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Bienvenido, padre. ¿Cómo está? Buenas noches.
Muy buenas noches, Miguel Ángel. Un placer compartir este espacio contigo y con todos los amigos que siguen esta transmisión en vivo. ¿Y cómo se encuentra, padre? Bienvenido.
Buenas tardes, Miguel Ángel. Gracias por invitarme. Muy bien, gracias a Dios. Aquí estamos terminando las actividades del colegio del día de hoy.
¿Por qué hoy en día, padre, y yo sé que usted es un hombre también de ciencia, eh, que se supone tenemos toda la información, tenemos tantas cosas, ¿por qué hoy en día hay que explicar lo obvio e incluso con hermanos, en el caso de usted, hermanos sacerdotes religiosos, que pues a veces eh enseñan cosas que no son doctrinas de la iglesia?
Yo creo, Miguel Ángel, que la mejor respuesta que puedo darte no es mía, sino del Papa Benedicto, nuestro querido y llorado Papa Benedicto 16. Decía el Papa Benedicto que el ocaso de la fe conduce al ocaso de la razón. Y es que finalmente la fe es la proclamación del Logos de Dios, que es Cristo. Pero el Logos de Dios es también la racionalidad humana. Y por eso tiene toda la lógica del mundo que cuando se empieza a eclipsar la fe, también se empieza a empobrecer, a agrietar la capacidad racional. Es exactamente lo que estamos viendo. Muchas personas en nuestro tiempo están sufriendo ese esa especie de desmoronamiento de la capacidad de argumentar. No les interesa argumentar. E responden a los argumentos con insultos o responden a los argumentos con anécdotas o con sentimientos.
Hace poco, por ejemplo, estaba en una breve chat con una señorita que ha pasado por una serie de circunstancias difíciles, eh, conflictos familiares y y realmente toda la actitud de ella era esto que nos han dicho muchas veces, me siento ofendida, me siento juzgada y a partir de me siento, me siento a partir del sentimiento, la persona se bloquea, ya no quiere quiere oír nada más. Entonces, yo creo que la explicación va por ahí. Nosotros le cerramos la puerta al lobos de Dios en la fe y terminamos cerrando la puerta a la capacidad misma racional, que se supone que es el terreno común entre todos los seres humanos.
Y padre, pero si entiendo perfectamente lo lo que lo que nos quiere decir con con todo esto, pero lo que me llama a mí poderosamente la atención es que pues si anteriormente no teníamos como todos estos mecanismos, tecnologías, porque antes pues para leer un libro o para aprender había que ir a una escuela o a una universidad estudiar, o sea, hoy en día tenemos todo a la mano. Entonces, si tenemos todo a la mano, eh, ¿por qué? pues pareciera que cada vez nos hacemos como más ignorantes en ciertos temas y hablando de la fe, pues eh eso se ve muchísimo, porque por ejemplo eh estuve mirando también en uno de sus videos que hablaba y decía, "Cuidado con coquetear, algo así decía el video con grupos o cosas protestantes y lo vemos también dentro de de la iglesia, ¿no? O sea, debemos cada día formarnos, o sea, hay muchos canales de de YouTube, sacerdoces, tantas cosas que nos ayudarían a formarnos y por qué cada día más bien nos deformamos.
La abundancia de opciones no nos hace necesariamente sabios. Eh, hay una explicación muy bonita que da Santo Tomás de Aquino al comienzo de su obra La Suma contra gentiles. Y básicamente lo que dice Santo Tomás es que lo propio de la sabiduría es el orden. ordenar las ideas, ordenar los conceptos, priorizar, jerarquizar y por consiguiente discernir, juzgar qué es más importante que qué, qué va primero que qué. la sola abundancia de información no es suficiente.
Por ejemplo, eh yo creo que una página web que todos conocemos que es Wikipedia eh sirve de ejemplo en esto. Si yo quiero saber cómo funciona un motor de cuatro tiempos, Wikipedia me da información muy precisa. Si yo quiero saber, en cambio, si el aborto es un crimen, Wikipedia solo me va a presentar un abanico de opiniones en el mejor de los casos, porque también está demostrado que muchos medios de internet, sobre todo los que dependen radicalmente de inteligencia artificial, pues toman opciones cada vez más en línea con lo que a veces llamamos nuevo orden mundial. Pero supongamos que hay una representación equitativa de opinions, pues lo que uno encuentra es opiniones. Es más o menos como que yo entrara a un restaurante y me dicen, "Mira, si quieres puedes comer esta carne o si quieres este veneno, eh, o si quieres esta pasta o o si quieres eh esto para matarte." Sí. Y ese es el mundo en el que estamos. Y por lo tanto, sin capacidad de discernimiento, eh, estamos sometidos a la tiranía de las opiniones y de las mayorías, que por supuesto es una luz muy pobre cuando se trata de encontrar lo que es conveniente y separarlo de lo que es dañino. O sea, que el exceso de información que es en últimas, lo que tenemos en nuestro tiempo, no es suficiente para asegurar una vida sabia ni una vida mejor.
Entonces, la primera pregunta es esa, padre, ¿por qué existe pues ese tipo de confusión, pues si es una sola iglesia, una sola fe? ¿Por qué pues hoy en día existen en las diversas comunidades que pues siempre han existido porque la iglesia es plural? Pero, ¿por qué hoy en día hay tanta confusión dentro de la misma iglesia que unos creen una cosa y otros dicen y predican otra cosa?
Bueno, en gran parte por la falta falta grande de formación que tenemos a nivel católico, tenemos una enorme deficiencia doctrinal. Esto no lo ve solamente por por de parte de los de los laicos, digamos, sino también de parte de los sacerdotes, que lamentablemente en una parroquia se predica una cosa, en otra parroquia se predica otra cosa. Y a final de cuentas eh es lo que yo siempre digo, uno a veces cuando va a a a misa e parecía de ser que en una parroquia es una iglesia y en otra es distinta. O sea, es como si fueran más que dos iglesias. Diría. A veces hay hasta la conciencia de que hay dos religiones distintas.
Yo pongo un ejemplo y una anécdota por si sirve. A mí siempre me escriben para preguntarme, "Padre, bueno, yo me estoy convirtiendo la fe católica, ¿qué puedo hacer? ¿Dónde puedo ir?" Bueno, entonces yo pregunto, "Bueno, ¿en qué lugar del mundo está?" Porque no, la bueno, me encuentro en qué sé yo, no sé, pongamos eh Houston, Texas, pongámosle, no sé, o me encuentro en eh en Salamanca, en España, o me encuentro en Bogotá, Colombia. Bueno, en fin. Entonces ahí empiezo a buscar una red que tengo armada yo de sacerdotes amigos para decirle a qué parroquia pueden llegar a ir, ¿no? Porque tampoco puedo estar yo mandando a alguien a una alguien que está de cero, que se está convirtiendo, que justo tenga la mala suerte de caer en una parroquia donde hay un cura medio trasnochado, que medio despistado, que le va a predicar cualquier tontera. Entonces, trato de buscarle un lugar donde vaya a escuchar la fe católica como como está en el catecismo, ¿no? Bueno, pero eso en gran parte, si eso pasa con nosotros los sacerdotes, los curas, cuanto más con los laicos que del catecismo, que han recibido, seamos sinceros, han recibido quizás lo la formación elemental básica, en el mejor de los casos, buena, pongámosle, que recibieron para su primera comunión. Imagínense de ahí en adelante lo que lo que sucede. Bueno, entonces en gran parte la confusión que hay hoy en la Iglesia Católica es por esa falta de formación grande que tenemos sobre los católicos.
Padre, yo recuerdo que usted de hecho, pues en la primera entrevista que hicimos eh pues en medio de de los problemas técnicos que tuvimos, pero pues hablamos sobre ciertos temas. Yo recuerdo muy bien que usted habló del problema que ocurrió en el inicio en las comunidades de San Francisco de Asís, donde pues no se formaban y eran medios brutos y pues eso causó muchas herejías entre los miembros porque no les daban importancia al estudio. Eso está ocurriendo hoy porque lo veo palpable, ¿no? En lo en lo que estamos sintiendo en la iglesia, en algunas comunidades.
Sí, pero hay una gran diferencia. San Francisco. A ver, yo por las dudas, para el que no estuvo en el otro vivo, conté una anécdota muy cortita de eh San Francisco tuvo la una gran dificultad al inicio de su de su orden religiosa, los hermanos menores, porque él planteaba que era un poco la corriente de es una corriente de la espiritualidad también que se da incluso en parte de la Edad Media, que es la corriente de la devoción moderna. Bueno, no voy a entrar en el tema, yo tengo un par de conferencias sobre este tema. La devoomerna. Bueno, eh él decía que eh no era bueno la vida intelectual, formarse, leer, estudiar, porque eso llevaba la vanagloria, la vanidad de la persona. Entonces, bastaba quedarse en la pura simplicidad de la del evangelio, qué sé yo. Bueno, ¿qué pasó con San Francisco? que muchos que lo comenzaron a seguir a San Francisco pasado los primeros años, que eran muchísimos que que lo seguían, hombres y mujeres, comenzaron a predicar el evangelio, pero según le venía la cabeza, o sea, cada uno predicaban su propio evangelio al final de cuentas y se estaban transformando en un montón de de de de predicadores de errores porque no tenían buena formación. Bueno, esto ya estando en vida San Francisco deí se dio cuenta de que era un error que tenía y entonces mandó a estudiar a sus primeros franciscanos como teólogos. San Antonio de Padova esta época, San Buenaventura es esta otra época, por eso bueno los grandes doctores franciscanos. Y eso sucede, sucedía entonces por un error, si queremos, eh, a nivel de de espiritualidad que pudo tener San Francisco, que después corrigió.
En el caso nuestro, no es un error meramente de espiritualidad, porque pocos hoy creen que la vida intelectual sea de por sí mala, no van a pensarlo. El error nuestro es más bien doctrinal más que espiritual. O sea, hay mala y poca formación. En muchos seminarios, lamentablemente, se enseña poco, o sea, con con poca exigencia, quiero decir. Y en algunos otros también enseñan una mala teología a una mala filosofía. Por ejemplo, te plantean que la única teología que hay que aprender es la teología pastoral, o sea, cómo tratar a la gente, cómo estar con los pobres, algo más social, más social, más tipo, Claro, más tipo ongismo, ¿no? O sea, y la no es ONG, el sacerdote tiene su después en su momento cuando es ordenado, tiene la carga o el se llama tiene el Munus dochendi, docendi con C de casa, ¿no? La carga de enseñar, la obligación de enseñar. ¿Y qué enseñar? No enseñar la estupidez que escuchó este en un programita de Netflix o de en una red social. Enseñar lo que está en el catecismo, lo que está en el evangelio, lo que está en la Biblia, lo que está en el magisterio que es bimillenario de la iglesia. La iglesia no tiene 40, 50 años, nació del costado abierto de Jesucristo, nuestro Señor. Entonces, eh hay una falta de formación que viene como siempre de la cabeza hacia los miembros y si la cabeza tiene poca formación, los miembros mucho más todavía. Y por eso está esta confusión que tenemos hoy en día.
¿Qué tan cierto es el tema de de del nuevo orden mundial y de la agenda 2030, que también vi que usted habló sobre eso en su video, en en su canal y que pues causa como tanta tanto miedo en algunas personas y muchos hablan de que la iglesia está metida como también en esta agenda. Entonces, ¿qué es esa agenda y qué es lo que busca en esa agenda? Y si ya estamos viendo hoy pues su su actuación.
Tu pregunta, Miguel Ángel, es amplísima. Yo creo que tal vez tendremos que responderla como como por partes. Lo primero sobre este tema de orden mundial, eh yo quisiera mencionar tres cosas. Eh diríamos a manera de invitación, a manera de introducción.
Lo primero es que si uno mira la realidad legislativa y parlamentaria en muchos lugares del mundo, uno se da cuenta que hay una serie de coincidencias que son muy difíciles de explicar. Por ejemplo, proyectos de ley que quieren despenalizar o incluso favorecer activamente la eutanasia. ¿Cómo se explica que países que están a gran distancia unos de otros están presenciando la entrada a los parlamentos de proyectos de ley, todos en la misma dirección? ¿De dónde viene esa coincidencia? O como alguien preguntaba con mucha agudeza, ¿a quién beneficia eso? ¿Quién se está beneficiando de eso? Ese es un un punto eh para pensar.
