📱

Get Our Mobile App

Take your business learning on the go!

Download on the App StoreGet it on Google Play

Caso 12 | Lucía - Inestabilidad emocional grave

Psycast ES1:10:45

Transcription

Qué tal Lucía. Bien. Bueno, bien. ¿Cómo ha ido la semana? Eh... Pues como siempre. Un poco, sí que es verdad que me he sentido un poco desplazada en clase y tal. Pero, pero bueno. Hoy básicamente tenía intriga por por ver qué me contabas de cómo me dijiste que íbamos a ver hoy. En qué consistía lo que me pasaba y todo eso.

Es mira, qué bien que te acuerdas. Eh, ¿lo has tenido en la cabeza? Sí, la verdad que lo tenía ahí en mente. Vienes con miedo, con curiosidad, a ver si me cuadra, a ver si me me entiendo un poco mejor. Porque bueno, bueno, yo creo que que a ver, estos días que hemos estado también haciendo tu historia y recogiendo los datos nos ha permitido a las dos ir como colocando algunas cosas y entendiendo, ¿no? Entonces, hoy es verdad que quedamos en que iba a decir un poco como la devolución diagnóstica. Que al final el diagnóstico no es tan tan importante, es una, bueno, es una etiqueta, es una manera que tenemos los profesionales de comunicarnos entre nosotros para entendernos. Y el diagnóstico también lo que nos permite es como, eh, planificar luego los tratamientos. Pero a mí lo que más me importa, más que el diagnóstico, es como que tú comprendas muy bien qué es lo que te ocurre y por qué, para así luego poder trabajar juntas, ¿no?

Entonces, bueno, yo yo creo que después de de estas semanas en las que hemos ido hablando, lo que a mí me quedaba muy claro es que, eh, tú eres una persona que tienes que sientes las emociones superfuerte, ¿no? Entonces, de hecho, algún otro profesional ya te había hablado en algún momento como de rasgos de trastorno límite, ¿no? Y tú venías como preocupada por eso. A mí me parece que en este momento, eh, no podemos decir que tienes un trastorno límite, que necesitarías muchas más, muchos más rasgos. Pero sí que creo que lo que tú, eh, tienes es una inestabilidad emocional muy, es lo que nosotros llamamos como inestabilidad emocional, pues muy seria, ¿no? Muy importante, que te cuesta mucho regular tus emociones. En eso estamos de acuerdo, ¿no? Y eso es lo que te lleva, pues muchas veces a, pues a descontrolar, a hacer impulsiva o a intentar como hacer cosas para calmarte, como, bueno, las autolesiones, ya me contabas, a veces incluso los, ¿no?

Entonces, bueno, la buena noticia es que tenemos tratamientos que son bastante eficaces para que tú aprendas a gestionar tus emociones. Y eso es un poco lo que yo te quería plantear, ¿vale?

Pones así cara como de incredulidad. Sí, la verdad, porque ya llevo tanto tiempo con esta forma de de ser que digo, se me hace un poco raro, ¿no? Como que haya solución, por así decirlo.

Claro. Fíjate, eso es muy importante porque, efectivamente, es tu forma de ser y y tampoco queremos cambiar tu forma de ser, ¿no? Que hay muchas personas que vienen a terapia y dicen, bueno, pero es que me vas a cambiar. Tú vas a seguir siendo quien eres y vas a seguir sintiendo las cosas como tú las sientes, que es intensamente, lo bueno y lo malo, ¿no?

Casi que prefiero. Bajar el volumen. Bueno, lo importante o lo que se pretende con el tratamiento es que tú aprendas a manejar mejor esa intensidad. O sea, tú sientes como sientes, no hay nada malo en ello, pero a veces sí que eso te desborda, ¿no? O el manejo que tú haces de esto. Esto siempre ponemos esta metáfora, ¿no? Es como un, eh, tú eres como un mar muy bravo, ¿no? Con unas olas muy, muy, muy grandes. Hay mares más tranquilos y y mares más bravos. Pues entonces, tú con la terapia, en principio, lo que queremos es que aprendas a surfear, ¿vale?

Vale. Te vamos a dar una, bueno, te vamos a dar, vas a tener que, [ __ ] una tabla de surf y surfear, ¿vale? Entonces, ¿quieres que te cuente un poquito, eh, eso, lo que significa la inestabilidad emocional, de dónde viene, por qué, todo esto?

Sí. Vale. Yo es que creo que cuanto mejor lo entiendas tú y también en casa, eh, pues mejor lo vais a tratar. Entonces, mira, yo te lo tengo, esto que lo tenemos así escrito, lo he impreso para ti para que tú luego también te lo puedas llevar a casa y lo puedas leer y se lo enseñes también a a tus padres y si quieres, ¿vale?

Entonces, mira, aquí, bueno. ¿Qué significa la inestabilidad emocional? Pues es un poco lo que te estoy explicando ahora, ¿no? Como que el estado de ánimo y los sentimientos, eh, cambian mucho y lo hacen de manera muy, muy brusca y muy profunda, ¿no? Entonces, tú puedes pasar de estar aquí, aquí, aquí, aquí, ¿no? Y eso, como tú sabes, genera como mucha confusión, ¿no?

Sí, sí, sí, sí. Y mucho desconcierto. Entonces, eso también te puede llevar incluso a no saber quién eres, ¿no? Porque dices, ¿quién soy? ¿La que está aquí o la que está aquí o la que está aquí? Y cosas que en un momento las odias, en otro momento las amas. Y así te puede pasar con los otros, ¿no? E incluso contigo misma, ¿no? Vale, entonces, eso es lo que llamamos inestabilidad emocional.

Entonces, aquí vienen unas preguntas, ¿no? ¿Se puede cambiar o o hay que resignarse? Pues yo, yo pensaba resignarme. Pero bueno, si me dices que que hay cambio. Claro que sí. Hay posibilidad de cambio. Pero, pero fíjate que es esto, muy importante. Ante los tratamientos funcionan, como te estaba explicando, pero se necesitan dos cosas. Y no puede, luego no puedes decir que esto no lo hemos hablado antes. Practicar mucho. Sí. Vale, vale. Super importante. Vale. Y seguir el tratamiento hasta el final. Bueno. Vale.

¿Por qué digo esto ahora? Pues porque con la inestabilidad emocional, precisamente, una de las cosas que pasa es que a lo mejor empiezas a tope. Cuando te pilla el día que que no estás tan a tope, pues abandonas, ¿no?

A ver, sí. Yo no te prometo nada. Lo, lo voy a intentar. Lo voy a intentar. Es, o sea, lo que, lo que tienes que saber es que te va a pasar. Que vas a tener ganas de dejar el tratamiento, ¿vale? Y entonces, en ese momento es cuando te tienes que acordar de esto. Solo si lo sigo hasta el final, va a ser efectivo, ¿vale?

Vale. Entonces, eh, esta inestabilidad emocional que, como te decía antes, está un poco como muy relacionada con el trastorno límite, que lo has escuchado por ahí. Y quiero que que entiendas por qué. Todas las personas que tienen trastorno límite tienen inestabilidad emocional, pero no todas las personas que tienen inestabilidad emocional tienen trastorno límite, ¿vale? Pero se relacionan así, ¿no?

Entonces, ¿por qué ocurre esto? ¿Por qué tú sientes las cosas así? Pues por un lado, por una predisposición biológica. Es decir, es tu temperamento, es tu manera de sentir, igual que tienes pelo castaño y la piel clara, ¿no? Eh, y luego, a esa manera de sentir que tú tienes por tu predisposición, el hay algunos elementos de tu entorno que si se juntan, pueden llevar a la desregulación emocional, ¿vale?

Entonces, te voy a explicar cuáles son esos elementos. Bueno, lo primero, cuando cuando decimos que hay disregulación emocional, inestabilidad emocional, significa muchas cosas. Que eres muy sensible a a estímulos emocionales. ¿Te suena? Sí. O sea, que decir que a lo mejor lo que a alguien le pone un poco triste, sí, sí, sí, a mí no se me va, se me va total. O, o eres, detectas muy bien los estados emocionales de los otros, ¿no? Enseguida te afecta, ya no solo lo tuyo. Sí, que me parece que están enfadados conmigo de repente, sin haber hecho yo nada. Y eso es, eso es. O que si alguien está triste, enseguida te lo pega. Sí, es de cosas, ¿no? Vale. Luego, que la respuesta es muy intensa y que entonces te puede costar incluso volver a la calma, ¿no?

