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H [Música] [Música] Extra extra Estados Unidos declara la guerra a España. Léalo en la edición especial del mundo.
25 de abril de 1898. Declara la guerra a España. El objetivo de Estados Unidos al declarar la guerra a España es expulsarla de Cuba y hacerse con el control de sus colonias en el Caribe y Filipinas.
La noticia no sorprende demasiado en España porque, en cierta medida, era [Música] esperada. Unos días antes, el gobierno de Estados Unidos había dejado clara su posición: habría guerra si España no le vendía Cuba. El precio que ofreció por la isla fue de 300 millones. El gobierno español, aún siendo consciente de la desigualdad de fuerzas y habiendo hecho hasta entonces lo posible por evitar la guerra, declinó la [Música] [Aplausos] oferta.
En la calle, la reacción mayoritaria ante la inminencia de la guerra es eufórica y patriotera. Casi todos dan por hecha la victoria contra los yanquis. Los periódicos se llenan de dibujos satíricos donde los estadounidenses parecen como cerdos bien cebados o habitantes de un país de tenderos y comerciantes de poca monta. El delirio colectivo se instala en el [Música] país.
La realidad es muy diferente. Estados Unidos, como potencia emergente que es, lleva varios años renovando su flota y construyendo acorazados como este USS Maine, que todavía hoy se conserva atracado en Filadelfia. El gobierno se dispone a llevar a la práctica la doctrina que el presidente Monroe puso en marcha a comienzos de siglo: América para los [Música] americanos. Cuba y Puerto Rico están a las puertas de Estados Unidos y al gobierno de Washington le venía molestando desde hace años atrás la presencia de una potencia extranjera cerca de sus costas. Sus intereses se vieron favorecidos a partir de 1895 con el estallido de una nueva sublevación nacionalista en [Música] Cuba.
Fue en febrero de 1895 cuando los líderes de la sublevación, el poeta José Martí y los generales Gómez y Antonio Maceo, desembarcaron en la isla. Los tres habían vivido exiliados en Estados Unidos, donde habían conseguido apoyo político y [Música] financiero. José Martí, hijo de padres españoles nacido en Cuba, es el fundador del Partido Revolucionario Cubano, que será el motor de esta nueva guerra por la independencia de Cuba. [Música]
Un mes después de su desembarco, Martí moría en una de las primeras escaramuzas de su ejército contra las tropas españolas. Cándera [ __ ] Cándera. En esta segunda guerra de Cuba se produjeron dos novedades respecto de la primera: una, que los sublevados llevaron el conflicto a la zona occidental de la isla, la más rica, y arrasaron todo lo que encontraron a su paso. Se trataba de aplicar la táctica de tierra quemada. Uno de sus generales, Antonio Maceo, lo expresaba así: "Aniquilar Cuba es vencer al enemigo". La segunda novedad fue que Estados Unidos, que ya había penetrado económicamente en la isla, abandonó su posición de neutralidad y apoyó abiertamente a los independentistas.
El estallido de la guerra en Cuba produjo efectos inmediatos en la política española. El Primer Ministro, el liberal Sagasta, presentó su dimisión. Le sustituyó, una vez más, Cánovas, líder del Partido Conservador. Ambos políticos estaban de acuerdo en que la autonomía de Cuba era ineludible, pero discrepaban sobre la fórmula más adecuada para ponerla en marcha. Cánovas sostenía que la paz tenía que ser previa a las reformas; Sagasta prefería comenzar por las reformas porque creía que ellas traerían la paz. En lo que sí coincidían ambos era en que había que agotar todos los recursos humanos y económicos en defensa de la colonia.
Dimitido Sagasta, Cánovas nombró al general Martínez Campos, conocido como "El Pacificador" porque había puesto fin a la anterior guerra de Cuba, nuevo Capitán General de Cuba con el encargo de buscar la paz por la vía del pacto. Pero su estrategia de pacificación fracasó también. El proceso de independencia estaba en marcha sin freno posible. Se trataba de una guerra de guerrillas basada en los ataques por sorpresa, donde los insurrectos tenían a su favor las condiciones del clima, el conocimiento del terreno y, sobre todo, el apoyo de gran parte de la población. A los pocos meses de iniciarse la sublevación, los rebeldes habían extendido la guerra por toda la isla y llegaban a las cercanías de La [Música] Habana.
"¿Por qué voy a la guerra? Vendrán tiempos mejores. Puedes, mientras, la tierra para que tú tengas flores." Miles de soldados españoles fueron enviados a Cuba. Las despedidas se convirtieron en manifestaciones de entusiasmo en medio de un clima de euforia nacionalista. Hasta 200.000 reclutas llegarían a salir de los puertos españoles con destino a la isla. Todos ellos tenían en común su origen humilde. A la guerra solo iban los pobres, los que no podían pagar las 9,15 pesetas de entonces que costaba librarse de ella. "¡Morir en [Música] Cuba! ¡Ese paso! ¡Ese paso! [Música] ¡A cortar los huevos, soldados! ¡Viva España! ¡Viva Cuba española!"
