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⚠️ El ASESINATO de JFK + DOCUMENTOS DESCLASIFICADOS 2025 | Mini-documental

Armapedia43:40

Transcription

For We are opposed around the world by a monolithic and ruthless conspiracy that relies primarily on covert means for expanding its sphere of influence; its preparations are concealed, not published; its mistakes are buried, not headlined; its dissenters are silenced, not praised. I am not asking your newspapers to support an administration, but I am asking your help in the tremendous task of informing and alerting the American people.

El 22 de noviembre de 1963 ocurrió un hecho que marcó un antes y un después en la historia de Estados Unidos: el asesinato del presidente John F. Kennedy. Este magnicidio no solo cambió el rumbo del gobierno estadounidense durante los años 60, sino que también desató una de las mayores incógnitas de la historia moderna: ¿Quién mató a Kennedy? La versión oficial asegura que Lee Harvey Oswald, un ex marine y supuesto fanático comunista, actuó solo para acabar con la vida de JFK, realizando tres disparos con un rifle Carcano. Sin embargo, la investigación que dio esta respuesta se encuentra marcada por enormes irregularidades y sospechas. Con el tiempo, documentos desclasificados, testimonios silenciados y pistas inquietantes han puesto en duda esta “historia oficial”, generando diversas teorías de conspiraciones que, al día de hoy, siguen creciendo y cada vez cobran más lógica y sentido. En el video de hoy veremos cómo fue el asesinato de John F. Kennedy, cómo fue investigado por la Comisión Warren, cuáles fueron las distintas hipótesis que surgieron, y te presentaré en exclusiva la nueva información sobre el caso que fue desclasificada exactamente el 7 de febrero de 2025 por Donald Trump en su segundo mandato. Y créeme, esto te dejará impactado. Te habla Jorge Rojas. Bienvenido a ArmaPedia.

¿Quién era John F. Kennedy? Nacido en 1917 en el seno de una familia bien acomodada y profundamente ligada a la política, John F. Kennedy creció rodeado de poder y ambición. Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió en la armada estadounidense antes de incursionar en el periodismo y, finalmente, en 1947 dedicarse por completo a la política como miembro de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos. Ya en 1952, Kennedy se consolidó como una figura prominente del partido demócrata, llegando a ser senador por Massachusetts. En 1960, con solo 43 años de edad, se postuló a la presidencia estadounidense, a la cual llegó tras una muy estrecha victoria contra el candidato republicano Richard Nixon. A pesar de las dudas iniciales, John F. Kennedy pronto se ganó el apoyo de gran parte de la población estadounidense. No solo era un hombre carismático y con una hermosa familia, sino que, a principios de los años 60, Estados Unidos se encontraba en transición, y JFK parecía el hombre perfecto para liderar esa transformación. Fue un firme defensor de los derechos civiles, impulsando iniciativas para acabar con la segregación racial y promoviendo leyes para garantizar la igualdad. También apostó por la diplomacia en lugar de la confrontación en ciertos momentos, logrando acuerdos cruciales como el Tratado de Prohibición de Pruebas Nucleares.

Por supuesto, la presidencia de Kennedy no fue un camino fácil ni estuvo exenta de controversias. Sus visiones políticas frecuentemente entraban en conflicto con los intereses establecidos del Pentágono, la CIA, la industria militar estadounidense y otras poderosas instituciones. A esto se suman sus escándalos personales, como sus infidelidades y las repercusiones del desastroso intento de invasión de Bahía de Cochinos en Cuba, así como las supuestas conexiones de su padre con la Mafia. Al ser un presidente disruptivo, muchos hombres poderosos lo consideraban peligroso para el status quo de aquella época. Simultáneamente a Kennedy, Estados Unidos se encontraba en el auge de la Guerra Fría contra la Unión Soviética. El mandato de JFK estuvo fuertemente marcado por la carrera espacial, el inicio de la guerra de Vietnam y la recordada crisis de los misiles cubanos, además de la humillante y fatídica invasión de Bahía de Cochinos en Cuba. Todo esto es muy importante recordarlo para entender mejor quién podría haber estado detrás de su asesinato, pero no nos adelantemos.

El asesinato. La mañana del 22 de noviembre de 1963, el Air Force One despegó con destino a Dallas, Texas. A bordo viajaban el presidente John F. Kennedy, su esposa Jackie Kennedy, el vicepresidente Lyndon B. Johnson y su equipo de asesores. El objetivo de la visita a Dallas era reforzar su campaña de reelección, pero el destino tenía otros planes. A las 11:37 a.m., el avión aterrizó en el aeropuerto Love Field. La caravana presidencial partió poco después en un vehículo Lincoln Continental descapotable, con Jackie Kennedy sentada a su lado, vestida con su icónico traje rosa. Delante de ellos, en el mismo auto, viajaban el gobernador de Texas, John Connally, su esposa Nellie, y dos agentes del Servicio Secreto encargados de protegerlos. La caravana presidencial cruzó una buena parte de la ciudad sin ningún problema. Pero había una multitud gigante en todas las calles y muchos edificios con ventanas, lo cual, en definitiva, era peligroso, y más cuando se viaja en un auto descapotable. Ahora bien, según la versión oficial, a las 12:30 horas del mediodía, el auto de Kennedy alcanzó la Plaza Dealey y dobló sobre la calle Elm. El presidente Kennedy fue alcanzado por una bala, primero en el cuello y luego directamente en la cabeza. Mientras tanto, el gobernador de Texas, John Connally, también fue herido, aunque sobreviviría. Lo que siguió fue puro caos. La multitud comenzó a escapar entre gritos y horror, mientras la limusina presidencial y agentes del Servicio Secreto aumentaron a toda velocidad para llevar al presidente al hospital Parkland. Los médicos hicieron todo lo posible, pero las heridas del presidente eran muy graves, sobre todo la de la cabeza. Menos de una hora después de su muerte, las fuerzas de seguridad en Dallas, Texas, atraparon al supuesto culpable en un cine del centro de la ciudad: el sospechoso era Lee Harvey Oswald.

