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Es un día de incertidumbre financiera global, y tal vez podría pasar a la historia como el lunes negro. Y es que, tras la turbulencia de la semana pasada, este lunes se han registrado nuevas e importantísimas caídas en las bolsas de Tokio, Hong Kong y Frankfurt; y no hablemos ni siquiera de Wall Street. Los temores de una recesión a gran escala aumentaron luego de que China respondiera de forma recíproca a los aranceles del 34% impuestos por Estados Unidos. Por parte de Europa se espera una decisión similar, y así esta guerra comercial entraría en una etapa de consecuencias francamente impredecibles.
Al origen de esta crisis, recordemos, se encuentra la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de aplicar aranceles a prácticamente todos los países del mundo. Ayer, un periodista le preguntó a Trump si, al firmar esa orden ejecutiva, buscaba que se cayeran los mercados internacionales, y esto fue lo que dijo: vamos a escucharlo. “Creo que tu pregunta es estúpida. No estoy buscando que nada se derrumbe, pero a veces tienes que tomar medicina para curar algo, y nosotros tenemos una situación terrible; hemos sido muy maltratados por otros países”.
Soy Johan Ramírez. Bienvenidos al programa “Hoy en la actualidad en análisis”. Estaremos conversando sobre este tema, este lunes negro que mantiene en vilo a los mercados del mundo. Y para eso estaré conversando con quien viene allí, a mi colega Ezequiel Daray. Él es corresponsal bursátil de Doy Chevele, que sigue de cerca los acontecimientos de la bolsa de Frankfurt. Ezequiel, un gusto saludarte. A ver, ¿cómo estás? Espero que estés mejor que los mercados en el día de hoy.
Ezequiel: Sí, sí, mejor que los mercados, y riéndome un poco de las palabras de de Trump, que todos los días nos da de comer, ¿no?
Así es, todos los días nos da de comer y sigue negando, eh Ezequiel, las consecuencias de esa decisión que tomó la semana pasada. Yo leí esta mañana que muchos expertos están anunciando que hoy será un lunes negro, y lo comparan con lo ocurrido en 1987, cuando los mercados cayeron abruptamente, provocando grandes pérdidas en todo el mundo. Ezequiel, ¿es posible que estemos realmente pasando un lunes negro de proporciones casi similares a eso que ocurrió, que ocurrió hace eh casi 40 años?
Bueno, aquello fue una caída del 20% en un día. No, no veo que eso esté pasando ahora, pero sí estamos viendo una caída pronunciada. Lo que sí espero es que la reacción de las autoridades monetarias, en concreto de la Fed –ahora están todos los ojos puestos en Jerón Powell– no sea parecida a la que tomó un joven Alan Greenspan en 1987, cuando hacía muy poquito que se había hecho cargo de la Reserva Federal, que fue la de, con el temor de repetir lo que muchos consideran errores del crash del 29, de la gran depresión de 1930 en adelante, de salir rápidamente a aflojar la política monetaria, darle liquidez a los bancos, bajar tipos de interés. Y digo espero que no lo haga. En aquel momento, pasamos –o pasó el mundo, Estados Unidos– de una inflación de menos del 2% en 1987 y estaba al 5 o 6% poco más tarde. En este momento estamos con algunas cosas similares, algunos eventos similares a los de 1987, pero con una gran diferencia: la Fed no tiene ni cerca, ni de cerca, controlada la inflación, que sigue, por ejemplo, mucho más alta en los Estados Unidos que en Europa. Pero recordemos una cosa muy importante: la FED, a diferencia del Banco Central Europeo, tiene un doble mandato. Para el Banco Central Europeo es solamente la estabilidad de la moneda, mantener baja la inflación; para la FED es esto más el mercado laboral, es decir, son dos mandatos que están contrapuestos. Porque si se cae el mercado laboral tendría que relajar la política monetaria para incentivar la economía; si relaja la política monetaria, sube la inflación, y después la tendría que endurecer. Está en una, está en una posición muy compleja, con lo cual ahora están puestas todas las miradas en ellos. Y además porque Donald Trump, ni lerdo ni perezoso, con el dato de de mercado que tuvimos del mercado laboral que tuvimos la semana pasada, salió a decirle a Jeron Powell: “Este es un gran momento para reducir tasas de interés”. Yo creo que si eso ocurre sería un gran, un gran error, y terminaríamos provocando, o terminaría generando una verdadera presión inflacionaria con un mercado que ya está con demasiadas, demasiados motores prendidos que tienden a fogonear la inflación.