Fracasada la negociación, Cánovas nombró al general Valeriano Weyler nuevo Capitán General de Cuba. Weyler, que gozaba de gran popularidad en España, fue elegido por su reconocida capacidad para responder a la guerra con la guerra. El gobierno necesitaba ganarla lo antes posible ante el temor de una intervención de Estados Unidos, que de momento se estaba limitando a apoyar a los rebeldes. [Aplausos]
El general Weyler dio un giro radical a la estrategia mantenida hasta entonces con el propósito de aislar a los independentistas de su soporte social, los campesinos que les facilitan información, alimentos y apoyos. Ordenó a la población rural que se concentrara en poblados controlados por las fuerzas españolas. Además, reforzó las "trochas", ya utilizadas en la Primera Guerra de Cuba, aunque con poco éxito. Estas son las "trochas", o sea, caminos desbrozados de fortines. El planteamiento estratégico es sencillo: si se corta la isla por estas trochas, se divide en compartimentos estancos, se aíslan las rebeliones parciales y, con una fuerza reducida, se puede proceder a la limpieza de cada sector, impidiendo que entre ellos se comuniquen. La política de Weyler cambió el signo de la guerra. Después de haber ocupado prácticamente toda la isla, los insurrectos fueron reducidos de nuevo a la parte oriental. Varios de sus líderes murieron o fueron detenidos. Sin embargo, su política de concentración de la población rural, cerca de 400.000 personas, le pasó una enorme factura. La falta de alimentos y la proliferación de enfermedades causaron entre los campesinos una elevadísima mortandad.
Los periódicos norteamericanos, especialmente los sensacionalistas, que ya estaban embarcados en una campaña de propaganda contra España, encontraron sus mejores argumentos en las medidas de Weyler, al que describieron como un militar sanguinario, responsable de todas esas muertes y de atroces campos de concentración. [Música]
Agosto de 1897. El presidente del gobierno, Cánovas, es asesinado en el balneario de Mondragón, donde veranea. El autor es un anarquista italiano que actuó solo. Todavía hoy continúa siendo un enigma quién estuvo detrás del magnicidio. Algunas dicen que fue una venganza por la ejecución, poco tiempo antes en Montjuïc, de cinco anarquistas condenados por el atentado de la procesión del Corpus en Barcelona. También se ha especulado con la posibilidad de que interviniera alguna trama con intereses en la crisis de Cuba.
El asesinato de Cánovas produjo un vuelco en la situación política española. En un intento de apaciguar a los Estados Unidos, Sagasta, el nuevo presidente, destituyó a Weyler. Además, concedió a la isla una amplia autonomía. Sin embargo, tanto la guerra como la presión de Washington continuaron. La explosión del acorazado norteamericano Maine en el puerto de La Habana, donde murieron más de 250 tripulantes, aceleró los acontecimientos. El buque había llegado unos días antes para proteger los intereses de Estados Unidos en la isla. Las últimas investigaciones apuntan hoy a un accidente como causa de la explosión, pero la reacción de la opinión pública norteamericana fue unánime: se acusó a España de sabotaje. La prensa exigió represalias a su gobierno e incluso ofreció una recompensa a quien descubriera a los autores, por supuesto españoles, de la [Música] tragedia.
A España ya le resultaba casi imposible evitar la guerra. El gobierno ordenó entonces a una parte de la escuadra española partir hacia Cuba para reforzar su protección. Otra parte la envió a Filipinas. Esta es la única imagen que conservamos de uno de nuestros acorazados, el Vizcaya.
Extra extra. Estados Unidos declara la guerra a España. Extra extra. Con la declaración oficial de guerra a España en abril de 1898, Estados Unidos se dispone a poner en marcha su proyecto imperialista. Al gobierno español, consciente de la desigualdad de fuerzas, no le queda otra solución que aceptar el duelo, presionado también por el clima ultranacionalista que domina al [Música] país.
El primero de mayo de 1898, España sufre la primera derrota en Cavite, Filipinas. La flota española es literalmente barrida por la norteamericana. Esta es la bocana de la Bahía de Santiago de Cuba, donde tiene lugar el 3 de julio la batalla decisiva de la guerra. Dentro está la flota española, mandada por el almirante Cervera. En contra de su opinión, Cervera da la orden de salir. Obedece órdenes del gobierno. Fuera de la bahía, la flota norteamericana espera. Tras 4 horas de combate, la escuadra española sufre una derrota devastadora. Sus siete barcos son hundidos o apresados. Mueren 350 marineros españoles. Norteamericanos, uno. Así quedó el Vizcaya, uno de los cuatro cruceros acorazados de la flota de Cervera, después de la [Música] batalla.
Tras la derrota, el desastre se precipita. Tres meses más tarde, en octubre de 1898, España firma en París el tratado de paz por el que reconoce la independencia de Cuba y, además, cede a los Estados Unidos Filipinas y Puerto Rico. Es el fin del Imperio Español y el comienzo del Imperio Americano.