Claro. Es por eso que muchas veces en las personas que sienten como tú, eh, intentan no sentir. Claro. Sí, lo que te decía, que yo casi que prefiero rebajar antes que regularlo o algo así, que me habías comentado. Pero vamos, claro. Lo que pasa es que en ese esfuerzo por intentar no sentir, no sentir, no sentir, no sentir, ¿qué es lo que suele ocurrir luego? Pues que exploto. Y de ahí la muchas veces la impulsividad y demás. Entonces, es como el efecto, yo, yo. Vale.

Entonces, esto es una cosa muy importante. Eso es lo que va a ser más difícil de cambiar, que tú tiendes a evitar sentir porque es super intenso y a veces desbordante. Y lo que yo te voy a proponer es que te enfrentes a esas emociones con una serie de herramientas. Okay. Vale.

Entonces, porque esa es otra de las características de las personas que sienten muy fuerte, que no tienen herramientas para filtrar esas emociones. Entonces, al final van como metiéndose en líos, eh, un poco como una barca sin ancla, ¿no? El. Sí, sí. Vale.

Entonces, ¿qué ocurre cuando alguien, cuando una, tú ya no eres una niña, eres una una chica, pero cuando un niño pequeño, por ejemplo, nace con esta forma de sentir? Tú me decías que desde pequeña, eh, a veces habías tenido rabietas, ¿no? Eh, entonces, cuando un niño siente las cosas muy fuerte, a veces su entorno no es capaz de entenderlo, ¿no? O sea, que me decían muchas veces, me cantaban la de "a los tres cuartos llora", no sé qué, y pasaban de mí cuando ya les parecía demasiado. Y nada. Claro.

Entonces, al final, tú creces como con, ya sea en casa o en el cole o donde sea, ¿no? Con mensajes como tipo, "ocho, qué exagerada", "eh, es que estás igual", "si es que no es para tanto", "es que no es tan difícil", "qué llorona", lo que sea, ¿no? Entonces, eso es lo que en esta teoría decimos como... ¿Te suena? ¿Y te duele? Sí, la verdad. Bueno, ya la verdad que ya me acostumbra un poco, pero, pero sí que como que todavía sigue haciendo lo suyo.

Bueno, pues por eso también es importante que que en tu familia y en tu entorno entiendan estos. Porque ellos en realidad tampoco han sabido muy bien cómo manejarlo. O sea, no es una cuestión de, ¿sabes? Ni de falta de cariño, ni de falta de preocupación. Es que un niño que llora mucho para los padres, a veces es difícil de entender. O ellos mismos, eh, que también igual sienten las cosas muy fuerte, tampoco se regulan mucho y entonces no las. Se va retroalimentando. Claro.

Eso es. Entonces, ¿qué ocurre con esto? Eso lo le llamamos como el ambiente invalidante. Es una palabra un poco fea, pero invalidante quiere decir que es un entorno que no ha sabido entender bien las emociones de ese niño o de esa persona. Y como no las ha sabido entender, pues tampoco te ha ayudado a regularlas, porque lo que te transmitían era como, "deja de sentir eso". Sí. Total. No, entre, entre que mi padre ni estaba casi y mi madre, que bastante tenía ya con lo suyo, pues tampoco la podía pedir yo a ella que estuviera encima de mí.

Claro. Encima te sentirías culpable porque la estabas, a lo mejor sobrecargando, como me contabas, ¿no? Y que ya había estado además deprimida un tiempo. Pues ya son todo una serie de factores, ¿no? Que entre tu manera de sentir y todo eso que tú ibas recibiendo del entorno, tú lo que te empiezas a decir a ti misma es, "mis emociones están mal, no tengo que sentir, huye, huye, huye, huye". Y aparte, como que me siento una carga porque no quiero tampoco darles incumbencias y tampoco puedo recurrir a ellos en ese sentido. O sea, que, claro. Y a lo mejor cuando recurres a ellos, tampoco saben cómo ayudarte, porque piensan que diciéndote eso te van a ayudar. Y lo que les tenemos que enseñar poco a poco es que en lugar de invalidar las emociones, que invalidar es eso, es como que no tuvieran sentido, hay que validarlas. Tipo, "bueno, entiendo que estés así o que te ocurre". "Lo quiero entender". Y que puedan entender que a lo mejor cuando tú sientes tristeza, no la sientes aquí, la sientes aquí. Bueno, si consiguieran entenderlo.

Pero bueno, como te, tú y yo estamos en terapia individual, pero la propuesta sería, creo que en algún momento te lo dije, que también puedas venir a un grupo, eh, con uno de tus padres, el que tú elijas, eh, para que ellos también puedan aprender habilidades de regulación emocional, para que tú les puedas pedir ayuda a ellos, eh, cuando estéis en casa, ¿no? Y puedan entender y también para regularse ellos mismos, ¿vale? Que cuanto más regulados estén, pues mejor será la convivencia, ¿no?

Muy bien. Sí, sí. ¿Te parece bien? Vale.

Entonces, eh, las habilidades que se van a aprender en en el grupo y que luego vamos a afianzar mucho aquí en terapia. O sea, en el grupo es como una clase de de habilidades de regulación emocional. Y entonces, ahí pues las aprenderéis. Y luego aquí en terapia lo que hacemos es cómo generalizar esas habilidades que tú estás aprendiendo en tu día a día, ya en tus cosas, en tu en tu vida, ¿vale? O sea, lo más íntimo y lo más así, lo reservamos para aquí. Y el grupo es un grupo de aprendizaje para ti y para el padre que tú elijas, ¿no?

Entonces, ¿qué cuáles son las habilidades que que vas a aprender? Y por qué tienen sentido para ti, o sea, cuéntame tú y así te dejo hablar un poco, que menuda charla te estoy echando. ¿Qué es lo que a ti te gustaría de todas estas charlas que hemos tenido y todas las cosas que te han ido pasando, qué es la que lo que a ti te gustaría cambiar?

Pues, eh, por ejemplo, pues mantener un poco más a mis amistades y, bueno, y parejas o lo que sea, porque como que siento que o me me duran como tengo como una etapa de de súper boom de que estoy a tope con esa persona y luego ya, pues como que me me empiezan a hacer cosas que a mí me producen rechazo y que yo siento que que que se van y digo, mira, pues nada, pues hasta luego. Entonces, pues mantener mis relaciones. Y, y sí que es verdad que, que también un poco por esto, como que voy sin ganas a clase. Entonces, eso me me influye también en en [ __ ] con menos ganas el estudiar y tal.

O sea, que, y a ti el estudiar te gusta, ¿no? Sí. A ver, sí que es verdad que estoy a gusto yo con con mis libros y mis cosas trabajando y tal. Así que sí, estoy tranquilita y eso. Sí. O sea, quiero decir, que tú tienes tus planes de futuro, ¿no? Es que no es que digas, es que yo no quiero hacer nada. No. A ti te gustaba la estética. Sí. Bueno, a ver, es lo que estoy haciendo. Sí que es verdad que ahora mismo, pues digo, pero qué voy a hacer yo si si soy una [ __ ] que no sirvo para nada, ¿sabes?

Claro. Pero una cosa es que tú tengas ese ese pensamiento, ¿no? Que siempre está como muy presente. Y ya podremos ir viendo, eh, dónde has aprendido tú eso de que tú no sirves para nada y porque se ha quedado ahí fijado. Pero, pero verdaderamente, cuando tú estás bien de ánimo, tienes proyectos y te sientes, eh, o sea, sabes lo que te gusta. Otra cosa es que cuando te influye mucho, ¿no? Lo que decíamos antes. Eso es.

Entonces, para ti es importante mantener las relaciones, eh, mantener tu proyecto, digamos, académico o de futuro. Y, ¿qué más? ¿Qué qué sentido tendría para ti aguantar una terapia larga en la que vas a estar aquí, vas a venir a un grupo? Tienes que encontrar un motivo propio, porque si no va a ser muy difícil tenerte.

Sí, pues no sé. Bueno, aparte de estos dos que ya son suficientes, a lo mejor no sentirme tan mal conmigo misma, de de pensar que que puedo conseguir cosas. O y además, pues intentar, eh, aprender como tú dices, pues nuevas formas de de hacer las cosas, de no tener que recurrir a cortarme cuando estoy muy mal.