Otro punto para pensar, démonos cuenta que los medios de comunicación, entre los cuales creo que ya hay que incluir las redes sociales, a pesar de que siempre se dice que las redes sociales son la independencia de la persona, que la persona es la que desde su espontaneidad presenta lo que quiere presentar, ese sería tema para otra conversación. Pero en la práctica las redes sociales son una prolongación y una especie de actualización de los medios de comunicación tradicionales y nos damos cuenta que la capacidad de penetración de los medios de comunicación, pues prácticamente no tiene límites, especialmente desde que utilizamos estos aparatos. Hace unos pocos años estaba junto con unos amigos realizando una misión de Semana Santa en una zona rural de Colombia. Y todavía muchos de nosotros en esa época teníamos la idea de que las zonas rurales un poco aisladas con sus tradiciones familiares, con su devoción popular estaban preservadas o estaban menos afectadas por ciertas eh influencias, ciertas tendencias, como por ejemplo ideología de género. Y nos decía el párroco que en uno de los colegios públicos de del centro urbano, el pequeño centro urbano al que llegan muchos chicos y chicas, en ese pequeño centro urbano había en ese momento una especie de epidemia, lo decía metafóricamente, una epidemia de homosexualismo, de manera que algo así como un 30% de estas niñas, en su mayoría campesinas, se consideraban bisexual. o se consideraban lesbianas abiertamente. Wow. Entonces, eh lo que eso, esa fue mi misma expresión, lo que tú estás haciendo ahora. Entonces, cuando hay unos instrumentos de penetración tan supremamente poderosos que son capaces de llegar hasta los últimos rincones literalmente, pues uno sabe que hay una herramienta que efectivamente puede imponer una determinada agenda.
Y el tercer elemento que pongo a consideración de todos para que veamos por dónde va esto del nuevo orden mundial es ver como las ayudas económicas están condicionadas eh muchas veces por elementos culturales que se quieren imponer. Yo recuerdo en la época en que en Estados Unidos era presidente Barack Obama se presentó una tragedia, una situación humanitaria muy difícil en Kenia y sabemos que algunos de los antepasados, bastantes generaciones atrás, unas cuantas generaciones atrás de Barack Obama, pues tienen que ver con Kenia. Sí. Entonces, el gobierno de Kenya pues sin que sin poner eso como primera línea de argumento, pero pidió ayuda a los Estados Unidos de América y Estados Unidos de América dijo, "Sí, sí, estamos dispuestos." Pero entonces viene una condición amarrada, ¿no? Pero necesitamos que se liberalicen tales temas que tienen que ver con pareja, familia, reproducción, lo que ellos llaman derechos de la mujer, etcétera. Es evidente entonces que estamos en en estamos frente a fenómenos que trascienden lo puramente regional y lo puramente nacional. Y cuando tú trasciendes el nivel puramente nacional y los y los cambios son globales, pues, ¿qué quieres que te diga? Eso se llama nuevo orden mundial. Es un orden mundial o un desorden mundial, pero en todo caso es es una realidad mundial. Así que quiero repasar estos tres elementos. En este momento siento un ruido, no sé si tú Sí, yo me me creo que mi micrófono usted puede seguir, yo salgo y vuelvo a entrar.
Bueno, muy bien. Entonces, eh yo quisiera destacar esos tres elementos que nos hablan propiamente de lo que es Nuevo Orden Mundial. Primero, la presentación de proyectos de ley completamente paralelos, completamente semejantes en distintos países. Eh, segundo, la capacidad increíble de penetración que tienen los medios de comunicación, lo cual hace que allí donde hay medios de comunicación, pues ahí hay poder económico. poder económico que financia estos medios y poder económico que tiene expectativas de retorno, de lucro de esos mismos medios. Y en tercer lugar, pues observar ese fenómeno que a través del Fondo Monetario Internacional o de otras instituciones bancarias que tienen alcance global, pues se pretende imponer agendas específicas. Así que por favor dejemos de decir, como algunos dicen, que estos son conspiraciones de los conservadores, los tradicionalistas, la Iglesia Católica, no. Estoy presentando hechos y hechos que demuestran que efectivamente sí hay una eh hay una pretensión de influir, de impactar culturalmente y axiológicamente, o sea, en términos de valores, prácticamente en todos los países del mundo. Esto es algo que ya no se debe negar y que no debe ser motivo de más discusión.
Una expresión adicional de ese nuevo orden mundial, que creo que aquí llegaríamos a la otra parte de tu pregunta, de tu inquietud, es lo que se llaman los objetivos de desarrollo sostenible, los 17 famosos objetivos de desarrollo sostenible que aparecen en la agenda 2030, los cuales nos presentan un panorama muy desigual en el sentido de que hay elementos que claramente son deseables por todos nosotros, pero hay otros elementos que creo que deben deben ser cuestionados. Sin embargo, yo eh terminaría mi intervención aquí eh esta intervención y quisiera, Miguel Ángel, si te parece, que perfilaras tu pregunta específica ya con respecto a Agenda 2030, si te parece.
Padre. Eh, obviamente, pues ya conociendo esta mala formación que, por supuesto, viene desde los seminarios y por supuesto si uno tiene eh como fiel de la iglesia un pastor que no nos enseña bien y si no tenemos la capacidad pues de instruirnos, de buscar, de leer por nuestra propia cuenta, por supuesto que vamos a seguir los que nos enseña nuestro pastor, nuestro párroco, ¿no? Pero pues ahora entrando como sigue en una formación porque pues este este en vivo pues lo van a ver personas que pueden abrazar eh mucho la onda carismática, otros quizás algo más tradicionalista y precisamente pues yo tengo muchos amigos eh que pues abrazan pues si se puede decir ambas corrientes dentro de la dentro de la iglesia, ¿no? Y por ejemplo, está padre y quiero que nos aclare y nos hable sobre este tema porque pues yo pues vi por allí en un clips de de uno de sus videos que decía que que el modernismo era una de las más grandes herejías, ¿no? Y quisiera saber precisamente a qué modernismo se refiere para ver si se puede entender realmente cuál es ese modernismo peligroso que está dentro de la iglesia, ¿verdad? ¿Por qué? Porque hay gente que eh muy tradicionalista de misa tridentina, de eh pues todo antes del Concilio Vaticano Segundo, o sea, como que quieren proteger todo esto, ¿no? Y viven su fe a esa manera y ven inclusive el nuevo ordus y todo como algo muy malo. y está pues la gente que es extremadamente pues muy carismática, que ve en lo tradicional algo ya como pasado de moda. Entonces, ¿cuál es el punto donde uno realmente puede vivir una fe eh pues real caer en ese modernismo peligroso o caer quizás en un tradicionalismo ya cayendo eh pues dentro de muchas sectas que han que han ocurrido pues inclusive sisma por tratar mucho de proteger ese tradicionalismo. No sé si me comprenda lo que la pregunta.
Totalmente. Bueno, a ver, no todo el mundo tiene que saber todo, entonces yo voy a a tratar de ser muy y intentar ser lo más pedagógico que pueda. Sí, el modernismo no es un no es una una herejía, valga la redundancia, moderna, o sea, de ahora, quiero decir, de de est de estos días contemporánea. Es una herejía que al menos fue catalogada así o o menos señalada a ese modo por un Papa a principios del siglo XX, o sea, hace ya más de 120 años. O sea, el modernismo tiene en cuanto tal, en cuanto nomenclatura tiene por lo menos 120 años y es de la época de San Pioimo, un documento muy famoso, el documento Pendi Dominireis, o sea, apacentando la grey del Señor sería de San Pío X, planteaba ya a principios del siglo XX, a principios de 1900, que el modernismo es como la madre de todas las herejías o el conjunto de todas las herejías y decía San Pío X, es la que se encuentra entra la más de las más complicadas porque es las que se encuentran en las en las mismas venas de la iglesia, ¿no? Porque él planteaba en este documento que las herejías antiguas habían sido hereidas de gente que se había ido de la iglesia y había ido como si dijésemos a a tirar piedras desde el otro lado de la cera, digamos, no se habían distanciado claramente. Bueno, nosotros somos arrianos, nosotros somos evionitas, somos, qué sé yo, ¿no? somos luteranos, lo que fuera, ¿no? Nos vamos del otro lado de la cera y lanzamos piedras. Estamos acá y ustedes están ahí. Pero el modernismo de San Pío X hoy llamado también progresismo, porque es lo mismo, es lo mismo, pero con distinto nombre, es aquella gente que está todavía metida en la iglesia y que en vez de armar una iglesia paralela desde afuera, quiere armar una iglesia paralela desde adentro, quiere convertir la iglesia, entre comillas, no, no se puede convertir, es una sola, aunque sea un solo, un solo cristiano hasta el fin de los tiempos, va a estar va a ser indefectible la iglesia en eso. Quiere convertirla desde adentro, o sea, no habiendo podido destruirla desde afuera. Entonces se infiltra desde adentro y desde adentro mismo quiere convertirla en una iglesia mundana, una iglesia que vaya según los signos de los tiempos, una iglesia que no intente predicar a Jesucristo, no intente acercar al mundo a Jesucristo, sino al revés, hacer que el mundo termina termina finalmente apoderándose del espíritu de lo que debería ser la iglesia. Bueno, ese es el gran problema que hay.
Estoy totalmente de acuerdo con esto que decías antes de que hay muchas discusiones, muchas diferencias, muchas peleas incluso entre católicos y que también hay un error, un error, un riesgo grave de esos llamados tradicionalistas. Por eso a mí no me gusta que me llamen tradicionalista. Yo soy católico, punto o sos católico, no hay punto medio, ¿no? Pero hay un hay un riesgo, sí, de que yo llamo, aunque parezca paradójico lo que voy a decir, pero hay una cierta posible protestantización del tradicionalismo. Totalmente de acuerdo. que con la mejor de las intenciones, alguien que está peleando contra los errores que hay en la iglesia, contra las malas prédicas, las malas enseñanzas de algunos pastores o algunos funcionarios eclesiásticos, uno por aferrarse y por intentar custodiar lo bueno, no termina al final de cuentas sin quererlo, obviamente no estoy jugando intenciones, eh, armando su propia iglesia, no sé cómo explicar, ¿no? Entonces, hay eso que yo llamaría la el peligro de la protestantización del catolicismo o de mejor dicho del tradicionalismo, mejor dicho, del tradicionalismo. No estoy diciendo con esto por las dudas que los tradicionalistas se van a convertir en protestantes, ni que los protestantes se van a convertir en tradicionalistas. No estoy diciendo para nada de esto, estoy diciendo una pura analogía, que por intentar conservar una parte que es buena, algunos, de hecho se ha visto ya han terminado yéndose y pensando que lo único católico es lo católico que existió hasta el Concilio de Vaticano primero o hasta el Concilio Vaticano Segundo o hasta el Papa Fulanito, hasta el Papa Menganito. Bueno, habrá que ver si tuvieron algunos errores eh a nivel pastoral algunos o doctrinales otros o lo que fuere, pero la iglesia es una sola, digamos, ¿no? Yo no puedo estar diciendo hasta dónde es la iglesia, no. La iglesia se mantiene fiel siempre y cuando sea fiel a Jesucristo y dentro mismo de la Iglesia Católica habrá trigo y habrá cizaña. Esto está profetizado por Jesús.
Sí, padre. De hecho, e pues yo he leído, o sea, pero pues de tantas cosas que uno que lee pues en internet, pues verificar que todo es tan cierto o o medias verdades, pues se se habló y yo leí pues de un plan orquestado eh hace muchos años atrás eh por los comunistas, ¿okay?, para infiltrarse dentro de la Iglesia Católica, eh, y buscar implosionarla desde desde adentro, ¿no? Y eso se eso se ha hablado mucho. Entonces, eso es conspiranoico pensar de que eso pudo haber sucedido y es conspiranoico pensar que esa misma agenda ya ha estado está infiltrada dentro de la iglesia, porque por ejemplo vemos a sacerdotes, religiosas, pues promoviendo abiertamente todas estas cosas que inclusive van en contra del magisterio de la iglesia, ¿no? inclusive pues obispo o lo que está sucediendo en la en la iglesia en Alemania, por ejemplo. Entonces, se puede decir que pues esta agenda o parte de su programa se ha infiltrado dentro de la iglesia porque hay personas, incluso algunas con poder, que quieren promover todo esto también dentro de la Iglesia Católica.
