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“Las relaciones no atan tu alma, es tu boca.” 18 octubre profeta Kissingers | Oración de liberación

100x100CRISTIANOS (Kissingers Araque Oficial)45:55

Transcription

Bendiciones, amados hermanos. Qué bendición. Reciban paz, reciban gozo. Dios es bueno.

Quiero pedirte, amado hermano, que estés listo en esta mañana para recibir este mensaje. Sin duda alguna, sé que Dios te va a bendecir. Sé que Dios va a hacer algo poderoso en cada uno de nosotros. Y hoy pasaremos un tiempo hermoso, pasaremos un tiempo lindo en Su Presencia.

Escucha muy bien lo que voy a decir, porque esto va a guiar a dos o a tres. La gente cree que el alma se hace una, la gente cree que el alma se liga a otra alma cuando una persona tiene relaciones íntimas. Pero eso es mentira. Presta atención. La Biblia no dice eso. La gente leyó mal la Biblia, y yo te lo voy a demostrar en los próximos minutos. Así que espero que estés listo y que puedas aguantar hasta que llegue a esa parte.

Escucha, por eso la Biblia dice que tú no debes unirte a yugos desiguales. Escucha, la Biblia nos enseña a lo que son los yugos desiguales. Y la Biblia, cuando habla de esto, no habla de relaciones íntimas. La gente cree que el alma se une cuando te acuestas con otra persona, pero eso no es, eso no es lo que dice la Biblia.

Déjame empezar a darte un poco de respaldo bíblico antes que la gente se asuste, antes que los bebés empiecen a saltar ahí del otro lado. Escucha, Marcos 10. Mira lo que dice aquí: "Y los dos serán una sola alma". Ya va, ya va. Volvamos a leer. Yo, yo, yo, yo creo que leímos mal. ¿Qué dice aquí? "Y los dos serán una sola carne". Así que no son más dos, sino una alma, un espíritu. No. ¿Qué dice aquí? "Una carne". Cuando dos personas se unen en una relación íntima, la carne es la que se hace una, no el alma.

Escucha, porque me he dado cuenta de que la gente ha comprendido esto mal. Y déjame tratar de explicar o de entrar en algo muy profundo y muy poderoso. Y yo estoy orando para que la gente pueda aguantar hasta el final, porque sin duda alguna, vas a ser bendecido. Voy a decir cosas para ponerte a pensar. Siempre cuando tú empiezas a pensar, es que comienzas a a a descubrir las cosas.

¿Qué fue lo que Dios le dijo a la serpiente? Que ahora se va a arrastrar en el polvo. Se va a arrastrar. Y recuérdate que nosotros, la carne, es hecha a polvo. Cuando tú mueras, la carne volverá a dónde, al polvo. Por lo tanto, no estoy diciendo de que no haya transferencia de espíritus cuando la gente se une, cuando tiene relaciones. Claro que sí, hay transferencia de espíritus. Pero el alma no se une cuando hay relaciones. El enemigo vive en la carne. Y cuando dos se unen, la ciencia ha descubierto que hay transferencia de ADN de un cuerpo a otro. Si una mujer se acuesta con dos hombres, ella tendrá ADN de dos personas. Escucha, pero también tendrá los demonios que tenía la otra persona. Pero bíblicamente, es probable que no esté ligada a dos almas. Es probable que esté ligada tal vez a una, o incluso a miles, o incluso a cientos de almas si esa mujer se acostó con dos hombres, o el hombre se acostó con dos mujeres. Según la Biblia, puede estar ligado a muchas más personas. Y no porque hubo una transferencia de almas, como como como con el espíritu. No.

Presta atención. Recuerda esto: el alma no se une por sexo. Y te lo voy a demostrar con la Biblia. Vamos rápidamente. Déjame mostrarte esto. Yo sé que aquí la gente va, se se van a despejar las dudas. Presta atención. Mira lo que dice primera de Samuel 18, verso 1: "Aconteció que cuando hubo acabado de hablar con Saúl..." Aquí estaba hablando David, estaba hablando con Saúl. Mira lo que sucedió: "...el alma de Jonatán el alma de Jonatán quedó ligada con la de David." ¡Ay, Dios mío! ¡Ay, Dios mío! Escucha. Entonces, tú me estás diciendo a mí que David y Jonatán se unieron en relaciones íntimas. No, no, no, no, no. Escucha, escucha, porque es que esto no tiene sentido. Te estoy demostrando que las relaciones íntimas no tienen nada que ver con la ligadura del alma. La Biblia bien claro dice: "se harán una carne", no "dos almas". David y Jonatán, sus almas fueron unidas, pero no tuvieron relaciones íntimas. David era un hombre pecador, pero no hacía esto.

