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Titiricuentos El vacío en el corazón

Titiricuentos28:12

Transcription

Hola, soy Leo Mechas. Bienvenidos a Titiri Cuentos. En esta ocasión, tenemos la historia de Luquitas, una historia muy interesante de la cual podrás aprender mucho para tu vida. Se trata del vacío en el corazón. Mucha atención y no te pierdas la enseñanza que te deja esta bonita historia. Hasta luego.

Estoy muy triste. Siento un vacío muy grande en mi corazón. No sé qué voy a hacer. La verdad es que anoche me sentía muy mal y hoy he amanecido muy aburrido, como si tuviera un hueco por dentro. Ay, no sé qué voy a hacer. Me siento muy mal.

[Música]

Hola, Luquitas, ¿cómo estás? Ay, ¿y usted qué hace por aquí? Pues estaba dándole una vuelta al vecindario y te escuché llorar. Ah, ¿y usted qué quiere? La verdad, pues te quiero ayudar. ¿Ayudar a mí? No, señor, a mí me han dicho que usted es muy mal consejero. ¿Yo, mal consejero? ¿Cómo se te ocurre? Si yo soy muy buen consejero. No, señor, a mí me han dicho que usted es una persona de muy mala clase. No, no, no. ¿Sabes qué? Soy muy inteligente y tengo casi respuestas para todo. Ah, ya veo. Bueno, entonces así, pues le voy a decir qué es lo que me pasa. Lo que pasa es que me siento muy triste. ¿Te sientes muy triste? Sí, me siento muy triste. Siento un vacío muy grande en mi corazón. ¿Un vacío en el corazón? Explícame qué más sientes. Siento como si me faltara algo por dentro. Ah, eso es sencillo. Lo que tienes que hacer es desayunar. No, yo ya desayuné. Yo comí pan con chocolate. Mmm. Entonces el problema es otro y yo te puedo ayudar. Ah, ¿de verdad? Sí, de verdad. Bueno, ¿y cómo me va a ayudar? ¿Qué me va a quitar el vacío de mi corazón? Es sencillo, lo que te va a quitar el vacío de tu corazón es una novia. ¿Una novia? ¿Sí? ¿De verdad? Sí. Ah, no sé. ¿Será que una novia me puede llenar el vacío de mi corazón? Por supuesto, una novia llenará el vacío de tu corazón. No eres al primero al que le pasa. Bueno, está bien. Ah, pero, ¿problemita? ¿Cuál será? Yo no tengo amigas. Bueno, yo te presento una de verdad. ¿Sí? Te voy a presentar una amiga que tengo por ahí. Quédate aquí, yo te la voy a buscar. Bueno, vaya pues. Pero usted me promete que eso me quita el vacío del corazón. Claro, tú verás. Ahora te vas a dar cuenta. Ay, ¿será que una novia me quita el vacío del corazón? No sé. Vamos a ver, pero lo que sea para quitarme esta tristeza tan [Música] grande. ¿Será que una novia sí llena el vacío de mi corazón? Vamos a ver, pero... Ah, yo no sé. Ahí [Música] viene.

