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Meditación y conferencia: “Elevar la frecuencia del ser”, con Guillermo Simó

Brahma Kumaris España53:30

Transcription

Om shanti.

Os damos la bienvenida hoy a una nueva meditación y una reflexión sobre el tema de elevar la frecuencia del ser. ¿Qué quiere decir esto? Pues de alguna forma podemos hacer esa analogía cómo nuestra mente y nuestra conciencia vibran a una cierta frecuencia en relación con aquello con lo que nos conectamos. Eh, y hay frecuencias más bajas. Es como una frecuencia a nivel espiritual, podríamos decir. Hay frecuencias más bajas y hay frecuencias más altas.

Las frecuencias más bajas serían las que tendríamos que evitar, porque las frecuencias bajas son las que nos conectan con con estrés, con tensión, con intranquilidad. Frecuencia baja a nivel espiritual es como una frecuencia muy influenciada por todo lo que pasa en el exterior. Y es como una frecuencia en la que somos completamente em eso, influenciados, afectados por todo lo que nos rodea. Y eso no sucede porque en nuestra mente y en nuestros pensamientos estamos muy a menudo conectados con cosas mundanas, externas, situaciones de de lo que suceden las noticias, etcétera. Cosas que nos hacen vibrar en esa frecuencia de preocupación, de intranquilidad, de ausencia de paz. Y es una revisión que tenemos que hacer. Bueno, ¿dónde estoy yo dedicando energía y con qué me conecto a lo largo del día? Me conecto con todo el tiempo con dificultades, problemas, con pensamientos de preocupación, etcétera. Todo eso baja nuestra frecuencia. Ya no digamos si son pensamientos negativos de conflicto con los demás, pensamientos ya de otra. Hay categorías dentro de las frecuencias bajas hay bajas y más bajas. Eh, por ejemplo, si nuestros pensamientos y sentimientos son de rechazo, de desagrado, de queja, de rencor, ahí estamos ya vibrando una frecuencia más baja todavía. Eh, y cuanto más baja es la frecuencia de nuestra conciencia, más entramos en la influencia de todo lo que nos rodea y más perdemos de alguna forma el control de nuestra respuesta, porque en ese ámbito de las frecuencias bajas vamos a responder desde esa energía y esa frecuencia baja. Así que, por ejemplo, si otras personas, por ejemplo, conmigo tienen ira y tienen negatividad, yo voy a absorber esa negatividad y voy a reaccionar desde esa negatividad. Este es el problema de bajar nuestra frecuencia. Vamos bajando nuestra frecuencia y absorbemos esas frecuencias negativas de las que realmente el mundo está lleno, está lleno en diferentes ámbitos y muchas veces esas frecuencias negativas empiezan por las noticias que leemos, también vemos la situación del mundo y si nos conectamos con con esos sentimientos de reacción, de sentirnos como si como si dijéramos molestos o rechazamos las decisiones que toman los los gobernantes, los políticos, etcétera, pero entramos en esa frecuencia de pensamientos de de descontento, de malestar, de negatividad acerca de todo lo que vemos y leemos, pues también estamos bajando ahí la frecuencia.

Así que esta es otra forma, es una, el título que hemos puesto es otra forma de ver el maravilloso beneficio de la meditación y la conciencia espiritual, porque es el método para elevar la frecuencia, la frecuencia de la mente, la frecuencia de nuestro ser, la frecuencia de nuestra conciencia. Y eso no es nada abstracto o esotérico. Es muy sencillo. Es muy sencillo. Pues, por ejemplo, si estamos de verdad en un estado interno de paz y de calma y nuestra mente está con pensamientos calmados y serenos, eso es una frecuencia alta, no es algo así estrambótico que no entendamos, no. Es muy sencillo, muy sencillo. Es es esa energía positiva, esas cualidades positivas brillando en nuestro interior cuando estamos con sentimientos limpios de buenos deseos, de amor hacia los demás, es una frecuencia muy alta también. Hm. Si tenemos sentimientos de alegría, de contentamiento, es una frecuencia también alta. Hm. Y ahí está el gran beneficio de subir de frecuencia. Primero es que entramos en una experiencia mucho más mucho más agradable y una experiencia más elevada en la vida, nos sentimos mucho mejor con nosotros mismos. Una experiencia en la que hay mucho mayor bienestar y eso es necesario en la vida para nosotros. Y la otra gran ventaja es que hay un fenómeno muy interesante con ese proceso de las frecuencias y es que la frecuencia más alta, es decir, estas cualidades espirituales donde las experimentamos con una estabilidad en nuestro interior, cuando estamos a ese nivel de cualidades espirituales, las frecuencias bajas están por debajo, están realmente por debajo. Y quiere decir, ¿qué quiere decir esto? Que no te tocan, no te afectan. eh en un estado de vibración de frecuencia alto, cuando estamos en una paz estable, en una paz profunda, en ese estado de bienestar espiritual, la negatividad de los demás queda por debajo. Esto es una gran una gran protección y un gran beneficio para nosotros, porque significa que desde ese estado más, perdón, desde ese estado más alto de conciencia, pues somos mucho más dueños de nosotros mismos. Podemos, tenemos margen para pensar y elegir y decidir cómo queremos vivir nuestra vida y cómo queremos responder a las situaciones. Vamos desarrollando esa esa autosoberanía, ese dominio de uno mismo. En cambio, cuando estamos en ese nivel bajo de frecuencia, influenciados por las frecuencias bajas, nos volvemos mucho más reactivos y perdemos ese control de nosotros mismos. O sea, que es es algo muy necesario.