Yo quiero yo quiero comentar como una especie de preámbulo en la respuesta que hay que ser bastante prudentes y yo diría incluso humildes cuando se trata de hacer afirmaciones de tan alto alcance o de tan largo alcance. Eh, quiero subrayar dos tres cosas iniciales.
Primero, que la Iglesia Católica se ha pronunciado con respecto a la agenda 2030, especialmente a través del observador permanente que ha tenido, no sé si es el mismo Monseñor que sigue actualmente, Bernardito Susa, e, espero estar pronunciando bien su nombre, el a través de del observador permanente que tiene la Santa Sede en la en la ONU se ha pronunciado al respecto y me parece que las declaraciones de de este ilustre monseñor son muy prudentes en el sentido de que hay cosas muy deseables que están en la agenda 2030 y hay cosas que no corresponden ni a una antropología que sea compatible con nuestra fe, ni corresponden tampoco al bienestar de los pueblos. Y por esa razón, pues nosotros con respecto a la agenda 2030 tenemos que tener al mismo tiempo la conciencia de que hay eh elementos positivos y hay elementos negativos. Eh, nosotros no deberíamos englobar eh ni abrazando completamente ni rechazando completamente lo que allí se propone. Ese es un primer punto.
Un segundo punto, me parece que es clave darnos cuenta que el método mismo de elaboración de la agenda 2030 debe engendrar en nosotros sospechas, porque como comentaba agudamente un sacerdote, ¿quién eligió a esos expertos que ahora pretenden decir a todos los países lo que tenemos que hacer? es que no es solamente a todos los países, es a todas las empresas, porque hay una gran cantidad de empresas y de distintos colectivos culturales, religiosos, que en la medida en que van tomando estos estos 17 puntos de la agenda 2030, pues están diciendo, nosotros nos autosometemos a ello. Eh, por ejemplo, no tengo problema aquí, no es propaganda decirlo. Yo he utilizado mayormente en mi vida teléfonos celulares de Samsung. Me llama la atención que Samsung tiene cuando uno instala, cuando uno pues inicia después el teléfono, consiguió un teléfono nuevo, eh instala automáticamente una aplicación que tiene que ver con los objetivos 2030. Entonces uno dice, "A ver, pero entendámonos, tenemos una serie de gente en la ONU, en Nueva York que se reúne, trabaja durante muchos meses y ellos tienen el poder de decirle a empresas multi multimillonarias y a los países de todo el mundo cómo tienen que ser esto." tiene que engendrarnos un cierto grado de escepticismo y un cierto grado de sentido crítico, especialmente como anotaba aquel sacerdote, porque estas personas, ¿quién las eligió? Se dice que nuestras democracias son un poco ficticias. Esa es una crítica que existe en muchos países. Mucha gente dice, "Mira, el presidente es lo pone otra gente. Sí, sí, sí. Los que gobiernan en realidad son otros. Pero es que aquí es más grave todavía. Aquí es mucho más grave porque por lo menos con los presidentes o con los senadores o representantes o bueno, lo que haya en cada país, todavía queda una especie de rescoldo, de honestidad en decir, bueno, fue la gente que nosotros elegimos. Pero, ¿quiénes son esas eminencias grises que están ahí reunidas y que de repente sacan un documento y dicen, "Esto es, esto es lo que hay que hacer. A ver, a ti, ¿quién te eligió? ¿A ti quién te dio poder para que decidieras sobre las familias del mundo, sobre las economías del mundo, sobre el futuro mismo del mundo? Entonces, yo creo que mi primer punto era, no podemos condenar en bloque ni abrazar en bloque. Segundo, sí debemos tener una actitud genérica de escepticismo por las razones ya expuestas. Y en tercer lugar, tenemos que estar en guardia con respecto a las consecuencias de aquellos que no se somet muchos, que no nos vamos a someter, que no queremos someternos, especialmente a aquellos puntos, obviamente, que están en contra de nuestra conciencia y de nuestras convicciones. Es decir, ¿cuáles van a ser las consecuencias de de ese no someterse? Esa es una pregunta que también está abierta, que no se ha respondido adecuadamente y que apunta a algo realmente temible, temible por razones filosóficas, sociológicas y teológicas, que es el famoso gobierno mundial. ¿Qué quiero decir con esto? Apenas voy a anunciar la idea. Si existe una entidad mundial que adquiere la capacidad de castigar a quienes no se sometan, eso es un gobierno mundial. Claro, porque lo lo la gran diferencia entre un pensador y un gobernante es que el pensador puede proponer sus ideas, el gobernante las considera vinculantes y eso significa que ese gobierno, si existe ese gobierno mundial o esa esa entidad macronacional, pues en el fondo está adquiriendo características de un gobierno universal. de un gobierno mundial con todo lo que esto implica. Porque estaríamos hablando en esas circunstancias estaríamos hablando de una especie de autorización de persecución. persecución a cualquier disidencia con respecto a lo que se ha llamado pensamiento único. Si no estás de acuerdo, llevarás castigo. Y lamentablemente, sin que estemos hablando aquí de una persecución brutal, pues que nos van a quemar vivos o lo que sea, sí tenemos que decir muy lamentablemente que hay señales muy preocupantes que ya están, por ejemplo, en lo que antes mencionábamos de los préstamos económicos amarrados. El hecho de que te digan, "Te excluimos, te excluimos del sistema financiero, ese es el asesinato de un económico de un país, por ejemplo." Entonces sí hay síntomas preocupantes y creo que es nuestro deber permanecer sin paranoia, pero permanecer muy despiertos frente a lo que está sucediendo.
Hay comunidades donde las personas dicen recibir mensajes de la Virgen, de Jesús y que Jesús me dijo y que la Virgen te manda decir decir tal cosa, que eh por ejemplo que cargamos los pecados de nuestros antepasados, o sea, lo que llaman maldiciones intergeneracional. Yo sé que usted hizo un video sobre eso también y a pesar que usted ha hecho videos sobre eso, yo he entrevistado a sacerdotes y hemos hecho videos sobre eso, ¿por qué todavía? Y obviamente volviendo lo mismo, pero pues me gustaría saber qué opina usted al respecto de esas comunidades, pues de personas que dicen, "Yo hablo en lenguas, yo eh desato nudos de maldiciones con una oración." ¿Qué podemos aprender sobre eso? si eso realmente es católico o no lo es.
Bueno, eh, a mí me dijo la Virgen que todo eso es mentira. O sea, a ver, eh, partimos de vuelta con lo mismo. Si, si, si si cada uno si cada uno va a ser, a ver, perdón, e es una broma lo que dije recién por las dudas, alguno no entendé la ironía, ¿no? E hay un autor impío masónico, bueno, o premasónico, mejor dicho, que fue Volter, un revolucionario francés, ¿no? que que preparó la Revolución Francesa, que decía que la diferencia entre un católico y un protestante, eh, Volter era un era un impío, eh, okay, era un tipo malvado, pero era un tipo que se reía de todo y de todos. Entonces, él decía, "La diferencia entre un católico y un protestante es que los protestantes no tienen un papa. Ellos son el papa para cada uno. O sea, cada uno su propio papa, digamos, ¿no? Bueno, sí. ¿Qué sucede cuando uno comienza a ser el el propio juez en su propia causa, ya comienza a perder todo tipo de objetividad? Por eso es que siempre la iglesia en el ámbito de los carismas o los dones preternaturales siempre ha planteado que los carismas o los dones que existen, que pueden existir, no es uno mismo el que posee esos dones o ese carisma quien puede decir, "Yo tengo este carisma, ¿no? Yo tengo este don." Y por eso que hay un cierto filtro que filtro importantísimo es el tiempo mismo para para ver si realmente eso es de Dios, si eso es del demonio, porque también perfectamente el demonio puede hacer curaciones, o sea, el demonio tiene potestad sobre el ámbito corporal y puede hacer que si yo me me hago un un no sé, una herida una herida porque alguien me corta, puede hacer que la naturaleza humana rápidamente acelerar el proceso de curación. y hacer como este, ¿cómo se llamaba este de los X-Men que se curaba rápid? Exactamente. Se curaba rápidamente. Bueno, eso el demonio lo puede hacer perfectamente o puede ser que uno le pase una eh una una una gripe o una dolor de cabeza. el demonio. Y después también hay parte, hay mejor dicho, hay gente que por nuestra propia sensibilidad, que capaz que no usamos todos nuestra sensibilidad o por cierta cierto desorden afectivo que pueda tener o sensible o por cierto don adquirido por familia genético, tenga potestad para poder llegar a curar eso. Entonces, Dios, el demonio o la naturaleza misma, la naturaleza, nuestra propia caída que puede ser ordenada o desordenada, no importa. Pero, ¿por qué digo todo esto? Porque la iglesia siempre cuando se trata de estos temas, estos fenómenos, plantea que hay que ver en un proceso con un cierto tiempo, ¿sí? Si el inicio, el medio del fin de esa curación, de esa visión, de esa aparición, de esa profecía, o lo que fuere, es siempre bueno. Porque por ejemplo un motivo concreto, si yo soy, a ver, este, pongámosle que de un día para otro yo soy este sanador, entonces empiezo a sanar a gente y resulta que después de esa sanación yo comienzo a ser una persona pública y a partir de la de la persona pública que me empiezo a convertir, empiezo a crearme el personaje. ¿Okay? Entonces, empiezo a ser una especie de showman y no estoy llevando la gente a Jesucristo, ¿sí? Estoy llevando la gente a mí en realidad. Okay. Es más, la gente no está buscando que ese sea el camino para su conversión, está buscando nada más que la sanación física. Bueno, eso perfectamente lo puede hacer el demonio, porque el demonio a veces está buscando que solamente se acerquen nada más que al ámbito puramente de la naturaleza caída o al ámbito del pecado de una persona. Por eso es que la iglesia tarda tanto tiempo a probar las apariciones, ¿no? O apariciones, digo, o revelaciones privadas. o o decir si alguien es o no es sanador. Por eso el autoproclamarse profeta, nadie se autoproclama profeta. En todo caso, lo lo proclama Dios o lo proclama la Iglesia. Sí, así es. Pero, pero e esto ha surgido mucho a partir de movimientos pentecostales que lamentablemente se han mezclado en ámbitos carismáticos. Esto es verdad. Entonces cada uno se le ocurre este que yo soy Entonces todo el mundo impone manos. En la posición de manos, por ejemplo, es propio sacerdote. La iglesia se haado decir que los laicos no deben imponer las manos porque es un signo propio sacerdotal. Pero fíjate en cuántos lugares se sigue haciendo esto. Entonces, ¿dónde está la la docilidad o la obediencia o o la cautela respecto a ese supuesto sanador o lo que fuere? A ver, no hay ningún es como dicen, se dice siempre en los libros de espiritualidad, ¿no? En los en el cielo no todos los santos fueron que están en el cielo fueron vírgenes. En el cielo no todos fueron este, no sé, mártires. En el cielo no todos fueron este, no sé, sabios. En el cielo no todos fueron este, no sé, bueno, pero en el cielo todos los que estn en el cielo fueron humildes. Bueno, entonces un signo concreto de eso. Perdona que te voy a contar una anécdota que capaz que sirve. Hay un episodio muy hermoso en la vida de un santo que yo quiero mucho, que es San Felipe Neri, que una vez la van a ver el Papa de por entonces, San Felipe Neri del año 1600, eh, le pide el Papa por entonces, ya era un hombre con una fama de santidad muy grande, le pide que vaya a ver a una supuesta vidente que era una monja, una madre superiora. Entonces, estaba en Roma. Felipe era párroco, entonces va hasta el convento de esta monja. Cuando llega se encuentra en el convento con la primera monja que lo recibe. Venía, estaba lloviendo muchísimo. Él venía todo embarrado, empapado, con agua y todo. Entonces le recibe la monjita y dice, "Sí, padre, buen día, buenas tardes, qué bien a ver, vengo ahora la madre superior de parte del papa. ¿Cómo no tú me siento acá?" Entonces, bueno, se sienta todo mojado, embarrado, qué sé yo. Entonces aparece la monja, la marra superior enseguida en el momento y se con aires todo así altaneros y le dice, "¿Quién me busca?" Yo, madre, acá estoy, soy el padre Felipe y el padre San Felipe estaba con la pierna arriba de un de un sillón, ¿no? Porque estaba todo mojado. ¿Qué me necesita? ¿Qué quiere de mí? Le dice la monja toda así, este, agrandada, ¿no? Dice, "Mire, para empezar, por lo menos que me ayude a sacarme esta bota que está toda llena de barro. ¿Quién se cree que soy yo? Yo soy la hermana o la madre, no sé cuánto. De ninguna manera. ¿Para qué me viera a molestar a mí? Dígame qué necesita de mí. El padre San Felipan le dijo, "Mire, no. Quizás me equivoqué, perdóname, quizás me equivoqué del lugar. Yo no, no soy la madre fulana, no, no, perdóname. Evidentemente este no era el lugar que que yo estaba buscando. Se vuelve a su parroquia, lo abra el Papa después de secarse. Y el Papa le pregunta, "¿Y padre Felipe, ¿qué pasó con la vidente del convento?" "Mire, si es vidente, perdón, si es santa, no lo sé. Ahora, vidente seguro que no, ni tampoco debe ser virtuosa, porque le pedí una sola prueba de humildad y no fue capaz de hacerla. Claro. Entonces, yo querría ver de aquellos que dicen tener supuestas visiones o apariciones o dones o lo que fuere, si tienen pruebas de humildad, esa es la lo elemental y no una vez, sino varias veces, ¿no? Y si lo hacen por por obediencia a la iglesia y lo aguantan, bueno, por ahí podemos comenzar a pensar que quizás habría algún indicio de que pudiera ser cierto.