Y, vale, porque eso es algo que, eh, estás dispuesta a ir reduciendo. Sí. A ver, sí que es verdad que ahora, como de lo poco que yo siento que que me sirve, porque me me tranquiliza, igual que los porros y tal. Pero bueno, a ver, obviamente, si me lo puedo quitar, pues, pues mejor.

¿De qué manera te podría influir en negativo seguir con los porros? O sea, ¿qué sentido tiene para ti dejar las autolesiones y dejar los porros? Para mí, yo sé cuál es el sentido de que no lo hagas, pero para ti. A ver, los porros, la verdad que no siento yo tampoco mucha diferencia y no fumar. Pero yo que sé, como todo el mundo dice que es malo, pero es que yo no, como que no termino yo de de estar convencida de dejarlo, porque como yo siento que no me, no me influyen para nada, pues bueno. Las autolesiones, pues, pues, pues sí. A ver, duele y, y sí, pero como sigo sintiendo que lo emocional me duele mucho más, es como que si ya lo puedo sentir, tranquiliza. La verdad.

Vale, o sea, que el tema de los porros y las autolesiones, tú sabes con la cabeza que es malo, pero con el cuerpo, eh, tienes tus dudas. Claro. Sí, claro, porque al final es como que el resultado que dan es bueno. Claro, funciona en ese momento. Entonces, pues, pues tampoco quiero quedarme sin nada, ¿sabes?

Claro. Por eso, eso es, eso es la cosa. Es que tú ahora mismo no lo puedes dejar porque no tienes otra manera de regular. Entonces, me gusta mucho que seas honesta y que seas sincera y que digas, bueno, quiero dejarlo en teoría, pero la verdad es que me funcionan. Y así es como normalmente se empieza, ¿sabes? Eh, con muchas dudas, con mucha ambivalencia, y no pasa nada. Vamos a trabajar con eso, vale.

Entonces, pues mira, yo creo que, que las cosas que planteas, eh, tienen todo el sentido, eh, para esta terapia. Porque decías, mantener a mis amistades y mi pareja, pues dentro de las habilidades que tú vas a aprender y que luego en terapia vamos a trabajar mucho, está, hay un módulo. Estos van como módulos, como clases, ¿no? Que es el de relaciones sociales. Entonces, eso te va a ayudar como a establecer relaciones un poco más equilibradas, menos dependientes, como a poder, eh, decir que no, a poder también cuidar tus relaciones, porque a veces con la impulsividad y demás, eh, acabas tú también haciendo daño. Entonces, todo ese módulo te va a servir mucho para este objetivo, que, claro, es esencial en tu vida, ¿no? El de mantener una, una relaciones estables.

El tema de, de, parece que son las relaciones las que luego te impiden ir a clase. Entonces, en el momento en el que tú puedas, no, como tener una red social un poquito más estable, pues seguramente eso te facilite el ir, el ir a, el ir a clase y poder ir con tus estudios. Para el tema de las autolesiones y de las y de las drogas, efectivamente, hasta que no tengas otras habilidades de tolerancia al malestar, no las vas a poder dejar. Entonces, fíjate que hay un módulo que se llama específicamente así, habilidades de tolerancia al malestar. Entonces, ahí vas a aprender otras formas alternativas de tolerar el malestar, porque el malestar, tengo una mala noticia, va a seguir ahí. Pero seguramente, eh, con menos intensidad. Y según tú vayas encontrando la manera de regularlo mejor, también se va a ir reduciendo, ¿vale?

Vale. Entonces, eh, para el tema de poder actuar menos impulsivamente, que tú no lo has mencionado, pero yo sí que, por lo que hemos ido hablando estos días, te meten, te acaba metiendo en muchos líos y luego te sientes super culpable y demás. Hay otro módulo específico que es el de habilidades de conciencia. Que seguro que has oído hablar del mindfulness, que ahora está hasta en la sopa. Sí. Vale. O sea, no sé muy bien de qué va, pero más o menos. Vale. No es meditar así, hacer budismo, ni ni nada. Es como aprender a a dirigir la atención, eh, para poder como vivir el momento presente sin juzgarte.

Esto suena así como sin juzgarme. Eso va a ser un reto, ¿no? Sí, un poquito. Vale, pues vamos a trabajar también en eso, ¿vale? Porque precisamente son los juicios los que muchas veces hacen que un malestar, no, digamos, normal, por ejemplo, me siento triste. Pero como me juzgo por estar triste, porque empiezo a decir, es que no sirves para nada, es que eso ya se convierte en rabia. Y esa rabia es la que necesitas cortarte para calmarla. Entonces, a lo mejor si eliminas ese juicio, primero, eso no, sube, no tiene sentido. Bueno, más o menos así.

Entonces, módulo de habilidades de conciencia, módulo de relaciones sociales, módulo de tolerancia al malestar. Habilidades de tolerancia al malestar. Luego hay otro módulo para, por esto, que tu problema es la de regulación emocional, para que tú conozcas muy, muy, muy bien cómo funcionan las emociones y cuál es, se llama este módulo, pensamiento, emoción, conducta. Para que tú veas cómo son tus patrones de funcionamiento, porque normalmente tú las cosas como las sientes, que decir, eres capaz de ver como secuencias o es como que de... No, claro, de repente me siento mal. O sea, me siento como muy mal. Eso. Y ya está. Te sabría decir. Pues las cosas no ocurren de repente, aunque tú la sientas de repente. Vale.

Entonces, este módulo te va a enseñar a ir identificando qué ocurre antes, qué ocurre durante, qué ocurre después. Y vas a ir viendo que luego todos tenemos como patrones que se repiten, que son muy automáticos. Y por eso no nos damos cuenta. Pero vamos a hacer los menos automáticos para que tú luego puedas ir poniendo como palos en la rueda, ¿sabes? En vez de que la rueda vaya sola, la puedas frenar. Okay.

Y hay un último módulo que que se llama el la línea media. Que la lo que te va a ayudar es con esto que hablábamos antes, como de ser muy extrema a veces, ¿no? Es que empiezo con alguien al tope y luego le odio. No, pues como para que tus relaciones y y tus pensamientos sean como un poquito menos extremos, como más, más gris, ¿no?

Sí. Gris. Suena como feo, pero como más equilibrado, ¿no? Vale, vale. O yo que sé, que no sea amarillo o azul, que sea verde. O sea, como que puedas ahí integrar las dos cosas, ¿vale? Sí. Muy bien.

Entonces, este es un poco el plan. Tendrías que venir una vez en semana al grupo y una vez en semana, eh, a las sesiones. Como, bueno, hasta ahora hemos estado como en la evaluación. Ahora ya nos meteríamos en harina y trabajaríamos con dos fichas. Una de grupo, que esa ya te la explicarán las terapeutas del grupo, ¿vale? Y la individual, que si quieres te la explico ya la próxima semana, que hoy te llevas mucho suficiente. ¿Tienes alguna duda? ¿Algo que te que no te cuadre? ¿Algo que te preocupe?

Mmm, nada. No.

Entonces, para el próximo día, pues, eh, simplemente, eh, seguimos hablando. No tengo que hacer nada, ¿vale? Es. Vale.

Pues nada más. ¿Te parece bien? Sí. Bueno, suena, suena bien. De momento. ¿Con qué idea te llevas? Pues me llevo lo de que se puede cambiar, que eso me ha parecido guay. Y, y sobre todo lo de aprender las habilidades para mantener mis relaciones. Eso, como has dicho, me parece muy importante, muy interesante. Y nada, y que no rajarme de las sesiones ni de lo otro.

De nada. Bueno, fenomenal. Pues nada, nos vemos la semana que viene, ¿vale?

Venga. Hasta luego. Chao.

Vale, Lucía. Pues entonces, voy a enseñarte la la ficha, ¿vale? La de terapia individual. La de terapia grupal ya os la enseñarán allí, que será como para ir viendo, registrar las habilidades que hacéis como cada semana. Pero esta nos sirve sobre todo, eh, para que tú puedas ir teniendo conciencia de cómo son tus estados mentales y emocionales y para que veas cómo eso al final acaba influyendo la conducta. O sea, es un rollo, ya te lo digo, ¿no? No vas a querer rellenarla ningún día. A lo mejor el primer día la coges como con muchas ganas y te das cuenta de que es difícil. O de repente, eh, te, digamos, como que te conecta con cosas feas y dices, ¿por qué tengo que volver a revivirlo otra vez? O crees que lo estás haciendo mal. Seguramente. Claro, que además es una cosa que te pasa con con casi todo. Entonces, yo cuento con ello. Cuento con que es difícil. Cuento con que va a haber días que se te me digas que se te ha olvidado o que no la traigas. Pero es nuestra herramienta de trabajo, ¿vale?

