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¿Cómo es CRECER con un PADRE ADICTO al ALCOHOL? | 2x21

Luis Pérez | Adicciones al Descubierto33:22

Transcription

Era una persona que si la tenías cerca, eso era sinónimo de terror. En mi contexto de en casa, dado la adicción de mi padre por el alcoholismo, hacía que hubiese mucha violencia. A mí se me manifestó con una especie de mutismo en el cual yo, cuando era pequeña, tuve un retraso en el lenguaje. Usar las palabras fue una gran dificultad. Cuando tú no eres capaz de usar las palabras, tú acabas llegando a la conclusión de que aquello que tienes que decir no tiene importancia.

Mi padre, al cabo de unos meses, me llamó como buscando un poquito de ayuda. "Mira, que estoy aquí, que he bebido, que me encuentro mal." ¿Cómo le diste la vuelta a eso? ¿De qué manera tuviste que verlo para poder comprenderle?

[Música]

Querida comunidad de Adicciones al Descubierto, bienvenidos al episodio de hoy. Tenemos una invitada muy especial, Sonja, con una historia de vida que merece la pena conocer y que espero que os guste. Empecemos.

[Música]

Hola, Sonja.

Hola, Luis.

¿Cómo estás?

¿Qué tal? Bien, aquí preparada para ver qué tal va.

Pues bienvenida. Muchas gracias por estar hoy aquí con nosotros.

No, gracias a vosotros por darme la oportunidad. Me ha hecho mucha ilusión que quisierais contar conmigo y bueno, aquí estoy pues para compartir y todo un gusto.

Sonja dice una frase que es que las palabras sirven y pueden salvarnos. ¿Qué sale de esa frase? ¿Qué puedes contarnos a partir de ahí?

Bueno, creo que esta frase resume bastante mi experiencia de vida, ¿no? Con el tema también de lo que yo viví en casa con el alcoholismo de mi padre, ¿no? Porque a mí se me manifestó con una especie de mutismo en el cual, pues yo, cuando era pequeña, tuve un retraso en el lenguaje y usar las palabras fue una gran dificultad. Además, para mí el hecho de no poder hablar como las demás personas de la clase me hacía sentir pequeñita, me hacía sentir, pues, que siempre tenía algún problema, algún defecto. Y cuando pude apropiarme de las palabras, pues con la edad adulta, cuando fui pues haciéndome mayor y trabajando cosas, cuando pude usar las palabras, pude también afrontar muchas cosas y empoderarme, sobre todo.

¿Y qué problemas traía eso a tu vida?

Bueno, yo me sentía bastante pequeña. No tenía capacidad de poner límites, tampoco de poder expresar lo que me pasaba. Y creo que ser capaz de la conciencia de las palabras, de poder comunicar lo que estaba ocurriendo dentro o lo que yo necesitaba, hacía que que pudiera sentirme bien y que pudiera pues avanzar en la vida.

¿Y qué es lo que te estaba pasando? Porque en ese momento en el que dices, yo no podía expresar lo que me pasaba porque no podía hablar, ¿qué te estaba pasando?

Muchas cosas. En mi contexto de en casa, dado la adicción de mi padre por el alcoholismo, hacía que hubiese mucha violencia, por cómo se manifestaba esa enfermedad en el entorno. Y esa violencia, todo lo que me estaba ocurriendo, sentía que no podía compartir, sentía que no podía ponerle palabras. Y de momento, lo que decía, ¿no?, la frase de las palabras sirven, me sirvió pues para eso, ¿no? Pues una manera de poderte defender de esos espacios es pudiendo explicar lo que está pasando dentro. Una de las cosas que me he dado cuenta en estos años haciendo terapia y también en mi proceso personal es que quizás una de las cosas que más enferma las personas es no poder expresarse y no poder hablar de lo que te ocurre. Y eso después se expresa pues a través de enfermedades o a través de comportamientos adictivos. Y me imagino cómo sería tu situación cuando tú estás por un lado conviviendo con, en un momento de tu vida en el que hay violencia y por otro lado estás en ese punto en el que no tienes esa herramienta que es poder explicar, poder expresar cómo te sientes. Y no sé hasta qué punto eso te ha podido afectar no solo en tu infancia, sino también de cara a la adolescencia y en tu desarrollo.