Ezequiel, y con todo este panorama que tú nos estás allí planteando, ¿cómo es que Donald Trump sigue defendiendo su decisión de haber impuesto aranceles a prácticamente todos los países del mundo? ¿Qué lectura le está dando a esta reacción de los mercados?
Bueno, lo de Donald Trump… yo he escuchado muchos análisis de que si esto lo hace, como le preguntaban en el Air Force One, esto lo hace para tirar abajo los mercados. ¿Por qué? Porque hay muchos analistas que dicen: “Lo está haciendo para obligar a la Fed a bajar tasas de interés”. Porque Estados Unidos –y este es un punto clave– tiene que refinanciar en los próximos meses 9 billones, trillones para ellos, de deuda que se vencen en el corto plazo. No solo tiene que pagar una abultada cuenta de intereses que ya ha superado incluso el gasto en defensa, sino que tiene que refinanciar capital, y obviamente con menos tasa de interés lo podría refinanciar a menor tasa, a menor costo. Pero la verdad, haciendo un análisis de Trump, viendo sus entrevistas –no ahora, no el año pasado, ni siquiera en su primera presidencia, sino mucho más atrás– hay muchas entrevistas que han salido en YouTube en el último tiempo mostrando cómo él hace muchos años hablaba de esto, de que el mundo se estaba aprovechando de Estados Unidos, de que había que tener una política arancelaria mucho más fuerte. Con lo cual, evidentemente él cree en esta medicina. La realidad es que no hay ningún sustento económico para respaldar esto; o sea, lo que cree Trump no tiene nada que ver con lo que muestra la evidencia económica. Un país, cuando gasta más de lo que tiene, cuando consume de más –lo está haciendo el sector privado y lo está haciendo el sector público– con un elevado déficit, un elevado endeudamiento, no le alcanza su producción nacional para abastecer ese consumo, y obviamente tiene que salir a consumir al mundo. Va a tener déficit con el resto del mundo; este déficit lo financia con las enormes entradas de capitales, porque el mundo invierte en los Estados Unidos, compra bonos del tesoro americano, usa el dólar como reserva de valor. Pero el déficit comercial es inherente a una sociedad, a una economía que vive por encima de sus posibilidades, y no lo va a solucionar con aranceles, con aranceles; simplemente lo que va a hacer, o lo que creo que también está tratando de hacer, el cobrando al consumidor estadounidense, tal vez para que deje de gastar, tal vez para reducir ese déficit y para empezar a recaudar más dinero para esto que decíamos, para refinanciar la enorme cantidad de deuda que le vence a los Estados Unidos.
Ezequiel, y ante esta coyuntura que tú también nos estás describiendo, ¿se puede prever hasta cuándo puede durar entonces esta espiral negativa de los mercados? ¿Hasta cuándo van a caer, o qué podría frenar este desplome?
