Transcription
Vamos a empezar. Eh, bueno, primero darle la más cordial de las bienvenidas a este webinar que está organizado por el profesor, por la revista RETOS, y que lo va a dictar el profesor Antonio Sanz. Voy a leer un pequeño currículum, un resumen curricular del profesor Antonio Sanz. Él es profesor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos, también investigador de la Universidad Rey Juan Carlos. Es editor en jefe internacional de la revista RETOS, la cual está indexada en Scopus. Posee una amplia formación interdisciplinaria en derecho, en política, en economía, en finanzas, en filosofía, en educación, en teología, y cuenta con más de 40 artículos publicados en Scopus y JCR, además de 40 libros en diferentes temáticas.
El webinar que hoy nos va a compartir el profesor Sanz habla acerca del repensar de la gestión pública, la marca país, regresión de procesos, comercio y crecimiento ecológico inclusivo, la competencia, innovación y políticas públicas. Cabe recalcar que este número estuvo formado por autores de continentes africanos, del continente europeo, eh y autores de diferentes países a nivel global. También hacemos un recordatorio de nuestro nuevo llamado a contribuciones, que habla acerca del marketing transformacional, conexiones e influencia sobre la experiencia del consumidor. Quien está liderando este nuevo número es el profesor Leonardo Ortegón Cortázar, de Colombia, y el profesor Ángel Acevedo Duque, de Chile. La fecha límite de postulaciones: hasta el 16 de enero de 2024. Quiero recordar a todos los asistentes que también estamos transmitiendo por Facebook Live y por YouTube. Sin más que decir, y agradeciendo nuevamente la gentileza del profesor Sanz, le doy el paso para poderlo escuchar, profe.
Muchísimas gracias. Buenos días acá en Ecuador. Buenas tardes allá en España. Muy buenas, querido Jorge. Muy buenas al resto del equipo de nuestra querida revista RETOS. Hoy, enhorabuena. Efectivamente, tenemos que darnos la enhorabuena por el nuevo número, por este llamamiento, y bueno, y sobre todo gracias a toda la Universidad Salesiana y al resto de la audiencia. Y voy a intentar hacer que les merezca la pena estos minutos de reflexión. Hombre, si lo llego a saber, pues efectivamente, me hubiera puesto más a reflexionar sobre el recuperar el principio de sostenibilidad tal y como se entendía a principios del siglo XX, que lo tenían clarísimo la escuela de Chicago, por Frank Knight y compañía, que era velar por la continuidad de la compañía. Que hoy parece que nos hemos centrado más en la sostenibilidad verde y nos hemos metido con los objetivos de desarrollo sostenible. Pero bueno, por eso es mejor que consulten los artículos de este nuevo número que va a salir. Así que bueno, pues venga, nos vamos a meter en harina. Y el tema a tratar van a ser básicamente cuatro, si quieren cinco puntos, al meter esa alusión al primer manual que se suele cifrar, no, el de confusión de confusiones, el primer manual de finanzas, y lo que me ha implicado. Y entonces son cuatro puntos para justamente repensar los fundamentos, luego ver las disciplinas, las escuelas que han estado detrás con su historia, no se preocupen, no nos vamos a remontar, nos vamos a quedar con las últimas generaciones, y luego pues esas alternativas posibles y reales, puesto que estamos hablando hoy en día de dos extremos del intervalo, no, los estatistas y los libertarios.
A ver, vamos a analizar cómo perciben ellos la gestión de lo público: los unos, los estatistas, porque prácticamente quieren un monopolio de lo público, y en cambio los libertarios, porque quieren, prefieren agencias privadas para la gestión de lo social. Bueno, por tanto, luego vamos a quedarnos con una serie de ideas, y la primera reflexión que quería compartir, no es ni más ni menos: muchas de las ideas que se van a tratar aquí ya en el canal de YouTube, les invito a que echen un vistazo, sobre todo la de liberalismo y socialismo. Y por tanto, pues hoy vamos a aterrizar justamente en estas corrientes más próximas. La presentación, en principio, son 17 diapositivas. Casi que he pecado de profesor novel, de profesor joven que lo quiere contar todo en una sola charla. Así que bueno, no se preocupen, que ya me ha advertido el profesor Cueva que tienen que ser unos 40 minutos. Empezamos sobre las 4:06 aquí en España, pues eso sí, hacia las 4:06. Pues a ver si puedo ir concluyendo, y si no me ayudará el profesor Cueva y me llamará al orden.
Entonces, como les decía, vamos a partir de una primera reflexión: ¿qué entendemos por Estado? Porque tenemos el problema del síndrome de San Agustín, no, que era cuando le preguntaban sobre qué es el tiempo. Pues él sabía lo que era el tiempo, pero si le decía: "Oye, ¿puedes definirme el tiempo?", entonces ahí ya se te complicaba la cuestión. Pues esto es lo mismo: Estado. Parece que todo el mundo sabe lo que es el Estado hasta que le preguntas. Y ese momento tan vergonzoso de estás en mitad de clase y el profesor te dice: "Bueno, ¿puede usted definir Estado?", y entonces ahí ya no sabes dónde meterte, se te va, te vas metiendo en el cuello de la camisa. Bien, los académicos europeos hemos tendido, además, a definirlo por descripción de una serie de elementos que lo constituyen, no, como es: población, territorio y ordenamiento soberano. Lo que pasa es que población, en realidad, es demográfico, ni siquiera ya hablamos de naciones como sujetos soberanos. Lo del territorio también entramos en otro tipo de polémicas, y el ordenamiento soberano pues está hoy más que cuestionado en los tiempos que vivimos. Así que vamos a intentar recuperar esos orígenes, por eso tienen esas imágenes, no, dentro de los pensadores clásicos del Estado como organización política, porque el término Estado, pues sí que en el latín y luego pues los vulgarismos de latín, pues sigue, nos sigue acompañando a lo largo, incluso con la caída de Roma, pero sigue estando ahí. Pero los que realmente le dan ese sentido político como organización política, puesto que ha habido otras organizaciones políticas antes del Estado y habrá otras después del Estado. Incluso el propio Estado se ha ido redefiniendo con el paso del tiempo, no es lo mismo el Estado cuando aparece y se empieza a generalizar en el siglo X en forma de estado dinástico en manos de unas familias reales, a en el XIX, el estado-nación, que además, pues ahí entra en relación con las grandes ideologías del XIX, como es el nacionalismo y el socialismo, y la idea es: y bueno, ¿y qué Estado toca ahora, no? Por eso, pues esta charla se marca justamente en esa reflexión, porque yo hace bastantes años, no, por la década del 2000, yo pensaba que íbamos a ir a justamente un mundo, un mundo gobernado por las organizaciones internacionales. Ahora ya no lo tengo tan claro. Ahora yo creo que estamos, no, no abandono, no descarto esa idea, pero sí que el Estado, pues efectivamente, a lo mejor va a un modelo de Estado societario. Me explico, puesto que el Estado tiene ya todo un público cautivo que son sus ciudadanos, y se entiende ya no de manera coactiva, sino como prestadora de bienes y servicios. Pues hombre, qué menos, no solamente las exigencias desde ciencia política de transparencia, rendición de cuentas, sino también: "Oye, pues efectivamente, a ver si puede hacerse de manera más eficiente, esto es, con menos gasto conseguir más resultados, etcétera, etcétera, incrementar ese bienestar, no tanto el bienestar estatal como sí que defienden los keynesianos aumentando el gasto público, el déficit público y con ello la deuda, sino a lo mejor más un bienestar personal. Y por tanto, pues estaríamos también cuestiones de percepción subjetiva, etcétera, etcétera. Pero bueno, retomando la cuestión, por eso les decía esa imagen es justamente de Hobbes. Vive las tres grandes guerras civiles en Gran Bretaña, y por eso llega un punto que él, de tal caos y violencia, pues se abandona a la idea del Estado absoluto, no, y por tanto escribe esta primera versión de 1651 de Leviatán, y por, y por ello, por eso les decía que al mismo tiempo leyendo esta obra, los tres grandes teóricos del Estado moderno son sobre todo Hobbes, Bodino, eh y luego también, ay, Maquiavelo, no, que escribe además El Príncipe más que nada pues como alegato a quienes le tenían detenido para decir: "Oye, mira, te valgo más como asesor político que no aquí encerrado en la cárcel". Eh, y luego, sobre todo la escuela de Salamanca es muy importante sus aportes en la construcción del Estado moderno, nada que ver con esa idea más anglosajona del Estado absoluto, hasta el punto de que el padre Juan de Mariana, lo que está escribiendo al mismo tiempo que Hobbes escribe este alegato en favor del poder absoluto en manos del monarca, por eso del monarca, concentración, monoi, el uno frente a la poliarquía medieval. Bueno, pues la escuela de Salamanca, Juan de Mariana en concreto, pues escribe sobre el tiranicidio, no, diciendo que no, no, no, que cualquier gobernante que abuse del poder y no vele por el cuidado y el interés de su pueblo, pues puede ser destituido, y por tanto puesto otro en su lugar.