Consumada la derrota, los 150.000 soldados supervivientes emprenden el regreso a España. Son héroes anónimos de la primera "guerra relámpago" de la historia. Ellos, que fueron a la guerra porque no tenían el dinero necesario para librarse de ella, son las auténticas víctimas del desastre. Esta injusticia es el germen de un creciente sentimiento antimilitarista en la sociedad española.
Después del "Desastre", como pasó a llamarse la fulminante derrota, el ánimo de los españoles cae abruptamente, desde el entusiasmo al pesimismo y la frustración. A las tertulias de los cafés, una palabra que empieza a ponerse de moda: "regeneración". Los regeneracionistas, intelectuales encabezados por Joaquín Costa, aspiran a resolver los males de la patria aplicando una política quirúrgica que acabe de una vez con la oligarquía y el caciquismo. [Música]
Sin embargo, y a pesar de los cambios que se están operando en la sociedad, la actividad política no cambia. El desastre no pasa factura. La alternancia en el poder continúa. Los liberales dejan paso a los [Música] conservadores. Los ciudadanos que pueden permitírselo procuran mitigar la decepción colectiva que pesa en el ambiente recurriendo a un remedio muy español: la zarzuela. [Música]
En ese tiempo, aparece en la escena pública nacional un puñado de intelectuales que más adelante serán conocidos como la Generación del 98. Que comparten un sentimiento: el dolor de España. Sus obras tienen un punto en común: la búsqueda incesante del ser de aquella España moribunda y de las raíces de su decadencia. A la Generación del 98 pertenecen escritores y pensadores de la talla de Unamuno, Baroja, Maeztu, Machado, Valle-Inclán o Azorín. Con esta generación comienza en la cultura española una nueva etapa de esplendor llamada la Edad de Plata, en la que conviven tres generaciones y que se prolongará hasta la Guerra Civil. [Música] [Risas]
Pintores como Picasso, Sorolla, Zuloaga, Casas, Vázquez Díaz; arquitectos como Gaudí; músicos como Albéniz, Granados o Falla; filósofos como Ortega y Gasset; intelectuales como Marañón, de Madariaga, Azaña, Pérez de Ayala o científicos como Santiago Ramón y Cajal, que consigue el Nobel de Medicina en 1906, son algunos de los nombres que han hecho posible que la cultura española alcance una segunda edad de oro durante el siglo XX. [Música]
La crisis del 98 acelera el proceso de transformación de algunos regionalismos en nacionalismos. El regionalismo catalán había comenzado a desarrollarse a lo largo del último tercio del siglo XIX. Movimientos culturales como la Renaixença potenciaron el conocimiento y el desarrollo de la lengua y la historia de Cataluña y reivindicaron la existencia de una identidad catalana propia. Con el tiempo, estos movimientos culturales fueron adquiriendo mayor peso político hasta convertirse en plataformas de afirmación regional que reivindicaban instituciones políticas y administrativas propias. Aquí, en este salón del Ayuntamiento de Manresa, los dirigentes de la Unió Catalanista habían aprobado en 1892 las bases para la elaboración de una Constitución regional catalana que reclamaba amplias cotas de autonomía para Cataluña. Ahora, tras el desastre, este proceso se acelera. Los catalanistas aspiran a potenciar su propia identidad nacional y a distanciarse de España, a la que consideran una nación envejecida, cuando no muerta, incapaz de modernizarse para incorporarse a las corrientes europeas. Así surge la Lliga Regionalista de Catalunya, un partido catalanista de centro-derecha que dominará la política catalana durante las dos primeras décadas del siglo XX. Prat de la Riba y Francesc Cambó son sus líderes más [Música] destacados.
En 1898, Sabino Arana es elegido por primera vez diputado provincial de Vizcaya. [Música] El Partido Nacionalista [Música] Vasco, el partido de Arana, nace con el propósito de defender el modelo de la sociedad tradicional vasca, a la que considera gravemente amenazada por su rápida industrialización y por la riada de inmigrantes de otras provincias españolas que han llegado a Vizcaya en busca de [Música] trabajo. El lema del PNV es "Dios y Ley Vieja", es decir, fueros y tradiciones. Sabino Arana defiende un nacionalismo radical basado en la raza, en la lengua y en la religión. El PNV aspira a la unión de todos los territorios vascos y a su independencia de España. [Música]
Regionalismo de la pluma de los intelectuales que, como Rosalía de Castro, rescatan el uso literario de su lengua. Esa es también una manera de denunciar el olvido secular del Estado hacia Galicia, una región abandonada y deprimida. "¡Casi medio millón! He sacado por la venta del negocio. Aquí están los libros y la liquidación. ¿Qué clase de [ __ ] es esta? ¡Dólares! Yo quiero pesetas. Han ganado la guerra. Los dólares van hacia arriba. La peseta, ¡caput!" La pérdida de las colonias obliga a muchos españoles a liquidar sus negocios allí. Esa llegada de capital, sumada al dinero que traen los indianos que regresan a España, provoca a finales de siglo una gran euforia económica en el país. Los bancos Hispanoamericano, Banesto y Vizcaya son de esta época. El dinero repatriado proporciona al desarrollo industrial y financiero en España un fuerte impulso que se mantendrá con el nuevo siglo. "Hemos importado la primera máquina para soplar botellas que se ha instalado en toda España." [Música] Americana Pat. [Música] [Aplausos]
Toda España espera con ilusión la llegada del nuevo siglo, el siglo [Música] XX. ¡Feliz Siglo XX! ¡Feliz siglo! Nunca tantos, 18 millones y medio de españoles, han estado tan de acuerdo en algo: en su deseo de dejar atrás el desastroso final del siglo [Aplausos] XIX.