Totalmente. A mí me afectó un montón. Creo que desde hace, no me reconcilié con mi voz hasta no hace un par de años que empecé mi proyecto y tuve que empezar a hablar. Hasta entonces yo era incapaz de escuchar mi voz. Y yo recuerdo que, eh, yo que sé, mi pareja ponía un audio, era como, "No, no, quita eso, quita eso, no quiero escuchar." O me grababan y no soportaba mi voz. Entonces, también el tema de tener que cubrirte tu propia voz también es algo que te marca porque es una parte de tu de tu ser que rechazas. Y también el tema de no poder expresar las cosas, ¿no? De no encontrar palabras. Y creo que lo que más me afectó fue la autoestima, en el sentido de que cuando tú no eres capaz de usar las palabras, tú acabas llegando a la conclusión de que aquello que tienes que decir no tiene importancia. Y el menospreciar ese poder que tienen las palabras, eso que hace también eh que tú no te veas capaz de de expresarlas o quizás las puedes expresar, pero sientes siempre que no son suficiente suficientemente importantes como para que lleguen a las demás personas.

¿Y qué sientes en ese momento? En el momento de en qué partes, en ese momento en el que tú crees que lo que estás diciendo no es importante, en el que tú piensas que por la manera en la que lo dices o lo que estás diciendo no es no tiene importancia o no merece la pena que se hable, ¿cómo te sientes por dentro?

Pues te sientes pequeña, sobre todo, y con dificultad de poner límites, ¿no? El esa falta de de ese de esa voz que es súper necesaria en las personas y que la voz con la voz puedes hacer magia, ¿no? Con la como dices las cosas puedes hacer sentir bien a una persona, hacerla sentir fatal. Tiene muchas, muchas, es una herramienta brutal y no poder disponer de esta herramienta también hace que tú tampoco puedas tener esa capacidad de poder llegar a las personas, de poder explicar qué es lo que necesitas, de poner límites, decir lo que que es lo que no te gusta, lo que sí te gusta también.

¿Cómo recuerdas a tu padre en tu infancia?

En mi infancia, yo, mi padre tenía muchísimo rechazo hacia él, pero muchísimo. Es una persona que hoy en día, pues tengo contacto y he aprendido un poquito a situarme en otro punto de la relación con él. También la forma de su adicción, pues la forma en que se manifestaba era bastante a trompicones. Me refería que era una persona que podía estar mucho tiempo sin consumir alcohol, pero cuando consumía alcohol era todo o nada. En ese todo ah es lo que hacía que hubiese mucha violencia y demás porque al final el consumo era súper descontrolado. Luego, obviamente, llegaba a su punto álgido y ya frenaba. Pero claro, todo lo que había sucedido a mí me provocaba muchísimo miedo, mucho terror, sentía mucho la emoción del asco, era algo que se me mezclaba mucho con la sensación de no quererlo tener cerca. También era una persona que si la tenías cerca, eso era sinónimo de terror y siempre quería pues evitarlo. Entonces yo desde pequeñita mi relación con mi padre fue de absoluto rechazo, tanto si bebía como e en las temporadas que no bebía. Y básicamente eso. Entonces esa visión hacia mi padre, ese tipo de reacción también fue cambiando en la medida que yo pude entender el alcoholismo de otra manera, también en la medida en que me acerqué de otra manera, pude verlo de otra forma.

¿Cómo le diste la vuelta a eso? ¿De qué manera tuviste que verlo para poder comprenderle?

Pues fue haciéndome más mayor, dejándome de paralizar tanto. Como te explicaba, al final mi padre no es que estuviese bebiendo siempre, tenía periodos en los que no bebía. Lo que pasa es que el tema de haber bebido y haber actuado de esa forma había generado mucha distancia. Y cuando mi padre pues estaba sin beber me costaba mucho acercarme, ¿no? Y poquito a poquito fui teniendo un acercamiento. También hice mucha terapia a lo largo de mi vida, he hecho muchísima terapia. Empecé a entender el alcoholismo de otra manera que no lo hacía por [ __ ] no lo hacía. Me emborracho porque es mi forma de ser y quería jodan a todo el mundo también. Pues mi padre con el tema de alcoholismo nunca reconocía nada, tenía mucho problema en reconocer lo que había hecho. Entonces también eso [ __ ] un montón, que es en plan JP, le has liado un montón y ya resulta que no que no has hecho nada, que no es para tanto, ¿no? Y ver un poquito que eso formaba parte de la enfermedad, que eso no era más que un síntoma y que bueno, pude ir separando en la medida en que fui comprendiendo el alcoholismo como una enfermedad y vivir también la parte buena de mi padre, ¿no? También es una persona en la cual me reflejo mucho, es una persona muy cariñosa, eh le gusta mucho quedarse con la gente, hacer bromas, entonces también viendo esa parte como humana, digamos, es lo que me permitió pues ir un poco relativizando todo.