Amado hermano, te equivocaste. Dice la Biblia que David tuvo, eh, tuvo tantas mujeres que no se le pudieron contar. Escucha, recuérdate que Jesús viene del linaje de David. No me puedes decir de de de de que estos hombres no, no, no. Presta atención, porque si tú te das cuenta, cuando tú te metes aquí en primera de Samuel 18, dice que ellos hicieron un pacto. ¡Ay, Dios mío! No dice que se metieron juntos en una cama. ¡Ay, Dios mío! David no se acostó con Jonatán. ¿Cómo se unieron sus almas? Por medio de un pacto. Por eso te digo que un hombre puede estar con dos mujeres, pero puede estar ligado a 100, pero no porque se haya acostado con ellas, sino porque fue ligero con sus palabras. El alma nunca se va a unir por un contacto con el cuerpo. Es, es imposible. El alma no se une por contacto de cuerpos. La Biblia dice, dice que hicieron un pacto. ¡Ay, Ay, Dios mío! Yo sé que ya la gente lo está atrapando. Ellos se prometieron algo. Cuando tú prometes algo a otra persona, eso es muy peligroso.

Escucha, el alma se une a otra persona cuando hay promesas, cuando hay juramentos. Por eso la Biblia nos dice que no debemos jurar. Cuando la Biblia nos dice algo, no es porque porque no quiera que tú lo uses, es para evitarte dolores de cabeza. ¿Sabes cuánta gente está hoy luchando con problemas porque su alma está ligada? Y está diciendo: "No, pero es que yo fui mujer de un solo hombre, pero yo no sé por qué me persigue". Escucha, hay gente que le vive jurando a la gente. Hay gente que le juró amor para siempre a a su noviecito, a su noviecita del colegio. ¡Ay, Dios mío! Yo, yo, yo creo que esto se va a encender en los próximos minutos.

Piensa en esto: si el cuerpo se une a otro cuerpo cuando hay contacto, de resto no. Cuando hay contacto, entonces el alma, para que se una con otra, tiene que haber un contacto entre las dos almas. Y el cuerpo no puede tener contacto con el alma. ¿Escuchas? Tú eres tres, estás separado. Yo tengo una pregunta: la Biblia dice que las palabras vienen del corazón. Y esa palabra "corazón", cuando tú lo lees en el original, habla de alma o de espíritu. Las palabras vienen, bien sean del alma o del espíritu, dependiendo de cómo tú estés. Ahora bien, hay dos formas de poder interactuar con el alma: una es por medio de palabras, y eso fue lo que pasó con David y Jonatán. Interactuaron con palabras, se prometieron amistad, se prometieron lealtad. Y la segunda forma es la imaginación. Y Jesús lo dijo. Jesús dijo que el hombre que mira una mujer, ya estuvo con ella. Piensa en esto, su cuerpo no se unió, pero de qué... ¡Ay, Ay, Ay! Una mala palabra le puede hacer daño al cuerpo. Te pregunto, déjame reformular esto un poco mejor. Una palabra, si yo te digo una mala palabra a ti, te puede hacer dolor. Te puede dar dolor de de brazo, te puede dar dolor en el rostro. No, pero una palabra ocasiona lo que se llama el dolor del alma. Tu cuerpo está bien. Por ejemplo, déjame dar un ejemplo: el esposo que le dice a su mujer que ya no la ama. No la golpeó, no la maltrató, pero cuando el esposo abre la boca y le dice a su mujer: "Ya no te amo, tengo a otra". Eso es peor como si le hubieran dado una golpiza en el cuerpo. Una palabra fue capaz de abrirle una herida en su corazón. Quiero, estoy diciendo cosas para que veas cómo se interactúa con el alma. O cuando el hijo va y le dice a su madre que la odia. Esa palabra hará más daño que un golpe. La Biblia habla del alma batida, del alma enferma. Escucha, una palabra es capaz de tocar el alma, así como el cuerpo cuando se une con otro cuerpo se une una palabra, porque la palabra puede interactuar. Así como el alma puede herir, también puede puede tocar. Por eso Jesús dijo: "Envíe mi palabra y lo sanó". Una palabra es la que puede interactuar. Y sabes tú que la palabra del Señor no va dirigida a tu cuerpo, va dirigida al alma, porque el alma es la encargada de transportar las cosas espirituales. Por eso Jesús estaba a la distancia y había un joven enfermo. Y el soldado le dijo: "Envía la palabra, no hace falta que vayas". Pero es que el joven no escuchó. La carne de la persona que estaba enferma no escuchó, pero el alma sí. Y y y y y el hombre le dijo: "Suelta la palabra, porque la palabra no va dirigida para tus oídos, va dirigida para el alma". El alma es la encargada de transportar los milagros del mundo espiritual. Y yo quisiera tener mucho tiempo aquí para poder profundizar aquí, pero nos queda pocos minutos para antes de empezar a orar, y tengo mucho que decir. Así que voy a apretar rápido.