"Es un locomóvil. Tengo orden de modernización." La palabra más oída a comienzos de siglo. Los españoles asisten esperanzados al desarrollo de los últimos inventos: la automoción, la electricidad y el teléfono. La mayoría confía en que, gracias a ellos, España alcance el [Música] [Aplausos] progreso, compitiendo con los espectáculos tradicionales de las ferias. El cinematógrafo, que cumple 5 años con la entrada del siglo XX, se convierte en el espectáculo favorito de gentes de toda clase y [Aplausos] condición. Con el cine nace la cultura de masas y también con el fútbol, un deporte que se pone de moda con el nuevo siglo y que tiene muy buena acogida entre los españoles.
Las clases más acomodadas ponen de moda el veraneo. Los ricos abandonan las ciudades cuando llegan los calores del verano en busca del frescor de la [Música] costa. Las ciudades más apreciadas para veranear son Santander y San Sebastián, donde veranea la Reina Regente María Cristina, acompañada de su hijo Alfonso XIII, que está a punto de cumplir su mayoría de edad.
Enero de 1902. Alfonso XIII, a punto de cumplir 16 años, estrena su diario personal y escribe: "Este año me encargaré de las riendas del Estado. Acto de suma trascendencia, tal y como están las cosas, porque de mí depende si ha de quedar en España la monarquía borbónica o la República." Este es el aspecto de las calles de Madrid el 17 de mayo de 1902. Los madrileños esperan para ver pasar la comitiva [Aplausos] real. A la una en punto sale de Palacio la carroza transparente. Alfonso XIII, que fue proclamado Rey el mismo día de su nacimiento, ha cumplido 16 años, ha llegado por tanto a la mayoría de edad y se dirige a jurar la Constitución para dar comienzo a su reinado. Hasta ese momento, la regencia había sido desempeñada por su madre, la Reina María Cristina. Cuando jura la Constitución de 1876 en el Congreso, el Rey tiene muy presente una idea que también ha escrito en su diario: "Yo puedo ser un Rey que se llene de gloria regenerando la patria, pero también puedo ser un Rey que no gobierne, que sea gobernado por sus ministros y, por fin, puesto en la frontera." [Música] [Aplausos] [Música] [Aplausos]
La España sobre la que Alfonso XIII va a reinar es un país atrasado, con cerca de 19 millones de habitantes que luchan cada día por su difícil supervivencia. La esperanza de vida es de 34 años. Las familias tienen una media de cinco hijos. La mortalidad infantil es extremadamente alta: casi la mitad de los niños que nacen no llegan a los 5 años. Los que sobreviven están condenados, en su inmensa mayoría, a ser analfabetos. De hecho, el 64% de los españoles no sabe leer ni escribir. España es un país apenas industrial; la que hay está localizada en el País Vasco y Cataluña. El trabajo en las fábricas es el más solicitado porque es el mejor pagado. El sueldo diario oscila entre las tres y las cuatro pesetas (dos céntimos de euro). Las mujeres cobran la [Música] mitad.
No ha sido hasta el comienzo del siglo XX cuando el Estado ha empezado a ocuparse de la protección social. El gobierno acaba de aprobar la Ley de Protección a Mujeres y Niños, que, entre otras cosas, prohíbe que trabajen los menores de 10 años, pero los que sepan leer y escribir pueden trabajar desde los 9 [Música] años. El movimiento sindical tiene poca fuerza al comienzo del siglo. Los socialistas de la Unión General de Trabajadores, con implantación en Madrid, País Vasco y Asturias, no llegan a los 4.000 afiliados. Los socialistas libertarios, los anarquistas, tienen un gran arraigo entre el proletariado catalán y el campesinado andaluz, pero carecen de una organización [Música] estable.
La vida en el campo es aún más difícil que en la ciudad. En el campo viven unos 13 millones de españoles, cerca del 70% de la [Música] población. La mala distribución de la propiedad de la tierra (fincas inmensas o terrenos mínimos), la pobreza del suelo, la escasez de agua y el deficiente desarrollo de los regadíos sitúan las condiciones de vida en el campo por debajo del nivel de subsistencia. Los jornales, cuando los hay, son la tercera parte que los de la industria: una peseta diaria. La producción del campo no da para alimentar a todos los que malviven en él. La emigración sigue siendo la única vía de escape del [Música] campesino.