¿Y se ha podido recuperar?

Bueno, está ahí, está en el proceso, está ahí, está ahí. Creo que mi padre es una persona que nunca va a acabar de recuperarse en el sentido de que nunca va a dejar de beber o al menos no tener ganas de beber. Lleva bebiendo alcohol desde que, bueno, desde que tenía uso de razón, pues mi padre es de 57. En aquella época era como muy normal que un niño bebiera vino. De hecho, si un niño bebía vino, no le iban a decir, "Oye, no bebas." como mira qué gracioso niño bebiendo vino. Entonces también entre que el contexto no ayudó, también a nivel familiar mi padre venía de una situación muy complicada de mucha violencia en casa, también entre eso, al final fue un infante que su único refugio fue el alcohol y es una persona que nunca ha desarrollado como hobbies, como cosas fuera de eso. Es una persona que tiene sus grandes periodos sin beber, pero siempre está lleno el alcohol, como en ese punto de eh pasa X tiempo y vuelvo a tener ganas de ver alcohol, acabo recayendo. Entonces es una constante lucha, ¿no? Digamos.

¿Ha hecho tratamientos alguna vez?

Sí, es una persona que ha hecho tratamientos, pero muy a nivel psiquiátrico, porque a nivel de terapia, a nivel lo que sería más emocional, nunca ha querido, nunca ha querido confiar en una terapia ni hacer ese tratamiento en cuanto a medicamentos para evitar beber, sí, pero pero no funciona. Bueno, un tiempo, pero luego al final sí es como llega un punto en que ya es si él no quiere ir más allá haciendo un tratamiento que vaya, que incida más allá, pues al final no se puede hacer gran cosa. Y bueno, básicamente yo creo que es una persona que está muy muy rota. Que para llenar ese vacío que tenía de pequeño lo usó con el alcohol, pero el problema es que el alcohol ocupó tanto ese vacío que ahora el problema que que se ve a la vista es el alcohol, pero no lo que le ha llevado a beber desde pequeñito. Entonces, bueno, yo creo que es una persona que que a su edad ya está complicado, ¿no?, que que pueda cambiar.

Yo tuve un padre alcohólico y drogadicto y yo después caí en las drogas y en el alcohol. Y una vez estaba recuperado, me fui a buscarle y le dije todo lo mal que lo había pasado en mi vida, todo lo que había sufrido, lo abandonado que me había sentido, que había crecido con una sensación de rechazo muy grande. Y el hecho de expresarle sin culparle, pero sí decirle todo lo que yo había vivido, cómo lo había vivido y cómo yo me sentía, hizo que él se rompiera y aceptara un tratamiento y se pudiera recuperar. Y finalmente ingresó en una clínica y se recuperó. Y cuando murió, murió feliz y murió estando yo cerca y habiendo recuperado ese vínculo que habíamos perdido hacia cuando éramos niños. Y a veces no es tanto obligarle, sino que él vea cómo esto afecta también a las personas que él quiere, porque es ese momento en el que él puede ser que se rompa porque por él mismo nunca va a pedir ayuda para hacer una terapia emocional y una terapia que realmente sea eficaz. Tomar pastillas es como ponerte un parche, pero que el problema siga estando. Y hacer un tratamiento es complicado, es difícil porque tienes que entrar en el sótano de de del sujeto. Tienes que entrar en en lo más oscuro, en la profundidad, donde está donde está el dolor. Y el adicto tiene tendencia a huir de eso. Además, claro, cuando estás mucho tiempo consumiendo, el cerebro cree que necesita la sustancia para sobrevivir. O sea, por eso los adictos están en un periodo de abstinencia, pero después recaen. Y yo ahí sí que lo que me funcionó fue eso, decirle a mi padre sin culparle, porque al final no es culpable de de estar enfermo ni de como yo haya gestionado mi vida, pero yo sí que tengo el derecho de expresarle cómo me siento y cómo me he sentido, ¿no? Sin valorar si es cierto o es falso, simplemente como yo lo he vivido. Y cuando tú le explicas a un padre cómo tú lo has vivido, [ __ ] dice, "Joder, es que ya no me están culpando." Porque un alcohólico que le culpen o que le recriminen es más de lo mismo porque ya está acostumbradísimo a que le digan de todo. Pero cuando tú vas a explicarle cómo te sientes, dice, "Hostia, esto no me lo han hecho nunca. Nunca me han explicado cómo se sienten." Y el adicto no es alguien que no quiera a su familia. El adicto es alguien que está enfermo y a través de ese choque emocional a veces piden ayuda.