Pero bueno, volvamos a esto: los fundamentos a la hora de construir teóricamente el Estado son tanto una visión contractualista, no, y luego también de preocupación de qué es lo público, lo común a todos, y frente a estas nociones que ayudan a construir esta noción de esta organización política de la eternidad, ya subyace, ya está ahí presente el Leviatán en cuanto ese instrumento de poder, de sometimiento, que es el monstruo marino que aparece en distintas partes, no, de la Biblia, y es un ser destructor y al que todo el mundo tiene que tener miedo. ¿Por qué traigo a colación todo esto? Y sobre todo, ¿por qué pregunto sobre apocalípticos e integrados? ¿Quiénes son los que consideran que todo está bien, no tiene que cambiar? ¿Quiénes son los que consideran que todo ha de cambiar y hay que retirar velos de confusión? Pues es que esto ha ido variando, no. Los que antes eran contrarios al Estado y eran apocalípticos y decían que así no se podía sostener, justamente son aquellos que formaron, prepararon a los baby boomers, y los baby boomers pues han ido trayendo movimientos como hoy conocemos el movimiento Occupy, etcétera, etcétera, que en cambio son el nuevo establishment, no, son el nuevo poder establecido, las nuevas élites de poder. Luego ya han asaltado el Estado, lo que pasa es que siguen con actitudes antisistema. Los viejos integrados hoy son los nuevos apocalípticos, parece, no, los libertarios. ¿Quiénes son estos que critican al Estado, dicen del sistema, qué está pasando? Bueno, pues eso es lo que venimos a revisar, esa relación de quiénes son el pensamiento dominante, la ortodoxia, no, el mainstream como se dice en inglés, quiénes son los heterodoxos, que en realidad bebían de la vieja ortodoxia liberal, eh y a su vez, pues como aquellos que eran exponentes de la contracultura se terminan convirtiendo en el poder establecido. Hoy bien, y esto cómo lo entendemos, y por eso me remitía a ese libro, no, Confusión de confusiones, de Don José de la Vega, de 1688, y me estoy refiriendo, quiero poner aquí de manifiesto tres ideas que recuperaremos al final de esta charla: una, que todo esto se fragua, no, en los años 60, bueno, antes, si quieren ver la diapositiva en la parte superior izquierda aparece una imagen, no, que a mí me parece que ilustra muy bien lo que son herramientas que vamos a utilizar para hacer estos experimentos mentales y estos repasos y esta búsqueda de fundamentos, que son las revelaciones, que son retiradas de velos de confusión. Durante la Guerra Fría se llamaba así, los velos de confusión, a todo lo que era la contrainteligencia, la confusión, no, que se llevaba a cabo, y a su vez, haciendo un guiño a Hayek, no, los conceptos comadreja, decía que muchas veces, pues como las comadrejas que llegan, cogen los huevos, le inclinan el diente, sorben, se comen el contenido, dejan ahí el huevo. Aparentemente sigue estando el huevo, pero ya está vacío, es un cascarón, y es fácil de tirar, de tumbar, y es algo que viene ocurriendo pues con nociones tan importantes como derecho, Estado, Constitución, democracia, que en cierto modo, pues de tener las ideas bien claras, los fundamentos han sido asaltados, han sido absorbidos, vaciados de sus contenidos, o por lo menos hecho un juego de transvaloración. Aquello, la transvaloración es un concepto de Nietzsche, no, de volver lo bueno en malo y lo malo en bueno, no, que esto lo establece en el Ecce Homo, no, a la hora de justificarse él su obra, y y por tanto yo incluso voy más allá y hablo de los conceptos cuco, no, que es cuando tú, el cuco es un ave que lo que hace es invadir los nidos ajenos, expulsa los huevos, y si no, por lo menos pone el suyo, y esa criatura, el cuco, nada más nacer, lo que hace es sin abrir aún los ojos, empujar el resto de los huevos para tirarlos y que los padres vengan, y le estén alimentando, y se ve el cuco que es enorme, es un pájaro enorme en comparación con los pajarillos que casi se están desviviendo para alimentar al cuco. Bueno, pues es lo que estamos viendo de todos aquellos antisistema, cómo han asaltado, han cambiado los conceptos, han cambiado los significados, han dejado un armazón. ¿Por qué? Porque en cualquier momento pueden tirar. Ya no son esas instituciones sólidas, fuertes. No, ahora me está viniendo a la cabeza la idea de democracia, que han logrado reducirla a una noción asamblearia, no, soviética, de donde se trata de supuestamente obtener unas mayorías y eso ya te legitima para hacer tú lo que quieras teniendo esos votos sin más, cuando democracia no solamente es un sistema de selección de representantes, sino que requiere de una división y separación de poderes, una transparencia, rendición de cuentas, una cultura de derechos humanos y libertades públicas, y suma y sigue. O sea, que es muchísimo más, y sin embargo lo han dejado reducido, le han cambiado el significado, y de ese modo pues es mucho más fácil llevar a cabo estos ejercicios.
Ahora sí, con esas herramientas van a entender por qué aparecen ahí los retratos por un lado de Rousseau y por otro lado de Marx. Por eso también invito a que cuando se lean, hay que leer las obras de todos los signos para poder entender, pues si no siempre estamos con las mismas cajas de resonancia que nos están repitiendo lo mismo que estamos pensando, y así pues nos estamos reforzando en los mismos sesgos. Bueno, pues por eso Rousseau es muy interesante, porque después de leer a los clásicos de teoría del Estado te encuentras con estos autores. Rousseau empezó a pervertir el pensamiento occidental en cuanto que a diferencia del resto de los pensadores occidentales que tenían claro que la naturaleza es pobreza, es necesidad, no, y solamente trabajando mediante la cultura adquirimos riqueza y bienestar, bueno, pues Rousseau dio una imagen idílica del estado de naturaleza, y bueno, y tiene una serie de alegatos fantásticos. Pero por eso también digo: estudiemos no solamente las obras, sino la vida y la coherencia entre el pensamiento y el obrar de estos sujetos, porque Rousseau, sí, sí, no habla en El Emilio la importancia de la educación de los hijos y tal, pero él cada vez que tenía un hijo lo llevaba al orfanato y lo abandonaba, no. O el propio Marx, mucho preocuparse del proletariado, del obrero, cuando de sus ocho hijos, cuatro los dejó morir de hambre en vez de aceptar un trabajo. Eh, y por tanto, si no eres capaz de encargarte de gestionar tu propia familia, que es lo que significa economía originalmente, la gestión del hogar, de la administración, hoy, no, la gestión del hogar, administrar del hogar, lo que los romanos llamarán patrimonio. Eh, pues le vas a dejar la gestión de lo público. No, eso los griegos lo tenían claro: si tú no eras capaz de gestionar lo privado, lo de tu hogar, no, no ibas a poder ser un polites, un ciudadano, para gestionar lo público, pasabas a ser un ideon, un… De ahí viene la palabra idiota, que es aquel incapaz de gestionar lo propio. Bueno, pues estos autores tergiversaron, hicieron un ejercicio de tras valoración, y además empezaron a concebir las relaciones sociales desde el conflicto. Hay muchos más, no, pero estos fueron tomados de referencia, pues por ejemplo, por este SAT que aparece ahí, por IPOL, no. IPOL es muy importante para la escuela, hay varias escuelas que han afectado a la formación de las que han sido las élites de poder hasta ahora en Occidente, que son los baby boomers, no. Los baby boomers son, en términos generales, los nacidos tras la Segunda Guerra Mundial, eh, y que llegan a la universidad en los años 60. Bien, esta generación que ha sido la más abundante, ¿qué es lo que ocurrido? Que con ellas justamente su despertar para prepararse para ser élites de poder se da también el proceso de pérdida de inocencia del mundo del que vivíamos con unas normas e instituciones sociales claras, rígidas, a un intento de flexibilización, incluso de desinstitucionalización, para así dar mayor libertad, mayor liberalización, y sin embargo nos ha llevado a la situación actual, que todos los sociólogos de la globalización pues decían: "Oye, es que tenemos un problema de falta de normas e instituciones claras que aseguren el éxito de las relaciones sociales", no, como Bowman, como… Hay bastantes, no. Entonces, una de las ideas que quiero dejarles es eso, que efectivamente entre la pérdida de inocencia y la supuesta llamada liberación que no es tanto esto, ¿por qué se produce? Porque por un lado Estados Unidos gana la Segunda Guerra Mundial, pero atrae capital intelectual, se lo lleva a Estados Unidos, donde vuelvo lo mismo, se ha ganado la guerra al nacionalsocialismo, pero se traen a todos los académicos, científicos que han colaborado con el nacionalsocialismo, que han simpatizado en algún momento, en general con cualquiera de estas ideologías, porque también se va a traer de la… de la… de la US, etcétera. Entonces, ¿qué es lo que ocurre? Que se les instala cómodamente en puestos relevantes en universidades, medios de comunicación, centros de investigación, y claro, está muy bien mientras se dedican a criticar a la vieja Europa, pero una vez que deconstruyen la vieja Europa, empiezan a deconstruir Estados Unidos, y entonces ahí ya el resultado de todo ello es la situación que estamos viviendo hoy, de desintegración de Estados Unidos, y el problema es que tradicionalmente siempre en Occidente ha habido un hegemón, una potencia líder, y hoy en día no hay relevo alguno. No, y eso es un problema. Pero socialmente ya les digo, los baby boomers fueron educados con estas consignas, las grandes escuelas en ese sentido se dedicaron a la transvaloración y a ese juego de cambio de ideas e introducir el conflicto social, pues son de un lado la Escuela Normal Francesa, la Escuela de Frankfurt, que también están ahí en la imagen, y los de Birmingham. Los de Birmingham ya no los he metido en la foto, pero bueno. El caso es que tienen ahí varios de sus representantes. Althusser mató a su pareja, pero como era de la inteligencia de ese momento, pues no pasó nada. Que no fue capaz de sacar el doctorado, se suicidó. Bueno, pues toda esta gente triunfa en Estados Unidos en los estudios culturales, y por tanto, pues ahí se dan lo que quiero también dejarles estas ideas, porque también la Escuela de Frankfurt se va allí