Y entonces la pregunta es, bueno, ¿cómo lo hacemos? Pues una de las formas, yo creo, fundamentales, es esta es dedicar ese tiempo a la meditación. No solo es la meditación, porque luego el día es muy largo y tenemos que cuidar la calidad de los pensamientos. Tenemos que revisar con qué nos conectamos. Hm. Y tenemos que conectarnos con algo más alto, más poderoso muchas veces que lo que estamos viendo con los sentidos. Porque lo que vemos con los sentidos muchas veces eh nos conecta con con frecuencias más mundanas y más y más bajas. Tenemos que traer pensamientos nutritivos para nuestro ser espiritual. Y esto es lo que hacemos en la meditación y así notamos cómo vamos subiendo de frecuencia. Y el arte está ahí en realmente progreso espiritual y avanzar a nivel espiritual tiene que ver con tratar de mantener una frecuencia más alta en nuestra mente, en nuestra experiencia, en nuestro ser espiritual. Y eso significa cuidarnos espiritualmente, pues dedicar ese tiempo a leer cosas que elevan nuestra conciencia, a meditar, crear pensamientos más beneficiosos, pensamientos que incluyan servicio espiritual. Es decir, cómo podemos también, estos son pensamientos de frecuencia alta cuando pensamos en cómo beneficiar también a los demás, no solo en mi beneficio personal, sino cómo podemos ayudar a otros a elevar su frecuencia, cómo lo podemos hacer, qué métodos podemos utilizar, cómo podemos inspirar también a los demás a mirar un poco más arriba en su mente.

Y yo creo que ya yendo a lo ilimitado, podríamos decir que lo que el mundo entero necesita es esto. El mundo entero está ahora mismo en gran medida, en una frecuencia baja. No todo el mundo, porque somos muchos millones de seres humanos y muchas personas que tienen inquietud por su progreso espiritual. Pero si miramos, digamos, un poco el ámbito de las noticias y las escenas que se nos muestran en la prensa, en los medios de comunicación, podíamos decir que hay una frecuencia muy baja, no solo baja, muy baja, destructiva en muchos casos. Entonces están las dos realidades en el mundo. Pasa que la parte espiritual no lo muestran tanto los medios de comunicación. Hay también progreso espiritual y hay muchas personas que se cuidan espiritualmente, pero también está eso esa otra energía nefasta y de bajo nivel que vemos con tantos conflictos, guerras, problemas, h negatividad entre los políticos, tantas cosas que realmente son de frecuencia muy muy baja. Y por eso quería decir que a nivel a nivel amplio, a nivel ilimitado, ciertamente lo que el mundo necesita es subir la frecuencia. Todos estos gobernantes y, en fin, las personas que tienen que tienen la capacidad de mover las cosas, deberían subir su nivel de conciencia, deberían elevar su nivel de conciencia. Justamente son los que más lo necesitan muchas veces. Pero bueno, aquí estamos hoy nosotros de momento para ayudarnos a nosotros mismos y con nuestra vibración también ayudar a que el mundo eleve un poco más su frecuencia.