Escucha, cuando tú te casas, cuando tú vas al altar, lo primero que tú haces es un pacto de amor. Escucha, y tú dices: "Prometo amarte por siempre, prometo respetarte por siempre, prometo estar contigo en el bien, en el mal, en la salud, en la enfermedad". Están haciendo un pacto en el alma. Y una vez que hay un pacto en el alma, se pueden unir en el cuerpo. Pero sabes cuál es el peligro de esto, que hay gente que está uniendo sus cuerpos sin un pacto. Y eso es pecado. Antes de un pacto, no se pueden llegar. Pero cuál es el problema de que anden haciendo pactos con todos. Escucha, hay personas que le prometieron amor a todos los noviecitos que tuvieron cuando eran adolescentes. Por eso, cuando hubo una ruptura, el corazón se rompió, pero no quiere decir que el alma no no quedó ligada. No, no, no. La gente no, no, no, no está escuchando.

Escucha, yo creo que esto se va a poner feo en los próximos minutos. Y trataré de, yo no quiero asustar a la gente. Amado hermano, pero un alma se ata por medio de promesas, no por actos. Actos, no puedo decir la palabra aquí, por relaciones íntimas. Piensa en esto: a Pedro se le metió el por medio de la imaginación, no solamente por palabras. Número dos: imaginación. A Pedro se le metió por sus pensamientos. Le dio lugar al enemigo y se le metió, tomó control. Por eso Jesús dijo: "Aquel hombre que imagina una mujer..." Pero también funciona para la mujer. Recuérdate que para Dios somos hombres. Cuando Dios hizo al hombre, dijo: "Y su nombre es Adán", y ahí estaba Adán y Eva cuando nos hizo. Así que esto, esto es igual, mujer y hombre. Cuando un hombre imagina una mujer, o una mujer a un hombre, se está atando, se está ensuciando, se está enfermando, está metiendo enfermedad. David y Jonatán hicieron un pacto de amistad eterno. ¿Qué pasó? Con Jonatán se metió en problemas con su papá por un pacto y tenía que serle leal. Es que tiraba, aunque quisiera fallarle, no podía, porque el alma tira muy fuerte. Y Jonatán se metió en problemas con su padre. Escucha, hay gente que tiene problemas en su matrimonio porque le ofreció amor al jovencito que estuvo de novio en la universidad. Este varón está teniendo problemas en el matrimonio porque le prometió amor a cuanta noviecita tenía. Le prometió que la amaría. Le dijo: "Tú eres la única". Escucha, fueron ligeros con las palabras y dijeron cualquier cosa. Por eso la Biblia nos dice: "Daremos cuenta de nuestras palabras". Por una palabra, David se unió a Jonatán, se ligaron. Por eso hay gente que no puede ser fiel en el matrimonio. Por eso hay gente que cuando está en intimidad, su imaginación empieza a atraer a todas las personas que le prometió amor. ¡Ay, Dios mío! Lo vuelvo a repetir: hay personas que no son fieles en su matrimonio, y no porque se va a meter con otra, porque en su mente camina cientos de personas, miles de personas, porque hay una ligadura. Si tu alma está mal, es una señal. Escucha, ¿cómo lo puedo decir? Una señal de que tu alma está mal es que todo, todo lo que tocas se daña. Todo donde quiera que metas las manos se daña. Tu matrimonio va mal, tus finanzas van mal.

Déjame darte respaldo bíblico. Vamos rápido. Mira lo que dice tercera de Juan, tercera de Juan 2, el verso 4: "Y dice así: Amados, yo deseo que seas prosperado en todas las cosas..." ¿Qué dice aquí? "...y que tengas salud, así como prospera tu alma." Escucha, no vas a ser prosperado si tu alma está mal, si tu alma está golpeada, si tu alma está ligada a cientos de personas. Amado hermano, yo conozco una mujer de Dios que llegó a nuestra iglesia. Esa mujer no prosperaba, ni que ni que le pusieran dinero encima. Le daban una empresa y la quebraba. Y ella decía: "Pero es que yo amo a Dios, yo no, yo, yo no sé qué está pasando". Y cuando empezamos a a hacerle consejería, su esposo era un delincuente espiritual, por así decirlo, era un delincuente almático, cientos de mujeres. Y y y, ¡Ay, Dios mío! Escucha, y esta mujer, cuando se le hizo liberación y se sanó en su alma, cuando se le hizo liberación, y no fue que tiró espuma y salieron demonios, no, eh, necesitaba sanidad en el alma, necesitaba ser liberada en el alma. Después que, que estuvimos, que pasamos el proceso con ella, después de seis meses, amado hermano, esa mujer prosperó de una manera poderosa, de una manera increíble, solo tratando con esto. Porque hay gente que te reprendo, te ato, pero es que el problema lo tiene dentro. La mayor batalla del cristiano no es el enemigo. La Biblia dice: "Engañoso es el corazón más que todas las cosas, malvado y perverso". Hay mucha gente que el problema que tiene está dentro de ellos. Es muy importante de que tú conozcas el estado de tu ser interior. Es muy importante lo espiritual. Por eso comencé así. Es muy importante lo espiritual. Nos han enseñado lo espiritual, pero si tu alma está mal, si tu alma está atada, no vas a prosperar. Todo lo espiritual tiene que pasar por tu alma. No hay otro camino.

