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La BASE MARAMBIO por dentro + datos de la ANTÁRTIDA ft. @DíadelaToalla42 · #Datazo

Pablo Molinari15:44

Transcription

Estos datos de la Antártida, estoy seguro de que no los conocías y te van a dejar helado. ¡Vi que vamos a conocer cosas ref flasheras y encima te lo vamos a mostrar desde ahí mismo! ¡Dale!

Hola gente, ¿cómo están? Les doy la bienvenida a un nuevo hashtag dataso: información completamente inútil, pero que se va a quedar agarrada en tu cerebro.

Hoy vamos a ver datos poco conocidos de la Antártida, principalmente de la Antártida Argentina. Vamos a ver qué hacen, por qué es tan importante que estemos ahí y un montón de otras cosas. Pero no lo voy a hacer solo este video, sino que lo voy a hacer con el crack de Franco, del canal Día de la Toalla.

Mi nombre es Franco, del canal Día de la Toalla. Gracias, Pablo, por permitirme ser parte de este hashtag dataso. Estoy sobre el buque rompehielos Irizar y ando por acá porque he estado instalando unas impresoras 3D. Si eso es algo que te puede interesar, te invito a ver mi canal en la descripción.

Bueno, arrancamos, que tenemos un montón de cosas para ver. ¡Dale!

Muy bien, empecemos entonces con estos datos de la Antártida que, como dijimos, va a estar más que nada enfocado en lo que es la Antártida Argentina, el sector que reivindica soberanía la Argentina. Que es como una especie de triángulo, digamos, que va entre el paralelo 60° sur y el Polo Sur, y los meridianos 25° y 74° de longitud oeste.

Estos dos últimos puntos no son caprichosos, sino que coinciden con los límites este y oeste del país: 74° oeste es el límite al oeste, justamente con Chile, en el Cerro Bertrán, en Santa Cruz; y el meridiano 25° oeste son las Islas Sandwich del Sur.

¿Por qué se reclama esto? Bueno, en parte porque es medio como la continuación, entre comillas, del país en el mapa, pero también, entre otros motivos más, porque hace más de un siglo que Argentina tiene bases en el lugar con actividad científica. Todo esto, igual, está sujeto al Tratado Antártico que se firmó en 1959, que en un ratito vamos a ver.

La Argentina tiene un montón de bases en la Antártida. Cuando uno dice "bases en la Antártida", en lo primero que pensás es en la Base Marambio, pero en total son 13, que es un montón. Seis de esas 13 son permanentes y las otras siete son solamente bases de verano.

Y acá viene seguramente lo que te preguntaste en algún momento de tu vida, porque las bases de verano uno puede entender que la gente que va esos meses llega con la comida y con todo lo que necesita para vivir esos meses, ¡fantástico! Pero las que son permanentes, como la Marambio, por ejemplo, ¿cómo hacen?

Puede que les resulte difícil de creer que esto también es Antártida, y estarían en lo correcto al no creerlo, porque no lo es. ¡Ya volví y este fue el mejor lugar que encontré para grabar!

Bien, abastecer las bases antárticas es todo un desafío, un desafío a cargo de quienes conforman nuestras Fuerzas Armadas y, dentro de ellas, específicamente, el Comando Conjunto Antártico.

Cada una de las bases antárticas presenta sus propias dificultades especiales. Particularmente, Marambio, que es donde yo estuve, tiene una complicación geográfica al estar a 200 metros de altura sobre el nivel del mar.

¿Qué significa esto? Que solo se puede acceder por vía aérea: en avión, con un Hércules, o en helicóptero, con los Sea King del buque rompehielos Irizar.

Marambio es de las pocas bases que cuentan con un aeródromo, torre de control, terminal de pasajeros y dos pistas en las que pueden aterrizar los Hércules que traen principalmente personas: personal de las Fuerzas Armadas, científicos que forman parte de las investigaciones del DNA y, en ocasiones especiales, civiles como yo.

Volar en el Hércules fue más tranquilo de lo que imaginaba. Es impactante ver semejante Said y es muy loco que sea capaz de volar. Y cuando lo ves aterrizar, además, es como que pega un panzazo contra la pista. Te da miedito, pero no fue tan grave y el aterrizaje fue bien.

El nivel de ruido, sí, adentro es alto; tenemos que ir con sordinas o tapones para los oídos. Y la comodidad no es primera clase de ninguna aerolínea cara, claramente. Es más bien como que vas sentado en una maquita.

Los Hércules suelen emprender su recorrido desde el Aeropuerto de Fuerza Aérea en El Palomar, Buenos Aires. Hacen una escala en Río Gallegos y de ahí se quedan esperando la ventana climática de Base Marambio.