En fin, padre, precisamente como vivimos en un mundo lleno de noticias, ¿verdad? Y pues todo esto lo vemos todos los días el nuevo orden mundial, la gente, la agenda 2030, eh el Papa Francisco es está metido dentro de la élite y la masonería. Hay tantas cosas que uno mira que pues no nos damos inclusive la gran mayoría de las personas de investigar, de leer de dónde salió esta fuente, de dónde salió lo otro. Y resulta que pues se crean matrices de opiniones, por ejemplo, en contra de pues el Papa Francisco, o sea, la autoridad máxima de nuestra iglesia y se crean grupos dentro de la iglesia sectarios que pues son antipapas y entonces todo es no lo reconozco y el papa es una es falso y se comienzan a crear todo ese tipo de cosas, padre. Entonces, ¿qué qué le diría o qué nos diría a aquellos católicos que nos
Dejamos, eh, pues, envolver de todas estas noticias y que las damos por ciertas. Y comenzamos a, pues, a ser literalmente protestantes, ¿no? Porque, pues, si estamos negando la autoridad del Papa y comenzamos a condenarlo, incluso por allí he visto hasta predicadores católicos superconocidos, pues, que le dan durísimo al Papa y lo han llamado hasta demonio. Entonces, ¿cómo al cómo primero salir de eso y qué consecuencias, por ejemplo, para nuestra para estar en comunión con la Iglesia, eh, puede se puede ver afectada teniendo este tipo de de pensamientos y y de declaraciones en contra del Papa, los obispos por todos estos temas, ¿no? Que lo meten en esta en esta agenda y eh que ellos eh, pues, lo lo pintan como macabro.
Sí, es que ciertamente es macabro. Hay elementos que son claramente macabros. Y con respecto al Papa, que por supuesto es un tema muy delicado, yo quiero decir dos cosas. En primer lugar, que yo mismo reconozco enteramente la legitimidad de la elección y, por lo tanto, del ministerio del Papa Francisco. Que en segundo lugar, me opongo radicalmente a cualquier tipo de insulto, blasfemia, descalificación, o incluso rechazo global a la persona del Papa.
Tercero, quiero decir que tal vez por mi formación eh, que ha sido en ciencia, en filosofía y en teología, yo ciertamente sí quisiera que el Papa fuera mucho más eh, preciso y podríamos decir mucho más coherente en en mucho de su enseñanza. Porque si vivimos tiempos de confusión, pues uno de los lugares donde uno quisiera encontrar una máxima claridad es en el magisterio de la Iglesia.
Pero dichas esas aclaraciones, debemos recordar que el Papa, en los elementos cuestionables de la agenda 2030, ha hablado con absoluta claridad. Es decir, nadie podrá decir que el Papa, en sus declaraciones más solemnes, más prístinas, ha sido ambiguo, por ejemplo, sobre el matrimonio entre hombre y mujer o, por ejemplo, sobre el derecho a la vida eh, desde la concepción. En particular, una de las frases que yo más le admiro al Papa, porque me parece supremamente bien estructurada y muy contundente, es cuando él más de una vez ha definido el aborto como contratar un sicario para solucionar un problema. Es una frase muy feliz. Es una frase muy feliz.
Eh, el Papa también ha hablado claramente en contra de cualquier forma de elitismo y eso incluye el elitismo político y el egoísmo de las grandes naciones. Ha puesto continuamente delante de nuestros ojos las necesidades de las masas olvidadas que él llama las periferias. Y ese claramente no es el modo de pensar de la agenda 2030. Aunque la agenda 2030 habla de supresión de la pobreza, pues al mismo tiempo está presentando una lógica que es de élite y de periferia, y el Papa siempre nos manda la periferia. Entonces, el Papa sí ha hablado en favor de la agenda 2030, pero en términos muy específicos, concretamente en lo que tiene que ver con el cuidado de la naturaleza, lo que tiene que ver con el cuidado de la vida humana y lo que tiene que ver con la injusticia, la patente injusticia que padecen enormes sectores de la humanidad por razón de la pobreza y la misma injusticia.
Entonces, eh, para mí es muy claro. Yo quisiera que fuera más claro, pero para mí es muy claro que no se puede meter al Papa dentro del grupo de los que simplemente aplauden la agenda 2030 y la difunden. No, uno quisiera que hubiera eh, un mensaje más claro, pero creo que las palabras son suficientemente claras.
Perdón, pero yo esto no es insultante, lo que voy a decir es realismo puro. Somos unos ignorantes, no tenemos noción de nuestra historia, no conocemos la historia de la Iglesia, no conocemos lo que pasaba en el cristianismo primitivo. Uno le lee la Lid G, lee a San Justino, lee a San Clemente Romano, San Clemente Mártir, digo, lee los primeros textos de los primeros padres apostólicos en la Iglesia, y estas cosas que que ahora curaciones y qué sé yo, no eran no no no no las van a ver. Así es. ¿Por qué? Porque los dones, estos dones que nuestro Señor con los que confirmaba la predicación y para eso estaban los dones, San Pablo lo pone muy claramente, ¿no? Eran principalmente para los primeros apóstoles, para los apóstoles o los discípulos de los apóstoles para que confirmaran con milagros. Por eso Jesús dice en el evangelio, este este serpientes, si si toman veneno, no no les pasará ninguna cosa. Pero es cierto que Dios eh, trasciende el tiempo y puede hacer un milagro antes de Cristo, después de Cristo, con un pagano, con un cristiano, con los primeros cristianos, con nosotros que somos del siglo XXI. Lo puedo hacer. Claro, claramente que sí. Pero si uno se pone a ver la historia de la Iglesia, acá al voy al punto que somos unos ignorantes, esto no era lo habitual, no era lo que uno se encuentran los padres apostólicos, perdón, no se encuentran los uno le San Agustín y San Agustín, San Basilio, San Gregorio, San Nazianceno, San Jerónimo, no es lo habitual. Lean las obras de los padres, son los primeros, los más cercanos a los a los apóstoles. Entonces, no estaban imponiendo manos y la gente se caía y el descanso en el espíritu y resulta que y ahora parece que vinieron unos genios a decirnos que descubrieron la pólvora, o sea, que bueno, que esto había quedado eh, sepultado por la escolástica y y la Edad Media. Entonces, bueno, vamos atrás, no se encuentra eso.
Perdón, yo he leído a los padres, yo te he leído mucho gracias a un a un ex este protestante, a muy amigo mío que es el Abdala, un canal llama el depósito de la fe. Él me ha hecho leer a mí a propósito porque quería que yo pusiera la voz audiolibros, ¿no? Y bueno, yo he leído varios libros para que estén publicados en su canal. Me lo hizo como un como un trabajo apostólico. Yo lo hice muy feliz porque me obligaba también a mí a leerlo en voz alta. No se encuentra eso en los padres apostólicos, perdón. Entonces, nos encontramos con una este con una historieta hoy en día que todo el mundo se cree profeta, hijo profeta, ¿viste?
Bueno, en fin, padre, yo quisiera saber, ¿verdad? ¿Hasta cuándo? Porque por supuesto, pues sí, hay hay cosas que a veces nosotros vemos que que ha dicho el Papa Francisco y y pues a veces decimos, "Wow, no no quedé como muy claro en lo que quiso decir." Otras veces pues podemos disentir completamente. Entonces, ¿hasta hasta cuál es el límite de uno como católico poder disentir, diferir de lo que el Papa diga sin caer en pues una ofensa o sin caer en en una práctica pues eh que nos llevaría ya pues al al protestantismo o incluso eh que podría pues ser pena pena de excomunión, ¿no? Ya como ha ocurrido pues con algunos sacerdotes, como ocurrió eh recientemente, ¿no? O sea, ¿hasta qué punto podemos decir, mira, yo estoy de acuerdo con esto, con esto no, pero qué otras actitudes me pueden llevar inclusive a una excomunión por referirme o hablar de tal manera sobre el Santo Pontífice?
Bueno, yo quiero aclarar aquí que nuestro objetivo y en ese sentido yo cambiaría un poco tu pregunta, ¿okay? No, no es preguntarnos hasta dónde puedo disentir. Sí, porque eso me hace recordar una anécdota, Miguel Ángel, de de un padre que hablaba en un retiro de matrimonios y entonces comentaba que que un cierto un cierto señor casado le preguntaba a él, a este padre, le decía, "Padre, hm, ¿cuántas veces a la semana tengo que besar a mi mujer?" Es decir, él estaba preguntando por el mínimo, ¿no? Como quien dice, con que la bese una vez al mes o una vez al año, el matrimonio sigue vivo. No, nosotros no debemos preguntarnos por el mínimo, ¿okay? Debemos debemos preguntarnos cuál es la manera eh, la manera de estar unidos unidos al Papa, pero de tal forma que podamos servirle a él como como cristiano que es y que tiene una misión pesadísima, increíblemente pesada y cómo podemos al mismo tiempo aprovechar lo mejor de lo que él nos da.
Yo quisiera ofrecer unos tres criterios. Primero, hay unas líneas rojas que no debemos cruzar nunca. Y esas líneas rojas yo las he visto cruzar, tú lo mencionabas ahorita, las personas que básicamente niegan el el magisterio del Papa en bloque, las personas que niegan la validez de su elección en bloque, las personas que se declaran en desobediencia al Papa en bloque. Una última que tristemente pues ha tomado cierta relevancia son aquellos que niegan incluso toda la obra del Concilio Vaticano Segundo. Niegan todo. Entonces nos quedamos con la liturgia de Trento, nos quedamos con el latín. Esa es la única salvación de la Iglesia. Mira, Miguel Ángel, lo digo en todas partes. Yo amo el latín. Soy profesor de latín. Todos los días, bendito Dios, publico el Santo Evangelio en latín y en el mismo programa en español y en griego, porque me parece que la gente tiene derecho a llegar al texto griego, al texto original. O sea, yo no tengo problema con la lengua, ni con la liturgia, ni con el gregoriano, pero llegar a esos extremos, es decir, convertir, por ejemplo, al latín, al gregoriano o a Trento como una especie de bandera para atacar al Papa es ruin y es absolutamente contrario al espíritu de unión con la Iglesia. Esas son las líneas rojas. Es lo primero que hay que tener claro.