¿Y por qué nuestra herramienta de trabajo? Pues porque, eh, ¿te acuerdas cuando te explicaba el otro día que normalmente las personas con inestabilidad emocional intentan como evitar sentir? Y como que vivir sin conciencia de lo que está pasando. Pues la ficha es como el antídoto, ¿sabes? Es como vivir con conciencia. Pues porque cada día te vas a parar un ratito a mirarte por dentro y poquito a poco ir siendo consciente de lo que ocurre dentro de ti y también fuera y de cómo eso se relaciona. Entonces, es por eso que es tan importante. Los días que la traigas, genial. Los días que no la traigas, aquí, o sea, que de la ficha no. Vale, sí o sí se hace la ficha. Y si vemos que no, pues intentaremos entender por qué no puedes y que tengas otras herramientas para poder hacer la ficha, ¿vale? Y trabajaremos para que puedas hacer la ficha, ¿vale?

Vale. Entonces, igual tú puedes decir, "Joe, pero es que entonces no me va a dar tiempo a hablar de mis cosas". Ya. Por eso me tocaría hacerla en casa. Si no. Sí. Y ten en cuenta que la, tus cosas van a estar aquí. Ah, bueno. Claro. Sí, es como que apunto un poco lo que me ha ido pasando y, y en lugar de decírtelo así, me fijo en esta. Esto es como lo codificamos de otra manera. Y luego, cuando analicemos la ficha, vamos a ir tirando de cada hilo. Y, y eso va a permitir que me cuentes tus cosas, pero de una manera más ordenada. Porque si no, ¿sabes lo que pasa? Muchas veces, que como con esta manera de sentir, cada día que vengas me vas a contar como lo más urgente de ese día. Segur. Sí, me cuadra. Sí. Y, y a lo mejor hace tres días ha pasado algo, una una cosa muy relevante, pero que tú no te vas a acordar porque vas a traer con lo del con lo de ese momento. Entonces, vamos a ir como apagando fuegos, ¿vale? Y vamos a tratar lo urgente, pero no lo importante, ¿vale? Ese es otro de los motivos por los que esto es también importante para poder ir trabajando todas las cosas, ¿vale? Sí.

Vale. Entonces, mira, te cuento cómo cómo es la ficha. Tiene dos partes. Ya ves que esta parte es como más centrada en las emociones y esta parte más centrada como en las conductas que queremos cambiar. Eh, aquí, da la casualidad de que son las que en principio tú el otro día me planteaba que querías cambiar, ¿no? Como las. Sí. Bueno, a ver, quería, no. Sí, estas dos. Sí. Esta, bueno, la ponemos y luego, y luego, luego vemos, ¿no? Vale. El objetivo, por supuesto, el tratamiento es que no las necesites, eh, o sea, que aunque haga bromas, no quiere decir que que yo no piense que tienes que dejarlos. Por, sobre todo, porque es que es como echarle gasolina al fuego. O sea, si tienes inestabilidad emocional, cualquier sustancia la va a empeorar. Entonces, no tiene mucho sentido estar aquí trabajando, eh, invirtiendo tu tiempo, el mío, para reducir algo que luego vas a incendiar. Como por otro lado, también quiero que eso lo pienses, porque tanto las drogas como las autolesiones, aunque a corto plazo te calman y te funcionan, por supuesto, a largo plazo, eh, lo empeoran. Sí. Eso sí. Vale.

Entonces, bueno, vamos a registrarlo de momento, ¿vale? Vale. Entonces, tienes que empezar, o sea, como tú veas. Si te está muy difícil hacerla toda seguida, pues la primera semana haz solo la parte de las emociones. Si ves que puedes con todo, pues haces la parte de las emociones y la de y la de las conductas. Entonces, la de las emociones, ves que aquí hay cinco: tristeza, rabia, miedo, falsa euforia y alegría. Falsa euforia, vale. La falsa euforia es que no está tan, tan inmediato. Tú sabes esta sensación de cuando estás como mal por dentro, pero por fuera eres la reina de la fiesta. Ah, bueno. Sí. Tu vida no es como hacer como que no pasa nada, ¿no? Y por dentro está yo comiéndome eso. Es eso. No solo como que no pasa nada, sino que encima estoy, ¿no? Genial. Pues eso es la falsa euforia, que no es felicidad ni euforia real, es como enmascarar algo con su contrario. Sí. Vale. Okay. Algún día la podrás registrar, ¿no? Seguramente. Vale.

Entonces, está, pero tú puedes añadir las que quieras. Puedes añadir, yo que sé, asco, eh, puedes añadir orgullo, pero orgullo en el sentido de estar orgullosa de algo, algún logro que has tenido, ¿vale? Vale. Culpa. Asco, por ejemplo, cuando cuando siento que me da asco mi cuerpo, ¿no? Es ahí, por ejemplo. Sí, sí, sí, sí. O sea, que aquí vienen unas, pero hay más emociones, obviamente. Y si en tu día a día son relevantes, pues las añades, ¿vale? Vale. Entonces, de cero a cinco, tienes que ir poniendo cada día. Esto, la idea es que tú la ficha la hagas todos los días. ¿Mañanas? Sí, claro. Por eso está cada día. Si ves que eso no es posible, eh, la hagas cuántas veces puedas. Es decir, si la coges el miércoles, pues que puedas pensar en el martes y en el lunes, ¿vale? Pero va a ser más difícil recordar y demás, ¿vale?

Entonces, tú tienes que ir viendo qué emociones has ido sintiendo cada día y el grado de, o de cero a cinco, ¿acuerda? Bueno, no te digo nada, el grado de cero a cinco. Una vez que tengas eso, eh, vamos a ir con la parte de las conductas que queremos cambiar. En este caso, eso, las autolesiones, las drogas y hemos apuesto aquí ideas suicidas, porque en algún momento de mucha intensidad aparecen también, ¿verdad? Sí. Entonces, ves que aquí hay como tres columnitas de autolesionar, te, deseos y demás, ¿vale? Entonces, aquí en la P, tienes que poner cómo de fuertes han sido, de cero a cinco también, viene aquí abajo, ¿vale? O sea, como que si le doy muchas vueltas a ese pensamiento, ¿te refieres? Eso es. O es que no me lo he podido quitar de la cabeza en todo el día, o viene con una intensidad enorme. Pues entonces ahí pones un cinco o un cuatro, ¿vale? Vale. La A es acción. Si lo has hecho, ¿vale? Vale. A lo mejor has estado todo el día teniendo pensamientos autolesionarte, pero no, no lo has hecho. Eso sería un avance, ¿sí? Es, aunque a ti te parezca que no, claro. Claro, claro. Y luego, esta parte de la habilidad, ya la dejamos para cuando empieces el grupo y demás. Pero básicamente, te adelanto que va a ser, no que pongas aquí la habilidad que has usado de las que vas aprendiendo, sino si las has usado o no. O sea, es decir, mira, aquí el cero es, pues no pensé en hacer nada. Tuve estuve pensamientos de lesionarme y me lesioné. No pensé en poner en práctica ninguna habilidad. El uno, lo pensé, pero no lo quería hacer. El dos, no las usé porque no quería. Y así, ¿vale? O sea, esto es, por ejemplo, cuando estoy muy mal y digo, pues voy a llamar a mi novio. No, si le llamo y se me baja. Entonces, es como que sí que lo he hecho una habilidad. Eso es. Esto es si has hecho la conducta. Y esto es si has hecho la habilidad para no hacer la conducta, ¿vale? Vale.