Tú en algún momento, Sonja, has podido hablar con tu padre y decirle, "¿Cómo te sientes?" o decirle, "Mira, pues lo que estás haciendo está perjudicando tu vida y yo te quiero y no me no me gusta verte así o me gustaría verte bien."

Hm. De hecho, me has hecho pensar mucho en alguna experiencia a raíz de lo que has comentado, Luis, y es que, bueno, mi padre pues es una persona que también ha fumado muchísimo y ha vivido muchísimo y nunca se ha cuidado la salud. Y llevo un tiempo en el cual pues él estaba bastante flojo porque había tenido muchos ingresos en el hospital y tal y justo estaba en terapia y me dijo el psicólogo, "Oye, esto de tu padre estaría muy bien que lo priorizaras porque tiene una edad, eh, tiene ciertas enfermedades y bueno, pues quizás estaría bien que no te falten palabras por si el día de mañana le ocurre algo." Y fue como, "Uf, eh, entiendo lo que quieres decir, pero bueno, lo vamos a intentar, ¿no? Porque también me costaba mucho, ¿no? comunicarme con él. Si ya a veces costaba e poder usar las palabras, pues con ciertas personas aún costaba más. Y preciso pensé, mira, pues una carta que es escrita me va a ir bien porque voy a sentir que puedo decir todo lo que quiero decir, lo puedo repasar y y se entregaré. Y va un poquito en línea que tú comentas, ¿no? Pues explicarle un poquito cómo yo me sentía, que estaba preocupada, porque bueno, pues para mí era importante tener una conversación con él y hablar de su enfermedad y cómo había afectado, pues eh haciendo hincapié en que no lo culpaba, sino que bueno, necesitaba tener pues esa información y poder compartirla con él. Si no recuerdo mal, le envié la carta, la leyó. Creo que no habló mucho, es un hombre que tampoco le gusta mucho hablar de de sus cosas, ¿no? Pero bueno, creo que la recibió y la leyó. Y una vez al pocos meses, creo, porque fue bastante seguido, le dije en plan, "Oye, mira, me gustaría quedar a solas contigo, tener una pequeña conversación y explicarte cómo me he sentido, porque no sé si es que había una recaída, sé que había ocurrido algo y estaba muy dolida. Cada recaída que tenía lo vivías como una traición, ¿no? Dolía muchísimo las recaídas." Y me acuerdo que hice acopio de valor, quedé con él. Ya estaba sobrio, ya hacía creo que unas semanas que ya no estaba bebiendo, que estaba otra vez en esa fase de no beber y como que le pude un poquito explicar, ¿no? Y y para mí fue un paso súper importante porque nunca me había visto capaz de de hacerlo. Siempre pensaba que me iban a temblar las palabras, que me quedaría corta y pudimos conversar y ver un poco. Y de hecho, a raíz de esa conversación, mi padre al cabo de unos meses, al cabo de un tiempo, tuvo una recaída y me acuerdo que me llamó, me llamó como en un buscando un poquito ayuda, eh, mira que estoy aquí, que he bebido, que me encuentro mal y me chocó muchísimo, ¿no? O sea, para mí fue como positivo que esta persona por primera vez en toda su vida me llamara pues para conversar, ¿no? Porque al final yo creo que se generó una dinámica en la cual él estaba triste, mal por muchas cosas, decidía beber y se encerraba en la bebida, ¿no? Y como ya también la tendencia era que cada una de sus hijas lo rechazáramos, pues lo que tú comentabas un poquito al principio, ¿no? Lo con lo de tu padre, que al final es algo que se le acaba recriminando, culpando desde el dolor, ¿no? Entonces, pues al final pues se acaba generando esta dinámica de, bueno, pues voy a beber, me van a culpar igual, pues bueno, voy a seguir bebiendo y el resto pues un poquito digamos como rechazando esta situación. Y para mí ver que contactó conmigo en esa situación y pudimos hablar desde una posición que era de, oye, mira, estás buscando mi apoyo y yo te estoy escuchando. Yo te puedo compartir que a mí esto eh me gustaría que fuera diferente, pero estamos aquí. Para mí fue un momento muy diferente que nunca había vivido y que marcó mucho mi relación con mi padre.