Déjame darte un ejemplo. [Música] Escucha, no existen sueños que provengan del enemigo. Y voy a decir cosas para ponerte a pensar. Regálame cinco minutos más antes de empezar a orar. Amado hermano, es que no quiero dejar esto así. No existen los sueños que provengan del enemigo. Eso es falso. El Señor es el que da los dones. Escucha, y el soñar es un don de Dios. No es un don del enemigo. Dios es el que ha puesto los sueños, Dios es el que ha puesto el canal, Dios es el que te escucha. Así como no existen dones de sanidad que vengan del enemigo, la Biblia no dice que el enemigo pueda dar dones. No, no, no, no. El enemigo te puede dar fama, eh, el enemigo te puede entregar cosas que tiene él en sus manos, pero los dones vienen de Dios. Los dones son del Espíritu Santo. Dice: "Dones del Espíritu Santo". Entonces, el enemigo lo que hace es que se aprovecha de las personas que tienen un don y él los usa, los corrompe. Por eso tú ves que Balaam primero fue profeta de Jehová y después se torció. ¡Ay, Dios mío! Escucha.

Hace unos días, yo vi a alguien que rescataba a un perro. Vi en la televisión, no me recuerdo dónde fue que lo vi, eh, pero fue un programa y alguien rescataba a un perro de la calle. Pero ese perrito, como fue tan golpeado, cuando se acercaron a ayudarlo, el animalito todo lo veía con el mismo lente. A las personas buenas las veía malas. El perrito, para él, todo lo que recibía era malo. Hay personas que todo es. Y por eso no ve ángeles. Escúchame, cuando tu alma está mal, no importa si es el mismo Dios, tú vas a decir: "Que es, ¡Ay, Dios mío! ¿Qué dijo la gente? Por Beelzebú". ¿Cómo van a decir que el espíritu? ¡Ay, Dios mío! Cuando tu alma está mal, está corrompida, está rota, no importa si es un ángel de Jehová, tú vas a decir: "Es el enemigo", porque tú lo vas a ver todo según, según la condición de tu alma. Es muy importante que todo cristiano trabaje en esta área. Y y mi deber como pastor, mi deber como profeta, es enseñar esto, es enseñar esto, porque aquí radican muchos problemas. Debemos trabajar en el alma. Jesús vino a rescatar el alma. Él no vino a rescatar el espíritu. La Biblia dice que tu espíritu volverá a Dios porque Dios lo dio, no se corrompe, es puro. Jesús vino a rescatar el alma. Entonces, todo cristiano debe trabajar en su alma. Tiene que aprender a interactuar con su alma. Aquel que se está entrenando para profeta, el profeta no es profeta hasta que no se entrene, hasta que no entrene su alma, el espíritu no. Porque el espíritu ya habla con Dios todos los días. Por eso Eliseo tuvo que entrenarse, por eso Jeremías, Dios le entrenó su alma, no el espíritu. Porque Jesús dijo: "Tu espíritu caminaba aquí conmigo en el cielo, lo sabe todo". Pero Jeremías no. Todo cristiano tiene que saber cómo interactuar, cómo cómo entrar ahí, porque el alma es la encargada de extraer del espíritu lo que Dios está diciendo. Si tu alma es carnal, va a corromper la profecía. Si tu alma está ligada a otra persona, estarás dividido. ¿Qué dice la Biblia? Que donde hay división, no prospera tu casa. Tú no vas a prosperar si estás ligado. Por eso no te puedes unir a yugos desiguales. Pero no se refiere a a a tener relaciones, se refiere a prometerle amor a a la de allá, a la de acá. No, no, no. Daremos cuenta de nuestras palabras.

