Transcription
[Música] Bueno, dáselo bien fuerte al Señor. Vamos, que se oiga en el cielo. Es más, ponte de pie y dale un grito de victoria al rey que vive por los siglos. Alguien grite aleluya. Alguien diga gloria a Dios. Aleluya. Aleluya.
¿Cuántos de ustedes entienden que los pasos del hombre y la mujer justa son ordenados por Dios? Dios determinó que en este tiempo estuviésemos en este lugar. ¿Alguien entendió eso? Y quizás la eternidad nos va a dejar saber las increíbles luchas que los ángeles tuvieron para limpiar los caminos para que tú llegaras a este lugar en esta noche. Alguien diga amén. Tú estás aquí porque lo que el cielo determina, la tierra no lo elimina. Dios ha determinado que tú estés aquí en esta noche y tu bendición va a llegar a tu vida. ¿Cuántos pueden decir amén? Si tú lo crees, dáselo bien fuerte al Señor. Vamos, dáselo fuerte. Dáselo fuerte. Aleluya. Aleluya. Aleluya. Aleluya.
Vamos a construir la atmósfera. Levanta tus manos al cielo y todo el que pueda orar en el espíritu, ore en el espíritu un momento. Vamos, vamos, vamos, vamos. Yo no dije murmullar, yo dije orar. Si no puedes orar en el espíritu, ora en el entendimiento, pero ora en este momento hasta que la atmósfera cambie, hasta que la gloria comience a descender en una nube gloriosa.
Padre, en el nombre de Jesús, atamos todo principado, toda potestad, todo espíritu contrario al espíritu del Señor y proclamamos en este día que Jesús de Nazaret ruge en toda esta región. Padre mío, gracias que tú dijiste que nos entregarás todo lugar que pisar en la planta de nuestro pie. Y hoy proclamamos que esta tierra, que este lugar le pertenece al Rey de Reyes y al Señor de Señores. Ángeles del cielo, desciendan sobre este lugar. Arresten toda entidad contraria y en el nombre de Jesús. Padre, no nos permitas salir de este lugar, sino sin ser transformados, sin ser redimidos, levantados, sanados y llenos de tu gloria en el nombre de Jesús. El que lo crea diga amén. Amén y amén. Vamos, que se oiga en el cielo. Dánzalo bien fuerte al Señor. Aleluya, aleluya, aleluya, aleluya.
[Música]
¿Saben por qué yo estoy aquí? Estoy aquí por designio de Dios. ¿Y saben por qué me gozo al estar aquí? Porque antes de que Dios me ordenara estar aquí, puso en mi corazón que iba a estar parado delante de una generación que iba a ver la gloria de Dios en este tiempo. Estoy totalmente persuadido de que Dios va a visitar esta nación, que va a visitar esta región, que va a visitar tu ministerio, que va a visitar tu hogar, que va a visitar tu... Alguien puede decir amén aquí. Es por eso que estoy aquí y es por eso que estoy gozoso de estarlo. Lo creo de todo corazón. ¿Lo crees tú? Amén.
Pues dale un aplauso al Señor. Quiero honrar al apóstol y a su familia. Quiero honrar a los pastores que se han sumado a este tiempo. Quiero honrar a todo aquel que tiene un corazón para Dios y ha entendido que lo que vas a recibir en este tiempo, nada ni nadie te lo puede quitar. Alguien diga, "Amén." Gracias, apóstol, gracias por recibirnos. Gracias a tu familia, gracias a todos ustedes. El que ustedes nos reciban con tal respeto y amor es algo que marca nuestro corazón. De verdad se los digo, hemos estado aquí en otra ocasión, hemos vuelto. Desde que vinimos la primera vez, no hemos cesado de hablar de ustedes con nuestros amigos, del hambre espiritual, de la sed espiritual, del deseo de servir. Alguien diga amén a esto.
