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Estamos muy contentos hoy en La Revuelta. Un aplauso para Fernando Arrabal.
¿Qué tal, Fernando? Qué alegría verte, qué alegría verte, Fernando. Me da... qué sorpresa. Bueno, sorpresa no, porque ya... qué júbilo, qué júbilo el mío, el júbilo el mío, el júbilo el mío de tenerte aquí delante de este público. Fernando, que has venido tú aquí, ¿qué tal, Fernando? Dime, ¿te acordabas de lo que he contado que nos encontramos por la calle?
Sí, no te acordabas. Sí, claro que sí. No me reconociste. ¡Qué hombre eres! Inolvidable. No, no, no. Además, ¿dónde fue? Nacionalmente me han pedido algo para ti.
¿Quién te ha pedido algo para mí? Internacionalmente han pedido, cuando hable contigo, preguntarte cuáles son tus relaciones sexuales. Pero, pero te lo han pedido internacionalmente. Internacionalmente han pedido en Nueva York, han pedido en París, me han pedido por todas partes. Tengo que ir ahora y decir cuántas relaciones. Pero, y me han pedido otra cosa, no te lo puedes imaginar.
No te lo puedes imaginar. Me piden cuánto dinero tienes. Pero que no, si no lo digo, no puedo ir a Nueva York. Ya me voy a esconder. Fernando, tienes mucha fuerza de agarre, eh. Mira, mira cómo agarra. Pero es que soy más fuerte que tú.
Ya, ya, ya lo sé. Ya, ya, ¿por qué tienes tanta fuerza? 100 años, 52 años de diferencia. ¿Cuántos tienes? 9. Claro, 9. ¿Cuántos tienes? Yo tengo 92. 92 años, eh. Pero, Fernando, ¿por qué tienes tanta fuerza en la mano? Es que me ha sorprendido. A ver, dame la mano.
Mucha fuerza. Este... pero, pero, tira del dedo. Pero normalmente los artistas, los bohemios y tal, no tenéis tanta fuerza como tú, Fernando. Ha habido artistas muy fuertes, eh.
¿Como quién? Ha habido artistas que fueron campeones de boxeo. Por ejemplo, yo he jugado, he jugado el corrido, el maratón.
¿Cuál? ¿Qué maratón? Corro el maratón de Nueva York.
¿Qué tiempo? Con un torero español que se llamaba Ardón. Entonces, ¿qué tiempo hiciste? No. Entonces, yo solamente... no solamente hacía los 300 últimos metros. Solo corría.
¿Tienes miedo? No, te atreves conmigo. Pareces Fran de la jungla cuando le va a picar una cobra. Tú estás ahí, pero es que es como un mapache, que es increíble. Con miedo conmigo.
Pero porque no esperaba por tu parte. Esperaba quizá la agresión intelectual, pero no la física. Vale. Bueno, entonces pido perdón. Nos encontramos por la calle un día. Tú no te acuerdas. Hace años.
¿Cuántos años? Hace exactamente 7 años nos vimos. Menos, hace menos. Y tú no te acordarás. No pasa nada porque... vamos por la calle. Te dijimos: "¿Dónde está?" Lo teníamos por aquí, ¿no?
¿Dónde está? Ah, esto te va a gustar, Fernando. No te preocupes. Eh, que te traigo esto. Te dijimos: "Fernando, ¿podemos escribir una carta a tu casa?" Sí, para invitarte al programa. Y nos dijiste que sí y nos escribiste tu dirección en un papel que tenemos guardado aquí como si fuese un tesoro antiguo.
¿Sabes que cuando fui jurado del festival de Aviñón estaba con...? ¿Tienes miedo? Estaba con el festival de Aviñón, con Adán del. Y nos paseábamos.
Sí, eh, él tenía miedo también de... así por Aviñón. Eh, Aboras, Aboras, Aboras o Aviñón. No, Aboras. Yo en Abor. Y entonces Abog era como tú, era guapísimo.
Yo soy guapo, ¿verdad? Era, pero no tan guapo como Alain Delon. Alain era guapísimo y cuando íbamos por la calle, todo el mundo decía: "Pero qué feo es, qué gordo está, qué viejo está". Era Alain Delon.
Era guapísimo y todo el mundo decía eso. Y todo el mundo decía: "El pequeño está bien". Te agradezco, eh. Pero saben ustedes que es una gran alegría verles por... desde hace 7 años.