Jesús, escucha esto, Jesús está ligado a un pacto, no de sangre, con con David. Es un pacto de palabra. Dios le prometió que del linaje de David vendría Jesús. Y por medio de un pacto, escucha, escucha, es que esto es como un poco profundo de explicar. Los pactos son más fuertes que la sangre. Presta atención. María, María no es linaje de David. Cuando tú lees, te das cuenta que María no es linaje de David. Pero cuando tú lees a José, José sí viene de David. Pero extrañamente, cuando José escoge a María, cuando él se, escucha, cuando José le dijo a María: "Te quiero a ti, me quiero casar contigo, me voy a casar contigo, te voy a prometer amor". Cuando él le prometió amor y se comprometieron para ir a la boda, solamente estaban esperando la boda. Él, él le prometió: "Te quieres casar conmigo, prometo ser un buen esposo, prometo amarte, prometo cuidarte, prometo, prometo que vas a ser mi única". Ella dijo: "Sí". Bueno, vamos a preparar la boda. En los preparativos, llegó el ángel y sabes qué le dijo: "Mujer, eres favorecida, fuiste escogida". ¿Escogida por quién? Por José. ¡Ah! La gente se lo perdió. La gente se lo perdió. Tenía que venir del linaje de David. Por lo tanto, José era el que tenías que escoger. ¡Ay, Dios mío! Y José, como escogió a una mujer santa, que se cuidaba, que no andaba ofreciéndole amor a cualquiera, que no andaba entregándole su alma. No, no, no. Estoy hablando de llegarse en relaciones íntimas. Es que hay gente que es ligera con su boca. "Ay, te amo". Escucha, la gente no lo atrapó. ¡Ay, Dios mío! Vamos a decir, por por los bebés espirituales, la gente lo atrapó, porque la la gente, ¡Ay, Dios mío! Escucha, amado hermano, Jesús no lleva la sangre de José, no la lleva. Y fue por un pacto. Y por eso, eso viene del linaje, dice que saldría, no que llevaría la sangre. Es por un pacto, por el pacto que José hizo con, ¡Ay, Ay, Ay! con María. Fíjate la importancia de lo que es estar haciendo pactos. David, piensa en esto, David era pecador, David tenía muchas mujeres, no se pudo contar. Salomón tuvo 1000. La sangre de Jesús debía ser limpia, debía ser sin mancha. La sangre de Jesús tenía que ser limpia y sin manchas. Jesús vino de un pacto entre María y José, pero no vino por la sangre de José. María quedó embarazada del Espíritu Santo. Por eso Jesús le decía al Espíritu Santo: "Padre". Por eso Jesús nunca le dijo "papá" a José. Tú no vas a leer eso en la Biblia. ¡Ay, Dios mío! Porque no llevaba, llevaba el ADN del Espíritu Santo. La sangre que salvó al mundo no podía tener manchas, no podría tener rastros, no, no, no, podría tener [Música] herencias. Mira lo importante que es tener un alma limpia, libre. Recuérdate que la sangre del Cordero es el que limpia tu alma.

Mira esta escritura. Proverbios 25. ¡Oh, Dios mío! Ya tenemos que orar. Escucha, escucha, voy rápido, voy rápido. Mira lo que dice: "Como ciudad derribada y sin muros es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda". Volvamos a leer: "El hombre cuyo espíritu no tiene rienda". Las riendas del espíritu es el alma. Escucha, el hombre que no controla su alma, que no sabe cómo acceder al alma, su espíritu es como si no tuviera rienda, es como si no es como si no tuvieras nada. Escucha, el espíritu te enrienda, te soltará toda la información, te la va a tirar ahí como un rompecabezas, y tú no vas a saber ni papa. El espíritu te va a decir pasado, presente y futuro, todo ahí, y tú no vas a saber qué es. Pero cuando alguien sabe usar su alma, son las riendas del espíritu. ¿Sabes qué significa eso? Que tú lo vas a dirigir hacia donde quieres ir. Cuando tú quieres saber lo que Dios va a hacer contigo, tú lo vas a saber. Cuando tú quieres saber el futuro, cuando tu alma, cuando tú quieres, no sé, quieres saber el nombre de alguien, te lo va a decir. Si, si, cuando aquel que sabe usar su alma, que la ha controlado, porque la Biblia nos enseña que tenemos que, el alma es para que esté sujeta y son las riendas del espíritu. Quiere decir que si tú quieres saber el nombre de alguien, lo vas a hacer a través de tu alma, y el espíritu te va a dar la cuenta bancaria, te va a dar el nombre, te va a dar el nombre del perro, te va a escupir todo ahí. El alma es la rienda del espíritu. El espíritu sin alma que que que que la guíe es como un caballo sin rienda, nunca podrá ser usado por Dios si no sabes cómo cómo acceder a a esa parte de ti.