Segundo, tenemos que tener claro que estamos ante un Papa que tiene características filosóficas y teológicas muy particulares. La verdad es que nosotros veníamos acostumbrados a una altura de lenguaje filosófico y teológico, yo diría, por lo menos desde Pablo VI. Y si uno salta, que no se disguste conmigo, Juan XXIII, pero si uno salta Juan XXIII, Pío XII era increíblemente riguroso en muchísimas cosas. Entonces es una altura de lenguaje. Este es un Papa que muchas veces eh, ejerce su magisterio a través de entrevistas, respuestas espontáneas. Eh, está en un avión, le preguntan algo. Hm. Luego está en una audiencia, improvisa un poco, luego suelta una homilía sin leer un papel. Eso lo hacemos muchos sacerdotes y estoy seguro que si alguien estuviera grabando mis palabras todo el día y toda la noche también diría, "Oye, pero Frelson, ¿cómo fue a decir esto?" No, claro. Y esto es lo que le pasa al Papa también. Eso eso hay que entenderlo, que que él no tiene una expresión rigurosa ni tan coherente como la que han tenido otros papas y eso pues es lamentable.
Eh, y el tercer elemento que hay que tener en cuenta es que el afán el afán pastoral del Papa, que es tratar de llegar a los que no, a los que están alejados, a los que están olvidados, a los que se pueden sentir excluidos, pues eso hace que su lenguaje sea un lenguaje que estira, estira las palabras a veces hasta el punto mismo de rompimiento. Por ejemplo, la insistencia del Papa que le ha salido varias veces en decir, "Todos, todos, todos pueden entrar en la Iglesia." Eso en principio es cierto, porque la misión de la Iglesia es universal, pero lo que a veces olvida nuestro querido Papa es que las frases hay que completarlas. Por ejemplo, todos son llamados a la Iglesia para conversión, para formación, para santificación. O sea, hay un para, hay un para qué de llegar a la Iglesia. Y él deja las frases incompletas de esa manera. Lo mismo ya en los principios de su pontificado cuando dijo, "Si una persona es homosexual, ¿quién soy yo para juzgar?" Por cierto, en esa primera declaración el Papa fue más claro que lo que yo acabo de decir, porque él lo que dijo, no tengo las palabras textuales ni las vamos a buscar ahora, pero fue, si una persona es homosexual y está buscando a Dios, ¿quién soy yo para juzgar? Por supuesto, la prensa, que esa es la otra presión mediática brutal que tenemos, no tomó en cuenta esas restricciones semánticas y se lanzó a decir lo que se lanzó a decir.
Entonces, todos estos elementos que son característicos de un pastor eh, con una formación teológica pues muy peculiar, muy muy diferente de lo que tenían otros otros papas, pues marca muchas cosas. Según esos elementos. Tu pregunta es interesantísima. Entonces, ¿qué tiene que hacer el católico? El católico debe leer. Las intervenciones del Papa las debe leer desde la tradición de la Iglesia. Ese es un primer elemento. Y aquello que esté en absoluta contradicción, que hay algunos punticos en que uno podría detectar una absoluta contradicción con la tradición de la Iglesia. Pues entonces uno tiene que que decir, "Mira, yo me quedo con el camino que ha recorrido la Iglesia, pero yo les puedo garantizar como persona que ha tenido la ocasión de recibir una formación teológica amplia, tú lo sabes, yo soy doctor en teología fundamental, he tenido toda una vida de docencia para la gloria de Dios. Eh, yo te puedo decir, van a ser solo puntos muy específicos." Y sucede una cosa muy curiosa y es que en muchos de esos puntos específicos, el mismo Papa ha cambiado de postura y y no es algo que uno desearía, pero ha pasado. Sí.
Y voy a describir un solo caso, un solo ejemplo para que veamos eh, en qué consiste esto de interpretar al actual Papa a la luz de la tradición de toda la Iglesia, los 2000 años. El Papa firma un documento que se llama Fiducia Supplicans, que se publicó en diciembre del año 2023. Para gran escándalo de muchos de nosotros y para gran dolor de muchísima gente. Eh, somos muchísimos los que hemos sufrido con ese documento y vemos el daño que hace ese documento. Eh, el título del documento es "Bendición de parejas en situación irregular". Ese es el título, no no es un pie de página, es el título. Pero luego meses después, en una entrevista, el Papa dice, "No se bendice la unión, se bendicen las personas." Sí. A ver, ninguno de nosotros es tonto. Nosotros sabemos que hay una contradicción ahí. Tú no me vas a decir que estás bendiciendo la pareja y no estás bendiciendo la unión. Bendición de pareja no es bendición de esta persona y esta persona, es bendición, pues finalmente de la unión, de la relación. Claro, de la relación.
Entonces, ¿qué estoy diciendo con esto? que en puntos así como ese, puntos como ese que no son tan numerosos como quieren hacer ver algunos enemigos del Papa, en puntos así como ese uno se tiene que quedar con lo que ha enseñado la tradición de la Iglesia sin dejar de orar por el Papa Francisco, sin dejar de reconocerlo con él como lo que es y sin dejar de defender los puntos positivos, que es lo último que quiero decir, porque me causa inmenso dolor que el Señor para mí es el Señor el que nos ha concedido este Papa Francisco con los defectos que pueda tener y nos ha puesto el dedo en la llaga en muchos, muchos elementos, incluso con palabras así como habla él, muy informales, ¿no? Porque es demasiado informal. O sea, cuando él viene a decir, que no voy a repetir aquí la palabra, que hay mucho, vamos a traducirlo aquí como afeminamiento. Esa fue una de las últimas. Sí. Cuando él dice, "Hay mucho afeminamiento", que él lo utilizó la otra palabra en seminarios o entre el clero o en el Vaticano." Hm. Mira, a pesar de la informalidad, él está poniendo el dedo en la llaga ahí. Claro. Y cuando él nos dice a los sacerdotes y nos dice, bueno, yo no soy obispo. Cuando él dice a los nos dice a nosotros los sacerdotes y cuando dice a los obispos, "Dejen de ser príncipes, dejen de encerrarse en sus curias, preocúpense del pueblo que está sufriendo y que no tiene una esperanza." Yo te puedo decir, estimado Miguel Ángel, por el servicio misionero que yo he prestado, esas palabras son muy oportunas. Sí, porque uno dice, "No, pero qué repetición la que tiene él con ese tema." Mira, lo repite porque sigue siendo necesario. Y así con muchas otras cosas. Yo saqué una pequeña serie, no me acuerdo ahora, tres, cuatro videos, saqué una pequeña serie en mi canal de YouTube, una serie sobre los los elementos positivos que nos ha dejado el Papa Francisco y me salió una amplia lista, por lo menos 15 elementos positivos.
Entonces, el que quiera ser católico, pues si si va a ser justo con los dones de Dios, pues tiene que reconocer al mismo tiempo que así como hay limitaciones y hay cosas en las que uno tiene que decir, "Amado Papa Francisco, en esta no te sigo." Pero son puntos, punticos. Sí. Así como uno tiene que decir eso, así también uno tiene que reconocer, mira, Papa Francisco, gracias por esto, esto, esto, esto y mucho más y mucho más. El un último ejemplo que quiero dar. Con su praxis el Papa ha mostrado dos cosas que son tan necesarias en toda la Iglesia. Una sobriedad de vida que es característica de los mejores jesuitas. Sobriedad que significa una especie casi de repulsa a todo lo que sea eh, lujo, excesiva comodidad, cosas de esas. Es un hombre espartano, es un hombre es un hombre parco, es un hombre sobrio. Ojalá en la Iglesia calara ese ejemplo, porque en la Iglesia así como hay mucho afeminamiento, también hay muchísimo lujo por todas partes. Entonces, así como él practica eso, el amor que él tiene por una vida sencilla y por la cercanía con los pobres no es ninguna pose. Yo te comento, Miguel Ángel, yo estoy llegando. Hace pocos días estuve haciendo un prestando un servicio misionero en Argentina. Estuve en la parroquia en el barrio Flores, el famoso barrio Flores de Buenos Aires, que es el barrio natal prácticamente de de Jorge Mario Bergoglio. Y la gente comentaba, "Mire, es que él es así. Es que él es así." Desde siempre. Claro, desde siempre. Y yo digo, "¿Por qué no sí que tiene limitaciones?" Pues sí, sí las tiene y y hay otros que han cometido errores. Eh, a mí me ha tocado también escrutar algunos elementos de de de la teología de Benedicto al que admiro con todo mi corazón. Y yo te puedo decir en este momento dos, tres puntos, que no es nuestro tema hoy, dos, tres puntos cuestionables o incluso para contradecir de Benedicto. Entonces, dejemos el escándalo, dejemos esa actitud que que no lleva a ninguna parte y más bien pensemos como a través de un auténtico espíritu de oración y de comunión podemos ayudar a que nuestra Iglesia como tal sirva, sirva para al evangelio y y sirva a los más necesitados.
¿Por qué, Padre, existe esta creencia, verdad, de que la misa luego del Concilio Vaticano Segundo se protestantizó? O sea, hay mucha gente que ve en el Novus Ordo una misa protestante y pues eh dicen que la misa tridentina es la misa verdadera. Y por allí estoy leyendo otros diciendo, "No, la misa tridentina es más ritualismo, es un ritual muerto." O sea, ¿por qué existe esto? ¿O cómo nos podría dar luces, mejor dicho, de entender qué es la misa tridentina, qué es el Novus Ordo y cuál o cómo podemos vivir verdaderamente la misa sin caer en estas cosas?
Bueno, empiezo, son dos preguntas distintas, ¿no? Empiezo por la primera. Eh, el por qué, o sea, ¿por qué esta división? Porque esta, entre comillas pelea o o entre comillas ruptura. Yo creo que la para entender este tema hay que entender un poco la historia de la reforma litúrgica, ¿no? No voy a entrar en ese tema ahora porque es un poco largo, pero solamente voy a decir esta pista por si alguno le sirve un poco lo que es la historia de de la reforma. En la en la historia de la Iglesia nunca hubo una petrificación de la liturgia. ¿Qué significa una petrificación? Nunca, nunca jamás. El el modo de celebrar la misa fue siempre exactamente igual a lo largo de los siglos. ¿Por qué? Porque hay una cosa sana y normal en la Iglesia que se llama la la evolución del dogma. Voy a poner un ejemplo, eh, un ejemplo a propósito, ¿no? Uso este ejemplo. En los primeros siglos del cristianismo, la Iglesia daba la comunión de modo habitual en la mano. Sí, sí, sí. Bien. Esto se encuentra, si alguno quiere un poco conocer la historia de este tema, está en un documento llamado Memoriale Domini del año 1970 de Pablo VI. Okay. Y se hacía el tiempo, ¿no? Tengo entendido, perdón. Todos, o sea, todos los fieles se consumían la comunión al al tiempo, ¿no? Al momento. Sí. Bueno, eso eso puede ser que sea discutible, pero pongámosle que sí, no importa. Lo que a lo que voy es que con el tiempo con el tiempo la Iglesia pasado los primeros siglos porque evolucionaba en el buen sentido de la palabra, o sea, qué es la evolución del dogma, no es que va cambiando el dogma, sino que hay un mayor conocimiento de ese mismo misterio. ¿Okay? Es como cuando uno dice, "Bueno, yo cuando conozco a mi esposa cuando recién te casaste, pero la conocés mucho mejor después de 3 años y mejor después de 10 años. O sea, hay una evolución en tu conocimiento respecto de tu de un mismo objeto que es tu esposa. Bien. Okay. Bueno, con el tiempo, por esa sana evolución del dogma, la Iglesia fue entendiendo mejor la presencia real de Jesucristo. No es que no creyera, sino que la fue comprendiendo mucho más. Por lo tanto, tenía una mayor devoción por la Eucaristía. A su vez, a su vez entendía que la posibilidad de dar la comunión en la mano daba también la posibilidad a que se diera posibles profanaciones de las especies como ocurre hoy, como ocurre hoy, de las especies eucarísticas y a su vez que se perdieran se perdiera poco a poco la devoción si uno se como que se acostumbraba por eso. Entonces, estoy resumiendo nada más, eh, sí tienen un video entero mío, un artículo entero mío en internet sobre la historia de la comunión en la mano. No, no me detengo mucho. Bien, entonces la liturgia fue cambiando y y desde Roma hacia afuera, como sucedió siempre con la liturgia, comenzó a plantear la liturgia romana desde Roma hacia afuera, desde el papado hacia afuera, con el correr de los años de a poquito. Hm. Que la comunión fuera tácitamente en la boca. Sí, bien. Fenómeno. Excelente. Muy bien. O sea, la liturgia fue cambiando a partir de una realidad, pero eso fue muy lento, muy lento. A su vez no es el no era el mismo el modo de celebrar la Santa Misa en el año 800 que en el año 1500. Digo más, no era igual el modo de celebrar la Santa Misa eh, para los dominicos que para los franciscanos. Misma época el mismo tiempo. Son órdenes que casi al mismo tiempo paralelamente. Después no es lo mismo la misa que se celebraba en Milán, Italia, el norte de Italia, que se celebraba, por ejemplo, en España, ¿no? No es lo mismo en Toledo, ¿no? No era igual, ¿no? Bueno, después del Concilio de Trento, después del Concilio de Trento, viéndose la necesidad de unificar el rito romano, uno de los tantos ritos que hay en la Iglesia Católica, ¿no? No es el único. Nosotros conocemos nada más el rito romano, pero hay un montón de no sé si hay más de 30 ritos en toda la Iglesia Católica. Bueno, se planteó que había que codificar de alguna manera los eh, la liturgia, ¿no? Comenzando desde Roma unificándola hacia afuera. Bueno, pero a su vez ese esa codificación litúrgica se dio de modo muy paulatino, tomando lo mejor de cada cosa, sacando lo que parecía ser accidental. Bueno, en fin. O sea, era fue toda una evolución sana, lenta, despacio que se culminó en la liturgia, que a su vez, por cierto, digo, para aquellos que no conocen de liturgia, no quedó petrificado en el Concilio de Trento. Hubo también modificaciones posteriores, muchas modificaciones al Misal, hasta el que se conoce como el Misal del año 1962. Bueno, en fin.