a Estados Unidos, primero en el Este, luego en el Pacífico. Quien se queda es Marcuse, el resto regresa a Europa y enseña justamente a deconstruir culturalmente a… Son esas comadrejas que van a vaciar los huevos, los conceptos, los fundamentos que teníamos, y por tanto así podamos comprender un poquito más, y de ahí lo que va a venir es el síndrome de Siracusa, que es siempre esa tentación que tiene el intelectual de creer que va a poder, que vamos, que es pecar de cierto adanismo, que antes de él no había nada, que él ha dado con todo, lo sabe todo, y que va a poder influir, y por tanto aconsejar a las nuevas generaciones. Lo que pasa es que las nuevas generaciones, pues al final terminan haciendo lo que quieren, y lo importante para ser generaciones es que tengan un hito que les integre y de ahí avancen, no, juntas con un proyecto común que justifique su toma de poder, si no son, por así decirlo, promociones o reproducciones que el propio sistema hace. Y el hotel Abismo es como se le ha llamado a la Escuela de Frankfurt, porque llevó esa deconstrucción del ente occidental a tal situación que era: "Oye, que estáis llevando a la juventud, a la sociedad al abismo, y vosotros estáis cómodamente instalados como académicos, ¿qué está pasando?". Pues bien, todo esto que reclamaron, que reclamaron en su momento los que antes eran antisistema, anti Estado, van a terminar ocupando los puestos de poder y determinando lo que tiene que hacer el Estado. Vuelvo lo mismo, el Estado no es ni bueno ni malo, es una organización política más. Otra cosa es cómo la entendamos, y cuáles son los valores propios de la generación que toma el poder, que eso es lo que sí que quiero ponerles de manifiesto. Otra idea también es la del síndrome del señorito satisfecho, ya lo escribió en La rebelión de las masas este Ortega y Gasset, que era decir que claro, todas esas generaciones que nacen en la abundancia, en la riqueza, el bienestar, en el Estado de derecho, pues lo dan por sentado, que eso siempre se ha tenido, y por tanto siempre están con: "¿Qué hay de lo mío? Mis derechos, mis…", pero jamás saben ni de obligaciones ni de lo que cuesta lograr ese Estado de derecho, ese bienestar, etcétera, etcétera. Entonces bueno, voy a ir avanzando rápido, me salto eso. La idea de estatistas y libertarios. Bien, por un lado, para entender las categorías, esto son simplificaciones, luego vamos a ver las consecuencias. Los estatistas, por así decirlo, esto es los hoy estatistas que era anti Estado en los años 60, y vuelvo lo mismo, como esto siempre dura un par de generaciones al menos, los baby boomers han influido en la generación X, y ya no a los millennials y centennials, que son los que están cambiando, y por tanto se tienen, se sienten identificados con los libertarios. Los libertarios, repito, es que no tiene nada que ver, porque los estatistas no es que aboguen por el Estado como organización política, eso viene existiendo desde el siglo X, lo que están defendiendo es el monopolio de la intervención del sector público y el retroceso del sector privado, el retroceso de la sociedad civil, mientras que los libertarios creen que están combatiendo estos planteamientos estatistas. Y los libertarios es una denominación que empieza a surgir desde uno de los estatistas, no, del XIX, cuando se impulsa el estado-nación. Uno de los últimos estados-nación en consolidarse es el alemán, y Bismarck, el canciller de hierro, lo que hace es agrupar a todos los democristianos, dar cabida a los socialdemócratas, y de ese modo evitar que haya conflictos, porque los integra en el sistema, estos antisistemas, eh, y a partir de ahí se hacen mezclas muy confusas, porque evidentemente hasta entonces el liberal era aquel que quería limitar el poder absoluto, lo quería dividir, separar, rendición de cuentas, etcétera, etcétera. Y entonces, como empieza a hablarse de socialistas liberales, de socialistas sociales, de un montón de mezclas, no, el propio padre de Max Weber se autocalifica como uno de los primeros y forma un grupo de socialistas liberales, y el propio Max Weber se sigue identificando por ahí. Eso no existe, eso no existe, eh, y sin embargo el académico, no, con ese síndrome de Siracusa, cree que sí, que efectivamente que puede imponerse a la realidad y cambiarla simplemente por su poderoso discurso y pensamiento. Y entonces, por eso, para diferenciarse de los antiguos, de los liberales clásicos, se va a empezar a hablar de los nuevos liberales, y como además se utiliza de manera ofensiva por la nueva izquierda, porque siempre el socialismo tiene que crear su antagonismo, que en su momento lo llamó el capitalismo, porque era economía de mercado, el nombre correcto que había que utilizar, pero Marx habla del capitalismo como su némesis. Bueno, pues la nueva izquierda hace lo mismo, habla de esos malvados que son los neoliberales, eh, y se utiliza de manera peyorativa, y por eso pues se buscan otras alternativas, otras denominaciones, como va a ser libertario, y por eso nos podemos remitir, y ahora les explicaré una de las escuelas que está ahí comprendida, los… con… con… etcétera, etcétera. Bien, entonces la diferencia entre unos y otros básicamente es que los estatistas, en principio, dicen defender la igualdad, pero una igualdad que diseñen ellos, y la legalidad. Esto es lo importante: es lo que es aprobado por los poderes del Estado, mientras que los libertarios defienden el principio de libertad, y sobre todo ese que se llama justiciere, que viene desde las Doce Tablas de la ley del 450 antes de Cristo, cuando los romanos fueron a visitar a los… para aprender derecho y que…
Significa que los particulares podemos hacer todo aquello que no esté expresamente prohibido. Los poderes públicos solamente pueden hacer aquello que expresamente esté permitido, y así se evitan los abusos de poder y se vuelve simétrica la relación, eh, entre los distintos sujetos de derecho. Por eso los estatalistas defienden hoy en día el uso alternativo del derecho, no con esa tradición socialista, eh, de solamente utilizaré el derecho en aquello que me beneficie; aquello ya buscaré otras fórmulas, eh, o crearé un nuevo derecho; mientras que los libertarios dicen: “Oye, no vamos a respetar el estado de derecho”. El, eh, los estatalistas reciben también del socialismo el determinismo: “no, tiene que llegar la revolución, etcétera”. Bueno, pues entonces ¿para qué hay que hacer la revolución si vamos a llegar inevitablemente al comunismo? Etc., etcétera. Bueno, pues un determinismo donde tienes que ser conducido, planificado, y por tanto es la heteronomía: tienes que seguir las directrices de otros; mientras que los libertarios, pues, H, tienen algo de esa tradición del libre albedrío y la autonomía, y cada uno el ser capaz de autogobernarse. Los estatalistas son más oníricos y patéticos, Pazos, es en el sentido del sentimiento compartido. No, por tanto, eh, frente a esto hay unos planteamientos que son más individualistas, más de la lógica, no de la racionalidad que requiere un esfuerzo, etcétera, etcétera. Hay una serie de cuestiones que además quédense sobre todo con lo de elección comunitaria y elección pública, para que vea la distinta manera de de ver la la cuestión. Porque estos determinan que hay una serie de bienes y servicios que necesariamente, pues, tienen que ser compartidos y prestados por el Estado, por lo menos con cargo a presupuestos públicos; mientras que los libertarios dicen: “Cuidado, vamos a ver, eh”.
Bueno, y no solamente dentro de los libertarios, en la tradición sobre todo de elección pública, del Public Choice, eh, se habla del coste de transacción y sobre todo el coste de consenso. Buchanan y Tullock ya lo escribieron en 1962, que ya no estamos hablando en términos económicos sino políticos, y eso, por ejemplo, un ejemplo son las pasadas elecciones españolas. Cómo se ha tardado en elegir un nuevo gobierno, entre otras cosas, por los costes que supone cada uno de los votos. Cuando cuenta cada uno de los votos, pues cada uno de de ellos pues sale bien caro; pero lo importante es que, aunque tú no hayas ganado, con que formes mayorías absolutas, con que logres ese 51%, luego le puedes hacer al 49% que te pague la fiesta que tú quieres. Y bueno, pues los estatalistas defienden que hay fallos de mercado y por eso tiene que intervenir el Estado; mientras que los libertarios, pues, dicen: “No, lo que hay es fallos estatales”. O sea, mientras que los fallos de mercado habituales que se suele se suele hablar es: “Oh, pues, eh, asimetrías de información”. Te dirán los austriacos: “Bueno, mire usted, es que es un proceso dinámico, luego es que el conocimiento se va generando, luego no es que se te esté ocultando, es que se va generando de manera, eh, evolutiva”, dirá Hayek, etcétera, etcétera, en ese orden espontáneo, eh. Luego también dirá: “Ah, es que la competencia imperfecta, eh, bien. Es que la competencia perfecta es un modelo que estableció que se estableció para síntesis neoclásica en economía, eh, por autores que hemos visto antes en imágenes: Samuelson, discípulo de Schumpeter, cuando murió Marschak en 1983, curiosamente es el nacimiento de dos sujetos que han continuado la labor, no, sobre todo en economía: uno, Keynes, y otro, Schumpeter. En fin, eh, lo interesante de todo esto que les estoy diciendo no es que efectivamente si profundizamos, una prueba del algodón, siempre el dato mata el relato, es: bueno, pues hay monopolios. Oye, es verdad, monopolios, eh, es un funcionamiento perverso de la economía en el sentido de que si solamente hay un oferente para todos los demandantes, pues resulta que no tiene ningún tipo de incentivo para mejorar la calidad, eh, y el precio de su bien o servicio, eh, y por tanto empobrece a la población que, eh, depende de dicha oferta en, eh, pero es que claro, si vemos los monopolios naturales, los podemos contar con los dedos de una mano; mientras que lo habitual es que sean monopolios, eh, legales, eh, vamos, estatales; bien porque se lo haya reservado el propio Estado para sí, o que legalmente se le conceda luego la licencia a algún particular y se le evita que haya competencia que permita mejorar, enriquecer la sociedad porque tengan más opciones para elegir a mejores precios, etcétera, etcétera.