Mira lo que dice Santiago 3, Santiago 3:3, y ya creo que con esto terminamos, eh, si Dios lo permite, seguiremos hablando de esto. Mira Santiago 3, verso 3: "He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan". Y qué dice el otro pasaje: "Las riendas solo se le ponen al caballo". Y aquí el apóstol no está, nos está haciendo una comparación. Yo no sé si tú puedes engranar esto. Nosotros le ponemos freno, son las riendas. Cuando tú tiras hacia atrás, cuando tú le das a la derecha, a la izquierda, para que te obedezca, así nosotros dirigimos el cuerpo. Pero es que el alma funciona igual, el espíritu es igual. Escúchame, las riendas del espíritu es tu alma. Los vestidos del espíritu es el alma. En la Biblia encontramos pasajes acerca de la vestimenta espiritual. La Biblia dice que necesitamos vestidos blancos, y los vestidos del espíritu es el alma. Así como como las riendas es una vestimenta que se le pone al caballo, el alma es lo que va a darle dirección. Piensen esto: la sangre del Cordero es para limpiar la carne, no. La sangre del Cordero es para limpiar el espíritu, no. La sangre del Cordero es para lavar nuestra alma, nuestra conciencia. Y para entender mejor esto, déjame darte un ejemplo. El alma es el contenedor del espíritu. Yo quiero que te imagines una botella de agua. Ya con esto terminamos, terminamos. Escucha, amado hermano, esto te va a bendecir. El alma es como una botella de agua. La botella, el contenedor, y dentro de esa botella está el agua, es el espíritu. Lo que sostiene al espíritu es el alma. Por eso dice la Biblia que aquel hombre que no, el espíritu que no tiene rienda, amado hermano, es como si nada, se escapa. Entonces, el contenedor del espíritu es el alma. Ahora bien, si yo meto esa botella con agua, la meto dentro del barro, la meto, no sé, en aguas sucias, en inmundicia, el agua de adentro seguirá limpia. Por eso te digo, tu espíritu se va con Dios, el agua seguirá limpia. Pero nadie podrá tomarla porque la botella está sucia. Y si alguien se atreve a tomar de allí, va a estar contaminada. Cuando tú le pongas la boca a la botella, se va a [Música] contaminar. Está contaminada la botella, tu alma por dentro. El agua sigue viva, pero el alma manchada es lo que va a contaminar la profecía, la revelación, lo que Dios te dé. Tu alma contaminada, cuando Dios te visite en sueño, se va a distorsionar. Nadie puede tomar agua de ahí si el si si el frasco está sucio. Por eso mucha gente está contaminando la profecía. Una parte es verdad y otra es mentira. Aunque tu espíritu esté limpio, tu mente necesita ser lavada por la sangre del Cordero. Si tu mente está contaminada, no saldrá nada bueno. Todo lo que venga del espíritu tiene que pasar por tu mente, tiene que pasar por tu mente. No hay otro camino.

Para empezar a orar, un día Jesús estaba comiendo y le dijeron a Jesús: "¿Tú comes sin lavarte las manos?". Era tradición, tradición de lavarte las manos. Y Jesús dijo: "Ustedes se lavan las manos, pero sus mentes están sucias, su alma está atada, están por dentro". Y Jesús dijo: "Procuren lavarse por dentro antes que por fuera". La forma de liberarte de una atadura, amado hermano, es la misma forma como te ataste. Por eso quiero empujarte en esta mañana para que seas libre en tu alma. Si una palabra te ata, otra palabra puede liberarte. Si tú enviaste una palabra y dijiste algo, solo otra palabra te puede liberar. La Biblia dice: "Condenarás toda lengua que se levante contra ti". ¿Qué quiere decir "condenar"? Quiere decir que soltarás una palabra para que la otra caiga. Yo no sé si tú estás listo en esta mañana para romper pactos, para romper ataduras. Yo no sé si tú estás listo en esta mañana para ser libre verdaderamente. Yo no sé si tú estás listo para que Dios empiece a usarte. Escúchame, amado hermano, el 666 está a punto de estallar. No digo esto para asustarte, pero hay cosas que están sucediendo. Escucha, amado hermano, Dios está a punto de hacer algo poderoso en la Tierra. Así que si tú estás listo para que Dios te use, comienza a decir: "Padre, sáname, libérame".