¿Qué pasó? En el Concilio Vaticano Segundo se decidió, por un movimiento litúrgico que ya venía a principios del siglo XX, por cierto, en cambiar la liturgia romana. Y en vez de hacerlo de modo suave, paulatino, con el tiempo, hubo una cierta un cierto cambio muy drástico, muy fuerte un día para otro, cambiando muchísimas cosas, no solamente el tema de la posibilidad de la lengua vernácula, o sea, poder dar la liturgia tanto en latín como en español, como en francés, como en chino, como lo que fuere, sino incluso cambiando muchas cosas y algunos dicen en los documentos, incluso para acercar también a los que eran cristianos, no católicos, al catolicismo. Bien, entonces este este planteo drástico fuerte, diría hasta revolucionario en el ámbito litúrgico, causó una gran división en la Iglesia que hasta el día de hoy todavía estamos padeciendo. Sumado sumado a que muchos han querido ver en el Concilio Vaticano Segundo un cambio drástico de doctrina como una especie de iglesia antes y después del Concilio. Nadie antes hablaba de la iglesia antes y después de Trento o antes y después de Nicea, o antes y después de Éfeso o antes y después de Constantinopla o de o de Esmirna o de o de Florencia, el Concilio de Florencia. O sea, no no no. La Iglesia es una sola. O sea, no no uno puede hablar antes y después de Cristo. En todo caso, antes de Cristo no hay Iglesia. Después de Cristo hay Iglesia. Bueno, pero entonces algunos han visto una especie de dialéctica permanente entre una iglesia preconciliar y una iglesia postconciliar y eso no puede existir nunca. Claro, es una o es una o no o no es Iglesia, o sea, o hay una Iglesia que es verdadera y las otras son falsas o hay o la o la que supuestamente decimos que es falsa, la verdadera y la otra la falsa. Pero es una esa dialéctica de algunos que algunos han planteado eh, viene ya hace muchísimas décadas, que a su vez cuando hay muchas divisiones dentro de algunos funcionarios eclesiásticos en la Iglesia tienden a veces a dividir. Yo digo, por eso reitero, yo digo, uno es católico o no es católico. Sos católico si aceptas el Credo. La verdad es de que están resumidas de modo resumidamente obvio en el Catecismo de la Iglesia Católica. Y no lo último que dijo tal este obispo o tal funcionario eclesiástico, lo que dijo tal Papa en una entrevista, eso no, eso no es este, no todo, a su vez otra puerta de ignorancia, no todo lo que dicen los los un funcionario eclesiástico es magisterio de la Iglesia, pero tampoco sabemos ni lo que es el magisterio. Entonces uno dice, "Uy, esto lo dijo fulano, entonces ya es esto está fuera dentro de la Iglesia." Y parecemos este protestante. ¿Cómo va a ver? Por Dios, en fin.
Gracias, hermano. Eh, tocas un tema tan sensible que realmente uno solo quisiera llorar, callar y hacer penitencia. Pero hay que hablar, hay que hablar sobre esto. Eh, y yo quiero empezar por nosotros los sacerdotes. Quiero empezar por nosotros los sacerdotes porque nosotros, decía el Santo Cura de Ars, nosotros somos una creación del amor de Jesucristo, los sacerdotes. Y estamos llamados a ser en toda nuestra vida, no solamente en la liturgia, sino en toda nuestra vida. Estamos llamados a hacer una expresión de ese amor de Cristo con todas sus características de sinceridad, de de pureza, de bondad, de donación. Y claro, cuando uno piensa que el sacerdote es un regalo del amor de Cristo, automáticamente, y te lo digo yo como sacerdote, uno se siente no solo indigno, sino incapaz. Una vez que uno se siente incapaz, como me pasa a mí, porque uno ve un poquito lo que es la misión del sacerdote, uno se siente incapaz. Una vez que uno reconoce esa incapacidad, quedan dos caminos. Un camino es vivir en un estado de continua conversión, apelar con frecuencia a la misericordia divina, buscar el sacramento de la reconciliación, tratar de formarse, es decir, el camino empinado, ¿no? El camino de la puerta estrecha. El otro camino pues es convertir al sacerdocio simplemente en un oficio. En un oficio. Algo así como si el notario tiene que ir a su notaría, poner unos sellos, poner unas firmas, a mí me toca pararme frente a un altar y decir, "El Señor esté con ustedes." Convertirlo en un oficio. Sobre esto han hablado con mucha elocuencia, especialmente el Papa Pablo VI, el mismo Papa Juan Pablo II con amor un Jueves Santo que pude concelebrar con el Papa Juan Pablo II junto a centenares de sacerdotes y recuerdo esas cartas de San Juan Pablo II a nosotros los sacerdotes. Yo sentía, Miguel Ángel y todos amigos queridos, yo sentía que el Papa nos hablaba como si estuviera arrodillado en su oratorio privado y desde esa actitud de adoración a Cristo nos enviaba una carta. Esa eran para mí esos documentos.
Entonces, uno tiene que tomar una opción. O el sacerdocio es mi camino de servicio, de inmolación y de santificación. O el sacerdocio se convierte en un oficio más. Lamentablemente, pues se da mucho el segundo caso, sin entrar aquí a juzgar a nadie en particular, pero se da mucho el segundo caso. O sea, que el primero que muchas veces pierde esa fe o por lo menos la encierra como en una nevera es el mismo sacerdote. Nos falta predicar con ardor, nos falta predicar con fuego sobre esa presencia de Cristo. Para mí es un gran consuelo las noticias que nos llegan a este respecto de los Estados Unidos de América por estos días. Lo vi, se está celebrando lo que no se celebraba en Estados Unidos hace no sé cuántos años, pero son como 40 años o más. No se celebraba un Congreso Eucarístico. Es impresionante ver más de 50,000 personas en Indianápolis, en un estadio, postrados adorando a Jesús, cantándole su amor, entregándose a él. Eso es algo supremamente hermoso. Ese tipo de cosas hay que hacerlas y hay que decir algo, que esas cosas no se hacen solas. Eso no se hace solo. Detrás de eso hay obispos, sacerdotes, religiosas, misioneros, catequistas, padres de familia que están uniéndose para precisamente proclamar su fe y avanzar en la fe, eh, ayudar a que otros avancen también en la fe.
Entonces, la falta de esas eh, de esas acciones y de esas predicaciones, pues hace que suceda lo que ya denunció el Papa Benedicto. Tú recordarás seguramente, no sé en qué punto de de tu de tu vida cristiana podías estar ahí. Eh, el Papa Benedicto, como faltando uno o dos años para el momento de su renuncia, que fue en el 2013, él proclamó el Año de la Fe. Y una frase que me quedó grabada y que se me repite de vez en cuando es que decía el Papa Benedicto, "No demos la fe por descontada. La fe no es una posesión que uno pueda decir eh, imperdible y que ya con esto nos quedamos y y ya la tengo. Sí, como el que recibe, por ejemplo, una esmeralda, la encierra en una cajita y ya la tengo. Ya la tengo. No, la fe no es eso. La fe es una realidad viva. Es un don que no cesa de brotar del corazón de Dios como regalo para nosotros, pero también es una tarea que no cesa en nosotros. Entonces, tenemos que trabajar en eso, que Dios en su misericordia algunas veces hace regalos. Eso también hay que decirlo. En mi caso, pues esto sucedió el 5 de mayo del año 2018. Estaba yo celebrando la Santa Misa en la conclusión de un encuentro bellísimo con la Renovación Carismática en en Paraguay. Y bueno, a mí me conmueve y me humilla tener que decir esto, me humilla, pues, por mis pecados, pero yo experimenté en el momento de la consagración, yo tenía la hostia sobre mi mano y experimenté como en el momento mismo de las palabras de la consagración, la hostia se llenaba de temperatura, es decir, se calentaba sin ninguna explicación. Eh, en un momento que cerré mis ojos, la sensación que tuve, que es para mí lo más conmovedor que que probablemente haya vivido como sacerdote, lo que yo sentía era la presencia de una mano humana que me tocaba mi propia mano. Mi propia mano.
Entonces, es un regalo. Es un regalo. Es decir, yo no he hecho nada para merecer eso. Yo diría que más bien yo he obrado en contra de todo lo que lo que Dios me ha regalado por su bondad a mí. Eh, es un puro regalo, pero yo digo, más allá de esas experiencias que Dios las da cuando quiere y a quien quiere y y uno nunca las merece, más allá de eso, la fe de la Iglesia es perfectamente clara a este respecto y sobre todo, miremos algo, como todo don de Dios, el don de la presencia real en la Eucaristía es por nuestro bien. Dicho de otra manera, Dios no gana nada con eso. Más bien, como dice la expresión tradicional en castellano, cuando el Santísimo está expuesto, está expuesto a que nos burlemos de él, expuesto a que lo profanemos, expuesto a nuestra indiferencia. Pero lo que nosotros queremos como católicos es que él esté expuesto a nuestro amor, o sea, que respondamos con amor al amor de él. Ese es el deseo, ese es el propósito.
Muchas gracias por por abrir este espacio, para compartir esta experiencia y por favor que todas las personas que nos estén escuchando se tomen en serio el amor de Dios, porque como han dicho tantos predicadores y yo debo repetir hoy, no se nos olvide que Dios no nos amó en serie como se hacen carritos en una fábrica, sino que nos amó en serio. Nos amó en serio hasta la sangre, hasta la muerte. Y por eso también la carta a los Hebreos dice, "Atención que ustedes no han llegado hasta la sangre en su testimonio por la fe." Yo creo que esa admonición nos viene muy a tiempo en los tiempos en que estamos. Así es. Así es, padre.
