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Si tú también eres de las No, no, yo puedo sola. Quédate en este vídeo.
Esta es la tercera charlita de abril. La verdad es que se me ha ido un poco el calendario, no me he gestionado muy bien o realmente no tenía tiempo para organizarlo de otra manera, pero bueno, estoy cumpliendo una por semana y esta vez ha sido como al revés. El miércoles ha habido el vídeo que tenía que haber el domingo y hoy domingo pues la charlita de miércoles, pero no pasa nada, da igual. Lo importante es estar aquí haciendo este vídeo.
Por si no lo sabéis, por si sois nuevos, este mes de abril de manera excepcional, al menos por ahora, eh he incorporado unas charlitas una vez por semana hablando de temas que me habéis propuesto vosotros en mi Instagram cuando os dejé la cajita para que me sugirierais temas sobre los que queríais que hablara. Así que hoy toca la famosa frase del "Yo puedo sola".
Realmente este tema al que he decidido dar este título h venía en base a muchas preguntas de cómo lo hago para gestionar las cosas, eh cómo pido ayuda, eh siento que estoy en una mala época, eh no me cuesta abrirme con la gente, yo puedo sola. En este vídeo quiero hablar sobre cómo muchas veces lidiamos solos con las cosas que nos pasan, eh, sin pedir ayuda porque creemos que no es necesaria y y parece que si no llegamos a un extremo, no tenemos esa necesidad de pedirla, ¿no? Y aguantamos, aguantamos, aguantamos. Con los años he aprendido que eso es el peor error que podemos cometer.
Imagínate que tienes una planta, una planta muy verde, muy bonita, muy crecida, con un color precioso, una forma preciosa y de repente ves que pasan los días y va perdiendo poco a poco el color, luego va perdiendo poco a poco la forma, empieza como a perder hojas, realmente la dejas llegar a este punto o a la que ves que se empieza a secar un poco, ya la riegas, Pues igual contigo.
Seguro que habéis oído eso de cortar el problema de raíz. Yo cuando os conté mi experiencia con el trastorno de desrealización y despersonalización, que os dejaré el vídeo aquí, e no sé dónde sale, pero por si no lo habéis visto y os apetece, eh, yo tardé mucho en pedir en pedir ayuda, incluso cuando la pedí, yo pensaba que ya era muy tarde. Mi objetivo con este vídeo es que veáis que está muy bien intentarlo por uno mismo, está muy bien querer cuidarse y está muy bien querer ser capaz. Pero dejaros ayudar es muy importante.
Si ahora mismo estáis lidiando con algo y tenéis en vuestra cabeza este pensamiento de yo puedo solo o yo puedo sola, os propongo que hagáis un ejercicio. Imaginaros que ahora mismo esta cosa que os pasa a vosotros le pasa a una persona a la que queréis mucho, vuestro padre, a vuestro hermano, a vuestra mejor amiga. Imaginaros que lo que estáis sufriendo vosotros lo está sufriendo esta persona. Vosotros, sabiendo la gravedad. de lo que estáis sufriendo. ¿Cómo os sentiríais al saber que esta persona lo está sufriendo? Le está pasando lo mismo que os pasa a vosotros y no pide ayuda y no se deja ayudar y sabéis que está sufriendo, pero no comunica y veis que está mal, pero no explica lo que le pasa. Imaginaros que está lidiando solo o sola con eso porque no explica lo que le pasa y entonces nadie puede ayudarle. se lo está comiendo y gestionando por su cuenta y nadie nadie puede ayudar realmente. No os gustaría que lo compartiera. ¿No os gustaría que los de alrededor pudierais ayudar de alguna manera porque sabéis que pasa algo, pero como no lo ha exteriorizado, no sabéis cómo ayudar?