¿Quién era Lee Harvey Oswald? Lee Harvey Oswald, el hombre señalado como el asesino de John F. Kennedy, tenía solo 24 años en el momento del crimen. Nacido en 1939 en Nueva Orleans, y desde muy joven mostró signos de ser reservado y conflictivo. A los 17 años se enlistó en el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, donde recibió entrenamiento en manejo de armas y tiro. Sin embargo, su carrera militar estuvo marcada por incidentes disciplinarios y deficiencia, lo que llevó a su baja en 1959. Ese mismo año, Lee Harvey Oswald renunció a su ciudadanía estadounidense e intentó establecerse en la Unión Soviética, un movimiento como mínimo inusual para un ex marine en plena Guerra Fría. Pero su intento de obtener la nacionalidad de ese país fue rechazado por el gobierno soviético. Aún así, le permitieron quedarse bajo supervisión de la KGB, y durante su estancia conoció a Marina Prusakova, una ciudadana soviética con la que se casó y tuvo dos hijas. Sin embargo, la vida en la Unión Soviética aparentemente no fue lo que esperaba, y en 1962 Oswald regresó a Estados Unidos con su familia, instalándose en Texas. Sus ideas procomunistas y pro-Castro continuaban, incluso uniéndose a grupos pro-Castro en Nueva Orleans. El 10 de abril de 1963, 8 meses antes del asesinato de Kennedy, Lee Harvey Oswald intentó asesinar a Edwin Walker, un general del ejército de los Estados Unidos que había ganado notoriedad por sus opiniones políticas anticomunistas y su oposición al segregacionismo y a la administración Kennedy. Según los registros históricos y la evidencia recolectada, Oswald planeó meticulosamente el ataque, escogió un rifle y observó la residencia de Walker para determinar los mejores momentos y ángulos para el ataque. Esa noche, Oswald se posicionó cerca de una ventana en la parte trasera de la casa de Walker, esperó a que el general se sentara en su escritorio y disparó a través de la ventana con su rifle. Por fortuna para Walker, el disparo solo logró impactar el marco de la ventana y una parte del vidrio, y este resultó ileso. Después del atentado, Lee Harvey Oswald huyó del lugar sin ser capturado.

Lee Harvey Oswald viajó a Ciudad de México el 27 de septiembre de 1963 y regresó a los Estados Unidos el 3 de octubre de 1963. Durante su estancia de 7 días en México, Oswald visitó las embajadas de la Unión Soviética y de Cuba, supuestamente buscando visas para viajar a ambos países, pero enfrentó dificultades y demoras. A su regreso a Texas, más exactamente del 16 de octubre de 1963, Lee Harvey Oswald consiguió un trabajo en el Texas School Book Depository, un almacén de libros escolares en Dallas, ubicado justo en las calles Houston y Elm, donde giraría el auto presidencial en su recorrido por la ciudad. La mañana del 22 de noviembre de 1963, Lee Harvey Oswald salió de casa con su rifle Carcano modelo 91/38 de fabricación italiana, el cual había adquirido unas semanas antes a través de un pedido por correo, y se dirigió a su edificio de trabajo en el almacén de libros. Mientras todos sus compañeros de trabajo fueron a comer o aprovecharon el momento para ver la caravana presidencial pasar, Oswald se dirigió al sexto piso del edificio y se acomodó junto a la ventana, con su rifle listo, esperando el momento justo. Aproximadamente a las 12:30 p.m. pasó la limusina presidencial por la esquina, y Oswald supuestamente abrió fuego, quitándole la vida a JFK. Lee Harvey Oswald dejó su rifle en ese mismo piso y salió caminando tranquilamente. Aprovechando que trabajaba allí y el caos de la situación, este logró escapar del lugar delante de las narices de la policía de Dallas. Pasó por su casa a buscar un revólver .38 y volvió a salir a la 1:15 p.m. El oficial J.D. Tippit de la policía de Dallas lo interceptó en la calle y le pidió que se identificara. Lee Harvey Oswald sacó su revólver y lo asesinó con cuatro disparos. Un testigo alertó a las autoridades, lo que desató una persecución en la ciudad. Oswald se escondió en el Texas Theater, un cine en Oak Cliff. Minutos después, la policía irrumpió en el lugar y lo arrestó a la 1:50 p.m., con una velocidad realmente impresionante. Fue interrogado y su domicilio registrado. Allí se encontraron pruebas que lo incriminaban: huellas en el rifle usado en el atentado y una fotografía suya sosteniendo el arma, supuestamente tomada por su esposa, Marina Prusakova. La noticia de que el asesino de John F. Kennedy había sido capturado se expandió como pólvora por todo el país. Este era un consuelo para una nación en shock y de luto, y al mismo tiempo un alivio para las autoridades y fuerzas de seguridad. No obstante, Lee Harvey Oswald insistió en su inocencia desde el primer momento. Ante las cámaras de televisión proclamó que era un chivo expiatorio y exigió representación legal. [Música] Todo Estados Unidos esperaba el juicio de Lee Oswald para obtener respuestas a semejante tragedia. Sin embargo, ese juicio nunca [Música] llegaría.

