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[Música] el acero el aluminio el cemento son indispensables pero su producción supone un enorme problema para el clima mundial.
[Música] Si queremos salvar el medio ambiente, nuestro planeta, tenemos que cambiar radicalmente la industria porque calienta el globo con gases de efecto invernadero y una enorme demanda de energía. Nuestra fábrica de aluminio consume tanta electricidad como toda Dubai. Lentamente empieza el tan necesario replanteamiento. Si no hay cambios en estas industrias, no alcanzaremos los objetivos climáticos. Puede haber una industria pesada menos contaminante.
[Música] [Música] ir a la empresa respetando el clima. Así lo hacemos desde hace 15 años. Voy al trabajo en bicicleta, haga el tiempo que haga. No me importan las inclemencias. Para mí es un reto y un deber aportar mi granito de arena, tanto en mi vida privada como en el trabajo. En el trabajo, sin embargo, Mohamed safi no lo tiene tan fácil. Su empresa produce acero, uno de los grandes contaminadores del clima. Es ingeniero, subdirector de la planta de acero orbital en Hamburgo y responsable del funcionamiento de los hornos.
No podemos vivir sin el acero. Está presente en edificios, vehículos y electrodomésticos, pero su producción daña el medio ambiente. La industria en general es un peligro para el clima, incluyendo el consumo de electricidad y calor. La industria causa el 43% de las emisiones mundiales, bastante más que los sectores de la construcción y el transporte. Más del 70% de las emisiones industriales emanan de la producción de tres materiales básicos: acero, cemento y sustancias químicas. Solo la producción de acero generó el año pasado unos 3.000 millones de toneladas de CO2. Los principales emisores de CO2 son los altos hornos. En ellos se queman cantidades ingentes de carbón. Cada tonelada de acero bruto produce dos toneladas de CO2. Normalmente, pero no en Hamburgo. Aquí ocurre algo que encaja mejor con la filosofía de mohamedhi.
Yo intento vivir de forma sostenible. Por eso quiero que el proceso en el que trabajo también lo sea y no cause ningún daño permanente al medio ambiente. Pero, ¿es esto posible? ¿Producir acero de forma sustentable? El primer componente: gas natural en lugar de carbón como fuente de energía. Así se emite menos CO2. El segundo componente: reciclado del acero. Todo esto ahorra dos tercios de las emisiones en comparación con el alto horno. Pero la gran esperanza es el hidrógeno verde. En el futuro se utilizará como fuente de energía para sustituir al carbón y al gas, ya escaso y caro.
Una gran tarea para muhammad safe y su jefe V Brown. Ambos buscan una nueva ubicación para la nueva planta de hidrógeno. Somos pioneros, tenemos los medios para llevarlo adelante, pero también precisamos apoyo político. Necesitamos cantidades ingentes de hidrógeno. Además, hace falta la electricidad ecológica y también necesitamos el marco económico para nuestros productos. Es decir, esto será caro. ¿Quién financiará la transición hacia un acero sin emisiones y cuánto tiempo llevará? La ley alemana de protección del clima establece una ambiciosa agenda hasta 2030. La economista Katia schumaja considera que la industria, en particular, está bajo presión.
[Música] Tienen que pasar muchas cosas de aquí a 2030. Hay que reducir otro 30%. Y las proyecciones para la industria que se recogen en los informes oficiales del gobierno alemán muestran más bien que la industria no podrá alcanzar el objetivo en 2030 si no se hacen ahora esfuerzos adicionales significativos.
Algunas personas ya van más adelantadas por su cuenta. Mohamatsufi es una de ellas. Intenta que su vida sea lo más sustentable posible.
[Aplausos] Construyó su casa en 2012 y entonces se preocupó del aspecto climático. En el tejado tiene paneles solares para generar su propia electricidad. Su calefacción funciona con energía geotérmica, 100% clima neutral. Pero el ingeniero aún no está satisfecho. Junto con sus hijos, está pensando en cómo mejorar aún más el balance ecológico de la casa. De momento, el sistema fotovoltaico solo se ha instalado en los lados suroeste del tejado. Nos gustaría añadir el lado este para aprovechar también el sol de la mañana.
Su contribución a la protección del clima es ínfima comparada con lo que tiene que hacer la industria, pero todo el mundo puede aportar algo, desde la separación de basura hasta un sistema fotovoltaico o un coche eléctrico o el uso de transporte público. Si cada individuo hace un pequeño aporte, en conjunto tendrá un gran efecto. Un gran efecto pueden tener, sobre todo, las medidas que adopte la industria, la que más gases contaminantes emite, al fin y al cabo.
