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Meditación y conferencia: “Soltar lo que ya cumplió su ciclo”, con Esperanza Santos

Brahma Kumaris España41:13

Transcription

Muy buenas, bienvenidas y bienvenidos. ¿Qué tal estáis? Espero que muy bien.

Hoy vamos a tratar este tema, ¿no?, de soltar lo que ya ha terminado su ciclo. Es un tema interesante porque quizás algunas creencias nos dicen que el cierre de algo es como un fracaso o temo que algo termine y solo celebramos lo que son pues los comienzos, ¿no? Pero no, todo ciclo tiene su momento de partida, tiene su momento de desarrollo, hay un comienzo, hay un transcurso y finalmente o hay una transformación, pero esa parte de ese ciclo se cierra y lo vemos en tantas cosas, ¿no?, naturales, como es la misma naturaleza. El día termina, empieza la noche, termina la noche, empieza el día. Las hojas de los árboles se caen. No es una derrota, es el ciclo natural. Y las estaciones del año se suceden, aunque a veces el las propias de los tiempos que estamos con el cambio climático, las mismas estaciones están a veces cambiadas, ¿no? Pero tienen su etapa, tienen su momento.

Estoy preparado para cerrar un ciclo sin sentir que es una pérdida, sino con un sentimiento de oportunidad, de agradecimiento. Vamos a investigar y experimentar sobre esto. Pondremos un poco de música. Espero que se escuche bien. Muy bien. Hoy voy dentro de mí. para hacer una mirada a nuestro interior, que sigo sosteniendo dentro de mí que ya no me nutré. Hay cosas que siguen estando ahí que quizás antes me aportaban algo, pero ahora ya no. suelto para soltar pesos y cargas, no para sentir que he perdido nada. No es una derrota que un ciclo se cumpla. Es lo natural. Hay cosas que se transforman. Hay cosas de las que aprendo, pero soltar ya es una paso de valentía. Tantas veces hay miedo a soltar [música] porque desconocemos lo nuevo. Siéntete seguro de ti mismo, de que algo cumplió su etapa y seguro que entiendes su sentido. Cuando entiendes tu ritmo, entiendes que las cosas [música] también tienen su ritmo y sus momentos. Pero tú sigues tú, el ser, mientras las cosas vienen y van, las experiencias vienen y van, tú sigues. Estás disfrutando de ese viaje a tu interior, sabiendo que cuando cierras una etapa abres espacio a lo nuevo y no hay culpas, no hay recriminación y resentimiento.

Ahora también suelto cualquier resistencia. Si no, eso sigue persistiendo. Cuando entiendo [música] la belleza de la luz espiritual. Empiezo a comprender que lo que ha sucedido en mi vida, en mi proceso, tenía que ocurrir y así puedo [música] transformar. No siempre es fácil porque confundo el soltar con perder, pero siéntelo de otra manera. es honrar lo vivido y permitir que la vida siga fluyendo. Estás rechazando el pasado, ni estás abandonando nada impulsivamente. [música] En tu conciencia de luz y de paz, aprendes a reconocer cuando algo ya cumplió su propósito y cómo soltarlo con conciencia. madurez y dignidad espiritual, conciencia, madurez y dignidad. Vamos volviendo aquí ahora.