Porque se confunde. Se confunde. No creo que pase de dos. Yo tengo la experiencia, él no lo sabe. Hace 7 años nos vimos. Yo quería solamente estar con España porque muchas veces mis amigos franceses, por ejemplo, los grandes amigos, los presidentes de la República, los presidentes de la república, me ofrecen la nacionalidad francesa.
Pero, ¿qué voy a hacer yo con la nacionalidad francesa? Yo soy español. Tú eres español, eh, Fernando. Pero si ustedes vienen a París, vengan a verme. La casa está abierta. Aquí tengo la... la leo, eh, le leo la dirección.
Pero puede ser problemático, eh. Fernando, ¿tienes miedo que te coja las manos? Estás asustado. Pusiste "Arrabal" y se llama "Bronca". No pusiste "Arrabal" y pone... Claro, sí, eh, pero fue hace 7 años. No niegues nunca.
Hace dos, como mucho. Dos, pag. Y luego tu dirección, ¿puedo decir tu email? Sí, exacto. Eh, la dirección de email por si alguien te quiere escribir algo. Bueno, dila tú. Pero también te van a escribir, eh. Si no la quieres decir, no la digas.
Me podías haber escrito una carta de amor. Pero lo intentamos, pero es que está incompleta. No pone el código postal ni nada. Te la voy a escribir completa, hombre.
Vale, mira, ¿quieres un huevo duro? 22. Fernando, ¿te apetece un huevo duro? ¿Me has escuchado o estás haciendo como que no? Y creo que te ha pedido dos. Entonces tienes que venir a mi casa.
Pero has hecho lo mismo. Cada vez me ponen menos información. Pero, pero entonces te voy a escribir, eh. Te voy a escribir un postal, además manuscrita.
Eh, yo tengo todo lo que me dieron toda mi vida. Gentes como Picasso, como Dalí, como los mejores, como Montero. Yo lo he guardado todo, nunca he vendido nada.
¿Para qué vender? ¿Para qué vender? Para ser como tú, que no quieres decir tu dinero. No quiero decir... no quieres decir cuánto dinero tienes. Es una vergüenza, hombre. Tenías que decírmelo.
¿Quieres que tú me vas a decir cuánto dinero tienes? Tú sabes. Te voy a decir un secreto. Uno, a los 14 años. A los 14 años, a los 14 años, escribí una... toda mi vida no he hecho nada más que escribir.
Y a los 14 años escribí una obra de teatro. Es un misterio. Esa obra de teatro que se llama "Picnic en el campo de batalla". Hoy, misteriosamente y sin mérito alguno por mi parte, es la obra más representada en el mundo.
Fernando, Fernando, Fernando. Entonces, ¿por qué es la más representada? Más que "El Rey León". Nunca se... es una obra que todo el mundo despreciaba.
¿Por qué? ¿Por qué la despreciaban? Pero resulta que no me... escúchenme. Ahora hay guerras por todas partes y esa obra habla de la guerra. Entonces es un picnic en el campo de batalla. Es un picnic en que un soldado está en una batalla y la familia viene a hacer un picnic.
Él podría hacer el picnic, el soldado. Fernando, ¿podemos ser amigos? Podemos ser... yo... podemos ser amigos. Me gustaría ser tu amigo para siempre.
Ya en el rato que llevamos aquí, ya quiero ser tu amigo para siempre. Cuando fui a la justicia francesa... ¿Con qué motivo? El juez, el juez me dio... casi, casi le agarro, pero no, eh, se me volvió a escapar.
¿Eh, qué motivo judicial te llevó a la corte francesa de justicia? Voy a un juez y el juez inmediatamente se pone a reír al verme y dice: "Señora Arrabal, usted en español".
En francés, en francés. "De la verit". La que yo le miro al juez y le digo: "Pero, ¿cómo es posible?". Es demasiado.
"Señora Arrabal, dígame, por favor, ¿cuál es su profesión?" Y yo le digo la verdad. "Mi profesión, mi profesión es peatón".
Entonces el juez dice: "Es un juicio contra Ulb. Anote que es poeta". Es que es imposible. Pero, perdón, es imposible.
¿Se han dado cuenta ustedes que soy poeta? Pero, ¿se han dado cuenta, Fernando? ¿Cuál es mi profesión? Eh, mi profesión. ¿Cuál es? Poeta.