¿Y cómo influye en tu vida tener un padre alcohólico?

Pues un montón. Miro que esa experiencia fue la que me ha me ha llegado a hacer tener este proyecto que que llevo en Spy de Defensa Personal. Fue a raíz de esa experiencia. Yo creo que si no hubiera vivido eso, no hubiera terminado por este camino y la verdad es que fue algo muy inconsciente y me marcó por completo, tanto para lo bueno como para lo malo. Y la verdad que también me hizo desarrollar bastante empatía hacia las demás personas, bastante resiliencia, no sé, un poquito creo que me afectó muchos en muchos lados.

Yo creo que con la experiencia de vida que has tenido, violencia, un padre alcohólico, no poder expresarte, que esto pues habrá momentos en los que habrás sentido frustración o te habrás comido mucho la cabeza, ¿no? Al final todo eso habrá generado pensamientos. [ __ ] creo que te has tenido que defender mucho en tu vida. H, o sea, el nombre de el nombre Spy, el defensa personal, yo creo que ahí tiene una lectura psicológica importante en tu caso.

Sí, la verdad es que sí. Y bueno, también yo creo que la forma que tuve de defenderme de esa situación de casa fue encontrar un lugar seguro, porque al final, bueno, lo como como tú sabrás también por tu experiencia que me has compartido, al final la casa se supone que es como el lugar seguro, ¿no? De las personas, al menos así te lo venden pues en en el día a día, en nuestro imaginario, pero muchas veces ocurre que no, que es el lugar menos seguro del mundo, la casa. Y al final yo creo que Spy Defensa Personal fue en construir un espacio seguro, ¿no? Usar pues mi mejor arma para defenderme de toda situación que estaba pasando en casa fue encontrar un hogar que me cuidara fuera de la casa, que en este en este caso para mí fue más los amigos, las amigas, fue también entrar en el mundo de las artes marciales, que encontré un espacio seguro y creo que es la manera en que yo me pude defender pues del alcoholismo de mi padre, ¿no? Encontrando un lugar seguro que no, porque además lo que tú también comentabas al principio de los límites que cuesta mucho, ¿no? de poner límites en esa situación. También yo venía de un hogar que no existían los límites, ni hacía uno mismo, uno misma, porque es como bebo y me bebo todo lo que haga falta y bebo, bebo, bebo y también mi parte de mi madre, ¿no? Que mi madre era una persona que tampoco ponía un límite, ¿no? Era como, bueno, pues eh tengo una persona que no para de ver y yo a la vez estoy permitiendo toda esa situación en casa como persona adulta, como pareja de este hombre y como madre de de las hijas que tenemos en común.

¿Y tú hoy bebes?

A veces bebo, pero sí que es verdad que mi relación con el alcohol es bastante, ¿cómo lo diríamos? Muy de vez en cuando. Tengo el límite superclaro. O sea, yo me tomo una cerveza y es como, "Qué pereza, ya no quiero más." Y de hecho bebo mucho más cervezas sin alcohol que no con cerveza. Es que las personas que han tenido padres alcohólicos y que guardan cierto trauma con eso, se pueden encontrar en dos lados opuestos. Puede ser que seas alcohólico, que seas adicto y acabes replicando los mismos comportamientos de de tu padre. o el otro extremo que es la otra cara de la misma moneda, que es que no bebas nada de alcohol, que estés en contra del alcohol, que seas una persona que no tolera el alcohol, que no va con gente que bebe, o sea, los dos lados opuestos serían consecuencias de un trauma por tener un padre alcohólico. Pero si tú bebes y tienes una relación sana con el alcohol, pues entonces parece que esto lo tienes bastante trabajado, porque ni eres alcohólica, ni tampoco estás en contra de que la gente beba por lo que me estás diciendo.

Totalmente. Sí que tuve una época como más hace los 20 años, ¿no? Que sí que bebía mucho. Yo creo que como un poco lo que acabas explicar estos dos extremos como que me estaba yendo un poco hacia ahí y luego ya fue un poquito trabajar y tomar más conciencia de todo. También cambié ritmo de vida, ¿no? Pasé a estar en la universidad también a trabajar. Quieras o no, pues también influye eso y a día de hoy pues ya me encuentro como en ese punto de

Y Sonja, ¿de qué manera tú crees que todo lo que no has podido ponerle palabras lo has ido expresando a lo largo de tu vida? ¿Qué comportamientos, qué actitudes o qué manera de ser ha hecho que tú puedas expresar eso que tenía reprimido, que estaba oculto en ti?