Hola, ¿cómo estás? Hola, soy Mulata, la que tiene amigos a la lata. ¿Y tú cómo te llamas? Yo soy Luquitas y tengo un vacío muy grande en mi corazón. Oh, eso me dijo Pepe. Pero, ¿sabes una cosa? Yo te puedo ayudar. Oye, tú tienes una tristeza parecida a la de él, pero no te preocupes por eso. Dime, ¿y cómo me vas a ayudar a quitar el vacío del corazón? Es sencillo, vas a ser mi novio. ¿Tu [Música] novio? Y tienes que actuar como mi novio. Ay, no sé, pero yo no he tenido nunca novia. Yo no sé cómo se portan los novios y qué hacen los novios. Pues hablan bobadas. Ah, ya veo. ¿Y cómo estás? Bien. ¿Y cómo estás? Bien. ¿Y cómo estás? Bien. ¿Cómo estás? Bien. Oye, pero hablar bobadas no me quita el vacío de mi corazón. Sigo igual de triste. Bueno, eso es porque no me has dado un [Música] beso. ¿Un beso? Uy, no. Pero es lo único que te puede quitar el vacío de tu corazón. Bueno, ¿será que te doy un beso? Entonces, es que me da cosa. Bueno, ¿me vas a dar el beso o qué? Bueno, está bien, está bien. Ahí voy. Es que me da cosita. No, usted sí no parece que no te quisieras curar de tu problema. Bueno, está bien, está bien. Ahí voy. Es que me da pena. No, no, no, yo me voy. No, venga, venga, venga, venga. Perdóneme. Pues yo le voy a dar el beso. Lo que sea, hasta darle un beso a esta vaca con tal de sacarme el vacío de mi corazón. Es que me da cosa. No. Ahora sí me voy. No, venga, venga. Está bien, está bien, está bien, está bien. Bueno. [Música] Chiquito. Oiga, pero yo me sigo sintiendo igual de triste. Lo que pasa es que me tienes que dar muchos más. No, no, no, no, no. Usted. Uy, eso es una mentira. Eso no quita el vacío del corazón. ¿Sabe qué? Muchas gracias, muy formal, pero no. Mejor váyase a buscar sus terneritos. Igual lado por acá. Definitivamente, parece que nada podrá quitar el vacío de mi corazón. Estoy muy triste, estoy muy desdichado, pero no sé qué hacer.