Yo antes a mi padre no le contaba nada. Antes, hace años no le contaba las cosas por miedo, por vergüenza. Eh, también convencida de que yo realmente podía sola, de que no me hacía falta, de que yo solita iba a estar bien. Un día hice el ejercicio de pensar en si mi futuro hijo o hija le pasara lo que me pasa a mí y yo no lo supiera, yo como madre no supiera que mi hijo está pasando por esto. Me sentí tan mal, tan mal, tan triste, tan Desde entonces se lo cuento todo. Cuando estoy mal, se lo cuento. Las preocupaciones se las cuento. O sea, realmente ponerme en la piel de una futura madre y ver que mi hijo o hija estaba sufriendo y yo no lo sabía me hizo pensar en cómo se podía sentir mi padre al ver que yo estaba sufriendo y no sabía por qué. o al revés, mi padre me estaba viendo y no sabría, no sabía que realmente yo estaba sufriendo.
Tendemos a pensar también que cuando le vamos a contar a alguien que estamos pasando un mal momento o que nos sentimos mal, eh, vamos a hacer que esta persona esté mal. Es como que pensamos, "No, ¿cómo le voy a contar que me pasa esto?" O sea, suficiente tiene ya con lo suyo como para encima tener que estar pendiente de lo mío. Aquí os voy a decir dos cosas. La primera, imagínate que tú estás pasando por un mal momento y tu mejor amiga también. El hecho de que tú estés pasando por un mal momento hace que tú no quieras saber que tu mejor amiga también está pasando un mal momento. O sea, tú le dirías, "No, no, no me cuentes tus problemas que suficiente tengo con los míos." No, porque aquí entra la segunda cosa. Es algo un poco difícil de hacer. Hay gente a la que le resulta fácil, hay gente a la que le cuesta, pero es que no tenemos que hacer nuestros los problemas ajenos. Está muy bien empatizar, está muy bien creer, aconsejar, incluso sentirte mal porque alguien eh esté mal, pero no hay que apropiarse de los problemas y las situaciones de los demás. O sea, tú cuando le contes algo a una persona, esa persona no tiene que convertir tu problema en suyo, igual que tú no tienes que convertir sus problemas en tuyos.
Creo que también hay algo en lo que no pensamos y es en el hecho de que quizá aquello que nos preocupa nos está nublando el pensar que hay más allá. O sea, no tenemos en cuenta que el hecho de exponerlo nos puede ofrecer distintas perspectivas, distintas maneras de afrontarlo, eh otras ideas, nos puede ayudar a relativizar lo que nos pasa y es algo en lo que no pensamos, que puede ser beneficioso en el sentido de, ay, pues quizá me lo puedo tomar de esta manera o quizá no es tanto como parece.
A mí hay algo que me llena mucho el corazón y es cuando hablo con mi padre sobre estas cosas que me preocupan, ¿no? Porque él me habla desde su experiencia, desde él, yo ya he vivido estas cosas, ¿no? Y y yo por dentro tengo el joling, es que ahora le voy a decir esto y se va a preocupar por mí porque va a ver que estoy mal, va a ver que estoy preocupada por esto. Y realmente cuando se lo cuento y él me me habla desde su experiencia, desde la vida que él ha tenido, realmente él en su cabeza es, "Mírala, le ha tocado pasar por esto ahora y la estoy ayudando yo con con mi experiencia y él nota que yo luego me he sentido ayudada y a mí el hecho de que él hable desde su experiencia me hace pensar que que realmente el exteriorizarlo me ha ayudado a ver esta otra perspectiva que no era la que yo tenía en mi cabeza. y el ver una alternativa y el ver maneras de afrontarlo y maneras de pensarlo y de enfocarlo. Pienso que hay algo muy bonito en abrirte, compartir en esta pluralidad de perspectivas.
De hecho, hay una persona que es muy importante para mí y me enseñó eh a abrirme a otras opciones, a el no convencerme de las cosas, de que las cosas eran como yo creía que eran, de de esto que os hablaba, ¿no? Del poder eh exponer lo que te pasa y abrirte a que otras personas te digan, "Mira, pues quizá es así o quizá lo estás viviendo así, pero intenta pensarlo de esta manera, etcétera." Entonces es una enseñanza que yo me llevo el ser capaz de decir, "Vale, o sea, puedo entender las cosas de otra manera también y eso me ayuda también a digerirlas de una manera distinta y a afrontarlas de una manera distinta."