Claro, poeta. Pero, ¿de qué se le acusaba? Esforzado en absoluto. Ha dicho la verdad, pero no le he forzado nada.
¿De qué se le acusaba? ¿Qué había hecho? Entonces se le quería... es que me he leído un libro. He leído un libro de... el mes pasado.
Como me acusaron a mí. A mí me acusaron de blasfemia, de blasfemia. Entonces, cuando me acusan de blasfemia, aquí, eso hace antes de que él naciera.
Entonces sigue pasando los jueces. Entonces todos los grandes escritores del mundo pidieron que saliera de la cárcel. Entonces, y cinco de ellos escribieron: "Hay que tiene que salir de la cárcel, Fernando Arrabal".
Y esos cinco escritores, que eran pequeños escritores, al día siguiente, ¿en qué se convirtieron? En Premio Nobel. Así que viene muy bien.
¿Tienes un regalo? Ayúdame en un proceso. ¿Tienes un regalo para mí? Ah, sí. ¿Dónde está? Que... ¡mucha fuerza, eh!
Te lo traigo, te lo traigo. Yo te lo traigo. Es un regalo muy importante. Traerle el huevo duro. Mientras, porque abuelo me enseñó a hacer el nudo de pajarita.
Y entonces, el homenaje a mi abuelo, el que es tan joven. Una pajarita original, eh. Qué alegría de ver.
Muchas gracias, eh. Pero me la voy a poner como tú, sin anudar. No, ya te enseñaré y serás el... el amigo. Conocer el truco del nudo de pajarita.
Pero ahora me lo pongo así, como más... eso, más francés. ¿Esto puedo beber? No es veneno.
No, no, no, no. Es agua. Eh, cuidado de los... sí, okay. Tráele el huevo. Le traemos un huevo duro.
¿Y qué se hace con la cuchara? No, pero dale con la cuchara, Fernando. ¿Qué quieres? O sea, que le des. Dale con la cuchara para abrirlo.
Claro, pero voy a contar en Francia y en Nueva York que he venido a Madrid con bronca. No he venido a París y me han dado un huevo duro.
Y lo has declinado. Lo decliné, eh. Decliné el huevo, eh. Eso luego, luego. Ahora le pregunto.
Fernando, ¿quieres un... dos segundos de silencio? ¿Cómo quieres? 5 segundos de silencio. 10. Bien. ¿Te apetece silencio? 10 segundos, sí.
Escénicamente es una... Haz 10 segundos de silencio. Así, de la mano. Esos 10 segundos, esos 10 segundos. 10 segundos.
Un día voy a ver a mi amigo Picasso. Y Picasso está... ¿en qué año? Perdón, ¿en qué año, Fernando? ¿Qué año sería? Tenía... estaba un poco viejo, tenía casi la edad que yo tengo ahora.
Vale. Pero cuando llego... cuando llego, estoy en el de Cannes. Y cuando llego a Picasso, como siempre, Picasso se comporta siempre muy, muy amable conmigo. Muy amable, muy cariñoso.
Me ha regalado un cuadro y todo. Entonces, cuando llego, se está haciendo en el festival de Cannes una obra que está haciendo mucho éxito, excepcionalmente.
Y esa obra se llama... "Pero viva la muerte". Viva la muerte. Pero cuando llego del festival, que todo el mundo está hablando de "Viva la muerte", llego a casa y... ¡es Alain Delon!
Y yo soy Picasso. Él es Arrabal y yo soy Picasso. Entonces me dice: "Pablo, Pablo". Entonces, Pablo, Pablo. Yo le digo: "Pablo, Pablo".
No, si tú eres Picasso. Y Picasso me dice: "¿Qué es? ¿Qué quedo completamente desconcertado?". Picasso me dice: "¿Para qué cosa?".
Y ya por fin abro la boca de mi desconcierto y le digo a Picasso: "¿Qué quieres decir con esto?". Le digo, me dice Picasso: "Aquí no quiero que se hable en absoluto de tu película".
Claro, ay madre. Se llamaba "Viva la muerte". No era el momento de hablar de "Viva la muerte". Pobrecito, pobre Picasso.
Entonces, estoy en el festival. Otra anécdota. No, estoy allí. Es la misma anécdota. No, es otra.
Sí, si es otra. No, entonces bajo y le digo a Buñuel, que está allí abajo: "¡Vaya Buñuel!". Cuando los... en aquel momento franquistas del momento, todo el mundo decía que mi película era genial porque yo hago creer que soy genio.