Otro asesinato. Luego de su captura, Lee Harvey Oswald fue incomunicado y sometido a múltiples interrogatorios, algunos de los cuales no quedaron registrados o carecen de documentación oficial. Dos días después de su arresto, mientras era trasladado de la comisaría a la cárcel del condado, un hombre llamado Jack Ruby irrumpió entre la multitud y, frente a las cámaras de televisión y la policía, le disparó a quemarropa en el estómago a Oswald. Todo sucedió en vivo, transmitido en televisión nacional. Lee Harvey Oswald fue trasladado al mismo hospital donde había muerto Kennedy, pero no sobrevivió. Jack Ruby declaró posteriormente que había matado a Oswald para vengar el asesinato del presidente Kennedy, para reivindicar a la ciudad de Dallas y para ahorrarle a Jackie Kennedy el dolor de un juicio. Sin embargo, el único sospechoso del asesinato presidencial se llevó la verdad a la tumba, dejando al mundo entero con más preguntas que respuestas. Pero retrocedamos un poco en el tiempo. Horas después del asesinato de JFK, el FBI se hizo presente en Dallas. Su director en ese momento, Edgar Hoover, llegó a una conclusión sobre el crimen mucho antes de que la investigación completa se realizara: Lee Harvey Oswald había matado a JFK, y lo había hecho solo. Incluso hay conversaciones telefónicas entre Hoover y el nuevo presidente (y entonces vicepresidente) Lyndon B. Johnson, que había jurado como nuevo mandatario en el Air Force One, que resultan sumamente sospechosas. En estas, Hoover le asegura a Lyndon B. Johnson que Oswald es el asesino. El asesinato de Oswald fue la oportunidad perfecta para que el FBI pudiera manejar la información y la narrativa a su conveniencia. Queda claro, por las conversaciones entre Hoover y Johnson, que ni la Casa Blanca ni el FBI querían una investigación exhaustiva, y principalmente externa. Lo que estás por escuchar es una llamada que quedó registrada.

Comisión Warren. Lyndon B. Johnson, el nuevo presidente después de la muerte de JFK, decidió crear la Comisión Warren para investigar a fondo la muerte de John F. Kennedy. Sin embargo, ya desde el comienzo, este comité estuvo envuelto en polémicas y decisiones muy sospechosas. Por un lado, el nuevo presidente designó a siete figuras políticas de alta importancia para integrar la comisión, encabezada por Earl Warren, presidente de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos. No obstante, uno de los nombramientos más controversiales fue el de Allen Dulles, exdirector de la CIA. Recordemos que, al asumir la presidencia, John F. Kennedy chocó con figuras de poder que no compartían su visión. Allen Dulles era una de ellas. Tras el fracaso de la invasión de Bahía de Cochinos, JFK lo destituyó como jefe de la CIA, pero ahora este mismo hombre formaba parte de la comisión encargada de investigar su asesinato. Malditamente sospechoso. Por otro lado, solo se le dio a la Comisión Warren 10 meses para resolver uno de los magnicidios más impactantes e importantes de la historia. Estos utilizaron información y evidencia proporcionada principalmente por el FBI, por lo que no resulta una gran sorpresa que su conclusión fuera la misma que la del director del FBI, Edgar Hoover. Según el informe final de la Comisión Warren, Lee Harvey Oswald mató a John F. Kennedy desde el sexto piso del edificio Texas School Book Depository, disparando tres veces con su rifle Carcano modelo 91/38. Nadie más participó del asesinato. Lee Harvey Oswald actuó solo y no hubo conspiración. Esas eran las conclusiones finales de esta comisión. Si bien la creación de la Comisión Warren tuvo la intención de evitar especulaciones y reforzar la historia oficial, su resultado fue completamente lo opuesto. Esta investigación disparó una serie de hipótesis e ideas de conspiración que se mantienen al día de hoy, y aquí es donde todo se torna más oscuro y confuso.