Se ha estudiado y está demostrado que los grupos de meditación, cuando las personas meditan en grupo, eso genera una influencia importante, una influencia muy positiva. Hm. Meditar solos también es importante. Tenemos que saber meditar solos, cada uno por su cuenta. Hay momentos en los que no tenemos a nadie más con quien meditar, pero cuando nos reunimos para meditar en grupo también es muy es muy beneficioso. Así que esa es la inspiración para hoy, elevar la frecuencia y mantenerla en un buen nivel. Y es a veces conseguimos niveles bastante altos, no siempre se pueden mantener, a veces bajan un poco porque está, sabéis, la ley de la entropía quiere decir que tú generas energía y no se puede mantener esa energía todo el tiempo. Si tú tienes un vaso con agua caliente, lo pones en un lugar, se va a igualar con la temperatura ambiente, no puede mantenerse caliente todo el rato. Eso es la ley de la entropía, ¿vale? Así que tú elevas tu energía, elevas tu estado de conciencia, pero estás luego en el trabajo, en diferentes ámbitos donde la energía es bastante baja muchas veces. Entonces también sí que hay una influencia gradual y baja un poco, pero deberíamos ser conscientes de esto y saber reconectar y recargar la batería varias veces al día en el momento en que lo necesitemos, de manera que mantengamos un buen nivel, un nivel suficiente como para mantenernos libres de esas influencias negativas externas. Solo así podemos contribuir de la mejor manera al mundo. Si nos afectan las cosas, no podremos contribuir del amor de la manera más positiva, porque estaremos afectados. Nuestra frecuencia baja cuando te afectas.

Así que vamos a meditar. Como sabéis, es una meditación guiada. simplemente seguir estos pensamientos, tratar de enfocar la mente, tratar de permanecer con la atención en el ejercicio de meditación y y dejar, ya veréis, estas meditaciones son justamente para, si os dejáis llevar un poco por estas ideas, estos pensamientos, son para elevar la frecuencia de nuestra mente y de nuestra conciencia. Pero vamos a comprobarlo si es así, eh, vamos a ajustar la postura. Para ello, ponemos la la espalda recta, los pies en el suelo y soltamos cualquier tensión que notemos en los pies, observar los pies, las piernas. Notar si hay alguna tensión. A veces una forma, una forma de soltar las tensiones es tensionar un poco más y soltar y ahí se relaja más el músculo. Las manos descansando, los brazos sueltos, los hombros sueltos, el cuello, si hace falta lo estiramos un poco, relajamos los músculos de la cara. Y poco a poco vamos llevando la tensión hacia dentro, dejando también que la respiración vaya encontrando su ritmo natural. Vamos. centrándonos en nuestro interior y vamos conectando con el presente, con el aquí y el ahora. Para meditar tenemos [música] que practicar el estar presentes y durante toda la meditación, tanto como podamos, tanto como no sea posible, soltar todos los demás temas, todos los demás pensamientos, soltar los pensamientos de el trabajo, la familia, [música] las situaciones, todo eso ya nos ocuparemos después. Pero en la meditación se trata de crear un paréntesis, un espacio para entrar en otra experiencia y subir ese nivel de frecuencia nuestro interior. Así que todos los asuntos mundanos perfectamente y sin ningún problema los podemos aparcar, dejar a un lado. Y aún así puede que mientras meditemos nos venga algún pensamiento de asuntos mundanos, porque la [música] mente se dispersa y si hay algo que nos inquieta o nos preocupa, eso aparece [música] en la meditación. Y lo que vamos a practicar durante la meditación es observar esos pensamientos y dejarlos pasar, no darles energía ni permitir [música] que mi atención se vaya con ellos y centrarnos en pensamientos diferentes, pensamientos creativos que nos [música] pensamientos creativos que nos ayuden a elevar esa frecuencia.