Padre, yo bendigo a tu pueblo, Señor, en esta mañana. Yo declaro tus bendiciones sobre ellos. Declaro que tú vas a hacer un milagro en esta mañana. Padre, nos paramos desde ya para la expansión. Señor, si alguien tiene que ser libre hoy, que sea libre hoy. Padre, estamos aquí, listos. Declaramos que estamos listos para recibir la multiplicación en nuestras vidas. Padre, yo te pido que haya libertad hoy. Padre, padre, padre, todos aquellos que necesitan libertad, sanidad en su alma, padre, tú eres el que sana. Yo te pido que envíes una palabra, Señor. Usa mi boca para que envíes una palabra. Envía tu palabra y que lo sane todo aquello que les impida entrar a esta temporada que tú estás preparando. Ahora te pedimos que sea quitado. Entre hoy y mañana, que sea quitado, que sea quitado. Vamos, Padre, en el nombre de Jesús. Quita el dolor, quita todo lo que está impidiendo que vayamos más allá. Si hay tristeza, te pedimos que hoy sea quitada de los corazones. Vamos, cierra tus ojos y deja que Dios hoy hable a tu vida. Si hay ataduras, ataduras en el pasado, si hay palabras de promesas, oramos para que hoy seas liberado. Padre, vengo en el nombre de Jesús, en obediencia, y envío tu palabra hoy. Cancelamos toda palabra de atadura, todo lo que te esté persiguiendo, que haya salido de tu boca, de la boca de tus padres, de la boca de tus amigos. Yo declaro que esa atadura hoy se rompe. Yo quiero que repitas conmigo, amado hermano, abre tu boca y comienza a decir: "Hoy cancelo toda palabra que salió de mi [Música] boca. Cancelo toda palabra que prometí. Si yo amé a alguien por ignorancia, por emoción, y ahora esto me está impidiendo avanzar. Si yo abrí mi boca y le prometí amor a alguien, hoy me declaro libre por la sangre del Cordero. Hoy me declaro libre en el nombre de Jesús de Nazaret. Me declaro libre de toda culpa. Me declaro limpio por la sangre del Cordero. Declaro inocente porque Jesús es mi juez, Jesús es mi abogado, Jesús ha pagado por mí. Por lo tanto, ahora ya nadie puede condenarme." Escucha, repite conmigo. Deja que el mundo espiritual escuche tu voz. Deja que tu voz ahora mismo comience a sonar. En ignorancia abriste la boca, pero ahora, bajo el poder del Espíritu Santo, vas a soltar otra palabra. Y todo lo que estén impidiendo tu avance en tu matrimonio, en tus finanzas, todo lo que esté impidiendo que tú avances, incluso en la salud. La Biblia dice: "Deseo que tengas salud, deseo que prosperes, así como prospera tu alma". Si tu mente está enferma, si tu mente te hace ver enfermedades, tu cuerpo va a estar enfermo. La imaginación y las palabras es algo que tenemos que tener mucho cuidado. Así que vamos, toda voz, vamos, repite conmigo: "Toda voz que haya salido de mi boca, o toda voz que esté operando en mi contra, toda palabra que me esté enfermando, toda palabra que me esté deteniendo, todo lastre, toda atadura, en el nombre de Jesús, levanto mi voz como una voz de trompeta, como voz de guerra, como una voz de espada, y por medio de la sangre del Cordero, yo declaro que quedo libre. Quedo libre de toda palabra de amor que prometí. Quedo libre, quedo libre". Vamos, que la de la única persona que tú tienes que estar comprometido es con tu esposa, con tu esposo, a esa persona que delante de Dios le dijiste: "Te amo". Todas las demás personas que pasaron por tu vida, tú tienes que soltar eso, tienes que cortar todo eso. Si no, tu tu matrimonio no va a avanzar, no vas a ser feliz. Vamos, condenamos al fracaso toda palabra que me es contraria, toda palabra que está peleando contra mi matrimonio, todo derecho legal que me esté persiguiendo, todo derecho legal que esté ocasionando las peleas en los matrimonios, todo derecho legal que esté ocasionando que personas se metan en los matrimonios. Ahora mismo, por el poder que hay en el nombre de Jesús, me declaro libre. Claro, libre, libre de la condenación, libre de las ataduras, libre de las ataduras almáticas. Le hablo a tu vida ahora en el nombre de Jesús. Déjame soltar una palabra: "Ninguna condenación hay para ti en el nombre de Jesús. Te declaro libre desde esta mañana. La vergüenza, la limitación, los problemas, el divorcio, ahora mismo tendrá que dejarte. La tristeza deberá abandonarte. Ahora los problemas tendrán que dejarte. Ahora rompo con la maldición en el nombre de Jesús. Como profeta de Jehová, rompo con la maldición ahora. Rompo toda maldición que fue lanzada en tu vida. Ahora, que la sangre del Cordero comience a gotear en tu cabeza, en tu mente, en tu alma. Que seas lavado ahora. Que sean lavadas las vestimentas del espíritu. Ahora, ahora, ahora. Vamos, yo quiero que veas ahí como la sangre del Cordero gotea sobre tu alma, sobre tu vida, sobre tu mente. Vamos, que la sangre del Cordero es capaz de limpiar, es capaz de perdonar. Vamos, vamos, que vas a quedar nuevo, vas a quedar nueva. Vamos, en el nombre de Jesús. Decreto y declaro que todo derecho legal que