Entonces, a veces la, como pone aquí, "no lo hice sin darme cuenta y me sirvieron", porque hay cosas, habilidades que tú ya tienes de forma innata, que ni siquiera te das cuenta de que son una habilidad. Y la ficha también te va a servir para eso, para darte cuenta de las cosas que haces que ya te funcionan, ¿vale? Otras veces vas a decidir no hacerlo. Y entonces, tendremos que entender por qué, por qué has decidido no hacerlo. A veces uno puede decir, vale, es que si no me corto, eh, sé que voy a pasar una semana malísima porque este malestar no se me va a ir. O es que si no me corto, al final mi novio no se va a enterar de lo super enfadada que estoy, porque a veces también las autolesiones, aunque esa no sea su finalidad, sirven para comunicar cosas. Sí, sí. La verdad que me hace más caso a lo tonto, pero sí. Claro.

Entonces, a veces tú decides cortarte, aunque podrías no hacerlo, porque tiene esa función. Entonces, nos va a ayudar como a, a darnos cuenta de esas cosas. Y sobre todo a ti, ¿no? Y en ese caso, por ejemplo, tendrías que ver cómo le puedes transmitir a tu novio tu enfado de una manera que sea muy efectiva, pero que no te haga daño a ti misma, ¿vale? Sí. Me dices a todo que sí, pero tu cara me dice que no. Es que lo veo difícil, porque no sé, muchas veces no sé cómo expresarme. Simplemente le digo que, pues yo que sé, que, pues que estoy muy mal. Y tampoco me me pregunta. Pero qué te pasa. Y, pues que estoy muy mal. Es que tampoco sé decirte qué me pasa. Y además, pues muchas veces él no ayuda nada, porque, bueno, bueno. Ya te lo sabes, ¿no? Bueno, pero no pasa nada, porque esas son las dificultades que tenemos entre las personas. Pero para eso sirve, para que lleguemos a a esto. Ah, mira, es que no sé cómo transmitírselo porque ni él me escucha, ni yo tengo las palabras. Entonces, eso se puede, se puede practicar, se puede pensar, se puede reflexionar, ¿vale?

Pues esto mismo de pensamiento, acción y habilidad para las ideas suicidas y para las drogas, ¿vale? Vale. Lo mismo, si hay pensamiento y si ha habido, eh, consumo. Esto lo puedes hacer en sí o no, o en el número de veces. Pues no sé, lo mismo fumarse un porro que diecisiete, ¿vale? Y esta ficha nos va a ayudar a ver la relación entre tus emociones y tus conductas, ¿bien? Sí, sí. Lo entiendo. ¿Alguna cosa que quieras preguntar? Aquí hay un apartado como de cosas importantes, que también yo creo que está bien, porque igual luego, en ese momento, tienes muy claro lo que estás contando, pero luego, cuando pasa una semana, se te olvida, ¿no? Pues alguna anotación o cosas importantes, eh, aparte de acontecimientos, que es lo que pone aquí, eh, si tú detectas como que hay una serie, un pensamiento que se repite mucho y que está, que al hacer la ficha te das cuenta de que se repite mucho, pues también lo escribes, ¿vale? Vale.

Sí, pues nada, ¿te comprometes? Sí. Vamos a intentarlo. Va por ello. Va por ello, Lucía.

Hola, ¿cómo estás? Bien. Bueno, te traigo la hoja de deberes. Fenomenal. No tengo ni que pedírtelo. Vamos, esto es inaudito. ¿No vemos? Venga, a ver. Bueno, está un poco arrugadito. ¿Qué pasa? Vale. Espera, espera. Antes de que empieces. ¿Cómo ha sido? ¿Te ha costado hacerla? Veo que la traes rellena. Estoy m- gratamente sorprendida. Sí, sí. A ver, sí que es verdad que algunos días, por ejemplo, el el martes rellené lo del martes y lo del lunes, porque el lunes, pues, como ves aquí, ya estaba muy, un poco como demasiadas emociones. Entonces, ya, pues mira, dije, me olvido de la de la ficha, ya la rellenar. Eh, luego el viernes sí que la rellené en el mismo día, pero el domingo y el sábado, otra vez fatal. Entonces, bueno, pues te la he rellenado un poco como he podido, ¿vale? Pero bueno.

¿Y cómo ha sido la experiencia? Eh, pues la verdad que me ha sorprendido algunas cosas, porque, eh, por ejemplo, sí que es verdad que hay un día que es tipo, pues aquí, eh, tenía muchas, muchas ganas de de cortarme y aquí sí que lo hice. Pero luego, de de repente, este día, al final, como que conseguí no hacerlo y como que verlo aquí dices, bueno, a lo mejor he estado mejorando algo, ¿no? Como, o sea, que igual si no lo hubieras apuntado, quieres decir que no hubieras caído en la cuenta. Yo solo me quedo a ver, suena tópico, pero normalmente me quedo con con lo malo, ¿no? O sea, con con los días que, que has fallado en tu cabeza, ¿no? Que lo has hecho mal. Claro. No, claro. Solo cuentan los que, pues la he liado como siempre, ¿vale? Y ya está. Vale. O sea, que eso ha sido como una cosa de las primeras que, que tú puedes observar como que el registrar las cosas te hace también ser más consciente de esa parte de cosas bien hechas o buenas que normalmente pasas por alto. ¿Y qué más ha supuesto para ti? Luego vamos al contenido, pero de momento, el tener que sentarte, apuntarlo, ¿cómo más ha sido? Eh, bueno, lo de las emociones, como te decía el otro día, como que nunca sé muy bien cómo llamar a cada cosa. Para mí todo es, eh, pues estoy cabreada, que me sienta mal y que me apetezca mandar a todo el mundo a la [ __ ] vamos. Pero bueno, he intentado poner un poco lo el nombre. Ya me dirás si está bien o no. Y bueno, eso me lo dirás tú. Quiero decir que yo, que la experta en tus emociones eres tú, ¿vale? Sabes, iremos viendo juntas, eh, cómo se relacionan. Pero, eh, fíjate, esto es también interesante, como que de alguna manera tú buscas en otro, en este caso en mí, como la aprobación para validar tus emociones. Es decir, y, y yo eso, no. Yo lo que te diría es que las emociones no se discuten, ya. Y que lo que tú sientes, tus motivos tendrás para sentirlo, ¿vale? Entonces, fíjate que sí, como que parece una tontería, ¿no? Pero que es como que fuera yo la que te tuviera que decir, esto está bien, eso está mal, esto está bien sentido y esto no. Bueno, lo que has sentido es lo que has sentido y tus motivos tendrás, ¿vale? Vale, vale.

Entonces, vamos a ver, vamos a echarle un vistazo, ¿vale? Vale. Ha habido, parece, mucha rabia, ¿vale? Algunos días también falsa euforia. Sí, porque hay algunos días, como que no quiero tampoco preocupar a la gente, porque entonces me preguntan y ya, pues es peor. Y casi que no. Así que sí. O sea, que el motivo, en tu opinión, por el que tú no puedes, a lo mejor, mostrar directamente cómo estás, has dicho dos cosas: uno, que no quieres que se preocupen, y dos, que no quieren que sepas. O sea, a ver, repítela. No, no quiero.

Que me pregunten porque entonces ya como que le doy más vueltas y ya pues se me va. Y prefiero dejarlo a un lado y que ponerme a otras cosas a ver si se me va solo. Vale, porque para ti que se preocupen por ti es una cosa mala. A ver, o te pone mal. En algunos casos sí, es malo porque tampoco quiero dar incumbencias y tampoco quiero que que se preocupen demás por mí. Y luego también para mí misma, como que me hace otra vez revivirlo todo y prefiero no tener que ponerlo en palabras porque al final, como que vuelvo a sentirlo otra vez mucho y como que ya se me había relajado un poquito.

Entonces eso lo entiendo. Entiendo esta cosa de, buf, no lo quiero revivir. Pero me parece interesante esta como ese mandato interno también que tú tienes como de de no preocupar, no preocupar, como no cargar, no cargar, como que si tú sintieras que tus cosas cargan a los demás. Sí, es que yo, yo creo que sí que cargan porque no sé, como que luego nadie tiene tiempo para para otras cosas y cada uno va lo suyo y tampoco quiero ser yo. Que también eso en parte me cabrea porque es como, tío, hazme caso, pero no sé, que necesitas al otro, pero no te permites pedirle ayuda porque anticipas que no te la van a dar o que se van a a se van a a a, ¿cómo se? No me sale la palabra, abrumar.

