quito soldados del frente y los que queden, los dispersos en posiciones, pues menos obvias. No es que las trincheras tradicionales no sean útiles, sí lo eran y mucho de hecho, pero el tiempo y los medios de ingeniería que consumían ya no merecían tanto la pena. Era mejor emplear ese mismo tiempo en acondicionar una serie de posiciones para la logística, para los equipos de pilotos de drones, para la artillería, para los talleres de reparación y dedicar menos recursos a la primera línea para la infantería. Básicamente que habiendo tenido más recursos para construir trincheras para la labor de castramentación y fortificación, si hubieran construido trincheras más grandes, también es posible, eh, no hay que descartarlo.

Ante este contexto, luchar contra los pilotos de drones se ha convertido en prioridad. Y en el proceso de encontrar a los equipos de drones, es decir, en el proceso de hacer misiones contra dron, a menudo se encuentran muchas otras cosas que están peor escondidas que esos pilotos, como los puestos de mando, los almacenes logísticos, los sistemas antiaéreos o las posiciones de artillería. Es decir, que estos últimos trabajos que históricamente eran seguros, que se están volviendo más peligrosos que los de la infantería tradicional, sobre todo en contextos defensivos.

Es que esto, la verdad, da da mucho que pensar. A ver cómo explico. Vamos a ver. Ahora mismo es fácil que detectes tres trincheras y que solo en una de ellas, como mucho, haya personal enemigo defendiéndolo. El grueso son posiciones falsas o abandonadas. Además, ese personal a menudo se esconde en los abrigos a 10 m de profundidad. Es más, a menudo se esconden bajo las ruinas de las casas en sus sótanos y el acceso a las posiciones está totalmente oculto. De hecho, es que en muchos asaltos de la infantería se topan con posiciones cerradas a calicanto, al punto de que los atacantes no saben dónde está la entrada. O es decir, tú ves una especie de edificio, sabes que hay rusos, sabes que están ahí metidos, pero no sabes cuál es la entrada, no se intuye para nada.

Entonces, el soldado actual apenas sale a superficie, apenas da señales de vida y solo dispara puntualmente cuando se aproxima infantería enemiga. E incluso cuando decide disparar, añade silenciadores o bocachas apagallamas al cañón del fusil con el fin de evitar delatar su posición. O sea, que detectar a la infantería y atacarla se ha vuelto bastante difícil, porque es que no dan señales de vida, se han vuelto auténticos topos. Piensa en contraste con los artilleros disparando sus enormes cañones que emiten un fogonazo masivo, levantan polvo, o piensa en los logísticos que conducen camiones por una carretera, o incluso en los sanitarios que vacunan heridos. Ahora mismo esta gente está mucho más expuesta que un infante escondido en su abrigo bajo la trinchera.

Y ahora, imagínate que te hieren de gravedad. Imagínate que un fragmento de metralla te impacta por la parte del cuerpo que no te cubre el chaleco antibalas.

[música]

El concepto médico típico que se manejaba hasta ahora era el de la Golden Hour, u hora dorada. La idea era que si te evacúan en menos de una hora, la tasa de supervivencia aumenta mucho, incluso para heridos graves. Pero claro, ante estas circunstancias en las que el hospital de campaña más cercano está a 30 km, ¿cómo lo haces? Ahora mismo, si tienes una herida leve, lo que te toca es autoevacuarte, o sea, andar tú solo 20 km. Pero eso evidentemente es imposible para un herido grave. Si tienes suerte, se organizará una evacuación en combate y un equipo médico en un coche blindado de tipo MAP se coordinará con tu pelotón para alcanzar un punto de reunión, transferirte al MAP, la vida. Y si no tienes suerte, que es más normal, tendrás que aguantar muchas más horas malherido y rezar mucho por no morir en ese periodo.