tenía el enemigo, ahora mismo, por la sangre del Cordero, quedas libre. Quedas lavado. Quedas lavado. Quedas lavado. Decreto que toda ahora mismo cae toda altivez, toda altivez, todo lo que se esté levantando en contra del conocimiento de Cristo, ahora cae. Todo derecho legal del pecado, por medio de la sangre de Cristo, quedas libre. Te declaramos libre. Te declaramos que que fuiste perdonado. Jesús te perdonó. No hay motivo para que estés limitado. Vamos, abre tu boca. La limitación se va. No hay motivo para estar limitado. Rompo con el rechazo. Vamos, quiero que ahora uses tu imaginación. Quiero que uses tu imaginación y comiences a ver cómo estás rompiendo actas, actas. No sé tú sabrás, amado hermano, lo que tienes que romper, pero empiezas a romper. Empiezas a romper ahí compromisos, actas, palabras, decretos. Vamos, ahora usa tu mente. Vamos, usa tu mente. Rompo con el rechazo, rompo con la amargura, rompo con el divorcio, me me rompo el resentimiento, rompo pensamientos sexuales, rompo toda ligadura en mi en mi alma. Vamos, yo quiero que mires ahí como le prendes fuego a toda acta. Fue clavada en la cruz. Vamos, clávala en la cruz. Llévala a la cruz y clávala. Vamos, vamos, soy libre, soy libre, soy libre. Vamos, oh Dios mío, gente está siendo libre ahora. Vamos, toda estación de sufrimiento, toda temporada de sufrimiento, hoy se desconecta. Rompe el llanto, la vergüenza se va, desaparece. Temporadas de retroceso hoy llegan a su fin. Levanta tu voz y deja que las tinieblas escuchen tu voz. Deja que el que el enemigo vea cómo tú rompes los actos, los derechos legales. La temporada de vergüenza tendrá que irse. Se acabó, se acabó la tristeza. Ahora llega el tiempo de la felicidad, llega el tiempo del gozo en el nombre de Jesús. Te bendigo, te bendigo más allá de tus limitaciones. Que que el Señor ahora sorprenda a cada pastor, a cada profeta, cada evangelista, cada ministro que me está escuchando, a cada abuelo, a cada abuela, a cada joven, a cada persona mayor, en el nombre de Jesús, que Dios te sorprenda, porque hoy llega la temporada de tu gloria. Hoy llega la temporada donde Dios te va a levantar. Hoy llega la temporada donde tú vas a ver tu vida que cobra sentido. Vamos, el Señor es nuestra gloria. Cuando digo que llega la temporada de tu gloria, estoy diciendo que llega la temporada donde el Señor se entrona en tu vida. El Señor es tu gloria, el Señor es tu gloria. Llega la temporada de tu gloria. Vamos, vamos, todo lo que se fue, que no tiene que volver. Vamos, vamos. Si si si si tú dejaste ir a personas y tú en tu mente, "Ay, yo quiero que vuelvas", nada. Si eso se fue, ya no tiene que volver. Vamos, sé libre. Hay gente que todavía está está llorando por Saúl. Escucha, Dios le dijo a Samuel: "Deja de llorar por Saúl". Si Saúl se fue, déjalo, déjalo, suéltalo, porque no va a venir nada nuevo hasta que no dejes ir el pasado. Suelta, suelta Saúl. Yo no sé si Saúl se llama el novio que tuviste, la esposa que tuviste, yo no sé qué representa Saúl para ti, pero Jehová te dice: "Deja de llorar por Saúl y avanza, porque yo tengo para ti un David, yo tengo una nueva empresa para ti, yo tengo una nueva inversión para ti, yo tengo algo nuevo para ti". Dios, yo te pido que le des oportunidades nuevas. Oro, bendito Dios, para que reciban algo nuevo de ti. Si perdieron recursos, yo te pido, Padre, que vengan aún más grande en aumento. Padre, que restaura los hogares, restaura las familias, restaura los corazones, sana los cuerpos. Padre, si hay personas con con dolor en su cuerpo o dolores en su alma, Padre, yo te pido, enviamos una palabra de sanidad ahora. Recibe sanidad ahora. Que Dios traiga restauración a tu vida en el nombre de Jesús, y que Dios restaure ahora tu alma, que Dios restaure todo tu ser, tu familia, tus finanzas, tu casa, tus recursos. Que Dios te restaure de una vez y para siempre. Aleluya. Gracias, bendito Dios. Recibe la gloria, recibe la honra, Señor. Honramos, Señor, tu nombre. Honramos lo que tú has hecho por nosotros. Honramos, Señor, que nos has escogido. Te bendecimos, te amamos, bendito Dios. Padre, entrego en tus manos lo que vamos a hacer. Entrego a cada persona, Señor, para que tú los bendigas. Padre amado, los ponemos en tus manos. Guárdalos, Padre. Envía ángeles alrededor de ellos. No los sueltes, Señor. Oro para que tu cobertura esté de continuo con ellos, de día y de noche, en su salida y su entrada. Padre, que prosperen, Señor, así como prospera su alma. Bendito Dios, te amo, Señor. Te pido que guardes cada nación, cada casa, sus pertenencias, a sus hijos. Padre, tú eres poderoso, tú no duermes. El que nos cuida no duerme. Padre, te amamos, estamos agradecidos contigo. Solo tú liberas, solo tú sanas. Te amamos. Amado hermano, sigue en la presencia de Dios. Sigue ahí en la presencia de Dios, porque Dios te va a mostrar algo poderoso. Te amamos, te amamos por medio del Señor. Bendiciones. Shalom.