Pues yo creo que a través de hablarlo mucho, de trabajarlo mucho en terapia, de encontrármelo, porque con el tema del alcohol de mis padres me pasó una cosa muy curiosa.

Sí, perdona, igual no he hecho bien la pregunta, pero hasta el momento en el que empiezas terapia, en el que empiezas a hablar, ¿a qué hora empie a qué edad tú empiezas terapia?

Desde que tengo uso de razón.

Desde que tienes uso de razón empezaste a hacer terapia.

Claro, porque yo no hablaba, entonces era como, "Oye, esta niña no habla en el cole, ¿qué le pasa?" Y mi madre, pum, logopeda, pum, terapia. Es como, "Vale, gracias mamá, pero el problema está en casa." Pero bueno, digamos que que con toda la buena intención, pues en el colegio detectaban que yo no hablaba, tal. Entonces, mi madre me empezó a meter en terapia y fui haciendo terapia hasta yo te podría decir que estuve haciendo terapia de forma bastante recurrente, siempre con algún parón de unos meses hasta hace un año.

Me has dicho que tienes una hermana, dos, dos hermanas. ¿Son más grandes o más pequeñas?

Son más grandes. Yo soy la pequeña.

Son más grandes. La más grande se parece más a tu padre en manera de ser.

No, yo creo que es que eso, no sé dónde ha salido todo eso, pero somos muy diferentes la una a la otra.

Sois todas muy diferentes.

Somos muy diferentes. Sí, también e ahora no hay tanta diferencia de edad, pero sí que hay había bastante diferencia de edad cuando éramos pequeñas, ¿no? Yo tenía pues con la mediana me llevo cinco y con la mayor nueve.

Que está hoy en día, ¿no? Es que dicen que la estructura psíquica del hijo adulto se parece más a la del padre, que esto si hay algún oyente que que lo ha estudiado y lo sabe, que nos lo ponga en los comentarios y así nos lo aclara.

Pues nunca la había escuchado.

Claro, la experiencia que tú tienes de vida es es dura, pero sin embargo sabes canalizarlo a través del deporte, a través de la defensa personal, aprendes a hablar, o sea, de alguna manera encuentras las herramientas a lo largo de tu vida para poder darle la vuelta a esa situación y que eso no sea complicado y que no acabes pues también desarrollando adicción y teniendo una mala vida. Y ahí la importancia que es que me parece superimportante que tu madre te haya puesto psicólogo, logopeda, que haya apostado por buscar herramientas, maneras para poder ayudarte, porque en mi caso no pasó. Hm. Mi madre suficiente trabajo tenía como para claro, pagar la hipoteca y para llenar la nevera, o sea, ni psicólogos, ni logopedas, ni nada de eso. Yo creo que mi madre no sabía ni que existía todo eso y a mí me ha traído muchas dificultades porque yo no tenía las herramientas para aprender a expresarme. Lo aprendí con 24 años cuando me puse en tratamiento, pero sí que veo un trabajo tuyo importante y que seguro que no ha sido fácil, pero que lo has emprendido con valentía.

Hm. Gracias.

¿Y de qué manera esto hoy afecta a tu vida? ¿Te refieres un poquito a la experiencia que he tenido?

Sí. El tema de, o sea, al final cuando tú has sufrido, cuando tú tienes una experiencia parecida a la del abandono, si queremos decirlo así, o a la de la ausencia, a la misma vez que creas unas carencias, de alguna manera también desarrollas una especie de adultez o de responsabilidad que igual no te toca tener a esa edad.

¿Esto te ha pasado a ti de responsabilizarme de cosas que no me tocaban?

Yo creo que en mi caso, ¿no? Porque bueno, lo has explicado tú superb, ¿no? Que mi madre estaba como muy pendiente, mi madre era como la salvadora, digamos, de la familia de su rol, ¿no? Y creo que nunca me vi esa situación de tener que asumir un rol de responsabilidad sobre nadie, ¿no? Y además como que eh ella llevaba bastante la batuta, ¿no? En casa. Ahí no me siento tan identificada al tema de haber llevado un rol así en este sentido.

¿Y has tenido miedo de desarrollar adicción porque tu padre era adicto?