El cambio social más importante que tiene lugar en el siglo XX en España empieza a producirse desde los primeros años y se mantendrá hasta la década de los 70: el desplazamiento de la población desde el campo a las ciudades, huyendo de la miseria. El mundo rural permanece estático, atrapado en el pasado, pero las ciudades crecen y se transforman. [Música] Ni siquiera la reindustrialización del país permite que haya trabajo para todos. Miles de hombres y mujeres se ven en la necesidad de emigrar al extranjero en busca de un modo de vida. Durante el reinado de Alfonso XIII, dos millones y medio de españoles emigran a Argentina, Uruguay, Chile y otros países de América. [Música]
La Iglesia Católica, que continúa teniendo un estatus legal privilegiado con el Estado, llega al siglo XX habiendo recuperado de manera espectacular su presencia pública y su influencia en la sociedad [Música] española. Pero el Partido Liberal, receloso del poder que ha vuelto a adquirir la Iglesia, decide introducir en su programa político el anticlericalismo de la tradición progresista. Acusa a la Iglesia de estar impidiendo el progreso del país, de predicar la resignación a los pobres y de haber bendecido la última guerra colonial. Los liberales sostienen que para que España pueda llegar a equipararse a Europa es imprescindible cortar los lazos entre la Iglesia y el Estado e instaurar un sistema moderno y laico.
Bajo el reinado de Alfonso XIII, los dos grandes partidos dinásticos, el Liberal y el Conservador, continúan turnándose en el gobierno. Solo sus líderes han cambiado. El Partido Conservador está ahora dirigido por un liberal que se había refugiado en las filas conservadoras: Antonio Maura. Maura lleva a cabo una política regeneracionista: quiere acabar con el caciquismo, democratizar el sistema y atraer hacia la política a las desmovilizadas clases [Música] medias.
"¡Hola, pequeño! Buenos días." "¡Hola! Ya hemos llegado, pequeñín." "¿Angelito? ¿Angelito ni que cuerno, es un demonio! ¿Es que no veis que es la República?" "¡Qué niña tan bonita!" Con la llegada del nuevo siglo, los partidos republicanos, que se habían quedado fuera del parlamento, recuperan su presencia pública en las zonas urbanas del país. En Barcelona, el abogado y periodista Alejandro Lerroux se convierte en el ídolo político de las clases trabajadoras. "¡Jóvenes bárbaros de hoy! ¡Rebeldes contra todo! ¡No hay nada o casi nada bueno! ¡Rebelados contra todos! ¡No hay nadie o casi nadie justo! ¡Entrad a saco en los conventos! ¡Levantad el velo a las novicias y elevadlas a la categoría de madresota!" [Aplausos] Pi y Margall convierte a Valencia en la capital republicana de España. "¡Tenemos que unirnos hacia el futuro, hacia la modernidad y el progreso! ¡Tenemos que ampliar nuestros horizontes y mirar al cielo y volar, queridos ciudadanos, volar!" "Esto seguro, ¿verdad? Más seguro que una entrada en barrera. ¡Volar!" [Aplausos] [Música] [Aplausos]
31 de mayo de 1906. En la Iglesia de los Jerónimos acaban de casarse Alfonso XIII y la princesa inglesa Victoria Eugenia de Battenberg. El cortejo real se dirige hacia el Palacio de Oriente. Las calles... Cuando la comitiva pasa por la Calle Mayor, alguien lanza una bomba escondida dentro de un ramo de [Música] flores. Los Reyes salen milagrosamente ilesos del atentado, que causa 30 muertos y decenas de heridos. [Aplausos] [Música]
Se suicida antes de ser detenido. Morral era bibliotecario de la Escuela Moderna, una institución pedagógica de signo [Música] libertario. Francisco Ferrer y Guardia, su fundador, es procesado por el atentado. Uno de sus abogados es A. Lerroux. Tras un año de prisión, Ferrer sale en libertad por falta de [Música] pruebas.
Ceuta, Melilla y otras pequeñas plazas en el norte de África son lo único que ya le queda a España de su pasado colonial. El desastre del 98 había dejado un ambiente popular de rechazo a las aventuras coloniales. A pesar de ello, España se ve forzada, en la Conferencia Internacional de Algeciras de 1906, a asumir su responsabilidad internacional de control en la zona de influencia en torno a Ceuta y Melilla, incluida la región del Rif, y a incrementar la inversión en sus minas.
A comienzos de julio de 1909, las tribus rifeñas, que llevan varios meses hostigando a los mineros españoles, matan a varios de ellos. El gobierno de Maura moviliza entonces a 20.000 reservistas para tomar contra los [Música] insurgentes. Los reservistas embarcan en Barcelona. Son soldados que ya han hecho el servicio militar al no haber podido pagar las 15 pesetas necesarias para librarse. Muchos de ellos son ya padres de familia. Su movilización provoca la protesta espontánea de sus mujeres, que logran impedir el embarque. La noticia corre por Barcelona y hace estallar la ira popular contra la nueva aventura colonial. Anarquistas, socialistas y republicanos convocan una huelga general el 27 de julio. Las tribus rifeñas atacan por sorpresa a las fuerzas españolas cerca de Melilla en el conocido como Barranco del Lobo. [Música] En la emboscada mueren 1.000 soldados y varios [Música] oficiales.