[Aplausos]
Ahí le enviamos a Belén, le enviamos a Chris Allen, le enviamos a un montón. Mucha gente que consulta conmigo antes de ir a los lugares me dice, "¿Qué te parece?" Le digo yo, "Vayan. Esas son gente impresionante. Esas son gente de Dios." Desen un fuerte aplauso si ustedes lo creen.
Permanece de pie un momento más y vamos a buscar en la palabra de Dios en el libro de Marcos, capítulo 8 y versículo 22. Libro de Marcos, capítulo 8 y versículo 22. Marcos, capítulo 8, versículo 22 al 26. Dice la palabra: "Vino luego a Betsaida, hablando de Jesús, y le trajeron un ciego, y le rogaron que le tocase. Entonces, tomando la mano del ciego, le sacó fuera de la aldea y escupiendo en sus ojos, le puso las manos encima y le preguntó si veía algo. Él, mirando, dijo: Veo los hombres como árboles, pero los veo que andan. Luego le puso otra vez las manos sobre los ojos y le hizo que mirase, y fue restablecido y vio de lejos y claramente a todos." ¿Cuántos dicen amén? "Y lo envió a su casa diciendo: No entres en la aldea, ni lo digas a nadie en la aldea."
¿Cuántos pueden decir amén a la palabra de Dios? Pon la mano en tu corazón y dile: "Padre, que esta palabra llene mi corazón de la fe que necesito para echarle mano a todo lo que tú tienes asignado para mi vida." En el nombre de Jesús, dale el mejor aplauso que le hayas dado en mucho tiempo. Vamos, vamos, vamos. Dáselo fuerte. Aleluya.
Siéntate un momentito. Yo no sé tú, pero para mí este es uno de los pasajes más extraños que yo he leído en la Biblia. Jesús recibe un ciego, le pone la mano y el ciego recibe una mejoría, pero no recibe lo mejor. Eso es interesante porque yo sé bien, y creo que tú también, que el poder o la unción no le falló a Jesús. Algo quería Jesús enseñarnos cuando le dio una mejoría a ese hombre, pero no le dio lo mejor de inmediato. Y yo vengo a decirte, hay un principio bíblico donde Dios te va a dar una mejoría, pero va a esperar a que tú anheles lo mejor. ¿Cuántos pueden decir amén? Tú no estás llamado a recibir una mejoría ni en tu familia, ni en tu salud, ni tampoco en tu negocio o en tu ministerio. Dios te da esto simplemente para despertar el hambre que hay en ti. Cuando Dios comienza una obra, él la finaliza. Y si tú recibiste una mejoría, prepárate porque lo mejor viene.
[Aplausos]
Hay muchísima gente, hay muchísima gente que camina con una mejoría. Este hombre ciertamente recibió una mejoría. El hombre había pasado años en la total tiniebla, en la total oscuridad y de repente el hombre comienza a ver, no claramente, pero estaba viendo algo. Y así mismo Dios hace cosas en nuestra vida. De repente estás esperando un milagro, el Señor te da una mejoría, pero él está esperando a que tú digas: "¿Sabes qué, Señor? Yo te voy a creer por lo mejor. Yo voy a creer que tú vas a finalizar la obra. Yo voy a creer que todavía hay más para mí." ¿Cuántos quieren más de parte de Dios? Dile que está a tu lado, "Yo quiero más. Yo quiero más. Yo quiero más."
Es importante que yo te dé algún contexto bíblico para que entiendas que Dios hace esto así. La Biblia dice que en las bodas de Caná, ¿cuántos recuerdan las bodas de Caná? Dice que en las bodas de Caná el primer vino fue bueno, pero el segundo vino fue mejor. ¿Cuántos dicen amén? ¿Cuántos dicen amén? El primer vino fue bueno, pero el segundo vino fue mejor. Lo que te estoy tratando de decir es que si tú bebiste del espíritu, lo que viene es mejor que lo que has bebido. Ya ahora, apóstol, ¿sabe cuánta gente se fue de las bodas cuando bebieron el primer vino? Muchísima gente, porque hay gente que se conforma con la mejoría y por eso no llega lo mejor. Usted tiene que ser de los que se queda esperando lo mejor de Dios. ¿Alguien debió decir amén? ¿Alguien debió decir amén?