Mientras que los libertarios hablan de los fallos estatales en el sentido de: “Bueno, en realidad, ah, bueno, y otro de los fallos, eh, de mercado habituales se habla de las externalidades negativas y de los bienes públicos, pero que repito, eh, yo, lobby, grupo de presión de interés, lo que hago es que aquello que demando o que deseo ofertar, eh, y que el mercado pues no me lo valora, pues entonces lo que hago es organizarme políticamente de modo que al final se declare un bien público con cargo a presupuesto: estos que lo paguen los demás, eh, eh, y así lo disfruto yo”. Entonces, en los los fallos estatales por el lado de los libertarios, con la herencia recibida de austriacos, de neoinstitucionalistas, pues nos hablarán de los problemas de burocracia, nepotismo; nos hablarán de los problemas de la agenda interminable. Esto es: si un político se presenta como aquel que va a resolver un problema, ¿qué incentivos tiene para resolverlo? Porque entonces ya no tendría que ser votado, y aparte, eh, o sea, votado con “v”, sino que pasaría a ser votado con “b”, que se tendría que ir; entonces no habría ningún tipo de aliciente en ese sentido, y lo que supondría además es perder, pues, todos los puestos, agencias creadas, las partidas presupuestarias, etcétera, etcétera. Entonces, eh, también están otro tipo, eh, de fallos estatales: la corrupción, etcétera, etcétera. Bueno, pues miren, ni un intervalo, ni el otro, ni, eh, sobre todo en economía, estaría en la economía pública o economía del sector público se llama hoy en día; el límite inferior que serían los postkeynesianos. Los postkeynesianos juntan el intervencionismo nacionalista, eh, keynesiano más el intervencionismo socialista, y por tanto defienden los monopolios estatales; quieren expulsar de la vida pública a los e, eh, al sector privado; mientras que en el límite superior tenemos a los anarcocapitalistas, que lo que dicen es: “No, no, no, no todo, eh, agencias privadas”. Hombre, pues ni un extremo ni el otro; entre medias, pues tenemos algunos, eh, herederos, no, de la escuela de de Chicago, algún neo keynesiano, en Milton Friedman, tenemos a los austriacos, a los neoinstitucionalistas. Hay muchas corrientes, eh, y muchas escuelas, y sobre todo lo que hay que aprender es a separar: una cosa es la política y el Estado, y otra cosa es la economía y el mercado, que tienen distintas reglas de funcionamiento, y ahora les explicaré yo lo que voy a hablarles es de las escuelas de las que beben los libertarios si realmente están estudiando y están aprendiendo al respecto para poder contestar algo que, bueno, más o menos el mainstream, no, el pensamiento dominante, la ortodoxia hoy en día son más los estatalistas y están ya establecidos en el poder, aunque tienen esas maneras a un antisistema, eh, y, eh, por tanto, pues aprender, por ejemplo, de la elección pública y y yo creo que también, no, la escuela austríaca, eh.
Siempre han utilizado el principio de realidad, eh, e individualismo metodológico, en cuanto que no aceptan categorías abstractas, sino que aterrizan en los fundamentos, eh, en las semillas, en lo básico, y luego ya reconstruyen de manera compositiva para explicar los fenómenos sociales complejos, no, eh, y sobre todo el fin del romanticismo político y el paternalismo estatal. Desconfían del político, desconfían de del Estado. Pero no por el Estado como organización política, sino por los agentes económicos que hay detrás, no. Pues están los burócratas que, de un lado, lo que quieren es maximizar sus utilidades, ¿cómo? Pues haciendo que, eh, tener un presupuesto mayor, no por resultados, eh, sino porque si no se han conseguido los resultados es porque no tenían suficiente presupuesto, eh, y por tanto, pues, eh, de ese modo ¿qué es lo que ocurre? Que, eh, quieren tener pues una mayor partida para contratar más gente, pero siempre subordinados, no, al mismo nivel y mucho menos por encima, eh, los políticos que maximizan utilidades logrando más votos. Para tener más votos tienes que tener redes, clientelas, pagas unos subsidios, un lo que sea; y luego están los grupos de interés, grupos de presión, que lo que quieren es influir en el político para sacar legislación y políticas que permitan que aquello que ofertan o demandan, pues se convierta en bien público, no. Entonces, simplemente como una de las últimas reflexiones sobre la gestión pública y represar los es: ojo, no confundamos, vale. Una cosa es lo público, lo relativo a la res pública, que es lo común. Según Roma era eso, la gestión de lo común; luego, por influencia del cristianismo, se hablará de la gestión del bien común, que es otra cosa distinta. Por eso me sorprende hoy en día posturas estatalistas hablando de la gestión del bien común, porque, hombre, tendría que ser más coherentes a su tradición; como mucho hablar del bienestar general, eh, o del bienestar comunitario, cosas por el estilo, pero no el bien común, que es cristiano. El caso es que una cosa es la gestión del bien de de lo común, y ahí estaría el resto de la sociedad civil también, no, y las confesiones religiosas, pues también tienen mucho que decir, no, y yo por eso escribí hace tiempo, eh, justamente la el espacio público y la esfera pública, el papel que tenían las confesiones religiosas en Estados Unidos, no.
Lo político, lo político no es lo público, aunque se haga ver que es lo mismo, sino que ahí se hace referencia a la agenda de poder, y normalmente lo que ocurría es que socialmente se detectaba una serie de errores; eso llevaba a una renovación de élites de poder que presentaban una, eh, propuesta que se asumía como agenda institucional; se aprobaban leyes, políticas públicas, y de ese modo se renovaban los cargos con nuevas élites de poder. El problema es en aquellos países, sobre todo mediterráneos, latinoamericanos, que no se dan esa renovación de élites de poder, y vemos que en el siglo XIX, en el siglo XX y XXI siguen siendo los mismos apellidos de las mismas familias que siguen gobernando, eh, y además son modo de élites extractivas. Y luego está el concepto estatal, vale, y por tanto cuidado, porque eso es velar justamente por lo propio de la configuración estatal del sector público y su intervencionismo; porque hasta los años 20, pues cuando uno hablaba de los estudios de hacienda pública era para estudiar la economía del sector público, y no como se va a hacer desde los años 60, que es la economía desde el sector público como principal motor, principal agente en la economía, eh. Igualmente, pues recuerdo aquí el tema de la transvaloración de los años 60, que se convirtió lo privado en público y lo público en privado. Me explico: por ejemplo, hasta los años 60 la sexualidad era una cuestión privada. La orientación sexual de cada uno era una cuestión privada; lo que ocurría dentro de alcoba, en la alcoba quedaba y ya estaba; y en cambio eso se va a convertir en materia de agenda política, y en cambio, pues temas de seguridad que hasta los años 60 eran muy importantes, pues va a pasar a ser una cuestión privada; incluso eso que hasta entonces se considera que era un bien público por excelencia se va a convertir en, eh, un bien privado, no, y es el auge de las empresas de seguridad, etcétera, etcétera.
En cuanto a la economía, la economía es una esfera social que tiene un tablero de juego que es el mercado, de acuerdo; y en cambio la política es otra esfera social, no. La economía, lo que pretende el juego de la economía es la riqueza; la política, lo que pretende es el gobierno, domesticar el poder, y su tablero es el, digo, dentro de las organizaciones políticas que ha habido, pues la que tenemos y que se está reformulando y redefiniendo, no. Mientras que con la síntesis neoclásica en el periodo de posguerra lo que va a ocurrir es una hibridación de política de economía, porque se considera que eran los Estados los únicos que tenían suficiente músculo económico para volver a reactivar la economía, crear las grandes corporaciones públicas de telecomunicaciones, etcétera, etcétera, eh, pero luego estas se terminan privatizando en los 90 porque ese modelo corporativo de los años 60, pues se despeló muchísimo; había bastante corrupción, era poco eficiente, etcétera, etcétera, no, eh. Igualmente, una cosa es la gestión privada y otra cosa es la pública. Se pueden decir muchas cosas, pero lo más importante es lo siguiente: la generación privada, o sea, perdón, la gestión privada es eficiente, hace más con menos; mientras que la pública es eficaz, consigue los resultados al coste que sea, no, como se dice coloquialmente: “matar moscas a cañonazos”. Bueno, pues también hay otra cuestión, y destaco ahí lo que es la falacia monte, eh, se suele considerar la economía como un juego de suma cero, donde lo que ganan unos es porque lo pierden otros, y esto no es verdad; esto es cuando se opera en términos de economía de gestión pública, porque lo que se hace es redistribuir, repartir; se le quita a uno para dárselo a otros; mientras que en la gestión privada, que es eficiente, pues lo que se hace es siempre generar con creatividad nuevas propuestas, emprendimiento; por eso tú puedes generar algo completamente nuevo e sin ser a costa de otros; es un proceso dinámico, diría el profesor Huerta de Soto. Bien, se pueden seguir diciendo muchísimas, muchísimas cosas, eh, pero sobre todo aquí, déjenme presentarles el pueblo de Cazorla, en Jaén, eh, ¿qué es lo que ocurre en este pueblecito español? Fíjense: el castillo está en la parte de arriba, el pueblo en la parte de abajo. Miren, cuánto, cuando antes nos gobernaban, no, eh, esas élites de los nobles, el clero, etcétera, etcétera, pues nos resultaba más fácil criticarlos; mientras que ahora, claro, ¿cómo vas a hacer tú esa crítica en democracia si son de los nuestros, no?, eh, y y claro, ese es uno de los problemas que hay con el intervencionismo y su expansionismo, y la dificultad de encontrar crítica, una crítica que no sea meramente polarización de los los nuestros, etcétera, etcétera, sino pedirle cuentas al político, al gestor público, porque está gestionando; que ese es el problema, porque es muy fácil, eh, pues ser muy generoso, muy bondadoso, eh, y muy benefactor con el dinero de los demás, eh. Taleb decía que el problema que tiene normalmente el empleado público es que no se juega la piel, no se juega nada; por tanto, que se equivoca, no pasa absolutamente nada; ahora en cambio, en el sector privado, si te equivocas, claro que tiene consecuencias.