Pero, ¿puede ser útiles también estas emisiones? Producción de acero en tusant duiburgo. Aquí los expertos se centran en los gases siderúrgicos, los gases residuales emitidos durante la producción de acero, principalmente dióxido y monóxido de carbono. Antes se quemaban. Marcos oles, físico, los captura con este equipo para utilizarlos como materia prima. Hoy por hoy no es posible diseñar todos los procesos químicos y, en última instancia, la producción de acero es también un proceso químico, de manera que no se emita nada de CO2. La cuestión es que hacemos después. Y creemos haber encontrado la respuesta: pasar las emisiones de CO2 restantes de una industria a otra, reciclándolas como materia prima.
Marcos soles quiere averiguar si funciona con ayuda de Tim schulzque, ingeniero del instituto francofa. Construyó una planta de pruebas. Allí se producirá metanol con ayuda de los gases siderúrgicos. Los demás componentes necesarios son hidrógeno y oxígeno. El metanol, más ecológico, se puede convertir en combustible para el transporte marítimo, por ejemplo. Un transportador con propulsión de metanol ya cubre el trayecto entre Kill y gotemburgo. Si se logra producirlo a partir de gases siderúrgicos, será doblemente útil.
La producción de metanol permite utilizar el CO2 resultante del proceso en la serie como materia prima para la industria química. Eso significa que si se hace el balance conjunto de la siderurgia por un lado y la industria química por otro, se puede ahorrar prácticamente la mitad de las emisiones de CO2. Parece una situación beneficiosa para todos. Pero, ¿hasta dónde han avanzado las investigaciones? Una prueba. Estoy en la válvula de paso y la puedo abrir muy bien. Cuenta atrás. 3, 2, 1. Abre. El sistema se activa. Siempre entre dos personas por razones de seguridad, por si se escapan gases tóxicos. Ya puedes bajar la presión. Es inferior a seis bares. En las bombonas de gas hay una mezcla equivalente a los gases siderúrgicos: monóxido y dióxido de carbono, ambos altamente contaminantes. En la planta ocurre el milagro invisible desde afuera. Añadiendo hidrógeno se produce metanol valioso y más ecológico. Muestreo preparado. Puedes abrir la válvula. De acuerdo. Y así fluye la sustancia que supuestamente hará más limpia la producción de acero. Pero pasarán años hasta que las cantidades sean suficientes para un uso industrial a gran escala. Muestreo completado. Cierra la válvula.
Para mí, tener en la mano esta muestra líquida es un éxito muy grande porque nos costó mucho la puesta en marcha. El éxito será un mayor cuando se haya realizado la primera producción con los gases siderúrgicos de la asería de ubisburgo. Pero hasta ahora estoy muy satisfecho con el resultado. Una pequeña botella, símbolo de un gran cambio. Si la industria se toma en serio la protección del clima, habrá que renovar por completo plantas enormes. Esto llevará tiempo, pero ahora es un buen momento, dado que muchas plantas están ya anticuadas. Hay estudios que han demostrado que en los próximos ocho años harán falta inversiones de este tipo en la industria. Si las usamos de forma inteligente e invertimos e instalamos tecnologías ecológicas e innovadoras, podremos alcanzar los objetivos previstos. Pero esto tiene que ocurrir de forma generalizada y no solo en plantas aisladas.
Aquí es al revés. No hay que sustituir lo viejo, sino reutilizarlo. Aminada, ingeniera civil, y su equipo quieren ahorrar materiales de construcción para proteger el clima. Este edificio de oficinas de frankfort será renovado en breve. Normalmente, muchos materiales de construcción acaban en el vertedero, un desperdicio de material cuya fabricación emitió muchos CO2, dice aminada. La contrató la inmobiliaria para que dé una segunda vida al mayor número posible de materiales de construcción. Primero hay que documentar cada pieza. Habría que poder ajustarlos para poder reutilizarlos tras achicarlos. Fotos para el catálogo. También se busca un nuevo dueño para este torniquete. En teoría, podemos reutilizar todo tipo de materiales de construcción: suelos, puertas, escaleras, elementos de enrejado. Todo se pueden desmantelar y volver a instalar. Solo hay que tener en cuenta la rentabilidad a la hora de desmantelarlos.