La Biblia dice que el primer Adán fue bueno, pero el segundo Adán fue mejor. ¿Alguien entendió eso? El primer Adán fue Adán, pero el segundo Adán, como dice el libro de Romanos, fue Jesús. La Biblia dice que el primer hijo de Abraham fue bueno, Ismael, pero el segundo fue mejor. ¿Alguien está entendiendo? Y gloria a Dios por los que no se conforman con los Ismaeles de su vida. Usted espera por el hijo de la promesa. Usted espera por la manif... Alguien va a tener que decir amén aquí. Alguien va a tener que decir amén.
La Biblia nos enseña que la reina Vasti fue bella, pero Ester fue mucho más bella. La primera reina fue maravillosa, pero la segunda fue la mejor. Jacob trabajó por Lea, pero esperó por Raquel. Y Lea fue una bendición y una mejoría porque él no tenía mujer y de tener ser mujer, una mujer es mejor. Yo no sé si tú estás aquí, hombre, pero di amén. Sin embargo, el Señor le entregó a Raquel. Es importante que entiendas que el primer pacto fue bueno, pero el segundo pacto fue mejor. Alguien diga amén. Alguien diga amén. Es importante que entiendas que la unción de Elías fue regia, pero la doble porción la tuvo Eliseo. ¿Cuántos dicen amén?
¿Qué es lo que te estoy tratando de decir? Que después de lo de la mejoría viene lo mejor. Tú tienes que hacer un inventario de todo lo que Dios te ha dado y decir: "¿Sabes qué, Señor? Yo voy a esperar por más. Yo sé que tú tienes más. Yo no me voy a..." Alguien va a tener que decir amén aquí. ¿Cuántos quieren más de parte de Dios? Yo quiero oír gente diciendo amén. Amén. Amén. Alguien diga, "Toca, toca, toca dos personas. Dile, yo quiero más, yo quiero más, yo quiero más, yo quiero más."
Ustedes dirán: "¿Por qué Dios hace esto? ¿Por qué lo hace?" Para que nuestra hambre se despierte, para que nuestra confianza en él se desarrolle, para que nuestra dependencia de él se incremente. Ahora, aquí es donde viene los he dyun Roby. Wow. ¿Cómo obtenemos lo mejor? Basado en esta escritura de Marcos 8:22 al 26, ¿cómo fue que este hombre terminó obteniendo lo mejor? Se fue de una mejoría donde veía las cosas borrosas a literalmente ver perfectamente. Aquí viene.
Número uno: No te conformes. Lo voy a decir otra vez porque yo no vi que nadie reaccionó. Aquí viene. No te conformes.
[Aplausos]
Alguien diga amén. No te conformes. No te conformes.
Libro de Lucas, capítulo 15. Hay tres parábolas. En las tres parábolas se representa al Señor. Está la parábola de la moneda perdida, la parábola de la oveja perdida y la parábola del hijo perdido. La Biblia dice, dale un codazo al que está a tu lado. La Biblia dice que cuando a la mujer se le pierde una moneda, dice que no se cruzó de brazos, comenzó a buscar la moneda, encendió una luz, barrió la casa. ¿Sabes por qué? Porque no se conformó. En la segunda parábola, la parábola de la oveja perdida, dice que eran 100 ovejas y se fue una. Y dice que el buen pastor se fue a buscar esa que se perdió. En otras palabras, no se conformó. Y si Dios no se conforma, usted no se puede conformar. El conformismo viene del mismo infierno. La parábola del hijo perdido. El padre nunca se conformó y dijo: "¿Sabes qué? Pues yo tengo uno que se haya perdido uno. Está bien." Tú nunca dirías eso. Tú tienes dos hijos y tú quieres que tus dos hijos le sirvan al Señor. Tienes cinco y quieres que los cinco vengan a Cristo. Pues Dios no se conformó con perder un hijo, sino que lo recuperó.