Aquí tienen las disciplinas, cómo han ido evolucionando y cómo se ha pasado de la economía política y la hacienda pública, la economía, eh, pública, el derecho financiero tributario, la nueva economía política, que es lo que yo más trabajo, que es análisis económico del derecho, más elección pública, más economía constitucional, más posibilismo, etcétera, etcétera. Luego ya en los, eh, 90 hay un revival, no, de economía pública, llamada economía del sector público, con exponentes, no, premios nobeles de economía, como es Stiglitz, no, y finalmente, pues los ancaps, no, los anarcocapitalistas; de tiempo voy ahí ahí, entonces voy rápido. Simplemente, ¿cuándo se dio la desviación? Cuando se dejó de hablar de liberales y se empezó a hablar de social liberal, y por tanto hubo que hablar de nuevos liberales luego y tal; fue la del lenguaje peyorativo al respecto, que entonces tiene que surgir la denominación libertario, no, para distinguirse. Pues ya les he hablado de la constitución del Estado alemán con Bismarck, pero también en Estados Unidos con Roosevelt. Roosevelt, tengan en cuenta que es el presidente que en cierto modo hace y deshace con el sistema, hasta el punto de que por él hay que sacar la enmienda constitucional y poner la limitación de dos, dos mandatos consecutivos, y ya está, para evitar, eh, la máxima de que el poder corrompe; el poder absoluto corrompe absolutamente, no. Y sobre todo, pues, eh, yo creo que una cosa que tenemos que pensar siempre, no, de estas corrientes estatalistas que pretenden, ya les digo, es muy curioso porque vienen de antisistemas que se han convertido en los dirigentes del sistema, que tienen que gestionar lo público, que no tienen claro qué es lo público, lo común a todos, sino que lo confunden con la agenda política y lo determinan al final como estatal, no, monopolios estatales; y es lógico que haya esas reacciones, no, eh, está ahí una foto del Green Deal y de Ocasio-Cortez, que ahora les contaré una cosita si da tiempo en la Unión Europea, no, como exponente de esta gestión pública supranacional. Pues es verdad que empieza como un proyecto liberal, no, que haya libre circulación de movimiento de bienes, personas y capitales; y sin embargo, por influencia, eh, francesa y socialista, no, eh, pues por ejemplo, Monnet, que quería planes quinquenales, bueno, pues esto al final, el el ministro de hacienda francés, eh, de ls, pues termina imponiendo un modelo de planes plurianuales, eh, con una agenda. Y bueno, pues al principio está bien porque es para reforzar el mercado interior, bueno, vale, bien. Luego, ah, bueno, venga, vamos a intentar buscar políticas de cohesión, bueno, bueno, venga, vamos a intentar a ver cómo podemos avanzar hacia un una Unión monetaria. Uy, cuidado con esto, ¿es una decisión política o es una decisión económica? Realmente son economías, eh, equivalentes entre sí, ¿o es que hay que hacerlo sí o sí, eh, por otro tipo de intereses? Y entonces el problema es que ya estamos en el sexto marco financiero plurianual que afecta del 21 al 27, y es que claro, ya de esa idea de libertad originalmente y mercado común, poco hay; porque ahora son todo políticas diseñadas desde las élites de de Bruselas, no, pues con ideas como el Green Deal que está acabando con el sector primario en la Unión Europea, eh, y en su lugar sustituirlo como, eh, la política agraria común y su soberanía alimenticia, que es la primera política común que que hay en el proyecto europeo impuesto por los franceses, no, eh, pues ¿qué es lo que ocurre? Que como cuesta mucho, empezó siendo 60% de este proyecto de de mercado común, y luego, pues se ha ido reduciendo un 39%, porque nos estaban sancionando desde la Organización Mundial del Comercio, eh, por estar dando subvenciones a nuestros agricultores, eh, ganaderos, etcétera. Bueno, pues no se les ocurre, y pues ya está, pues lo vamos a meter y lo vamos a disfrazar en partidas ecologistas, no sé qué, dicen: “Ah, pues ya está, pues de ese modo nos quitamos de medio”, y en realidad la soberanía alimenticia, pues como se hace en otra organización como es esta otra europea, no, que fíjense qué miembros tienen, que es, eh, Noruega, Islandia, Gran Bretaña. A lo mejor vuelve otra vez, pues estuvo ahí antes de de pasarse a la Unión Europea, y ahora que se ha salido, pues seguramente vuelva, no, esta como se centró en el sector secundario y terciario, bueno, pues entonces, eh, no ha tenido esos problemas y esos lastres. Bueno, pues aquí los, la burocracia que ahora ya se dedica a planificar de manera centralizada desde la Unión Europea de manera coactiva, pues dice: “No, no, no, hay que volverse ecosostenible, resiliente, y todo este lenguaje nuevo, y y por tanto, pues, eh, hay que ir quitando, eh, producción agroalimentaria y en su lugar poner paneles solares, parques eólicos”. Hay una burbuja financiera tremenda en lo renovable; ya se dio, eh, en la década del 2000 y estalló con la gran recesión del 2008. Bueno, pues va a ocurrir exactamente igual, ahora corregido y aumentado, porque antes, eh, simplemente eran, eh, con el endeudamiento de los Estados; ahora es con el endeudamiento de la Unión Europea y mayor presión fiscal; por eso está ahí los teoremas de Mises diciendo: “Vamos a ver, que la planificación central, central coactiva va en contra de el emprendimiento, del cálculo económico; no puedes terminar sabiendo lo que van las cosas”. La agenda interminable de Buchanan y Tullock, etcétera. Miren, ya voy terminando, y tienen aquí en el lado de la izquierda todos los defensores de es de lo que va a ser finalmente el estatalismo, toda la economía pública del siglo XX. Bueno, está se me ha colado Adolf Wagner como uno de los impulsores; vienen de los institucionalistas de la escuela historicista alemana, no, los que hicieron justamente la unificación con Bismarck y compañía, eh, pero todos los demás, Lord Dalton, eh, Lord, es que son casi todos luego lores, no, eh, y curiosamente, pues se dedican justamente a decir que es que hay bienes comunitarios y por tanto se tiene que hacer cargo el Estado; pero qué curioso que se reserva para sí pues ciertas cuestiones discutibles, y en cambio, en el lado de la derecha, pues están la escuela de Chicago, la escuela de Virginia, no, de de elección pública, la de Alabama, no, de los anarcocapitalistas; todos ellos interactuando en la sociedad, Mont Pelerin, no, el Monte Pelerin, y los tenemos aquí a sus, eh, exponentes, no; muchos de ellos, cuando aparecen los números en rojo son los años en que ganaron los premios Nobel de de economía.
Me gustaría contarles muchísimas cosas; simplemente, fíjense, de todas las teorías y marcos teóricos, esto puede dar para otros seminarios, eh, pero sí, quédense y lo he destacado en verde porque lo han utilizado tanto los de economía pública como los de la nueva economía política, que son las hipótesis Peacock-Wiseman de Gran Bretaña, en en 1955, ya hablaban del efecto desplazamiento en el sentido de que el gasto público en realidad no crece de manera progresiva sino exponencial, siempre en periodos de crisis, eh, y por tanto, luego encima no vuelve atrás; por eso, porque es algo que también denuncia la, eh, escuela de elección pública, que es que los privilegios, no, los lujos de hoy serán los derechos de mañana. Entonces, simplemente decirles, advertirles que esto lo hemos podido comprobar con la crisis de covid, el gasto expansivo y por ejemplo en Europa, no hay manera de restablecer, eh, el pacto de estabilidad y de crecimiento, estas reglas fiscales, no, el mínimo de equilibrio presupuestario; porque además no sirve de nada que se intente controlar la inflación subiendo los tipos de interés, haciendo que se empobrezcan los ciudadanos y las empresas, cuando en realidad otra manera de crear dinero es a través de los presupuestos con ese gasto expansivo y sobre todo con la deuda; y por tanto ahí tenemos un problema grande, porque toda la deuda de hoy es impuesto, tributo de mañana, y es hacer un viaje en el tiempo, traernos la riqueza de las siguientes generaciones y consumirnos la ahora. Entonces, bueno, pues, e, simplemente, ¿de dónde de dónde beben los libertarios actuales? Básicamente son la escuela austríaca y, eh, los neoinstitucionalistas. Hay más corrientes, sí, pero sobre todo estas, y sobre todo es que es siempre lo mismo, porque en economía y previamente en ciencia política y en ciencias jurídicas, etcétera, etcétera, siempre ha sido lo mismo: son o bien aquellos que tienen posturas de libre albedrío, de de desarrollo, eh, de de progreso, la idea de de libertad, propiedad, progreso, o aquellos que son todo lo contrario, no, eh, buscando su seguridad en el grupo, pues entonces, además también dicen: “Pues, oye, si yo no voy a tener ese nivel de vida, que no lo tenga nadie, no a de crecer”. Era lo que se estaba diciendo que se está imponiendo hoy en día en la Unión Europea, no, eh, estrategias, eh, hechas, no, eh, por las cuales, pues, por ejemplo, se encarece la energía; se puede echar la culpa a shocks externos, pero, eh, son parte de las políticas públicas; lo que se viene a llamar el efecto cobra, ya se lo explicaré en otra ocasión; pero, eh, de lo que quiero hablarles, la escuela austriaca es muy interesante. A mí me parece fantástica porque tiene unos buenos fundamentos teóricos y amuebla muy bien la la cabeza, y además porque sus generaciones, ya les dije que hay que atender también a la vida de de sus, siempre de los autores que estudiamos, y es una escuela que generación a generación siempre han tenido que librar una batalla, no. La primera generación tuvo que luchar contra la escuela historicista, los socialistas de cátedra, que eran el pensamiento ortodoxo en su momento; la segunda generación tuvo que luchar contra los socialistas, sobre todo en las universidades; teníamos a los socialistas fabianos, que esto viene de un término que acuñaron los historiadores para hablar de del general romano Fabio Máximo, tal que en las Guerras Púnicas, pues en vez de atacar directamente a Aníbal, pues iba a atacar sus fuentes de suministro y a base de pequeños encontronazos, pues lo iba limitando, lo iba limitando hasta que lo derrotó; pues estos hacen lo mismo; esto es: no hay que hacer la revolución, sino que desde la universidad vamos influyendo en las futuras élites de poder y ya lograremos nuestro objetivo; y prácticamente se ha conseguido, no. Lo que se veía en el manifiesto comunista como objetivos para establecer el socialismo, el comunismo, ya se ha conseguido uno, eh, establecer la identificación entre dinero y, eh, moneda estatal, como prácticamente el monopolio en ese sentido, que no es así para aquellos que estudien finanzas, pero se han impuesto, y sobre todo con la llamada, eh, teoría monetaria moderna, etcétera, etcétera. Bueno, luego, eh, sencillamente, eh, también el reservarse para sí los puertos y aeropuertos, las minas, cosas por el estilo, eh, y y y una serie de puntos, no, que se van ahí fijando en el manifiesto comunista y que hoy en día lo tenemos prácticamente en casi todos los países, no, no solamente los desarrollados, sino en vías de desarrollo, pues también se defiende y se…
Postula eh Y y ha ido entrando por eso por por ese calado por esa lluvia fina. Y bueno, pues también la tercera generación tiene que luchar contra la síntesis neoclásica que abandona las teorías económicas eh Y hace modelizaciones matemáticas. Y tiene la audacia, la creencia de que puede predecir el comportamiento humano. Bueno, yo no sé hasta qué punto tal cosa es posible, y los usos y abusos, no que ya han criticado premios Nobel eh uno de los más sonados, Romer, que hablaba de la matines, no la matemati que se da hoy en día en economía eh Y la falta de teoría que sí que pueden tener muchas estadísticas pero poca economía.