[Música] Cada pieza se registra en una aplicación. Quien compre allí puede tranquilizar un poco su conciencia climática, porque reciclar significa que se ha ahorrado CO2. La protección del clima requiere de este tipo de ideas, pero el replanteamiento en el sector de la construcción se demora. Desgraciadamente, en Alemania solo se reutiliza el 1% de los materiales, a pesar de que a veces el estado de estos materiales de construcción permite su reutilización. A veces solo hace falta reprocesarlos y recolocarlos. Pero, por desgracia, eso no ocurre. Y así, muchas cosas que aún podrían tener un buen uso acaban en la basura, dice aminada. Y estas encimeras de la cocina, por ejemplo. Se nota que aquí se cocinó durante años. Están muy estropeadas. A nuestro criterio, están usadas. Entonces, ¿habría que entrar otra vez en la descripción y cambiarla? No. Sí, no siempre es fácil. Hay revestimientos de suelo, por ejemplo, pegados o instalados de manera que pueden estar contaminados con sustancias nocivas. En esos casos, tenemos que analizar qué es lo que podemos salvar o descartar. Cada edificio supone un nuevo reto en el que tenemos que revisar todos los materiales y analizar las posibilidades. Así se va creando un catálogo con todos los materiales de construcción disponibles de un edificio. Quien quiera construir un edificio nuevo puede consultarlo y escoger lo que le convenga. Los materiales no se sacan hasta que se vendan. Entonces van directamente a los clientes sin pasos intermedios, para que se produzca la menor cantidad posible de CO2.
[Música] Daniel es el responsable de la remodelación de este edificio. El promotor inmobiliario quiere adaptarlo a las normas actuales, evitando una reconstrucción clásica que contaminaría demasiado. No hay que sacarlo todo. Estos tabiques, por ejemplo, pueden mantenerse porque son intemporales y están en buen estado. Un nuevo color estaría bien, pero por lo demás, creo que se pueden seguir utilizando. El principio circular es clave para el futuro de la construcción, considera. Los inversores quieren asegurarse de que su dinero va destinado a inmuebles sostenibles. Esta exigencia, sin duda, más fuerte hoy que en décadas pasadas. En este sentido, también es una obligación hacerlo así, aunque resulte más caro. Pero esto es un proceso, un cambio, y cuanta más gente se sume, más fácil y normal será compartir y adaptar estos materiales existentes. Más baratos y económicos serán estos procesos. La reconversión de la industria debe ser asequible y, para ello, debe participar el mayor número posible de agentes.
El poder de muchos de ellos está convencido. Mohamedhi, el ingeniero de Hamburgo, sabe que él solo no puede ganar la lucha por el clima, pero hace lo que puede. Para las distancias largas, utiliza un coche eléctrico. Además, hace algo que todos podríamos hacer más a menudo: poner la lavadora en modo eco. Pero el aparato de alado, si es un producto ecológico de primera. Aquí en la batería fotovoltaica puedo ver exactamente cuál es el nivel de carga y qué rendimiento de electricidad tengo en este momento. Y a la vez, también puedo verlo en la aplicación y decidir si pongo ahora o no la lavadora, el lavavajillas o la secadora. Así también puedo ahorrar electricidad. Ahorrar electricidad y proteger así el clima.
El sistema fotovoltaico del tejado es el que más contribuye. Mohamed safe ya ha encargado los nuevos paneles solares para el lado este. Electricidad a partir de la radiación solar, incluso en el norte de Alemania, funciona. Y si el sol brilla todo el año, como en Dubái. El emirato del Golfo Pérsico es consciente de la demanda mundial de electricidad verde y hace una oferta a los mayores contaminadores de la gran industria: comprar energía solar del desierto de Dubái. Aquí se construirá el mayor parque solar del mundo.
[Música] Dubái debe su riqueza al petróleo y al gas. Sin embargo, el emirato busca independizarse de los combustibles fósiles y apuesta por las energías renovables.
[Música] Pero, ¿es también atractiva la energía solar para la industria pesada, donde se necesitan cantidades inimaginables de electricidad? El productor de aluminio ega quiere probarlo en Dubái. La demanda de aluminio es enorme, desde celulares hasta la construcción de aviones, pero la producción es altamente contaminante. Se necesitan enormes cantidades de energía para producir aluminio. Para hacerse una idea, nuestra planta consume la misma electricidad que toda la ciudad de Dubái. Hasta ahora, la generamos en nuestra propia central de gas y eso libera enormes cantidades de CO2. Por eso la producción de aluminio es tan dañina para el clima. Los hornos no son el principal problema. El aluminio se funde a partir de la alúmina, el polvo grisáceo, con la ayuda de electrodos por los que circula electricidad. Cuánta se puede ver aquí. Los hornos de fundición funcionan con un amperaje muy alto. Esto crea un campo magnético. Se puede ver aquí. Incluso si me alejo, el campo magnético sigue ahí. Esto solo ocurre con amperajes muy altos. La producción de una tonelada de aluminio requiere tanta electricidad como la que consume un hogar de dos personas en 5 años: 15 megavatios hora.