Excelente su respuesta. Y hablando precisamente, padre, del Concilio Vaticano Segundo, y de hecho veo que hay personas que están escribiendo sobre este tema y de hecho pues también conversé con un amigo que me dijo que él los fines de semana iba donde la comunidad de San Pío X. Tengo entendido pues que en un principio eh, pues estos obispos que pues luego la Iglesia eh excomulgó al principio pues habían como firmado pues como todos los documentos del del Concilio Vaticano Segundo y pues luego luego eh, pues no sé si fue que se arrepintieron o comenzaron a hablar en contra de de todo esto, ¿no? Y tengo entendido pues que fueron excomulgados, ¿no? Este, y luego Benedicto XVI pues como que revocó pues esa decisión de los lefebristas, ¿no? ¿Qué opinión? Pues padre, pues no sé si nos puede dar como esa opinión personal de esas comunidades, eh, porque pues mucha gente pues quizás pueda encontrar que dentro de esas comunidades está como lo que dice la Iglesia verdadera. O sea, a pesar de que pues fueron excomulgados en algún momento, todavía hay personas que creen que pues ese tipo de de celebrar la misa o pues como ellos viven su su fe es la fe verdadera. O sea, ¿qué opina, por ejemplo, sobre esas comunidades?
Sí, yo yo a mí no me gusta dar opiniones personales con temas que ya definido, digo, ¿no? O sea, yo puedo dar opiniones personales sobre temas que la Iglesia no ha definido o no lo ha planteado, pero el tema de la de la FSSPX es un tema más que definido por la Iglesia. Yo lo he tocado en documentos, en artículos, de vuelta, en videos. Eh, a ver, el no voy a hacer acá una historia del tema porque sería super injusto, aparte no tengo todo de memoria. Lo que yo sí puedo decir es que Monseñor Lefebvre, que es el fundador de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, fue un eximio, excelente obispo. O sea, porque todos conocen a Monseñor Lefebvre por este por la por la comunión. Claro, por San Pío X. La vida de él empieza mucho antes de esto. Fue un enorme obispo, arzobispo en África, en África francófona, encargado durante décadas de formar sacerdotes en África, o sea, un obispo de primera. Excelente, eximio, padre conciliar como tal, también estuvo digo, estuvo en el Concilio Vaticano Segundo, firmó todos los documentos del Concilio Vaticano Segundo y después de firmar los documentos del Concilio Vaticano Segundo comenzó una fraternidad sacerdotal en Suiza en primer lugar y después con el tiempo pidió la apertura de esta FSSPX y después como él ya viéndose ya bastante viejito, ya bastante anciano, eh, solicitó la Santa Sede que les que le nombrasen eh, uno o dos, un obispo, creo que fue o dos obispos, no me acuerdo si era uno o dos, no me acuerdo, eh, para poder continuar la obra, para poder seguir ordenando sacerdotes, obviamente, ¿no? Bueno, no le llegaba nunca la respuesta, nunca la respuesta. Y finalmente termina él eh, consagrando a cuatro que eran los sacerdotes obispos. ¿Qué sucedía en el Código de Derecho Canónico antiguo del año 1917? Eh, no había ninguna pena por consagrar obispos sin el permiso de la Santa Sede, pero en el código nuevo que había cambiado hacía muy poquito tiempo, eh eh existía la la excomunión latae sententiae para aquel obispo que consagrara a otro obispo sin el permiso expreso de la Santa Sede. Hm. Él planteó que se encontraba en un estado de necesidad de que no le respondían, que estaba ya enfermo, estaba por morirse en cualquier momento. Entonces, bueno, termina él consagrando cuatro a cuatro sacerdotes que eran obispos, él y un y un par de y dos obispos más, creo que eran de consagrantes, no me acuerdo exactamente el número. Bueno, por lo tanto le cayó la excomunión a él, la descendencia, a los coconsagrantes y a todos los consagrados, ¿no? Eso fue, si no me equivoco, en el año 87. Después con el tiempo, eh, como decías antes, el Papa Benedicto XVI le levanta la excomunión a todos esos obispos. Lefebvre ya estaba muerto porque murió poquito tiempo después y después poco a poco la Iglesia ha ido sacando documentos para de alguna manera regularizar digamos la la situación canónica de la FSSPX. Entonces, por ejemplo, el día de hoy, este, qué sé yo, no sé, estoy hablando, los sacerdotes pueden perfectamente confesar sea lícita como válidamente. O sea, las dos cosas tienen son lícitas sus absoluciones y son válidas mismo tiempo. Eh, después pueden también casar, o sea, administrar sacramento de matrimonio siempre y cuando lo permita el obispo del lugar o lo permita el párroco y esté, no me acuerdo si el párroco tiene que estar junto con el cura, con el cura que casa o tiene que delegarlo. Bueno, no me acuerdo la historia. Después la misa que celebran será desde el punto de vista canónico, desde el punto de vista de hecho positivo, nada más hablo, ¿no? Eh, ilícita, pero es totalmente válida. O sea, hay consagración, o sea, consagran el cuerpo y sangre del Señor, etcétera. Eh, bien.
¿Qué qué ha dicho siempre la Iglesia? La Iglesia siempre ha dicho lo siguiente, que aquellos que participan de esas misas, ¿no?, que se cuidan siempre de no tener una mentalidad cismática, una mentalidad sectaria, una especie de yo voy a esta misa porque de este modo me estoy separando de la Iglesia de Roma. No, te digo más, mucha gente cree que los los lefebristas son sectarios. Eso es falso, eso es mentira. No son, todos aceptan al Papa de turno. ¿Estarán de acuerdo o no con algunas cosas o con muchas cosas? Pero no, no jamás. No, no, no es así. Lo que yo sí veo, yo sí veo esto ahora sí es una opinión mía, eh, personal, totalmente personal. Hasta ahí lo que dicen los documentos de la Iglesia. Lo que yo sí veo es que por la situación que a veces se da
En la iglesia y por esta confusión de la que hablamos al principio, eh, se tiende a tener un ambiente cerrado, sectario y no digo cismático, pero sí menos, a veces cerrado, como somos, somos nada más que nosotros la iglesia y ustedes no lo son. Y ustedes se pueden salvar porque están en ignorancia invencible respecto del resto de las cosas. O sea, son como, como diríamos protestantes, digamos. Ustedes se hablan, bueno, por buena, por buena intención, por buena voluntad, pobrecitos, pobrecitos, ¿no?
Entonces, lo que yo sí, cuando alguien me me ha consultado sobre este tema, digo, "Mira, si usted va a ese lugar porque, bueno, quiere ir a ese lugar, perfectamente, bueno, sepa, estas son las cosas que dice la iglesia. Lo que yo sí le digo es lo que también la iglesia dice, tenga cuidado en no meterse en una especie de mentalidad sectaria o cismática o lo que sea, porque te diría que a veces es más de los laicos que de los curas, de todas maneras, ¿no? Pero bueno, eh, eso es lo que te puedo contar."
Sí, de hecho, pues no, disculpen a las personas que están escribiendo muchos comentarios, o sea, es complicado y por el tiempo que tenemos leerlos todos y el padre responderlo. Por eso quise, pues más o menos en todos los comentarios que he recibido en videos, pues simplificarlos acá. Pero aquí una persona Joa, pues escribió algo que me parece como como extraño, porque tengo entendido que incluso la iglesia, en algunos casos de iglesias protestantes donde bautizan eh en el nombre del Padre, del Hijo y el Espíritu Santo, pues ese ese bautismo es válido. Eh, y aquí dice Joa que su hija fue bautizada en San Pío X y en el nuevo Ordo no le quieren aceptar en catequesis. ¿Qué puede hacer? Eso está como raro.
Eso es un, eso es un, tiene que ser un error. Sí. Grave, bastante grave del párroco, de la o de la secretaria parroquial o quien sea. Normalmente no, no solamente que es válido eh si si hasta la si hasta el orden sagrado de un cura es válido, digamos. Por ejemplo, yo he conocido casos de sacerdotes de la Fraternidad San Pío X o que se han ido de San Pío X y se han ido a una diócesis, por ejemplo. Bueno, si aceptan a un sacerdote válidamente ordenado, imagínese como una criatura que fue bautizada, ¿no? Basta que haya bautismo trinitario, significa yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Con la intención que tiene la iglesia de de ser un hijo de Dios, lo que uno ya sabe que es suficiente, ya está, se acabó. Que vaya a otra parroquia, o que vaya al obispado, al obispado de la diócesis.
Okay, okay, perfecto, padre. Padre, y por ejemplo, pues siguiendo en este tema de de buscarnos, formarnos, de no caer en esta en estos extremismos, en confusiones, en que somos una sola iglesia, no es que es el católico tradicional o el católico modernista o el católico carismático, somos católicos y ya, como como usted bien lo dice. Pero, ¿qué hacer, padre? Por ejemplo, hoy en día tenemos estos estos espacios que son una gran bendición, ¿verdad? Y podemos encontrar, por ejemplo, sacerdotes como ustedes, pues que enseñan la sana doctrina, que enseñan las cosas sin salirse pues de lo que de lo que siempre ha enseñado el magisterio de la Iglesia. Pero podemos ver sacerdotes o inclusive predicadores católicos, y eso a mí me tiene como aterrado un poquito, porque pues a veces vemos predicadores que tienen millones de seguidores y pues dicen barbaridades del Papa, de la Iglesia, de tantas cosas. O sea, ¿cómo nosotros como laicos o como fieles podemos cuidarnos quizás de esas cosas y no caer? Porque, por ejemplo, como dice usted, si va y lo dice un párroco tal cosa, hay veces que la gente por la por falta de formación dice, "Ah, si lo dice él es verdad." O un predicador tal que escribió un tweet y dice que todos los curas y los obispos cayeron y no sé qué. Y y yo me aterraba porque, por ejemplo, cuando yo vi eso tenía miles de likes y de respuestas. Yo digo, "Wow, o sea, hay mucha gente que le sigue a lo que diga cualquier persona." O sea, ¿cómo podemos cuidarnos de eso?
Bueno, en primer lugar, que la la la cantidad no hace la verdad, ¿no? Es como una una vez una publicidad que vi en broma, ¿no? Que decía, "¿Cómo coma excremento? Millones de moscas garantizan su gusto, ¿no?" O sea, no porque millones de moscas pongan like a un a un tweet, eso eso va a ser verdadero, ni va a ser tampoco de sentir normal de la gente que son con sentido común ni nada. Bueno, de vuelta volvemos al principio, perdón, pero si nosotros tenemos una mala formación, vamos a escuchar el primer, entre comillas, influencer de turno o el primer cura que aparezca por ahí. Por eso acá tienen, mira, uno tiene que tener una buena Biblia católica. Yo tengo una Biblia católica siempre arriba, en el escritorio. Acá una Biblia, una Biblia comentada, no no que qué Dios me inspiró, qué Dios me dijo, no no existe eso, ¿no? Una Biblia católica con comentarios católicos. Punto número uno. Después un buen catecismo. Agarran el catecismo de la Iglesia Católica o agarran este, no sé, el más todavía más fácil, el compendio del catecismo, preguntas y respuestas de Benedicto XVI o el catecismo mayor de San Pío X, preguntas y respuestas. Así claras, pam, pam, pam, pam, pam. No puedes equivocarte en eso, no puedes equivocarte. Están todas las respuestas ya durante siglos. Me gustará más cómo predica este, me gustará más cómo predica este otro. Bueno, esos son temas de forma. En cuanto al fondo, la iglesia es una porque tiene una sola fe, no varias fe. Y entonces no va cambiando su doctrina conforme cambian los los tiempos, pero en gran parte porque tenemos esta fe adolescente o infantil con mala formación. Perdónenme que les diga.