Muy bien. Pues sí. ¿Por qué lamentarnos de algo que simplemente tiene su momento de cierre? Siempre cuando ponemos un punto final a una etapa, a un rol, a algo, ¿no?, que estamos llevando nuestra vida, incluso a relaciones, pero ponemos también virtud en la nueva forma de interactuar. Es una transformación en nuestra vida. Y esto sí que es para celebrarlo, porque la forma en que se estaba sucediendo quizás no era la más adecuada. Entramos en hábitos, entramos en rutinas, entramos en faltas de respeto a tantas cosas y de pronto decido que hay así. no puede seguir y mi conciencia, mi forma de actuar cambia. Ahí es donde honro eso que he vivido para tener la apertura y la libertad de que lo que viene me va a ofrecer algo mejor. Porque también uno es diferente. Siempre tenemos que contar con que hay un cambio dentro de mí. Muchas veces queremos cambiar situaciones y experiencias fuera y sin embargo el soltar muchas veces es dentro y siempre tiene que ver con algo que que me aferro. Eh, sabemos que la raíz de cualquier dificultad para soltar es el apego. Eh, y a veces es apego a a lo desconocido, a también sentir que nos aferramos a situaciones con las que nos identificamos. siempre has estado de esa manera y entonces te sigues identificando con eso y también pues hay una expectativa de cierto reconocimiento recibido. Evidentemente cuesta desidentificarnos de ese reconocimiento, no estar expectantes del aplauso de otros, por ejemplo. ¿Por qué? Porque es una seguridad que todas estas cosas limitadas nos ofrece, que ha dejado de ser sana. Quizás nunca lo fue, pero mi creencia es como si lo necesitara y de pronto cambia completamente la visión. ni necesito ese reconocimiento, ni necesito aferrarme a esa forma de actuar ni identificarme con esa situación, con ese rol, con tantas cosas que de pronto suelta y y es porque hay miedo, ¿no? Miedo a Y ahora qué miedo a lo nuevo. Pero lo nuevo también te puede dar muchos regalos y de hecho nos lo da. Lo nuevo tiene no un etapa de empezar desde cero en el sentido de vacío, sino yo tengo que tener esa fortaleza, esa buena disposición, motivación y entusiasmo de decir, "Ahora empiezo de una manera diferente, pero eso que ocurrió me ha servido. como veíamos en la meditación, de madurez. He aprendido con ello. No entro en rechazos del pasado. El rechazo del pasado crea siempre un dolor. Todo lo que rechazo va a crear un resentimiento que después lo arrastro. Y hemos hablado en otros momentos, ¿no? Como las heridas que arrastramos del pasado cuesta después transformar todo eso. Entonces ahora el alma quiere avanzar de una forma sana, coherente. Es tan importante la coherencia en nuestras vidas. Lo que siento y vivo por dentro. A veces lo que siento es otra cosa porque hay una lucha emocional y eso es diferente. Pero lo que realmente siento desde el alma, creo en mi mente desde una parte limpia, segura y real dentro de mí, es lo que cómo vivo. ¿Cómo vivo? es cómo vivo mi vida, desde cómo duermo, cómo como, cómo interactúo, cómo son mis palabras. Es todo lo que se traduce en la acción y en mi día a día. Propósitos tenemos muchos, pero después realmente llevar eso necesita esa coherencia. Por eso necesitamos que lo que soltemos no sea de una forma hablamos de la resistencia, ¿no? No sea con resistencia o porque otro me lo dicen, sino que estoy soltando algo, mucho de lo que pertenece al pasado, otro de hábitos. internos, otros simplemente de hábitos externos que que ya no sé que no es la forma, pero todo eso me está dando sabiduría. Esa madurez, ese aprendizaje me está aportando sabiduría. La sabiduría de saber vivir, de saber tratar con algo, de saber responder en lugar de reaccionar es importante. Hm. Si siempre reaccionamos ante cualquier cosa que no esté en mi expectativa o en mi cuadro mental y reacciono porque todo tiene que ser como yo creo que debe de ser. Me voy a llevar desengaños. Cuando hay esa madurez y también paciencia y muchas otras virtudes, sabemos que mi respuesta ha de venir de un lugar más auténtico. resultado algo, no sigo cogiendo esa forma de reaccionar, empiezo a responder desde ese lugar esencial, ese lugar auténtico lleno de cualidades que están ahí, siempre me esperarán porque son parte de mi existencia, de mi verdadera identidad. Por eso no necesito identificarme con actitudes o formas de actuar que quizás otros me han identificado porque he ido creando una personalidad de acuerdo a como he sabido y ahora es diferente. Es bueno saber que no estamos condicionados por una personalidad que hasta ahora ha sido de esta manera. Podemos tener realmente la oportunidad de esa transformación. Y este es el mensaje más importante en todo lo que queramos soltar, en todo lo que cumple su ciclo, que las etapas tienen su tiempo, su momento, que no puede estar aferrado a como algo era antes, que el dolor me está dando un mensaje de que no puedo seguir atado a eso. Y ahora una nueva ventana se abre y ahí empieza el trabajo más espiritual donde empiezo a reconocer quién probablemente soy. No en base a etiquetas externas, ni siquiera en base a lo que otros me dicen, ni siquiera en base a los resultados de lo que hago. Solo tú sabes tus victorias, solo tú sabes tus avances. Y sí, definitivamente eso se va a ver reflejado en tu cara. Si antes las cosas te te tensaban de tensión, ahora estás más libre, más suelto y tu cara refleja esa relajación. Una sonrisa sale natural. A veces nuestra cara se vuelve rígida. Es como si no no nos arrugamos simplemente por la vejez, nos arrugamos por la tensión. El cuerpo es un mensajero de lo que está pasándole al alma. Entonces, no es que ahora estemos pendientes de nuestra cara, hemos de estar pendientes de esa cara interna. La cara externa es un reflejo de lo que internamente está pasando. Cuidemos lo que internamente está pasando y lo demás es