Y hoy en día el problema que tiene, sobre todo las luchas internas dentro de esta escuela tan interesante, simplemente como detalle: un discípulo, no de Hayek, fue el hijo del premio Nobel de economía Friedman; su hijo Friedman también, pues se ha convertido también en un elemento de anarcocapitalismo bajo el auspicio de Rbar, que era un discípulo estadounidense de Mises. No en fin, me encantaría poderles contar entonces, a lo mejor puede quedar para otro seminario, que les ha ha un poco más de la escuela austríaca y sobre todo de los neoinstitucionalistas, tanto de análisis económico del derecho, del de esto de la elección pública, de la economía constitucional eh Y todas las herramientas que tienen, los teoremas, no porque a diferencia de casi todos los que han adoptado de las Ciencias Naturales el llamado método científico desde el siglo XX eh eh Y las hipótesis, pues también hay otra manera de pensar que son, amén, las proposiciones y por tanto no solamente es deducción e inducción, también está la abducción, no y el conectar eh los principios y ver cómo se ilustran empíricamente, etcétera, etcétera.
Bueno, entonces ya terminando, los casos, las ideas que quiero dejarles son sencillamente en la recapitulación: ni apocalípticos ni integrados, ni se acaba el mundo ni todo va bien. Pero en este sentido, los apocalípticos de entonces son hoy en día los integrados, y los integrados de entonces pues parecen los nuevos apocalípticos. Esto llevado al terreno que nos interesa, los eh estatalistas que pretenden que todo sea casi monopolio eh estatal. Qué curioso que los que defienden esto son los mismos que en los años 60 y 70 pues eran anti-estado eh eh eran contracultura, y hoy en día es la cultura establecida que lo han podido mantener los baby boomers en eh las siguientes generaciones, pero que ya se está rompiendo y las nuevas generaciones pues eh buscando liberarse de ese y intelectual pues eh se han declarado muchos libertarios. Pero por eso tampoco se trata ni el error que se cometió de que, oh, el estado lo inunda todo, incluso la economía y el mercado, ni ahora que sea el mercado lo que inunde todo. Esto es la política tiene el Estado u otra organización política, y la economía tiene los mercados eh Y por tanto dejemos que se puedan desarrollar eh e interactuar eh libremente sin caer en ninguno de los límites extremos eh Y pero bueno, si hubiera que elegir pues eh sí, yo creo que es bueno cambiar, porque es que los estatalistas también nos han llevado a un modelo de endeudamiento eh tal que hoy en día el mundo se debe a sí mismo más de tres veces y media lo que produce, y lo único que se está haciendo es vivir por encima de nuestras posibilidades con cargo a las siguientes generaciones. Luego es normal que se enfaden, pero claro, lo que ah Y eso me lleva al otro problema que también recapitulo con ello, que claro, también nos hemos estado dedicando en occidente a la sobreproducción de élites de poder, generándoles unas expectativas con falta de tolerancia a la frustración, y cuando no han obtenido lo que han querido, esto es que los países han sido suficientemente ricos para no necesitar que la gente esté trabajando desde jóvenes, desde pequeños, sino que puedan ir a la universidad a formarse. Pero claro, antes que el título universitario era escaso y te servía de eh ascensor social; hoy en día, como lo tiene prácticamente cualquiera, no puedes discriminar. Luego esas expectativas, por eso no nos extrañe que hoy en día los más socialistas, los más antisistema, pese a ser los eh formadores de las élites de poder, pues son los propios universitarios. No, pero eso está dentro de ese problema de la sobreproducción de élites de de poder.
Pero bueno, entonces no confundamos política de Estado con economía y mercado. Utilicemos criterios de principio, de realismo, individualismo metodológico y otro tipo de herramientas que nos ofrecen la escuela austríaca, los neoinstitucionalistas, etcétera. Acabemos ya el fin del romanticismo político y el paternalismo estatal y el mesianismo de los políticos. No necesitamos a nadie que nos venga a salvar eh digo por estar ahí entre medias, no de estos dos intervalos y tener cuidado siempre a que los lujos de hoy pues terminan siendo los derechos de mañana. Y ojo, cuidado, porque las necesidades no son derechos, no confundamos. No, otra cosa es que las necesidades, pues para satisfacerlas tenemos que elegir cómo gestionar los eh bienes y recursos eh escasos y de uso alternativo que tenemos. Entonces cuidado, cuidado. Una idea poderosa que quiero dejarles también es esa idea de este Estado intervencionista, redentor, taumatúrgico y tautológico, no, que que es milagroso, que lo puede todo, no es verdad eh que nos da ese paragua que nos protege porque está agujereado. Es es el el cubo de Okun que ven ahí. Okun era un economista que en los años 80 tuvo bastante fama, no y lo que decía es que, oye, si tú tienes que sacar agua de los que más tienen para dársela a los que menos tienen, eso es la administración que es un cubo agujereado; por tanto, cuanto más crece más agujeros tiene, luego más tienes que sacar de de aquellos que supuestamente tienen para dárselo a los que menos tienen, y a su vez estás generando incentivos perversos porque los que más tienen pues dejarán de trabajar para tener tanto, de generar riqueza, porque si se lo van a quitar, y los que menos tienen pues si no tienen incentivo para conseguir su propia autosuficiencia y su bienestar eh Pues están en una actitud de dependencia, no corregirán errores, etcétera, etcétera.
Quédense con otra idea poderosa que crítica no de eh aquellos que eh informaron a los libertarios, pero que están dentro de los planteamientos, dentro del intervalo, no la escuela austríaca y los neoinstitucionalistas, es la idea de la gestión pública como la 5G, no que no es lo de internet, sino que es grabar, o sea, perdón, gobernar, son 5Gs: gobernar significa grabar para gastar, ganar y así volver a gobernar. No, entonces por eso digo, desde esa perspectiva no romántica, sino realista, pues eh claramente se puede entrar a valorar como última idea de verdad es sencillamente recordarles lo del síndrome de Siracusa, que es el mal que tienen nuestros intelectuales, el hotel abismo, y por eso les pongo aquí los profesores de economía, premios Nobel de economía, y por eso claro, ellos piensan que no hay suficiente redistribución, que no se pagan suficientes impuestos. Pero claro, si yo eh fuera titular de cátedra de economía de Columbia, ganando más de $50,000 al año, claro, cobrando $2,000 al mes, pues sí, tendría eh apuros para gastarlo, y claro, consideraría que todos los demás están ganando lo mismo y por tanto que no se pagan suficientes impuestos. No lo mismo Krugman en Princeton, 240,000, digo eso base de como catedrático, luego están los complementos de conferencias, etcétera, etcétera, y Nordhaus en Yale, 240,000 también. Curiosamente, los que menos cobran son los de Chicago, que es donde más eh cantera ha habido de premios Nobel de de economía. Y bueno, pues sobre todo esa idea de la sobreproducción de élites de de poder insatisfechas, no, y que son más antisistema y por tanto por eso la gestión pública. En manos de quién está y en qué consiste hoy en día: ni estatalista, esto es todo el estado y que sea lo que eh una camarilla decida y planifique centralizadas y de manera coactiva eh Porque eso no era el estado liberal, sino que eso ha sido ya después de procesos de trasval de asalto por el socialismo, etcétera, etcétera, sobre todo el socialismo fabiano, ni tampoco el anarcocapitalismo de no, no tiene que haber estado. No, hombre, tiene que haber en la política sus organizaciones políticas, en la economía sus organizaciones económicas, el mercado que es cada uno de nosotros libremente intercambiando, etcétera, etcétera.
