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🌹 ROSARIO POR LOS HIJOS 🙏❤️⭐ Santo Rosario de Hoy 🌹 Viernes 30 de Enero de 2026

Jovenes Oblatos de Maria Inmaculada35:11

Transcription

[Música]

Querido hermano, querida hermana en la fe, bienvenidos a este tu canal de oración, Jóvenes Oblatos de María Inmaculada. El día de hoy queremos compartir este rosario por nuestros hijos. Como padres, uno de los papeles más importantes e influyentes que toca en la responsabilidad de cuidar y velar por los hijos es la de llevarlos por las sendas de la fe y la justicia, batallando incansablemente contra las corrientes del mundo que suelen ser muy contrarias a los principios cristianos.

Nuestros hijos necesitan que nosotros pidamos por ellos, pues en su andar por la vida se van a encontrar con situaciones o personas que pueden ser de mala influencia. Ellos, al igual que tú, están aprendiendo de la vida y necesitan de la protección del Dios de los cielos. Pasan tan poco tiempo en casa por el estudio, los amigos, el trabajo o el deporte, y necesitan del cuidado de Dios en su camino. Reza por tus hijos, porque cuando una madre o un padre reza, Dios escucha, los ángeles se movilizan y cosas maravillosas suceden. Nunca dejes de rezar por tu [Música] familia.

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo. Amén.

Señor, por medio de este Rosario, te pido que derrames sobre mis hijos tu sabiduría, que los bendigas con creatividad, valentía, habilidad y abundancia, que los dotes de buena voluntad, autocontrol y disciplina, que los rodees de buenas amistades y les des salud. Padre santo, bendícelos con un corazón noble y dales una actitud positiva para la vida. Libra a mis hijos, Señor, de cualquier peligro y guíalos a casa. Cada día los pongo en tus manos y los consagro a ti, en el nombre de tu propio Hijo Jesucristo. Amén.

Jesús, mi Señor Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío en que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.

[Música]

En el primer misterio contemplamos la Anunciación del Ángel Gabriel. Señor Jesús, gracias por el don de la paternidad y la maternidad. Ayúdanos a formar una familia a ejemplo de tu familia, la Familia de Nazaret, donde reine el amor, la paz y la alegría.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Virgen Inmaculada, Madre de amor y misericordia, intercede ante Dios nuestro Señor por mis hijos. Guíalos, protégelos y sálvalos. Virgen Inmaculada, Madre de amor y misericordia, intercede ante Dios nuestro Señor por mis hijos. Guíalos, protégelos y sálvalos.

En el segundo misterio contemplamos la Visitación de María a su prima Isabel. Oh Virgen María, visita el corazón de cada uno de nuestros hijos, ilumina sus mentes para que conozcan el camino que tu Hijo Jesús tiene preparado para ellos, y así puedan darte gloria y alcanzar la salvación.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

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Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Virgen Inmaculada, Madre de amor y misericordia, intercede ante Dios nuestro Señor por mis hijos. Guíalos, protégelos y sálvalos. Virgen Inmaculada, Madre de amor y misericordia, intercede ante Dios nuestro Señor por mis hijos. Guíalos, protégelos y sálvalos.

En el tercer misterio contemplamos el Nacimiento del Niño Jesús. Señor, te pido por la salud física, mental, emocional y espiritual de nuestros hijos, por su crecimiento y madurez en todas estas áreas, por el carácter, temperamento y personalidad de cada uno de ellos, que en su modo de ser y vivir den un buen testimonio de ti.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

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Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Virgen Inmaculada, Madre de amor y misericordia, intercede ante Dios nuestro Señor por mis hijos. Guíalos, protégelos y sálvalos. Virgen Inmaculada, Madre de amor y misericordia, intercede ante Dios nuestro Señor por mis hijos. Guíalos, protégelos y sálvalos.

En el cuarto misterio contemplamos la Presentación del Niño Jesús. Señor, te pedimos por los colegios y universidades donde nuestros hijos pasan la mayor parte del día, por sus directores, profesores, maestros, orientadores, coordinadores y por cada enseñanza que es brindada a nuestros hijos.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

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Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Virgen Inmaculada, Madre de amor y misericordia, intercede ante Dios nuestro Señor por mis hijos. Guíalos, protégelos y sálvalos. Virgen Inmaculada, Madre de amor y misericordia, intercede ante Dios nuestro Señor por mis hijos. Guíalos, protégelos y sálvalos.

En el quinto misterio contemplamos la pérdida y el hallazgo del Niño Jesús. Te pedimos, Señor, que venzas esa dificultad que tenemos los padres de familia para comunicarnos con nuestros hijos. Abre nuestros corazones para que podamos arreglar nuestras diferencias. Ayúdanos a comunicarnos de una manera efectiva, con paciencia y, por sobre todas las cosas, con mucho [Música] amor.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

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Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Virgen Inmaculada, Madre de amor y misericordia, intercede ante Dios nuestro Señor por mis hijos. Guíalos, protégelos y sálvalos. Virgen Inmaculada, Madre de amor y misericordia, intercede ante Dios nuestro Señor por mis hijos. Guíalos, protégelos y sálvalos.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve. A ti clamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Señor Jesús, Verbo del Padre eterno, conviérteme. Hijo de María, tómame como hijo tuyo. Maestro mío, enséñame. Príncipe de la paz, dame la paz. Refugio mío, recíbeme. Pastor mío, alimenta mi alma. Modelo de paciencia, véame manso y humilde de corazón. Ayúdame a ser como tú. Redentor mío, sálvame. Mi Dios y mi todo, dirígeme. Verdad eterna, instrúyeme. Apoyo mío, dame fuerzas. Mi justicia, justifícame. Mediador mío con el Padre, reconciliame. Médico de mi alma, cúrame. Juez mío, perdóname. Rey mío, gobierna. Santificación mía, santifícame. Pozo de bondad, perdóname. Pan vivo del cielo, nútreme. Padre del pródigo, recíbeme. Júbilo de mi alma, sé mi única felicidad. Ayuda mía, asísteme. Imán de amor, atráeme. Mío, defiéndeme. Esperanza mía, sostenme. Objeto de mi amor, úneme a ti. Fuente de mi vida, refréscame. Mi divina víctima, redime. Déjame poseerte. Mi gloria, glorifícate. Señor Jesús, en ti confío. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.