Aquí viene. El único que quiere que te conformes es Satanás. Satanás te dice: "¿Para qué quieres más? ¿Cuál es la idea? Ya Dios te dio lo suficiente." Mentira del diablo. Yo dije, "Mentira del..." Usted tiene que querer más y cuando reciba más, usted quiere más. Y cuando reciba más, usted quiere más. ¿Hay alguno aquí que pueda dar un grito de victoria? Aleluya.
La Biblia dice que ningún hijo que le pide a un padre un pescado, él le dará una serpiente. Ninguno. Y le dijo: "Así vuestro Padre que está en los cielos no le negará de su santo espíritu a quienes se lo pidan." Pues para usted pedirlo, usted no puede conformarse, porque el que se conforma no pide más. ¿Alguien está entendiendo? Usted quiere lo mejor de Dios para su familia, para su ministerio, para su nación, para su ciudad, para su iglesia. Si usted quiere lo mejor de Dios, no se conforme. Alguien, alguien diga amén aquí. Dile que está a tu lado, "No te conformes."
La Biblia dice que Caleb tenía 80 y pico de años y Caleb dijo: "No estoy conforme." Y dijo: "Vino donde Josué y le dije, ¿sabes qué? Tengo 85 años, pero todavía tengo fuerza para tomar ese monte." Y Josué le dijo: "Papa, ya tú no tienes diente, estás medio acabado." Dijo: "No importa. Yo no quiero morir sin recibir todo lo que el Señor tiene para mí." Oh, yo creo que alguien lo entendió en esta noche. Alguien diga amén. Dile al que está a tu lado, "Yo no quiero lo tuyo, pero lo mío lo quiero completo." Para darle un grito de victoria al Señor. Caleb, que no se conformaba, de repente tiene una hija y viene un tipo que se llama Otoniel y mira la prueba que le pone. "¿Tú quieres casarte con mi hija? Vete y destruye a los enemigos y arráncale la tierra." El tipo fue y destruyó a los enemigos. Se lleva su hija, pero cuando se iba, le dice a Aza, la hija de Caleb: "Ve y dile a tu papá que muchas gracias por la tierra, pero que nos dé las fuentes de arriba y la de abajo." En otras palabras, gloria a Dios por lo que tengo, pero no me voy a conformar. Usted tiene que dar gloria a Dios por lo que tiene, pero no puede dejar de querer más. Alguien diga amén aquí. Aleluya. Dile que está a tu lado, "Eso es para ti, papá." Díselo, "Eso es para ti."
La segunda cosa que se necesita, si vas a tener lo mejor de Dios, es sepárate. Digan, sepárate. La Biblia dice que Jesús lo sacó fuera de la aldea y usted va a tener que estar dispuesto a salir del entorno que limita su fe. Anda, anda. Hay veces que la gente que está a nuestro alrededor nos limita. Oye bien lo que te voy a decir. Aprende a cortar con aquello que daña tu fe. Me dejaron solo aquí. Enfócate en Dios. Aquí va de nuevo. Enfócate en Dios. Aquí va de nuevo. Enfócate en Dios. ¿Por qué Jesús lo sacó de la aldea? Porque muchas veces la gente se convierte en un tropiezo. Alguien diga amén. Para tú recibir lo mejor, no puedes ser influenciado por los demás. Tienes que meterte con Dios. Alguien diga amén.