Creo que en la época esta que estaba así como digamos en ese extremo que me iba como acercando al beber que bebía mucho, yo creo que que buscaba un poco esa conexión a través del alcohol y de los porros en este caso con mi padre, ¿no? Era como que yo mentalmente tenía esa historia de, bueno, me estaba posicionando de alguna manera hacia el lado de mi padre, pero ya cuando pasé esa fase ya creo que no. Aparte ya es como yo ya noto que mi cuerpo es una sustancia que sí que me puedo tomar una cerveza de vez en cuando, pero yo noto mucho un límite en mi cuerpo.

A mí lo que me pasaba es que como no le tenía o mi padre desapareció, la manera que tenía de estar con él era ser como él. O sea, que tienen las drogas, claro, que mi padre ha preferido a las drogas que a mí. Entonces, me voy a ver qué hay ahí, porque eso tiene que ser muy importante, tengo que conocerlo. Y entonces sí que me fui a buscarlas.

Superpotente esto que cuentas. La verdad que me siento en parte identificada como en esa fase de mi vida de intentar conectar con mi padre a través de de ese consumo que hacía en esa soledad, sensación de rechazo, de no pertenecencia, siempre intentar llamar la atención en algo. Claro, todas las cosas que hacía en mi vida tenía que llevarlas al límite porque, bueno, hoy que he estudiado psicología y me dedico a tratar con adicciones y adictos, entiendo que cuando un niño no es no está atendido, cuando un niño llama la atención y no tiene una respuesta, el niño lo que piensa es que no me quieren. Entonces, ese niño que crece sin una atención eh parental es como que se queda con un pie atrás. O sea, el niño va creciendo, se hace adulto, pero sigue siendo un niño. Es un niño que ha crecido físicamente, pero no ha crecido emocionalmente. Y es la es el tipo de persona que nos encontramos aquí, alguien, un adulto de 40 años, pero que sigue siendo un niño, ¿no? Y ahí el hecho de que la persona no haya tenido la atención que necesitaba o que era necesaria en ese momento para que él pudiera sentirse seguro y pudiera sentirse querido, esto afecta de manera importante en el desarrollo de la persona, sobre todo después a la hora de tener seguridad con uno mismo, a la hora de sentirse capaz de de conseguir cosas y sobre todo a la hora de ser adulto también. Por eso muchas veces nos encontramos con alguien que no ha crecido emocionalmente.

Y después has estudiado psicología.

Sí, sí, sí.

Que esto para mí ya es como, bueno, ¿qué pasó? ¿Por qué quieres después estudiar psicología?

Bueno, fue como algo que lo rechazaba un poco porque era como que siempre había ido a psicólogos y psicólogas fue como, bueno, ya está bien, ¿no? Pero no sé, de forma muy instintiva, muy natural, sin tampoco pensarlo mucho, yo sentía que me tocaba escoger una carrera, ¿no? Día como en plan, bueno, es que no veo otra que me cuadre, ¿no? Y fue un poquito como por e conexión, ¿no? Dije, "Mira, pues no me veo haciendo otra cosa, eh, pues voy a hacer esto porque para hacer algo que realmente no me interese, pues algo que me guste, me llame la atención y luego ya veré qué ocurre, ¿no? Pero al menos ese va a ser el paso." Fue como bastante sin pensar.

Y durante el proceso de carrera analizaste tu situación y hiciste análisis.

Sí, precisamente. También fue como esa la etapa esa y coincidía que yo tenía como ese especie de consumo fue a través de bueno, fue expuesto en la carrera de psicología. Sí. Y también, bueno, obviamente no hice psicología para hacerme terapia a mí misma, obviamente no, pero sí que es verdad que al final te da una perspectiva que te ayuda a pensar de otra manera, ¿no? Y una manera más focalizada en las personas, en cómo actuamos, qué hacemos, cómo nos sentimos. Y creo que también eso me ha ayudado mucho a comprender ciertas cosas.

¿Y en tu ser, qué papel ocupa Spy Defensa Personal?

Es como ya mi vida, porque ahora es 24/7 trabajando en ello y es mi parte profesional, pero también mi parte como personal, ¿no?, unida. Obviamente, pues ya busco mis espacios para tomar distancia y separar un poquito lo que es profesional de lo que es personal, pero ocupa bastante y es algo que se ha ido como generando con una sinergia y hoy en día, pues bueno, es parte de mi vida, bueno, a lo que me dedico.