"Son los escolapios de San Pablo. ¡Los han incendiado! ¿Cómo? ¿Qué? Los escolapios, adoratrices, agonizantes, arrepentidas, asuncionistas, beatas, dominicas, carmelitas, concepcionistas, redentoristas... ¡Sancha 38! ¡También está en la lista! ¡Hay que incendiar el convento y la iglesia! ¡No pone nada! ¡No os preocupéis! ¡Anda! ¡También!" La indignación popular convierte la huelga general en una insurrección. Se levantan barricadas y se queman edificios religiosos. Más de 50 iglesias y conventos arden o son saqueados. El motín de Barcelona dura una semana. "¡A formar! Vamos." El gobierno de Maura declara el estado de guerra en la ciudad y ordena al ejército sofocar la [Música] revuelta. La Semana Trágica se salda con 113 muertos, de ellos 104 son civiles y nueve son militares. Una vez sofocado el motín, se producen 2.000 detenidos. Son condenados a muerte por los tribunales militares, entre ellos está el pedagogo anarquista Ferrer y Guardia, al que el gobierno elige como cabeza de turco y acusa de haber inducido a la [Música] [Aplausos] rebelión.
Tras el fusilamiento de Ferrer, la izquierda europea y americana, que le considera un mártir del pensamiento libre, organiza una intensa campaña de protesta internacional contra el gobierno español. Se producen centenares de manifestaciones; solo en la de París se concentran 50.000 manifestantes. En España, los liberales, que hasta ese momento habían apoyado al gobierno, deciden sumarse al frente antimaurista ya existente, formado por republicanos, socialistas y anarquistas, y organizan manifestaciones por todo el país pidiendo la dimisión de Maura. El Rey cede ante la presión, le retira su confianza y llama a los liberales para formar nuevo [Música] gobierno.
Los sucesivos gobiernos han ido poco a poco poniendo en pie una legislación social destinada a paliar las malas condiciones de vida de la clase obrera. En 1908 se ha regulado el derecho a la huelga y se ha creado el Instituto Nacional de Previsión, origen de lo que serán las pensiones. Sin embargo, ni las empresas ni sus patronos cumplen esas leyes. Las condiciones de trabajo siguen siendo extremadamente duras y el nivel de vida de la clase obrera es crítico. Los conflictos y las huelgas son cada vez más frecuentes. "La política es una trampa burguesa. Nuestra única arma es el trabajo, nuestro trabajo, que el capitalismo necesita para sobrevivir. ¡Usemos el arma de que disponemos, compañeros!"
En 1910, los anarcosindicalistas fundan en Barcelona la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Se trata de un sindicalismo apolítico que, a través de la acción directa y de la huelga general revolucionaria, aspira a sustituir el régimen burgués por el ideal anarquista: el comunismo libertario. "Lo que no funciona es el sistema burgués capitalista. Votar es colaborar con el sistema que nos explota. ¡Ateniéndonos, los partidos del gobierno que mangonean el cotarro volverán a ganar y siempre seguiremos igual!" En las elecciones de 1910, el Partido Socialista, que se presenta en coalición con los republicanos, consigue por primera vez un escaño en el Congreso de los Diputados. Pablo Iglesias, fundador del PSOE, es el primer representante obrero que se sienta en las [Música] Cortes.
En 1910, y después de varios años de crisis internas, el Partido Liberal encuentra un nuevo líder: José Canalejas. Canalejas abandera las nuevas corrientes del liberalismo procedentes de Europa. Él pretende fortalecer y modernizar el país a través de una mayor intervención en materias económicas y sociales y estableciendo un Estado laico. En 1910, Canalejas es llamado por Alfonso XIII para presidir el Consejo de Ministros. Su objetivo es "nacionalizar la monarquía", es decir, lograr que bajo ella puedan actuar todas las fuerzas políticas útiles en España. Eso incluye que las nuevas corrientes ideológicas procedentes del socialismo en el [Música] sistema.
Canalejas continúa la política regeneracionista de Maura. Una de las primeras medidas de su gobierno es la implantación del servicio militar obligatorio. A partir de ese momento, nadie podrá librarse de ir al frente en caso de guerra. De los consumos, unos impuestos indirectos muy impopulares que gravaban sobre todo los artículos de primera necesidad, de acuerdo con su propósito de reforzar el poder civil frente a la Iglesia, Canalejas saca también adelante la llamada "Ley del Candado", por la que queda prohibido que se establezcan en el país nuevas órdenes religiosas. Por último, Canalejas prosigue la descentralización de la Administración estatal y aprueba la Ley de Mancomunidades. Esa ley recoge la aspiración de la Lliga Regionalista de asociar las cuatro provincias catalanas en una mancomunidad que gestione las obras públicas, la beneficencia y la cultura de toda Cataluña.