A ver, acá cuánta gente, mira, me voy a fijar, voy a hacer una cosa pedante. Hay 450 personas este eh viendo el chat en vivo. Okay. Yo le preguntaría al que a vos que estás escuchando ahí, 450, 1, 49, me da lo mismo. ¿Cuál fue el último libro que leíste? Entonces pensá, pensá un segundito. ¿Cuál fue el último libro que leíste? Pero no estoy hablando de libros de tonteras, de novelas. ¿Cuál fue el último libro de espiritualidad católica, de formación bíblica, de formación moral que leíste? Probablemente de los 450 que hay, la gente que nos va a ver después del día de mañana es es el es pocos, pocos, pero yo me animaría a decir casi el 1%, 2%, muy poquito, porque nos quedamos como San Pablo decía, con la fe del carbonero, con la fe elemental, sencilla, la predicación, el bautismo, la comunión, la confirmación y se acabó la historia. Y después creemos que esto es formación, que está que estar viendo un video de YouTube es formación. Esto no es formación, esto es, si querés, una un inicio, un un link, un hipervínculo para que uno, uh, qué interesante, para que te cause sí. La curiosidad, ver las ganas. Bueno, está bueno lo que dijo Miguel Ángel, está bueno lo que dijo el cura este, buenísimo. Soy bastante ignorante, capaz que me tengo que formar. Bueno, padre, yo no tengo tiempo porque trabajo todo el día, soy medio animal de carga. Bueno, a ver, hoy hay un montón de audiolibros. No estoy hablando de entrevistas como en vivo que estoy haciendo yo ahora. No, no, no, no. Libros, libros. Esto, estos son libros, papel. Lo que tengo atrás son libros, no es un decorado. Todo este esta habitación, esto no es un estudio, es una biblioteca. O sea, uno no se forma con podcast de de un de un, ay, que el cura te dijo de la humildad de hoy. No, no. Agarrar la Biblia, lee un buen comentario, vayan a la Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino, vayan a ver el catecismo, lean una la Síntesis Católica del padre José María Iraburu, un libro cortito, muy cortito, no puedes no pasar tu vida y no leerla, lo elemental. Un buen libro de moral,rollo Marín, los buenos clásicos. Si no tenemos una fe elemental, entonces viene cualquier, entre comillas, influencer o predicador o cura o obispo o quien sea y me dice algo y y uno queda ahí como pedaleando en el aire, que no sabe bien a quién creerle. No, momentito, formemos. No, no podemos ser tan brutos.
Qué bueno, qué bueno, padre. Ya me quedan dos preguntas, padre, para ir finalizando porque ya vamos a alcanzar la la hora y pues me imagino que igual tiene que seguir pues en sus en sus actividades también descansar. Eh, padre, por ejemplo, yo he conversado con personas también y tengo como no una duda, sino pues quiero como claridad a ese tema, porque hay veces que las personas creen que para ser cristiano hay que vivir en sufrimiento, como en desolación, o sea, que bueno, voy a aceptar todos los sufrimientos y voy a vivir una vida así como muy como muy triste. Este, no, porque pues me llamó la atención, entrevisté a un hermano religioso y él me decía, "Nosotros no venimos a este mundo a gozárnoslas, sino a buscar la salvación de nuestra alma, ¿no?" Y obviamente pues tiene toda la razón, pero me quedó como sonando como eso de no venir a gozárnos. O sea, que y otra persona también me decía también en una entrevista que tiene una comunidad y me decía, "En ninguna parte de la de la Biblia habla sobre que los matrimonios vinimos para ser felices, sino para perseverar en la fe." Entonces yo decía, "¿Será que hay como un concepto que uno no puede ser feliz en este mundo y vivir a Cristo siendo feliz?" O sea, ¿qué qué opinión o qué nos puede decir al respecto sobre esa creencia de que hay que sufrir para ser un verdadero cristiano o hay que vivir quizás en la pobreza extrema para ser un un verdadero cristiano?
Bueno, no, para para ser un verdadero cristiano no hay que vivir en la pobreza extrema porque de hecho no es un mandamiento de la ley de Dios. En todo caso es un precepto evangélico o un consejo evangélico, si queremos ser más específico, un consejo evangélico de aquel que nuestro Señor le dice al joven rico, si quieres ser perfecto, ve todo lo que tienes sobre los pobres. No son los consejos evangélicos, no son no es un mandamiento, no es un mandamiento de la ley de Dios. ¿Okay? Entonces, no hace falta hacer eh abrazar la pobreza efectiva, efectiva, o sea, eficazmente dejar todo para ser cristiano. Sí hace falta, eso sí es verdad, hace falta abrazar la pobreza afectiva, que significa que uno no le ponga el corazón a las riquezas, ¿no? Porque nuestra riqueza no está abajo, está en el cielo. Entonces, yo puedo tener mucho dinero y ser un hombre millonario, ¿no? Y ser un muy buen cristiano. Pero, ¿por qué? porque no tengo apegado mi corazón a esas riquezas y por esta razón tan este tanto podía estar con Cristo eh un apóstol que haya sido que era pobre pescador como San Mateo o Nicodemo que eran ricos, ¿no? Y y no tenía problemas con eso porque tanto rico como pobre, o sea, sería más bien comunista decir que para ser este cristiano pobre, digamos, ¿no? Eso es un discurso marxista más que más que otra cosa. Sí, a su vez tampoco tampoco es real y es verdadero esto que que para ser cristiano el programa siempre sufrir. Eso no es así. Nuestro Señor nos salvó por medio de la cruz y por lo tanto tenemos que ser amigos realmente de las cruces y no enemigos de las cruces que Dios nos manda, ¿no? Pero el hecho de estar sufriendo todo el tiempo como una especie de penitente permanente no es la vida tampoco normal del cristiano. Aparte tampoco lo aguantaría uno todo el tiempo. O sea, nosotros eso sería en todo caso una especie de vida o una herejía dentro de la historia de la iglesia llamada el jansenismo o el puritanismo, que todo es pecado, todo es malo, todo tipo de placer es malo. Perdón, el catecismo mismo nos dice que el hombre y la mujer cuando se unen en el matrimonio tienen un doble fin. El primero principal es la procreación de prole, ¿no? Pero el segundo fin de matrimonio también es el remedio de la concupiscencia. O sea, el poder remediar esa ese deseo sexual natural que hombre y mujer tienen de fábrica, o sea, no no no es algo malo. O sea, tanto es así que varón y mujer se santifican en el acto conyugal. Entonces si imaginas si si fuera horrible atraer hijos al mundo, se acabaría mañana el mundo. O sea, bueno, entonces el placer per se no es malo. El dolor tampoco per se es malo. Es malo en tanto en cuanto yo lo suce mal o lo bien. No, si los ponga como un fin de mi vida, entonces será malo. O sea, el estoicismo, el estar todo el tiempo sufriendo tampoco es católico eso, ¿no? O sea, podrá ser que yo me me privo de una cosa sabiendo que es algo bueno para poder dominar mis pasiones, para poder hacer penitencia. Entonces, yo, por ejemplo, llega el viernes, entonces los días viernes no como carne o hago ayuno más de una vez por semana o más o o lo que fuera o duermo sobre una tabla y no me pongo el colchón. Bueno, pero el colchón no es malo per se o el descanso no es malo per se. Yo me estoy mortificando porque quiero de algún modo dominarme o pagar por mis pecados o lo que fuere, pero la vida que está no es solamente eso, digamos, ¿no? Y y eso te lo te da la pauta de de que hay en la vida en la historia de la iglesia santos de todo tipo. Tendrás santos penitentes como, no sé, San Pedro de Alcántara, un monstruo de la penitencia o el santo cura de Ars y tenés otros santos que no soportaban mucho la penitencia. Por ejemplo, Santo Tomás de Aquino no soportaba mucho la penitencia. San Felipe Neri no soportaba mucho la penitencia. Don Bosco decía a sus salesianos que la penitencia de ellos era estar con los jóvenes, no dormir en una cama sin sin colchón. Okay. Bueno, entonces este cada santo se va haciendo como el Espíritu Santo lo va marcando. Okay.
Excelente, padre. Y ya como la última pregunta, padre, para finalizar en estos tiempos pues de confusión, como pues bien lo hablamos durante esta hora, gente que apoyan una cosa, gente que dicen otra cosa, comunidades, eh situaciones que vemos dentro de la iglesia, que el obispo tal hizo tal cosa, que el sacerdote tal celebró una una bendición de pareja del mismo sexo, o sea, vemos tanta bulla en las redes sociales y generalmente pues no son cosas buenas las que las que se hacen como virales, ¿no?, de la iglesia. Y las personas hay veces que sienten como como ese temor o esa tristeza de qué va a pasar con la iglesia o qué está pasando con la iglesia. O sea, ¿cómo pues animarnos ante estas situaciones que vemos? Por ejemplo, estamos este mes celebrando los que celebran, obviamente el tema del del orgullo LGTB y todas estas cosas. que vemos que son corrientes que se quieren meter dentro de la iglesia. Incluso tristemente algunos sacerdotes apoyan estas cosas. ¿Cómo no desanimarnos en la fe cuando el mundo nos bombardea todas estas cosas de de la iglesia? O sea, ¿cómo mantenernos firmes, vivir una fe feliz a pesar de esas cosas que pues cada día vemos por redes sociales o por televisión o o los medios en general?
Bueno, San Pablo decía que es necesario que haya herejes, ¿no? Dice San Pablo, decía esto, "Oportet esse haereses", decía San Pablo. Famosa frase de San Pablo. O sea, pero ¿cómo es que San Pablo llega a decir es necesario que haya herejes? Bueno, porque dice, "Ante la herejía, ante el error pertinaz en la fe, surge siempre, siempre, siempre después la verdad católica, ¿no? Porque se contrapone a ese error o esa o esa herejía. Es normal que en la iglesia haya crisis y haya persecuciones incluso desde afuera o desde adentro. Eh, quien quien crea que que es la única que estamos viviendo ahora en en en todos los 2000 años, porque no de vuelta no conoce la historia de la iglesia. Yo en unos días más, por si alguno le interesa, voy a voy a publicar en mi canal de YouTube una conferencia íntegra que di acerca de la crisis del arrianismo, ¿no? Una crisis muy fuerte que sucedió en la Iglesia Católica en el siglo II, a mediados o fines del año 300, donde la gran mayoría de la jerarquía eclesiástica no creía en la divinidad, mejor dicho, no creía en la divinidad de Jesucristo, ¿no? Hasta el Papa, ¿no? Tengo entendido. El Papa al menos al menos coqueteaba con la herejía arriana, por lo menos, ¿no? Para decir algo suave. La gran mayoría de obispos, sacerdotes no afirmaba la divinidad de Jesucristo. O sea, no era un tema moral de "los homosexuales, perdón, se pueden no casar". Era algo mucho más grave. Se rompía la divinidad de Cristo. Se acabó la historia, se acabó la redención, se acabó todo. ¿Quién mantuvo la fe? Un par de obispos y el pueblo fiel. Porque el pueblo fiel no estaba con las modas del momento, sino que mantenía la fe de nuestros padres, la fe de nuestros abuelitos, de nuestros bisabuelos. Entonces, ¿qué hay que hacer en tiempos de crisis como estos? Volver al catecismo, volver al evangelio, ¿no? Y seguir con la fe de nuestros padres, pero aprovechar estos problemas que hay o estas crisis o estas divisiones que hay para formarnos mejor, para acrecentar nuestra fe y para transmitir la fe, esta fe, esta fe que es nuestra es la de la Iglesia, a las generaciones que vienen atrás nuestro, nada más.
Excelente, padre, de verdad que wow. Muchísimas gracias, padre, por su tiempo, por responder cada una de las preguntas. Pues hay personas que han hecho pues donaciones, comentarios. Muchísimas gracias a ustedes. Dios los bendiga, Dios se los multiplique. Creo que pues muchas de las de las de los comentarios que estaban haciendo o preguntas al padre eh pues creo que la pudimos hacer pues en alguna de las preguntas. Así que eh, queridos hermanos, pues recuerden compartir este contenido, recuerden también eh orar mucho por nuestro querido hermano, el padre Javier y por todos los sacerdotes. Oramos mucho por la iglesia. Así que, padre, de verdad que nuevamente agradecido por toda su entrega, por todas las cosas que hace por nuestra iglesia para pues buscar que tengamos como dice pues esa iniciativa de de querer formarnos y pues de no caer en estas cosas que pues tristemente a veces nos convierte en protestantes dentro de la iglesia.
Muchas gracias por la invitación, Miguel Ángel. Saludos a toda la gente que está en el chat y lo que nos verá después, si Dios quiere. Dios lo bendiga.
Bueno, muchísimas gracias.