Hola. Uy, ¿otra vez usted? No, no, no, no, no. Usted es el peor amigo que he tenido. Bueno, pero en esta ocasión sí te voy a ayudar de verdad. ¿Me va a ayudar a quitar el vacío de mi corazón? Claro, me puse a analizarte y ya sé qué es lo que sucede y por qué tienes ese vacío tan grande. Ay, qué bueno. ¿Y cómo me vas a ayudar? Dime, ¿qué me toca hacer? Es sencillo, tienes que agregarle un toque de emoción a tu vida. ¿De verdad? Pero es que mi vida a mí me agrada así, toda tranquilita. Bueno, pero por eso tienes el vacío en tu corazón. En realidad, lo que te hace falta es un poco de acción. ¿Acción? Uy, no. Pero, ¿a qué se refiere? Es sencillo, vas a tener que robarte una oveja. ¿Yo robar? ¿Ni una oveja? Claro, ¿por qué crees que los lobos nunca sentimos el vacío en el corazón? Porque siempre robamos ovejas. Uy, no. A mí me parece eso muy feo. Bueno, ¿te quieres curar? Sí o no. Pues sí, porque estoy muy triste. Bueno, entonces tendrás que robarte la oveja. Oh, está bien. Pero, ¿y dónde está? Bueno, tú quédate tranquilo que yo haré que la oveja pase por aquí. Yo la voy a corretear y tú la atrapas y después ñam ñam ñam, ya la comemos. Bueno, está bien, pues si eso me va a quitar el vacío de mi corazón, pero seguro que me va a quitar el vacío de mi corazón. Claro, no te preocupes. Confía en mí, sé exactamente lo que hago. Oh, está bien, pues está bien. Bueno, yo me voy. Está muy atento. Ay, ¿será que a esto sí me va a quitar el vacío del corazón? ¿Será que eso sí me va a poder llenar ese vacío que tengo por dentro? Vamos a ver. Voy a esperar esa [Música] oveja. Uy, bueno, voy a asustar a esa ovejita a ver. ¡Auxilio, señor! ¡Auxilio! Uy, ¿qué le pasó? Me viene persiguiendo un lobo. ¡Escóndelo! Ya no viene nadie. Ay, ¿verdad? Ay, muchas gracias, mi héroe. Bueno, ¿y usted qué hace por aquí? Es que estaba pastando y me estaban persiguiendo y me tocó salir corriendo para acá. Oiga, ¿y usted se quiere venir conmigo? Con usted, usted no es buena gente, pero yo tengo dueño. ¿Puedo? ¿Qué tal si yo me la llevo a vacacionar? No, me hace el favor y no. Yo me voy para mi casa. Venga, venga, venga, venga. Diga una cosa, usted, venga, diga un secreto en una oreja. Usted quiere auxilio, auxilio, auxilio. Soy un pobre muy miedoso y con muchas emociones, pero con un vacío muy grande en mi corazón. Ay, no, qué cosa tan horrible. Ya me dio una oveja, pero sigo estando igual de triste. Ya no sé qué voy a hacer. Ay, pobre de mí. Soy igual de malo que el lobo. Soy igual de malo, muy, muy malo. De malo soy más malo que comer melón. Ay, no. Melón, oveja, ¿dónde estás? ¿Dónde te escondiste, mugrosa oveja? ¿Dónde está esa ovejita mía? María, pues [Música] ovejita. Este, yo, este, este, yo, este Luquitas. Ah, Luquitas, mi oveja. Ay, este, este, una hasta Luquitas. Usted, vos, ese tipo está como sospechoso. Para mí que tiene algo que ver. Ay, papá, ni que yo no viniera de Pollandia. Pues espere a mí que ese tipo se me robó mi oveja. Yo iré a perseguirlo. Se fue por por acá. No, ya puedo olerlo. Parece que subiera detrás mío. Olfato me dice que está, que está como cerca. ¿Será que me están engañando el olfato? ¿Qué será? Yo, pues papá, ya lo atrapé. Venga, pues para acá. Ay, no, no, señor, no me haga nada, por favor. No me haga nada. Cuénteme, pues, usted, ¿qué oveja? Está bien, tengo que confesarle la verdad. Sí, yo fui el que se robó la oveja. ¿Y eso por qué, mi hijo? Usted será hasta buena gente. Papá, lo que pasa es que yo tengo un vacío muy grande en mi corazón y el lobo me dijo que si yo me robaba esa oveja, le agregaba emoción a mi vida y se iba a llenar el vacío de mi corazón. Pero no es así. Yo sigo igual de triste. Y pues, papito, en sonarse los mocos. Pues, oiga, mi hijo, ¿y usted todavía tiene la ovejita por ahí? Sí, señor, yo se la devuelvo. Pero usted me perdona. Claro, papá, yo lo perdono. Pero ojo, sí tiene que hablar con mi collar. ¿Uy, con quién? Con Molar, el mico más tenaz. Ay, ¿y ese quién es? Es un policía. No, es un amigo muy especial y él lo puede ayudar a llenar el vacío de su corazón. ¿De verdad? Claro. Pues, ahora sí, papito, véndame la oveja. Pues, uy, está bien, yo ya se la mando. Oiga, señor, ¿cómo es su nombre? Yo, yo soy Nino, Minino, el gato más grande de la casa. Papá. Ay, bueno, Don Nino Minino, muchas gracias. Está bien, ya voy a traer de su ovejita y usted me dice dónde queda Don Nicolás. Claro, pues papá, usted ve el árbol que está allá, el de allá. Sí, ese mismo, donde hay un gusano que se partió una pata. Sí, sí, ya lo veo. Ah, bueno, por ahí coge, voltea a la derecha, donde hay una tortuga con gafas. Por ahí es. Ah, bueno, ya