Uno de los primeros pensamientos en meditación rasa yoga es la transformación de conciencia de quién soy. Toda la vida nos hemos ido identificando con este cuerpo físico y con nuestra forma física, con nuestra apariencia, nuestra edad, el género y otros aspectos. Y eso ha creado nuestra identidad, la identidad limitada, podríamos decir. Ahora, en la meditación, te invito a experimentar con una nueva identidad. Y esta nueva identidad es que tú no eres este cuerpo físico, sino que eres el ser de energía espiritual. El ser de luz espiritual que habita este cuerpo físico, el alma, el ser [música] consciente y puedes visualizarte o experimentarte como una hermosa estrella de luz. La diminuta estrella de luz brillando en el centro de la frente. Un punto de energía. Realmente [música] te invito a pensar y y experimentar que esta energía del ser que tú eres es una energía diferente, distinta completamente a este cuerpo físico. Este cuerpo físico es [música] un instrumento hecho de materia. Es un cuerpo material con las propiedades físicas y materiales, las propiedades propias de la materia, tamaño, peso, textura. Todo esto corresponde a este cuerpo físico. Pero, ¿cómo es el alma? El ser de luz. Es una estrella ligera, liviana, un punto de luz sin peso, no material, es incorporal. Te invito a identificarte con esta estrella de luz incorporal. Soy un alma, una estrella de luz incorporal y una cualidad natural que emerge al momento instantáneamente [música] al conectar con el alma es la cualidad de la paz. Soy luz. Soy paz. Soy un ser de luz que irradia paz. Te invito a sentir y pensar en profundidad. Soy un alma de paz y en meditación podemos crear [música] este espacio para conectarnos con esta identidad. Soy un alma de paz. Esto es mi esencia, quien realmente soy. Soy un alma de paz y dispongo de un vehículo físico que es este cuerpo, pero sé perfectamente con garantía que este cuerpo físico es temporal, pasajero. Todo lo que hay en este mundo material está sujeto al cambio y a su ciclo y a su finalización. Así que aprendo a desapegarme también de este cuerpo físico, entendiendo que es un traje, un vehículo temporal, pasajero. Yo, el alma, no estoy limitada por la duración de este traje. Yo, el alma, soy un ser espiritual. Y el alma es una energía eterna. El cuerpo termina y el alma sigue su viaje. Esta es una conciencia mucho más elevada de quién soy. No soy un ser [música] limitado por la materia, por este cuerpo físico. Soy un ser de luz, un alma. Y este es el cuerpo valioso, pero temporal que estoy utilizando. Y mi naturaleza es la paz, el silencio, la calma. Y así la mente poco a poco va entrando [música] en esta frecuencia de paz y silencio. Dejamos que los pensamientos fluyan con tranquilidad, con calma, que la mente se haga más silenciosa. Este silencio no quiere decir silencio no es ausencia de pensamientos. silencio es que la mente esté libre del ruido, de los pensamientos mundanos, de tantos pensamientos de lo que pasa, lo que hay que hacer, lo que está pendiente, esto, lo otro, ese es el ruido de la mente a lo largo del día. Pero ahora con un pensamiento puro de que soy un alma de paz y enfocándome en este pensamiento, despejo todo ese ruido de temas mundanos. Ahora no es el momento de tratar con esos [música] temas. Ahora es el momento de entrar en la experiencia de lo que es eterno, de lo que es esencial, de lo que es mi verdadera naturaleza. Seguimos ahí unos momentos en silencio entrando en esta frecuencia de calma y serenidad. La mente como un lago silencioso y sereno con ese pequeño movimiento de los pensamientos puros y positivos que estamos creando. Todo mi ser, mi conciencia vibra ahora en una frecuencia elevada de paz y silencio. Seguimos ahí unos momentos en silencio, disfrutando de este viaje interior, la experiencia de la paz. En esta paz, en esta calma, hay una gran armonía y un gran bienestar. Esta calma y esta paz es un estado libre de preocupaciones, libre de agitación, libre de deseos, libre de ruido. Es una frecuencia pura y alta, de gran armonía y bienestar.

Pero ahora lo que necesito es fortalecer esta base, fortalecer este estado del ser, ya que progreso espiritual significa que me voy estabilizando en estos estados de frecuencia más elevada, no solo experimentándolos por momentos en una meditación, sino dejar que esa experiencia y ese estado sea mi estado natural, mi estado habitual, mi estado por defecto. Para eso necesito también sentir esa conexión con una energía muy pura más allá de esta dimensión física. Es la energía del ser supremo, del alma suprema, que es una fuente constante y amorosa de luz y poder espiritual, también un punto de luz como yo, pero ese punto de luz es la fuente eterna de todas las cualidades puras y espirituales. Conectando con el alma suprema, siento esa corriente de energía espiritual que me llega y me va fortaleciendo, me va llenando, me va recargando, sobre todo me llena de poder espiritual. Poder espiritual es como la base sobre la que se fundamenta mi estabilidad. Cuando yo el alma me recargo, me lleno de fortaleza y poder, puedo preservar esta frecuencia elevada. En medio de vibraciones mucho más bajas de este mundo que me rodea, vibraciones mundanas de calidad muy inferior. Con poder espiritual puedo mantenerme arriba, puedo mantenerme en un estado elevado y no bajar, no bajar a ese nivel de frecuencias inferiores. Así que mantenemos esta conexión amorosa, benevolente con el alma suprema, siempre nuestro eterno compañero constante, compañero sutil, que no nos falla nunca, ya que es como el sol espiritual, está ahí siempre en la dimensión del silencio, siempre disponible. Lo que sucede es que como es sutil y espiritual, nos vamos desconectando y conectando de nuevo con lo mundano, con las situaciones de todo tipo a nuestro alrededor y nos desconectamos a veces de quién es la fuente eterna de luz y poder espiritual. Así que seguimos ahí ahora en esta conexión amorosa y poderosa con la luz, con el ser supremo. Y desde este silencio tan hermoso, tan benevolente, puedo notar como la frecuencia del ser, como la mente está ahora en un estado mucho más luminoso. Todo mi ser brilla con esta luz pura de paz, de estabilidad, de armonía y de forma natural me convierto también en un canal para esparcir esta energía hacia el mundo.