Esta es la reconstrucción del asesinato de Canalejas que realiza un operador cinematográfico pocas horas después del magnicidio. El 12 de noviembre de 1912, el actor que hace el papel de Pardinas, el anarquista que asesina a Canalejas y después se suicida, es Pepe Isbert. Con la muerte de Canalejas acaba también la esperanza de regeneración del sistema político vigente en ese momento. A partir de entonces, comienza una lenta pero inexorable erosión de los dos partidos en que se apoya la monarquía: el Liberal y el [Música] Conservador. Miles de personas pasan por la capilla ardiente del presidente asesinado, instalada en el Congreso de los [Música] Diputados. Alfonso XIII preside el entierro, que una gran multitud... Entre los asistentes están los dos hombres que a partir de ese instante se disputarán el poder en el Partido Liberal: el Conde de Romanones y Manuel García Prieto. [ __ ] También acude al sepelio Eduardo Dato, futuro líder del Partido [Música] Conservador.
Julio de 1914. Dehesa. Para ir a la guerra que acaba de estallar en Europa y que será conocida más tarde como la Primera Guerra Mundial. En España es Eduardo Dato quien preside en esos momentos el gobierno. Dato decreta inmediatamente la neutralidad y la no intervención de nuestro país. La medida, que es bien acogida, no evita que los españoles se dividan. Las izquierdas se declaran aliadas porque consideran que Francia representa la libertad y los derechos del hombre. Las derechas se muestran germanófilas porque ven en el Káiser Guillermo II la encarnación política del orden. "Alemania ganará. ¡No se den por vencidos! ¡Han inventado la aspirina! ¡Me pongo a temblar! ¡Estamos perdidos! ¡Haya paz, caballeros, haya paz!"
La actividad económica del país crece de modo incesante en el transcurso de la guerra. La demanda de nuestros productos en el mercado extranjero se dispara. Desde la industria al campo, pasando por la minería, todos los sectores conocen un período de bonanza. Se vende todo lo que se produce. Los cuantiosos beneficios obtenidos propician el desarrollo del capitalismo español. La burguesía es la gran favorecida por esta súbita prosperidad. Muchas de las grandes fortunas familiares del país surgen en ese tiempo. La clase obrera, sin embargo, se ve perjudicada a largo plazo por los efectos económicos de la Gran Guerra. El exceso de exportación acaba provocando escasez en los productos de primera necesidad y, en consecuencia, su encarecimiento. Durante los cuatro años de la guerra, el coste de la vida sube en España un 40%, mientras los sueldos permanecen al mismo nivel. "Nueve pesetas para el recibo de la casa, eso lo primero. Y dos para Pascuala, cinco para la sociedad y diez para pagar la colada. ¡Esto son deudas que hay que pagar! Nos quedan hasta el día 8, que cobre yo 30 pesetas."
En claro contraste con la euforia de la burguesía, crece la indignación de los obreros, los grandes perjudicados por la inflación. Muchos se afilian a los sindicatos de clase, que presionan a las empresas para conseguir subidas salariales. Tanto la CNT como la UGT se convierten en esta época en auténticos sindicatos de masas. Los trabajadores no organizados, como los funcionarios o los campesinos, ven cada vez más amenazado su ya ínfimo nivel de subsistencia. El malestar y el descontento llegan también al ejército, una institución arcaica, mal dotada y sobrecargada de mandos (16.000 oficiales para 80.000 soldados). El bajo nivel de sus sueldos y los polémicos ascensos por méritos de guerra que favorecen a los militares que sirven en Marruecos son motivo de irritación creciente.
A comienzos de 1917, surgen primero en Cataluña y después en toda España las Juntas de Defensa, una especie de sindicato militar con un discurso regeneracionista que aspira a poner remedio a los problemas del ejército. Las preside el coronel Márquez. A pesar de que las Juntas no están permitidas por las ordenanzas militares, el poder civil se ve obligado a legalizarlas. Esa claudicación del gobierno es interpretada por muchos como un mal augurio. "Se acaba de constituir la Junta de Madrid en el último reducto de la reacción palaciega y le envían su apoyo." [Música] "¡Ela! ¡Ordene el país! ¡Una orden, mi Coronel! ¡España la necesita! ¡Ordeno hacer honor al uniforme! ¡Primero obedecer y luego, todo lo demás! ¡Abajo paso!" [Aplausos] [Música]
España entra también en crisis. Los dos grandes partidos que se turnan en el gobierno están profundamente debilitados a causa de sus constantes peleas internas. En ese momento, Francesc Cambó, líder de la Lliga Regionalista de Cataluña, pone en marcha una rebelión contra ambos partidos que llevan décadas monopolizando el poder. Socialistas y republicanos convocan en Barcelona, en julio de 1917, una Asamblea de Parlamentarios para forzar un cambio político. Su propósito es liquidar el sistema de turno de partidos, llevar a cabo una reforma constitucional que permita la autonomía de las regiones y formar un gobierno de consenso con participación de todos los grupos políticos. Pero el gobierno de Eduardo Dato disuelve la Asamblea, tacha de "separatista". [Música]
Agosto de 1917. Comienza la huelga general revolucionaria convocada por la UGT. Aunque los motivos aducidos son económicos (es decir, la indignación obrera por la subida del coste de la vida), su objetivo declarado es político: derribar la monarquía, formar un gobierno provisional y convocar unas Cortes Constituyentes. [Música]
La huelga se extiende rápidamente por todos los centros industriales del país, pero, en contra de lo esperado por los huelguistas, que confiaban en la colaboración o al menos la abstención del ejército a través de sus Juntas Militares, este acata la orden del gobierno y aplasta la [Música] insurrección. La huelga se salda con 80 muertos, 150 heridos y 2.000 detenidos, incluidos todos los miembros del comité de huelga. Tres meses después, en la cárcel, a los detenidos les llega la noticia del triunfo de la Revolución Bolchevique en [Música] Rusia.