Bueno, hay muchas cosas que podrían frenar este desplome. En el corto plazo, darle un anabólico sería decir: “Bueno, vamos a relajar la política monetaria en Europa, en en los Estados Unidos para evitar que el mercado entre en recesión”. Otra forma sería también que se sienten Estados Unidos y Europa y terminen acordando una baja de aranceles. Eso sería una receta mucho más positiva. Pues, ¿cuál es el el punto acá? El mercado, a diferencia de 1987, estaba empujando. Estados Unidos está creciendo, China está creciendo, y se encamina hacia una recesión. El problema es que desde hace un tiempo, unas décadas, las autoridades es como que se han negado a que la economía tenga recesiones, y te quiero poner un paralelo con la medicina. La recesión en la economía, si bien es malo para la gente que se que pierde su trabajo o una empresa que tiene que cerrar, pero las las recesiones son necesarias para limpiar problemas. Por ejemplo, es como si el el cuerpo humano estuviera todo el tiempo despierto y trabajando, trabajando, trabajando, y de repente necesita dormir. ¿Por qué necesita dormir? Porque cuando duerme libera toxinas, recupera células. Entonces, dormir es algo natural para el cuerpo. Ahora, ¿qué están haciendo las autoridades monetarias, los gobiernos? En cuanto se quiere quedar dormido el cuerpo, le damos bebidas energizantes, le damos pastillas para que siga, para que siga, para que siga. Y esto no es natural. No, con lo que quiero decir, no es no sería malo, ¿no?, que caiga en la economía una depresión, pero que caiga en una leve recesión que termine corrigiendo precios, que termine corrigiendo por ahí también los precios de las tecnológicas en los Estados Unidos que están cotizando a múltiplos que muchos estiman que están sobreevaluados. Bueno, esto no es normal. La gran pregunta acá, para decir cuánto va a durar, es: ¿Van a dejar que esto ocurra? ¿Van a dejar que el cuerpo se ponga a dormir un poco para recuperarse, o le van a dar un anabólico para que se recupere más rápidamente y después pague consecuencias mucho más grandes en el futuro? Bueno, esto es lo que todavía no sabemos. Claro, el problema es que detrás de esas correcciones que que provocaría la recesión que tú nos mencionas, pues hay gente, hay familias, ¿no?, gente que se queda sin empleo, y ese es el gran problema también. Alguien me decía justamente hablando de esto, Ezequiel, esta semana alguien me decía que esta crisis afecta a los mercados, a las bolsas del mundo entero, pero que si uno no tiene inversiones, eso entonces no le ataña a uno. Explícanos por favor, Ezequiel, por qué eso no es así, y por qué inversionistas o no inversionistas verán las consecuencias de este terremoto financiero.
Bueno, primero déjame decirte obviamente que hay gente que va a sufrir la recesión, también hay gente que sufre la inflación, que es la es la contrapartida; o sea, cuando la cosa está mal, la salida duele. Entonces hay que ver a qué dolor nos queremos enfrentar. Y lo que lo que seguramente te querían decir es que hay economías más abiertas, economías que tienen mercados de capitales mucho más grandes como los Estados Unidos, como Asia, incluso no tanto Europa, porque no tiene un mercado de capitales unificados, tiene bolsas importantes como el DAX. Entonces este tipo de economías están mucho más expuestos que, por ejemplo, no sé, una economía sudamericana, en donde el mercado de capitales es mucho más pequeño, en donde no está tan interconectado con el mundo, y en donde hasta alguna e algún terremoto comercial le podría beneficiar. Porque, por ejemplo, si China deja de comprarle granos o bienes agropecuarios a los Estados Unidos, bueno, en algún lado los va a tener que comprar, y esto puede estar, esto puede beneficiar indirectamente a los mercados latinoamericanos. Yo no creo que los mercados latinoamericanos, si bien están cayendo, si bien estamos viendo caídas en bonos porque está se está sacudiendo el mundo, pero obviamente esto le pega mucho más a aquellos en donde hay mucho más flujo de capital, en donde hay mucho más movimiento, como es los Estados Unidos, las bolsas asiáticas o Europa. Y decías: caen entonces los bonos, caen las acciones, cae la bolsa, y también están cayendo, Ezequiel, las criptomonedas. El Bitcoin perdió este fin de semana más de 5.000 €, hoy en las primeras horas de este lunes ya había perdido otros 3.000. ¿Por qué también estos valores digitales se están viendo afectados por la crisis financiera? Porque no dejan de ser un activo financiero que con el tiempo se ha transformado en una especie de reserva de valor que muchos equiparan con el oro, pero mucho más especulativo y con inversores que manejan cantidades, o sea, está mucho más atomizado y manejan cantidades mucho más pequeñas. Un economista me decía: “Si tienes 500$ en el mercado no te puedes hacer rico, pero con las con las criptomonedas sí, porque las criptomonedas pueden tienen la capacidad de subir y bajar mucho, es un mercado mucho más volátil”. Entonces, en un momento de pánico, en un momento en el que muchos optan por la liquidez –de hecho, grandes inversores como Warren Buffett está optando por tener mucho más liquidez en su cartera– el inversor pequeño, el inversor poco sofisticado que tenía, como te digo, 500$, obviamente que se asusta y vende. Yo de todas formas creo que si miramos el largo plazo, o sea, el mercado en la historia tiene un montón de subidas, bajadas, correcciones, pero los inversores de largo plazo, los que compran y esperan, saben que esto se va a recuperar porque las empresas son resilientes, las empresas se van a acomodar al nuevo escenario. Hoy estamos viendo el peor de los escenarios para el inversor, el peor de los escenarios para una empresa, que es la incertidumbre. Siempre decimos: un inversor se puede acomodar a un escenario bueno, se puede acomodar a un escenario malo, porque hay formas de defenderse y de obtener beneficios en un escenario malo. A lo que nadie se puede acomodar es a un escenario incierto, y no hay momento más incierto que el actual, porque inclusive esta guerra arancelaria… hay quienes dicen: “Esto es para reindustrializar Estados Unidos”, y otros te dicen: “Esto es para negociar”, y probablemente pasado mañana se sienten Fonden y Scott Bes o o Donald Trump y terminen acordando algo y esto cambie, y probablemente Europa decida bajar aranceles. O sea, esto es un escenario total de incertidumbre, y la incertidumbre, como te digo, para para los mercados es lo peor que hay.