natural. Tu propia luz. No puedes poner tantos focos como aquí. No es esa la luz que quiere brillar. Tu propia luz es interna. Cuanto más honesto, más lleno de amor limpio, más paz hay en ti, más felicidad genuina, más fortaleza y seguridad. más auténtico y limpio, puro eres, más esa luz irradia y esa luz se traduce en buenos sentimientos. El alma no guarda ni rencor, ni resentimiento, ni cargas. El más siente la belleza de la libertad, que no es hacer lo que quiero, es realmente elegir lo que me ayude a avanzar. Estamos en nuestra vida eligiendo lo que nos ayuda a avanzar o seguimos con hábitos que han estado ahí siempre y dices, "Ah, es que yo soy así." No, no, no, no confundamos. Las cosas que hemos adquirido no es nuestra identidad. Si quieres seguir así porque estás contento, sigue. Pero normalmente sabes que un ciclo se cierra cuando empiezas a sentirte incómodo, cuando empiezas a sentir un dolor del tipo que sea. Es como cuando uno sabe que la alimentación que está teniendo no es la adecuada, porque tu cuerpo te avisa. Entonces el alma también avisa y el dolor es ese mensajero. Cualquier incomodidad, lo que antes se podía nutrir, ahora te pesa. Lo que antes te aportaba algo, ahora lo sientes como vacío. Entonces es un aviso. Hm. Y y ahí dejemos también la mirada, la puerta abierta a lo que Dios quiere de mí. una fuente de luz inagotable que cuando le doy la oportunidad de entrar en mi vida, muchas cosas empiezan a tener sentido y alumbrarse. No es solo mi punto de referencia, que lo es, sino es también mi guía. El alma a veces se ha perdido en la confusión de patrones viejos, de tendencias, pensando que eran las únicas, la única oferta. Y de pronto hay una luz que te muestra otra realidad y te da esa fuerza para aprender a conquistar esos miedos, esas sombras, esos apegos, principalmente el apego al ser. Porque ese es el ciclo que todos tenemos que terminar. llamémosle ego, llamémosle como queramos, pero lleno ese vacío de tantas cosas con las que me identifico y me apego a mí mismo, sintiendo que así tengo más valor. Sabemos que no funciona. Y cuando nuestra cara interna está frente a esa cara que no es física, porque es un ser de luz como en realidad somos cada uno de nosotros. La diferencia es que él no tiene un cuerpo suyo propio, pero estoy frente a esa luz, luz con luz. Es un bonito espejo de cómo la realidad de tu existencia toma forma y con tu mismo no solo entendimiento, sino experiencia de esa luz interna, de ese amor divino. Es como donde sea que estás. Eso también se va iluminando. Las cosas que ocurren son más precisas. Requiere práctica. Requiere práctica por un largo periodo de tiempo. No solo los miércoles, los jueves, no, no necesita una constancia. Hm. Y eso nos va a ayudar. Vamos a meditar antes de que se haga más tarde, teniendo esta oportunidad de reencuentro con nosotros mismos, cerrando ciclos. Abriéndonos a lo nuevo. Siente que es algo tan natural como que termina la noche y empieza un nuevo día. Estás en el amanecer de tu transformación. Estás en el momento más hermoso donde la oportunidad llama a tu puerta como una luz con la que puedes ver mejor. Siéntela dentro de ti. sueltas. Porque sabes que es un acto profundo de confianza en la vida y en tu propósito como alma. ¿Realmente confías? Confías en que no todo lo que termina te va a empobrecer. No es así. Está dejando un espacio. Eso que se va. Deja sitio para algo que a lo mejor tú necesitas, que está más alineado. El alma necesita avanzar. necesita expandirse, pero también purificarse. La luz del alma suprema me va purificando y así recupero energía, claridad y ligereza interior. A veces ni siquiera sabes qué viene después, pero confías. Confía en que lo que viene es coherente con quien estás llamado a ser ahora. Piensa en esto. ¿Quién estoy llamado a ser ahora? Soy lo que siempre fui, pero despertando lo mejor de mí. Por eso suelto conscientemente y acepto que algo terminó sin juzgar, Pero también agradezco lo que he aprendido, incluso si fue doloroso. Ya no necesito alimentar mentalmente lo que ya no está. Esa identidad ya no me pertenece. No soy quien fui, soy quien estoy siendo. Un ser de luz, de verdad, de paz y de amor. Por eso elijo la coherencia. entre lo que siento y lo que sostengo. Ya no necesito sostener en mi mente esas cosas que pasaron. Ahí es donde tengo que soltar en mi mente y verás que cuando des ese salto te sientes libre internamente. Libre. recuperas tu poder interno espiritual verdaderamente mente eres tú libre, poderoso, auténtico. Es un regalo lo que está soltando. Deja tu esencia y se va lo que ya no te pertenece. lo que ya no pertenece a este momento. No creas que la vida te está pidiendo que cargues con todo. Dios te está invitando [música] a caminar más ligero, más consciente, más fiel a este momento. Él siempre estará a tu lado, susurrándote que esto no es un final triste, es un acto de amor hacia ti mismo y de respeto hacia la vida. Cuando respetas tu vida, respetas a [música] otros. No te vas a quedar vacío, más bien disponible, disponible para que esa fuente suprema pueda utilizarte [música] como el músico utiliza el instrumento y dar esas notas de paz, armonía, generosidad, donde sea que suene esa melodía, siente su compañía, siente su mano sobre la tuya. Y ahora vamos volviendo con esta experiencia. [música] La experiencia se mantiene con la calidez que uno le esté dando, no entrando impulsivamente otras actuaciones, sino manteniendo Esta experiencia de silencio. Cuando estoy en la luz, siento esa luz, doy luz. Es natural. Muy bien. Más ligeros. Ya no es tan malo terminar un ciclo. Hm. Muy bien. Pues que sigamos estando en esa alegría interna para una nueva etapa. Hm. Ya estamos en el mes que estamos, pero cualquier cambio, cualquier momento es bueno. Cuidaros y sonreír de el alma. Omi. Gracias.