Una profunda crisis política se instala en España. Los gobiernos se suceden (más de 5 meses como media). Alfonso XIII intenta resolver la situación encargándole a Antonio Maura la formación de un gobierno de Unión Nacional. En este cuadro, que recoge el momento histórico, se ve a Maura presentando ante el Senado a su [Música] gobierno. Pero, como recoge esta caricatura animada, también este gobierno dura poco. Se rompe a los 9 meses, coincidiendo con el final de la Guerra [Música] Mundial. Después, continúa la sucesión de gobiernos débiles, breves y sin apoyos. El sistema político de la monarquía se está hundiendo.
Estas imágenes son las primeras que existen de la celebración del 1 de Mayo de 1919 y corresponden a la manifestación que organiza la UGT en Madrid. El sindicato celebra también la última gran conquista de los trabajadores: la implantación, hace pocos días, de la jornada de 8 horas. España es uno de los primeros países en introducir esta medida. Europa vive en esos momentos azotada por una crisis económica profunda y generalizada que ha provocado un aumento de la conflictividad y un gran desarrollo del sindicalismo en nuestro país. La UGT ha llegado a los 250.000 afiliados y la CNT a los 700.000.
Antes de acabar la década, en 1919, comienza en Barcelona, promovida por la CNT, la que va a ser la huelga más emblemática de esta época: la de la empresa eléctrica "La Canadiense". La huelga, que se prolonga más de un mes, deja Barcelona a oscuras y se acaba extendiendo a otras empresas de la ciudad. El enfrentamiento entre patronos y obreros acaba en un "lock-out" (cierre patronal) de todas las empresas, que deja en la calle a 100.000 obreros. El conflicto se agudiza con la creación por los patronos de los llamados "sindicatos libres", que en realidad son grupos armados creados para romper las huelgas y asesinar a los sindicalistas más destacados. "¡Manos arriba! ¡Quietos! ¡Que nadie se [Música] mueva!" Los anarquistas, para defenderse, crean a su vez sus propias "pandas" de pistoleros. Comienza así una espiral de sangre, el pistolerismo, en la que el terrorismo sustituye a la lucha sindical. En 7 años, entre 1914 y 1921, 523 obreros y 40 patronos mueren asesinados. "¡Policía! ¡Arriba las manos! ¡Quedáis detenidos!"
Para acabar con el pistolerismo, el gobierno conservador de Eduardo Dato, que cuenta con el apoyo de los catalanistas, desencadena una represión contra los anarquistas de una ferocidad desconocida hasta entonces. Las "cuerdas de presos" y la "ley de fugas" se ponen a la orden del día. Marzo de 1921. El presidente del gobierno, Eduardo Dato, es asesinado por tres anarquistas. El líder conservador se convierte en víctima de la política que su propio gobierno está aplicando en Cataluña. El Rey preside por segunda vez en su reinado el entierro de un presidente [Risas] asesinado.
Con la llegada de los años 20, el problema con Marruecos aparece de nuevo en la vida de nuestro [Música] país. El ejército español destacado allí está mandado por el general Silvestre y cuenta con 80.000 hombres. Las operaciones militares que se realizan pretenden hacer efectivo el dominio español sobre el protectorado del norte de Marruecos. En el Rif, la zona oriental del protectorado, las tropas españolas han de enfrentarse a las tribus berberes mandadas por Abdelkrim. [Música]
El 16 de julio de 1921, los rifeños atacan masivamente y cercan a los soldados españoles destacados en Annual. Cinco días después, el general Silvestre ordena la retirada hacia Melilla, pero la retirada acaba convirtiéndose en una desbandada. Se produce una persecución de 140 kilómetros en la que las fortificaciones construidas por los españoles en los últimos 10 años caen una detrás de otra como fichas de [Música] dominó. La persecución acaba en el fuerte del Monte Arruit, donde los 3.000 soldados que han conseguido llegar logran resistir el asedio de 10 días. Finalmente, los rifeños toman el lugar y pasan a cuchillo a 2.000 soldados. Los demás son hechos prisioneros. [Música] [Aplausos] [Música] [Aplausos] [Música]
El llamado "Desastre de Annual" se salda para España con 12.000 muertos y más de 1.000 prisioneros. La noticia del desastre provoca en la calle manifestaciones de protesta por parte de republicanos, liberales y socialistas. Los diputados de estos partidos exigen en el parlamento el abandono de Marruecos. Además de al ejército, hacen al Rey responsable del desastre. El ejército vuelve a estar en el punto de mira de la sociedad española. [Música] [Música] Oh foreign [Música]