Yo he aprendido tanto de la gente que me rodea, tanto que ha llegado un punto que ya cuando me pasa algo es como, "Ostras, es que se lo quiero contar." A ver qué opinan, a ver qué eh cómo enfocarían ellos esta situación que a mí me tiene tan preocupada y que le estoy dando tanta importancia y tanta trascendencia o ostras, estoy preocupada por esto. A ver si contándolo eh, o bien mi padre me puede hablar desde su experiencia, o bien mis amigas me pueden decir cómo lo ven ellas desde fuera, o bien e mi abuela me escucha y desde todo lo que ella ha vivido me dice, pues esto es así. A veces lo necesitamos. Eso me gusta mucho compartir con la gente que tengo alrededor. Me gusta mucho ver sus puntos de vista. O sea, de primeras estoy encerrada en que una cosa es de una manera y y esto es así porque yo lo pienso así y cuando me abro a distintas opciones pienso, ostras, es que quizá no es como yo creía y quizá también hay otra manera de de enfocarlo, ¿no? H me parece una sensación muy guay el compartir puntos de vista. Igual que me gusta cuando amigas mías me preguntan a mí de, "Mira, me pasa esto." Yo les digo, "Mira, pues esto no te preocupes, porque realmente si lo piensas eh puede ser una oportunidad para tal, pues me ayuda y pienso que eh ayudamos también a los demás."
Entonces, muchas veces esto tiene un origen, ¿no? Esta actitud de decir, "No, yo puedo sola". tiene un origen. Y yo en mi caso, fue por una experiencia que tuve cuando era pequeña, la peor de mi vida, el que creo que será el dolor más grande que voy a sentir en toda mi vida. Yo perdí a mi madre con 11 años y mi solución y mi manera de afrontarlo y mi manera de sí, de enfrentarme a ello fue no preocupar a la gente. Veía a todo mi entorno tan mal, a mi familia tan mal, a mi padre tan mal, que mi manera de sobrellevarlo fue decir que yo estaba bien para no preocupar a nadie. Yo tenía el corazón partido, literalmente y mi manera de de sobrellevarlo era, ¿no? O sea, cómo viendo que todo el mundo está tan mal, cómo encima se van a preocupar por mí por estar porque esté yo mal, ¿no? No, yo a ojos de los demás yo estoy bien porque no quiero que, o sea, suficiente tiene cada uno con su duelo como para que encima se preocupen por mí. Y yo decía que yo estaba bien. Muchas veces no te preguntaban, "Ay, ¿cómo estás?" Y yo decía, "Bien."
Un día mi padre lo escuchó y me cogió por banda y me dijo, "En más, ¿sabes que puedes decir que estás mal? ¿Sabes que estás en un momento que ahora la gente va a entender que estés mal?" que lo lo lógico es que digas que estás mal porque y no pasa nada, ¿no? Y recuerdo la primera vez después de hablar con mi padre que me preguntaron, "¿Cómo estás?" Y dije, "Mal." Y lo dije como mal. Es que estoy mal. Fue tan liberador decir la verdad y decir cómo me sentía y solo solo dije mal en lugar de decir bien, pero ya estaba sacando lo que tenía en la cabeza realmente. De la otra manera solo estaba aparentando, hm, fingiendo, pero la primera vez que respondí mal, estoy mal, wow, una liberación increíble.
El caso es que yo desde entonces he sido de comerme las cosas sola y quieras que no, eso es algo que te acaba desgastando muchísimo. De hecho, yo siempre he pensado que no quería cargar a los demás con mis problemas, que no como que yo no quería pegarle a los demás mis preocupaciones, mis miedos, mi ansiedad, no, no quería. Entonces, dentro, dentro, dentro. Yo todas las demás cosas que me iban pasando me las callaba. Yo no compartía mis miedos, no compartía mis preocupaciones. De hecho, las primeras veces que empecé a sentir los ataques de pánico por la despersonalización y la desrealización, no lo sabía nadie. Estuve mucho tiempo llevándolo en secreto. Mucho tiempo, mucho tiempo. Son años que nadie sabía que me pasaba eso. Y realmente eh hasta que no llegué al límite, hasta que no llegue a ese ataque de pánico que os conté en el vídeo, no creí que fuera momento de pedir ayuda.