Eso es lo que explica que antes la tasa habitual de muertos heridos fuese de 1 a 2,5, es decir, que por cada fallecido tenías 2,5 heridos, y que ahora probablemente esa tasa se ha podido reducir a 1 a 1,5. En otras palabras, el campo de batalla se ha vuelto mucho más letal porque las probabilidades de supervivencia de los heridos graves han caído en picado. Y ojo, porque esto afecta también a la tasa de reposición. Un herido grave dentro de 6 meses podía ser un soldado ya operativo, pero eso hoy se ha acabado porque un herido grave al final es un muerto.

Y es que en el nuevo campo de batalla lo viejo y lo nuevo se han conjurado para hacer el ataque, pero también la defensa, un verdadero suplicio, porque sí, donde no llegan los drones, por ejemplo, a los bosques o a las hileras de árboles en las que les resulta difícil meterse, entonces es donde entra la artillería tradicional.

[música]

Que sigue siendo clave. Artillería que tira abajo las redes que protegen las carreteras y que desbroza los bosques para crear pasillos por los que sí se infiltran los drones. Y si la artillería no es suficiente por el espesor de las fortificaciones, prepárate para una lluvia de explosivos de bombas planeadoras de 250 a 3.000 kg, cuyo uso se concentra en apoyar los ejes de avance del ejército ruso y que son responsables de allanar los avances por tierras arrasándolo todo a su paso.

¿Y cuál es la respuesta más importante a este nuevo campo de batalla? Bueno, pues hay muchas, pero la más importante es esta: al fin están empezando a llegar en cantidad. Al fin empieza su era. UGV son las siglas de vehículo terrestre no tripulado, es decir, de dron terrestre. Aunque su nivel de automatización aún es primitivo en comparación con los drones aéreos y aunque los UGV necesiten un conductor humano, su bajo coste y su estadio tecnológico ya los hacen aptos para la guerra moderna y su uso está creciendo a marchas forzadas.

La mayor parte de sus funciones ahora mismo son logísticas para transportar pertrechos en los últimos kilómetros del frente, lo que se conoce como logística de última milla. Los más grandes incluso pueden llevar cerca de 400 kg de carga y los más pequeños apenas unas decenas, pero suficientes para abastecer posiciones remotas. No obstante, su uso para evacuar heridos también está creciendo mucho. Es cierto que los UGV son vulnerables a los drones aéreos, pero su coste y bajas, pues la verdad son muchísimo más asumibles. También es cierto que son vehículos torpes que por su tamaño y diseño tienen muchos problemas para desplazarse fuera de pista o en campos batidos por la artillería y llenos de cráteres. También es cierto que todavía hay pocos conductores bien instruidos en su uso y que las rutas deben ser muy bien estudiadas para evitar que el dron termine atascado. Y pese a todo ello, cada vez se apuestan más por los UGV.

En cuanto al rol de combatir o de hacer funciones portadrón, pues todavía son anecdóticas. Portar drones aéreos en drones terrestres aún no es normal. Y aunque hay algunos drones que ya están armados, su uso en combate ha sido ante todo experimental o en escenarios anecdóticos, [música] pero va más, ojo. Y rápido. De hecho, como veis en este metraje, noviembre del 25, se documentó el primer enfrentamiento letal en el que estos drones batieron a varios soldados rusos. Se cree que el UGV se usaba para vigilar una encrucijada de día y por la noche los soldados ucranianos lo recuperaban, cargaban baterías o combustible, calibraban su arma y lo municionaban de nuevo. Pero como os digo, esto todavía es anecdótico.

Finalmente, el uso más tradicional de los UGV se ha mantenido. Sí, me refiero a las operaciones de demolición cuando se carga el dron terrestre de explosivos. Este formato ya era típico en la Segunda Guerra Mundial con el dron Goliat, que aún mantiene el récord del dron más fabricado de la historia. Y aún se trata de un uso de nicho, ojo, en operaciones de demolición ejecutadas por los zapadores. Lo cierto es que en Ucrania, además, se ha observado que para volar líneas de obstáculos o posiciones bien defendidas también son útiles.

Así que eso ha sido todo por mi parte. ¿Qué os ha parecido? ¿Qué futuro le veis al frente en lugares como Ucrania? Os leo. Y como siempre, muchísimas gracias a todos por estar ahí y hasta otra. Ciao. Ciao.