Las inconsistencias del caso. Como dije, las inconsistencias del informe de la Comisión Warren son las que despertaron una ola lógica de conspiraciones, y aquí van las que definitivamente debes poner un ojo especial:

La fotografía de Lee Harvey Oswald. La imagen de Oswald sosteniendo el rifle Carcano con el que supuestamente disparó y periódicos soviéticos en su otra mano fue una de las pruebas más relevantes de todo el caso. Pero varios analistas forenses de imágenes han indicado que la foto parece estar modificada. Verás, esta imagen fue publicada por la revista Life tan solo tres meses después del magnicidio, y hay varias razones por las cuales indican que está modificada. En primer lugar, es que Lee Harvey Oswald dijo a la policía de Dallas y al FBI que él nunca se tomó esa fotografía. Sin embargo, la esposa de Oswald, Marina, dijo a los investigadores que había tomado la fotografía en la primavera de ese año. Primera inconsistencia. En segundo lugar, en las fotos de Oswald, algunos analistas sugieren que el rifle parece ser más corto de lo que debería ser, comparado con las especificaciones estándar del Carcano modelo 91/38. Sin embargo, la percepción visual de la longitud puede ser afectada por el ángulo de la fotografía y la posición en la que el rifle es sostenido. En tercer lugar, y mucho más contundente, son las sombras de la fotografía. Tan solo velo tú: la sombra de la cara y la del cuerpo no coinciden en su posición, como si el sol estuviese en momentos diferentes. Mira la de la cara: parece que el sol está justamente arriba de él; mira su nariz y la sombra que hace, de punta hacia abajo, como si fuera mediodía. Y ahora vela la del cuerpo: como si estuviera pegando el sol de frente y un poco a la derecha de Oswald, siendo una hora completamente distinta. Esto puede parecer un detalle menor, pero no lo es en absoluto. De ser esta imagen falsa, se trata de la modificación de una prueba. ¿Con qué objetivo? ¿Por qué encubrirlo? ¿Por qué culpar a alguien que podría ser el equivocado?

La bala mágica o la teoría del tirador único. Como dijimos, la Comisión Warren determinó que Lee Harvey Oswald disparó tres veces. El primer disparo falló completamente en el auto presidencial e hirió a un testigo llamado James Tague. El tercer disparo fue el que alcanzó directamente la cabeza del presidente Kennedy. Sin embargo, el segundo disparo resultó el más difícil de explicar. Verás, según la historia oficial, esta segunda bala entró por la nuca del presidente Kennedy, salió por su cuello, luego entró por la espalda del gobernador John Connally, salió por su pecho, impactó su muñeca y finalmente terminó en su muslo. Y quiero que veas esta imagen del recorrido que se supone tuvo la segunda bala del rifle Carcano de Oswald, la cual causó siete heridas en dos personas. Pero el mismo senador John Cooper, perteneciente a la Comisión Warren, dijo más tarde lo siguiente: “Y el mismo gobernador de Texas, John Connally, dijo lo siguiente simultáneamente: La bala fue encontrada casi impoluta, sin daño alguno. Aquí mismo le estás viendo tú; es la pieza de museo”. Algo definitivamente raro para un proyectil que generó siete heridas en dos personas distintas, lo que sugiere que hubo más de un tirador. Ya que si Lee Harvey Oswald fue el único, estamos hablando de uno de los mejores francotiradores del siglo XX. Este logró acertar a la cabeza a un blanco en movimiento desde un sexto piso con un rifle viejo. Al mismo tiempo, no termina de explicar por qué Oswald no le disparó a Kennedy cuando la caravana presidencial avanzaba por la calle Houston, momento que le daba un tiro limpio de frente al presidente, sino que se esperó hasta que doblara por la calle Elm, donde el disparo se volvía mucho, mucho más complejo, no solo por el ángulo, sino porque el auto se estaba alejando de él. Según registros militares, Oswald, durante su servicio en la Marina, alcanzó el rango de “Sharpshooter” (tirador distinguido). En esta prueba obtuvo 212 puntos de 250 posibles, lo que es una puntuación competente, pero no excepcional. Más tarde, en mayo de 1959, y antes de ser dado de baja del Cuerpo de Marines, Lee Harvey Oswald participó en otra prueba de tiro en la base de los Marines en el USS Skagit, donde su desempeño decayó y solo logró el rango de “Marksman”, con una puntuación de 191 puntos sobre 250. Estos registros indican que, aunque Oswald tenía una competencia básica en el manejo de armas de fuego, no era considerado un tirador excepcional.

Y más inconsistencias. Como si todo esto fuera poco, la Comisión Warren ignoró e incluso modificó testimonios de testigos que estuvieron en el lugar del ataque y hasta de los médicos que atendieron personalmente a JFK. Varios testigos dijeron que los disparos provinieron de otro lado, y algunos médicos declararon que las heridas del presidente parecían haber sido causadas de frente. Todos estos detalles que has escuchado hicieron que, poco a poco, los estadounidenses empezaran a cuestionar la versión oficial: Lee Harvey Oswald no fue el único maldito tirador; alguien más le disparó a Kennedy desde otra posición. Y si ya hay más de una persona involucrada, esto se convertiría en una conspiración completamente. En este escenario, Lee Harvey Oswald decía la verdad cuando declaró que era simplemente un chivo expiatorio, y su asesinato por parte de Jack Ruby fue la forma de no dejar cabos sueltos.

¿Y dónde quedó Jack Ruby? Bueno, Jack Ruby murió de cáncer de pulmón el 3 de enero de 1967 en el hospital Parkland en Dallas, el mismo hospital donde Kennedy había sido declarado muerto y donde Oswald murió. Ruby había estado enfermo, y su estado de salud se deterioró rápidamente mientras estaba en prisión durante 4 años.