A día de hoy, el pensar lo diferente que hubiera sido todo si hubiera pedido de ayuda desde el momento cero, o sea, el pensar lo fácil que hubiera sido en comparación a lo complicado que ha sido ahora hace que ahora todo lo demás lo saque de primeras. O sea, todo lo demás es como que ya tengo una necesidad dentro de decir, "No, no, o sea, yo esta preocupación la tengo que sacar porque no me puedo permitir, no me puedo permitir por mi bien volver a almacenar tanto miedo, tanto dolor, tanta preocupación, tanta ansiedad, o sea, no puedo."
Y es que también se nos olvida que hay mucha gente que se dedica a esto, ¿no? Muchas veces pensamos, "No, no se lo voy a contar a mi amiga, suficiente tiene con lo suyo." Ya hemos hablado de esto, pero hay gente que se dedica a esto, hay gente que se dedica a ayudarte, hay gente que ha estudiado, que se ha formado precisamente para poder ayudar en estas situaciones. Y eso a veces se nos olvida porque pensamos, "No, no le voy a colocar mis problemas a otra persona." Es que hay personas que trabajan para eso. Hay personas que han hecho una formación, unos estudios que trabajan para ayudar a la gente psicológicamente en este caso, pero ya me entendéis. Entonces, recurre a eso. O sea, es personas que trabajan para eso. Recurre a estas personas. A estas personas no les estás colocando un problema. lo que os hablaba de antes de no hacer tuyos los problemas de otros, eso los psicólogos lo tienen muy por la mano porque es su día a día y escuchan cantidad de problemas y situaciones. Imaginaros si los psicólogos hicieran suyos los problemas de los demás. No, pobres, no darían, o sea, no darían abasto esas expresiones te habían dicha en castellano. Bueno, que no que no podrían. Vaya. Entonces ellos como profesionales que son tienen muy trabajada esta parte y aún así te pueden ayudar. Yo, para mí, la psicóloga, o sea, a mí me ha cambiado la vida y y lo agradezco infinito. Yo agradezco a toda la gente que ha estado a mi lado, pero para mí la ayuda profesional ha sido clave.
Tendemos a pensar que que pedir ayuda es sacar bandera blanca, es rendirse, que nos hace débiles. Dejadme que os diga que pedir ayuda es el mayor acto de amor propio que he podido hacer y quitarme de la cabeza la concepción o la idea o la convicción de no, yo puedo sola, yo no necesito ayuda, es lo mejor que he podido hacer porque pienso, caray, en su día yo pedí ayuda a un profesor y me tuvo que enseñar a sumar porque yo no sabía. En su día, mi padre me tuvo que enseñar a atarme las zapatillas porque yo no sabía y me ayudaba. ¿Por qué no puedo pedir ayuda cuando hay una situación que no sé afrontar? Cuando hay un problema nuevo, cuando hay una nueva circunstancia en la que no me he tenido que enfrentar antes y resulta que no sé hacerlo sola. Pues pido ayuda, igual que pedí que me enseñaran a sumar y que me enseñaran a atarme los zapatos.
Yo siempre voy a aplaudir el intento de hacer las cosas solos de primeras. Pienso que cada uno tiene dentro de sí, dentro de su cabecita, herramientas, ideas, cosas que ha aprendido a lo largo de su vida que te pueden ser útiles en tus situaciones h de la vida. Pero cuando hay una y tú tienes herramientas que no te sirven en este caso para esta nueva situación, en vez de ya aprenderé, ya me llegarán, ya tendré otra situación que me dará estas herramientas. Pues pues pide ayuda. Quizá hay alguien que las tiene que te puede ayudar y una vez te ayudan tú adquieres, almacenas estas nuevas herramientas y ya te van a servir para el resto de tu vida, pero no eres culpable por no saber gestionar una situación a la que no te has tenido que enfrentar antes. Ostras, es que no pasa nada.