Tú tienes esa experiencia. Sí. Vale. Y esto tú lo relacionas con alguna cosa tuya de, ¿qué decir en tu en tu vida? Las personas que te han tenido que cuidar han estado abrumadas. Tú has... A ver, siempre me han dicho que eras muy exagerada, que esto no era para tanto, que no te preocupes, que... Pero y ellos se estaban abrumados aparte de por ti, por por cosas de la vida. Porque a veces ocurre cuando somos pequeños, las personas que tenemos alrededor es que están pasando por una época mala, por mil cosas, están sobrepasados y la vivencia del niño es: soy yo el que le sobrepaso, aunque sean otras cosas. Sí. Bueno, sí que es verdad que de pequeña no me, no me daba mucha cuenta, pero ahora que veo que mi madre sí que tiene depresión y tal, me acuerdo como cuando yo era pequeña, que siempre estaba muy ausente, estaba a lo suyo, casi que no hablaba nada conmigo y y mi mi padre es que directamente pues se va a tomar café y hasta luego. Vale. Entonces, pues como mucho mi hermana. Pero o sea, como que un pensamiento recurrente es como que soy una carga, ¿no? O algo así. Sí. Vale. Y no sé si estas son las palabras con las que tú lo piensas. Sí. Eh, soy una carga, soy una [ __ ]. E... Y a partir de ahí, soy una carga, soy una [ __ ] es un poco diferente, pero también lo apuntamos como algo que, claro, que tienes muy presente. Vale. Y y en el momento de ahora, tus padres tienen la misma situación que entonces, o sea, de estar tan sobrepasados o tan ocupados, o ahora la cosa ha cambiado, o sea, ellos siguen más o menos igual. Sí que es verdad que mi madre ya está con medicación y bueno, que como sabes que es justo como pensaba yo, eh, suicidarme, ¿no? Pues cogiendo la medicación de mi madre. Pero pero yo sí que es verdad que como que ya me he medio acostumbrado más, ya lo tengo más intrínseco. Ya. Ya es tu manera de actuar. Pero te digo esto porque a veces esas cosas como que aprendemos de pequeños, es verdad que se nos quedan como automatismos, pero ya no es así. Quiero decir, que igual tú te estás diciendo algo que que en ese momento era cierto allí y entonces, pero aquí y ahora ya no es así, aunque tú lo sientas así. Vale, como que de alguna manera puedas como verificar o contrastar si ese pensamiento que en ese momento tuvo como mucho sentido, lo sigue teniendo ahora, porque a veces te sorprendes y dices, ah, pues no, pues si ahora sí que están disponibles. A veces no, a veces sigue siendo igual, pero para que tú lo puedas mirar. Vale. Vale. Sí.