La ventana climática es un período de unas horas en los que las condiciones son propicias para el aterrizaje. Y eso pasa un montón en la Antártida: todas las cosas se planifican al milímetro, pero después hay que acomodar todo en base al tiempo, que está cambiando constantemente.

En el caso de mi viaje, llegamos a Río Gallegos a eso de las 5 p.m. y a la 1 de la madrugada partimos hacia Marambio, a donde llegamos tipo 4 de la mañana. Así que fueron 4 horas de Buenos Aires a Río Gallegos y 3 horas de Río Gallegos a Marambio.

Aterrizamos a las 4 a.m. y era de día porque en verano no hay noche en la Antártida. Y ver todo cubierto de blanco y sentir el frío polar en mi cara fue una sensación maravillosa. Pero basta, me fui por las ramas con mi experiencia personal. La pregunta era: ¿cómo se abastecen?

Así como les conté, suelen llegar las personas a Marambio, pero todo lo demás, todo lo que hace falta para subsistir un año en la base, aquí es donde entra el protagonista del abastecimiento Antártico: nuestro buque rompehielos Almirante Irizar.

Este buque, que es una maravilla de la ingeniería y que se siente más bien como una ciudad flotante, prácticamente, inicia su campaña en diciembre desde el puerto de Buenos Aires y lleva todo lo necesario para abastecer a nuestras bases.

Lleva la comida, el equipamiento, los materiales para construir alguna ampliación de las bases; incluso, a veces, lleva científicos a las bases y científicos que estudian cosas desde el propio buque.

Y además lleva muchísimo combustible: lleva el combustible para el buque, el combustible para los dos helicópteros que van arriba del buque y para los helicópteros de las distintas bases, y el goa, el gasoil Antártico que utilizan las usinas de cada base para generar la electricidad para mantenerse activas y que también se usa para la calefacción de los espacios.

Para que se den una idea de números y de volumen, solo Marambio utiliza 680.000 litros de goa en un año.

Y acá viene una de las principales complicaciones de esta base. Recuerden que les dije que Marambio está a 200 metros de altura sobre el nivel del mar.

Esto implica que la única forma de abastecer de combustible a Marambio es con helicópteros. Y no solo el combustible, incluso los víveres, los elementos personales de la dotación que se va a quedar todo el año, todo eso viene por helicóptero.

Hacen falta más de 300 vuelos entre el buque y la base para completar la descarga. Y estos traslados los hacen los helicópteros sin aterrizar: se engancha la carga, va el helicóptero, se desengancha, vuelve.

Entonces, tardan unos 8 minutos en ir y venir. Esto lo hacen con "chinguillo", que es como un canastito donde se llevan cosas, y los "Rolling Tank", que son unos tanques de goma que se inflan con 2.000 litros de goa cada uno.

Sin embargo, aunque estos vuelos sean rápidos, al ser más de 300 vuelos los necesarios, puede llevar días o hasta semanas.

¿Y por qué se puede estirar tanto? Porque lo que les contaba de la ventana climática: cuando el clima no lo permite, no se puede volar helicópteros y se frena toda la descarga.

Y eso pueden pasar días. Podemos tener que esperar una tormenta de nieve; básicamente, se cierra, no hay visibilidad, es pura niebla y no se puede volar.

Fíjense, por ejemplo, este clip: lo grabé el primer día que estuve en Marambio. Sol despejado, podíamos salir afuera, 3° de sensación térmica. Y esto es el segundo día: niebla, nieve, cero visibilidad y sensación térmica de -17° en enero. O sea, así puede cambiar de un día para el otro y frenar todas las maniobras de abastecimiento y, medio que, todo en la base.

Una vez que terminan las tres etapas de la campaña del buque rompehielos, que terminan ahora a fines de abril, ahí sí las bases se tienen que manejar con lo que haya.

Puede llegar a volar algún Hércules de vez en cuando, pero la gente que queda al finalizar la campaña de verano es la que se va a quedar todo el año manteniendo las bases.

Y eso fue lo que pasó en el caso de mi estadía: yo me iba a quedar uno o dos días como mucho y se transformó en 9 días en la Base Marambio. Yo, feliz de la vida, esperando a que el clima permitiera que los helicópteros vuelen, se complete la descarga y yo poder retirarme en el buque rompehielos.

Todo este trabajo, además de ser tareas para apoyar a los científicos que realizan investigaciones en la base, se trata de un esfuerzo que hace nuestro país por mantener firme el reclamo de soberanía sobre esta porción del continente.

¿Y por qué es necesario esto? Se los cuento ahora.

¿Hasta acá venimos bien con el video? Bueno, es un buen momento como para que te suscribas, que te fijes ahí abajo si dice "suscripto".

Si lo dice, dejalo así; si no lo dice, apretá el botoncito que dice "suscribirse", que para vos es simplemente un click, no te cuesta nada, a nosotros nos ayuda un montón.