Tres. ¿Todavía quieres lo mejor de Dios? Crece en fe. Sí, hay gente que tiene fe para recibir una mejoría, pero no tienen fe para recibir lo mejor. ¿Me van a dejar solo ahora? ¿Me van a dejar solos? El Señor dijo que sería hecho no de acuerdo a su bondad, sino de acuerdo a tu fe. Y si tu nivel de fe es para mejoría, vas a recibir una mejoría. Pero si tu nivel de fe crece, usted va a recibir lo mejor de Dios. Uh. Alguien diga amén. Usted tiene que seguir creciendo en fe. Yo dije, usted tiene que seguir creciendo en fe. Usted tiene que seguir creciendo en fe. Abraham tuvo que tener fe para tener a Ismael, pero tuvo que crecer en fe para tener a Isaac. ¿Alguien me escuchó? Y de lo que tú tienes, usted tiene que crecer en fe si usted quiere más. ¿Alguien me escuchó? ¿Alguien me oyó? Si usted quiere más, tiene que creer más. No sé por qué me están dejando solo ustedes aquí. ¿Cuántos quieren más aquí? Tu fe tiene que crecer.
¿Ustedes saben por qué el Señor le preguntó a Bartimeo qué él quería que el Señor hiciera? ¿Acaso no sabía el Señor que Bartimeo era ciego? Claro que sí, todo el mundo lo sabía. Pero el Señor dijo: "Será hecho de acuerdo a tu fe." Él quería ver dónde estaba la fe de Bartimeo. Si Bartimeo le hubiera dicho: "Yo quiero ser tuerto para por lo menos ver de un ojo," lo hubiera hecho el Señor. Si Bartimeo le hubiera dicho: "Hazme bizco también." Pero, ¿qué le dijo Bartimeo? "Quiero ver completamente y claramente." Alguien debe decir amén aquí. Si usted quiere más, tiene que creer más. ¿Alguien entendió eso? ¿Alguien lo entendió?
Es muy importante. Miren, les voy a decir algo muy importante. Escucha. De repente viene el profeta donde una mujer y le dice a la mujer: "Yo voy a multiplicar el aceite, pero ve y pide vasijas." Vacías. Pero aquí es donde viene lo interesante. Él no le dijo: "¿Cuántas vasijas pedir?" Y les voy a preguntar una cosa. Oigan bien, si la mujer hubiera traído 10 vasijas, el Señor la llena. Y si hubiera traído 50, el Señor la llena. Y si hubiera traído 200, el Señor la llena. ¿Te das cuenta? El aceite lo produce Dios, pero la cantidad la determina tu fe. Te lo voy a probar con otra escritura. El pueblo se estaba muriendo de sed. Vinieron donde Eliseo y Eliseo le dijo: "Caben cisternas, hagan hoyos porque el Señor va a llenar las cisternas." Pero nunca le dijo cuántas cisternas. Mi pregunta para ti ahora, si hubieran hecho 10 cisternas, el Señor la llena. Y si hubieran hecho 20, 30, 60, 100. Sí, el agua la trajo el Señor, pero la cantidad la determinó la fe de ellos. Alguien debió decir: "Amén." Usted quiere más, crea más. Oh, dale un aplauso al Señor. Dale un aplauso al Señor. Dáselo fuerte. Aleluya. Se vale decir gloria a Dios.
En Hebreos 11:8 al 12 dice: "Abraham creyendo por algo mejor." Usted tiene que creer por algo mejor. Alguien diga amén aquí. Amén.
La cuarta cosa es, mantente conectado al Señor con el corazón correcto. Alguien diga, amén. Este hombre permaneció pegado de Jesús, agradecido de lo que Jesús estaba haciendo. Mira lo que dice la Biblia. La Biblia habla de 10 leprosos. Nueve leprosos recibieron una mejoría, pero un leproso recibió lo mejor. Dice que nueve leprosos fueron limpiados. Pero cuando vino ese leproso y quiso conectarse, permanecer pegado de Jesús, dice: "Tu fe te ha hecho salvo." Y mira lo que la Biblia dice: "Your faith make you whole" te ha hecho completo. Lo que se entiende es que los nueve fueron limpiados, pero a ese le recibió los dedos creciéndole, la oreja creciéndole, lo que se había desprendido volvió a nacer. ¿Por qué? Porque el que se queda pegado de la fuente de la gloria recibe lo mejor de Dios. Si tú quieres lo mejor, permanece conectado con el Señor, permanece agradecido, permanece amándole, permanece buscándole. ¿A quién le predico yo hoy? Aleluya.