Y tú lo decías, Ezequiel, históricamente los mercados así se comportan, suben y bajan en permanencia. Si ese es el caso, ¿hasta qué punto entonces la caída de estos mercados que estamos viendo ahora mismo es parte de un efecto psicológico de los de los inversionistas? Te lo pregunto por esto que llaman la la profecía autocumplida, que se llama en sociología, en economía también, es decir, el mercado cae, los inversionistas tienen miedo, sacan su dinero, y eso hace que el mercado siga cayendo, siguen sacando dinero, y entonces el ciclo se repite hasta el colapso total. ¿En qué medida esto es un daño autoinducido, o consecuencia, como señalan como señalan algunos, de la peor decisión en la historia de la economía moderna por parte de Donald Trump?
Bueno, lo que hay que tener también es que los mercados financieros no están siempre conectados a la a la economía real. Muchas veces en malas situaciones económicas lo hemos visto en Europa; Alemania se encamina al tercer año de crisis y el DAX hasta la semana pasada estaba en récord histórico, cosa que para muchos es difícil de entender. Pero los mercados se mueven con otra lógica. Al mercado, por ejemplo, si mañana viene la Fed y dice: “Voy a hacer un recorte extraordinario de tasas”, esto significa dinero más barato, más dinero para invertir; esto haría subir los mercados. Por eso te digo: sería una solución rápida, pero muy mala, porque eso provocaría en el en el mediano plazo mucho más inflación, pero eso no es lo que le importa al mercado, no es lo que le importa al inversor. De hecho, estuvimos viendo que en la jornada en la que cae absolutamente todo, lo que menos cae, hasta tiene algunas subidas, es el bono de los Estados Unidos, porque están pensando, o o qué cree el inversor: la Fed va a reducir tasas, esto va a beneficiar la renegociación de la deuda de los Estados Unidos, entonces la deuda de los Estados Unidos tiene un mejor perfil, y nos vamos a ubicar ahí. Además, es hasta ahora el activo más seguro del mundo. Por eso yo no no relacionaría tanto el problema en la economía real que ha causado Donald Trump con estos aranceles inexplicables y con y con montos de aranceles o ya los porcentajes y la forma de calcularlo que es absolutamente inexplicable, primitiva y poco profesional. Eso va a provocar una gran caída en la economía real. Ahora, ¿qué vaya a pasar con los mercados financieros? Puede ir por otro camino completamente distinto. De momento está cayendo porque el escenario al inversor le asusta, pero cualquier noticia, como pueda ser relajación de la política monetaria –que no sería bueno para la economía real– al inversor le va a gustar, y los mercados van a rebotar. Y tal vez por eso precisamente Donald Trump –lo leía antes de entrar aquí al estudio, Ezequiel– ha pedido a la Fed justamente que recorte las tasas de interés.
A Trump también le preguntaron por Europa este fin de semana. Vamos a escuchar lo que dijo para que luego hablemos entonces de lo que está pasando en esta parte del mundo. “El problema es que Europa hizo una fortuna con nosotros. Europa también ha tenido un tremendo superávit con Estados Unidos. Europa nos ha tratado en una menor escala, pero nos ha tratado muy… Europa nos ha tratado muy mal”, dice Donald Trump. Y por eso, aranceles del 25% para el bloque europeo. Ezequiel, y este fin de semana decía Elon Musk, distanciándose un poco de esas políticas, hablaba de crear una zona de libre comercio entre Estados Unidos y Europa, una zona de cero aranceles. ¿Podría ser esto un indicio de un cambio de rumbo, al menos en alguna parte de los asesores de Trump?