Y ya que estás, abajo en la descripción va a haber un link al canal de Franco, Día de la Toalla, que hace cosas rrosas con impresión 3D y con máquinas 3D y un montón de cosas más. Entrá, chequealo, míralo y suscribite también. ¡Sigan!

Bueno, como dijimos antes, Argentina es parte del Tratado Antártico.

¿Qué es el Tratado Antártico? Bueno, es un tratado, justamente, que se firmó en 1959 y entró en vigencia en 1961 entre 12 países: Australia, Bélgica, Chile, Estados Unidos, Francia, Japón, Noruega, Nueva Zelanda, el Reino Unido, Sudáfrica y la Unión Soviética.

A partir de ahí se sumaron un montón de países más, que no los vamos a nombrar todos porque son un montón: ya son 56.

De esos 56, 29 se los considera consultivos, o sea, que en las reuniones que hacen del Tratado Antártico pueden tener voz y pueden tener voto.

Y el resto son los no consultivos, que son medio "invitados", o sea, vos podés venir, podés ver, podés decir algo, podés opinar, tienen voz, pero no pueden votar.

Pero que pueden llegar a cambiar y ser de los consultivos si, por ejemplo, hacen una base en la Antártida o cosas así.

¿Por qué está este tratado? Bueno, en parte por algunos incidentes previos en la zona, pero parte también por interés de que nadie quiera reclamar a la Antártida como propia.

Sobre la Antártida hay reclamos de distintos países. Dos no compiten con nadie, que son Noruega y Nueva Zelanda, que reclaman una parte de la Antártida que nadie más reclama.

Después hay una parte enorme, enorme, gigantesca que reclama Australia, que es casi media Antártida, poco más del 40%, que está como separada en dos partes por una franjita muy, muy finita que reclama Francia, pero ahí tampoco hay ninguna disputa.

Y después hay una parte muy, muy, muy complicada en la que se superponen los reclamos de tres países, que son Argentina, el Reino Unido y Chile.

Asombrosamente, hay una parte de la Antártida que no la reclama nadie: la Tierra de Marie Byrd. O, mejor dicho, no la reclama ningún país, porque sí la reclama para sí una micronación llamada Westarctica, de la que ya hablaremos en algún momento, en algún datazo de micronaciones, que lo tenemos ahí colgada la serie esa, ya la vamos a retomar.

Ahora bien, con la firma del tratado, las disputas sobre el territorio Antártico se suspendieron, están, metafórica y literalmente, congeladas. (Insistía con ese chiste el Chavo).

Esto es porque el tratado, en primer lugar, tiene vigencia indefinida, o sea, mientras no se cambien las condiciones y los países estén todos de acuerdo en que esto siga así, esto sigue así.

¿Se puede cambiar en algún momento? Sí. En los primeros 30 años, que ya pasaron, no se podía tocar nada.

Ahora estamos en un período en el que si hay acuerdo entre todos los miembros consultivos, o sea, si hay unanimidad, se puede cambiar, lo cual es muy difícil de lograr, obviamente.

Pero a partir del año 2048, cualquiera de los miembros consultivos puede pedir que se revea uno o varios puntos del tratado, y ahí va a pasar a ser con mayoría simple.

Entonces, si bien todavía faltan más de 20 años, es importante mantener la presencia en el lugar pensando en las posibles modificaciones que el tratado pueda sufrir, que estaría piola que se mantenga así por mucho, mucho, mucho, mucho, mucho tiempo.

Entonces, la primera actividad es justamente tener presencia en el continente en vistas a un futuro no tan lejano.

Y, por supuesto, lo otro que se desarrolla son actividades científicas, que ese es el objetivo de la mayoría de la gente que está en la Antártida, y de otras cosas, porque la base es como una pequeña ciudad.

Marambio es, sin dudas, la base más conocida por el pueblo argentino y en los medios es la que siempre se muestra.

Pero hay veces que esto provoca que se nuclee todo lo que se hace en nuestras bases en Marambio. Por ejemplo, habrán escuchado de la escuela de Base Marambio, de los niños que van a la escuela en Base Marambio.

Marambio no tiene escuela, ni niños, ni pingüinos. Todo eso es parte de la actividad en Base Esperanza, la única que alberga familias.

Después tenemos bases como Carlini, que están muy abocadas a la actividad científica, y bases como Belgrano II y San Martín, que amplían nuestra presencia en las zonas más inhóspitas e inaccesibles de la Península Antártica.

Belgrano II está construida prácticamente sobre el hielo y es la más austral que tenemos. Y la dotación que se queda todo el año son 13 personas, así que vayan pensando qué grupito de 13 personas armarían para bancársela todo un año en medio del hielo.