La película Zapruder. En 1975 se emitió por primera vez en televisión nacional la película Zapruder, una grabación casera hecha por un empresario de Dallas, Abraham Zapruder, que captura el momento preciso del asesinato de JFK. La cinta muestra que, al recibir el disparo fatal, la cabeza de Kennedy se movió hacia atrás y ligeramente a la derecha, lo cual parece raro, ya que el disparo vino desde atrás. Tú mismo haz la prueba ahora mismo: haz como si alguien te dispara en la cabeza desde la espalda. ¿Hacia dónde va tu cabeza? Exacto, hacia delante. Entonces, la película Zapruder indicaba que el disparo venía de frente, no desde atrás, como se supone decía la Comisión Warren. La principal sospecha es que hubo un tirador en otro lugar, posiblemente detrás de una cerca frente al auto presidencial. La divulgación de esta película coincidió con una época en la que el pueblo estadounidense había perdido mucha confianza en su gobierno, esto debido a la guerra de Vietnam, el escándalo Watergate y, anteriormente, al asesinato del reverendo activista Martin Luther King y al senador y candidato presidencial Robert Kennedy, hermano menor de JFK. Aunque investigaciones y comités posteriores demostraron que la Comisión Warren había ignorado, modificado e incluso eliminado evidencia clave, ninguna de estas dio una respuesta alternativa al crimen, manteniendo la teoría de que Lee Harvey Oswald era el único asesino. Pero, de cualquier manera, el pueblo estadounidense ya había buscado sus propias respuestas a la gran pregunta: ¿Quién mató a JFK?

Más allá de la versión oficial, las teorías sobre quién estuvo detrás de la muerte de Kennedy son tan amplias como diversas. Algunas suenan demasiado increíbles para ser verdad, pero otras logran conectar como piezas de rompecabezas. Estas apuntan a diferentes supuestos culpables. Así que aquí te enumero algunas de ellas:

La Unión Soviética. Uno podría pensar que el mayor enemigo de Estados Unidos en la Guerra Fría sería el perpetrador del asesinato del presidente Kennedy, usando a Lee Harvey Oswald, que había vivido en la Unión Soviética, como agente. Pero no hay evidencia concreta ni directa que vincule al gobierno soviético con el asesinato de Kennedy. Y la verdad es que involucrarse en un asesinato tan provocador habría sido extremadamente arriesgado, con consecuencias potencialmente desastrosas si se descubría. Lo único que, de alguna forma, involucraba a la Unión Soviética era el tiempo que Lee Harvey Oswald pasó viviendo ahí, pero eso no es una prueba concreta. Incluso documentos desclasificados revelaban que la noticia del trágico evento fue comunicada al pueblo soviético casi inmediatamente después de suceder. La muerte de Kennedy fue profundamente lamentada en la Unión Soviética. Los funcionarios del partido comunista soviético consideraban que el asesinato era el resultado de una conspiración bien orquestrada por la ultraderecha estadounidense, en un intento de golpe de estado. Estos funcionarios estaban convencidos de que el crimen no era obra de un solo individuo, sino el resultado de una operación meticulosamente planificada por múltiples conspiradores. Los soviéticos creían que la ultraderecha estadounidense utilizaría este asesinato para inflamar los sentimientos anticomunistas en Estados Unidos, lo que podría descarrilar las negociaciones en curso con la Unión Soviética, escalar agresiones contra Cuba y potencialmente expandir el conflicto armado. En respuesta a estos temores, la Unión Soviética se puso en estado de alerta nacional, ya que, en ausencia de un liderazgo estadounidense estable, un general estadounidense imprudente podría lanzar un ataque nuclear contra la Unión Soviética. Y todo esto no es algo que me esté inventando; es un fragmento de un documento desclasificado que estás viendo ahora mismo en pantalla.

Cuba y el gobierno de Castro. Algunos creen que Cuba estuvo detrás del asesinato de JFK como represalia por los intentos de la CIA de derrocar y matar a Fidel Castro. Esto estaría reforzado por la presencia y el vínculo de Oswald con la Unión Soviética. En este caso, no sería la acción de un individuo, sino de una conspiración internacional. Pero Fidel Castro negó en varias ocasiones su participación en el asesinato de John F. Kennedy. En particular, en una entrevista de 1963 con el periodista Jean Daniel, Fidel Castro afirmó que cualquier implicación de Cuba en el asesinato sería contraproducente para los intereses de su propio país. Además, en un documental de la PBS titulado “American Experience”, Fidel Castro sugirió que acusar a Cuba de participar en el asesinato de Kennedy no tenía sentido, y que hacer algo así habría sido una invitación a un ataque devastador contra la isla por parte de Estados Unidos.

La Mafia de Chicago. Otros creen que detrás del crimen estuvo la Mafia de Chicago. Esta estaba enfurecida con JFK por su agresiva campaña contra el crimen organizado desde que tomó posesión de la presidencia. También miembros de la mafia habían perdido una cantidad considerable de dinero con la caída del régimen de Batista en Cuba y estaban descontentos con la manera en que Kennedy manejó la invasión de Bahía de Cochinos, la cual fue fallida. Está comprobado que Jack Ruby, quien acabó con la vida de Oswald y era dueño de un club nocturno, tenía lazos muy estrechos con la Mafia de Chicago y Dallas. Cuando John F. Kennedy fue asesinado en 1963, el jefe de la mafia de Chicago era Sam Giancana. Giancana era un poderoso mafioso conocido por su influencia no solo en Chicago, sino también a nivel nacional dentro de la organización criminal.