Sería el mejor de los escenarios. Yo lo decía en una de las conexiones de la bolsa de Frankfurt la semana pasada: si todo este terremoto termina generando libre comercio entre Europa y los Estados Unidos, que el comercio intraeuropa entre los propios socios se termine desbloqueando, bueno, habremos pasado luego de un terremoto a un escenario mucho mejor. De momento no lo veo, no lo veo en Trump por la labor de volver sobre sus pasos, ni ni cuánto pueda negociar Europa. Yo creo que ese sería, como te digo, sería la mejor respuesta, pero también parte de un diagnóstico equivocado de Donald Trump de decir: “Europa se ha estado aprovechando de los Estados Unidos”. Para empezar, que él está considerando solamente la la parte de bienes, porque en el en la cuenta servicios, por por las grandes tecnologías que tiene Estados Unidos, Europa tiene un gran déficit con los Estados Unidos. Cuando sumamos los dos, el superávit está a favor de Europa, pero es mucho más pequeño. Y en el comercio no es que uno se aproveche de otro, y esto lo decía Paul Kookman, o creo que lo escribía casi haciéndole la broma a Trump: es como que yo vaya al supermercado y le diga: “El supermercado se está aprovechando de mí, y tengo un gran déficit con el supermercado, así que le quiero poner una al supermercado, porque yo le pongo dinero y ellos no me pagan”. No, el supermercado no se está aprovechando de mí, yo le estoy intercambiando mi dinero por su producto; ellos necesitan mi dinero, yo necesito su producto. Eso se llama intercambio comercial, y al final del intercambio voluntario las dos partes están mejor, porque si si no yo no iría al supermercado, ni ellos me estarían vendiendo el producto. Bueno, Europa no se estuvo aprovechando, no se está aprovechando de los Estados Unidos; Europa le brinda bienes y servicios a los Estados Unidos que los Estados Unidos no pueden conseguir en otro lugar, o de la misma calidad y al mismo precio. Y por eso es un intercambio voluntario. Pero bueno, esta concepción de Trump, que muchos intentan ver cuál es la segunda intención o qué está tratando… yo lamentable, lamentablemente creo que él piensa así, y escuchándolo, siempre dijo lo mismo. A mi forma de verlo, y la de muchos economistas, siempre estuvo equivocado. Lo que pasa que ahora tiene la suma del poder.
Tú decías que el mejor escenario sería que Estados Unidos y Europa crearan una zona de libre comercio, aranceles cero entre ambas partes del del mundo, pero en realidad eso es eso no es lo que se está escuchando aquí en Europa, Ezequiel, sino todo lo contrario. A esta decisión de Trump de aplicar el 25% de aranceles al bloque comunitario, los líderes europeos están también proponiendo una respuesta recíproca, una retalación que sea contundente y proporcional con lo que ha hecho Donald Trump. Ahora, ¿se atreverá la Unión Europea a golpear de vuelta, entrando entonces en una guerra comercial que, como decíamos, podría ser de consecuencias impredecibles, sabiendo cómo eso podría seguir los mercados, o entonces va a Europa dar un paso al costado y decir y aceptar entonces esos aranceles sin responder de forma recíproca?
