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Meditación de la mañana del lunes 9 de marzo a las 8:00 AM

Brahma Kumaris España28:04

Transcription

Om shanti.

Damos la bienvenida a esta meditación para empezar el día, aunque como siempre decimos, podéis utilizarla cualquier momento, pero la intención es esa, ¿no? crear una conciencia más profunda, más serena, más estable, porque todo el toda la esencia de meditación rasayoga es esa, es el estado de conciencia lo que crea nuestra experiencia de la vida y y no al revés, no al revés, no las no las situaciones de la vida, lo que pasa ahí fuera, lo que debe crear nuestro estado de conciencia.

Por supuesto, en la práctica es bidireccional, es decir, que sí que nos influyen las escenas del exterior, pero eso es porque nuestro ser, el ser espiritual, le falta un poco de fortaleza, le falta esa ese poder de estabilidad, que es algo que ganamos con la meditación, esa base sólida interior, mediante la cual, por ejemplo, En un ambiente intranquilo, en un ambiente donde hayan personas estresadas, vemos que podemos podemos desapegarnos cuando desarrollamos esa capacidad y podemos permanecer serenos en un ambiente de intranquilidad y ahí es donde nos damos cuenta de el poder espiritual, la fortaleza del ser espiritual. Y eso es lo que vamos a hoy, hoy vamos a meditar sobre esto.

Vamos a meditar sobre esta idea de crear un estado de bienestar, de felicidad, de armonía interior, donde estamos disfrutando ya en el presente pues de una mente serena, de un estado de contentamiento, libre de deseos. Y entonces desde ahí conectamos con la vida o lo llamamos también a veces observamos la obra. Cuando decimos la obra nos referimos a la vida, las situaciones, todo lo que sucede ahí fuera, ahí fuera. Y es una experiencia muy diferente, muy diferente, porque entonces no somos dependientes, no tenemos expectativas, podemos preservar esa felicidad, ese contentamiento interior a medida que nos movemos por las escenas de la vida, que sabemos que no todas van a venir siempre de la forma que nos gustaría o de lo que sería ideal. Muchas escenas van a venir en la forma de obstáculos. Pero podemos mantener ese frescor, ese bienestar.

Vamos a meditar, que es lo importante, y crear ese estado, ese estado de bienestar, satisfacción, contentamiento. Vamos a ajustar la postura y aflojar las tensiones donde notemos los pies o las piernas. las manos, los brazos, el abdomen, la espalda, soltamos un poco los hombros, el cuello y dejamos que la respiración también vaya encontrando su cadencia, su ritmo natural. Dejamos que el cuerpo se ajuste y encuentre su equilibrio de forma que en la meditación el cuerpo ya no nos distraiga. Y vamos hacia dentro.

Ahí dentro es donde exploramos este mundo tan en realidad fascinante. Muchas veces no le dedicamos tiempo. El mundo de nuestra conciencia, el mundo de nuestro ser. ¿Por qué a veces nos sentimos como nos sentimos? ¿Cómo podemos cambiar nuestros sentimientos, nuestra experiencia? La meditación nos abre la puerta a un mundo de experiencias y a darnos cuenta de que es posible, es posible modificar voluntariamente nuestro estado de conciencia. Y los pensamientos nos ayudan a llevar a cabo este proceso. Los pensamientos nos ayudan a resituar nuestra conciencia en un estado diferente de acuerdo a esos pensamientos.

Podemos empezar con, එක්කar quién soy, que no soy el personaje, sino que soy el alma o el ser consciente. que se sirve de este cuerpo físico. Habitualmente estamos perdidos en la conciencia del personaje. Personaje conectado con el cuerpo, la edad, el trabajo, el género, todas las diferentes características. del rol que interpretamos del papel del cuerpo. Todo eso se mezcla tanto con nuestra conciencia que nos olvidamos que un momento yo soy un ser espiritual que está interpretando un papel a través de este cuerpo físico. Y este ser espiritual es luz, energía espiritual, como una estrella de luz. brillando en el centro de la frente una estrella de energía espiritual.

Sobre todo ahora durante unos momentos vamos a separarnos de la conciencia de este cuerpo físico. Yo soy una energía diferente. Te invito a que observes unos momentos este cuerpo físico como si fuera una marioneta. Un muñeco es un muñeco hecho de los cinco elementos de la materia o un vehículo. Es algo este cuerpo que utilizo, que me sirve de soporte, pero en la meditación me vuelvo a conectar con la energía sutil que yo soy. Es decir, yo soy diferente a este cuerpo físico. Y cuanto más me conecto con el cuerpo físico y me olvido de quién soy, más me empiezo a influenciar por el cuerpo físico y por las situaciones del mundo físico. Vivo en función del mundo físico material. Pero ahora en el silencio me abro a otra sensibilidad y a otra experiencia.