Vale. A ver, más cosas que tenemos por aquí. Decías, esto no señalaba tú, esto como que te sorprendió, que un día que normalmente cuando había mucha pensamiento de autolesión lo solías hacer y aquí ha habido un día en que con mucho pensamiento de autolesión no lo hiciste. Sí. Eso es. Vale. Entonces, eso me sorprendió. Pero vamos, que luego al día siguiente ya pues todo lo que no hice este día, pues ya se me juntó. No pasa nada. El hecho de que haya habido un día que teniendo muchos pensamientos hayas logrado no autolesionarte, para mí es un éxito. Y si imagínate, esta semana te has lesionado dos días y la próxima semana te lesionas dos días y no aumentas, también será un éxito. Y si lo que te quiero decir es que vayas viendo como los pasitos pequeñitos, pequeñitos, pequeñitos, vale, porque va a ser muy difícil que esté todo cero y sobre todo de golpe. ¿Qué crees tú que pasó para que puedas, para que pudieras este día no lesionarte? Eh, pues a ver, que que sí que es verdad que ahí pensé en decir, vale, pues voy a intentar recurrir a a mi novio, por ejemplo, y digo, pues a ver si me puedo distraer un poco y dejar de pensar en en autolesionarme. Y y parece que funcionó. O sea, lo hiciste como conscientemente, o sea, es decir, me quiero lesionar, ¿qué me pasa? ¿Qué siento? Voy a... O sea, fue una cosa como con con conciencia, fue una decisión ese día. Sí. Si luego hay por aquí que te lo puse otro día, ah, no, pero este es para para lo otro. Sí, ese día fue ahí. Y este día, ese día, eh, con con las ideas estas suicidas, pues sí que, eh, lo hice sin darme cuenta. O sea, yo la habilidad, o sea, hiciste algo que funcionó y lo... Anda, ha funcionado. Y fue lo mismo. Fue lo sí, le llamé sin sin darme cuenta porque simplemente pues estaba yo mal y dije, pues pues le llamo. Y ahí sí que fue sin darme cuenta. En el otro día sí, como que sí que lo pensé, dije, a lo mejor me sirve esto. Vale. Y bueno, y siempre la habilidad es eh dependiente de otro, o ha habido alguno de los días en los que no te has lesionado, que son bastantes, uno, dos, tres, cuatro, está bien, eh, alguno que la habilidad que hayas usado haya sido proporcionada por ti, pues a cambiar a lo mejor un diálogo interno más más validante o [ __ ], eh, algo y dibujar o empezar a maquillarte, que te gusta. Sí. A ver, lo de maquillarme sí que lo he hecho algún día y a lo mejor no me he dado cuenta y sí que ha funcionado, como que estaba yo eh rallada con mis cosas y me puse a maquillarme y se me bajó. Pu ser. O sea, que llames a tu novio está super bien porque le tienes ahí, pero yo creo que es importante también como ir diversificando las, como la caja de herramientas y que algunas puedan ser como contigo misma y otras con los demás. Sí que a lo mejor eso me sirve y tampoco me doy cuenta de que, claro, a lo mejor suele pasar que cuando la intensidad del pensamiento o de la emoción es mucha, igual tú sola no puedes, pero puedes practicar cuando la intensidad sea un poquito menor. Vale. Vale. Vale. ¿Qué más tenemos por aquí? Vale, porros. Ha habido consumo cada día. Sí. Bueno, eso ya es que como te dije, está complicado. Mínimo uno todos los días es el que me fumo el por la noche antes de dormirme y Y eso mínimo. Y luego ya pues los días malos, malos, el sábado, por ejemplo, pues es que o me fumaba tres o o eso no iba a ningún lado. Entonces, pero bueno, ese mínimo sí. Es que encima si no, luego no me puedo dormir bien y una cosa lleva a la otra. Es fatal. Y qué te pasa por la noche, eh. Pues que puedo tardar dos horas en dormirme y luego encima me despierto ahí entre medias y que si me pongo mirar el WhatsApp por si me ha escrito alguien o el Insta o lo que sea. Y algún día sí que, a ver, todos los días como que me despierto alguna vez, pero a lo mejor una de las veces que me despierto sí que cojo el móvil porque me tiro ahí intentando dormirme otra vez, no sé cuánto y ya me aburro, digo, pues cojo el móvil y lo miro. Así que. Y te ayuda a dormirte eso. No, más bien, más bien lo contrario, porque ya pues. Pero el porro es eh antes de dormirte. Sí. Sí. An. Y es en casa. Sí. Y tus padres lo saben. Sí. A ver, pero como saben que tengo otras cosas peores, pues dentro de lo que caben, no les parece tan tan mal. Vale. Y y no te duermes porque estás pensando, porque estás activada. Eh, sí, porque bueno, pues le doy las vueltas a a lo del día, pues a a a mis cosas y tal y y me cuesta dormirme, pero vamos, que eso es de de siempre, casi que yo recuerde, que me cuesta dormirme un montón. Y cuando no usabas porros, ¿qué hacías? Pues supongo que darle más vueltas, me imagino que más tiempo. A ver, yo sí que he notado como que me me cuesta menos dormirme ahora el día que fumo que el día que no fumo. Entonces, eso sí. Vale. Y tienes conciencia de que es a lo que le das vueltas. Eh, sí. Bueno, como que repaso cosas que he hecho ese día que digo, esto, eh, eres imbécil, lo podrías haber hecho mejor. O o esta persona, por ejemplo, el otro día mandé por el grupo de de mis amigos de clase, bueno, eh, pues un TikTok, vale, y es que nadie me hizo ni puñetero caso. Vale. Entonces yo dije, mira, pues yo que sé, es que soy yo la única que pone de su parte de tal y y pasan de mí. Digo, pues mira, pues os mal la [ __ ] yo que sé. Y le das vueltas a eso, o o es que soy idiota. O sea, es una cosa autocrítica. Sí. O es una, eh, es, o sea, las dos. Sí, que empiezo a lo mejor con autocrítica de, ay, qué estúpida, es que para qué mandas esto, tal, si luego van a pasar de ti. Y luego ya hilo con lo de, es que pasan de ti, es que nadie hace nada por que tú estés más cómoda, tal y cual, ¿sabes? Vale. Vale. Eh, te voy a pedir una cosa. Esas esas pensamientos como tan repetitivos, eh, trata de de apuntarlos. No digo en ese momento, pero como vamos a ver qué es eso que una y otra vez vuelve y vuelve y vuelve. Vale. Está claro que aparte de soy una carga, soy una [ __ ], el el como el miedo a que te rechacen o a que está también muy presente, ¿no? Como el miedo al abandono. Y eso has podido registrarlo en la parte de las emociones. Es ese miedo al abandono. Lo has detectado en tu día a día. Porque miedo veo como poco claro. Es que yo lo he asociado más a tristeza de decir, es que como lo típico de nadie me quiere, ¿no? O sea, estoy sola. Entonces yo, pues digo, pues tristeza, no. Pero igual sí que es miedo de de de que eso pase indefinidamente, o sea, para siempre, ¿sabes? Como que siempre esté sola, que siempre sienta, me sienta así. Bueno, tú en este momento lo sientes como tristeza, como que ya lo das por hecho. Claro, en este momento es esto y es, estoy, estoy sola, voy a estar sola. Vale. Vale. Y en lo que tú has podido ver, fíjate que, eh, los días que que ha habido más pensamientos de autolesión y también más consumo, son los días en los que hay más rabia. Sí. Siempre que estoy como enfadada, como con ganas de de cortarme, es cuando cuando consumo más, cuando tengo más ideación y cuando me autolesiono. Sí. Vale. Y la rabia, que parece también que la tapas, ¿no? Con la falsa euforia. H, eh, y y parece ir como junto con la tristeza, más o menos. Sí. Por cómo. Y qué es primero, la rabia o la tristeza. Primero la rabia. O sea, primero es como que me enfado con todo el mundo y luego ya me vienen otra vez los pensamientos de, si es que al final, como seas así, te vas a quedar solísima, es que nadie, ¿quién va a querer estar contigo? Y claro, y pues empiezo enfadada y luego al final, pues pues acabo triste. Vale. Vale. Y te juzgas a ti misma por enfadarte. Tipo, pues que claro, ellos estarán en su casa tan tranquila, pero y yo aquí comiéndome la cabeza con el [ __ ] TikTok. Eso me me cabrea también porque digo, es que, ¿qué hago yo aquí enfadada por esta gente que pasa? Claro, que encima se la suda. Es que estoy yo aquí así tan fatal y ellos estarán en su casa pasando o durmiendo tan tranquilos o y otra, a veces como que yo soy la única que pone de su parte, la única que se preocupa. Vale. Vale. Y lo y ya con ese todo ese juicio es cuando viene la tristeza. Entonces, te pasan cosas con los demás que te dan rabia, te juzgas por sentir rabia y por las cosas que haces, por tu conducta. No, esto es como cuando, eso, cuando un niño pequeño se cae, eh, y se hace daño y va el padre y encima le regaña. No, pues haces lo mismo contigo misma. Hay algo que te duele y vas y encima te regañas. Vale. Algo así. Y entonces te regañas y ese regaño te hace sentir triste. Sí. Sí. Pero es que en ese momento lo pienso y es que me sale. Es que decir, decir, eres uno, vale. Y y pero entonces la autolesión, ¿dónde está? O sea, que decir, la tristeza es antes o después de lesionarte. O sea, ¿qué es lo que corta la autolesión? La autolesión, o sea, me viene, me corto cuando estoy enfadada. O sea, mi forma de intentar, sí, tranquilizarme es eso. Y luego ya la tristeza, pues viene luego después. Y la tristeza tiene que ver con haberte lesionado. A ver, eso influye también porque es como otra vez, tío, no sabes hacer otra cosa que no sea esto y todo lo solucionas así. Entonces, vale. Te gustaría, ¿cómo poder parar la rabia de otra forma? Sí. Vale. Sé que es muy difícil porque me dices, es automático, me salen solos esos pensamientos, pero eh, fíjate que vas en esta, cuando escribas todos esos pensamientos de la noche, que son autocríticos, y también cuando estés en ese, en esos momentos tan activos, eh, yo de momento solo te pido, no que lo cambies, sino que observes cuántos de esos pensamientos son juicios hacia ti misma o hacia tus emociones. Solo obsérvalo. Vale. Mira, te voy a contar un ejemplo por si esto te ayuda. Eh, todas las personas damos juicios todo el rato sobre nosotros mismos y sobre los demás, ¿no? Y cuando, eh, en mi equipo estábamos aprendiendo esta terapia, pues el la persona que nos lo enseñó nos dijo, en las reuniones de equipo, poned una campanita como estas que hay en las recepciones de los hoteles y cada vez que alguien emita un juicio sobre otra persona o sobre sí mismo, tocas la campanita. Vale, pues no te puedes imaginar la cantidad. No, toc. Pues como que tú pongas una campanita en tu mente. De momento, solo no te pido que lo cambies, solo que observes cuántas de las cosas que te dices a ti misma son juicios a a ti o a tus emociones, porque ya vas a ver que gran parte de las autolesiones, eh, igual se podrían reducir si cuando te sientes rabiosa, por ejemplo, en lugar de castigarte, sí, eh, te pudieras decir, pues claro, es que para mí es muy importante tener amigos. Sí. Vale. Decir, ¿por qué te enfadas? Pues porque para ti es muy importante tener amigos. Claro, tú en la evaluación vimos que uno de los momentos de tu infancia más difícil, más, no fue cuando en el cole lo pasaste mal, se metieron contigo de manera seria, importante, y eso fue abrumador para ti. Sí. Entonces, piensa que nuestro cerebro está diseñado como