Ahora podemos emerger un pensamiento y un sentimiento compasivo, un sentimiento de empatía. Cuando miramos el mundo, todo lo que sabemos que está sucediendo en el mundo, vemos mucha, muchísima intranquilidad, mucho descontento, infelicidad. Muchísimos seres tratan de conseguir algo de este mundo que nos rodea para sentirse mejor, pero este mundo cada vez está más inestable, cambiante, frágil y tenemos que ayudar a todas las almas a que descubran y se den cuenta de que la solución para todos sus problemas se basa en la transformación interior y en elevar ese nivel de frecuencia en su conciencia. Y ahora podemos ayudar desde esta meditación. Todos los que estamos meditando podemos mantener en nuestra mente el mundo enfrente, este mundo que nos rodea y con nuestra mente abrazarlo con amor para llenarlo de buenos deseos, de vibraciones de paz, de sentimientos puros, de beneficio para que todas las almas se llenen de esta experiencia. También desde la meditación puedo considerar que el mundo entero y los millones y millones de seres humanos que lo habitan, todos ellos son parte de mi familia espiritual. Tengo interés por el bienestar de todas las almas y desde esta conexión pura con el alma suprema me convierto en un canal [música] para esparcir estas vibraciones amorosas y benevolentes. Estas vibraciones llenas de buenos deseos. Así que vamos a dedicar unos momentos en silencio a esta conciencia de esparcir luz, paz, buenos deseos, esparcir vibraciones puras. Seguimos ahí unos momentos simplemente siendo canales de luz, manteniendo ese nivel de frecuencia poderoso, elevado y compartiendo con el mundo esas vibraciones de amor y paz. Y hay un sentimiento de satisfacción, de poder contribuir, poder aportar algo en estos momentos en los que reina [música] mucha intranquilidad y caos en el mundo. Estamos trayendo luz, bendiciones, buenos deseos para la transformación del mundo. Seguimos ahí unos momentos más.

Y poco a poco, tranquilamente nos vamos. preparando, preparando para retornar de este viaje, de esta meditación. Podemos conectar con el cuerpo, sintiendo un poco los pies, las piernas, las manos, los brazos, los hombros, el cuello. Vamos preparándonos y retornando porque la vida continúa y tenemos cada uno que seguir interpretando su papel, actuando, cumpliendo con nuestras responsabilidades, siguiendo, manteniendo y cuidando esas relaciones, siguiendo con nuestra vida, pero ahora traemos esa energía, esa frecuencia. Y eso era el tema de hoy, elevar la frecuencia de nuestra conciencia, de nuestra mente. Elevar la conciencia, la frecuencia, perdón, elevar la frecuencia del ser. Y es lo que hemos hecho y ahí podemos observar ahora después de la meditación cómo nos sentimos, cómo está nuestra mente. Estoy seguro que notarás una vibración diferente, mucho más pacífica, mucho más luminosa. Y ahora el reto es mantener esta conciencia. El reto es seguir practicando esta conciencia espiritual ahí donde vayamos, ahí donde tengamos ahora diferentes interacciones con otras almas, no bajar, sino mantener, mantener ese estado. Y de hecho podemos sentir internamente que traemos con nosotros ese regalo, traemos con nosotros esa energía elevada, positiva y tenemos también los buenos deseos de que los demás enciendan su luz y se se llenen y eleven su frecuencia. Y así juntos, poco a poco, estamos haciendo este trabajo incógnito de elevar la frecuencia del mundo que tanto lo necesita. Porque ese es el gran secreto. Cuando nuestra conciencia está en un nivel suficientemente elevado, la violencia no es posible. Ahí no existe violencia. Entonces, no habrían conflictos. Si elevamos la frecuencia del mundo, la frecuencia, el nivel de conciencia del mundo, todos los problemas automáticamente se terminan porque en ese nivel de conciencia elevado, como decía, no hay violencia, no hay ira, no hay posesividad, no hay apegos, no hay nada de lo que vemos a nuestro alrededor y que que es la base de todos estos problemas y complicaciones. Así que sigamos manteniendo esa frecuencia elevada, practicando y contribuyendo cada uno de nosotros de la manera que podamos. Seguimos avanzando. Om.