El mismo vicepresidente Lyndon B. Johnson. Algunas teorías llegan al punto de afirmar que Lyndon B. Johnson, entonces vicepresidente de Estados Unidos, habría participado indirectamente en el asesinato de su compañero JFK para llegar a ser presidente de la nación, lo cual sucedió posteriormente a la muerte de Kennedy (ya que cuando muere el presidente por cualquier razón, el que toma el poder hasta el final del mandato es el vicepresidente). Esta es una de las hipótesis menos difundidas, y son muy pocas, pero la forma en que manejó la situación con el director del FBI, Edgar Hoover, intentando minimizar el impacto mediático en lugar de buscar con pruebas inequívocas a los responsables del asesinato de su compañero, sí que deja sospechas oscuras en el presidente Lyndon B. Johnson.

La CIA y el…

Complejo militar industrial de Estados Unidos: sin dudas, una de las teorías más expandidas y siniestras apunta a la CIA y al complejo militar industrial estadounidense, que incluye a las empresas y fabricantes de armamento. Esto vuelve a lo que ya mencionamos: que Kennedy no tenía la misma visión que el Pentágono y la CIA. Estas instituciones, que se encontraban en esa época interviniendo muchísimo en la política de otros países, ya sea a través de golpes de estado, envíos de armas, entrenamiento de tropas o incluso asesinatos políticos.

John F. Kennedy quería cambiar la política exterior estadounidense, por lo que despidió e degradó a muchos hombres de poder. También se opuso a una segunda invasión a Cuba y se dice que planeaba retirar las tropas de Vietnam. Lo que no solo iba a permitir el avance de la influencia de la Unión Soviética, sino que también representaría una gran pérdida económica para el complejo militar industrial estadounidense. Muchos creen que justamente por esto se eliminó a JFK y se subió al poder a Johnson, que apoyó las medidas del Pentágono, ingresando a los pocos años de lleno a la guerra en [Música] Vietnam.

Desclasificación de documentos: por supuesto, todas estas que has escuchado son teorías con mayor o menor sustento. A lo largo de las décadas, la cantidad de libros, documentales e hipótesis sobre lo que ocurrió aquel mediodía de 1963 se multiplicaron. En 2007 se liberaron entre 3,000 y 5,000 documentos al respecto. Esta evidencia demostró muchas irregularidades en la autopsia de JFK, incluso la pérdida de su cerebro. Al mismo tiempo, otros documentos demuestran que tanto el gobierno cubano como el servicio de inteligencia británico MI5 sabían que algo podría ocurrirle a Kennedy en Dallas, lo que refuerza la teoría de que no fue una simple persona actuando sola.

Igualmente se desclasificó un sugerente memorando de J. Edgar Hoover, director del FBI, fechado al 24 de noviembre de 1963, dos días después de la muerte de JFK y solo horas después del asesinato de Oswald, que dice lo siguiente: “Lo único que me preocupa ahora es que debemos convencer al público de que Oswald fue el verdadero asesino”. Una encuesta del 2023 muestra que el 65% de los adultos estadounidenses creen que Lee Harvey Oswald no actuó solo. Sin embargo, a pesar de toda esta información nueva, no se está más cerca de saber qué ocurrió realmente con JFK.

Y aquí tienes lo que has estado esperando todo el video: la nueva información desclasificada el 18 de marzo de 2025, por orden anterior de Donald Trump. Se desclasificaron cientos del informe de la Comisión Warren. Lo que estás a punto de escuchar es información pública actualizada y respaldada por documentos auténticos del caso. Además, encontrarás en la descripción un enlace a la fuente original de la información y los documentos. No te limites a confiar en mi palabra; puedes verificar personalmente los detalles. A continuación, yo te los resumo.

El FBI recibió advertencia anónima sobre el asesinato de Oswald horas antes de su muerte. El 23 de noviembre de 1963, un día antes de que Jack Ruby disparara fatalmente contra Lee Harvey Oswald, la oficina de la agencia en Dallas recibió una llamada anónima advirtiendo sobre su inminente asesinato. Según el documento, un hombre con voz calmada alertó que el FBI “debería hacer algo porque el mismo grupo que mató a Kennedy planeaba asesinar a Oswald”. A pesar de la advertencia, no se tomaron medidas adicionales de seguridad y Oswald fue abatido al día siguiente mientras era trasladado bajo custodia policial.

Oswald tuvo contacto con un espía soviético vinculado a asesinatos. Los documentos revelan que Lee Harvey Oswald se reunió con Valerie Kostikov, un oficial del KGB vinculado a operaciones de asesinato en la embajada soviética en Ciudad de México, pocas semanas antes del asesinato de John F. Kennedy. Un memorando secreto muestra que funcionarios estadounidenses temían que el viaje de Oswald a México fuera parte de un complot más amplio. Otro documento detalla preocupaciones sobre la posible manipulación de Oswald por parte de Cuba para atentar contra JFK. Los archivos también incluyen debates internos en el gobierno sobre si actuó solo o con apoyo extranjero.