Yo creo que primero intentarán negociar, y espero que que esto surja, o o la solución surja de una negociación. Porque si hablamos de que los aranceles de Trump son un impuesto para el consumidor estadounidense para que deje de gastar, los aranceles recíprocos que imponga Europa van a ser un impuesto para todos los que vivimos aquí en Europa, que a diferencia de Estados Unidos ya estamos en recesión. Alemania está en una profunda recesión; lo calculaba Christine Lagard en en un informe, una de las presentaciones del Banco Central Europeo. Si Europa responde podría perder hasta 0,8 puntos del producto. Si a una economía que ya está en recesión todavía le quitamos 0,8 puntos del producto, bueno, vamos a ver muchos más cierres de empresas y y y mucho más despidos de trabajadores. Por lo que espero que la solución, la mejor solución, sería una solución negociada. Europa no le aplica grandes aranceles a los Estados Unidos. Ese 39% que calcularon es un cálculo de tomar las el déficit comercial dividido las importaciones, y da eso, pero eso no es así. El el arancel máximo que Europa le aplica a los Estados Unidos es del 10% en el caso de la industria automotriz. A mi juicio, un arancel ridículo, porque no la la industria automotriz estadounidense no compite con la de con la europea, y no habría una lluvia de autos estadounidenses o o fabricados en Estados Unidos si le quitaran ese arancel. Lo que tiene Europa es una serie de barreras para arancelarias, una serie de reglas, pero son reglas que también les aplica a las empresas europeas. Sí, tal vez es discutible el hecho de que le carguen el impuesto al valor agregado a todos los productos importados con la presunción de que no se lo cobran el país de origen, entonces se lo cobran aquí para equiparar con la situación europea. Eso es discutible, y es algo que tal vez se podría poner en la mesa de negociación, pero después no hay grandes aranceles. Y atención, siempre se habla… nadie puede vivir sin Estados Unidos en Europa. Si en Estados Unidos se cae… a ver, sí es el primer principal socio comercial, representa el 16% de sus exportaciones, pero también Europa, con 450 millones de habitantes, es el principal mercado comercial de los Estados Unidos, representa también el 16%, o casualidad, de las exportaciones de los Estados Unidos, y representa, por ejemplo, el 30% de la facturación de las grandes tecnológicas de Estados Unidos en el mundo. Por eso una posibilidad de retaliación que podría aplicar Europa sería justamente ir a esa cuenta de servicios, esa cuenta de las tecnológicas, porque saben que ahí realmente le dolería a Estados Unidos. Claro, pero entonces ahí entra hay una gran contradicción, porque si está todo el mundo condenando los aranceles de Trump y considerando que fue que ha sido un error, uno de los más grandes en la historia de la economía moderna, pues responder entonces Europa como lo hizo China, con una retaliación recíproca, la misma imposición arancelaria, pues implicaría entonces caer en el mismo error, y eso parece que no tuviera ningún sentido.
Ezequiel, en el contexto actual, ¿cómo se ven los mercados emergentes? ¿Cómo cómo emerge entonces América Latina, Asia? ¿Qué oportunidades y riesgos representan estos mercados ahora que esta alianza entre Europa y Estados Unidos parece romperse?
Bueno, en un contexto de recesión mundial o de o de crisis mundial, esto le pega a todos, y sobre todo a economías que dependen de la exportación de commodities. Yo no escuchaba, por ejemplo, a las autoridades mexicanas, a Marcelo Ebrard, celebrar que como gran parte de de el TEMEC, o o gran parte de las exportaciones quedaron dentro del TEMEC, y como va a haber aranceles para otros países que compiten con México en la provisión de bienes a Estados Unidos. ¿Esto podría ser beneficioso? Sí, podría tener algún beneficio, algún cambio de precio relativo a favor de México, pero en general esto le va a pegar a todos, todos los mercados emergentes. Latinoamérica depende de la exportación de commodities, de de bienes agropecuarios, y esto los va a afectar. Muchos están endeudados; se produce en estos momentos el llamado “flight to quality”, es decir, cuando hay incertidumbre financiera, hay pánico, el inversor se refugia entonces… ¿dónde se refugia? Y bueno, en los activos que son más solventes. ¿Qué vas a comprar? ¿Un bono del tesoro americano o un bono de la Argentina que entró nueve veces en default y nueve veces dejó de pagar sus deudas? Obviamente que van a salir capitales desde Argentina, desde Brasil, desde todos esos mercados, y se van a ir a refugiar a los Estados Unidos, al oro o a otros mercados. Con lo cual esto no le beneficia a nadie, más allá de que pueda tener alguna alguna ventaja transitoria. Una guerra comercial, una de presión, una caída de todos los mercados, como decíamos, sirve para depurar y para corregir algunas burbujas que tiene la economía, pero le pega absolutamente a todos, y en especial le va a pegar a las a las…
Economías latinoamericanas, no tanto por los mercados de capitales, porque no son tan importantes, pero sí por la economía real y en la exportación de commodities. Claro, tú dices: le va a pegar a la economía latinoamericana esta crisis financiera, pero también abre oportunidades. Y te lo digo, Ezequiel, porque la semana pasada se habló aquí en Europa del Tratado de Libre Comercio con el Mercosur, que se ha estado negociando sin éxito desde hace 25 años, y ahora se habla de acelerar esas negociaciones para llegar a un acuerdo. ¿Puede la coyuntura y la ruptura, como decíamos, de esta alianza entre Occidente abrir finalmente el camino para que se concrete ese tratado de libre comercio entre Europa y los países sudamericanos? Todo indica que sí. Ojalá. Esto lo está impulsando países como Alemania. Es muy necesario para los países de la región.