Qué bueno. Has podido canalizar a través de ahí, supongo que pues todo el dolor que has vivido de alguna manera le has puesto nombre, lo has puesto en marcha, has construido un proyecto, un propósito y supongo que eso pues también ocupa dentro de ti gran parte, ¿no? Que quizás hay situaciones en tu vida que dejan un vacío y vienen otras que que vienen a rellenarlo.

Totalmente. Creo que ha sido una forma como de reparar y sanar a través de de ese proyecto. Claro, cuando tú has tenido una situación complicada en tu vida, a veces uno no sabe qué quiere hacer con su vida hasta que le ocurre algo malo y dice, "Vale, ya sé qué quiero hacer con mi vida." A mí me pasó, ¿no? Que yo me dedicaba a una cosa, pero después caía en las drogas y en el proceso de recuperación, cuando ya me estaba recuperando y ya estaba viendo un poco a la luz, digo, "Vale, sé lo que quiero hacer con mi vida, quiero dedicarme a ayudar a otros adictos." Porque desarrollas una sensibilidad especial con esa situación que a ti te ha tocado vivir. O sea, a veces del dolor y de la carencia nace también el propósito porque tú tienes la propia necesidad de usar algo, de encontrar un remedio para lo que te pasa. [ __ ] y cuando lo encuentras dices, "Vale, ahora voy a compartirlo con los demás."

A través de la defensa personal, ¿a cuánta gente puedes ayudar que no tenga un camino en su vida, que sienta un vacío, que no pueda encontrar la calma, que no sepa defenderse de la vida?

Pues a un montón, porque bueno, llevamos como 4 años de forma oficial con este proyecto y hemos llegado muchísimas, muchísimas personas de toda Cataluña, aunque ahora estemos como ubicadas en Barcelona y un montón y cada vez aprendes mucho de las personas. Es como que vas a hacer una formación o lo que sea y al final te acaba enseñando la persona a ti, ¿no? Porque siempre acabas descubriendo otras realidades, otras formas de sentir, ¿no? Que te las acaban transmitiendo otras inquietudes. Luego también ves cómo evoluciona la persona, que en tu caso también pues te pasará con el centro este que has creado, super chulo y es increíble como que llegas a muchas personas, pero también esas personas llegan a ti de alguna manera y y hacen que tu trabajo cambie y evolucione compás con con lo que estás experimentando.

¿Y si hoy pudieras mandarle un mensaje a la Sonja de 10 años, qué le dirías?

Bueno, pues que siga así o siga eh que confíe, que cuide su autoestima, que confíe en su voz, que su voz es bonita, que puede transmitir mucho y que bueno que se lo va a pasaros muy bien, que esta etapa del padre alcohólico acabará y que bueno, que de la misma manera le ha tocado vivir algo muy feo de pequeña, va a vivir algo muy muy bueno a lo largo de su vida y bueno, que confíe.

¿Y a una persona que está en una situación parecida a la que tú estabas viviendo, si te entrara por la puerta de de Spy Defensa Personal y te contara que tiene un problema, ¿qué le dirías?

Bueno, que es un lugar donde sentirte tranquila o tranquilos, que es un lugar para estar bien, para encontrar un un espacio seguro y que confíe en ello, confíe que puede encontrar un lugar en el que esa persona va a ser escuchada, va a ser respetada y que va a poder disfrutar y aprender respetando puestosamente sus propios límites y que bueno, que confíe y que hable mucho, que hablar siempre va bien de lo que sucede.

Muchas gracias, Sonja. Ojalá madres y los padres que tengan una hija joven, adolescente, que tenga dificultades y hayan escuchado este podcast, puedan traértela a Spy Defensa Personal y que les puedas guiar en la vida.

Muchas gracias, Luis, y muchas gracias por invitarme. Ha sido todo un placer. Muchas gracias también por nutrirme desde tu punto de vista, de tu experiencia, que al final pues teníamos ese punto en común que nos une también y me ha encantado también que me pudieses dar tu perspectiva porque también he podido aprender un montón de lo que tú me has explicado y me he visto reflejada también en aquello que estabas compartiendo conmigo. Así que muchísimas gracias de todo corazón pues por la oportunidad y por escucharme y poderme hacer escuchar a través de tu canal.

Muchas gracias, Sonya. Ha sido un placer tenerte aquí.

Muchas gracias a todos vosotros. Espero que os haya gustado el testimonio de Sonja. Como os digo muchas veces, si tenéis alguna propuesta, queréis que hable de algún tema en concreto, anotámelo en los comentarios porque lo tendré en cuenta. Gracias por acompañarnos. M.