Y hay muchas veces, y por ejemplo en mi caso era como lo que más me frenaba, que no decimos las cosas e por miedo a la reacción de las otras personas y ya no tanto por sentirte juzgada, sino por miedo a que no entiendan lo que te está pasando. A veces tenemos la creencia de que aquello que nos pasa solo nos pasa a nosotros. A mí el tema de la despersonalización me asustaba contarlo porque cuando yo pensaba hacia mí misma en lo que me estaba pasando era como, "Ema, es que no tiene ni pies ni cabeza." O sea, ¿cómo vas a explicar esto a alguien? No es que es rarísimo. A nadie más le pasará. Nadie te va a entender porque esto que te pasa a ti es una cosa s super rara. Nunca había verbalizado lo que sentía. De hecho, las primeras veces que intenté darle palabra no me salían las palabras. no sabía cómo explicarle, cómo explicarme. Y en parte era por el propio miedo que tenía de no hacerme entender. El lo que me bloqueaba era el propio miedo de es que lo estoy diciendo y no me van a entender.
Os voy a decir algo, lo que te está pasando antes de pasarte a ti le ha pasado a mucha gente. Yo, mira, a raíz de hablar de una cosa que en mi cabeza solo me pasaba a mí, resulta que hay un montón de estudios, que hay un montón de libros, que hay cantidad de gente a la que le pasa, cantidad de cursos que se hacen, de formaciones, de estudios. Anda, pero si resulta que es algo mucho más común de lo que yo pensaba, pero yo en mi cabeza estaba convencida de que yo era la única persona a la que le pasaba esto, que nadie me iba a entender y que nadie iba a conseguir ponerse en mi situación. No somos tan especiales. Así que nunca os guardéis algo por miedo a no haceros entender o a que no os vayan a o que no vayan a poder identificarse con vosotros. Seguro que hay alguien a quien ya le ha pasado esto. Los profesionales saben lo que te puede pasar.
¡Uf! Qué capítulo tan intenso realmente. Eh, no sé, no sé cuánto tiempo he hablado. Realmente tenía un guion con las cuatro o cinco cosas más importantes que quería decir y nada, realmente, o sea, este el objetivo de este vídeo es que que os quitéis la idea esta de yo puedo sola. Está bien la idea de lo intento primero sola. Perfecto, te aplaudo. Adelante. Seguro que con las herramientas que tienes hay muchas cosas que puedes solucionar, pero si hay una que no pide ayuda. O sea, es que no jolín, es como si quieres aprender un idioma y decides estudiarlo, pues claro, si quieres aprender a gestionar una situación, tendrás que informarte, tendrás que h pedir ayuda, tendrás que leer, tendrás que
Yo realmente cuando he empezado a poner remedio a la despersonalización, porque antes simplemente la sufría y quería que parara, pero no hacía nada, simplemente me limitaba a sufrirla. Cuando he querido pararla ha sido cuando he ido a terapia, ha sido cuando he leído un montón de información, cuando he buscado muchísimos artículos, he hablado con gente a la que le pasaba y ahora estoy poniendo solución a esto y estoy pudiendo vivir más tranquila, pues lo mismo con lo que sea que os pase por la cabecita.
Así que nada, este capítulo termina aquí. Espero que os haya gustado. Ojalá con que una sola persona decida abrirse, yo ya me sentiré sersatisfecha. Eh, la mayoría de estes vídeos siempre los hago con intención de eh que os puedan servir, que os puedan motivar, que os puedan inspirar y que os puedan ayudar. Así que espero que os haya gustado mucho. Gracias por estar un día más, gracias por apoyarme. Estoy super contontenta y y nada, nos vemos la semana que viene. Quedan dos charlitas de abril, si no me equivoco, y me están gustando mucho, así que quizá lo alargamos, no lo sé. Nos vemos muy prontito. Un abrazo enorme, por favor. Cuidaros mucho y hasta la semana que viene.