Entonces todo el mundo cree que yo era genio. Los periodistas españoles franquistas en ese momento todos dijeron: "No, Arrabal no es un genio porque Arrabal copia todo de Buñuel".
Pero Buñuel estaba... es un muy amigo y Buñuel dijo: "No, Arrabal no copia a Buñuel. Arrabal es español".
¿Cómo puedo terminar? ¿Puedo terminar con otra historia? ¿Otra? No, si es la misma.
Sí, pero otra. No, porque entonces yo le digo a Buñuel: "¿Sabes? Allí arriba en la montaña se aburre como una ostra".
Como una ostra. Y dice: "¿Y qué podemos hacer?". Le digo: "Vamos a subir a divertir a... a Picasso".
A divertir a que sea Picasso. Entonces Buñuel me dice: "Ah, no, no, vaya a ser que me muestre sus cuadros".
Ya te molesta mucho. No, no, me ha gustado mucho. Te he molestado seguro. No, me ha molestado nada.
Me ha parado una historia increíble. ¿Caso Buñuel y tú? Tres, tres estrellas del arte.
Bueno, tengo... No, espera. ¿Qué pasa? Entonces, ¿vas a venir a verme? Me gustaría ir a verte. Tengo un premio para ti.
Ah, sí. Me han dado un premio para ti porque te han concedido un premio y quieren que te lo dé yo.
Ah, buen premio. Además, este es el premio Cenda, eh. Te han concedido un premio literario. Es que ahora te lo doy.
Espera, espera. No es posible un premio tan importante. Antes, ¿dónde lo he visto? Antes he visto tu palmarés, tu medallero.
Fernando, lo digo: "Fernando Arrabal, medalla de oro al mérito en las Bellas Artes, gran cruz de la orden civil de Alfonso el Sabio, caballero de la orden nacional de la Legión de Honor".
Noble. Es que todos los días me dan premios. O, y hoy este es un premio. Es el mejor.
Este es un premio literario que te han dado ayer. Es el mejor. Fernando Arrabal recibe de mis manos...
Perdón, perdón que sea por mis manos y no de las manos de Buñuel o de Picasso. A ellos están muertos y yo no.
Entonces, claro, no te lo podrían dar aunque tú quisieras, pero tú mereces dos Picassos y dos Buñuels.
Dame uno. Dame uno. Ven a mi casa. Si voy a tu casa, me das uno pequeño, un boceto.
Te doy cosas que me han dado todos ellos siempre. Vale, porque voy a ir. En mi casa yo digo a los franceses: "Yo no quiero hacer reuniones francesas, hago tertulias".
Vale, hago tertulias. Vale. Okay, así que ven a hacer una tertulia cuando quieras.
Voy. Bueno, pero mientras tanto, Fernando Arrabal recibe el premio 2024, premio Cenda de literatura. Es tuyo, es tuyo.
No, no me lo des. Antes de irte, ¿quieres que pongamos...? He pedido, he pedido.
Yo sé que tú no eres muy nostálgico, pero he pedido la primera imagen que hay en Televisión Española tuya en la historia.
Que eres tú con 20 o 30 años, en el año 50 o en el año 60. ¿Quieres verla?
Sí, sí. Muéstrame. Mostrársela. Recientemente estuvo en Madrid. Aparece y desaparece donde menos se espera, con atuendo extraño e inesperado.
Pero por fin podemos hacerle algunas preguntas. Por favor, defina usted su teatro pánico.
A mí me gusta un teatro en el cual el público se esté como ante un sacrificio, como ante una ceremonia.
Terminada la entrevista, Arrabal hace mutis en el laberinto del cementerio de coches.
Qué emoción, qué bonito. ¿Cómo has hecho esto? Lo hemos pedido al archivo de Radio Televisión Española.
Pero no te parece bonito que ahora tú, con... emocionante, emocionante, años después de... casi me hace llorar.
No, no era la intención, pero era un giro vital bonito, ¿no? 60 años después.
Precioso. Ha vuelto a Televisión Española. Fernando, te deseo esta noche y todas las noches que pases las mejores noches porque son el momento más extraordinario.
Te lo agradezco mucho, Fernando. Ir a visitarte, Fernando Arrabal, La Revuelta.
Muchas gracias, Fernando. Mucha alegría. También.