¿Y por qué todo indica que sí? Porque el principal obstáculo que tenían era Francia, eh, y Francia la semana pasada, creo que fue, ya dijeron: "Hay que acelerar la firma de este acuerdo". El Mercosur, sobre todo por Brasil, es una gran masa de consumidores y productores. El Mercosur le puede representar a Europa el acceso a energía barata, las nuevas energías renovables, y además el Mercosur tiene una gran necesidad de inversiones en infraestructura, de, por ejemplo, la industria automotriz, todo el cambio hacia las nuevas tecnologías. El Mercosur todavía está viviendo atrasado en eso, porque el auto eléctrico, los híbridos, todavía no han llegado, y en eso Europa podría ser un gran espaldarazo. Ojalá, como te digo, podemos llegar a salir de esta crisis con, o en el mejor de los mundos, con un acuerdo de libre comercio entre Europa y los Estados Unidos, con la quita de barreras internas en el mercado europeo y con más acuerdos comerciales como el de Europa y el Mercosur, que ahora incluso hasta Francia se ha dado cuenta que es necesario. El tema es cómo se da vuelta y se lo explica a sus productores agrícolas que están totalmente en contra. Claro, y ese es un escenario bastante optimista: sería la época dorada de la globalización. Y lo que he estado leyendo estos últimos días es que se habla incluso del fin de la globalización.
Ezequiel, antes de terminar, una última pregunta brevemente, por favor: si las bolsas están cayendo, si las acciones ya no son seguras, tampoco los valores futuros, tampoco las criptomonedas, ¿en qué se puede invertir entonces en este momento? En este momento, el inversor de corto plazo y de riesgo tendría que estar más posicionado en liquidez. Si vas a invertir a largo plazo, si vas a dejar tu dinero para tu jubilación, por ejemplo, es un gran momento para invertir porque vas a comprar a valores bajos. Y como te digo, las empresas son resilientes, el mercado va a crecer, se ha recuperado de esta y de muchas otras cosas más. El mercado está impulsado por la inteligencia artificial, por nuevas tecnologías. Esto va a doler en el corto plazo, pero en algún momento va a crecer y seguramente va a llegar a pisos mucho más altos de los que estamos ahora, por una razón muy simple: las monedas en todo el mundo se devalúan, se están devaluando, y todo está medido en monedas, todo está medido en dólares o en euros. Entonces, como las monedas valen cada vez menos, todo aquello que mide ese centímetro cada vez más corto es más grande. Entonces, si yo te tuviera que decir qué hacer los próximos 20 años: comprar acciones de empresas estadounidenses, comprar Europa, comprar defensa, comprar un montón de otras cosas, porque en algún momento esto se va a dar la vuelta, y ya ha pasado durante muchas oportunidades. Pues bueno, te voy a seguir el consejo, Ezequiel. Luego, cuando termine el programa, me dices ahí los datos exactamente en qué empresas voy a invertir. Y, por supuesto, invertir en la jubilación, como me dices.
Lunes negro en las bolsas del mundo, lo conversábamos hoy aquí en la actualidad, en análisis con Ezequiel Daray, corresponsal bursátil de Doy Chevela. Ezequiel, muchísimas gracias por tu tiempo, por tu análisis, y seguramente seguiremos conversando contigo esta semana porque esta llamada guerra comercial parece entrar en una etapa más intensa todavía que nunca. A ustedes que nos han seguido, muchísimas gracias, como siempre, por su confianza. Soy Johan Ramírez, hasta la próxima.