La quinta cosa para aquellos que quieren lo mejor, no solamente una mejoría, es obedece. Obedece. No importa lo que el Señor te diga, obedece. Obedece. Desde que el Señor Jesús recibió a este hombre, le estuvo dando orden, le dijo: "Mira para acá, mira para allá, camina por aquí, sal de la aldea, no vuelvas a la aldea." Y usted va a tener que aprender que la gente que recibe lo mejor de Dios es gente que obedece, sin importar lo que Dios le pida. ¿Hay alguno aquí que obedezca al Señor? La Biblia dice, dale un codazo al que está al lado. La Biblia dice que Elías, a la hora de que el fuego cayera del cielo, dijo: "Señor, que se sepa que por mandato tuyo yo he hecho todas estas cosas." Cuando usted obedece los mandatos del Señor, prepárese para lo mejor. Uh, dale un aplauso al Señor si tú lo crees. No, no, no. Dáselo fuerte. Aleluya.
Seis. Si usted quiere lo mejor de Dios y no solo una mejoría, espera, espera, espera, porque lo mejor tarda más. ¿Cuántos entienden eso? Tú puedes llegar, tú puedes llegar a tu casa y si quieres algo rapidito, tu esposa agarra rapidito, te hace un sándwich, te hace un emparedado y te lo da. Pero si tú quieres algo bueno, si tú quieres lo mejor, hay que esperar a que lo cocinen. ¿Alguien está entendiendo? ¿Alguien está entendiendo? Y usted tiene que entender que para recibir lo mejor de Dios, usted tiene que tener paciencia. Alguien diga paciencia.
Mira esto. Mira esto. Mira lo que dice el libro de Hebreos, capítulo 6, versículo 9. Mira lo que dice el libro de Hebreos, capítulo 6, versículo 9. Dice: "Pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de ¿qué? Nadie está leyendo conmigo ahí. No, no, pero grítelo así con fuerza. ¿De qué? Cosas mejores. Estamos persuadidos de cosas mejores y que pertenecen a la salvación, aunque hablamos así. Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndole aún. Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin para plena certeza de la esperanza, a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas." Alguien diga amén.
Entonces, mira como el apóstol está amarrando cosas mejores con paciencia. ¿Me están escuchando? ¿Me están escuchando? La Biblia dice: "Pedid y se os dará. Buscad y hallaréis. Llamad y os será abierto." Esos son tres niveles de milagros. Hay cosas que tú pides y suceden de inmediato. ¿Cuántos le ha pasado eso? Hay cosas que antes de tú decir amén, ya el milagro está pasando. ¿Sí o no? Pero hay cosas que usted las pide y tiene que salir a buscarla para encontrarla. ¿Sí o no? Pero hay cosas que usted las sale a buscar y todavía no la encuentra. Y es porque hay una puerta que tiene cerrada la bendición. ¿Y qué va a hacer usted? Usted va a tocar y a tocar y a tocar hasta que se abra la puerta. Alguien diga amén.
[Aplausos]
Hay cristianos que solo reciben milagros inmediatos. Si yo oro ahora y me paso ahorita, pues gloria a Dios. Si no, no creo. No, usted tiene que aprender a esperar por los milagros mejores. ¿Cuántos pueden decir amén? Alguien diga amén. Alguien grite amén.
Déjeme decir una cosa. Hay cosas que suceden inmediato, pero las cosas que tardan es porque son mucho más gloriosas. La Biblia dice que en seis días el Señor construyó todo el universo, lo creó todo. Seis días. Seis días. Sin embargo, Jesús se ha tardado más de 2000 años preparando un lugar para nosotros. ¿Saben por qué? Porque si todo lo que tú ves es bueno, cosas que ojo no vio ni oído oyó son las que esperan para nosotros en el cielo. Uh. Alguien diga amén. Alguien diga amén. Si todas estas montañas hermosas que ustedes tienen aquí, si todos esos árboles preciosos que ustedes tienen en esta región, tardó solamente seis días. Imagínate qué estará preparando el Señor en 2000 y pico de años para la gloria. Alguien va a tener que decir amén aquí. Alguien va a tener que decir: "Porque si lo primero fue bueno, lo que viene es mejor." Alguien diga amén.