Bueno, pues esto en realidad era para abrir boca de distintas ideas, posibilidades de introducirles a escuelas que no son tan conocidas y también iluminarnos en las novedades que estamos viendo hoy en día eh Pues en Argentina, a ver qué pasa en la Europa mediterránea, etcétera, etcétera. Y yo creo que lo dejamos aquí, habiéndome excedido 10 minutos, pido perdón por ello. No sé si eh Jorge o Nicolás seguís por ahí, y no sé si ha quedado claro esto de la gestión no pública. Qué es lo público, qué es lo político, qué es lo estatal, y no hay que mezclarlo, la diferencia entre la gestión privada y la gestión pública. Claro que hay diferencias, etcétera, etcétera. Todas estas ideas. Sí, profe, la verdad que nos ha dado bastantes luces con su con su disertación, ha estado la verdad muy interesante, y ahora pasamos, justamente hay muchas preguntas por allí de de los asistentes. Santiago Pozo tiene levantada la mano, no sé si quieres hacer una pregunta, adelante Santiago, tienes el micrófono apagado. Hola, bueno, muchas gracias, la disertación estuvo muy buena, Antonio. Siempre he dicho a mis estudiantes no que en su momento no hay que ser un poco sectarios o irse a un extremo, no. En su momento yo necesito o escribo y me desarrollo mucho más con el lado derecho, mi mano derecha, pero como que me faltaría y me incompleto si no tengo la mano izquierda. No, en ese sentido, porque hay corrientes que son bastante radicales para un punto para el otro, pero sí quisiera un poco saber de su opinión, como dígame, que se mojen, no cuál deber ser el rol entonces del Estado, cuál deber ser las funciones que debe tener el estado, por ejemplo, y como nombró de Argentina, nos están pensando cerrar la aerolínea Argentina. Aquí cerramos una línea ecuatoriana que en su momento, pretexto de la pandemia, y que en su momento tenemos tantas pérdidas, llevan a 400 millones en los últimos 5 años que no tiene razón de ser tener una aerolínea estatal, en su momento que está subsidiada, y así hay otros tipos de empresas que en su momento no tendrían en su momento ese rol fundamental que de ser parte del Estado. Quiero su opinión, cuál deberían ser esas áreas que debe enfocarse el estado que obviamente debería seguirse encargando y cuál debería encargarse del mercado. Muchísimas gracias.
Sagaz, muy buena, inteligente y denota que efectivamente pues en esa reflexión los liberales clásicos a la hora de eh repensar el estado cuando tuvieron que pasar del estado dinástico, romper con el Antiguo Régimen y empezar el nuevo régimen y por tanto el estado nación, porque nación originalmente pues era la nación censitaria, luego pasaría a ser toda la la nación, no el sufragio universal, pues lo que decía es que el estado se tenía que dedicar básicamente aquello que no podían hacer los particulares y porque sí que era realmente un bien servicio colectivo que afectaba a todos, como era la seguridad y defensa, pesos y medidas, diplomacia eh Y y seguro que me estoy olvidando de cuando digo pesos y medidas me refiero también en cierto modo ahí, claro, iba a decir el dinero, no, el los billetes y monedas de curso legal, pero no es tampoco así, no es verdad. Eso lo dirían sobre todo los de la teoría monetaria moderna, que es el estado el que crea el dinero. No es cierto, en eso coincido más con la escuela austríaca, que es una institución social evolutiva fruto del intercambio. Si entendemos bien el dinero como reserva de valor eh Eh esto, bien generalmente aceptado los intercambios eh una serie de propiedades que se le atribuye al al dinero y que hoy en día el el fiat money pues en realidad está basado en la en la deuda, no. Entonces eh ante eso pues eh ya le digo, lo más básico, seguridad y defensa eh Por tanto la policía, el ejército eh también esto, la diplomacia eh bueno, y la justicia, la justicia sí por supuesto también, pero por eso siempre aquel papel en el que el estado sea el tercero que dirima conflictos, pero que no sea parte, porque si no está el problema de eh claro, quien parte y reparte se llama mejor parte, y si tú eres juez y parte pues tendrás un sesgo muy grande. Entonces el problema es que hoy en día que ya no se habla de poderes estatales ni de instituciones públicas, sino que se habla de sector público con esa visión economicista, qué es lo que ocurre, que interviene y al mismo tiempo resulta que es el regulador, pero también es sociedad estatal, etcétera, etcétera. Entonces claro, ahí hay unas distorsiones eh severas. No sé, le recomendaría a lo mejor pues seguir a minarquistas como puede ser Juan Rayo, Juan Ramón Rayo eh digo por buscar gente más actual, yo creo que los cachan también son gente muy interesante lo que aportan, digo por por hablar en español. Si o si quiere le le menciono otros autores, pero pero es que haría eso porque yo vengo de un país, España, donde eh pues no no hemos tenido los problemas raciales que a lo mejor pues tiene Estados Unidos, pero sí nos los hemos inventado con los nacionalismos periféricos, no donde el independentismo vasco, para sacar una ventaja eh pues se ha inventado incluso una enfermedad eh sanguínea como es el RH negativo para conseguir ventajas fiscales eh como es el cupo vasco, etcétera, etcétera. Entonces eh el problema es que en España ya estamos en un modelo que, como bien decía la elección pública, ya eh el estado como ese eh plataforma de juego donde todo ciudadano que es igual ante la ley, por tanto tenemos las mismas reglas de funcionamiento, en ese sentido ha dejado de ser así, tenemos minitableros, no eh Y y luego eso es armar mayorías para qué? Para poder gastar para los tuyos y con cargo a los otros, no. Entonces nos hemos cargado todo eh las ideas originales del Estado, la división de poderes y separación de los mismos se han creado y duplicado y triplicado organismos públicos que son muy poco funcionales, no no sé si le he respondido con esto.
Sí, sí, y la educación y la salud también de parte del Estado o privado eh Vamos a ver, se tenía claro ese estado eh no intervencionista eh a finales del 18 con las revoluciones liberales burguesas, cuando ya le digo era el estado es el incipiente estado naci eh censitario, pero en el momento en que se da la revolución demográfica en el 19, crece la población. Entonces el estado tiene que ser no abstencionista sino intervencionista, no y servicios. Y entonces asume que como ha crecido la población y para que no quede nadie marginado pues hay que dar ent servicios de educación, sanidad, vivienda, trabajo, etcétera, etcétera. Eh pues hombre, repito, si no hay nadie, no hay iniciativa privada que lo cubra, pues evidentemente no vamos a dejar a ningún ciudadano aislado eh sin transporte, sin libertad de circulación, pero si puede surgir la iniciativa privada eh Y que lo pueda hacer a un menor coste y ofreciendo más servicios, pues entonces para qué mantener monopolios públicos, vamos a dejar que haya competencia, vamos a dejarlas. Por tanto, no tiene que encargarse, esto ya cambió en los años 90, no con gente como Gary Becker y otros tantos de la escuela de Chicago, que lo que decían es que el estado y es lo que hacen los eh estados anglosajones en los 80 y los 90, los nórdicos, que es el estado no tiene por qué estar eh brindando los bienes y servicios y por tanto construir las escuelas públicas, contratar a los profesores y cargarse de una serie de gastos y todo cuando a lo mejor lo que tiene que hacer es en vez de atender desde la demanda es que desde la oferta ofrecer bonos escolares, bonos sanitarios y que la ciudadanía sea la que elija y por tanto haya iniciativa privada que sea más eficiente y por tanto no sea más eficaz de de gastar más, sino de que todo el mundo tenga acceso, pues no se trata de que sea el estado el titular de dichos bienes y servicios de esos recursos tal, sino que facilite realmente que toda la ciudadanía tenga acceso a esos bienes y servicios. No sé si si me he explicado bien. Y una última cosa, no y los bienes estratégicos, que aquí lo llamamos no por lo los minerales, los petróleo en su momento eh Son estatizados y pertenecen al Estado, pero siempre existe con cambios de gobierno en su momento un manejo político y no técnico en esos sectores, debería seguir. Son los primeros monopolios públicos que se establecen en el siglo XIX con el proceso de codificación que se reservan para sí esos recursos el estado y se reserva para sí eh incluso el subsuelo, las minas, los puertos, los aeropuertos aún no. Claro, evidentemente eso hay que esperar al siglo XX, pero eso aparecen en los códigos civiles del 19, eso ya aparece ahí. Entonces frente a esto, es verdad que la escuela francesa, la escuela institucionalista francesa a mediados del siglo 20 pues va a empezar a hablar y a disfrazar, ya saben ustedes que los franceses son muy dados a crear neologismos y y y bueno, pues darle ciertas vueltas a los temas para disfrazarlos, y entonces hablan de los también bienes estratégicos. Vamos a ver qué es eso de estratégico, porque realmente es la excusa que puede utilizar cualquier político para decir voy a favorecer a mis amigos, ¿cómo lo hago? Ah, le declaro sector estratégico, normalmente sin necesidad de que sean los amigos, es que el sector estratégico es aquel que tiene mayor número de empleados, luego voy a subvencionar lo voy a apoyarlo, voy a cortar, voy a poner todo tipo de cortapisas al comercio internacional, pero en realidad vuelve más pobre a esa sociedad porque como solamente va a tener acceso a los bienes y servicios producidos por esas empresas que ya eran deficitarias, vale. Entonces se le ha dado una vuelta de tuerca y con la administración Macron, con la presidencia Macron se ha hablado de esos bienes estratégicos, sobre todo pensando en China. ¿Por qué? Porque como ya se habían vendido Alemania y Francia tanto a Rusia como a China, de pronto se dan cuenta de ay eh claro, es que eh no hay ciertas cosas eh por ejemplo, de todas las empresas tecnológicas, ¿cómo vamos a dejar que los chinos compren las acciones? No, no, jamás, no, nunca. Bueno, es que realmente como estamos eh acabando con el estado de derecho, con la seguridad jurídica, qué es lo que pasa, que los fondos eh de inversión que son pues los fondos, pues eso, todos los maestros estadounidenses que aportan a sus fondos de pensiones pues son es los que vienen a invertir buscando seguridad de las instituciones. Si tú esto no se lo garantizas, encima tienes un discurso populista, esos fondos buitre no sé qué que vienen a llevarse a esquilmar todo, claro eh les pone restricciones eh generas inseguridad eh esos fondos eh desaparecen, y cuáles son los únicos fondos que van a venir realmente a invertir, los fondos soberanos, que es lo que ha ocurrido por ejemplo aquí en España. ¿Quiénes son los únicos que dada la inseguridad jurídica quién va a venir aquí a invertir? Ningún fondo de pensión, ningún fondo en su sano juicio. ¿Quiénes son los únicos que vienen? Pues por ejemplo eh Arango, etc., o sea, todo lo que sean los pues por ejemplo de Arabia Saudí, de China, etcétera, etcétera. Pero luego nos quejamos, no, porque en realidad por ejemplo, si compran aquí en España el fondo soberano saudí la mayor participación de Telefónica, es que Telefónica es quien presta los servicios a seguridad y defensa, luego claro que afecta y tiene importancia, tiene sentido para usted. Luego a lo mejor no compremos lo bueno malo que nos están diciendo, siempre hay que desconfiar del político lo que nos está diciendo y darle una vuelta de tuerca y decir a ver realmente qué qué qué es lo que hay detrás y qué es lo que nos estamos jugando en ese sentido y qué es realmente lo estratégico, bien, no. De nada, muy bien eh por aquí otra pregunta que tenemos en el chat, profe Antonio, es eh si el estado contiene la burocracia y al gobierno que son otras dos cuestiones diferentes en la administración estatal, esa pregunta nos la hace Fabricio San, la había puesto en el chat. Muchísimas gracias.