Desde enero de 2021, esta electricidad ya no procede exclusivamente de la central de gas. La fábrica está ahora conectada a la red de la ciudad de Dubái. Electricidad verde. Hasta ahora, solo cubre el 1% de la producción de aluminio. El objetivo es que esta cuota vaya aumentando. En la central de mando se controla constantemente el suministro eléctrico. Un apagón causaría una pérdida total. Los hornos de aluminio se estropean si se interrumpe el suministro eléctrico durante mucho tiempo. Es como el corazón: si se para, se acabó. Para pasarse completamente a la energía solar, esta debe estar disponible las 24 horas, también por la noche, por ejemplo, mediante tecnologías de almacenamiento. Pero si algo se sabe ya es que la electricidad verde puede mejorar la huella de CO2, incluso de los grandes contaminadores. El llamado aluminio solar ha despertado interés, aunque sea más caro que el convencional. Dos tercios de los clientes están dispuestos a gastar más por un producto más sostenible. Y más importante aún, más del 80% piensa que las empresas responsables deben invertir en tecnologías ecológicas.
En Alemania, algunas empresas ya están siguiendo el ejemplo. El mayor comprador de aluminio de Dubái es la automotriz BMW. La fábrica de aluminio del desierto quiere seguir aumentando la cuota de electricidad verde y alcanzar la neutralidad climática en 2050.
[Música] Un telar en 3D. ¿Qué tiene que ver con la protección del clima?
[Música] El telar ayuda a ahorrar hormigón, uno de los mayores contaminadores del mundo. Matías y su equipo de la Universidad Técnica de 3D han reflexionado sobre la estructura metálica de los muros de hormigón. Normalmente es de acero. Aquí se compone de fibras de carbono. Este material se utiliza porque tiene una tensión de rotura muy alta. Tradicionalmente, el acero tiene una tensión de rotura de 500 newtons por milímetro cuadrado y con este material podemos alcanzar hasta 3.000 newtons por milímetro cuadrado. Por lo tanto, en comparación con el acero, requiere mucho menos material y recursos. El problema del hormigón es que se necesita cemento para fabricarlo, que se obtiene de la piedra caliza. Como aquí, en la empresa dickerhawk, se quema a más de 1400 grados. Esto produce enormes cantidades de CO2. Es inevitable. Pero el hormigón de carbono puede ahorrar mucho cemento, porque el carbono no se oxida. El acero debe protegerse de la oxidación con una gruesa capa de hormigón. Con el carbono, la capa de hormigón que envuelve la estructura metálica puede ser mucho más fina. Perfecto. Muy bien. Al construir con este hormigón de carbono que fabrican entre, solo se necesita la mitad de cemento que con hormigón armado. La mitad de CO2.
[Música] Comparación de dos vigas de hormigón. Parece que una aguanta menos que la otra, pero no es así. En realidad, aguantan lo mismo. Solo que en el caso del acero, necesitas más hormigón para protegerlo de la corrosión. Eso es todo. La viga se puede utilizar para la misma función, para las mismas cargas que el hormigón armado de la derecha. Los investigadores están construyendo la primera casa del mundo hecha de hormigón de carbono. El kiu debería durar 200 años, más del doble que un edificio de hormigón armado. El carbono sigue siendo mucho más caro que el acero, pero se necesita menos cantidad. Al final, esto podría incluso reducir el coste total de la construcción. Ideas que ayudan a salvar el planeta.
Mohamedhi, el trabajador del acero, y sus hijos han descubierto algo.
[Aplausos] Comer menos carne. A menudo se subestima su importancia para la protección del clima. La producción de carne causa más gases de efecto invernadero que el tráfico mundial. Realmente, como carne y pescado una vez a la semana y me inclino más hacia lo vegetariano, aunque no soy vegetariano. Si sigues una dieta completamente vegetariana, puedes ahorrar 450 kilos de CO2 al año. Es un modelo a seguir para la próxima generación, opina muhammadhi. Nuestros hijos aprenden de nosotros, de lo que hacemos y el ejemplo que les damos, y no desarmarles y decirles: "Así es como hay que hacerlo". Estoy seguro de que mis hijos también asimilarán esto y lo aplicarán en sus vidas. Son sobre todo los jóvenes quienes sentirán los efectos del cambio climático. Su impacto dependerá especialmente de si los grandes contaminadores de la industria actúan a tiempo.
Es muy importante que las inversiones que se hagan ahora vayan todas al ámbito de la neutralidad climática o la sustentabilidad. Si por la crisis actual, por ejemplo, invertimos ahora en tecnologías que no nos abren este camino, habremos pagado los costes y no se volverá a invertir tan rápidamente. ¿Habrá algún día una industria libre de emisiones? El objetivo aún está lejos, pero es alcanzable.
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