En la Base Marambio vamos a encontrar personal científico que vienen a realizar investigaciones, experimentos que deben realizarse en el continente blanco, y personal militar que son quienes dan apoyo a la actividad científica, manteniendo las bases en pie y encargándose de que todo funcione correctamente.

Generalmente, por lo que yo vi, los temas estudiados por los científicos en la Base Marambio tienen que ver con contaminación ambiental, por ejemplo, en análisis de presencia de microplásticos en las aguas del Océano Polar Antártico.

Muchas cosas referidas al cambio climático: capa de ozono, radiación UV, calentamiento global, todo ese tipo de cosas.

Biología no tanto en Marambio, porque muy pocos animales, fuera de seres humanos, se ven en Marambio en la propia base; hay que bajar a la costa o algo por el estilo. Hay una pingüinera a un par de kilómetros también.

Y algo que me sorprendió: geología y micropaleontología. Aunque los micropaleontólogos no estudian propiamente en Marambio, sino que se iban a campamentos a donde los llevan en helicóptero y se quedan un par de meses en lo que es básicamente una carpita, cuatro o cinco personas estudiando en ese lugar tan recóndito, como por ejemplo la Isla Longing u otros lugares.

Además de las actividades científicas, la gente que realiza la invernada en la base necesita también vivir, y es por eso que tenemos un montón de espacios dedicados a todo lo necesario para llevar una vida normal, o hasta donde se pueda.

Tenemos la usina eléctrica, donde convierten el goa, que hablamos anteriormente, en energía eléctrica para que todo funcione.

Y cerca de la usina está la laguna, que se nutre de una vertiente natural y se usa para alimentar todos los espacios. Ese agua después se potabiliza y es lo que tomamos en la base.

Tenemos el Obrador, un espacio dedicado a tareas de mantenimiento y que está lleno de herramientas y materiales de todo tipo, y se las arreglan para arreglar lo que sea, como sea.

La torre de control y la terminal de pasajeros, que son necesarias para el control aéreo de aviones y helicópteros.

Y ahora sí, el casco central, donde se satisfacen las necesidades básicas de quienes habitan en la base.

Aquí tenemos las habitaciones de la dotación, generalmente compartidas entre dos o hasta cuatro personas y divididas entre una zona masculina y femenina.

Tenemos también el gimnasio, que debo decir que tiene la mejor vista de todo el casco central, y una camiseta colgada en la pared firmada por todos los Pumas.

El comedor es el espacio común más grande y cuenta también con una mesa de pool, una mesa de ping-pong, cartas, juegos de mesa, todo para distenderse un rato.

Y atrás del comedor está la cocina, donde un equipo de cocineros especializados preparan el almuerzo y cena para todos aquellos que estén en la base.

Esto es un desafío especial también, porque hay que rastar la comida y porque la cantidad de personas va variando todo el tiempo en verano: llega gente, se va gente, se queda gente más tiempo del que debería, gente que come de más a veces. No, en eso se manejaban bastante bien y es como cuando uno está de campamento: "Esta es la comida del día, esta es la porción y manéjate", pero muy rico todo.

Tenemos también una biblioteca, una pequeña capilla; incluso, suele haber algún cura en cada dotación.

Y dentro del casco principal, dos espacios que seguramente no se esperaban: en una pequeña habitación funciona la barbería Marambio, de las más australes del mundo, donde César y Charlie se turnan para dar servicio de peluquería a quien necesite en la base.

Yo me dijo César que fui el corte de pelo más largo que le tocó hacer, porque bueno, no, no es muy corte militar el mío, así que...

Y encontraremos también el mapi, el Módulo Antártico de Producción Hidropónica, donde José lleva adelante este ambicioso proyecto de producir algunos vegetales directamente en la base: lechuga, rúcula es lo que yo alcancé a ver.

Y sé que la rúcula es muy popular en la pizza de los sábados. Todos los sábados se celebra que finaliza la semana comiendo pizza con cerveza y todos felices, pues se viene el domingo.

Y se aprecia mucho la rúcula del mapi porque es una de las pocas verduras frescas que come la gente allá; todo lo demás llega congelado, enlatado o conservado de alguna manera.

Por último, quería contarles que mi tarea en estos días que estuve en la base fue instalar y operar una impresora 3D y capacitar a la gente que iba a quedar utilizándola.

Y lo usamos para fabricar todo tipo de repuestos en la base y darles esa herramienta extra para que ellos puedan crear lo que necesitan.

Así que los espero en mi canal de YouTube para ver otros videos de esta maravillosa aventura.

Y así se va este hashtag dataso. Espero que les haya gustado. Si tenés dos segunditos, mirate alguno de los dos videos que vienen ahora al final. Los quiero un montón. Nos vemos en la próxima, gente. ¡Chao!