Y finalmente termino con el punto número siete. Solo para aquellos que quieran lo mejor de Dios. Si tú quieres lo mejor de Dios, no temas intentar algo de nuevo. ¿Alguien me oyó? Jesús oró por este hombre y luego oró otra vez. Jesús le dio una orden a este hombre y luego le dio otra orden. Y hoy te voy a decir, no tengas miedo de orar otra vez. No tengas miedo de creer otra vez. No tengas miedo de ayunar otra vez, no tengas miedo de sembrar otra vez. Usted tiene que seguir hasta que se abra la puerta, hasta que venga lo mejor, hasta que Dios se... Alguien diga amén aquí. No tengas miedo de orar otra vez. No tengas miedo de seguir pidiendo, de seguir creyendo, de seguir esperando, de seguir clamando. ¿Alguien está escuchando lo que el Espíritu le dice a esta iglesia? Inténtalo otra vez. Yo dije, inténtalo otra vez. Yo dije, inténtalo otra vez. Inténtalo otra vez. Inténtalo otra vez.
La Biblia dice, dale un codazo al que está al lado. La Biblia dice, oye esto, que Naamán se sumergió una vez y cuando se levantó todavía tenía lepra. Luego se sumergió otra vez y cuando salió del agua todavía tenía lepra. Luego lo hizo una tercera vez. Una cuarta vez, una quinta vez, una sexta vez, pero a la séptima vez. Yo dije, "A la séptima vez." Yo dije, "A la séptima vez." Yo dije, "A la séptima vez." Yo dije, "A la séptima vez." Toda la lepra se fue. El milagro sucedió. Inténtalo de nuevo. Métete otra vez, levántate otra vez. Dios te va a dar lo mejor. Dale un grito de victoria al Señor. Aleluya, aleluya, aleluya, aleluya, aleluya, aleluya. Si Jesús oró dos veces, usted puede orar dos veces. Si el hombre volvió a intentarlo, usted puede volver a intentarlo. La gente que recibe lo mejor es gente que persiste. Alguien diga amén.
Mira lo que le dijo el Señor a Pedro: "Pedro, vuelve otra vez al mar adentro y echa la red." En otras palabras, inténtalo otra vez. Inténtalo otra vez. Inténtalo otra vez. Inténtalo otra vez. Inténtalo otra vez. El Espíritu Santo le está diciendo a alguien: "Es tiempo de intentarlo otra vez." Y Pedro volvió al mismo lugar, echó las redes en el mismo lugar, pero cuando lo hizo ahora, el milagro sucedió. ¿Hay alguno que entienda aquí que tu milagro puede suceder en esta misma noche si te atreves a intentarlo otra vez?
[Música]
Alguien diga amén. Alguien diga amén. Ahora bien, escucha esto. Nunca te detengas en una mejoría. Nunca te detengas y te conformes con una mejoría. Busca lo mejor. Mira lo que dice la Biblia. Dice que la senda de los justos, ¿hay algún justo aquí? Es como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día se hace perfecto. O sea, que usted no puede parar de caminar en Dios, por Dios, para Dios, hasta que llegue a ese día de perfección en luz. ¿Cuántos pueden decir amén aquí? ¿No sería horroroso que llegásemos al cielo y que le digamos al Señor: "¿Sabes qué, Señor? ¿Por qué nunca obtuve lo que soñé?" Y que él nos diga: "Porque te conformaste." Porque te conformaste. ¿Por qué te conformaste cuando la Biblia dice: "No os conforméis?"
[Música]
[Música]