para que no nos pasen cosas malas otra vez. Y eso que a ti te dolió tanto, esa parte crítica que intento evitar que vuelva a pasar. Claro. Y pero lo haces castigando como el padre del parque. Sí. Vale. Vale. Entonces, claro que no quieres que te vuelvan a rechazar, pero precisamente porque has sufrido mucho, es normal que esas cosas te enfaden mucho. Ya. Vale. Pero entonces es como que si yo estoy enfadada y encima me digo que por qué te enfadas, que eres idiota y que tal, idiota, como que lo aumenta. Entonces, ten, se suman. No. Eso es. Eso es. Eso es. Entonces, la autolesión ya sería como el azote. Pues ahora ya, Pumba, para que te calles. No. Pues mira, imagínate que es esa niña y que le puedas decir, te has hecho daño, duele, ¿no? Y la trates de calmar, porque cuando tú te enfadas tanto, eso tiene su origen en un expas que han sido super dolorosas. Luego esa emoción tuya de enfado, ahora tiene sentido. Tú podrás decir, ya, pero ahora no me está pasando. Ya, pero lo que está pasando ahora te lo recuerda, ¿no? Y tu cuerpo se acuerda. Claro. Sí, me imagino que es eso, que como que ya lo tengo ahí aprendido y para que no me vuelva a pasar, sale solo. Vale. Vale. Bueno, una última cosa que veo en la ficha. Ha habido aquí un día, ¿no? Como que el jueves, que que registras aquí como alegría, como que no hubo pensamientos, el porro de dormir estuvo ahí, pero pero el resto de los días parece que fue un buen día. Sí. La verdad que sí. El jueves estuve bastante, bastante bien. Y qué pasó. Eh, pues nada, pues que en clase, eh, estuve muy bien porque bueno, pues dije algo, respondí a una cosa y la la profe me dijo que que eso era que había acertado, que muy bien. Y el tema de de los amigos, pues en en el recreo igual, estábamos tranquilamente, como que no sentí que sobraba, como siempre, como que siento ahí que que me están haciendo el favor de de estar ahí conmigo. De nuevo, soy una carga, soy un [ __ ]. Claro. Entonces, ese día, pues como que, que fue, la verdad que no me había dado cuenta de que de que tuve ese día así. Bueno. Vale. Vale. Y cuando te pasan cosas buenas, ¿tú las registras? O sea, que decir, ya veo que no, porque no te habías dado cuenta. No, como que la, cuando nos pasa algo malo es como que lo estamos ahí reviviendo, reviviendo, pero cuando nos pasa algo bueno, ni siquiera nos damos cuenta de cómo lo experimentamos, ¿no? En el cuerpo o de cómo es y cómo es. Cuéntame, cuando cuando sientes esa alegría de tres, ¿cómo? Eh, pues bueno, pues sí que me notaba como como más risueña, ¿no? Más facilidad por por reírme de las cosas y tal, ¿no? La típica cara de zapato con la que estoy los días malos. Otro juicio. Y y bueno, bien, como que sí que me di me di cuenta de de alguna cosilla buena, tipo, pues, ay, hoy hace más calorcito, está saliendo el sol, no sé, como que fue más bonito. Vale. Pues eso, regístralo también y evalúalo, igual que a veces es lo malo, como que puedas evocar esas experiencias de de haber logrado algo, de haber estado bien, y que las tengas también presentes como para compensar un poco, porque cuando nos encontramos muy mal es como que el cerebro se desequilibra y está solo activo lo lo malo. Y a veces es más fácil como hacer crecer lo bueno que quitar lo malo. Entonces, siempre que haya algo bueno, evalúalo, como que lo pases por el cuerpo, ¿sabes? Que lo registres, sea igual que soy consciente y le doy vueltas a todo lo, eso es como que cojas el hábito de ir también potenciando eso. Vale. Vale. Bueno, pues muy bien la ficha, muy bien semana que viene. Más. Sí. Sí. Sí. Vale. Venga, pues genial, Lucía. Nos vemos la semana que viene. Nos vemos la semana que viene. Chao. Hasta luego. Bueno, pues estas serían un poco las primeras sesiones después de la fase de evaluación en las que se hace, eh, como decíamos antes, la explicación del tratamiento, eh, se van, eh, acordando los objetivos con la paciente y se le explica un poco como la herramienta de trabajo, una de las herramientas de trabajo que es la ficha individual. Este tratamiento, como como se ha podido también escuchar, se complementa con un grupo de aprendizaje de habilidades, eh, en el que cuando los chicos son adolescentes, pues, eh, pueden venir con sus familias. Es muy interesante cuando cuando vienen con uno de los padres, al menos, eh, porque así, pues en el grupo se pueden ver también las interacciones y y y se puede extraer muchísima información luego útil para la terapia. Entonces, son tratamientos de larga duración. Eh, digamos, como que el si se hace todo toda la terapia de grupo, serían como nueve meses, eh, que con vacaciones y demás, así en el curso escolar se puede transformar en un año, eh, y hay personas que necesitan como repetir ese ese año de de terapia grupal como para llegar a afianzar el todas las habilidades, porque bueno, la paciente que hemos visto en este caso clínico tiene una gravedad leve moderada, pero hay personas con más inestabilidad o ya con trastorno límite, en la que hay episodios disociativos o agitaciones y muchísimas más alteraciones, eh, del del nivel de conciencia y les cuesta, eh, en la primera fase, en el primer año, les resulta super difícil, pues estar en el grupo y poder centrarse y poder escuchar, y ya cuando están más estables es cuando en una segunda vuelta pueden aprender los tratamientos. Eh, con personas con trastorno límite, suelen ser de de larga duración. La terapia individual, pues bueno, entre dos y cinco años, eh, para hacer como una resolución completa de de digamos todos los aspectos, todas las capas que se van tratando. En muchos casos hay antecedentes traumáticos y ahí también se tendrían que meter, eh, pues otras técnicas más específicas para el tratamiento del trauma, pero que se pueden combinar muy bien con la terapia dialéctico conductual, que al final es una terapia muy versátil, eh, que da muchísimas herramientas tanto a los pacientes como a los terapeutas, eh, que se pueden aplicar con muchísimos trastornos, porque al final la desregulación emocional está en la base de de la mayoría de de los trastornos con los que trabajamos. Así que es una terapia muy, muy útil, muy fácil de aprender y no tan fácil de implementar, pero bueno, que está manualizada y que, que creo que es una herramienta, pues como muy básica para cualquier terapeuta. Bueno, pues, eh, yo soy María Mayoral, soy psicóloga clínica y en el caso de hoy vamos a presentar las primeras fases de tratamiento de la terapia dialéctico conductual. Eh, son serían las primeras sesiones después de una evaluación con un paciente que en este caso hemos planteado que tiene una inestabilidad emocional grave. En la terapia dialéctico conductual, eh, fue diseñada por Marsha Linehan y estaba pensada para personas con trastorno límite, en su momento eran sobre todo mujeres, pero a lo largo de los años, pues ha tenido más aplicaciones y se puede aplicar de manera también preventiva para aquellos adolescentes, eh, que puedan tener rasgos de inestabilidad emocional grave, eh, pero que no, eh, todavía no se ha cristalizado un trastorno límite de personalidad. Y este sería un poco el planteamiento del caso de hoy. Entonces, para conceptualizar un poco teóricamente en qué consiste esta terapia, pues fue, eh, el primer tratamiento, eh, que digamos tenía en cuenta, eh, otros componentes que anteriormente se habían ido, eh, práctica de manera aislada. Quiero decir, anteriormente las terapias se habían centrado o solamente en el cambio, todas las corrientes conductuales y demás, o estaban más centradas en la validación, en la comprensión, todas las corrientes humanistas o más psicodinámicas, y lo que se veía es que para las personas con trastorno límite o alta inestabilidad emocional, eso no no llegaba a funcionar. Entonces, Marsha Linehan lo que propone es que hay que hacer una integración y de ahí la dialéctica de, eh, habilidades o herramientas terapéuticas tanto para el cambio como para la validación o la aceptación. Eh, esta es una de las novedades y la otra novedad que fue muy Revolucionaria fue el hecho de entender que las personas con trastorno límite o alta inestabilidad emocional, eh, si se comportaban de esa manera es porque no, eh, tenían las, eh, herramientas necesarias para comportarse de otra forma. Entonces, fue la primera persona que planteó que con los trastornos de personalidad, que hasta entonces se habían entendido como algo bastante inmodificable, pues podían aprender habilidades, ¿no? Y normalmente este aprendizaje de habilidades se plantea en una terapia de grupo. En el caso de hoy, vamos a ver el componente de la terapia individual de la dentro de la dialéctico conductual, pero es una terapia en la que se hace terapia individual y terapia de de grupo. Eh, la terapia dialéctico conductual, digamos, como que bebe de distintas fuentes, eh, tanto de ciencias de la conducta, o sea, es una terapia cognitivo conductual tercera generación o terapia contextual, eh, bebe también de la filosofía dialéctica y bebe de, pues toda la práctica del mindfulness, dentro de las habilidades de conciencia, que son muy necesarias para la regulación emocional, porque para Marsha Linehan, el núcleo de de estos trastornos es la desregulación emocional. Hay otros autores como Kember, eh, que plantean que el núcleo es más la difusión de identidad, pero Marsha Linehan pone el foco en la inestabilidad emocional. Entonces, la teoría en la que se basa es la teoría biosocial. Esta teoría, eh, la voy a explicar brevemente y es muy importante tenerla interiorizada, porque como vamos a ver luego en los siguientes vídeos, se le explica a los pacientes para que ellos sean conscientes de qué es lo que vamos a hacer y por qué, ¿no? Entonces, a grandes rasgos, lo que Linehan propone es que la desregulación emocional, que sería la base, como decimos, del trastorno límite, según ella, eh, tiene como dos componentes, eh, por un lado una vulnerabilidad biológica y por otro lado una, digamos, una contribución ambiental, que es lo que ella llama el ambiente invalidante. Entonces, cuando se juntan estas dos cosas, se produciría una desregulación emocional, y son necesarias las dos cosas y la interacción entre ambas. Este sería el resumen gráfico de cómo es la teoría, el modelo biosocial de Marsha Linehan, con cada uno de sus componentes, la vulnerabilidad biológica y el ambiente invalidante, cómo van incidiendo en la desregulación emocional en las distintas áreas: la interpersonal, la identidad, la emocional, la cognitiva y en el comportamiento, que al final son, pues todos los ítems, eh, para diagnosticar un trastorno límite de personalidad, alteración en cada una de esas áreas, ¿no? No lo voy a explicar ahora de manera teórica, porque es lo que vamos a ver a continuación de manera práctica, cómo se le explica a un paciente, eh, todo esto dentro del proceso terapéutico.