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Buenos días. Hoy estoy pensando en el contentamiento y voy a lanzar aquí ahora algunas preguntas que pueden servirte para reflexionar durante el día.
Cuando estás contento es por algo en concreto. ¿Estás contento porque ha pasado algo, porque has visto a alguien? ¿Porque sucede alguna situación tal como la habías previsto? ¿Cuál es el motivo de tu contentamiento?
En la meditación vamos descubriendo que el ser, el alma contiene contentamiento. Es un ser contento, independientemente de las cosas que pasen alrededor. El ser en sí mismo es un ser contento, alegre, feliz, y puede mostrar ese contentamiento a través de una mirada, de un gesto, de una palabra, de un apreciar al otro. En estos momentos, cuando uno se siente así, se siente contento de forma natural, también estamos colaborando a que otras personas puedan llenarse de esa alegría interna.
Así que vamos a experimentar con esto hoy y después durante el día. Me gustaría que pudieras pensar solo en esta palabra alegría interior y ya te regocijes en algún estado interno que tú habrás experimentado. Seguro que ya lo has experimentado antes. Y también, y por qué no poder sentir que en esos momentos de quietud donde uno mismo se siente más cerca de Dios, de la energía divina, se dibuja esa suave sonrisa en la cara.
Siempre lo he pensado porque en el centro cuando pues facilitamos la meditación, la gente que viene está mirándonos, ¿no? Está mirando hacia el escenario y y se puede ver la cara y lo pienso muchas veces, cómo es la cara cuando llegan y cómo es la cara cuando se van. Y ellos mismos lo comentan a veces. Me viene hoy de una manera y me voy de otra y se refleja en la cara. Pues vamos a experimentar con esto. Om santi, que la experiencia de paz de Shanti está totalmente conectada con alegría interna.
Es hermoso empezar el día en compañía, [música] ¿verdad? Sintiendo que no estás solo, no estás sola, hay una gran comunidad de personas que meditan como tú y que de algún modo u otro nos estamos dando compañía, nos estamos coloreando con esta vibración unos a otros.
También podrás observar como cuando estás como ahora apreciando este instante, este momento sin prisa, te mantienes en contacto contigo como si no hubiera nadie más ahora, nada más. Estás tú contigo en este [música] momento y dejas que salga la superficie la alegría interna, la chispa que siempre ha estado en ti y está y seguirá estando, porque tú en naturaleza eres un ser alegre, [música] un ser pacífico, o ser amoroso.
Puedes llamarlo alegría interior, contentamiento, dicha. En definitiva, es un estado interno de satisfacción. Yo el ser satisfecho. Quédate así. Fija ahora que estas siguientes palabras te acompañan y no solo a nivel de ideas o pensamientos, sino que despierten en ti algo, algo importante en estos momentos.
Puedes decirte internamente y sentirlo: soy un ser pacífico. Soy un ser alegre. [música] Fíjate, incluso aunque no lo sientas ahora, si hay alguna situación que te abruma, que requiere demasiado de tu tiempo y tal vez no puedas sentir ahora este estado interno, te vendrá bien ponerte en [música] situación de que tu estado natural, tu naturaleza está conectada con la alegría. Así que soy paz, soy luz, soy un ser alegre. Soy un ser alegre, contento y permite sin miedo que emerja de ti el estado interno del contentamiento, de la satisfacción.
Yo el alma satisfecha, contenta. Yo el alma conectada con mi fortaleza y mi sabiduría. [música] Yo el alma trascendiendo [música] todo lo que es pesado, duro, terrenal. La satisfacción interna me posiciona, me reposiciona, me vuelve a ubicar al lugar [música] de partida, al lugar en el que yo, el alma, soy yo, tal cual.
Yo el alma me siento ligera, luminosa, capaz de dejar cosas atrás, capaz de seguir [música] recordando quién soy para que la alegría deje de ser una experiencia pasajera y pase a ser una forma de vivir, de vivir con ilusión, de vivir con esperanza, sabiendo que hay otras muchas personas irradiando esta energía desde la dicha espiritual [música] y me siento alegre porque Dios también me acompaña, porque la energía divina ha estado siempre a mi lado, aún y cuando ni siquiera lo podía reconocer. Porque esta dicha interna me hace vibrar desde lo sublime, desde lo espiritual. Y me mantengo así bajo esta fuente que irradia sin cesar luz, paz, amor, dicha. Y sonrío. [música]
Esta es la verdadera sonrisa, la sonrisa del alma, la sonrisa que sale de lo más profundo. La sonrisa de disfrutar de estos momentos con Dios. La sonrisa de permitirme [música] tiempo de calidad para recargarme, para volverme a alinear con quién soy yo de verdad.
Te das cuenta de la fuerza que hay en ti. Te das cuenta [música] de la fuerza que tienen tus pensamientos, tus sentimientos, tu presencia. Esta sonrisa espiritual se contagia. Esta sonrisa espiritual despierta la sonrisa en el otro. Despierta la alegría interna en el otro. Siéntete. Obsérvate [música] y puedes [música] prolongar esta satisfacción interna tanto como tú quieras, porque en realidad no es algo que inicie y termine, es un estado de [música] ser.
Y lo que estás [música] descubriendo aquí es cómo mantenerte [música] en lo que tú ya eres y verás como esta dicha interna más recursos para poder decidir mejor. Te conecta con tu potencial, con tu esencia y se [música] expresará a través de tus palabras, de tus acciones, de tu forma de relacionarte.
Pase lo que pase, nada nuevo. Pase lo que pase, sigue siendo quien tú eres de verdad. Respira profundamente y sigue sonriendo desde el alma. Y así te vas preparando para este gran día. Recuerda que nada es más importante que tu estado interno, porque es a partir de ahí que podrás seguir tratando con las cosas del día a día, sin olvidar quién eres.
Y la alegría no es algo que es consecuencia de. No es que eres alegría y el que permanece alegre, el que permanece satisfecho, sonríe. Y no es una sonrisa que incomode, es un estado que te hace ser tú y y de una manera como con una presencia más consciente. Seguramente puedes observar como hay momentos que vas con el piloto automático y ahí no eres consciente para nada.
Cuanto más consciente del ser espiritual eres tú, más desde esa perspectiva sigues dándote cuenta de lo que estamos experimentando en estas meditaciones, porque no es algo que tengas que adquirir, es algo que tienes que dejar ir, dejar soltar desde dentro, porque ya está. No es que no esté, es que ya está. El silencio, la quietud, esta vibración de estas horas también nos acompaña a que este salir de dentro, este manifestarse, pueda suceder de la mejor manera en esta buena compañía que entre todos nos ofrecemos. Omi, hasta otro día.