Aviso británico sobre el asesinato de JFK 25 minutos antes del hecho. Un periódico británico recibió una llamada anónima 25 minutos antes del asesinato de John F. Kennedy advirtiendo sobre “grandes noticias desde Estados Unidos”. Según el documento, un reporte de Cambridge News fue instruido para llamar a la embajada estadounidense en Londres por “noticias importantes”. Tras el asesinato, la inteligencia británica MI5 alertó al FBI sobre el extraño aviso. El memorando señala que tanto la inteligencia estadounidense como la británica consideraron la coincidencia demasiado sospechosa para ignorarla, agregando un nuevo enigma a los eventos.

La CIA solicitó una investigación exhaustiva sobre los vínculos de Oswald y el posible apoyo soviético. La agencia pidió a sus estaciones en Berlín y otros lugares que revisaran registros locales, medios de comunicación y servicios para encontrar cualquier vínculo entre Oswald y operaciones encubiertas. Entre las solicitudes especiales figuraba “localizar a su prometida y verificar menciones en la prensa”. Esta solicitud fue enviada como un asunto de alta prioridad para ayudar a la Comisión Warren, lo que refleja la preocupación de Estados Unidos por la posible implicación extranjera en el asesinato.

Inteligencia de Estados Unidos sospechaba que Oswald era una pieza en un complot mayor. Funcionarios de la CIA y el FBI dudaron en privado si Lee Harvey Oswald era el verdadero cerebro detrás del asesinato de JFK o si estaba siendo manipulado por otros actores. El memorando describe a Oswald como un hombre fácilmente influenciable, lo que generó preocupaciones sobre si podría haber sido utilizado por operativos extranjeros o una red más amplia. Otro informe señala que su repentina vuelta de la Unión Soviética y sus vínculos con grupos pro-Castro parecían muy sospechosos. Sin embargo, a pesar de estas dudas, las autoridades se apresuraron a declarar a Oswald como un tirador solitario, cerrando así cualquier investigación adicional.

Informante del FBI afirmó que Jack Ruby dijo que tenía que matar a Oswald. Un informante del FBI reportó que Jack Ruby expresó que tenía que matar a Lee Harvey Oswald y sugirió que había una razón más grande detrás de su acción. El documento indica que el informante, quien conoció a Ruby desde hacía años, mencionó que Jack Ruby estaba preocupado por la seguridad de su familia y dio a entender que estaba siendo presionado para actuar. El memorando también señala que las conexiones de Ruby con el juego ilegal y el crimen organizado hacían que sus verdaderos motivos fueran muy inciertos. Sin embargo, las autoridades insistieron en la versión de que Ruby actuó solo y no investigaron más a fondo sus posibles vínculos. Jack Ruby tenía vínculos con grupos guerrilleros anticastristas y personas involucradas en trabajos de inteligencia, lo que hace que sus acciones sean aún más sospechosas.

Oswald advirtió de algo grande y trató de contactar a un oficial soviético. Esto es algo de lo más revelador: un informe del FBI señala que una fuente afirmó que Lee Harvey Oswald insinuó que “algo grande iba a suceder” semanas antes de que JFK fuera asesinado. El documento también revela que Oswald intentó contactar a un oficial soviético llamado Pavel Yov, quien se cree trabajaba en inteligencia. No está claro si logró contactarlo, pero las autoridades estadounidenses lo vieron como un hecho altamente sospechoso. La fuente también describió a Oswald como nervioso y agitado en los días previos al asesinato, añadiendo que parecía desesperado por enviar un mensaje antes del 22 de noviembre. A pesar de estas señales de alerta, las autoridades no tomaron ninguna acción antes del asesinato.

Carta revela que Sergi Sorn Nooch fue detenido en Londres y advirtió sobre Oswald. [Música] Una carta escrita por un hombre llamado Sergi Sorn revela que el 18 de julio de 1963 fue detenido en Londres, Inglaterra, e interrogado por la policía. Soron les dijo que conocía a un estadounidense llamado Lee Harvey Oswald, quien intentaba desertar a Rusia y tenía planes de asesinar al presidente John F. Kennedy. Sergi Kono afirma que proporcionó esta información al entonces vicecónsul de los Estados Unidos, Tom Blacker. [Música]

Agente del KGB identificado en documentos desclasificados. Funcionarios de Estados Unidos marcaron a Roman Fedorovich Dedo, un agente vinculado a la inteligencia soviética, para investigar sus antecedentes durante la investigación sobre el asesinato de JFK. Un formulario secreto de la CIA identifica a Dedo, también conocido por el alias Vilasa Nicolia, como un posible operativo del KGB. La solicitud instruye a los funcionarios a verificar su afiliación al partido comunista, su información personal y registros de inteligencia anteriores. El objetivo de esta investigación era recopilar todos los documentos posibles para explorar los posibles vínculos extranjeros de Lee Harvey Oswald con el asesinato de JFK.