Entonces es si el estado contiene a la burocracia y al gobierno. Sí, sí, en el sentido sobre todo que he mencionado de la escuela de elección pública que dice que realmente cuando no se atrevían en la síntesis neoclásica a analizar el estado pues decían no es una caja negra y no nos vamos a meter, no, y llegó esta escuela eh con Buchanan, Tullock, Brennan y compañía y dijo, espérate un momento, a ver quiénes son los agentes económicos que dicen intervenir en nombre del estado, y entonces detectó, ah mira, están aquí los eh burócratas, no los empleados públicos, que cómo maximizan sus utilidades, pues logrando que les aumenten los presupuestos independientemente de los resultados eh Y por tanto lo que quieren es tener un mayor presupuesto para presumir eh y además siempre quieren subordinados, nunca quieren eh para que se contrate gente igual que ellos o superior. Luego están los políticos, no los gobernantes, que lo que maximizan utilidades pues sacando más votos, y de ese modo sacando más eh votos pueden gobernar, pero para ello claro tienen que cuidar las redes clientelares, gente que entonces esto cómo se consigue, no solamente dando la paguita de la subvención, el subsidio, sino también estimulando pues que haya estudios de trabajadores sociales, de una serie de profesiones y de estudios que tienes que ser un país muy rico para [Música] permitírselo. Y la última pregunta, pero cerrando, una pregunta que nos hacen desde las redes sociales, estamos transmitiendo también este webinar, es cuál es su perspectiva sobre las elecciones ganadas por el anarcocapitalista Javier Milei en Argentina, ¿podría revertir la pobreza e hiperinflación en dicho país? Una pregunta que nos plantean por ahí. Vamos a ver, Javier Milei me parece que es una fuerza de la naturaleza, no porque es un tipo pues muy inteligente y además es muy educado, al contrario, si se proyecta de esa manera es que es muchas veces frente a los ataques que recibe. La última vez que tuve la oportunidad de charlar con él fue en el máster de la escuela austríaca no de la Rey Juan Carlos de mi universidad eh Y claro yo eh de verdad que le le daba la enhorabuena porque era de los pocos que lograba mantener la batalla cultural. Normalmente los políticos de derechas, lo que tradicionalmente llamamos políticos de derecha, si es que tenemos claro qué es eso aún a día de hoy, que en realidad si lo estudiáramos tenían que ser tradicionalistas, liberales y conservadores, no los nacionalistas por el amor de Dios, que siempre me meten a los los nacionalistas es otra ideología perversa del siglo XIX, igual que el socialismo, son comunitarias. Las otras sí son individualistas, etcétera, etcétera eh eh porque incluso los tradicionalistas que creen en la corona, en la iglesia, pero al final cuando tú mueras y te vas al el juicio final tienes que rendir cuenta de tu propia alma, no de todo tu pueblo ni nada por el estilo. Entonces por eso digo cuidado no mezclemos a los nacionalistas eh los nacionalistas son de izquierdas y de derechas según les convenga, pero son los de su grupo, son colectivistas en ese sentido, entonces eh suelen ser los eh políticos llamados de derechas acomplejados porque han comprado esa propaganda de la superioridad moral y cultural de la izquierda que no es tal, y por tanto quisieran ser reconocidos como parte de esa inteligencia y en cambio reniegan de sus bases sociales, que es uno de los problemas. Entonces yo por eso a Javier Milei yo le reconocía que oye, que por lo menos tenía las narices de cuando le decían impertinencias pues contestar con la misma agresividad con la que él era atacado, porque normalmente aquí en España utilizamos una expresión que es mari conplejines, no eh creo la inventó Jiménez Los Santos aquí en España que es para y que normalmente pues eh siempre eh uno de izquierdas. Ojalá bueno fueran de izquierdas, pues estaríamos hablando de mutualistas, laboristas y tal, sino que son las distintas corrientes del socialismo no, y siempre te atacan, te agreden con el verbo hasta que tú les contestas, ay no no quiero hablar de política, no, mire la política me interesa por es la gestión de todos del bien común. Lo que no me interesa es que me hable tanto de su programa porque ya sé lo que me va a contar, y si no me va a escuchar pues entonces no tiene sentido. Entonces Javier Milei me parece que ha estado haciendo durante años una magnífica labor en cuanto a dar la batalla cultural en Argentina, que no es nada fácil, que venía ya eh siendo tomada eh desde los años 30 con eh por aquel entonces el teniente coronel Perón, que fue nacionalista socialista, y por eso a veces decían que era de derechas, de izquierdas, pero porque mezcló el nacional eh socialismo y ha sido muy muy muy difícil porque contra que Argentina a principios de siglo XX fuera el país más rico del mundo, con más posibilidades a ir perdiendo posiciones e irse empobreciendo como lo ha ido haciendo. Había Keynes, decía que había bueno otros eh premios Nobel de economía también lo han dicho, pero Keynes fue de los primeros que dijo cuando se estudia…
Eh, la economía internacional. Resulta que hay, eh, cuatro tipos de países: uno, los países desarrollados; los países en vías de desarrollo; y luego está Argentina y Japón. Argentina, porque las posibilidades de ser un país rico y ha sido pobre; y Japón, que siendo naturalmente pobre, pues es un archipiélago volcánico, una castaña; y en cambio, se convirtió en la segunda potencia económica. Sí, Javier Miley. Eh, estudiemos, le respetemos. [Música] 30. Esta distorsión tan grande va a hacer muy poco, puede hacer muy poco, pero con que haga dos medidas bien hechas, eh, es que el problema que la economía tiene, los efectos de segunda ronda, que no empiezas a verlo realmente hasta pasado un tiempo.
Sí, es correcto. Muchísimas gracias, profe. Y bueno, como usted dice, hay que esperar a ver qué tal, qué tal va por allá en Argentina. Y bueno, si eso también da, da pie a un cambio. Ecuador también tiene un escenario interesante. Eh, esto es la maldición china: “Vive tiempos interesantes”. Que se cumplan tus deseos y que las autoridades conozcan tu nombre. Es tremendo. Un, un día profundizamos en la… ahí tenemos bastante para conversar, la verdad, en un próximo diálogo aquí en Retos.
Bueno, muchísimas gracias, profe. Ahora voy a pasar para dar cierre, a leer este, el certificado. Este, voy a proyectar por aquí un minutito. Muy bien, para ir concluyendo. La Universidad Politécnica Salesiana y Revista Retos, revista de adón y economía, confiere el presente certificado al Dr. Antonio Sánchez Bayón, en calidad de expositor del webinar “Repensar la gestión pública: estatista versus libertarios”, dictado el 29 de noviembre del 2023. Sí, firma el Mag. Jorge Cueva, quien es editor, justamente, en jefe de la Revista Retos.
Eh, bueno, para ir cerrando, agradecemos profesor Antonio por esta disertación que nos ha traído el día de hoy, por este, este diálogo que hemos tenido. Y la verdad, que vosotros, de verdad, es muy importante justamente ir analizando todos los temas de economía y cómo se va moviendo, no, cómo esta dinámica a nivel mundial, este, va permitiendo nuevos espacios y nuevos diálogos y nuevas formas de, de hacer esta, esta gestión pública. Entonces, la verdad, muchísimas gracias. Agradecemos también a todos los presentes que nos han acompañado el día de hoy, a los profesores, estudiantes también que están aquí presentes el día de hoy. Les agradecemos y esperamos contar con ustedes en próximos espacios que habrá, Revista Retos, para justamente dialogar y debatir nuevas ideas.
Permites una última cuestión. Gracias de verdad por contar conmigo, como siempre. Y perdón, porque era difícil encontrar el equilibrio entre no ser demasiado científico académico ni tampoco demasiado coloquial. Eh, y lo que he querido ha sido abrir un mundo de posibilidades para, para saber que es que hay mucho y muchas líneas de trabajo en esta cuestión, y sobre todo si quieren encontrar buena bibliografía al respecto, a nuestra revista. No, por supuesto, por supuesto. Así es. Oy. Pues un abrazote muy grande, amigos. Listo. Un, un abrazo para todos. Tengan una muy buena jornada. Muchas gracias. Gracias. Felicidades a la Salesiana y al Doctor Antonio Sánchez. Listo. Muchas gracias. Fed. Gracias. Gracias, amigos. Chao, chao. Excelente día. Hasta luego.