le mando su ovejita. Ay, Nino, muchas gracias. Perdóneme, por favor. Sí, claro, pues papá, tranquilo. Pues, no te preocupes, pero mándeme rápido la ovejita. Uy, ya voy, ya voy. Ah, pobre muchacho, este dejándose mal influenciar. No, no, no, eso no es justo. ¿Será que no llega oveja? Ahí se la mando. ¿Por dónde? Pues, amo oveja, repito, amo oveja. Yo, pues, mamita, ¿qué te haya pasado? Me habían robado. Mire, hasta me dejó la oreja toda babosa. Vea, tranquila, pues, mamita, no te preocupes que en adelante yo te voy a cuidar mejor. Yo sí, pues, no te me vas a volver a alejar tanto. Está bien, me perdona. Claro, mamita, vamos para la casa. Gracias a Dios. Adiós, adiós. Uy, ¿será que por aquí sí vive este señor Nicolás? ¿Don Nicolás, el mico más tenaz? ¿Dónde estás? ¿Dónde estará ese señor Don Nicolás? Mmm. Ah, ya, pues allá viene. Ah, ¿qué te pasa? ¿Necesitas algo? A mí. Buenas, Don Nicolás. ¿Cómo estás? Ah, yo muy bien, ¿y tú? ¿Quién eres? Yo soy Luquitas y es que tengo un problema muy grande. Ah, ¿y de qué se trata? Lo que pasa es que tengo un vacío muy grande en este cofre azul y nada me lo ha podido quitar. Ah, ¿y qué has hecho para eso? Pues he hecho muchas cosas. Me consiguió una novia, pero no me sirvió. Ah, ¿y qué más? Me puse a tomar trago y tampoco me sirvió. Y después, después me robé una oveja y tampoco me sirvió. Pero ahí conocí a este tigrecito. ¿Cómo se llama? Ah, Nino Minino, el gato más grande de la casa. Sí, a ese. Y él me dijo que usted podía ayudarme. Cuénteme, ¿usted me puede ayudar? Ah, por supuesto, yo sé quién puede llenar el vacío de tu corazón. Ah, ¿de verdad? Uy, qué alegría tan grande. ¿Y quién es? Ah, su nombre es Jesús. ¿Y y dónde está que no lo veo? A ver, a ver, usted lo tiene por dentro. No, no, no, sí. Ah, él está aquí, en el poder de tu espíritu. Ah, o sea que es un espíritu. ¿Y los espíritus no asustan? No, ¿cómo se te ocurre? El Señor Jesús es el creador de todas las cosas, el que hizo los cielos y la tierra, el que te hizo a ti y me hizo a mí. El Señor te ama mucho y es el único que puede ayudar, o más bien, que puede llenar el vacío de tu corazón. Ay, qué alegría. ¿Y qué tengo que hacer? ¿Cuánto me toca pagar o qué? Porque es que yo no tengo mucha plata. No, no te toca pagar nada. Lo que tienes que hacer es entregarle tu vida a él y él llenará el vacío de tu corazón. Ay, ¿cómo así? Eso yo no lo sabía. ¿Y qué tengo que hacer? Dígame, dígame. Bueno, repite conmigo esta oración: Señor Jesús, Señor Jesús, quiero que vengas, quiero que vengas a habitar, a habitar en mi corazón, en mi corazón. Quiero que seas el dueño de mi vida, quiero que seas el dueño de mi vida y mi único Señor, y mi único Señor y mi salvador, y mi salvador. Ah, ah, ¿cómo te sientes? Ay, yo me siento muy bien, muy contento. Ay, siento una paz enorme, increíble. Ya no tengo vacío en mi corazón. Me siento muy bien, me siento bien y me siento muy bien. Uy, qué alegría tan grande. Oiga, ¿y qué más tengo que hacer? Ah, es muy sencillo, de ahora en adelante vivirás una vida conforme a la voluntad de Dios. Permitirás que él cumpla su propósito en tu vida y juntos serán el mejor equipo. Ay, qué bueno. Yo estoy muy contento de tener al Señor en mi corazón. Oiga, ¿y ustedes? Yo he visto que usted va a una iglesia y cantan, ¿verdad? Ajá, nosotros cantamos y nos divertimos mucho en el Señor. Ay, qué bueno. ¿Y entonces tú me puedes enseñar una cancioncita? Claro, es sencillo. A ver, a ver, escúchame y después la repites: Tú tienes un amigo que te ama, te ama, te ama. Tú tienes un amigo que te ama. Uno, uno es Jesús que te ama, que te ama, que te ama con inmenso amor. Que te ama, que te ama. Su nombre es Jesús. A ver, ¿eres capaz de repetirla? Yo tengo un amigo que me ama, me ama, me ama. Yo tengo un amigo que me ama. Mmm. No. Bueno, yo tomo agüita y y. Ah, bueno, yo sigo. Su nombre es Jesús, que me ama, que me ama, que me ama con inmenso amor. Que me ama, que me ama. Su nombre es Jesús. Pam, pam. Ay, qué canción tan bonita. Oye, oye, oye, ¿y me puedes llevar a la iglesia a conocer hermanos? Claro, claro. Vamos, vamos, vamos al culto. Hasta luego. Hasta luego. Qué ricos. Sí, muy bien. ¡Yuju! Muy bien. Ha sido una historia muy bonita donde hemos visto cómo Dios llena el vacío de nuestro corazón. Querido amigo, querido niño, queremos decirte: solo Jesús puede llenar el vacío de tu vida y su amor y su misericordia te darán la paz y el amor que tanto necesitas. Muy bien, queridos amigos, nos esperamos hasta la próxima oportunidad en Titiri Cuento. Y Dios bendiga. Hasta luego. Este programa fue presentado por Telefamilia, programación de bendición.