Oswald admiraba a Fidel Castro y buscaba conexiones pro-comunistas. Antes del asesinato de JFK, Lee Harvey Oswald, según un informante del FBI, admiraba abiertamente a Fidel Castro y elogiaba al gobierno cubano como “un velo para el futuro”. Oswald consideraba a Estados Unidos como un país corrupto y opresivo y solía expresar sus frustraciones con las políticas estadounidenses. Además, buscaba conexiones con grupos pro-comunistas y exploraba formas de emigrar a Cuba o a la Unión Soviética. En un informe de inteligencia se revela que Oswald ofrecía su total apoyo a la causa cubana, incluso decidiendo que estaba dispuesto a hacer “cualquier cosa por Cuba”. Promovió agresivamente la figura de Castro y trataba de reclutar a otros para que se unieran a su causa. Además, tuvo varios enfrentamientos con activistas anti-Castro, a quienes llamaba traidores.

Oswald intentó reclutar para un proyecto Cuba sin explicar detalles. Lee Harvey Oswald intentó reclutar personas para lo que él llamó “un proyecto Cuba”, aunque se negó a dar detalles sobre sus planes. Según documentos desclasificados, Oswald se acercó a varias personas en Nueva Orleans invitándolas a unirse a su causa pro-Cuba. Sin embargo, cuando se le preguntó sobre la naturaleza del proyecto, Lee Harvey Oswald fue vago y evasivo, evitando dar explicaciones claras. Un testigo recordó que Oswald parecía determinado a formar un grupo, pero no ofreció más detalles sobre la organización o el respaldo de su propuesta.

La CIA y el servicio de inteligencia australiano bloquearon secretamente la publicación del informe de la Comisión Warren. Un documento clasificado que data de la época en que Richard Helms era director de la CIA, muestra esfuerzos secretos para evitar la liberación pública de un archivo clave relacionado con la investigación del asesinato de JFK. En una carta dirigida al jefe del servicio de inteligencia de Australia, Richard Helms admitió que la investigación de la CIA se había iniciado bajo presión para liberar documentos sobre el asesinato, pero que dicha presión no se había materializado. Richard Helms expresó que “hay toda una razón para mantener el documento fuera del dominio público”. La CIA acordó mantener secreto archivos de la Comisión Warren a petición de Australia. Una carta del director del servicio de inteligencia de Australia, Charles Spry, instó a no revelar el documento CD 971, que mencionaba llamadas anónimas a la embajada en Canberra antes y después del asesinato de Kennedy. Ante la falta de presión para desclasificar, la agencia mantuvo su postura, evitando su divulgación.

Espía del KGB que contactó a Oswald desapareció repentinamente. Documentos desclasificados de la CIA revelan que Valery Vladimirovich Kostikov, un oficial del KGB en Ciudad de México, gestionó personalmente la solicitud de visa de Lee Harvey Oswald en 1963 para regresar a la Unión Soviética. Valery Kostikov era conocido por reclutar grupos comunistas y contactar objetivos de inteligencia de Estados Unidos. Sin embargo, en septiembre de 1971 abandonó México abruptamente, meses antes de lo previsto, lo que generó especulación sobre su ida tras ser expuesto por el desertor del KGB, Oleg Lalin. El vínculo entre Kostikov y Oswald sigue siendo motivo de sospecha y aún no está muy claro.

Oswald advirtió a funcionarios de la embajada cubana en la Ciudad de México: “Voy a ser importante”. Según el documento, Oswald estaba desesperado por obtener una visa para Cuba y se alteró cuando le fue negada. Insistió en que las autoridades cubanas debían aprobar su solicitud, insinuando que tenía un papel relevante por cumplir. Un testigo señaló que su comportamiento era errático y que su afirmación dejó desconcertado al personal de la embajada cubana.

Sistema 2001 de la CIA: expediente secreto sobre Oswald y otros objetivos. Y cerramos con esta revelación: un manual desclasificado de la CIA de 1974 revela que la agencia utilizaba el sistema 201 para recopilar información sobre individuos de interés. Este sistema consistía en que cada persona recibía un número único y un expediente con informes, datos biográficos y notas operativas. Solo aquellos considerados como objetivos de alto valor, como sospechosos de espionaje o agentes de inteligencia, eran incluidos en este sistema llamado 201. Estos archivos se almacenaban en el índice principal de la CIA para facilitar su acceso y análisis, lo que permitió el seguimiento de Lee Harvey Oswald antes del asesinato de Kennedy.

Este conjunto de documentos desclasificados deja un sabor bastante extraño y genera numerosas preguntas sobre el papel de la CIA. Hay una sensación palpable de que se permitió que ciertos eventos ocurrieran sin intervención, y resulta intrigante el cese abrupto de investigaciones sobre diversas sospechas, incluyendo aspectos críticos como las circunstancias que rodearon al asesino de Lee Harvey Oswald, Jack Ruby. Todo esto deja un escenario abierto y ambiguo, apuntando hacia múltiples posibles involucrados, desde la Unión Soviética y Cuba hasta la misma CIA.

En resumen, todo esto sugiere que tal vez había más en juego de lo que inicialmente se reveló. Como mencioné anteriormente, te invito a verificar personalmente estos documentos, que obviamente están redactados en inglés. Encontrarás el enlace en la descripción para que puedas acceder directamente a la fuente.

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