En la medida que me desapego de este traje físico, empiezo a sentir esta fragancia de paz y serenidad. El mundo físico y el cuerpo incluso puede estar en agitación, pero es posible con práctica para mí, el ser espiritual desapegarme de las vibraciones de este mundo físico, de este cuerpo físico. So un alma un alma, energía de paz. Un alma eterna. Y mi naturaleza original es de bienestar y contentamiento. Mi estado natural es de bienestar. Puedo disfrutar sin dependencia de lo que me ofrece este mundo físico, pero no tengo ninguna necesidad o fuerza de del deseo en la mente. Mi mente está en paz. Mi ser está en paz. Soy paz. Mi estado de equilibrio es libre de deseos. No necesito tomar, conseguir, lograr para sentirme bien.

Este es el gran secreto de la meditación. Me siento bien ahora, aquí y ahora. Esos deseos son como una sombra que persigo, que nunca llego a alcanzar. ya que nunca me dan la satisfacción que busco. Solo una satisfacción muy pasajera y momentánea. Detrás de un deseo surgen otros 10 más. Ahora comprendo este gran secreto de que yo, el alma, en mi naturaleza verdadera, no necesito nada, no voy detrás de nada. No quiero agarrar, tomar, poseer nada porque yo el alma en realidad soy un invitado en este mundo físico y nada es mío. Incluso este cuerpo que considero mío es solo temporal. También tengo que soltarlo en su momento. Sin embargo, mantener esta conciencia requiere poder espiritual.

Ahora, desde el silencio, con el poder del pensamiento, recuerdo y me conecto con el ser que es la fuente de poder, el ser que permanece eternamente en la dimensión del silencio y que está siempre lleno. y completo y es una fuente de luz y poder espiritual. También es como una estrella, un punto de luz, el alma suprema maravillosa, el ser supremo, que es un ser amoroso, puro, perfecto. me abro a sentir este ser que metafóricamente es como un sol espiritual que me llena y me recarga. conectamos con este hermoso y maravilloso ser supremo y dejamos unos momentos que su luz nos alcance y nos llene.

Seguimos ahí el alma llenándose de esta luz y poder espiritual que refresca al ser y que me fortalecen. En la medida que me voy llenando, recargando este estado de bienestar de desapego, de contentamiento, se fortalece en el ser. Y así puedo observar la obra de la vida desde una conciencia llena de felicidad y contentamiento. Ahí fuera en el mundo exterior están sucediendo muchas cosas, muchas no son de felicidad. Hay agitación, hay intranquilidad, hay obstáculos, a veces hay problemas. Pero lo que crea mi estado de bienestar y contentamiento no es lo que sucede ahí fuera. Es mi conexión con el ser y con el alma suprema. es mi práctica espiritual que depende exclusivamente de mí.

Incluso cuando yo, el alma estoy llena y observo la obra, surge de mí un sentimiento puro de contribuir positivamente. ¿Cómo puedo mejorar? esas situaciones, qué puedo hacer, qué puedo aportar, ya que no tengo el sentimiento de tomar o conseguir, sino el sentimiento de dar, beneficiar, ofrecer. El alma está contenta. Hay contentamiento. Y hay un deseo puro de beneficiar a las demás almas, servir o ayudar para que también vayan liberándose de esa atadura con la obra. esa atadura con las situaciones. Esta es la verdadera liberación del alma. liberarme de ser dependiente de la obra y de las situaciones.

Así que si pensamos en cualquier momento del día, soy un alma libre, esto es lo que quiere decir esta libertad libre de las influencias, las dependencias hacia la obra, hacia las situaciones, hacia incluso lo que hagan o dejen de hacer los demás. Así que eso es lo que soy realmente en mi esencia, un alma libre y un alma contenta. Y poco a poco nos vamos preparando, manteniendo esta conciencia para retornar de esta meditación y ahora sí prepararnos para seguir interpretando nuestro papel en esta obra, en la obra de la vida, pero ahora con una conciencia mucho más poderosa, libre y llena de contentamiento. Esta es la experiencia, mantenernos felices internamente y desde ahí observar la obra y interpretar nuestro papel en la obra. Esta es la práctica para hoy. Gracias por acompañarnos. Seguimos avanzando. Om.